Mostrando entradas con la etiqueta INTE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta INTE. Mostrar todas las entradas

Las confesiones del criminal
John Kerry



Primeramente, creímos que si bien Washington había iniciado la operación conocida como «Primavera Árabe» para derrocar los regímenes laicos en beneficio de la Hermandad Musulmana, luego había dejado a sus aliados emprender solos la Segunda Guerra contra Siria, a partir de julio de 2012. Y que estos aliados perseguían sus propios objetivos –la recolonización, en el caso de Francia y Reino Unido; la conquista del gas, para Qatar; expansión del wahabismo y venganza posterior a la guerra civil libanesa, para Arabia Saudita; anexión del norte de Siria, para Turquía, según el modelo chipriota; etc.– porque se había renunciado al objetivo inicial. Pero John Kerry dice en esa grabación que Washington nunca dejó de tratar de derrocar la República Árabe Siria, lo cual implica que controló en cada etapa lo que hacían sus aliados. De hecho, durante los 4 últimos años, los yihadistas han sido dirigidos, armados y coordinados por el Allied LandCom, el mando de las fuerzas terrestres de la OTAN, con sede en la ciudad turca de Esmirna (Izmir).

En segundo lugar, John Kerry reconoce que Washington no podía ir más lejos por causa de 2 factores: el Derecho Internacional y la posición de Rusia. Entendámonos bien: Estados Unidos no dejó nunca de ir demasiado lejos. Destruyó la mayor parte la infraestructura siria vinculada a la industria del petróleo y el gas, usando como pretexto la lucha contra los yihadistas (lo cual corresponde al Derecho Internacional), pero lo hizo y sin invitación ni autorización del presidente Assad (lo cual viola el Derecho Internacional). Sin embargo, Estados Unidos no se atrevió a desplegar sus tropas en suelo sirio ni a combatir abiertamente, como lo hizo en Corea, en Vietnam y en Irak. Para eso, optó por poner a sus aliados en primera línea –aplicando el leadership from behind, o sea el «liderazgo desde atrás»– y apoyar, sin mucha discreción, grupos de mercenarios, como hizo en Nicaragua en los años 1980, aún exponiéndose a ser condenado por la Corte Internacional de Justicia –el tribunal interno de la ONU. Washington no quiere embarcarse en una guerra contra Rusia. Y esta última, que no se opuso a la destrucción de Yugoslavia y Libia, esta vez se levantó y rechazó la línea que supuestamente debía limitar su acción. Moscú está en condiciones de defender el Derecho con la fuerza si Washington se lanza abiertamente en una nueva guerra de conquista.

Tercero, John Kerry atestigua en esa grabación que Washington esperaba una victoria de Daesh (el Emirato Islámico) sobre la República Árabe Siria. Hasta ahora –basándonos en el informe del general Michael Flynn (fechado el 12 de agosto de 2012) y en el artículo de Robin Wright publicado en el New York Times el 28 de septiembre de 2013– habíamos entendido que el Pentágono aspiraba a crear un «Sunnistán» en territorios de Siria e Irak para cortar la ruta comercial terrestre de China hacia Occidente («Ruta de la Seda»). Pero Kerry confiesa que el plan iba mucho más lejos. Probablemente, Washington contaba con que Daesh tomara Damasco, de donde después debía expulsarlo Tel Aviv, con lo cual los yihadistas se replegarían hacia el «Sunnistán», cuyo control se les atribuiría. Siria habría quedado entonces dividida, con el sur bajo la ocupación de Israel, el este bajo control de Daesh y el norte para Turquía.

Esto permite entender por qué Washington proyectaba la imagen de que ya no controlaba nada, como si estuviese limitándose a permitir que sus aliados actuaran a su antojo: lo que hizo fue enrolar a Francia y Reino Unido en la guerra haciéndoles creer que podrían recolonizar el Levante, cuando en realidad tenía previsto dividir Siria sin ellos.

Cuarto, al reconocer que «apoyó» a Daesh, John Kerry admite que lo armó, con lo cual hace polvo la retórica de la «guerra contra el terrorismo».
- Sabíamos, desde el atentado del 22 de febrero de 2006 contra la mezquita al-Askari, en Samarra, Irak, que Daesh –inicialmente denominado «Emirato Islámico en Irak»– había sido creado por el director nacional de la inteligencia estadounidense, John Negroponte, y por el coronel James Steele –siguiendo el esquema de lo que ya habían hecho a principios de los años 1980 en Honduras– para acabar con la resistencia iraquí y desatar una guerra civil.
- Sabíamos, desde que el diario del PKK Ozgur Gundem publicó el acta de la reunión de planificación realizada en Amman el 1º de junio de 2014, que Estados Unidos organizó la ofensiva conjunta de Daesh contra la ciudad iraquí de Mosul y del gobierno regional del Kurdistán iraquí contra Kirkuk.
- Ahora sabemos con certeza que Washington nunca cesó su apoyo a Daesh.
Quinto, el conflicto entre el clan Allen/Clinton/Feltman/Petraeus y la administración Obama/Kerry lo habíamos interpretado como un desacuerdo sobre si había o no que apoyar a Daesh. Nada de eso. Ninguno de esos dos grupos tiene el menor escrúpulo en organizar y apoyar a los yihadistas más fanáticos. El desacuerdo reside única y exclusivamente en cuanto a recurrir a la guerra abierta –y el conflicto con Rusia que ello podría provocar– u optar por la acción secreta. El general Michael Flynn –actual consejero de seguridad nacional de Donald Trump– es el único que se opuso al yihadismo.

