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MANIFIESTO DE LA PLATAFORMA CÍVICA PARA LA REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA ESPAÑOLA MEDIANTE LA MODIFICACIÓN DEL ARTÍCULO 99 DE LA CONSTITUCIÓN DE 1978

Desde hace 30 años, los españoles no tenemos más derecho político que el de acudir a las urnas legislativas a escoger entre listas de partido en las que apenas conocemos a nadie, más allá del candidato a Presidente; en medio de campañas emponzoñadas por el chantaje emocional de la apelación al voto útil, que nos arrastra al bipartidismo galopante.

Luego, tras los mercadeos entre líderes partidarios en los pasillos del Congreso para investir al Presidente del Gobierno, hemos de soportar durante cuatro años la inseparación de los Poderes del Estado, con repugnantes doctrinas judiciales de protección especial a las clases privilegiadas; el poder político único, omnímodo e impune post-franquista; el transfuguismo de diputados corruptos, los escándalos en retorcidas investiduras presidenciales que secuestran la voluntad popular; la proliferación de partidos bisagra sin otro fin que la compraventa de cargos; la sobrevalorada influencia de los partidos nacionalistas, su exigencia de nuevas competencias autonómicas a cambio de la investidura presidencial, que conduce al federalismo imparable; el inconstitucional mandato imperativo del Presidente del Gobierno al Parlamento con sus oportunistas decretos-ley y los subsiguientes rodillos legislativos parlamentarios; y la supeditación del poder político al poder financiero, porque éste lo sustenta de facto a fondo perdido.

La solución a todos estos problemas es imponer la independencia de Poderes del Estado, y se consigue por el sencillo procedimiento de que sea el Pueblo Español el que elija al Presidente del Gobierno en una segunda vuelta en las urnas, en vez del Parlamento.

Los miembros de la Plataforma Cívica para la Modificación del Artículo 99 de la Constitución Española proponemos el siguiente redactado del mismo y exigimos su inmediata aprobación por las Cortes españolas sin tocarle ni una coma. ¡Se acabaron los subterfugios para sostener la partitocracia contra el interés del Pueblo Español!:

99.1.- El Presidente del Gobierno será elegido por el pueblo español una semana después de las elecciones al Congreso en una segunda vuelta electoral, en circunscripción única nacional, entre los candidatos de los dos partidos, federaciones, agrupaciones o coalición de electores, más votados en las elecciones al Congreso. Será designado Presidente electo, por la Junta Electoral Central, el candidato que haya obtenido mayor número de votos populares en esta segunda vuelta. El Presidente electo dejará inmediatamente de ser Diputado, cediendo su Acta al primer candidato no electo incluido en la lista electoral en la que aquél hubiere concurrido a las elecciones al Congreso .

99.2. El candidato electo será investido Presidente del Gobierno ante el Rey y con la asistencia del Presidente del Congreso y del Tribunal Supremo. La investidura facultará al Presidente del Gobierno para el ejercicio de la función ejecutiva, en la que actuará con total independencia, limitándose al fiel y exacto cumplimiento de las Leyes aprobadas por las Cortes Generales, que vinculan y obligan al Poder Ejecutivo sin que éste pueda oponer veto alguno, ni siquiera suspensivo. El Presidente del Gobierno elegirá libremente a los Ministros, que en ningún caso podrán ser miembros del Poder Legislativo o Judicial.”

99.3. Al Gobierno corresponde la potestad reglamentaria. En ningún caso las Cortes Generales podrán delegar en el Gobierno la facultad de dictar normas con rango de Ley. El Congreso, con el voto favorable de la mayoría absoluta de sus miembros, podrá disolver simultáneamente los Poderes Ejecutivo y Legislativo y convocar nuevas elecciones. La misma facultad corresponderá también al Presidente del Gobierno.

99.4.- Los Títulos III, IV, V, VI y VIII se interpretarán de conformidad con el principio de separación e independencia de los Poderes del Estado.


¿Quién se atreverá a negarnos este derecho? ¿Qué partido, qué estamento, qué cúpula de poder se opondrá a que el Pueblo ejerza su soberanía inalienable? Estemos todos bien atentos a sus negativas, sus argucias dialécticas para abortar nuestro derecho. Ningún político que niegue o trate de coartar el Poder Soberano del Pueblo Español para investir de Poder Ejecutivo al Presidente del Gobierno volverá a recoger un solo voto más de los españoles decentes.


PLATAFORMA ARTÍCULO 99
Articulo99.org



POSTDATA:
Y, en efecto, este sencillo cambio constitucional soluciona todos los problemas enunciados ut supra. En especial, implica:

1. La desaparición del VOTO ÚTIL en las elecciones al Legislativo, que es una aberración antidemocrática. Ya no servirá para nada. El Jefe del Ejecutivo se elige en la Segunda Vuelta. Cada ciudadano votará en la Elecciones al Legislativo al partido de su real preferencia, no como ahora, que por culpa del voto útil está a punto de desaparecer el PCE. El Parlamento será mucho más plural, y conseguir una mayoría absoluta en el Legislativo será prácticamente imposible.

2. La puesta en su lugar de los nacionalismos y, en general, de todos los partidos que medran como BISAGRAS, concediendo a uno u otro candidato con posibilidades de gobernar sus votos en la investidura. Ya no habrá más investidura de Poder Ejecutivo que la que otorga el Pueblo.

3. El fin del Poder Único, Omnímodo e Impune, porque la independencia de Poderes Ejecutivo y Legislativo se legitima desde las propias urnas. Y cada uno de dichos poderes defenderá su cuota de poder y sus propio intereses. La recelosa vigilancia del Legislativo sobre el Ejecutivo será, al fin, posible.

4. El fin del rodillo parlamentario y de las leyes ad-hoc. Nunca el partido del Ejecutivo tendría mayoría en el Legislativo, por la fragmentación real del voto popular. Las leyes serían discutidas y votadas artículo a artículo, aunque ello fuera más trabajoso. ¡Y que nadie nos venga con la "gobernabilidad" como excusa: porque esconden tras ella su querencia a la corrupción y el consenso! Gobernar es fácil, si se respetan las leyes vigentes, que no son cosa del Gobierno.

5. El fin de la función del Rey como proponedor del Presidente del Gobierno. Su papel sería ya totalmente representativo.

6. El final del federalismo galopante. No habría más transferencias de competencias contra los deseos de los votantes. Porque el Gobierno no debería su investidura a los nacionalistas, sino al Pueblo. Y porque, sin necesidad, nadie transfiere su Poder. Los nacionalistas verán que se les acaba su capacidad de chantaje y se opondrán a esta medida. Pero ¿cómo van a justificar su oposición a que sea el Pueblo el que invista de poder? ¿Cómo?

7. El fin del transfuguismo de diputados corruptos. No se darán casos como los de la Comunidad de Madrid, en que dos diputados autonómicos socialistas, corrompidos por la derecha, votaron contra la investidura de su propio candidato.

8. El fin de los escandalosos gobiernos de coalición que apartan del poder al partido más votado, como en Galicia, Canarias, Baleares y Cataluña. Será el Pueblo el que decida, no los cárteles de usurpadores de la voluntad popular.

9. La petición popular de este cambio constitucional no puede ser rechazada por los partidos políticos sin que se patentice que lo único que les importa realmente es la defensa de sus intereses como casta. No pueden negarse a ceder la investidura del Presidente del Ejecutivo al Pueblo, porque perderían toda su legitimidad como supuestos representantes del propio Pueblo Español.

10. Las urnas separadas para Legislativo y Ejecutivo también debilitarán la disciplina de voto actual —o mandato imperativo, que es inconstitucional, por cierto—, ya que los ciudadanos empezarán a fijarse en la actuación concreta de los representantes de su circunscripción provincial en el Parlamento por un lado, y en el Presidente del Gobierno por otro. Los partidos grandes, al perder la baza de la elección encubierta del Presidente en las elecciones, tendrían que empezar a amoldarse a las distintas circunscripciones, moviendo a sus parlamentarios por los medios provinciales, hablando de la defensa de la provincia, incluso permitiéndoles oponerse a algunas leyes que en otras provincias deberán apoyar.

GESTIONAR EL ODIO

Podrán adornarlo de tan bellas palabras como quieran: servicio público, expresión de la ciudadanía, instrumento de la convivencia, pero según lo entiendo yo el papel principal de los políticos es bien claro: gestionar el odio. Hablo de los políticos profesionales, de aquellos que se integran en la estructura de un partido, de los que hacen carrera en la moqueta, la subvención y el despacho. Sonríen y hacen la V de la victoria cuando resultan elegidos, y prometen para el electorado, “que nos ha otorgado su confianza”, un futuro prometedor donde las injusticias se vean superadas y reine la paz y la concordia. Ese es el discurso establecido. Y sin embargo…

En 1984, la novela de George Orwell donde se describe una sociedad totalitaria dirigida por El Partido, en la que los seres humanos son utilizados como simples piezas de un engranaje gigantesco, se nos habla de cómo, cada día, los pobladores de ese mundo asfixiante han de interrumpir sus tareas para concentrarse en “los dos minutos de odio”. Durante ciento veinte segundos, y bajo la mirada implacable del Gran Hermano, los habitantes de Oceanía se disponen frente a una pantalla y son bombardeados por imágenes de aquellos personajes calificados como traidores y de aquel país contra el que en ese momento se encuentren en guerra. A la vista de aquellos seres despreciables y aquellos paisajes repugnantes, los habitantes de Oceanía experimentan un odio cerval, una furia absoluta, prorrumpen en gritos y cierran los puños con rabia. Después de experimentar lo cual, cuando cesan las imágenes, se sienten confortados por vivir en la sociedad en la que viven, una sociedad enemiga de toda esa iniquidad.

Retornan entonces a sus obligaciones satisfechos y tranquilos.

Más que la represión directa o más que la propaganda, son sin duda esos dos minutos diarios de odio los que mantienen cohesionada a la sociedad de 1984.

En mi opinión, es ahí también donde más profundo y clarividente se muestra el escritor. Lo que más aterroriza de la novela de Orwell es precisamente esa manera en que el Estado ha conseguido apropiarse de uno de los sentimientos primigenios e instintivos del ser humano y el modo en que lo dispensa en calculadas dosis a favor de sus intereses. Seguramente pueda vivirse sin amor y sin ternura, piensa uno al leer estas páginas, pero cuando a un hombre le confiscan su rabia le han alienado por completo y ya no es sino una herramienta.

Cuando miro a mi alrededor, cada vez encuentro más parecidos con la novela de Orwell, y uno de los más llamativos es ese empleo del odio para moldear la sociedad. Aquí es imprescindible que aclare que no me estoy refiriendo a la bondad o maldad de los objetivos que se persiguen con esta administración del odio, sino que hablo del simple mecanismo, del proceso de su embotellamiento y etiquetado, no del contenido.

