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INTERVENCIÓN DEL REY

Por vez primera en esta Monarquía de Partidos, un canal de televisión, el de Intereconomía, ha tenido la honradez informativa y la valentía política de invitar, y dejar oír sin censura, la inequívoca y potente voz de la República Constitucional, en tres de los cinco participantes en una interesante tertulia sobre la Transición. Los otros dos, Fernando Suárez (ex vicepresidente del Gobierno) y el periodista-historiador Jesús Palacios, manifestaron que compartían sin reservas el diagnóstico de los repúblicos De Diego, Peralta y Trevijano, de la imposibilidad institucional de controlar la acción de gobierno, dado que los diputados de esta Monarquía partidista no representan a los electores ni a la sociedad civil, y además no hay separación de poderes en el Estado. Los cinco participantes estuvieron de acuerdo en afirmar que este Estado de Partidos no es una democracia, ni se parece a ella.

El único punto de fricción se produjo cuando García-Trevijano dijo que Sabino Fernández Campos, jefe de la Casa Real cuando se produjo el golpe de 23-F, le felicitó por haber sido el único que tuvo el valor de denunciar, en un artículo publicado entonces en EL MUNDO, la directa intervención del Rey en el golpe de Estado. El Sr. Suárez manifestó que no daba crédito a esa información. García-Trevijano lo remitió al télex de Juan Carlos a Milán del Bosch (“después de nuestra última conversación ya no puedo dar marcha atrás”) y a la información que le dio el propio Sabino sobre la cancelación de la audiencia a Don Alfonso de Borbón, para que en su lugar recibiera al general Armada, que se presentó de improviso en la Zarzuela, abandonando su puesto de mando en Jaca sin autorización, por la inminencia del golpe militar concertado con el Rey. Los que siguen negando esta felonía han sido ridiculizados por la propia Reina, quien acaba de declarar a Pilar Urbano que Juan Carlos engañó a los generales golpistas haciéndoles creer que estaba de acuerdo con ellos. El que no sepa interpretar estas palabras no pertenece al género racional de los animales.

El lema polaco de que el Rey reina pero no gobierna sólo ha sido válido en la monarquía británica. Ni siquiera se cumplió en la instauración orleanista donde Thiers repitió la falsa leyenda. Y mucho menos en esta Monarquía juancarlista donde es constante la intervención del Rey, no sólo en los asuntos económicos domésticos (Mario Conde, Javier de la Rosa, los Albertos, etc.), sino en las grandes operaciones empresariales de carácter internacional. Así lo confirma el comunicado de la Casa Real, a propósito de la posible compra del paquete decisorio en Repsol por la empresa rusa Lukoil, cuando dice que el Rey abrió las puertas de Moscú para que las empresas españolas se aprovechen de esa apertura. O sea, de la entrada de capital ruso para dominio del buque insignia del sector energético español.

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO FORTE
Diario de la República Constitucional

NOTICIAS DEL FUTURO

HISTORIETA DE UNA UCRONÍA (FINAL)


Llegó después el llamado gobierno de coalición —coalición de corruptelas e intereses. Casi toda la clase política con alguna representación parlamentaria de ámbito nacional se unió aparentemente para continuar su desgobierno y saqueo de la riqueza nacional. La clase política, completamente desacreditada a aquellas alturas, era incapaz de llevar a cabo una política de verdadero aliento nacional o de iniciar una auténtica regeneración, y el “Imperio”, temiendo lo peor, que bien podía ser un estallido revolucionario incontrolado, decidió apoyar la opción republicana. El grupo de “iluminados”, como burlonamente llamaban los polítiquillos “establecidos”, a los miembros del MCRC, agrupados en torno al viejo abogado y notario Antonio García-Trevijano, cobró de pronto una importancia decisiva. Los numerosos grupúsculos republicanos, dispersos por la geografía nacional, finalmente consiguieron unirse en torno al octogenario “outsider” de la política, logrando formar un potente movimiento de ciudadanos por la Republica.

Muchos de los disidentes arrojados a las tinieblas exteriores de los partidos, que no compartían las corruptas prácticas de éstos, se unieron al movimiento republicano. E incluso algunos como en el caso de Rosa Díez, que continuó con su pequeño partido de también pequeña representación parlamentaria, se integró en el Movimiento Ciudadano hacia La República Constitucional. Entonces ya, la difusión de las ideas de grupo nucleado en torno al ”Viejo de la Montaña” —como comenzó a ser llamado burlonamente por los políticos del “establishment” A.G-T— fue rápida y espectacular.

Se sucedieron unos años de vergonzosa caída en el mas profundo descrédito de todos los efímeros gobiernos de la “Monarquía parlamentaria”. En paralelo, los gobiernos de las Comunidades Autónomas, varias de las cuales se habían constituido en verdaderos Estados independientes “de facto”, estaban todavía mas desacreditados, si es que ello fuera posible, que el Gobierno mal llamado central. El clamor de la ciudadanía contra aquel estado de cosas, pidiendo una profunda regeneración política nacional, era prácticamente unánime.

La opción republicana, creció con un efecto de “bola de nieve”. Y en un momento dado, la “masa crítica” ciudadana determinó, con la misma certeza e inexorabilidad de las ciencias físicas, que la disyuntiva República-Monarquía se dilucidara en consulta al verdadero titular de la Soberanía, es decir al pueblo español . Y así, finalmente hace escasas semanas, en los primeros días de junio de este año de gracia de 2014, el inevitable referéndum ha sido arrolladoramente ganado por el MCRC, que ha tomado las riendas de la gobernación del Estado, porque, convocadas elecciones de inmediato, los antiguos partidos han sido prácticamente borrados del mapa electoral. Los gobiernos de las Autonomías —recto: Taifas— han quedado suspendidos ante el clamor ciudadano que lo reclamaba, aplicando la propia Constitución de 1978, aún no derogada..

García-Trevijano, el viejo octogenario con sus cercanos noventa años, ha renunciado a la Presidencia de la República. Pero se le han reconocido sus méritos con una Presidencia Honoraria. Nicolás Redondo Terreros ha sido proclamado Presidente ejecutivo de la III República Española, y Rosa Díez, Primera Ministra. Diez, de los dieciséis nuevos ministros, pertenecen al “antiguo núcleo duro” del M.C.R.C. Aquellos primeros colaboradores, algunos de ellos primero distanciados por cuestiones personales mas que ideológicas, volvieron a unirse en torno al “Viejo de la Montaña”, apelativo que, si bien sus detractores utilizaban peyorativamente por su remisión al viejo jefe de los “hachisxinos” —luego “asesinos”— medievales, utilizaban para referirse a Trevijano, son ahora sus partidarios quienes lo reclaman, pero identificando la “Montaña” con aquella de la Asamblea en la Revolución Francesa.

Así, entre otros, ocupan carteras ministeriales, Tony Díaz, Pepe Fernandez, Javier Castuera, David Serquera y... Miguel I.O. (es decir M.I.O, o msgio, en defininitiva, MessageInOut), nuestro virtual amigo y director del antiguo blog Ácratas, luego convertido en Diario impreso y digital, en la actualidad diario de referencia del MCRC , y el que posiblemente más ha influido, con su demoledora actividad crítica del Régimen Partitocrático, en el triunfo de la nueva República.

Él es el nuevo Ministro de Ciencia y Tecnología. El “jodío ingeniero”, como solía llamarle. Y yo, un antiguo “obrero agrícola”, título profesional de mi primer D.N.I., voy caminando y divagando subiendo a pie por el paseo de la Castellana camino de su despacho para entrevistarme con él, mientras repaso las últimas palabras de esta ucrónica historieta en mi vieja P.D.A.

¿Qué le diré al nuevo Ministro? ¿Qué me dirá él, que aún no me conoce ni en fotografía? . En esto le llevo ventaja, pues su rostro ha sido ampliamente difundido estos días junto a los miembros del equipo ministerial. ¿Y si...?

—¡Ah, no, no, Sr. Ministro! De ninguna manera voy a cambiar mi actual status de jubiloso jubilado o el “extremenian way of life”: Mis tres o cuatro caminatas semanales hasta la pequeña huerta herencia de mi abuela materna, ocho kilómetros ida y vuelta; volver a arar la tierra, ahora ya con “mula mecánica”; arrancar una lechuga e irla deshojando sentado bajo la sombra de un naranjo, junto al pozo redondo con agua de clarísimo manantial, mojarla y comerla sin aderezo alguno... Eso, Sr. mío, digo M.I.O., no tiene precio, ni lo voy a cambiar por despacho enmoquetado ni por cargo alguno, igual da que sea grande, mediano o pequeño —le diría—. Pero si quiere que siga escribiendo mis historietas o croniquillas de “mosca cojonera”, refiriendo las “fazañas” de los políticos ineptos del nuevo régimen republicano (que, sin duda, haberlos los habrá ), las compondré con sumo gusto y de forma gratuita. Como siempre.

Y así, divagando y elucubrando, este viejo sexagenario y jubilado Patalete ha llegado hasta el Ministerio. Ya estoy en la puerta. Veamos como se llega hasta el despacho de un Ministro de la República....

ECOSISTEMAS POLÍTICOS

Dice garcía-Trevijano en los comentarios a su artículo "Reino de la Falsedad".

"Sin embargo, lo que sí he tenido presente en mi teoría, destructiva de la partitocracia y constructiva de la democracia, han sido las ideas de entropía física y de negantropía orgánica, pues la partitocracia se puede llamar entrópica y la democracia, negantrópica. Pero no le deis mas valor que el de una bella metáfora."