Si, dentro de algunos años, Estados Unidos se derrumbara, como sucedió con la URSS, esta grabación de John Kerry, podría servir de prueba acusatoria contra él y contra Barack Obama ante una jurisdicción internacional –pero no ante la Corte Penal Internacional, ya demasiado desacreditada.

Como ya reconoció la autenticidad de los fragmentos anteriormente publicados por el New York Times, Kerry no podría impugnar la autenticidad de la grabación íntegra. El apoyo a Daesh que Kerry expresa en esa grabación viola varias resoluciones de la ONU y prueba su responsabilidad personal, y la del aún presidente de Estados Unidos Barack Obama, en los crímenes contra la humanidad perpetrados por esa organización terrorista.


THIERRY MEYSSAN

NOTA DE ENLACE AL AUDIO:

https://youtu.be/41HhRABl3kM




No al antisemitismo
¡¡A saco contra la élite jázaro-sionista!!



Dedicado a acratas.net, Netanyahu  


A algunos lectores de acratas.net les pierde no distinguir la enorme diferencia entre el odio hacia los judíos y la simple expresión de lo que se considera verdad constatable.

Es muy fácil distinguir un comentario antisemita de otro que sea simplemente crítico con los judíos sionistas.

Veamos ejemplos:

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos me dan asco.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara me da miedo.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos son tacaños y usureros.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara posee o domina toda la banca internacional. La FED y el BofE son de su propiedad.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos usan a los EEUU como títere armado para sus intereses.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara domina los lobbys americanos y controla y financia las campañas electorales para colocar sionistas en los cargos críticos.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos no respetan ninguna ley más que la suya.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara controla el poder judicial en todo Occidente. Pero Israel no se somete al Tribunal Penal Internacional

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos son asesinos genocidas.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara está detrás y tiene intereses en todas las guerras miles de kilómetros alrededor de Israel.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos son parásitos.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara intermedia a comisión, controla las bolsas internacionales y sus valores y hacen sus fortunas con ello.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos pervierten la moral de los pueblos occidentales.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara controla la industria del porno, de la prostitución y del juego.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos nos convierten en drogadictos.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara blanquea los capitales de los cárteles de la droga en sus bancos, como el HSBC.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos están locos.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara inventó la psicología analítica y la psiquiatría moderna y decide quién está loco y quién no.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos quieren convertirnos en rebaños de borregos para luego sacrificarnos.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara inventó el marxismo e impuso a sangre y fuego el socialismo real en Rusia.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos asesinaron a Cristo Nuestro Señor.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara inventó el Cristianismo para dominar el Imperio Romano.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos son unos estafadores.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara instrumentaliza las inversiones piramidales y la creación de dinero de la nada.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos corrompen la moral de los pueblos que parasitan.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara es experta en detectar los deseos ocultos en la gente y les proporciona satisfacción.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos nos engañan.

PERO NO LO ES ÉSTA: Los judíos controlan todos medios de comunicación y las agencias de noticias.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos lloriquean y se rasgan las vestiduras para salirse con la suya.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara creó la AIPAC y la Liga Antidifamación en los EEUU.

EXPRESIÓN ANTISEMITA: Los judíos mienten sobre el Holocausto, que nunca existió.

PERO NO LO ES ÉSTA: La élite jázara sataniza que se investigue históricamente sobre el Holocausto.

La diferencia se evidencia aún más uniendo todas estas piezas como si fuera un puzzle. Observad que salen los siguientes discursos:

UNO: El de un antisemita de Stormfront, que es un foro de supremacistas blancos confesos:

"Los judíos me dan asco; nos engañan; son tacaños y usureros. Están locos, no respetan ninguna ley más que la suya; son parásitos; y estafadores. Corrompen la moral de los pueblos que parasitan; nos convierten en drogadictos; pervierten la moral de los pueblos occidentales para convertirnos en rebaños de borregos y luego sacrificarnos tal como asesinaron a Cristo Nuestro Señor. Los judíos son asesinos genocidas y usan a los EEUU como títere armado para sus intereses, pero luego lloriquean y se rasgan las vestiduras para salirse con la suya, mientras mienten sobre el Holocausto, que nunca existió."

DOS: Si lo que unimos son los fragmentos no antisemitas, resulta que es el discurso de este blog, acratas.net, que más se parece al de un club de fans de los judíos como si fueran los Rolling Stones:

"La élite jázara da miedo. Posee o domina toda la banca privada internacional y son de su propiedad la FED y el BofE; instrumentaliza las inversiones piramidales y la creación de dinero de la nada, intermedia a comisión el crédito, controla las bolsas internacionales y sus valores y hace su fortuna con ello. La élite jázara domina los lobbys americanos y controla y financia las campañas electorales para colocar sionistas en los cargos críticos, lo mismo que controla el poder judicial en todo Occidente, pues tiene intereses en todas las guerras miles de kilómetros alrededor de Israel. La élite jázara es experta en detectar los deseos ocultos en la gente y les proporciona satisfacción: controla la industria del porno, de la prostitución, del juego y blanquea los capitales de los cárteles de la droga en sus bancos, como el HSBC. La élite jázara inventó el marxismo e impuso a sangre y fuego el socialismo real en Rusia, igual que otrora inventó el Cristianismo para dominar el Imperio Romano. La élite jázara creó la AIPAC y la Liga Antidifamación en los EEUU y controla todos medios de comunicación y las agencias de noticias. La élite jázara sataniza que se investigue históricamente sobre el Holocausto, y es muy peligrosa, pues inventó la psicología analítica y la psiquiatría moderna y decide quién está loco y quién no."