El hombre necesita odiar. Seguramente es consustancial a su ser. La vida de los seres humanos, en el común de los casos, es una continua frustración y precisa de otro ser humano, un pueblo, una bandera, algo, en lo que sublimar ese sentimiento hostil. La tarea de los políticos (o una de sus tareas, pero seguramente la primordial) es aglutinar y enfocar ese odio hacia un enemigo y, de tal manera, mantener unido al grupo. Y así mismo es su función sustituir a un enemigo por otro cuando los intereses o las circunstancias lo exijan. Fueron los infieles, los paganos, los izquierdistas, los comunistas y otros muchos grupos en otro tiempo los que catalizaron ese odio. Han sido en general los Estados Unidos y en concreto Bush (no digo, insisto, que sin total merecimiento) hasta hace unos días; hoy, que con el (supuesto) cambio de política la Casa Blanca se ha apartado del centro de la diana, en un tiempo sorprendente, en unos días, el odio generalizado se ha desplazado hacia Israel (repito, insisto, en lo del merecimiento y en que me limito a describir la mecánica).

Pero también es cierto que ese odio debe ser racionado. Dos minutos diarios, por ejemplo, y una semana al año no es mala medida. La tarea de los políticos es controlar, regular, gestionar ese odio de manera que no pueda exacerbarse demasiado, expandirse por la masa y escapar a todo control, como algunas veces en la Historia, cuando ha estado en manos de políticos sin experiencia, ha ocurrido. Conocer dónde está el borde del precipicio y llevar a la masa hasta ese punto sin que acabe por despeñarse. Las manos en las riendas porque en cualquier momento, quizás, haga falta hacerlo retroceder.

MIGUEL BAQUERO
Escritor

PARLAMENTO TOTALITARIO

Dictadura y totalitarismo no expresan un mismo tipo de dominación de la Sociedad por el Estado. La dictadura, personal o de partido único, se define por el monopolio del poder estatal y, en consecuencia, por la prohibición de la política, en tanto que competición abierta entre fracciones de la sociedad para la conquista y conservación del poder en el Estado. El totalitarismo no se limita a suprimir, como la dictadura, la libertad de acción política. Borra, además, las fronteras entre lo privado y lo público. La dictadura de Franco no fue totalitaria. Respetó lo esencial del derecho civil: familia, propiedad y contratación, salvo en la esfera laboral.

El Estado de Partidos creó un nuevo tipo de dominación, un oligopolio del poder estatal entre varios partidos, financiados por el Estado y convertidos en órganos del mismo. Además de mantener la imposibilidad de controlar al gobierno, como en la dictadura, este Régimen oligárquico dio paso libre al poder totalitario del ejecutivo sobre la sociedad, mediante la sindicación estatal de las organizaciones obreras, la jefatura de jueces, Magistrados y un tribunal superior (TC), y la soberanía de un Parlamento inferior que ignora los límites del parlamentarismo. Según los postulados básicos de la ciencia política, este Régimen es una oligarquía totalitaria, por turnos de partido. La pirámide totalitaria la componen: el partido estatal gobernante, su parlamento, su TC, sus magistrados, su televisión, los sindicatos estatales, los partidos estatales de oposición formal y los partidos estatales autonómicos. La sujeta, un Rey acomodaticio. La sostiene, la mentira de la sociedad mediática, incluida la docente, de que esto es la democracia. La financia, la especulación de la burbuja financiera. La alimenta, el mundo profesional metido en la burbuja inmobiliaria. La legitima, la masa de votantes que ratifican listas de partido sin elegir a sus representantes.

Para quien dude del rigor científico y realista de este análisis no hay que recordar los parlamentos autonómicos que, en España, inventan naciones. Bastarán los ejemplos actuales de totalitarismo parlamentario. Sin que ningún partido se oponga, el PSOE pretende que rindan cuentas en el Congreso: 1. El Presidente del CGPJ, sobre el caso Tirado. 2. El Presidente de Iberia, sobre el caos de Barajas. 3. Las cinco Asociaciones judiciales, sobre su amenaza de huelga. 4. Seis Presidentes de Bancos y Cajas de Ahorro, sobre su retraso en el flujo de liquidez a la economía. Es decir, todo lo público y lo más potente de lo privado en el puño de un partido.

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO FORTE
Diario de la República Constitucional

Y MIENTRAS EL NEGRITO LARGABA VACUIDADES...

Mientras los españoles perdían el tiempo atendiendo al intencionadamente ambiguo discurso del nuevo Presidente norteamericano, Barack Obama —como capullos, siempre lo mismo, poniendo las neuronas en la mediática de la caja tonta, ¡como si el nuevo Presidente del Imperio fuera a hacer otra cosa que no sea atender los intereses de quienes financiaron su campaña electoral, que son los mismos que financiaron la de su adversario, McCain, el de las patatas fritas!—, el Financial Times nos advertía que España es el primer país del mundo que pierde el rating de triple A desde que le sucediera a Japón, en

JUECES SERVILES

El suave movimiento de protesta corporativa de los jueces, con amenaza de huelga general, está lastrado por el temor de que sus justificadas peticiones al Gobierno, para lograr una mayor eficiencia técnica de la función judicial, no sean bien acogidas, y ni siquiera comprendidas, por la sociedad civil. Ese temor está fundado en causas reales. En primer lugar, no existe una opinión pública distinta de la fabricada por el gobierno y los medios de mayor influencia. Y esta sedicente opinión pública es adversa a toda forma de rebelión judicial. En segundo lugar, el motivo subjetivo que desencadenó la reacción corporativa, la defensa del juez Tirado, extraña a la conciencia moral objetiva y tiñe al movimiento judicial de oportunista corporativismo. En tercer lugar, aunque su sueldo no corresponda a la dignidad ni a la trascendencia de su función, la judicatura forma parte de la élite social, de la clase dominante y, en esta Monarquía de Partidos, sean o no conscientes de ello los jueces, también de la clase gobernante. La única diferencia con los partidos es que no pertenecen a la clase reinante. Y la sociedad, ajena a estas disputas internas entre elementos estatales, mira la protesta judicial con la indiferencia o el malestar que la causaría la de cualquier otro sector de la administración pública. En cuarto lugar, y esto es lo decisivo, lo único que la sociedad civil apoyaría con entusiasmo seria un movimiento judicial por la independencia de su función, contra la sistemática injerencia del poder ejecutivo. La última, el uso de la escandalosa doctrina Botín, para impedir que se juzguen conductas ilegales de oligarcas de partidos vascos. Y esta reivindicación no figura en la lista de peticiones judiciales.

Resultaría evidente para todos que una reivindicación corporativa de la independencia judicial ya no sería vista, por nadie, como una rebelión de jueces serviles, para mejorar las condiciones materiales de su trabajo, y eliminar por completo el criterio de la productividad, incompatible con todos los procesos mentales que requieren excelencia para poder averiguar la verdad fáctica, reflexionar sobre las normas y juzgar la pertinencia de su aplicación a situaciones concretas. Esa reivindicación cualitativa, requisito sine qua non de la dignidad judicial, entrañaría el comienzo de una revolución política por la separación de poderes estatales, que arrastraría consigo a toda la parte sana y laocrática de la sociedad, hasta conseguir la transformación pacífica de la oligarquía de este Régimen partidocrático en verdadera democracia, con garantía institucional de la libertad política.

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO FORTE
Diario de la República Constitucional

ALGO SOBRE DEMOCRACIA

Es frecuente oír entre los partidarios del sistema de Gobierno por monarquía el argumento de que entregado el Poder al pueblo éste, más que gozar de los derechos que en justicia reconocen le pertenecen, se entregaría a excesos que no podrían tener más resultado que la desaparición de la sociedad tal como hoy en día se encuentra organizada. Aparte de que no vemos en la organización social de estos tiempos, considerada como un todo y quizás refiriéndonos «in mente» a determinados casos concretos que no creemos necesario mencionar, nada que nos hiciera lamentar su desaparición, repetidamente la historia se encarga de mostrarnos que es, por el contrario, en los Estados de régimen monárquico en donde los temidos excesos se cometen, tanto más de temer cuanto que son deliberados y ejecutados fríamente y no pueden en ningún momento ser comparados con los que pretenden cargar en la cuenta de las democracias ya que, por muy terribles que estos últimos hayan sido juzgados con un criterio subjetivo, no han pasado nunca de ser desvaríos momentáneos, virulencias del cuerpo social que elimina o se defiende contra las toxinas que impiden su desarrollo normal. Buena prueba de ello es el hecho de que, históricamente, jamás una democracia ha impedido o retrasado el progreso de la humanidad. ¿Podría decirse lo mismo por lo que se refiere a las monarquías?

Desde los primeros tiempos el Gobierno natural de los pueblos ha sido la democracia; pero sin profundizar demasiado en la historia recordemos que fueron las democracias de Atenas y Roma las que hicieron grandes a estos pueblos. Es evidente que en ambas se cometieron excesos: ¿qué mayor iniquidad, por ejemplo, que la cometida en Atenas con la sentencia de muerte contra Sócrates? Si a los atenienses se les fuera a juzgar por este hecho, habría que reconocer que fueron los jueces más necios del mundo; pero el pueblo ateniense supo arrepentirse honrosamente; así, después de muerto Sócrates, el erige el templo «Socrateión».

Sin embargo, si volvemos los ojos hacia la en aquellas edades monárquica, Macedonia, no vemos más que un tejido de acontecimientos crueles sin ningún síntoma de arrepentimiento. Ptolomeo, tío de Alejandro el Grande, asesina a su hermano Alejandro para usurparle el reino. Olimpias manda quemar a fuego lento a la reina Cleopatra. Filipo, nieto de Antígono, envenena a Demetrio… Pero estas crueldades son famosas en la Historia para que haya necesidad de insistir sobre ellas. Y obsérvese la diferencia: los atenienses, juzgaban; los tiranos macedonios, ordenaban.

Ordinariamente no es posible, repetimos, comparar los crímenes de los poderosos, que nacen de la ambición, con los crímenes que comete un pueblo con el propósito de alcanzar la libertad. Los sentimientos de libertad e igualdad no conducen por un camino recto ni a la calumnia ni al asesinato, pero la sed de ambición y rabia del Poder precipitan a los hombres en esos horrores.

El Gobierno popular es, por su misma esencia, menos inicuo y abominable que el poder aristocrático; no son vicio de la democracia la tiranía ni la crueldad; hubo republicanos que cometieron violencias; pero no fueron impulsados a ellas por el espíritu republicano, sino por su propia naturaleza.

La democracia habrá cometido faltas, pero nunca conoció instituciones como la Inquisición, matanzas como la de la noche de San Bartolomé, ni persecuciones como las de los «black and tan» en Irlanda.