Resulta inspirador el comentario sobre la negantropía del señor García-Trevijano, así que insistiré en él.

Supongamos aplicable el concepto y todo el desarrollo anterior en el ámbito del estudio de los ecosistemas a los sistemas políticos. Al aplicar la fórmula de Prigogine, dS = deS + diS, a la Ecuación de Límites del Ecosistema aparecen dos singularidades o estados últimos de la evolución, en función de que el balance entre entropía y negantropía haya sido persistentemente negativo o positivo: son la monoespecie y la diversidad máxima. La primera situación límite es la metáfora de la dictadura de ideología única. La segunda, la de la democracia directa (o quizá, siendo rigurosos, también pudiera conducirnos a otra cosa parecida, como la Arcadia libertaria que preconizaron los sistemas políticos extremos en su evolución: el anarco-liberalismo y el comunismo libertario). No hay caso: Otra consecuencia inesperada es que ambos límites son inalcanzables, según la Ciencia, por lo que cualquier partido político que predique la anarquía final, miente. Tampoco sería posible la democracia directa absoluta.

Descarto el caso particular de que el balance entropía-negantropía sea nulo a lo largo de toda la evolución del sistema político, porque no es posible en los organismos vivos. Significa la muerte.
Seguiré el consejo de García-Trevijano, aunque sé que me va a costar esfuerzo: No le daré más valor que el de una bella metáfora.

LOS MONARCÓMANOS DEL 23-F

La antigua doctrina cortesana distinguía dos clases de monarcas. Los que lo eran por legitimidad de su origen dinástico y los que lo eran por legitimidad de ejercicio de su función coronada. Cuando cualquiera de esas dos legitimidades parecía dudosa, y la situación del Reino se hacía inestable, los legitimistas y los situacionistas las sumaban. Esto ha sucedido en España con Juan Carlos I a partir del 23F.

Su derecho a ocupar el trono ya no solo proviene de Franco, y de la renuncia forzada de su padre, sino sobre todo de la legitimidad carismática que le dio, ante un pueblo asustado, su providencial comparecencia en televisión para anunciar a los españoles que podrían dormir tranquilos tras el aborto que él mismo hizo de la sonada del coronel Tejero. En aquella madrugada murió el débil monarquismo y nació el poderoso “juancarlismo”. El problema de la Monarquía se trasladaba de este modo a la falta de legitimidad del heredero de un Rey carismático. Entonces escribí un artículo en “El Mundo”, reproducido en “ABC”, sosteniendo la tesis de que la Monarquía solo la podría legitimar el heredero si los españoles lo aceptaban como Rey.

Ningún historiador ha desenmascarado todavía tan oportunista mito, que convertía en héroe repentino, digno del premio Nobel de la Paz, a quien el día anterior no se le reconocían cualidades mentales o de carácter para imponer su voluntad a los que le impusieron una función decorativa en la Monarquía de Partidos. Nadie exigió explicaciones parlamentarias a la dimisión de Suárez, antecedente causal del 23F, pese a que la justificó en el peligro de un golpe militar. Ningún medio de comunicación se preocupó de investigar el absurdo de la explicación oficial. Y el nuevo Rey carismático continuó disfrutando de la Corona, sin el menor asomo de carisma ni de influencia en los acontecimientos que han conducido a la situación actual de España como Estado sin Nación propia, exclusiva de otras Naciones.

Ningún historiador ha explicado los hechos que denuncié en otro artículo publicado también en “El Mundo”, donde dije que el propio Rey se autoinculpó en el mensaje televisado, cuando reconoció haberle dicho al capitán general de la región valenciana, con los tanques en la calle, que después de su última conversación por teléfono con él ya no podía dar marcha atrás. Yo no conocía el dato de que a las tres de la mañana se había retirado de la agencia Efe el texto enviado a dicho general, donde se aclaraba el misterioso mensaje televisado.

Dos días después de la publicación de mi artículo, en la entrega del premio Pelayo a juristas de reconocido prestigio, un señor que yo no conocía me dijo: "soy fulano, Vd. ha sido el único que ha dicho la verdad sobre el 23F, yo mismo ordené al capitán zutano que retirara el texto de la agencia Efe sin dejar rastro, y la entrevista del Rey con el General Alfonso Armada, que se presentó de improviso el día 11F abandonando su destino, solo pudo celebrarse cancelando la audiencia concedida a D. Alfonso de Borbón. Concertamos un encuentro posterior donde el Sr. Fulano, que aún vive, me confirmó todo lo que yo había intuido". Fue la opereta de Tejero, para impedir un Gobierno militar con participación socialista, la que hizo desistir al Rey y los tenientes generales de su gran Opera.


ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO FORTE
Portavoz del Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional
Editor del Diario Español de la República Constitucional
Artículo publicado en 10 de julio de 2006 en el
Blog de Antonio García-Trevijano


NOTAS DE TREVIJANO: "Si Vd le resulta dificil de creer lo del gobierno Armada con socialisas, pregúntele al Defensor del Pueblo, Don Enrique Múgica, que es lo que trató con ese general en entrevistas secretas, previas al 23F.

"El texto de Martínez Inglés era conocido por quienes nos ocupamos en conocer la verdad de aquel siniestro complot de La Zarzuela. Una parte de sus denuncias me fueron confirmadas por fuentes del CESID. En este blog se publicará toda información responsable que la prensa de la Monarquía oculte.

"La cuestión del Ejercito hay que tratarla con arreglo al estado actual de la conciencia militar, nada satisfecha con la Monarquía de los Partidos, sin la simplicidad de los prejuicios del pasado. Fui invitado a un debate televisado que organizó la Asociacion de militares, donde defendí su derecho a la libertad de expresión en asuntos no castrenses, y un regimen presidencialista que garantizara la unidad de España, sin necesidad de que el Ejercito fuera el garante de la Constitución. Los militares apoyaron mis propuestas. Además, mi conferencia en el Ateneo ha sido comentada muy favorablemente en ambientes militares. Me consta tambien que el coronel Martinez Ingles no es cobarde y se ha enfrentado con sus superiores. No dudo de que es demócrata. Y eso es lo unico que importa.

Y una cosa importante, del libro de Martínez Inglés: tanto Armada como Milans del Bosch eran los más monárquicos de los generales en 1981. ¿Cómo iban a haber montado un golpe de estado para derribar al Rey? ¿Cómo iba a organizarlo el que había sido preceptor del Juan Carlos, el General Alfonso Armada, sin su consentimiento? Al pareceer, el Golpe pretendía un Gobierno de concentración del PSOE y UCD bajo la presidencia del General Armada, manteniendo al Rey como Jefe del Estado.

Hasta siempre, Antonio




Antonio García Trevijano Forte ha muerto hoy a los 90 años. España ha perdido un gran pensador y un hombre insobornable divulgando el ideal de la Democracia Formal. Perseguido por su pensamiento, fue preso político durante la Transición a instancias del PSOE y el PCE, que impidieron que la Junta Democrática rupturista, por él creada, impusiera sus ideas en la Platajunta.

La CIA norteamericana lo apodó en clave Maverick, inconformista, disidente, y consideraba que era la única oposición verdadera al Régimen transformista del falangista Suárez.

Los únicos demócratas que hay hoy en día en España se formaron a su alrededor. Los que tuvimos la suerte de conocerlo sabemos la intensa huella que dejó en nosotros.

La Decencia está de luto hoy en España. Por eso no se hace notar en los medios ni se mencionará en los partidos.

Hoy descansan en paz el Rey Felón (padre), los falangistas Felipe González (el Mr.X de los GAL, jefe de los asesinos del terrorismo de estado) y Juan Luis Cebrián, prócer del polanquismo de Prisa; los comunistas del PCE que se vendieron a la partitocracia (traicionando a su vez a sus compañeros de lucha clandestina), y todos los partidos nacionalistas, sin excepción.

El consejo que, ante la crisis catalana, osó dar al Rey (casi un tirón de orejas, lo conoce de toda la vida, desde su bautizo) de ponerse al frente de los españoles ante la sedición, fue sui-generis seguido por Felipa VI, quien conectó en un solo discurso con una gran masa de españoles. Hoy día, el régimen partitócrata vive atenazado entre la Jefatura del Estado y la Nación Española, aunque las mandíbulas no aprietan lo suficiente como para obligarlo a derivar hacia la Democracia Formal, pues el pueblo no sabe lo que es).

Desde acratas.net, de Trevijano no diremos eso de "descanse en paz", porque estamos convencidos que Antonio no dejará de servir a España ni muerto. Sus ideales seguirán vivos mientras quedemos vivos los que lo hemos tratado. Y sus libros, síntesis perfectas de los problemas de la nación y su única solución, seguirán iluminando las mentes de muchos lectores.

Hasta siempre, viejo profesor.


MESS




CRÍTICA ANTIRREPUBLICANA (I) Perpetuum Mobile

Nuestras ideas políticas son claras: exigimos para España la República Constitucional. U obtenemos eso o nada. Nos mantendremos en la acracia absoluta. La República Constitucional y la Acracia tienen algo en común: el respeto por la libertad de pensamiento y política del hombre, incluso de los que piensan diferente de nosotros. Así que publicaremos en nuestras páginas algunas de las críticas más feroces a nuestras ideas. Aunque, eso sí, como nos asiste el derecho de réplica, con algunos comentarios del Editor al final. Si por algo quiere distinguirse Ácratas del resto de diarios es por su ausencia de sectarismo, cosa por la que hemos sido también muy criticados por algunos de nuestros más fieles lectores. Buscad, buscad en la Red, a ver si encontráis otro medio que haga algo parecido...