Si fuera judío, me encantaría que fuera verdad el contenido del segundo discurso y me caería bien quien así lo reconociera. Que el mundo creyera en la grandeza de mi etnia tanto como lo hace este blog, al que no calificaría jamás de antisemita. Al contrario, le premiaría discretamente regalándole una foto de Netanyahu firmada para que la enmarcara y la colgara en la sala de redacción de este diario.

Saludos desde el tonel.


DIÓGENES SINÓPTICO

El terrorismo internacional de
Israel ataca Francia




Otra vez ha sucedido. Otra vez en Francia. Los medios dicen que ha sido el Estado Islámico. Para reforzar la hipótesis, unos tipos que se dicen miembros del Estado Islámico lo han reivindicado en un spot publicitario.

Pero el Estado Islámico no existe como un movimiento armado espontáneo surgido del pueblo. El Estado Islámico es una creación de los EEUU --a petición de Israel, verdadero piloto del terrorismo internacional--, constituido por mercenarios que antes "trabajaron" en Libia y ahora lo hacen en Siria e Irak.

Pero ¿es que alguien se puede creer que unos tíos que andan por el norte de Irak, permanentemente sometidos a los bombardeos de Rusia --ahora sí que los están bombardeando, no como antes, cuando la OTAN masacraba solamente al ejercito regular sirio; en Siria hay una guerra entre Rusia y EEUU que los medios occidentales ocultan, y los atentados proporcionan motivos para que los países europeos participen(*)--, son capaces de organizar la entrada en Francia de los suficientes terroristas, fríos y entrenados, con la suficiente infraestructura, como para cometer estos atentados?

Por supuesto que no. Han sido los de siempre. Las cloacas de los Gladio, cuyos mejores asesinos son israelíes del Mossad, que esos si que entran y salen de Francia a su antojo con pasaportes diplomáticos y pasan por árabes sin problemas.

Aquí acaba de repetirse lo sucedido en el atentado contra Charlie Hebdo. Una mezcla de terrorismo verdadero, aderezado con bastante actuación vodevilesca y con la muerte de unos cuantos chivos expiatorios, probables delincuentes colaboradores de la policía francesa. Siete de los ocho chivos "se inmolaron" con explosivos adosados al cuerpo. Tres de esos chivos "se inmolaron" en el exterior del campo de fútbol Stade de France, mientras las selecciones de Francia y Alemania jugaban un amistoso al que asistía Hollande... ¿Cómoooooo? ¿No se inmolaron entre el gentío que entraba al estadio o entre el que salía? ¿Se inmolaron durante el encuentro, sin causar ni un muerto? ¿Qué clase de terroristas son estos? Es lo que tienen los chivos, que parecen idiotas, se suicidan porque sí, como los chivos de Leganés. Si no fuera una tragedia, nos partiríamos de risa. Por si fuera poco, se ha "encontrado afortunadamente" un pasaporte de uno de los terroristas muertos, y ha resultado ser de uno de los refugiados venidos a Francia desde Siria. ¡Pero qué guionistas más repetitivos! ¿No hemos visto eso ya en el atentado de las Torres Gemelas? ¿O en los atentados de Madrid?

Últimamente, Francia está siendo castigada con fuerza por el terrorismo internacional anti-musulmán. Aquí se trata de crear el clima para que Hollande diga lo que ha dicho: "Esto es un acto de guerra", y que los franceses --Francia ha sido siempre pro-Palestina-- lo autoricen a participar en la masacre de Siria. Aquí se trata de justificar el fin del régimen de Al-Assad para "cortar el aluvión de refugiados".

¿Por qué? Pues porque Francia tiene fuertes lazos comerciales y sentimentales con Oriente Próximo, especialmente con lo que fueron el Mandato Francés de Siria y el Mandato Francés del Líbano. Y ha obstaculizado en la ONU los ataques norteamericanos de la OTAN en Siria, siempre de acuerdo con Rusia. He aquí toda la motivación para que los franceses mueran por centenares, masacrados por el estado de Israel disfrazado de Estado Islámico.

Los franceses no deben asustarse y sí acusar a su propio gobierno de colaborador del terrorismo y cómplice, al no atreverse a detener a los verdaderos culpables. Si no lo hacen así, Hollande aprovechará la jugada para retirar más derechos y libertades a los franceses, gente a la que no se puede doblegar tan fácilmente como a los españoles, porque tienen dignidad nacional. Gente que asaltó La Bastilla y creó La Comuna de París, verdadera cuna de la democracia moderna.

El terror internacional siempre viene de Israel. El estado genocida que lanza la bomba y esconde la mano. El estado que no se somete al Tribunal Penal Internacional, porque no tendría ni un presidente que no hubiera sido condenado por crímenes contra la humanidad por éste. El estado avalado por el dinero de Sión, que es nuestro dinero, en realidad, producto del sudor de los gentiles de Occidente. El estado histérico capaz de todo con tal de sobrevivir. Por cierto, a Rothschild le falta el Banco Central de Siria en su colección, a la que hace poco incorporó los bancos centrales de Irak y Libia... eso es un elemento fundamental en todo golpe en estados musulmanes no confesionales, hasta hace poco dependientes de la extinta URSS: el dominio de la fabricación del dinero del mundo.

Estad atentos a los artículos de voltairenet.org de dentro de pocos días. Corroborarán lo que decimos aquí, ahora.