Nada hay tan insoportable para la naturaleza humana consciente, como estar sometida a leyes arbitrarias, en cuanto arbitrariedad supone imposición, independientemente de las ventajas o desventajas que represente la creación de tales normas. Por eso lo ideal sería que en todo caso la ley representase la suma de las voluntades de aquellos que han de cumplirla.

En un Estado en que las leyes estuviesen constituidas de tal modo, serían cumplidas por los ciudadanos, no por temor al castigo, sino para conseguir el bien que su cumplimiento significaría y es evidente que el Gobierno por voluntad popular, solamente es posible en una República, hasta hoy, la forma más perfecta de democracia.

CARLOS DAFONTE SÁNCHEZ

«El Presidencialista», abril de 1928.

BANCO DE ESPAÑA: LA HECATOMBE EN CIFRAS

El Banco de España ha dado a conocer su Indice Sintético de Actividad, pronóstico para el primer trimestre de 2009, y es espeluznante. Como los diarios que llegan al público explican muy mal lo que ello significa, vamos a revelarle a nuestros lectores algunos de los entresijos técnicos del montaje.

Lo primero que deben saber los concernidos es que en Macroeconomía se han desarrollado técnicas muy precisas para evaluar el crecimiento económico. La estimación del PIB a través de indicadores es el modo de aproximar su evolución, tanto más ajustadamente cuanto más corto sea el plazo de estimación. Se hace ponderando las predicciones polinómicas de los indicadores integrantes del Índice, que suelen ser aquellos que correlacionan con el PIB con coeficientes entre 0,95 y 0,99. Se trabaja usualmente con los indicadores de: Créditos Bancarios (los créditos nuevos de bancos y cajas han caído el 95% el último trimestre), Exportaciones Totales, Importaciones Totales, Matriculación de Turismos, Consumo de Cemento, Consumo de energía eléctrica, Tráfico aéreo, Contratos Totales, Ventas Grandes Superficies y Viajeros. Y la estimación es tan precisa que, aún en tiempos revueltos como los presentes, viene acertando de pleno los crecimientos trimestrales del PIB a tres meses y aproximando muchísimo los crecimientos a seis meses. Como ve el lector, el procedimiento es muy similar al aplicado por Ácratas, pero supuestamente más exacto, puesto que trabaja no únicamente con la propia evolución del PIB de trimestres anteriores, sino con una fórmula ponderada de la evolución de sus diversos componentes.

Una vez asumido lo anterior, estudiando el último Boletín de Coyuntura Económica Semanal del Banco de España, de 19 de diciembre de 2008, vemos que la variación interanual del Indicador Sintético de Actividad (ISA) se sitúa en el -1,5% en el cuarto trimestre de 2008, con una revisión a la baja de una décima en la tasa interanual del ISA en el tercer trimestre, hasta el -0,1% (que es la previsión de cómo acabará el crecimiento del PIB en el año 2008), tras las revisiones retrospectivas de algunas de las series que lo integran. La catástrofe del indicador en el cuarto trimestre del año lo es en la práctica totalidad de sus componentes, destacando especialmente las reculadas del número de afiliados a la Seguridad Social, las ventas en grandes empresas, el consumo aparente de cemento, el índice de producción industrial y el índice de sentimiento económico; del Indicador Sintético de Servicios, el tráfico aéreo, de pasajeros, la entrada de turistas, las ventas minoristas y en grandes empresas y la confianza. Se desploman literalmente el Indicador Sintético de Construcción, el Indicador Sintético de Consumo, el Indicador Sintético de Inversión en Equipo, la Cifra de Negocios, la Entrada de Pedidos en la Industria y el Índice de Producción de la Industria de la Construcción. ¡Hala, ahí es nada...!Lo segundo que deben conocer los interesados en el asunto es que el ISA del cada trimestre es la previsón de crecimiento interanual del siguiente trimestre. Y así se plasma en la gráfica arriba, que ajusta más que un condón chino. ¡Ojo, pensad que la gráfica está construida con datos del Banco de España, no con los estimados por nosotros, que son peores aún! No aclaro más, que oscurece...

Bueno, pues a pesar de todos los trapicheos en los índices —maquillaje y hasta burdas manipulaciones de cifras por parte del Ministerio de Economía— el cadáver huele ya demasiado como para seguir ocultándolo debajo de la alfombra: Solbes, que es maestro taxidermista, conseguirá terminar el año declarando (allá por febrero) un crecimiento de PIB interanual para 2008 ligeramente negativo, -0,1% o -0,2%, cuando lo esperable era un –0,8%. Pura apariencia que no retrasa el cisco más que un par de meses.

Pero el desastre está ya tan maduro que la cifra que adelanta el Banco de España para el primer trimestre de 2009 es, tal como decíamos al principio, escalofriante: ese –1,5% en el primer trimestre marca una curva en caída libre que deja ver que los tres siguiente serán iguales o peores, y que podremos terminar 2009 con cifras nunca vistas en España, del orden del –5% o peores aún. Una auténtica desgracia que provocará más de 5.500.000 parados y una población activa mermada en dos millones de personas, que se sumarán a los 4 millones y medio de asalariados que trabajan para la Administración de una forma u otra (es decir: que no producen nada, sino que se limitan a extraer PIB para el sostén del Estado).

Con esos datos, la violencia callejera y la delincuencia alcanzarán cotas imparables para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Y lo que es peor: la recesión abocará en mermas de ingresos y aumento de gastos que, caso de dejarlo a su suerte, provocaría muy probablemente la suspensión de pagos del Estado Español. En enero, Trichet dejará los tipos de interés al 1% —siguiendo la estela marcada por EEUU, donde la FED prestará gratis dinero a espuertas—. Tendrá que hacerlo también el BCE para evitar que el cambio Dólar-Euro se dispare aún más de lo que lo está haciendo y se paralicen las exportaciones. Y también para que las bolsas europeas recojan dinero fresco, llevándoles a empujones a los ahorradores, ante la evidencia de que los bancos no van a retribuir el dinero más allá de un 1,5 o un 2%. Es decir: que tanto la FED como el BCE tratarán de impedir el estallido tomatero de la burbuja financiera insuflando dinero sin límites, poniendo en marcha las imprentas a toda máquina, y confiando en que la inflación inducida se contenga gracias a la miseria general causada por el sistema bancario.

Ahora, lectores, ya podéis iros tranquilamente a leer los artículos de la prensa del Régimen. Y contadme luego si los entendéis como habéis entendido éste. Salud.


ÁCRATAS

SE PUEDE ARRUINAR UN ESTADO?


Pues sí, al menos puede llegar a estar jodido hasta el punto de no poder devolverle a Ud, por ejemplo, esas letras del tesoro en la que metió sus ahorrillos para evitar que se lo chulearan los empleados Alibabas de un sitio como el Santander Ladrón Hispano. Puede que le parezca a ud imposible, quebrar un Estado? nunca, antes nos mata a todos!, bueno no exactamente, ante eventualidades como estas es que existe un seguro que ud debe pagar para cubrirse contra la quiebra del Tesoro Público de un Estado. El nombre de tal seguro está en inglés, hablamos de los Credit Default Swaps (CDS, para abreviar).


La importancia del CDS no es tanto la del seguro de un inversor individual, sino más la de dar información acerca de la posibilidad de quiebra y sobre todo de la garantía que ofrece una deuda pública de un determinado Estado para los inversores. Aclarado este punto vayamos a los casos concretos. En la gráfica lo tienen clarito, por ejemplo el caso de España, si Ud quisiera cubrirse contra 10.000 euros adquiridos de letras del Tesoro tendría que pagar 100 euros (1% de esa cantidad). Lo que en principio no parece mucho. Veámoslo con cifras mayores, pongamos que desea invertir 10 millones de euros, entonces para cubrirse necesitaría 100.000 euros adicionales, lo que ya es una cantidad considerable, máxime cuando a principios de año habría pagado un seguro 5 veces menor!! a ese nivel ha aumentado el riesgo de quiebra. Fíjemonos en países que lo tienen más crudo, Venezuela o Argentina, por ejemplo. En el gráfico Venezuela aparece con más 30% y Argentina superior a 40%, esto significa, para el mismo ejemplo, si Ud quisiera invertir 10 millones de euros en la deuda pública de estos dos paises tendría que pagar más de 3 millones euros y 4 millones euros anualmente, respectivamente, para protegerse contra una quiebra del Tesoro Público de sus Estados, lo que es un absoluto disparate de precio.



Así interpretado, el CDS se utiliza precisamente como un índice que mide la solvencia y seguridad de los Estados y sus posibilidades de quiebra futura, un nivel entre 30 y el 40% como el de Venezuela o Argentina, da una alta probabilidad de quiebra en los tesoros de estos paises para los próximos meses. Para el resto la cosa pinta mejor, sin duda, pero el aumento en menos de 12 meses, ha sido simplemente bestial. El de España ya hemos dicho que ha aumentado en un 500%, el de Alemania por ejemplo ha dado también un subidón hasta hacerlo equiparable con el de cualquier país tercermundista anterior a la crisis financiera.
Y 2009 promete ser peor. Entonces, yendo al grano, se preguntarán Vds, dónde puedo meter entonces mis ahorros que tantos trabajos y sudores me han costado acumular para que ahora ningún hijo puta banquero o político gobernante se me quede con ellos?. Mal asunto, amigo, en letras del tesoro, ya ve, si esto sigue aumentando ni en renta fija va estar seguro. En los bancos, ni de broma. En serio, no han pensado uds en el calcetín del abuelo, o en el hueco de la pared, al mejor estilo de Edgar Allan Poe y su Barril de amontillado?

PEPE FER

PERIODISMO DEL RÉGIMEN

Siempre hemos dicho que los periodistas, especialmente los importantes, los mediáticos, los que cuentan en política, nos leen. Me refiero a Ácratas: leen nuestro diario. Y nos leen porque tienen muchísimo más interés en hacerlo que el resto de nuestros lectores ocasionales (más de 70.000; alto número, pero personas muchas de ellas en medio del desconcierto intelectual, con las mentes apelmazadas por el exceso de información y por la confusión entre lo que es el mero extremismo ideológico y la Verdad). Lo tienen, el interés, digo, los periodistas, porque saben que cualquier cambio en el Régimen Cocotero se cocerá entre la verdadera inteligencia y el apartamiento voluntario de todo partidismo: entre los outsiders. Recordemos que los medios es eso lo que venden cada día: partitocracia. Y su verdadero enemigo —no competidor, los competidores son los defensores de otras ideologías partidarias— somos los demócratas.