PRINCIPIOS GENERALES

Dícese que aún circulan por las oficinas de patentes, inventores cargados de pliegos y planos intentando colocar diseños de motores perfectos, de perpetuum mobile. Cualquiera sabe, y no hace falta ser ingeniero, que la vieja idea del motor perfecto es un ejercicio teórico límite inaplicable a la realidad. Un motor se desgasta, tiene una vida material limitada. Es finito, como todo. Pero estos inventores, fundamentalistas mecanicistas, piensan que los ejercicios límites pueden aplicarse en el mundo material, que pueden ser reales. El viejo cliché del inventor loco hecho realidad, más digno de lástima que de crédito. (1)

Dícese que aún circula por el reino de España, un viejo abogado de nombre Antonio García-Trevijano Forte. Intenta, el buen hombre, colocarle a todo aquel que se deje un perpetuum mobile político: la teoría pura de la democracia.
Trevijano, un fundamentalista democrático, cree que ha encontrado la idea exenta de la democracia, allá en el mundo platónico de las ideas, iluminada por el sol del sumo bien. El punto de apoyo para traer el mejor de los sistemas posibles a este solar que nos ha tocado en suerte es: la libertad política. Sí, así de fácil. Cada hombre en este mundo, sin especificar, debe ser libre políticamente para poder nombrar o deponer a sus gobernantes. Ya está. (2)

Para los que somos ateos y materialistas; para los que creemos que el homínido era un animal más, que se transformó en “Hombre” por un proceso histórico; para los que creemos que el “Hombre” está tallado a golpes por la acción de instituciones históricas imperfectas y crueles como imperios e iglesias, y que no existe un “Hombre”, sino muchos “Hombres” dependiendo de la tradición institucional e histórica en la que se haya sido moldeado .Pensar en la democracia como idea formal, exenta ,no miscible con lo material tiene de puro: el delirio. (3)

La política, para nosotros, está constituida por instituciones materiales rodeadas de una enorme nebulosa ideológica, que justifica y explica a las instituciones materiales, y que unos grupos dentro de la sociedad utilizan para acceder al control del aparato estatal ya constituido. Es el estado el que se apropia de los recursos, pero es el grupo dirigente, a través de esas instituciones, el que los reparte, de forma desigual, y el que establece planes y programas para que el estado siga consiguiendo recursos, a los que volver a someter a reparto de forma desigual. Mientras el reparto desigual llega a todos, y hay un cierto equilibrio, todo va como la seda.

Pero cuando la minoría que controla el poder no es capaz de mantener el equilibrio, cuando las circunstancias materiales del entorno cambian, cuando las instituciones políticas materiales se quedan viejas y no son capaces de responder a los retos de la realidad; digamos que cuando no hay racionalidad en el estado, entendiendo por racional ese cierto equilibrio. Es entonces cuando se empieza a disipar la nebulosa ideológica que envuelve a esas instituciones materiales, se critica al sistema político y al grupo que lo controla; y surge el conflicto con otros grupos interestatales, que están agazapados, en tensa esperar por el asalto al poder. Llega el inevitable conflicto, siempre latente en la sociedad, hasta que un nuevo grupo victorioso que con los nuevos materiales generados en los proceso histórico, y la reutilización de los viejos materiales válidos del sistema anterior, establecen un nuevo orden que reequilibra la sociedad acorde con las nuevas circunstancias. Y vuelta a empezar.

Teniendo en cuenta lo anterior, pretender la demostración científica de la democracia formal y establecer una Teoría Pura De La Democracia, vamos, no haré comentarios por el respeto que me inspira el venerable anciano del que parte la idea. (4)

La democracia es un artefacto político más, como la dictadura, o como la monarquía absoluta, con sus instituciones materiales envueltas en su nebulosa ideológica, en este caso la de la libertad individual

Son estos principios generales en los que marco las posiciones desde las que me muevo. Puede que esté errado, lo que no estoy es confuso. (5)

En la próxima entrega de esta tríada de artículos, explicaré por qué el idealismo trevijánico es puro humo que no ha tenido ningún éxito, ni lo tendrá. Todo ello tomando como fundamento la acción política y el discurso público trevijánico.
Pero será en la tercera entrega, donde muestre la piedra de toque del completo fracaso de la teoría trevijana en la primera acción política de don Antonio. También será en este último texto donde expondré la razón de mi interés por el idealismo trevijánico, y su posible utilización pero desde perspectivas totalmente inaceptables para don Antonio y sus sectarios.

TROLSOE




NOTAS DEL EDITOR: Nuestro lector asiduo, Trolsoe, se limita a ejercer su derecho de opinión, pero no demuestra nada de lo que dice, ni siquiera parece querer mantener la lógica de su discurso:

(1) Olvida Trolsoe que, gracias a algunos de esos locos, se ha descubierto la hiperconductividad que permite anular el “efecto Joule”, uno de los “rozamientos” que impedían el movimiento continuo. Y hay cientos de ejemplos más: la obtención gratuita de energía del Sol, los vientos, las energías telúricas o las mareas, que demuestran que los “locos egregios” tienen, a veces, mucha más razón que los “cuerdos mediocres”.

(2) Bien expresado. En eso creemos: en la libertad política de todos los hombres. La cínica crítica no conduce a ninguna parte. La verdad sigue siendo la verdad.

(3) Falacia non-sequitur. Saca una conclusión falsa de unas premisas verdaderas. La prueba es que los ácratas somos ateos (quizá no tan materialistas como él), creemos que el Hombre es homínido y diverso, y no por eso concluimos que sea un delirio pensar en su libertad política.

(4) Nueva falacia de inconsecuencia. Describe la ambición de poder perfectamente pero no deja salida a su caos. Asume que el poder no pertenece a la ciudadanía. La consecuencia, para él, es que la democracia no es posible, sin razonar otra cosa que porque hasta ahora no ha sido posible y porque los grupos “agazapados” no lo permitirán. Tampoco permiten las petroleras la eclosión de técnicas de obtención de energía gratuita, sin que ello implique que no existan ya, inventadas por algunos de esos “locos egregios” a los que tanto parece odiar.

(5) En esto último, Trolsoe no está errado ni confuso. Simplemente no tiene nada que ver con todo lo anterior: la democracia es un artefacto político más, en efecto, como la dictadura. Pero la diferencia entre ambos conceptos es la misma que la que hay entre viajar sobre una acémila o en un jet: se parecen en que ambos nos llevan a alguna parte, pero se diferencian en que el primero es primitivo y el segundo es técnicamente sofisticado, producto de la inteligencia humana.

Mientras esperamos otras críticas entregas del bueno de Trolsoe, le advertimos ya que su anti-cientificismo choca con la realidad: que la ingeniería existe, muy a su pesar; que el hombre, ante problemas aparentemente irresolubles, tiene la opción de usar su cerebro de homínido para hallar soluciones. Quizá sea capaz el Hombre de resolver todo problema que sea capaz de imaginar.

TONY DÍAZ

Do not get indignant, do act!

No one is outraged by what is expectable. At the root of the anger there is always a surprise factor. Jesus could get indignant because the fig tree, in obedience to nature, it does not bore fruit when He craved. He condemned it to be barren forever. Outrage acquires letter of nobility in the consciousness of dignity when it is humbled. Poverty does not humiliate. The greed of the bankers, as natural as the greed of sharks, neither. Humans can be poor or rich without contradicting their condition. But without collective political freedom mankind is meaningless. No one sensible is outraged by the productions of nature, even catastrophic for life. But the folly is outraged with the greed of the rich when they follow the course of nature, when they are the owners of government and laws. It is not healthy get indignant with usual. Mainly because anger hides under surface the fundamental fact that the dignity of everyone infers freedom to all.

Like everything that is successful in the world of the "as-if ", the leaflet "Time for Outrage!" of Stéphane Hessel does not reach the intellectual or literary category of the pamphlet. All his apparent thoughts are false. The main reason for the resistance against fascism was not outrage, but the desire to conquer the collective political freedom, defeating its enemy. The resistance to totalitarianism was betrayed after victory in the battlefields. The American winner produced in the conquered peoples artificial leaders in agree to the political conditions for the reconstruction of Europe and the Cold War. The Europeans gave up their collective political freedom in exchange for social rights. The major political development was to replace the one-party state by various statal parties. If the defining feature of the dictatorship was the complete lack of control of political power, the connotation was the hallmark of present-day matches.

The Left parties have exacerbated the collective passions caused by social injustice, to hide the transcendental fact that in Europe there are neither collective freedom nor political democracy. All those who insist on demagogic discrimination between equality and freedom are the heirs of fascism. The author of "Time for Outrage!" does not resist quoting the art. 22 of the Universal Declaration of Human Rights: "Everyone, as a member of society, has the right to social security, and to get ... the satisfaction of economic, social and cultural rights indispensable for his dignity and the free development of his personality." Where is the right to collective political freedom?

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO FORTE
Leader of the Citizen Movement for Constitutional Republic



NOTE: "Time for Outrage!" is an explosive best seller, translated from the French, Indignez-Vous ! Stéphane Hessel was born in Germany in 1917, emigrated with his Jewish writer father and mother to France in 1924 and fought in the French Army in 1940. From a German prisoner of war camp, he escaped to join General Charles de Gaulle's Free French in London. On his clandestine return to organise the Resistance in France, he was captured, tortured and sent to concentration camps. He escaped death to work after the war on drafting the United Nations Universal Declaration of Human Rights, whose ideals he defends passionately to this day.