Franceses: no os dejéis intimidar por los medios de comunicación, que son todos sionistas. Preguntaos qui prodest y sabréis la verdad. Entonad La Marsellesa, formad vuestros batallones y a por ellos.

ÁCRATAS


NOTA:
(*) El mismo domingo, bombarderos franceses atacaron la ciudad de Raqqa. La ofensiva no pudo ser improvisada en dos días. Estaba ya preparada antes de los atentados que la justifican. "C'est un acte de guerre commis par Daech!" ¡Hollande, eres un cerdo mentiroso!


El Estado
como enfermedad crónica



Los conceptos de nación —o patria, cuando hablamos del sitio de nacimiento, no del colectivo humano— y de estado no son lo mismo. Es más: la mayor parte de las veces son conceptos antitéticos, como paso a denunciar. Así, la patria es un hecho inamovible e involuntario, pues uno nace donde puede, y no donde quiere —no rige para la nación judía, muchos de cuyos miembros adoptan la doble nacionalidad—. La nación se define como un conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma (pero pueden hablar varios, lo que es síntoma de cultura) y tienen una tradición común —como ejemplo de uso de la palabra "nación", cita el Diccionario Word Reference: "la nación judía ha vivido dispersa por el mundo hasta mediados del siglo XX"—. Pero el Estado es otra cosa, la unidad política superior independiente, es el propio conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano o es el cuerpo político de una nación. Aclaradas las diferencias entre conceptos de los que se trata aquí, diré algo importantísimo: que la nación crece por razones biológicas naturales y sanas —porque las mujeres aman, se quedan preñadas y paren—; mientras que el estado se desarrolla por el arduo trabajo de los malparidos, merced a un desarrollo anormal e incontrolado de ciertas células que invaden y destruyen los tejidos orgánicos —o sea, exactamente como funcionan las células de un tumor maligno—.

Toda nación y su estado son enemigos. Si no al nivel declarado, abiertamente expuesto en los medios de comunicaciòn —aunque a veces sí, como en los actuales casos de Egipto, Túnez, Argelia, Islandia, Irlanda, Yemen, Libia, Jordania, etc.—, sí al nivel íntimo y personal. Ejemplificaré: Ni un solo español, sea de derechas, de centro o de izquierdas, es ajeno a la certeza de que el Estado Español es su parásito gorrón, su tenia; un ente que le vacía los bolsillos, que le extorsiona, a cambio de la única protección o gracia de no hacerle la vida imposible —si paga sin rechistar—. Exactamente igual que funcionan, por ejemplo, la Cosa Nostra o las tríadas chinas. Establecido esto, hay una segunda regla que la gente común no es capaz de expresar, pero que en lo profundo conoce: Y es que el Estado, como le sucede a todos los matones, inexorable aumentará su poder mientras se lo consientan sus administrados; pues, como un gas caliente, tiende a ocupar todo el volumen posible; y, cuando encuentra oposición, se inclina a presionar sobre las paredes del recipiente para hincharlo como si fuera un globo. El Estado, en su afán de ocupación invasiva y de extorsión, legislará sobre todas las cosas imaginables e inventará tantos delitos y faltas como pueda —y legislará sobre ellos— para arrinconar a sus administrados hasta el límite de la supervivencia. Exactamente igual que hacen los virus que infectan un organismo sano, el Estado se reproducirá, creará entes, leyes y cuerpos represivos, mientras el organismo, o sea la nación, siga con vida y se lo tolere.

En todas las enfermedades infecciosas, el organismo reacciona ante la invasión celular mediante síntomas que manifiestan la gravedad, pero que son necesarios para curar la enfermedad. Síntomas como la fiebre, el sudor, el vómito o la diarrea, que son todos depurantes. La mayor parte de las veces, el organismo se libra del agente infeccioso, y sana. Pero otras, la reacción es demasiado lenta o tardía, y el organismo muere. Este organismo —cada vez menos llamado España— está probablemente en el último caso: hoy día, en el mundo laboral, 9 millones de células corruptas viven a costa de un total de 11 millones de células sanas en un organismo de 40 millones de células. Es un organismo que ni produce ni se reproduce suficientemente: la regeneración celular está por los suelos, con un índice de natalidad de 1,2. España es un cuerpo anciano y enfermo que no tiene solución. Habremos de concluir que hay que darlo por muerto. Como en todos los cadáveres, ciertas colonias de gérmenes seguirán felizmente parasitando los despojos hasta la extinción absoluta del antiguo organismo. Existirán durante algunos años en España pequeñas nuevas naciones (catalana, vasca o gallega) lo mismo que las hay en algunas tumbas que se abren por razones de mantenimiento, y se observan naciones de escolopendras o de gusanos que medran ignorando que desaparecerán igual que el cadáver de cuyos restos se alimentan, para acabar siendo pasto de animales aún menos evolucionados, y finir sirviendo de alimento a las plantas.

Para enfrentarnos al problema nacional-patrio-estatal, ya perfectamente definido, existe una solución primera y humanamente digna: Entender lo que es un estado, siempre expansivo, y contenerlo mediante el recipiente apropiado, sometiéndolo al control ciudadano de los patriotas (en el sentido de nacidos en el territorio nacional). Esta solución se llama democracia, y es el antídoto bactericida contra la infección estatal partitocrática. Ya se ha descrito, en este diario acrático, esa solución mil veces: representatividad, mandato imperativo asambleario e independencia de poderes desde las urnas. Pero, ¿será casualidad?, esa solución nos haría ser considerados enemigos de todos: de feudo-nacionalistas, de globalistas, de doble-nacionales y de fundamentalistas religiosos.