Para ser demócrata, no basta con manifestarlo. Antes, hay que saber lo que es democracia y lo que no lo es. Y después de saber qué cojones es, asumirla con todas sus consecuencias. Democracia —lo repetiremos otra vez, hasta que anide como un gorrión hasta en los cabezones más hueros— es sufragio e independencia de poderes, y sólo se consigue mediante la separación, en urnas diferentes, del Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo. Y eso, en España, cuyo Poder Ejecutivo recae en alguien no electo, el Rey, es imposible sin la expulsión de la Familia Real al completo del territorio nacional y sin la instauración de una República Constitucional. Es lo que ha dicho el neurótico diputado Tardá, de ERC, cuando ha exclamado: “Visca la República! Mori el Borbó!”, aunque luego, el muy vendido, haya pedido perdón, en vez de apoyarse en su inmunidad como diputado, y seguirlo exigiendo hasta el final. Pero es que de lo que se ha dado cuenta es de que vive a costa de la existencia del tal Borbón, y no quiere dejar de vivir como dios, aunque sea como un dios monárquico.

Algunos periodistas, como Federico Jiménez Losantos, declaran que la Constitución está muerta (La Vanguardia, 8 de diciembre de 2008), y que hay que parir otra. Pero lo que exige, como medio, es que los partidos cambien internamente, sean democráticos, para empezar... ¡Qué absurdo! No debe extrañarnos la acrobacia ideológica en FJL, ése mismo que nos expulsó de Libertad Digital por la siguiente frase: “Se evidencia en usted el fundamentalismo radical del nuevo converso que, en realidad, no cree en Dios (según usted mismo manifestó a micrófono abierto en "La Mañana" de COPE). El resto de su análisis es, desde mi punto de vista, acertado. Si no resultase tan manifiesto que trabaja usted a sueldo de la Conferencia Episcopal, sería un gran periodista. Lamentablemente, sus artículos adolecen muchas veces de la falta de rigor del panfleto.” ¡Y a la calle, inexplicablemente!, después de años de colaborar con nuestro pensamiento independiente en LD y de tener una copia de nuestro blog en su red de bloggers. Hay gente que no admite críticas, de endiosados que están.

Otro que se apunta con frecuencia a los cambios constitucionales es Pedro J. Ramírez, pero lo hace siempre con la boca pequeña, apoyando, en realidad, al PP. Lo que desea no es un cambio constitucional, sino al PP en el Gobierno.

Pero, en definitiva, si se quiere leer al periodismo serio opinando sobre política y constitucionalismo, hay que leer El Confidencial, de la mano de Jesús Cacho y sus pollos. O Estrella Digital, buscando los textos de Daniel Martín. En fin: hay que quedarse en la Web y despreciar, en general, el periodismo de papel o catódico.

Hablando de periodismo catódico, hay alguna excepción, desde que desapareció el programa “La Clave”. Recomendamos vivamente el programa del 30 de noviembre de 2008 de “Más se perdió en Cuba”, en Intereconomía, con Fernando Suárez, ex Ministro de Trabajo, Antonio García Trevijano, Jesús Palacios, Enrique de Diego y Ramón Peralta. Todos ellos largando verdades a toda máquina. Procurad verlo a partir del minuto 65. Machacan entre todos la partitocracia. La trituran. Ley D’Hont, circunscripciones provinciales, oligopolio de los partidos que suplantan a la ciudadanía, cáncer autonómico. Sistema blindado. El Pueblo Español perdió la oportunidad de instituir una verdadera Democracia. Todo el entramado constitucional beneficia exclusivamente a los partidos. No existe la independencia de poderes del Estado. El Poder Ejecutivo lo eligen directamente cinco diputados, que son los líderes de los partidos. Etc. La única pena es que está cortado (¿censurado?) en buena parte, que es en la que se habla del Golpe de estado del rey, del 23 de febrero de 1981. Así que lo hemos conseguido completo en una edición especial para evitar su desaparición:

Vídeo 1
Vídeo 2
Vídeo 3
Vídeo 4
Vídeo 5
Vídeo 6
Vídeo 7
Vídeo 8
Vídeo 9

El vídeo es fundamental para entender que lo que hay en España no es una democracia, porque el sistema ni es representativo ni tiene independencia de poderes del Estado. Cosa normal, si se tiene en cuenta que procede de los Pactos de la Transición, del consenso. Y el consenso, como no paramos de explicar en Ácratas, no es un valor democrático, sino oligárquico. La democracia y el consenso son antitéticos, porque la primera es la imposición de la mayoría a las minorías, y no el pacto permanente con éstas; mientras que el segundo es el acuerdo para repartirse las prebendas, el poder, las sinecuras, en detrimento de los derechos políticos de los españoles.

En fin, por no extendernos más: para conocer la Verdad hay que leer la prensa toda. Y considerar que, de todo lo que cuenta, es sólo verdad lo malo que denuncia sobre los adversarios. Y no creerse un átomo de l autobombo. Los que vivimos el franquismo tenemos ventaja. Entonces, ya era posible conocer la verdad leyendo la prensa del Movimiento. Bastaba con dominar el arte de leer entre líneas.

ÁCRATAS

OCASO Y BARBARIE

España, como ideal identitario, no existe. Ni siquiera existe en ninguna de sus partes constituyentes pro-independentistas, como Euskalherría o Catalunya. Todo son entelequias, delirios de chiflado o fábulas de timador. Porque para que exista una nación tiene que haber nacionales dispuestos a sacrificarse por ella —no por sus propios intereses de clase privilegiada, sino por su nación— e instituciones nacionales dignas, no una partitocracia dirigida por ratas que la desmigajan y que se almuerzan hasta el papel en el que está impresa su Constitución. Dando por zanjada la cuestión de que España es una quimera, concedamos que los que sí existen son 41 millones de titulares nacionales españoles, gente sin sentido de patria alguno, pero reunidos en un mismo hato. Los individuos de tal rebaño tienen en común que son esquilmados colectiva y sucesivamente por el Estado Cocotero —en sus tres niveles, central, autonómico y municipal—, por el empresariado subvencionado y corrupto, por la Banca, por los políticos, por los sindicatos y, sobre todo —no hay mejor despojadora de derechos, ni mayor corruptora de conciencias—, por la Iglesia Católica.

El capitalismo se está hundiendo y ahogándose en sus propias heces. No os quepa duda, al mundo, con diez veces más dinero circulante que producción, le sobra capital ficticio, inventado por los bancos, le sobran derechos sobre los bienes y le faltan expectativas reales de crecimiento. Lo único que crece imparablemente en el globo es la población. La solución del capitalismo ya le ha sido propuesta a los EEUU y a la OTAN: una homérica Tercera Guerra Mundial que consuma ese capital, esa población y atempere las expectativas a la realidad. No es la única solución posible a la crisis mundial, pero sí la única que mantendría el statu-quo de los capitalistas, dispuestos a financiar una Gran Pira Funeraria de 1.000 millones de muertos. Es lo que, al final, sucederá. Pero antes pasaremos por un ciclo de represión interior, de compresión mediante un doble pistón: de un lado, la represión feraz del Estado. Y de otro, la expansión de una clase de delincuencia desconocida en España desde hace 75 años.

España es un pueblo de cobardes, la Historia lo demuestra. Ya explicamos en Ácratas el porqué. Las victorias de nuestros ejércitos imperiales, como las de todos los demás imperios habidos bajo la bóveda celeste, han sido siempre a causa de nuestra superioridad numérica y técnica: llevamos a término verdaderas carnicerías en América; y en Europa, cada vez que nos dejaron. Pero cuando los españoles, gente sin ideales, se quedan sin sustento, sin vías de medro o subsistencia, como les pasa a todos los cobardes, se convierten en hordas sin control de ladrones y asesinos: el caso es mantener esa superioridad técnica y numérica para poder abusar del prójimo. Ya ha sucedido muchas veces. La última, en los prolegómenos de —y durante— la Guerra Civil.

En España vamos a volver a vivir tiempos de crímenes espantosos, de colombización social. Cuando la masa de parados alcance un valor crítico, que desde Ácratas nos atrevemos a establecer en 8 millones de parados reales —ojo, que no andamos tan lejos de esa cifra: el Estado enmascara los números, pero en España hay ya cerca de 5 millones de parados; y la masa crítica se alcanzará cuando las familias no puedan amparar a sus propios parados y tengan que abandonarlos a su suerte—, los grupúsculos terroristas con ánimo de lucro, las bandas mafiosas, las camadas neo-fascistas y las pandillas étnicas camparán por sus respetos sin oposición de la Policía, que no será sino otra partícipe del círculo de cofrades del dinero fácil. La inminente y rápida descomposición del régimen capitalista ya tiene referente en la caída de la URSS y el reciclaje de la KGB y de los cuerpos de seguridad del estado soviético en bandas organizadas de delincuentes a las que luego se incorporó el ejército. Nada nuevo, pues, bajo el sol.

¿Cabe esperar una reacción de la ciudadanía desde las fuentes de la ética, la conciencia, para iniciar un proceso de regeneración social con bases democráticas? Eso es imposible. La Historia de España de los últimos 2000 años no respalda tal quimera. Y la ciudadanía no se improvisa, no sale de la nada, sin una previa revolución social contra el ancien régime que siempre ha marcado el destino de España: ¿Cómo va a salir de la nada, sin un nivel cultural mínimo y sin historia previa? Recordemos que la estructura básica de la sociedad, la familia, no es una institución democrática, sino dictatorial, en manos del padre ( a veces, oligárquica, en los casos socialmente más avanzados, en manos de ambos padres). Tampoco es democrática la segunda institución social más significativa, la empresa, en manos de los propietarios o del consejo de administración, oligárquica, por tanto. Ni lo son los partidos políticos orgánicos, ni los sindicatos verticales. Nada, ningún referente actual español, podrá oponerse democráticamente a la hecatombe social. Parece que ha llegado el momento de armarse hasta los dientes.


FÉLIX UDIVARRI

CARTA A LOS ESPAÑOLES EL DÍA DE LA CONSTITUCIÓN

Apreciados españoles:

1.

Sin proceso constituyente, cualquier Constitución impuesta es papel mojado ante el Pueblo.

Las Cortes elegidas el 15 de junio de 1977 no fueron formalmente Constituyentes. La Constitución fue consensuada por 7 individuos y se tomó como modelo el ensayado en la Constitución de Guinea, redactada en 1968 por Herrero de Miñón, a las órdenes del Ministro de Exteriores, Castiella. El Referéndum fue un "esto son lentejas". El Poder decidió y el Pueblo aquiesció ante lo inevitable. Asombrados por el régimen autonómico indiscriminado, sólo el 58% de los españoles con derecho a sufragio votaron sí a la Constitución de 1978.

La ciudadanía española, por lo tanto, jamás defenderá la Constitución. Eso es imposible, por más que se empeñen los partidos, que son sus beneficiarios. La Libertad Política, como cualquier otra libertad, no es un gracioso donativo del Poder. O se la ganan los pueblos, imponiéndose a la violencia de los que se la limitan o roban, o no la poseen jamás. Los dos ejemplos paradigmáticos son EEUU y Francia. Hoy día, afortunadamente, hay nuevos medios de conseguir la Libertad Política sin recurrir a la violencia. Pero siempre, necesariamente, la Libertad habrá que conquistarla con esfuerzo.