(Original written in Spanish.
Translation: ÁCRATAS)

Ningún partido defenderá la Democracia

Ningún partido es internamente democrático. De izquierdas o de derechas, los partidos no son otra cosa que asociaciones verticalistas de distribución de prebendas, de arriba abajo otorgadas por sus líderes ocasionales.

Como denuncia García-Trevijano, los actuales partidos europeos son herederos del fascismo: en vez de un estado de partido único, diversos partidos incrustados en el estado. También los partidos españoles son herederos del provinciano Nacional-Sindicalismo franquista; el Glorioso Movimiento se descompuso: el Nacional-Catolicismo formó Alianza Popular, y la Falange se mudó al PSOE, tras secuestrarlo en Suresnes, con todo el apoyo económico del SPD alemán.

Se trata de un efecto desgraciado, pero previsible: no existe asociación que no procure el beneficio de sus socios, especialmente de los que detentan sus cargos directivos. Da igual si se trata de una sociedad anónima, de una logia masónica o de un partido político o de la Mafia. Por eso, la mercancía ideológica que venden se modela, se somete, al imperativo del voto como todo otro producto a su mercado.

ÁCRATAS

A los 30 años

Los monarcómanos del 23-F

La antigua doctrina cortesana distinguía dos clases de monarcas. Los que lo eran por legitimidad de su origen dinástico y los que lo eran por legitimidad de ejercicio de su función coronada. Cuando cualquiera de esas dos legitimidades parecía dudosa, y la situación del Reino se hacía inestable, los legitimistas y los situacionistas las sumaban. Esto ha sucedido en España con Juan Carlos I a partir del 23F.

Su derecho a ocupar el trono ya no solo proviene de Franco, y de la renuncia forzada de su padre, sino sobre todo de la legitimidad carismática que le dio, ante un pueblo asustado, su providencial comparecencia en televisión para anunciar a los españoles que podrían dormir tranquilos tras el aborto que él mismo hizo de la sonada del coronel Tejero. En aquella madrugada murió el débil monarquismo y nació el poderoso “juancarlismo”. El problema de la Monarquía se trasladaba de

LA FRACTURA


Reproduzco un comentario inserto en el Blog de Antonio García-Trevijano con motivo del cisma sucedido entre sus miembros a consecuencia, al parecer, de la intensa participación electoral de los españoles el 9 de marzo de 2008:

"Asisto estupefacto a este lamentable espectáculo. Y que nadie se tome estas palabras como un ataque personal. Nadie. El peor de vosotros vale infinitamente más que la mayoría de los españoles.

Pero os recuerdo que este blog ha sido una escuela para todos. Parvulitos: Debierais haber aprendido varias cosas en este tiempo:

1. A interpretar los hechos políticos.
2. A intuir la Democracia.
3. A conocer al pueblo español.
4. A respetaros a vosotros mismos por encima de cualquier otra cosa.
5. Y finalmente, como siempre tras asistir a la Escuela, a volar libremente sin jamás maldecir ni negar al que algo os enseñó. ¡Es cosa tan escasa en este mezquino mundo!

Como en todas las escuelas, hay lamedores. Siempre habrá alumnos que se quieran ganar el aprobado mediante escatológicas técnicas. Eso no es culpa del profesor, sino de la raza humana, servil hasta la náusea.

Pero no os confundáis: la mayor parte de los que cantan loas a García-Trevijano no son adulones, sino personas sinceras que sólo demuestran ser bien nacidas. También hay algunos que, simplemente, creen que las ideas recibidas son la panacea, el elixir alquímico. Y aun otros que derivan en algo peor que la servidumbre, que es en el fundamentalismo; son esos que dan dentelladas como los perros de presa cuando saben garantizado que el amo les felicitará.

Me ratifico, hasta en su última coma, en mi artículo sobre la corrupción. Y os diré ahora lo que a algunos os dolerá más: quien no permite ser humillado, no siente rencor jamás.

Salud."


El artículo al que se refire el texto es el siguiente:

http://messageinout.blogspot.com/2008/02/la-corrupcin.html

DEMOCRACIA ORGÁNICA

1. LAS ORGÁNICAS CAUSAS DE LA FALTA DE DEMOCRACIA

Los partidos españoles son hijos del franquismo y herederos de su “democracia orgánica”, jerárquica y disciplinada —del mismo modo, los sindicatos heredaron la verticalidad del Nacionalsindicalismo—. Los partidos practican esa seudo-democracia orgánica en su vida interna, y la proyectan en sus relaciones con los demás partidos para el reparto del poder. Por tanto, los partidos ni siquiera acatan la Constitución que les exige ser internamente democráticos.

La solución existe
Y es ésta

Para oprobio de Gregorio Peces-Barba y los falsificadores de la Democracia


Lo sorprendente de este estado de cosas es que la solución a tanto despropósito político existe, es evidente (cuando se conoce) y tremendamente fácil de poner en marcha. Para ello hay que seguir una receta básica: En primer lugar, saber qué es y en qué consiste la libertad política, comprender lo que es una Democracia formal; en segundo, exigir el derecho a esa libertad siempre, y no admitir para esa libertad ningún sucedáneo, componenda, o subterfugio (como el del “voto útil”, por ejemplo).

La confusión a la que, interesadamente, nos someten los partidos, con sus querellas de cortas miras, es intencionada; y dirigida a evitar que conozcamos y entendamos que la verdad existe; y que no está en venta, que es incorruptible y que es irrenunciable. Podrán los políticos con esa estrategia retrasar la libertad política, pero su advenimiento es inexorable. Porque sus falsedades, sus disimulos y sus espectáculos no pueden evitar el sentimiento ciudadano generalizado de estafa, de mentira y de corrupción; el de frustración política, el de imposibilidad de adscripción a ninguna de las facciones partidarias; el de que la política está en manos de los partidos, que viven de espaldas a la ciudadanía; el de que la opinión pública no existe, sino que se crea, se inventa en centros de análisis, diseño y elaboración de opinión; el de que los intereses partidarios han sustituido a los ideales.

Y es que, detrás de los criterios para la distribución de la riqueza que presentan las ideologías partidarias (izquierdas y derechas), que nos excitan los ánimos y nos hacen reñir entre españoles, se nos escamotea la verdad: que no gozamos de libertad política porque es imprescindible, para que ésta exista, que las reglas del juego político la permitan. Serán los vencedores de un juego político limpio los que dispongan de la oportunidad, durante un tiempo limitado, para desarrollar su modelo de justicia social. Pero la justicia social, el reparto de la riqueza en sí mismo, no es la Democracia, sino sólo una cortina de humo de (todos) los partidos para que los ciudadanos nunca la imaginemos, la entendamos y podamos exigirla.

La noción clave para que todo ciudadano alcance la libertad política es que conozca y comprenda qué es la Democracia. Existen diferentes formas de juego político. Pero para que el juego político sea una Democracia tiene que cumplir ciertos requisitos formales, o es otra cosa. Para entender el significado de la Democracia, hay que separar el concepto de derechos y libertades de lo que es el mecanismo que permite que la propia Democracia exista. Puede haber libertades y no haber democracia, aunque no al revés. El juego político (limpio) democrático se basa en: 1º. Todos los ciudadanos pueden participar en el juego político en condiciones de igualdad. 2º. El juego se desarrolla en el campo de la sociedad política. 3º. Las decisiones se toman por votación de mayorías y minorías. Y las reglas del juego son: La representación de la Sociedad y la separación e independencia de los Poderes en el Estado.

Todos entendemos que una Dictadura elimina la competencia por el poder, o sea, la libertad política. Pero es más difícil entender en qué falla esta pseudodemocracia española que es la monarquía partitocrática, venida de la mano de la Transición: por miedo a la libertad política, se redujo el juego a una competición entre partidos políticamente correctos (contra el presupuesto 1º); los partidos fueron integrados en el Estado, que los financia (contra el 2º) y las decisiones se tomaron en un consenso (contra el 3º). Por miedo al control de los electores, se adoptó el sistema proporcional de listas. Y por miedo al control de la corrupción, no se separaron e independizaron los poderes del Estado.

La representación del ciudadano en política no es la mera adscripción de ese ciudadano a una ideología de partido. La representación política de la sociedad debe seguir las reglas de cualquier otra representación social o particular: el representante recibe un mandato imperativo del representado, quien, en caso de incumplimiento, puede cesar al representante. Eso, que es evidente si se manda a alguien a realizar cualquier gestión en tu nombre, no lo es en política, si no suceden dos cosas: que se conoce quién es tu representante político concreto (que te debe su cargo, porque le has elegido a él y le pagas con tus impuestos); y que los electores pueden cesarlo cuando lo consideren oportuno, no en las siguientes elecciones, cada cuatro años. El único modo de saber cuál es tu representante político, que sea el de la mayoría de los electores y de poder cesarlo cuando los electores quieran, es su elección en circunscripción unipersonal, a doble vuelta y creando una Comisión de Seguimiento del Diputado. Esto cumple los 3 supuestos y la primera regla.