Y hay, aunque resulte menos digna, una solución segunda: En este mundo a extinguir de naciones y patrias, la vía de los judíos marca (desgraciadamente) el camino a seguir, que es el opuesto al que siguen los nacionalistas ávidos de mini-estados: la solución es la pertenencia a una nación global, al margen del territorio que ocupa la de nacimiento —ésta última se puede traicionar a conveniencia—. Ya imitan a los judíos algunos pueblos que se globalizan. Así, no es extraño oír hablar de la "nación musulmana" —a la que la judía tilda, por cierto, de nación terrorista ante los estados, azuzándolos contra ella—. Pero como no existe nada parecido a la "nación cristiana" desde la última cruzada, allá por el siglo XV, cuando el regente húngaro Hunyadi, a llamada del Papa Calixto III, organizó un ejército para hacer frente a los otomanos, habremos de preguntarnos cuál es la "nación occidental", si es que existe. Si descartamos aquellas naciones cuyos estados son lacayos del poder sionista, tanto por ser "democracias estatales" —cuyos estados las oprimen—, como por el liberalismo económico que las rige, no queda nada. Los occidentales estamos solos, aislados, sin ningún sentido de colectividad. Como no aparecerá un nuevo Hitler que, armándose del poder mental —y paranoide— de las sagas nórdicas y del intelectual de la religión albigense de los puros —además de toda la capacidad científica y tecnológica que secuestró EEUU—, recupere la noción de Europa, habremos de refugiarnos en la acracia y en la poco reconfortante razón. Pero ello, lo sabemos todos, nos conduce al declive y a la extinción individual y familiar. ¡Pobres de nuestros descendientes, a menos que inventen una potentísima nueva identidad religiosa neo-prepucial que los distinga del resto!

XABIER ALZURI CALAVERA
(Ingeniero y Humanista)


NOTA DEL AUTOR: Los españoles podemos imitar de alguna manera a los judíos, gracias a la conquista imperial de los Reyes Católicos y de sus descendientes, Carlos I y Felipe II. Basta con emigrar a Hispanoamérica y, en un par de años, adoptar la doble nacionalidad que nos permita vivir como uruguayos —pongamos por caso—, pero con las espaldas cubiertas por España (lo que reste de ella), con nuestro embajador en Montevideo como tímido remedo del rabino del Congreso Mundial Judío o de la Anti-Defamation League.

NOTA DEL EDITOR: Este artículo fue publicado por Ácratas el 19 de febrero de 2011.






Miedo Global
Infaustos recuerdos para el futuro






Los historiadores del siglo XXII —habrá de esperar la humanidad un siglo para tener cierta perspectiva— definirán casi con certeza la primera mitad del siglo XXI como la edad de la regresión, del retestinamiento obligado por una globalización irresponsable, egoísta (en la que prevalecerá el enriquecimiento de unos pocos sobre la inclusión y la sostenibilidad), criminal (sin concesiones a los pobres, carne transaccionable, depredable), engañosa (agitadora de onerosos fraudes como el del cambio climático, cuando la degradación medioambiental planetaria será imparable para mayor beneficio de las multinacionales, aunque se finja desde la impostora casta política luchar contra sus efectos en todos los medios de desinformación del globo); de la desesperada búsqueda de soluciones dentro de las propias fronteras de cada nación (con o sin estado), añorantes sus gregarios ciudadanos de la prosperidad real o imaginaria, romántica, nacionalista, de otrora, incapaces de comprender que la inmovilidad personal no se compadece con la movilidad diligentemente rápida, lumínica, de los capitales, que elegirán sin dudar un instante la inversión multinacional al préstamo al pequeño empresario —el microfinanciamiento da demasiado trabajo a igualdad de beneficios—, de manera que los llamados acuerdos de prosperidad universal del milenio acabarán por trasladarse al tercero —milenio—; de la sistémica irresponsabilidad financiera global, irresponsabilidad legal y formal de esa cuerda de mangoneadores del ahorro, creadores contables del dinero electrónico, milagreros multiplicadores de la riqueza ilegítima, que acabarán por embargar recursos naturales, expropiar fuentes energéticas, países enteros —los marines USA irán después de que el Banco Mundial haga su trabajo extorsionador— para resarcirse de la deudas soberanas incobrables; del agotamiento de los recursos en desarrollos tecnológicos para el control de la población (que ya hoy, merced a las tarjetas de crédito y los teléfonos celulares está perfectamente localizada —y escuchada cuando a la inteligencia le parece oportuno(1)— en cada instante de su vida; y gracias a la tecnología abusiva del GateWindows, monitorizada permanentemente a través de Internet por los robots buscadores de claves (palabras, frases, actitudes) del Mossad, el MI6, la CIA, en la supuesta lucha contra el ficticio, inaudito, esteáricamente imposible, terrorismo islámico (y también el anarquismo global de los antisistema —¿acaso no somos todos los intelectuales unos proscritos y peligrosos, aunque pacíficos, antisistema? Si no los somos, cabe preguntarse por qué, a qué nos estamos dedicando, en qué perdemos el tiempo mientras olvidamos nuestro deber—, considerados malditos por desagradecidos al plan global —es un Régimen— que explota en su nombre a países del tercer mundo para darles a ellos mejor vida al quedar habilitados para comerse las migajas de los manteles de los acaudalados y los poderosos) inventado por el Think Tank de Rumsfeld, Rice y Bush); de la multilateralidad y la transversalidad sólo para los medios, encubridores del verdadero ecumenismo de Bilderberg, la Trilateral, el foro de Davos, los Illuminati, todos ellos orquestados por la Masonería verdaderamente importante, no la de los Roundtablers, los Skull and Bones, la Sociedad Fabiana, etc., simples peones todos del verdadero conocimiento a cambio de una parte de la riqueza, sino los exclusivos miembros de la logia B'naï B'rith, el más alto rango del conocimiento y del poder omnímodo (también sobre la vida y la muerte del conjunto de los seres humanos).