Cualquier proceso constituyente debe iniciarse con un referéndum que ofrezca al Pueblo el régimen político que prefiera: "¿Prefiere usted para España una Monarquía Partitocrática Proporcional o una República Representativa?" En aquellos tiempos —que viví—, se pretextaron falsos ruidos de sables para evitar la consulta. El Régimen Franquista estaba acabado, pero los Poderes Fácticos encararon a los partidos políticos y les plantearon lo que, en realidad, fué el "Espíritu de la Transición":

—"Yo soy legal, pero no legítimo. Tú, lo contrario. Hagamos un pacto: Yo te legalizo y tú me legitimas".

La respuesta de todos los partidos fue un entusiasta "De acuerdo", sabedores de que vendían los derechos políticos de todos los españoles a cambio de un régimen que garantizaba la impunidad en la corrupción y hasta el crimen de Estado. A este acuerdo le llamaron "Espíritu de la Transición", en vez de "Contubernio de la Traición", que es de lo que se trató.

2

La Constitución actual es indefendible: las autonomías se desgajarán en Estados federales en cuanto puedan, lo que ocurrirá en dos legislaturas, no más. Explicaré por qué, si es que hace falta.

El PSOE, en la línea golpista que jamás ha abandonado en toda su historia, intentará repetir la jugada constituyente por la fuerza de los hechos, sin dar la más mínima participación al Pueblo (cuando escribo Pueblo, entiendan ustedes ciudadanía, si lo prefieren, que es concepto mucho más moderno) y ninguneando a los enemigos, como evitó que Tierno Galván, Catedrático de Derecho Político de la Universidad de Salamanca, estuviera en la Comisión de los Siete Constituidores.

La Constitución puede cambiarse o reformarse. Los políticos conservadores intentarán lo segundo. La reforma más importante es la de aquello que ha provocado la destrucción de España. Y no es ninguna de las tres cosas más obvias:

—No es que España se constituya en Monarquía o en República.

—No es el Régimen autonómico.

—No son, ni siquiera, las listas de partidos cerradas por las cúpulas (ningún partido es internamente democrático, lo que es un incumlimiento de la Constitución).

Lo fatal para España es la necesidad de Pactos de Gobernabilidad para elegir al Presidente, verdadero Jefe del Poder Ejecutivo (el titular es el Rey, pero todos sabemos que es decorativo). En esos pactos, que siempre dependen del voto minoritario de los nacionalistas, estos arrancan cada vez un jirón de poder estatal en beneficio de su futuro estaducho federal. No importa cuánto poder tengan acumulado ya: su voto para investir Presidente se cambia por algo nuevo, añadido. El proceso es imparable: es cuestión de tiempo el vaciar el almacén de poderes del Estado. El final es, pues, la autodeterminación y el federalismo.

3.

¿Cómo detener el proceso de descomposición del Estado?

CON UN SOLO CAMBIO EN LA CONSTITUCIÓN: Art. 99

99.1. "El Presidente del Gobierno será elegido por el Pueblo Español, una semana después de las Elecciones al Parlamento, en segunda vuelta entre los cabezas de las DOS listas más votadas al Congreso.”

99.2. “Esa segunda vuelta otorga mayoría absoluta popular al Presidente. El Presidente electo dejará inmediatamente de ser Diputado, ocupando su lugar el siguiente de su lista. El Presidente no se debe a su partido, sino al Pueblo Español que lo inviste.”

99.3. “El Presidente no puede hacer leyes, ni siquiera en forma de Decreto, ni el Parlamento puede injerirse en las tareas del Ejecutivo. Sin embargo, en caso de crisis grave, cualquiera de los dos Poderes puede disolver a ambos y convocar nuevas elecciones.”

¿Por qué este mínima modificación lo cambia todo? Porque, gracias a ello, el Presidente siempre se comportará ante los separatismos como los dos presidentes que hemos tenido con mayoría absoluta. Fueron dos legislaturas: una del PSOE, con Felipe González y otra con Aznar, en las mismas circunstancias. En ambas ocasiones, los nacionalismos hicieron aguas, los separatismos se anquilosaron y ETA desapareció como el Guadiana.

Cualquier Presidente con mayoría absoluta tiene un comportamiento jacobino. Y defiende el Estado Español, que es de donde emana su poder. Esta es la solución fácil. Cualquier otra costará ríos de sangre.

CODA FINAL:

Aquí tenéis la verdad, aunque sé que os duele. Y también tenéis la solución: basta con que la exija una porción suficiente del electorado para que los partidos se vean obligados a asumirla. Todos los españoles saben la solución, o la intuyen. Ningún español se dejará una gota de su sangre o de la de sus hijos por defender la Constitución de 1978, tal y como está. Ni uno solo, excepto aquellos que están a sueldo del Estado y no pueden evitarlo: políticos, fuerzas armadas y algunos funcionarios de Justicia. Todos esos que ya van armados o con escolta. Nadie más.

¡Cómo duele España! ¡Qué pena!


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Dicembre de 2007

EL MARKETING DE LA ETA

Seamos rotundos y veraces, aún a riesgo de ser radicales: La organización terrorista y criminal ETA es una herramienta estabilizadora del statu-quo partitocrático español. La ETA, como empresa de imagen y marketing negativo, no tiene precio. El asesinato del constructor vasco, Alejandro Uría Mendizabal, en Azpeitia, el 3 de diciembre de 2008, tres días antes de celebrarse el 30 aniversario de la medio-democrática Constitución Española, es providencial para evitar toda crítica a la misma en estos momentos. ¿Quién se va a atrever, con un empresario vasco, honrado y trabajador a carta cabal, de cuerpo presente? Ahora, todos los políticos —y demás apesebrados de los ubérrimos presupuestos— cierran filas alrededor de la estafa constitucional, porque tienen la evidencia de un enemigo común del pueblo y de los oligarcas partidarios, más allá de las diferencias ideológicas o identitarias. Y eso es falso. La ETA es enemiga mortal del pueblo, en efecto; pero los partitócratas también son enemigos de la libertad política del pueblo, aunque no resulten mortales, sino perniciosos como una enfermedad crónica, como el asma bronquial, la hepatitis C o el Sida.

Todos ellos, tanto la ETA como los oligarcas de los partidos, con todo y ser muy distintos, tienen muchas cosas en común:

1ª. Ambos emplean, cada uno según su naturaleza, la violencia contra el pueblo. Unos, mediante tiros en la nuca. Otros, a palos a los insumisos, en las calles de toda España, no sólo en el País Vasco; a golpes de impuestos injustos; a golpes de regalos a la Banca del dinero de los trabajadores españoles, vascos incluidos. Un lector me recuerda el GAL y siento vergüenza ajena. Hasta tiros en la nuca. De acuerdo.

2ª. Ambos secuestran la libertad política del pueblo, que no es meramente ir a las urnas cada cuatro años a elegir una u otra lista de partidos, sino muchas otras cosas que hoy no son posibles: opinar en política, mandar imperativamente sobre las decisiones de los diputados, elegir al Presidente, etc.

3ª. Ambos pactan treguas y ponen fin a las mismas. También pactan compartir poderes municipales, como en el propio Ayuntamiento de Azpeitia —no es más que un ejemplo, porque coaliciones con los terroristas las hay de todo signo—, donde el Alcalde es de ANV, gracias al apoyo de Eusko Alkartasuna y Aralar.

4ª. Ambos, ETA y partidos constitucionalistas, son concepciones de la Iglesia, la gran enemiga universal de la libertad, del humanismo y de la Ilustración. Sobre ETA, no cabe la menor duda: el número ingente de ex-seminaristas y jesuitas entre sus creadores e inventores del nacionalismo vasco todo, es incuestionable (el que lo dude, que lea sobre los hechos del 11 de octubre de 1903, el Día de la Patrona, la Virgen de Begoña, en Bilbao, donde jesuitas armados con revólveres participaron en una refriega entre nacionalistas —su bando— y obreros). Vale la pena oír, de vez en cuando, las homilías del obispo Setién —al mismo nivel recuerda el dolor causado por la ETA y el padecido por la banda, y defiende que la Iglesia debe llegar "a todos"— aunque sólo sea para no olvidar nunca el olor a incienso rancio que despide la ETA.Y los padres de la Constitución fueron mayoritariamente católicos en acción: Gabriel Cisneros (UCD); José Pedro Pérez Llorca (UCD); Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (UCD); Miguel Roca Junyent (Pacte Democràtic per Catalunya) y Manuel Fraga Iribarne (AP). Además, estuvieron allí Gregorio Peces-Barba (PSOE), cuya “furibundia anti-católica” es muy posterior, cuando arremetió contra la Iglesia en el casus-belli de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, y Jordi Solé Tura (PCE), cuyo entero partido estuvo, desde las postrimerías del franquismo, bajo el manto protector de la Iglesia (la mayor parte de las reuniones anti-franquistas, del PCE y de CCOO, se hacían entonces en las sacristías, bajo la tutela y el amparo del cura párroco). Por eso, como resultado, la Iglesia Católica tiene un tratamiento de privilegio, blindado, en la Constitución de 1978. España es, de facto, constitucionalmente católica.

5ª. Ambos son federalistas. Respecto a la ETA, está clarísimo: su exceso independentista es un evidente brindis al sol (¿Acaso resulta creíble propugnar un nuevo estado socialista real en Europa, en pleno siglo XXI?). Pero es que la Constitución es también federalista de nacimiento, puesto que inventó, de la nada, 17 estados con sus propios presidentes, sus parlamentos y sus poderes judiciales: Todo territorio acotado, con Presidente, Gobierno, Parlamento y Poder Judicial propios; con su Policía Autonómica y sus Presupuestos Generales; con su sistema educativo y su lengua, es, de facto, un Estado (en España y en cualquier otro lugar de nuestra Galaxia). Y hasta la ciudadanía más crédula lo percibe en cuanto migra de un estado autonómico a otro, porque cambia su vida entera.

Si la ETA no existiera, los constitucionalistas más perversos habrían de inventarla, del mismo modo que los neocons de EEUU tuvieron que inventarse Al-Qaeda para servir a sus fines imperialistas. Porque, sin un enemigo estúpida, irracionalmente violento, queda en evidencia el secuestro de derechos políticos mediante la intimidación a que la propia Monarquía Cocotera somete al pueblo español. El miedo es el mejor argumento de los regímenes impostores. El mecanismo de lo sucedido el 3 de diciembre en Azpeitia es el mismo que permitió al PSOE ganar las elecciones de marzo, a pesar de que la crisis económica ya era evidente para todos los españoles, que ya sabían que Zapatero era un indigente intelectual, un farsante, un badulaque, un impostor. Cualquier cosa, menos un socialista. Pero funcionó como un reloj suizo.