Según quién sea y el momento en el que se separen los Poderes del Estado, el resultado cambia: Si los separa un solo hombre cuando le viene en gana es una Dictadura; si los separa el Parlamento tras las elecciones legislativas, una Oligarquía de Partidos; si los separa el ciudadano, desde el momento del voto, una Democracia. En efecto, la independencia de Poderes del Estado no se cumple sólo cuando, simplemente, hay tres poderes diferentes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial (también el Estado Franquista los tenía); se cumple cuando cada ciudadano delega su derecho inalienable a legislar y ejecutar directamente las leyes en esos tres poderes de forma separada, independiente, es decir, en elecciones diferentes. Una para el Ejecutivo, otra para el Legislativo y otra para el Judicial. Para que cumpla las tres condiciones y las dos reglas, la elección del Presidente responsable de la formación y control del Poder Ejecutivo se elige en circunscripción única estatal por todos los ciudadanos del Estado en igualdad de voto y a dos vueltas (así, ese Presidente tendrá la máxima representatividad de la sociedad). En una Democracia, es el ciudadano el que separa los poderes del estado, no el Estado mismo, ni el Parlamento, ni los partidos. La sustitución actual de este mecanismo por la elección del Presidente por el Legislativo es una corrupción del sistema político que conlleva, indefectiblemente, la corrupción de los representantes de la ciudadanía.

Lo descrito es el fundamento de la República Constitucional, que es el equivalente sistémico de la Democracia. Pero queda la parte mas ardua : ¿Cómo conseguir que a la ciudadanía se le reconozcan sus derechos políticos? No se debe confiar en que nadie nos regale nada. La partitocracia nos fue otorgada y ha resultado ser una estafa. En 1978 muchos españoles, que optaban por la “ruptura democrática”, fueron engañados por los incipientes partidos de izquierdas y derechas que pactaron la Transición de la Dictadura a la Monarquía Autonómista y Parlamentaria. Polybio diagnosticó la salida de las transiciones: las dictaduras degeneran en oligarquías, y éstas, en democracias.

El único modo de que esta oligarquía pase a ser una Democracia es exigirla. Sólo hay dos maneras: la pasiva y la activa. La pasiva se consigue mediante el rechazo de todo engaño, y la exigencia de que el juego político cumpla las reglas de la Democracia. Si no las cumple, no es Democracia, y así debe denunciarse, y no participar en el juego político, porque no merece la pena hacerlo en un juego trucado. En primer lugar, porque alimentamos el juego fraudulento y retrasamos su mutación en una verdadera democracia; en segundo, porque seremos estafados sin ningún género de dudas, y será un fraude del que seremos responsables.

La vía activa no implica violencia, sino participación en la transformación: organizando la resistencia ciudadana, la rebelión cívica, expandiendo las ideas y formando foros y grupos de opinión que obliguen a que los medios se ocupen de esos movimientos nacientes. El creciente número de programas de televisión y artículos en diarios y revistas desde que el MCRC (y sólo es un movimiento entre muchos) está en marcha, así lo demuestra. No estamos solos. Existe una porción de la sociedad mucho más amplia de lo que cabría pensar —denominada tercio laocrático— que siempre piensa por sí misma, no sigue consignas y es capaz, mediante su potencia, de arrastrar al tercio amorfo tras él. El otro tercio es puramente oportunista, y asume lo que sea con tal de seguir medrando.

MESS
Publicado el 19 de marzo de 2007



Gregorio Peces-Barba nos critica


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El actual rector de la Universidad Carlos III ha agredido, sin nombrarla, a la web acratas.net desde su tribuna en El País, ACOTACIONES INGENUAS A LA REALIDAD.

“Nuestra democracia ha sido acusada, vapuleada, desprestigiada, mal interpretada y menospreciada por personajes que no fueron protagonistas y que hablan de la necesidad de una segunda transición, calificando a nuestro sistema como una continuación por otros medios y enmascaramientos del franquismo.” --empieza y dice lo que hay.

Y luego, vomita la primera falsedad:

"No son acusaciones inocentes, son falsas y temerarias, de personajes ambiciosos con afán de protagonismo..."

Mentira. Somos personajes anónimos, sin trayectoria política ni pasada ni presente ni futura. Por tanto, no ambiciosos por definición de ambición personal. Nos limitamos a analizar y denunciar la Verdad.

Sigue luego con una frase que descarta que se refiera a Trevijano y su MCRC (¡y no sé cómo se atreve a olvidarlo!):

"...con una buena formación, que hubieran querido estar entonces y no estuvieron o porque estaban formándose en Europa o Estados Unidos o simplemente porque eran solo adolescentes en 1977 que empezaban a vivir y pensar"

Esos somos nosotros, en efecto, aunque no éramos tan adolescentes y nos formáramos en España, sin más medios que los codos para estudiar. Pero el señor Peces-Barba "olvida" en su perorata en El País, que dirige otro desmemoriado, Juan Luis Cebrián, que Trevijano estuvo allí y fue encarcelado por Fraga para que Peces-Barba pudiera, junto con otros, transaccionar con la dictadura la prolongación del franquismo, en vez de protagonizar la ruptura, y cambiar el régimen de verdad. Nosotros no lo olvidamos.

Nos acusa luego de “darle mal rollo”:

"Crean mal ambiente y son objetivamente muy injustos para los que peleamos a pecho descubierto contra el franquismo, sufriendo su represión durante muchos años (detenciones, cárceles, confinamientos, expulsiones de la Universidad, despidos del trabajo, multas con cárcel sustitutoria, suspensiones del ejercicio profesional, etcétera). "

Los padres de la Constitución de 1978, los responsables del pestilente contubernio, no pueden atribuirse ninguno de esos méritos que sí tuvieron otros, que se quedaron fuera de la Transacción: el mismo Trevijano, y cientos de comunistas. Pero, sobre todo, es injustificable no incluir para gestar la Transición (y por eso no fue tal, sino transacción) al catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Salamanca, don Enrique Tierno Galván, depurado por el franquismo y expulsado de su cátedra en agosto de 1965, y creador de la Junta Democrática de España, uno de los actores del cambio de régimen.

Gregorio Peces Barba es uno de los siete padres de la Constitución de 1978. Los otros seis son de su misma laya:

—UCD, [el partido creado por el falangista y nada menos que Secretario General del Movimiento, Adolfo Suárez], Gabriel Cisneros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (autor de la Constitución de Guinea, del tirano Macías), y José Pedro Pérez Llorca.

—Alianza Popular, Manuel Fraga Iribarne, Ministro del Interior de Franco, represor de la huelga minera de Asturias de 1963, en la que se hizo famoso por rapar al cero a las mujeres huelguistas.

—PSOE, Gregorio Peces-Barba [que jamás pisó la cárcel ni fue reprimido por el régimen, por pertenecer al PSOE, un partido protegido por la Policía y por el Régimen].

—PCE, Jordi Solé Tura, comunista y, por ello, no demócrata.

—CiU, derecha nacionalista protegida por Franco, Miguel Roca Junyent, cuyo objetivo no era la mejora de España, sino la de su cuatribarrado terruño.

Los nacionalistas vascos se quedaron sin representación. Por lo tanto, la Constitución la parieron tres falangistas, un nacional-católico, un nacionalista cristiano, un comunista (anti-demócrata, por lo tanto) y el señor que nos acusa, Peces-Barba, "nuevo socialista" [¡¡afiliado en 1972!!] del PSOE, ese partido artificial que nada tiene que ver con el PSOE de la Guerra Civil, como se patentizó en Suresnes, en octubre de 1974, con el "golpe de mano de los falangistas sevillanos" y la renuncia del partido al marxismo.

Con Gregorio Peces-Barba no nos vamos a meter. Ya se meten otros, que dicen que dijo: “Cuanto más se les consiente a los católicos, peor responden. Sólo entienden el palo”. A nosotros, eso nos da igual. En lugar de creer en Dios, preferimos creer en los derechos humanos individuales y colectivos. Su trayectoria, sin ser heroica, como él trata de sugerir en su artículo, para sí la quisieran la mayor parte de sus compañeros de partido, advenedizos sin moral y sin más cultura que la del dinero fácil.

Ahora bien: que Peces-Barba no reconozca el hedor del franquismo en el régimen actual —con un Rey impuesto por Franco; con una democracia de partidos propugnada por un Secretario General del Movimiento, Adolfo Suárez, con el contubernio de Fraga-Iribarne y redactada por Herrero de Miñón, sin independencia de poderes del estado, con partidos sin democracia interna, con votaciones en el Parlamente sujetas al mandato imperativo de los jefes de los partidos, que en más de 30 años no ha cambiado un ápice sus intenciones, que consagra el robo organizado—, y que su perorata infame contra los verdaderos demócratas [acratas.net] la haga en El País, periódico que dirige el ex-jefe de los servicios informativos de RTVE del último Gobierno de la dictadura, siendo Arias Navarro presidente... ¿No le parece un acto de desvergüenza indigno de cualquier trayectoria personal decente, aunque sólo sea humana, ya que no política?

ÁCRATAS

(Muchas gracias a nuestro buen amigo Cacatúa, por avisarnos del ataque)

25 de noviembre de 2011: el último Consejo de Ministros del gobierno Zapatero aprobó el indulto al consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz
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La falsedad del arte contemporáneo


LA "ARTISTA" MILLIE BROWN TIÑE LECHE CON COLORES, LUEGO LA BEBE Y LA VOMITA SOBRE EL LIENZO

Weiwei, supuestos hierros enderezados procedentes del terremoto de Siguán. Cualquier ferrallista hace arte en su almacén sin saberlo...
Aliexpress: Van Gogh al óleo 7,87 €... Está bien pintado, por artistas chinos y no es una falsedad, sino una copia exacta.