La manera en la que se está respondiendo a la crisis desembocará, en los próximos meses, en el caótico futuro del planeta Tierra. Será la edad de la inculcada intolerancia popular (producto del encarecimiento de los alimentos y los combustibles, de la crisis financiera, del miedo a lo desconocido y del abandono por parte de la clase política —que seguirá atareada, cegada por el enriquecimiento urgente, último, y en la fuga de sus rapiñas a paraísos fiscales— del pueblo a su evidente suerte, tras el desencuadernamiento de los programas de protección social, tras la retirada de la financiación ayer abundante) en la que se culpará a los inmigrantes y extranjeros por el aumento del desempleo y por la miseria consecuente. La primera mitad del siglo XXI no será, para los historiadores del siglo XXII, la edad de la responsabilidad, como prometiera el oscuro presidente señuelo encumbrado a la Casa Blanca por los amos del mundo, el criminal desbaratador de la prosperidad de Kenia, Barack Obama, pues, para ello, serían necesarios un cambio de actitud y políticas de cooperación en los Estados Unidos y en todo el mundo, lo que no va a suceder mientras al poder mammonista no le pluga; sino que será, simple y llanamente, la edad de la decadencia.

XABIER ALZURI CALAVERA


NOTA DEL EDITOR: Con este artículo presentamos, en agosto de 2010, a nuestro nuevo colaborador, Xabier Alzuri Calavera, ingeniero y licenciado en Humanidades. Esperamos que sus aportaciones a este medio, lúcidos textos redactados con un bien personal estilo, nos ayuden a todos a comprender el mundo en el que nos ha tocado vivir.

(1) El autor se refiere al sistema SITEL, pagado por el Gobierno Aznar e implementado por el Gobierno Zapatero, que permite al ministro del Interior escuchar, desde el micrófomo de cualquiera de nuestros móviles, sin que se encienda, sin que lo notemos, todas nuestras conversaciones cara a cara. Es un micro espía situado en la habitación. Solución única: la que emplean los mafiosos y los grandes empresarios (¿O son lo mismo?) en sus reuniones: dejar los móviles fuera o quitarles la baterías.



La miopía de la Unión Europea
ante la estrategia militar de EEUU


La subsecretaria de Estado, Victoria Nuland (nacida Nudelman, claro), y el embajador estadounidense en Kiev, Geoffrey R. Pyatt. En conversación telefónica revelada por los partidarios de la legalidad, la señora Nuland se refirió al golpe de estado montado en Ucrania precisando delicadamente que su objetivo era “darle por el culo a la Unión Europea” (sic).

Los dirigentes de la Unión Europea están confrontando cada vez más frecuentemente situaciones inesperadas. Por un lado, atentados o intentos de atentados perpetrados o preparados por individuos que no pertenecen a grupos políticos claramente identificados. Por otro lado, una gran afluencia de migrantes a través del Mediterráneo y el hecho que miles de ellos mueren a las puertas de los países europeos.

Por falta de análisis estratégico, ambos factores están siendo considerados a priori como hechos no relacionados entre sí y se ocupan de ellos administraciones diferentes. La policía y los servicios de inteligencia se ocupan de los atentados mientras que las aduanas y órganos vinculados al sector de la defensa lidian con el problema de los migrantes. Pero la fuente de ambos problemas es la misma: la inestabilidad política en el Levante y en África.
La Unión Europea se ha privado de los medios necesarios para comprender...

Si las academias militares de la Unión Europea hiciesen correctamente su trabajo, habrían estudiado durante los últimos 15 años la doctrina del «hermano mayor» estadounidense. Y tendrían que haber notado que, desde hace muchos años, el Pentágono ha publicado todo tipo de documentos sobre la «teoría del caos» del filósofo Leo Strauss. Hace sólo unos meses, Andrew Marshall, un funcionario que debería estar jubilado desde hace más de 25 años, aún disponía de un presupuesto de 10 millones de dólares al año para investigar sobre ese tema. Pero ninguna academia militar de la Unión Europea ha estudiado seriamente esa doctrina ni sus consecuencias. No lo han hecho por dos razones: porque es una forma de guerra bárbara… y porque fue concebida por un gurú de las élites judías estadounidenses. Además, cualquier europeo “sabe” que «Estados-Unidos-nos-salvó-del-nazismo», y no puede favorecer tales atrocidades.

Si los políticos de la Unión Europea hubiesen viajado un poco, no sólo a Irak, Libia, Siria, al Cuerno africano, a Nigeria y Mali, sino también a Ucrania, habrían visto con sus propios ojos la aplicación de esa doctrina estratégica. Pero se limitaron a ir a hablar en algún edificio de la “zona verde” de Bagdad, desde un estrado en Trípoli o en la plaza Maidan de Kiev. Ignoran lo que viven las poblaciones y, a petición del «hermano mayor», a menudo cerraron sus embajadas, privándose así de ojos y oídos en el terreno. Peor aún, también a petición del «hermano mayor», se unieron a la aplicación de embargos, para que los hombres de negocios tampoco puedan ir a ver lo que sucede en esos lugares.