Y una cosa más: Según el CIS, el tema que más preocupa a los españoles, ahora mismo, no el terrorismo, sino el paro. Del paro es culpable la partitocracia en el poder, da igual el signo político del partido del Gobierno. Por lo tanto, esta vez no hubiera sido útil matar a un político. Lo más eficaz que podía hacer la ETA para apoyar a la oligarquía partitocrática, en tiempos de desastre económico, con 3.000.000 de parados declarados y más de 4.500.000 parados reales, era el crimen que ha consumado ayer mismo. Esos tres disparos a bocajarro, sobre un empresario con más de 350 trabajadores en plantilla, desplaza, en el imaginario popular de los españoles, especialmente del de los más timoratos, parte de la "responsabilidad" del desastre económico al terrorismo. ¡Qué bien funciona el miedo a la zorra entre las gallinas ponedoras!

No, en efecto: No hay, en los tiempos que corren, nada mejor que la ETA para mantener el statu-quo. ¿En qué escuela de marketing habrán estudiado estos asesinos?


FÉLIX UDIVARRI

PARA ACABAR CON ETA EN SIETE DÍAS

El asesinato del constructor vasco Alejandro Uría Mendizabal, en Azpeitia, pone de actualidad este viejo artículo, publicado en Ácratas en marzo de 2006. Lo reproducimos a continuación:


Para acabar con ETA en siete días, hacen falta dos cosas:

1. Querer acabar, de verdad, con ETA.

2. Y aplicar una metodología basada en el raciocinio, no en la negociación.

Las dos son condiciones necesarias y suficientes. Si la primera es cierta, el proceso es como sigue:

Primero, hay que resolver una pregunta digna de los Caballeros del Santo Grial: "¿A quién sirve ETA?" (ETA es también la izquierda abertzale; sí, porque ETA y sus amos necesitan tontos útiles para practicar la kaleborroka con el fin de intimidar aún más al pueblo vasco). Y hay que saber hallar la respuesta, que es muy sencilla: al nacionalismo vasco, que es la nazi derecha vasca, heredera del racista y xenófobo Sabino de Arana; es decir el PNV y la Iglesia católica vasca.


Para acabar con ETA, sígase la siguiente receta:

1º. Se agarra por los cojones económicos a la derecha vasca y se la amenaza con menos autonomía y ningún fuero ni concierto económico vasco.

2º. Se agarra por el mismo lugar a la Iglesia Católica Vasca, que es la misma que la española, y se la amenaza con acabar con el Concordato.

Se les dan a ambos una cocción lenta, en su jugo, de quince días, antes de aplicar las medidas a golpe de Decreto Ley. Antes de siete días, ETA se entregará al Estado Español, completa, con armas y bagajes; y, de paso, entregará a todos los terroristas islámicos, socios y cómplices encubiertos de matanzas horribles, como la del 11-M.

Sólo como precaución para evitar falsas amenazas y salidas de urgencia, previamente, se hace dimitir a toda la cúpula de Interior, en especial a todos los expertos en lucha antiterrorista del País Vasco, se les manda a Ceuta y Melilla, y se les sustituye por funcionarios honrados, es decir, sin corruptelas conocidas. No les va a dar tiempo a adquirirlas. Son sólo siete días...

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CERTEZAS MORALES

Este hombre de paz de ETA es hijo de un militar burgalés
y nieto materno de otro militar español. O sea, vasco vasco...
Ignacio de Juana Chaos, "hijo y nieto de Camborios, viene
sin vara de mimbre entre los cinco tricornios...
"

La gente no tiene tiempo para pensar, de acuerdo, es así. Y, en cambio, la propaganda política es muy poderosa, y un sustitutivo de la reflexión. El PSOE, que se caracteriza por su desprecio al intelecto de sus votantes, opina que puede vender cualquier cosa o disfrazar la realidad sin limitaciones. Pero desdeña con ello que cada persona posee un último reducto interior inexpugnable al panfleto, sobre cuyo contenido no tiene que recapacitar siquiera, y que forma parte de lo que denominamos convicciones morales; certezas que no requieren demostración, porque su sentido común las avala.

Os hablaré de una: el 11 de marzo de 2004 España sufrió un descomunal atentado terrorista en Madrid. El PP anunció: "Ha sido ETA". Certeza moral de los individuos: “Han sido los islamistas, diga lo que diga el PP”.

Y como primera consecuencia, el partido que, llevándole la contraria al pueblo, apoyó a EEUU en su invasión a Irak, fue expulsado del gobierno de la nación. El pueblo soberano, traicionado por sus representantes, los mandó a la oposición. ¿Fue alguna clase de represalia, como cree el PSOE? No, se equivoca y el error le costará muy caro. Fue algo que atañó a la soberanía del pueblo, que es un ente colectivo formado por adición de esos reductos interiores individuales.

La segunda consecuencia, ya más en frío, es que el pueblo recapacita desde entonces sin poner casi atención, y se ha venido preguntando: “¿Qué nos hicieron los islamistas el 11-M? ¿Por quiénes nos han tomado? ¿Es tolerable?”. Y su respuesta es: “No”, y también es ésta una cuestión de soberanía. Y de dignidad. Un pensamiento que cala en el reducto interior de las convicciones. Y, como consecuencia, apunta desde entonces la xenofobia y el desprecio hacia los musulmanes, que están bajo sospecha permanente. Es inevitable.

Tampoco al pueblo español le pasan desapercibidos los agravios de Mohamed VI, ni sus torvas intenciones respecto a Ceuta y Melilla, que son las mismas que tuvo su padre respecto al Sáhara. Los más cobardes de los españoles (y todos los nacionalistas) las dan por perdidas, o incluso lo desean, y se lavan la conciencia hablando de integridades territoriales. Los demás españoles añaden otra convicción al reducto: “El Islam no es nuestro aliado, sino nuestro enemigo, como siempre lo ha sido desde tiempos ancestrales”.

En resumen: el mismo pueblo que borró al PP del mapa político español actual no perdonará al PSOE sus guiños al Islam. Cada vez que ZP habla de su alianza de civilizaciones el PSOE pierde votos de españoles que se sienten agraviados. Porque los españoles no somos todos como Pilar Manjón, que es capaz de perder a su hijo en el atentado y correr a llamar asesino a Aznar, olvidándose de que los que pusieron las bombas fueron los terroristas islámicos; y sin percibir (gracias a su sectarismo enquistado) que así está justificando la muerte de su hijo, puré de carne necesario para restablecer la justicia mahometana.

Y os hablaré de otra: Lo mismo sucede con el acercamiento del PSOE a ETA en un intento de conseguir la paz vasca. El español sabe, está convencido en ese reducto interno suyo, que la negociación con ETA fracasará. Lo intuyen –lo intuimos- todos.

Porque ETA no es un ente democrático con el que se pueda negociar. Así como ZP solicitó su vergonzoso permiso al Congreso para negociar con ETA, ésta no tiene asamblea a la que pedir permiso. Su organización interna no es asamblearia. La cúspide se gana con currículo, y es para los más sangrientos o crueles, para los más fanáticos. Cada vez que algún etarra ha negociado a nivel individual, ha sido asesinado por sus compañeros.

Y lo que es peor, cuando ETA ha pactado su disolución como colectivo (ETA-pm, a la muerte del dictador), ha sido relevada por otra nueva ETA de irreductibles que ha continuado con el proceso terrorista. O sea, que hay tantas etas posibles como vascos separatistas violentos. Cualquier compromiso alcanzado con un grupo de etarras no ha de ser necesariamente asumido por los demás, que se auparán a la cúspide para continuar su negocio mafioso y criminal. Los primeros en saber esto son los componentes de la actual cúpula de ETA. Por eso, su negociación es una pantomima, quizá para rearmarse, quizá para comprobar cuan profundo es el recto de Zapatero.

En resumen: el mismo pueblo que borró al PP del mapa político español actual tampoco perdonará al PSOE sus guiños a ETA. Cada vez que ZP habla de la paz en Euskadi, el PSOE pierde votos de españoles. Porque los españoles no son todos tan generosos como la hija de Ernest Lluch, que fue capaz de pedirle a Aznar que negociara la paz con ETA tras perder a su padre en un atentado; olvidando que los asesinos no quieren para sus enemigos más paz que la de los cementerios, y sin percibir que así está justificando la muerte de su padre, cráneo reventado necesario para la independencia vasca.

Pobres mujeres, las dos. Menudas pesadillas deben de padecer.


ÁCRATAS, febrero 2006

("Está claro que De Juana Chaos, cuando mataba, estaba
de ejercicios espirituales, venciéndose a sí mismo para
poder encajar en La Vasquidad, las nuevas reglas de
salvación que los jesuitas han establecido. -Benjamín G.-)
Lúcido como el propio Pero. O como Sancho.

DE PRESIDENTE INDIO A PRESIDENTE NEGRO

Chávez, el presidente de Venezuela, que es de raza india, caribeña y negra, según él mismo afirma, manda a Barac Obama, al que describe como el hombre negro que va a ser Presidente de los Estados Unidos, un saludo en el que le pide, no ya que sea revolucionario, ni socialista, sino simplemente que esté a la altura de la Historia.

Es difícil para un europeo actual comprender qué pueda entender Chávez por Historia, más aún que pueda llegar a concebir estar a la altura de la Historia, cuando niega, en beneficio de su demagogia política, una buena parte de su propia historia.

Chávez, que no ha descubierto aún que él es un subproducto de la doctrina Monroe, una excreción aberrante del “Proyecto para el Nuevo Siglo Americano” que ha inspirado la guerra de Iraq y la lucha contra Al Qaeda en la mal llamada “Era Bush”; una verruga insignificante, a pesar del petróleo venezolano, para la red Think Tanks; apela hoy a emociones raciales para que el “amigo americano”, ahora “amigo negro americano”, no le arrastre por el barro de la historia, como han hecho todos los presidentes norteamericanos con todos sus corruptos y enriquecidos antecesores en el cargo.

Chávez no es revolucionario, ni siquiera es socialista, pues concibe la revolución como su admirado Castro, es decir el regreso al pasado de represión, miseria y privilegios para la nomenclatura. Y aunque se proclama socialista, no sabe que ya no hay socialismo en el mundo, sino socialdemocracia, que es un eufemismo con el que se administra, y pretenciosamente refunda, el capitalismo en época de crisis, dándole más dinero al dinero.

Al final, el mundo quizás esté mas tranquilo con Barac Obama, si le dejan sus jefes; pero es seguro que la Venezuela de Chávez solo podrá sostenerse sobre la ignorancia que su bolivariano presidente acredita y la fuerza militar de que dispone. Los venezolanos, que son los que importan, seguirán oprimidos, pues la historia les ha llevado de la corrupción liberticida al liberticidio corrupto sin tregua alguna para decidir libremente.