Arturo Rivera, autorretrato operándose el corazón a sí mismo. El autor ha tenido serios problemas cardíacos.
El republicano constitucionalista Antonio García-Trevijano: viejito, pero imbatible.

El arte actual, como el resto de las actividades contemporáneas, se fundamenta en el encumbramiento de la mentira. Es imposible encumbrar la mentira sin recurrir al enseñoreamiento previo de la mediocridad. Un difuso e incongruente discurso-jerga conceptualista hace el trabajo sucio. La víctima es la verdad, que se combate fieramente desde las instancias del poder económico y político, y se ningunea para evitar que brille y aplaste la farsa. Pues la verdad es para la mentira como la lejía para los gérmenes.

El arte actual está dominado por los comisarios (curators) y los galeristas/subasteros, que saben perfectamente al servicio de qué y de quiénes están. El arte contemporáneo cubre una necesidad global fundamental: blanquear dinero procedente del crimen organizado y de la especulación, al tiempo que baña a los nuevos millonarios con una pátina de cultura rápida. Una obra de arte no es otra cosa que un valor documentado revendible, un depósito de capital. Como las necesidades actuales de blanqueo de capitales son inmensas, el mundo del arte ha creado de la nada miles de supuestos artistas. Y como es imposible que tantos artistas sean genios, ha inflado el mundo artístico de obritas ready-made, al estilo que inaugurara Duchamp con su mingitorio transusbstancializado en fuente: cajas de zapatos vacías, tapas de yogur pegadas, orines sobre el suelo o, como hace la artista de vanguardia, Millie Brown, vómitos sobre lienzo. A mí, personalmente, Millie Brown me recuerda a Le Pétomane, Joseph Pujol, un trompetista vintage que impulsaba su instrumento en el escenario con el culo, a base de pedos.

A día de hoy, el artista no aparece por cuestiones de calidad de obra o historial, sino cuando al sistema le viene bien. Un nuevo artista no debe hacer nada más que asumir el discurso del sistema, protestar contra cosas perfectamente controladas y servir de herramienta al mundo de las finanzas global, pareciendo siempre que hace lo opuesto.

Por ejemplo, el chino Weiwei, supuesta víctima en su defensa de los derechos humanos: Ilimitadamente apoyado por los medios y las instituciones que le regalan espacios cultos para exponer sus obras y protestas, muchas veces falsas, como esos miles de hierros enderezados en su taller supuestamente procedentes del terremoto de Sichuan. Weiwei es tratado por el Sistema como un luchador contra la dictadura del Partido Comunista chino. En realidad, Weiwei está al servicio de la globalización, de los mismos especuladores que hacen sus fortunas al haber convertido a China en la gran factoría productiva de Occidente. ¿Cómo se compatibilizan ambos intereses aparentemente contradictorios? Simplemente estableciendo bien poco sutilmente la idea de que la libertad en China vendrá de la mano del incremento de renta per cápita de los trabajadores chinos. Es decir, convirtiendo la Globalización en un arma liberadora de los explotados: el Partido Comunista chino fallecerá de puro y simple éxito.

El Sistema cultural occidental se comporta como una ONG que alimenta a sus artistas y los mantiene en un perpetuo estado infantiloide, mimados y subvencionados mientras sean dóciles. Los verdaderos artistas plásticos, entretanto, se baten el cobre para subsistir, pues no encuentran ningún apoyo institucional por el simple hecho de ser demasiado buenos para ser un ejemplo. Me explico: el sistema arrasa y ningunea a los artistas contemporáneos que saben pintar, escribir o esculpir, a los que arriesgan y comunican no sólo porque sus mensajes pueden ser peligrosos para el poder, sino porque, en cuanto los inversores en arte los ven, los prefieren porque los entienden y los intuyen valiosos. ¿Cuál es el problema? Que las obras de arte actual de verdaderos artistas son muy pocas, no sirven a la causa de la ocultación de la ingente cantidad de capitales sin control. Y tampoco pueden incorporarse al sistema junto con las demás "obras de arte" porque las ponen en evidencia (1). Por eso deben ser extirpadas y anuladas. Y por eso, sin mediocridad aderezada de oportunismo y sinvergonzonería, no se tolera el éxito.

Las obras de Warhol no las hizo Warhol, sino que fueron ejecutadas e incluso diseñadas en su Factory: el autor de los grabados de Marilyn fue uno de sus explotados, Louis Walden. Jeff Koons no realiza ni una sola de sus obras: las ejecuta la industria. De ahí viene precisamente su éxito como artistas: de que, al tener a su servicio a la industria, han sido capaces de proveer al sistema de suficiente número de obras para interesar como herramientas de intercambio de capitales.

Nada nuevo bajo el sol. El mundo del arte está tan corrompido por el dinero como el mundo político que le sirve de refugio y sostén. Mientras, China arrasa el mercado del verdadero arte con sus falsificaciones, réplicas de tan buena factura como los originales de los que proceden. Dignos de verse los documentales sobre esas factorías de producción en cadena.

Salud.


UN ÁCRATA METAMODERNO,
(COMO TODOS LOS ÁCRATAS
HABIDOS Y POR HABER)


NOTAS: (1) Eso mismo sucede en política: Antonio García-Trevijano es permanentemente combatido por el Sistema. No se le tolera el acceso a los medios de comunicación de la misma manera que Arturo Rivera no consigue espacio para exponer sus extraordinarias pinturas en Méjico.

LIBRO RECOMENDADO: "El fraude del arte contemporáneo", de Avelina Lésper.




Nuestro ideario:
El Estado como enemigo de la Nación



Hemos explicado aquí mil veces la diferencia entre acracia y anarquía. Un anarquista procura la destrucción de todo orden social. Un ácrata no acepta la autoridad impuesta, exige poder decidir el orden en el que quiere vivir, que no se lo den hecho, enlatado y listo para su consumo como sucedió en 1978, cuando, a la muerte de Franco, el franquismo decidió que éste era el régimen que nos iba a imponer, nos gustase o no, porque era el que permitiría expoliar España entera y todos sus recursos naturales y humanos.

Vamos a repetir una vez más los pocos conceptos básicos que animan nuestra labor a fondo perdido:

--El Régimen del 78 es un fraude miserable contra el que luchamos con todas nuestras fuerzas desde enero del 2006. Un fraude que inexorablemente deriva hacia la fragmentación del territorio español en pequeños estados independientes partitocráticos.

--La NACIÓN no es el Estado. El Estado español no puede apropiarse de la Nación Española por mucho que lo intente. En un sistema democrático, la NACIÓN LEGISLA y el ESTADO EJECUTA lo legislado, pues se trata de un cuerpo meramente funcionarial.

--Abominamos del BISAGRISMO, que es el exceso de poder que se otorga en partitocracia a las facciones capaces de dar el Gobierno a uno u otro candidato. Es el pueblo español el único que tiene derecho a designar al Presidente, cuyo mandato queda circunscrito a la ejecución de las leyes que se dé a sí misma la Nación Española.

--El poder, cuanto más lejos, mejor. Por eso estamos en contra de las autonomías, que son delegaciones de proximidad del Estado opresor que asfixian la economía y la Libertad de los individuos.

--Las autonomías son agentes destructivos de la Nación. La prueba de su perniciosidad es que no satisfacen a nadie: En Cataluña no quieren la autonomía los españoles que allí viven, porque la han sentido siempre como un instrumento de opresión lingüística y laboral. Y los catalanes tampoco, porque les parece poca cosa. Las "autonomías históricas" no sirven más que para dividir a los españoles y para expoliar las arcas del Estado.

--Los cargos políticos incrustados en el Estado son agentes del Estado contra la Nación. Estamos en contra razonadamente de que todo partido se represente únicamente a sí mismo, ni siquiera a sus votantes, en el Parlamento.

--Propugnamos una República Asamblearia Constitucional. La República Constitucional de Trevijano se adapta a nuestras pretensiones, sobre todo tras su depuración sobre el control del diputado, convertido en un recadero del voto ciudadano de su pequeña circunscripción. La teoría política nos ampara. Y la razón. Pero estamos dispuestos a estudiar cualquier propuesta si se nos permite rechazarla.

--Propugnamos la Democracia Representativa, no la filfa partitocrática. Cada 60.000 españoles, independientemente de su ideología, sean independentistas, monárquicos o internacionalistas, tendrá un diputado al que ordenar lo que debe votar en Madrid en cada momento. Ese diputado tienen que ganarse el sueldo: Asistir a cuantos encuentros sectoriales le ordenen, laborales, ecologistas, mancomunados o lo que sea oportuno. Y EL SUELDO SE LO PAGARÁ SU CIRCUNSCRIPCIÓN ELECTORAL, no el Estado.

--Cada español tendrá como representante político sólo a un alcalde y a un diputado. Ambos electos a poca distancia. Con el poder ejecutivo MANIATADO a la observación estricta de la legislación de la Nación.

--Debe abrirse un Período Constituyente para informar a la Nación Española antes de decidir el sistema político que prefiere. Hacerle entender que tiene derecho a ello: que la Nación no es el Estado. El Estado no puede legislar. Es antinatural y oprobioso. Es la Nación, el pueblo que la constituye, el que debe legislar a su libre albedrío. Todo sistema que no sea representativo es un enemigo de la Libertad.

--Cualquier reforma de la Constitución del 78 será un fraude perpetrado por los partidos de espaldas a la Nación.