El caos no es fortuito, es el objetivo. Al contrario de lo que afirma el presidente Francois Hollande, el éxodo de libios no es consecuencia de una «falta de seguimiento» de la operación «Protector Unificado» –que condujo al derrocamiento y asesinato de Kadhafi– sino el resultado que se buscaba con aquella operación, en la que Francia hizo el papel de líder. El caos no se instaló en Libia porque los «revolucionarios libios» no hayan sabido ponerse de acuerdo entre sí después de la «caída» de Muammar el-Kadhafi sino que ese era el objetivo estratégico de Estados Unidos. Y lo alcanzaron. Nunca hubo una «revolución democrática» en Libia sino un movimiento secesionista en la región de Cirenaica. Nunca hubo aplicación del mandato de la ONU para «proteger a la población» sino una masacre perpetrada por la OTAN que costó las vidas de 160 000 libios, de los cuales el 75% eran civiles, según las cifras de la Cruz Roja Internacional. España partició en ella de forma activa, bajo el mandato de Zapatero.

Recuerdo que, antes de integrar el gobierno de la Yamahiriya Árabe Libia, se me solicitó servir como testigo en un encuentro organizado en Trípoli entre una delegación estadounidense y varios representantes libios. Durante aquella larga conversación, el jefe de la delegación estadounidense explicó a sus interlocutores que el Pentágono estaba dispuesto a salvarlos de una muerte segura, pero exigía que le entregaran al Guía. Y agregó que cuando mataran a Kadhafi, la sociedad tribal libia no lograría validar la autoridad de un nuevo líder antes de –como mínimo– una generación, situación que sumiría Libia en un caos nunca visto anteriormente en ese país. Desde entonces, he contado repetidamente aquel encuentro y predije muchas veces lo que hoy está ocurriendo.

Cuando la prensa estadounidense comenzó a mencionar –en 2003– la «teoría del caos», la Casa Blanca contestó hablando de un «caos constructor», haciendo entender con ello que se procedería a la destrucción de las estructuras opresoras para que la vida pudiese brotar sin obstáculos. Pero ni Leo Strauss, el judío sionista creador de la teoría, ni el Pentágono habían utilizado nunca aquella expresión. Al contrario, según ellos, el caos tenía que ser de tal magnitud que nada pudiese estructurarse fuera de la voluntad del Creador del Nuevo Orden, Estados Unidos.

El principio de esa doctrina estratégica puede resumirse del siguiente modo: la manera más fácil de saquear los recursos naturales de un país por largo tiempo no es ocupar ese país sino destruir el Estado. Sin Estado, no hay ejército. Sin ejército enemigo, no hay riesgo de ser derrotado. Así que el objetivo estratégico del ejército de Estados Unidos y de la alianza que dirige –la OTAN– es única y exclusivamente la destrucción de los Estados. Y lo que suceda con las poblaciones de los países que son blanco de esa estrategia… no preocupa a Washington.

Ese proyecto resulta inconcebible para los europeos que, desde los tiempos de la guerra civil inglesa, están convencidos –desde la publicación de Leviatán, el libro de Thomas Hobbes– de que es preferible renunciar a ciertas libertades, y quizás aceptar incluso un Estado tiránico, a verse sumido en el caos.

La Unión Europea niega su complicidad con los crímenes de Estados Unidos, pero las guerras de Afganistán e Irak ya han costado la vida a 4 millones de personas. Esas guerras fueron presentadas al Consejo de Seguridad de la ONU como necesarias respuestas «en legítima defensa». Pero hoy todo el mundo admite que en realidad habían sido planificadas desde mucho antes de los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 y en un contexto mucho más amplio de «rediseño del Medio Oriente ampliado» y que las razones utilizadas para justificar dichas guerras sólo fueron inventos de la propaganda.

Usualmente se reconocen los genocidios cometidos por el colonialismo europeo, pero pocos reconocen actualmente esos 4 millones de muertos, a pesar de los estudios científicos que demuestran la realidad de ese crimen. Lo que pasa es que nuestros padres eran «malos», pero nosotros somos «buenos» y no podemos ser cómplices de esos horrores.

También es usual burlarse de aquel pobre pueblo alemán que confió hasta el último instante en sus dirigentes nazis y no tomó conciencia de los crímenes cometidos en su nombre hasta después de la derrota.

Pero los pueblos de la Unión Europea estamos actuando exactamente igual. Seguimos confiando en nuestro «hermano mayor» y nos negamos a ver los crímenes en los que está implicándonos. Es probable que nuestros hijos se burlen de nosotros…

Los errores de interpretación de la Unión Europea:

- Ningún dirigente de Europa occidental, absolutamente ninguno, se ha atrevido a mencionar públicamente que los refugiados provenientes de Irak, Libia, Siria y del Cuerno de África, Nigeria y Mali pueden no estar huyendo de las dictaduras sino del caos en el que nosotros, voluntaria pero inconscientemente, hemos sumido sus países.

- Ningún dirigente de Europa occidental, absolutamente ninguno, se ha atrevido a mencionar públicamente que los atentados «islamistas» que están teniendo lugar en Europa pueden no ser la extensión de las guerras del «Medio Oriente ampliado» sino que son obra de los mismos que ya orquestaron el caos en esa región. Como europeos preferimos seguir creyendo que los «islamistas» odian a los judíos y los cristianos, y nos negamos a ver que la inmensa mayoría de las víctimas de esos islamistas no son ni judíos ni cristianos sino… musulmanes. Y tranquilamente los acusamos de promover la «guerra de civilizaciones», cuando ese concepto fue creado en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos y sigue sin tener nada que ver con la cultura de los islamistas.