JOSÉ MARÍA DE LA RED MANTILLA

HOY SI VOTARÉ

Decíamos ayer, (primeros días de marzo, vísperas de nuestras elecciones, cuando “salió” reelegido nuestro Presidente, don José Luís Rodríguez):


“Por fin lo he decidido. Creo que debo ejercer mi inalienable derecho al voto en éstas elecciones. Hasta ahora, estaba convencido que la mejor opción era la abstención. Pero es que estas elecciones a diferencia de las anteriores, están resultando apasionantes, tanto por la libertad y transparencia del debate electoral, como porque el poder está, si bien no de forma total, si aceptablemente, en la ciudadanía, en los electores . Además, lo incierto del resultado final, las hace aún mas interesantes. Hay que decidirse, por una de las dos opciones en liza.

Dos candidatos, uno de ellos al que podríamos definir de "derecha centrada” con amplia experiencia, no en vano ha estado muy cerca durante años, donde se tomaban las mas importantes decisiones del poder. Con excelente preparación jurídico-profesional de carácter moderado y pragmático. Responde a las expectativas de un electorado de centro-derecha nada proclive a "aventuras" ni intervenciones exteriores como las protagonizadas hace poco por presidentes anteriores. Que quiere hacer avanzar el país con reformas importantes pero siempre "dentro de un orden".

El otro mas joven y "dinámico", podríamos definirlo como un socialdemócrata de centro izquierda, conecta muy bien con la población joven y progresista, que se siente marginadas y no ha sido tenida en cuenta por el poder; también con una población mayor, que siente peligrar las conquistas sociales después de tantos años de trabajo. Un candidato que expresa el sentir de ésta ciudadanía podría ser el catalizador de "otra forma" de hacer política. Que por ello mismo es el blanco , (o "negro"), de críticas ultramontanas.

Así pues tengo que decidir: Hilary Clinton o Barak Obama.

Desde que era un niño, aquel lejano 1960, cuando por primera vez "voté" a Kennedy, lo vengo haciendo bien que "virtualmente” , por el candidato demócrata, aunque jamás lo había hecho en los "caucus" previos donde se elige al candidato. Pero ésta vez si, también es muy importante la elección previa. Votaré por Obama.

Y una vez elegido nuevo Presidente del Imperio Occidental, bien sea Obama, Clinton o Mc Cain, los ciudadanos hemos de reclamar un nuevo Decreto que al igual que aquella Constitutio Antoniniana del Emperador Caracalla, del año 212, conceda la ciudadanía occidental a todos los que ahora no la tenemos mas que virtual. Es injusto que solo tengan derecho a voto una minoría de "patricios" del Imperio. No mas votaciones "virtuales" si no auténticas, reales y libres donde podamos decidir patricios y plebeyos.”


(No llegué a tiempo de insertarlo en este diario, pues no fue sino en abril o mayo pasado cuando comencé a escribir en él. Pero ahora lo rescato de mi archivo, y tal vez nuestro dilecto director, considere que procede darle vía libre. O no.)

Hoy por fin, 4 de noviembre, se celebra la decisiva “final”. Descartada doña Hilaria, la elección del nuevo Emperador, se dilucida entre Obama y Mc Cain. Votaré, ¡otra vez de forma “virtual”!, por Barak Obama. Y sigo pensando lo mismo que en aquellos lejanos días de primeros de marzo, ¡parece que hace siglos!, cuando en nuestra Provincia Imperial, Hispania, se celebraban otras eleccioncitas pseudo presidenciales, para dirimir la pugna entre los procónsules o sub prefectos Rajoy-Zapatero, en las que por primera vez (ojalá fuera la última, pero no lo creo), me abstuve de votar. Si, sigo pensando que en las decisivas elecciones imperiales, que hoy se celebran, los súbditos plebeyos de las Provincias, tenemos ahora menos derecho de ciudadanía que hace mil setecientos noventa y seis años.

Roguemos a Zeus-Júpiter y todos los dioses del Olimpo, que una vez ungido, la Nueva Mente del Emperador-Presidente, (Penrose dixit), tanto si es la de Obama, como Mc Cain, sea iluminada por la divinidad y nos conceda a todos los habitantes-súbditos de su Imperio, el derecho de ciudadanía, tal como aquel lejano año, iluminó la de Marco Aurelio Antonino Bassiano, (Caracalla). Que en las próximas de 2012, coincidiendo con la efemérides de las 18 centurias transcurridas, nos hayamos ganado, o bien nos sea graciosamente concedido el derecho de ciudadanía romana, digo, occidental. Amen.

¿VOLVERÍAS A IRAK POR UNA SILLITA EN EL G-20, ZP?

El Reino Cocotero huele a mendacidad. En él, todo es aparente. Los medios de comunicación de masas —especialmente la piógena televisión, pero también los putrefactos medios de papel— tiene como misión, dispuesta por el Poder a cambio de 30 monedas de plata, el distraer con noticias insustanciales o frívolas —o con simples bulos— la atención pública, mientras los gobiernos toman decisiones impopulares u ocultan fraudes, crímenes de estado, errores, cohechos, prevaricaciones y corrupciones.

El escándalo presuntamente provocado por las consignadas opiniones de la Reina Cocotera va de eso. Y los periodistas —¡qué basura de profesionales (salvo honrosas y escasas excepciones), los periodistas españoles, qué asco de tíos de mierda!— malgastan el tiempo de los ciudadanos en cuitas sobre si la autora del libro es una zorra corrupia; o si la Casa Real está mal o bien llevada; o si la Reina es más o menos carcunda; o si expele inconveniencias a causa de su senectud. La izquierda periodística, acogida a la SER, a El País y a Vocento, que son los que tienen que distraer al ciudadano, da pábulo a sus opiniones, y las alinea con las más conservadoras; mientras la derecha, alineada a su vez tras las mitras y los capelos, manifiesta que la obligación de la reina es mantener la boca cerrada, que no es libre de opinar sobre política ni sobre sociedad, y que todos los españoles le pagamos para que decore en silencio.

Todo vale para que la gente no se percate, por ejemplo, del espantoso ridículo internacional que está haciendo España, debido a la actitud del Gobierno español, en especial de su Presidente, del cómo mendiga una plaza para la cumbre de Nueva York donde, se supone, los jefes de los estados verdaderamente importantes van a refundar el capitalismo. Y Zapatero, el chiquilicuatre que se queda sentado al paso de la bandera de otro país (el que sea: la República Popular China o los USA); el imbécil que da lecciones de buen hacer bancario en una rueda de prensa en EEUU hace pocos días, invitando a que el sistema financiero del orbe todo copie el buen hacer del Banco de Santander; el gilipollas que negó la crisis española hasta primeros de septiembre para acabar imputándosela a Bush; Zapatero, digo, no va a estar presente. Y el capitalismo se va a tener que refundar sin él. ¡Pobre capitalismo!

A mí me da igual que Zapatero vaya o no a la cumbre —de hecho, a la cumbre que me encantaría que fuera es a la del Himalaya y que se perdiera allí; o que, a culo abierto, se maridara a la zerolesa con el Yeti—. Los españoles hace muchísimos años que tenemos asumido que constituimos una mierda de nación de naciones; y exigimos que el cretino de Zapatero lo admita también, y se deje de hacer el ridículo limosneando una sillita al lado de Bush, y de humillarnos a todos los españoles entre las chirigotas del mundo entero.

ÁCRATAS

NOTA A 14 DE NOVIEMBRE, EL DÍA ANTES: Le Figaro: "Zapatero a Sarkozy, a cambio de una silla en el G-20: 'Te daré todo lo que me pidas'". Pues ya está dicho. Haría cualquier cosa esta rata que nos desgobierna. Zapatero: Eres un mierda.

RIDÍCULOS ENMUCETADOS


El pequeño escándalo estalló con el caso del ”tuneo” del coche oficial del Molt Honorable Ernest Benach, a la sazón President del Parlament de Catalunya. Pero parece que la Presidenta de las Cortes Valencianas ha ido por el mismo camino, comprándose una pareja de Audis de lujo; también va por ahí Touriño, gastando en suntuosidades a costa del contribuyente.

Me parece que hay algo mucho peor que el saqueo de las arcas públicas para darse caprichos. Y es la altanería de esos beneficiarios de carguetes de enchufe partitocrático en cuanto se encumbran y se enmucetan. A partir de ese momento, cuanta más fatuidad y pompa, mejor. Porque sólo así, manteniendo una gran distancia con el pueblo, esperan encandilarlo y que no se les note que provienen de las listas de partido, de la dedocracia, de inconfesables apaños entre cúpulas, de financiaciones espurias de la Banca.

La causa es la propia endeblez ideológica y moral del sistema partitocrático:

—Para mí, la Presidencia del Ejecutivo; para ti, la del Legislativo. ¿Qué te parece?
—Me parece poco para mi vanidad y aún menos para el contorno de mi abdomen.
—Pero piensa que dispondrás de una gozosa partida presupuestaria propia. Podrás tunearte el Audi nuevo y comer mucho marisco fresco.

Y todo ese fasto se paga con nuestro dinero, el que nos esquilman en el sistema impositivo más injusto de Europa. Aunque eso sea lo de menos, porque el Audi es supuestamente nuestro, de la ciudadanía; y si algún día disponemos personalmente de él, ya nos lo encontraremos tuneado. Por eso resulta aún más incomprensible que Benach haya demandado público perdón por su acto de modernización automotriz.

Cuando no se representa a nadie —porque a nadie representan estos—, hay que fingir autoridad a la moda franquista, que jamás se ha superado, ni en España ni en ninguna de sus nacionalidades y regiones: La artimaña consiste en impostar mucho la voz y en darse pisto; en vestir Armani y en mirar mucho a los demás por encima del hombro; y, sobre todo, en ni rozarse con el vulgo.

Mentalidad de nuevos ricos, vale. Es muy humano: el pícaro no admira al burgués, sino al noble, al poderoso del ancien régime. Lo que todos estos mangantes en el fondo desean es acabar sus días con algún marquesado, una condado o un vizcondado.

Lo mismo que mucho tiene que adornarse y perfumarse la mierda para podérsela comer uno como si fuera foie gras de pato, así tienen los políticos de esta media-democracia española que viajar en Audi y comer bogavante en restaurantes de lujo, y hablar muy poco sin improvisar nunca, para que no se les note que vienen de rastrillar o de destripar terrones en algún jardín y de mamar esmegmatosas pollas de gerifalte. Pero ¿quiénes os habréis creído que sois, mamarrachos?