--Aún en una República Constitucional quedará mucho trabajo por hacer:

1. Dotar a las asambleas diputacionales de poder imperativo sobre sus diputados respectivos, incluyendo su destitución y sustitución por el segundo clasificado en la elección a doble vuelta, que actuaría como diputado suplente.
2. Impedir que los partidos infiltren consignas en las asambleas. Las propuestas deben estudiarse prestando atención al debate. Y ser votadas en conciencia por todos los electores en defensa de sus intereses .

3. Lograr que las circunscripciones electorales se adapten al territorio comarcal --la comarca es una circunscripción natural--, aún al precio de que el peso del voto de cada diputado en el Parlamento Español sea diferente.

4. Lograr que el número de diputados no se reduzca a 350, sino al número necesario. En España hay un cuerpo electoral de unos 36 millones y medio de personas. Las circunscripciones podrían ser unas 600 con un número de electores promedio de algo más de 60.000 personas cada una. Es una cifra razonable para que todos los electores conozcan bien a los candidatos, sus trayectorias personales, y poder elegir a gente honrada, sea o no de un partido político.

5. Lograr que las grandes ciudades se dividan en circunscripciones por barrios con problemáticas diferenciadas.

Este es nuestro diseño acrático. Esta es nuestra República.

Como es muy peligrosa para el statu quo partitocrático, esperamos que nos llamen de todo: desde fascistas a españolistas por un bando hasta revolucionarios marxistas o utópicos por el otro.

Eso no nos importa. No estamos aquí para incorporarnos al juego político partidario, sino para ganar la Libertad. Y os pedimos a todos los españoles que pongáis en ello todo vuestro empeño.

Salud y acracia.

ÁCRATAS


NOTA: La Teoría Pura de la República de Antonio García Trevijano es de obligada lectura para haber de fiarse de resúmenes malintencionados. Es un libro de cabecera de cualquier demócrata, fuente de conocimiento muy lejos de eslóganes partidarios y manipulaciones intelectuales.



DEBATE DE IDEAS EN EL PP


Ante el repetido fracaso electoral del PP, la Sra. Aguirre quiere debatir sobre el “liberalismo social”, en el congreso que ha de elegir al Presidente de su partido, como si esta contradictoria idea fuera alternativa de centro al fundamentalismo de Aznar y Rajoy. “El Mundo” y la COPE apoyan este ardid conceptual como pretexto ideológico que abra la lucha por el poder en el seno del PP, mediante elecciones primarias.

Pero el debate sobre ideas no cabe en los Estados de Partidos. Éstos no admiten que haya ideas políticas por debatir. A ningún grupo de la clase dominante le interesa la justificación moral de los gobiernos. La ideología del poder, la del éxito social a cualquier precio, está sostenida por todos los partidos y medios de comunicación. Las ideologías del saber intelectual, o las del querer social, se han diluido en la bastarda transacción, sobre principios y valores, realizada con el consenso político en que se basa esta Monarquía neofranquista de todos los partidos estatales.

Las anteriores concepciones del mundo traducían ideas y creencias en prácticas de gobierno. Pese a la evidencia de su fracaso, que condujo a la guerra mundial, no fueron sustituidas por una teoría rigurosa de la democracia formal. Las ideologías, con partes de verdad y de ilusión, fueron reemplazadas por un consenso oligárquico que, eludiendo la verdad parcial de aquéllas, hizo de sus ilusiones un engaño total. La propaganda mediática deviene el solo soporte del poder. Las frases hechas sustituyen al discurso. El eslogan político de cada facción presupone el consenso entre partidos adversarios.

Por eso, el “liberalismo social” de Aguirre, y compañía mediática, indica la convergencia con el “socialismo liberal” de Zapatero -exportado a la Declaración de Principios que votará el Partido socialista francés en su convención del próximo 14 de junio- y con el “comunismo liberal” que pretende refundar la extinta IU. Se trata del pensamiento único de la socialdemocracia estatal, perfumado con los rancios aromas del liberalismo social de Thomas H. Green (1836-1882), y con los del socialismo liberal del gran filósofo J. Dewey (1859-1952). Es el pensamiento débil y anacrónico de los premios Príncipe de Asturias. Es el pantano del centro.

Antonio García-Trevijano

(Diario Español de la república Constitucional)

http://lupa.110mb.com/

TERMODINÁMICA SOCIAL.

Cuando un gas, formado por incontables moléculas, es confinado y se somete a un aumento de temperatura, aumenta su presión. Y si el confinamiento es cerrado, de volumen constante, ésta puede alcanzar un valor crítico que haga estallar el recipiente. Pero si, hábilmente, alguien ha preparado el confinamiento como un sistema de cilindro y pistón, al modo de una máquina de vapor, puede obtener trabajo útil para el propietario de la máquina. No para el gas.

No necesito decir que en esta metáfora termodinámica el mecanismo de vaivén del que hablo es la alternancia en el poder del bipartidismo vigente, máquina imperfecta y de bajísimo rendimiento, pero de alta rentabilidad, si ese rendimiento se reparte entre los pocos que poseen la máquina.

Afortunadamente, los humanos no somos moléculas de gas y no tenemos, por tanto, que comportarnos como tales, agitándonos al azar y empujando contra todas las paredes del recipiente que nos contiene. Podemos organizarnos. Si, dentro de esa máquina extractora, las moléculas decidieran dejar de empujar a la pared que es la cabeza del pistón, la máquina se detendría para estupefacción de sus propietarios.

Lo que Antonio García-Trevijano -y con él, el MCRC todo- propone es que el gas no empuje al pistón, sino que utilice toda su energía en apretar contra las paredes del cilindro hasta hacerlo estallar. El procedimiento básico para dejar de empujar al pistón parásito es no votar, aunque eso, por el momento, sólo signifique una merma del rendimiento de la máquina. Ésta sólo se detendría, con esta única estrategia, cuando el número de votantes fuera tal que estableciera el equilibrio con el rozamiento de la máquina.

Creo que hacer estallar el recipiente necesitará de otras estrategias adicionales, más drásticas que la abstención activa. Al diseño de éstas últimas, cuando llegue el momento, aportaré todas mis fuerzas.

La democracia

Un arma de confusión masiva


Hace más de una década, el Sanedrin Financiero Internacional(1) —cúpula o punta del capullo del Orden Mundial— decidió apropiarse de todas las joyas estratégicas del mundo y de secuestrar el poder político universal. Y sus servidores voluntarios, EEUU y el resto de sus países comparsas en el baile de San Vito de estos prolegómenos del siglo—socios todos de la OTAN—, acometieron tan ignominiosa tarea amparándose, endeudados medios de comunicación mediante, en la instauración de “la democracia” en tales lugares. Así hay que entender las invasiones de países como Afganistán, Irak o Libia; así, todas las “primaveras árabes”, organizadas por los servicios secretos de la pocilga sanedrínica, CIA, Mosad y MI6. Y no extrañarse de las sangrientas matanzas entre facciones que se suceden desde entonces en tales “liberados lugares”. ¿Imagina alguien algo más amañado que unas “elecciones libres” en Afganistán o Libia, supervisadas por el Centro Carter?

La esencia táctica del SFI es más conocida que la jeta de George Washington: primero, instaurar el miedo ciudadano en los EEUU y resto de países bonvivants —para lo cual ordenó ejecutar mediáticos atentados de falsa bandera, como los de las Torres Gemelas en Nueva York (2001), los de los trenes en Madrid (2004) o los de la red del metro de Londres (2005)—; y segundo, implementar un brutal esquema de Ponzi —o juego piramidal, para los menos cultos— para la emisión de una cifra de dólares como para empapelar las paredes de todos los edificios del mundo, incluidos los iglúes esquimales y los palafitos birmanos.

Tras el pacto Clinton-SFI de 2000 —Ley de Modernización de Futuros de Productos Básicos, que bloquea legalmente cualquier regulación de los derivados—, con prisas de cuatrero, el SFI batió un récord histórico creando de la nada, en 8 años, 915 billones de dólares en derivados sobre divisas y 650 billones de dólares en derivados colateralizados y credit default swaps (basados en la artificial burbuja inmobiliaria norteamericana, que nunca rebasó los 5 billones) para, con ellos, endeudar a la clase política hasta el colodrillo —siempre sale más barato comprar que rogar— y después, con el crédito ya más cerrado que el chocho de una muñeca de porcelana, exigirle la devolución de la deuda con intereses dignos del hamletiano usurero Shylock.

Se trata de cifras ante las que los 63 billones de dólares de PIB mundial, o a los 81 billones de dólares del valor contable total de las bolsas mundiales parecen tristes eructos de onda corta. Y con esas dos armas, y los bien pertrechados soldados de las FFAA norteamericanas —más los servicios de los ejércitos privados de mercenarios como Blackwater, Defense Systems Limited, European Security Operations o la extinta Executive Outcomes, para las más sucias e inconstitucionales tareas—, están obligando a sus estamentos títere, como el Consejo de Seguridad de la ONU, la OTAN o la Liga Árabe, que apestan todos como culos de manco, a maniobrar militar y políticamente contra sus objetivos:

— lugares ricos en recursos naturales (crudo, gas, metales valiosos), para apropiárselos por la vía del endeudamiento forzoso a través de los usurpadores del poder político;

— o lugares de alto valor geopolítico, estos últimos necesarios para acometer la Gran Estrategia de arruinar los restos del imperio de la URSS y de China (sitios como Afganistán o Pakistán, donde los asesinados por Al Qaeda —¡qué casualidad, invento de la CIA!— se cuentan por millares). Así hay que ver los cambios políticos en Egipto y Túnez; la invasión y bombardeo de Libia por la OTAN —con el derribo del único régimen socialista decente de África—, o el reciente acoso a Yemen y Siria.