ÁCRATAS


NOTA:
Benach ordenó el gasto de 89.000 euretes de vellón en su nuevo coche oficial, 9.000 de los cuales se invirtieron en un reposapies, un televisor y una mesa, hecho que provocó grandes aspavientos y criticas del resto de partidos. Días mas tarde compareció públicamente para dar explicaciones, y anunciar que habia ordenado que se retiraran los accesorios. (Wiki)

APOYO INCONDICIONAL DE ÁCRATAS AL ALCALDE BARROSO

Por fin, alguien con dos bolas de acero por gónadas, se ha atrevido a hacer lo que a todos nos hubiera gustado, de ser cargos públicos. Se llama José Antonio Barroso, y es alcalde del Ayuntamiento de Puerto Real (Cádiz). Milita en IU, o sea, en el Partido Comunista de España.

Ácratas sabe que el PCE no desea una III República Constitucional, aunque sí reivindique una República para España del tipo federal, es decir, despedazadora. El PCE se está subiendo al caballo, ahora que les hemos levantado la zorra. Quizás sea un quiebro para que la verdadera DEMOCRACIA, con poderes del Estado independientes, siga sin imponerse en España.

Da igual. La verdad es la verdad, la digan Agamenón o su porquero. Y lo que denuncia Barroso, que es lo mismo que ya escribieron en su día Jesús Cacho —¡pedazo de periodista!— y el Coronel del Ejército, Martínez Inglés, es la verdad. Y si no lo fuera, que Grande Marlaska impute, si tiene valor, a Cacho y a Martínez Inglés. Y, de paso, a Antonio García Trevijano, que sabe muuuuucho del Golpe de Estado de 1981... ¡Coño, y a nosotros, que tenemos la misma convicción moral que todos ellos, aunque no podamos demostrar lo que creemos!

Desde Ácratas, nos avergonzamos de la clase periodística española, que asiste impávida al escamoteo de la verdad, a la servidumbre voluntaria, a la autocensura, sin que se les mueva un pelo del tupé. ¿Qué les enseñaron en las escuelas de Periodismo? ¿A llegar a final de mes con una mierda de sueldo? ¿A lamerle las almorranas a Polanco, a Pedro Jota y a Lara? ¡Sabed que esas almorranas son del mismo sabor que las de su Amo, que es también el amo del Circo Cocotero completo, con los entretenidos clowns Zapatero y Rajoy, y con la mujer de Angel Cristo domando al rey de la selva! ¡Ah, el Gran Banquero, el afamado ilusionista! El Amo dicta y es obedecido sin chistar...

En Ácratas seguiremos con el máximo interés el desarrollo del caso Barroso, y expondremos aquí cuantos vídeos y textos interesantes caigan en nuestro poder. Esos que jamás veréis en TV ni en los medios de papel, que son los únicos medios “deformativos” a los que tiene acceso el "catodizado" pueblo español.

Ahí tenéis dos entregas. La primera, de antes de ir a declarar el lunes, 27 de octubre, ante el juez Grande Marlaska:



La segunda, a la salida de la Audiencia Nacional, con la bandera republicana como fondo de su valiente discurso:



Aún quedan españoles con dignidad. ¡Viva la III República Española! ¡Viva España!


NOTA DEL EDITOR: YouTube pude borrar los vídeos en cualquier momento, por orden judicial. Ruego a quien sepa cómo copiar un vídeo de YouTube, que lo copie y nos lo haga saber en los comentarios.

MARQUÉS CONSORTE

Sin lugar a dudas, uno de los españoles más admirados (también por los oportunistas, pancistas y especuladores del Reino Cocotero), es Don Emilo Botín Sanz de Sautuola y García de los Ríos, Presidente del Banco de Santander y Marqués Consorte de O’Shea. Como la historia de su vida es edificante, vamos a contar algo de ella para ejemplo de los jovencitos españoles, siempre necesitados de modelos a seguir, hijos como son de sus circunstancias y de sus padres, sin otro destino que llegar a ser y comportarse como nulidades humanas, a fuer de ver concursos en la televisión y perder el tiempo con los videojuegos.

Pues bien: Hubo una vez un tal José María Botín, nacido en Cádiz, que ocupó cargo de médico de la Real Armada y del Tercio de Marina de la ciudad de Santander, adonde llegó en el primer cuarto del siglo XIX. Se casó bien, con María Petra Aguirre Laurencín —que era ya viuda de Ramón López Dóriga y Vial—, con la que tuvo algunos hijos. Uno de ellos, Emilio Botín Aguirre, se casó con Elena López Cevallos; y otro de ellos, de nombre Rafael, fue nombrado director gerente del Banco de Santander en 1895, lo que constituyó el desembarco del apellido en la entidad. El hijo, Emilio Botín Aguirre llegó a la Presidencia del Banco de Santander en el año 1909.

Un hijo suyo, tras feliz matrimonio con María Sanz Sautuola, tuvo varios hijos, uno de los cuales, Emilio Botín Sanz, nacido el primero de octubre de 1934, ingresó en 1958 en el Banco Santander. Desempeñó en la crediticia entidad diversos cargos hasta ser nombrado en 1964 director general, y más tarde, en 1986, Presidente. Un carrerón... Pero es que Emilo había sido educado por los jesuitas en Gijón; y luego había estudiado Derecho en la Universidad de Valladolid y Economía en la Universidad de Deusto, en Bilbao. (¿Has pensado en ser jesuita? Si has pensado que te gustaría abrir tus manos para... dar, siguiendo el ejemplo de Jesús y vaciar tus manos del deseo de poseer, como Jesús, a quienes se acerquen a ti: pobres, enfermos, inmigrantes, marginados... etc, etc, etc. O sea: Deusto).

Emilio se casó con Paloma O’Shea Artiñano, una auténtica dama, de los O’Shea de toda la vida. No es que estos O'Shea no tengan sus ovejitas negras, que recordamos que Iñaki O'Shea Artiñano (también educado en los Jesuítas, de los que también se dice que eran capaces de tirarse en paracaídas con una metralleta en la mano, no sé yo si creerlo) fue uno de los 46 condenados por la Audiencia Nacional en el caso de la "trama civil de ETA”. Pero los O’Shea son de esas fortunas que se fraguaron en torno a la banca, sobre todo a partir de la Ley de Banca de 1855.

Emilio ha tenido algunos encontronazos con la Justicia, siempre estrecha de mentalidad y poco proclive a la ingeniería financiera. Unos atrasados, vamos. El primero que se le conoce fue el “Caso de las Jubilaciones”, ocurrido cuando la fusión del Santander con el Banco central Hispano, tras conocerse que Amusátegui y Corcóstegui cobraron sendas indemnizaciones de 43,7 y 108 millones de euros, respectivamente, al abandonar la entidad entre 2001 y 2002. Las últimas noticias hablan de su absolución.

En 2006 se admitió una querella por "apropiación indebida, administración desleal, falsedad en documento mercantil, negativa a socio del derecho de información y cohecho" contra Emilio Botín, y su hermano Jaime, acusados de haber adquirido en el año 1999 el 45 por ciento de Aguas de Fuensanta, empresa ligada a la familia Rato. Emilio Botín no sabe de ese asunto.

Pero el caso más importante, con diferencia, ocurrió antes:

Unas confusas, por no decir opacas, operaciones de cesión de créditos del Santander al Banesto sin practicar las debidas retenciones de impuestos, llevaron a la Fiscalía Anti-Corrupción a investigar al banco y a imputar un delito fiscal a Emilio Botín. Por suerte para el prócer, el Poder Judicial español estaba ya secuestrado por el Poder Ejecutivo a través del Legislativo, en tiempos de Felipe González Márquez —que fue aquel Presidente que osó patrocinar el terrorismo de Estado—; de modo que Teresita Fernández de la Vega —hoy Vicepresidenta del Gobierno más incompetente del que se haya tenido jamás noticia en España, entonces Secretaria de Estado de Justicia— retiró al Fiscal de la causa y sentó jurisprudencia: sin fiscal, no hay caso perseguible. Fue un escandalazo en el mundillo judicial, pero permitió que Emilio saliera indemne del procedimiento. De todos modos, por una minucia con ésa (45.000 operaciones con cesiones de crédito y captó unos 400.000 millones de pesetas, 2.400 millones de euros), jamás hubiera ocupado una celda en El Dueso, la cárcel más masificada de España, que está en Santander.

Hoy, como digo, se ha deshecho el entuerto, y una de sus hijas, Ana Patricia Botín Sanz de Sautuola y O' Shea, ocupa la Presidencia del Banesto, un banco que Emilio adquirió en subasta pública (¡En subasta pública!) tras las crisis de los primeros 90 y la puesta a buen recaudo carcelario de Mario Conde —Doctor Honoris Causa en la Complutense—, no tanto por ladrón, que también, como por advenedizo y por usar exceso de brillantina en los cócteles de la beautiful people sin permiso de las familias bien (recordemos que, en 1994, el juez García-Castellón lo metió en la cárcel por estafa de 7.000 millones de ptas, a pesar de que aseguraba haber pagado a dirigentes socialistas comisiones por total de 600.000 millones de ptas; en 1997, la Audiencia le condenó a seis años de cárcel por el Caso Argentia; y en 2000, a diez años de prisión por el Caso Banesto. El caso es que Conde fue a la cárcel y Botín nunca irá. Claro que Conde estudió en los Maristas, no en los Jesuítas.

Finalmente, como a todos los grandes hombres de la Historia española —Primer Banquero de España y Octavo del Mundo—, le ha llegado otro reconocimiento nacional, a través de su esposa, a don Emilio: Paloma O'Shea, una de las mayores fortunas de España, acaba de ser nombrada primera Marquesa de O’Shea de la Cocotera Monarquía Española. Ese título se lo inventó, lo creó especialmente para ella, Juan Carlos I, Rey de España, por decreto de 12 de julio de 2008, en el que explica que se lo concede por su «generosa contribución a la promoción de la cultura musical en España, mediante la puesta en práctica de brillantes iniciativas de mecenazgo, que la hacen merecedora de ser distinguida de manera especial, por lo que, queriendo demostrarle el Real aprecio, Vengo en otorgarle el título de Marquesa de O'Shea, para sí y sus sucesores, de acuerdo con la legislación nobiliaria española». O sea, que Emilio es, desde hace un par de meses, Marqués consorte de O’Shea... Rico, famoso , blindado ante la Justicia —o eso apunta jocoso El Confidencial— y noble de España.

¿Qué? ¿Es ejemplar don Emilio? ¿Sí o no?


NOTA: El escudo de armas es el de la Casa irlandesa O'Shea, una de las antiguas familias autóctonas llamadas Milesian, del condado de Limerick, establecida luego en la ciudad de Kilkenny en el siglo XIV, donde sus miembros hicieron parte de la oligarquía gobernante hasta fines del Medio Evo. La rama española desciende de John O'Shea, hijo quinto de Sir Richard O'Shee, de Kilkenny, + 1608, cuyo quinto nieto William O'Shea se estableció en España con sucesión. Hermano suyo Henry O'Shea fue padre de Guillermo O'Shea, duque consorte de Sanlúcar la Mayor.

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