Es hora de acabar con la mentira. La democracia que vende el Orden Mundial del Sistema Financiero Internacional no existe. Así de claro. No es que sea deficiente y, por tanto, perfectible. Es que no comparece ni puede comparecer jamás bajo el imperio del SFI. La democracia estadounidense, que es el paradigma a seguir, incluso por los bienintencionados luchadores democráticos como García-Trevijano, no es posible, se ponga como se ponga. ¡Ya quisiéramos nosotros! Pero, lamentablemente, los dos partidos en alternancia de poder en EEUU no son democráticos, sino cárteles malolientes como mierda de mejicano; y todas las decisiones del Congreso de los EEUU no son libres, sino trasuntos de acciones de poder real del SFI. Si se observan las contribuciones a las campañas electorales americanas, puede comprobarse que el SFI financia por igual a tirios y a troyanos, con lo cual le importa un comino quién resulte ganador, porque será un simple lamedor de los prepucios que todos los financieros guardan, engurruñidos, acartonados ya, en valiosas cajitas de oro. Son los restos de la mutilación sexual que sufrieron en sacrificio al carnicero de su dios, algo que les distingue y les otorga el derecho al encumbramiento absoluto über alles.

Un Bush o un Obama son dos lacayos a sueldo, lo mismo que el Congreso de los EEUU entero —los 435 diputados de la Cámara de Representantes y los 100 senadores del Senado, actores de una pantomima que articula la ficción de que el pueblo tiene algo que decidir respecto a su destino—. Todo ese montaje es falso. El Pueblo irá al matadero que el SFI determine cuando éste lo decida(2). Y no podrá ni pretenderá siquiera rechistar. Puede que incluso aplauda mientras camina hacia su propio degüello. Ya se inventará para ello una razón y un culpable, que serán profusamente aventados por los medios.

Del resto de las democracias occidentales, mejor ni hablar. No son democracias ni siquiera sobre el papel, sino partidocracias inexcusables. Europa entera y Rusia son gigantescos lupanares, cuevas de Alí Babá sin posibilidad de recuperación para una honradez razonable.

La democracia, queda demostrado, no existe ni ha existido nunca. Es duro leer esto, lo sé. Pero es la verdad. No nos lamentemos, no tenemos tiempo, más vale democracia muerta que tuerta. Y bien pensado, ¿acaso la ciudadanía de los países occidentales —fieles prosélitos de la democracia aparente— merecen otra cosa que un fraude? ¿Realmente están los ciudadanos ciegos como pescadillas fritas y desconocen la verdad, o participan del engaño, porque ir cuesta abajo resulta más fácil? La Historia es una mezcla de maldad, estupidez e inocencia, que se resume en que, a la gente, la verdad le resulta más molesta que las moscas en un velatorio de corpore insepulto.

La gente inteligente y decente, que somos pocos y cada vez parece que quedamos menos, debemos plantarnos. No permitir que nos manipulen mentalmente ni por un instante. Resolver nuestros problemas individual o colectivamente prescindiendo del poder político, que no existe más que para sojuzgarnos —el tiempo libre lo ocupan esos jetas únicamente en mantener su statu quo, sus sueldazos, sus moquetas, sus canonjías y sus putas—. E identificando a los culpables de este sindiós, que son los banqueros, así, en general. ¡Debieran de ser ellos los que se presentaran como el verdadero poder dictatorial ante la opinión pública, así, sin elecciones ni zarandajas, y dar la cara, por lo menos! Así, nos ahorraríamos la carísima farándula partidaria, una pasta, y tanto tiempo perdido en discusiones y romerías a las urnas.

Mientras la mentira siga, nuestra táctica debe ser negarles el pan y la sal —ni un mal euro a la banca, ni un puto voto a los partidos— hasta que estén todos más secos que la momia de Franco. Y escupirles entonces, más rojos todos que braguetas de alfarero: “Anda y que os den por culo, hijos de Mammón”.

MALDITO HIJO DE PERRA


NOTAS: (1) Escribir Sistema donde dice Sanedrín no evita el baneo de Google, propiedad de los chicos de la Sinagoga.

(2) Para entender lo que les pasa a un tipejo como Lloyd Craig Blankfein —quizá el hombre más poderoso e influyente del mundo, CEO de Goldman Sachs— o a un engendro como Benjamin Shalom Bernanke —el amo del dólar— por sus enfermizos cerebros, hay que mirar tan feas caras, esas sus calvas y sus hechuras de simio, e imaginar los pequeños penes circuncidados que les cuelgan entre las piernas (!); y hay que leer “Ampliación del campo de batalla”, de Michel Houellebecq.

—¿Habrá mayor injusticia —así reza su particular Himno de las Lamentaciones para Millonarios— que comprobar que entre los pobres y los necios, esos cráneos repletos de aserrín escupido, abundan las mujeres bellísimas y los hombres varoniles? ¡Jamás perdonaremos a la Madre Naturaleza! ¿Por qué nos hizo tan feos y tan listos al mismo tiempo? ¿Para que fuéramos más conscientes de nuestra desgracia? ¡Pues que se preparen los bellos goyim! ¡Conseguiremos que pasen más hambre que perros de afilador! Ellos serán descuartizados en las guerras que les diseñemos y ellas nos abrirán sus dulces coños —mejor mal sentadas que bien de pie—, si no con amor, que tampoco sabemos lo que es, sí al menos con avaricia, que es una pasión que comprendemos perfectamente.

Los que jamás pueden triunfar por sus medios en el terreno sexual descargan su frustración, si tienen ocasión, sobre la sociedad, haciéndola tan desgraciada como pueden; con los escrúpulos con los que un pollo se papea una cucaracha, son tan destructivos en el Poder como lo fueron Napoleón Bonaparte o Adolfo Hitler. Seamos conscientes: A ningún tipejo sexualmente acomplejado se le debiera permitir pasar del rango de contable en una empresa o de cabo furriel en el ejército.

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¿Cómo se acaba con la dictadura partitocrática, aún más eficaz que la franquista, que tiene todos los medios sociales de influencia y poder controlados? A una dictadura que, como tal, no está dispuesta a aceptar reforma alguna que limite el poder de sus cuadros dirigentes, horda de tipejos de mentalidad paramilitar, no cabe sacarla de otra manera que no sea mediante una rebelión cívica. Ahora bien, sin una organización civil que desde abajo, sin mediación alguna de las organizaciones del régimen, sea la impulsora de la abstención electoral y la insumisión fiscal, no hay manera de que una masiva abstención espontánea sea tomada en serio por el régimen, que aducirá mil

Grecia

pone en evidencia a la clase política


Lo que ha sucedido en Grecia es de extrema gravedad. Se ha producido una novedad que confirma la teoría política que vengo defendiendo en España desde hace 30 años y que en Estados Unidos se defendió mediante la teoría de las tres ces: coordinación, coherencia y conspiración. Esta teoría demuestra la existencia de una clase política ―no son palabras retóricas para criticar a los partidos políticos― sino una verdadera clase política con unión de intereses y solidaridad entre sus miembros. Una clase más fuerte que la clase obrera, la clase burguesa y la clase financiera.

Hoy la existencia de la clase política se puede demostrar científicamente. La prueba palpable acaba de proporcionárnosla Grecia: nada menos que el 25 por ciento de los diputados griegos votaron en contra de las medidas de la troika financiera europea para conceder la segunda parte del rescate económico. En Grecia ha habido coordinación, coherencia y conspiración de la cúpula de los partidos políticos para expulsar a los diputados que no obedecían la disciplina de voto.

¿Por qué conspiración? La teoría de las tres ces sirvió para negar que en EEUU existiese una clase política tal y como existía en Europa, con intereses de clase superiores al interés de cada partido. La palabra conspiración era muy fuerte para utilizarla en EEUU, pero no en Europa. Además esta teoría sirvió para que prosperara la tesis de Robert Dahl donde, en lugar de hablar de oligarquía, hablaba de poliarquía. Maravillosa palabra que en seguida hizo suya la socialdemocracia europea para afirmar que en Europa no había oligarquía, y defender lo que para ellos era la nueva forma de la democracia: una con multitud de centros de poder. Falso. Era mentira.

Grecia ha probado que existe una conspiración total de la clase política. Sin embargo no ha sido la clase política la que ha incorporado a la clase financiera, sino al revés. La conspiración se ha producido por la aspiración de la clase financiera, que ha aspirado como si fuese basura a toda la clase política y la ha incorporado dentro de sí misma. Hoy no hay más que una clase de intereses: la clase financiera que ha asumido dentro de ella a la clase política y la clase sindical. Esto además dota de un nuevo sentido a la palabra conspiración y la devuelve a sus orígenes, porque la palabra conspirar viene del verbo respirar, que significa respirar y soplar: conspirar significa “respirar juntos”.

En el diccionario español la conspiración es “la unión de muchos, generalmente en secreto, para rebelarse contra el soberano”. Como ellos creen que el soberano, en las democracias europeas, es el pueblo ―cosa que no es verdad― en Grecia estamos asistiendo a una conspiración verdadera. La conspiración de la clase política integrada dentro de la clase financiera contra el pueblo.

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO FORTE
Diario de la RC

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