- Ningún dirigente de Europa occidental, absolutamente ninguno, se ha atrevido a mencionar públicamente que la próxima etapa será la «islamización» de las redes de las redes de distribución de drogas –como en el caso de los Contras en Nicaragua, con la venta de droga entre la comunidad negra de California, con ayuda y bajo las órdenes de la CIA. Hemos decidido ignorar que la familia Karzai retiró la distribución de cocaína de las manos de la mafia kosovar para ponerla bajo el control del Emirato Islámico.

Si las academias militares de la Unión Europea no han estudiado la «teoría del caos» es porque les han prohibido hacerlo. Los pocos profesores y estudiosos que se arriesgaron a tratar de analizarla fueron duramente sancionados mientras que la prensa califica de «complotistas» o «conspiracionistas» a los autores civiles que se interesan en esa teoría.

A Estados Unidos nunca le interesó que Ucrania se integrara a la Unión Europea. Los políticos de la Unión Europea creían que los acontecimientos de la plaza Maidan eran espontáneos y que los manifestantes querían salir de la órbita autoritaria de Rusia para entrar en el paraíso de la Unión. Los invadió la estupefacción cuando se reveló el contenido de la conversación telefónica donde la subsecretaria de Estado Victoria Nuland, al mencionar el control que ejercía secretamente sobre los acontecimientos, hablaba de «darle por el culo a la Unión Europea» (sic). A partir de aquel momento ya no entendieron lo que estaba sucediendo.

Si hubiesen dejado trabajar a los investigadores, los dirigentes de los países miembros de la Unión Europea habrían comprendido que al intervenir en Ucrania y al organizar allí el «cambio de régimen», Estados Unidos estaba garantizando que la Unión Europea se mantuviera a su servicio. Lo que más angustia a Washington, desde el discurso de Vladimir Putin en la Conferencia de Seguridad de Munich de 2007, es que Alemania acabe dándose cuenta de dónde se halla su propio interés… que no es del lado de Washington sino junto a Moscú.

Al destruir progresivamente el Estado ucraniano, Estados Unidos corta la principal vía de comunicación entre la Unión Europea y Rusia. Por mucho que retorzamos en todos los sentidos la sucesión de acontecimientos, es ese el único sentido de lo ocurrido en Ucrania. Washington no quiere que Ucrania se una a la Unión Europea, como lo demuestran las palabras de la señora Nuland. Su único objetivo es convertir ese territorio en un campo minado para todo el que trate de atravesarlo.

El 8 de mayo de 2007 –aniversario de la caída del régimen nazi alemán– grupúsculos nazis e islamistas crean en Ternopol (Ucrania oriental) un supuesto Frente Antiimperialista para luchar contra Rusia. Organizaciones de Lituania, Polonia, Ucrania y también de Rusia participan en ese Frente, así como los separatistas islamistas de Crimea y los de Adigueya [también llamada Adiguesia], Daguestán, Inguchetia, Kabardia-Balkaria, Karachayevo-Cherkesia, Osetia y Chechenia. Al no poder asistir al encuentro, debido a las sanciones internacionales, el jefe terrorista Doku Umarov envía una intervención que será leída a los asistentes. El presidente de ese “Frente Antiimperialista” es Dimitro Yarosh, quien hoy ocupa un puesto de consejero en el ministerio de Defensa de Kiev.

Así que estamos ante 2 problemas que se desarrollan con gran rapidez: los atentados «islamistas» sólo están comenzando. En el Mediterráneo, las corrientes migratorias se han triplicado en un solo año.

Si mi análisis es correcto, durante la próxima década veremos como a los atentados «islamistas» vinculados al Medio Oriente y África se agregan atentados «nazis» vinculados a Ucrania. Se descubrirá entonces que al-Qaeda y los nazis ucranianos tienen vínculos entre sí desde que celebraron –en 2007– su congreso común en Ternopol, Ucrania. En realidad, los abuelos de todos estos individuos se conocían desde la Segunda Guerra Mundial. En aquella época los nazis se dieron a la tarea de reclutar musulmanes soviéticos para luchar contra Moscú, en el marco del programa de Gerhard von Mende en el Ostministerium [el ministerio del Este creado por el Reich]. Al finalizar la guerra, tanto los nazis como sus reclutas musulmanes acabaron bajo la protección de la CIA, conforme al programa de Frank Wisner con AmComLib, para realizar operaciones de sabotaje en los territorios de la URSS.

Las oleadas de migrantes que tratan de atravesar el Mediterráneo, que hasta ahora sólo constituyen un problema humanitario (200 000 personas en 2014), seguirán creciendo hasta convertirse en un grave problema económico. La reciente decisión de la Unión Europea de ir a hundir los barcos de los traficantes de personas en Libia no lograrán detener la oleada de migrantes y sólo servirán para justificar nuevas operaciones militares para mantener el caos en Libia, pero sin resolverlo.

Todo ello provocará importantes desórdenes en la Unión Europea, que hoy da la impresión de ser un pacífico refugio. Washington no tiene intenciones de destruir ese mercado, que sigue siendo indispensable para Estados Unidos, sino de limitar su desarrollo y garantizar que nunca logre convertirse en un competidor.

En 1991, el presidente Bush padre encargó a un discípulo de Leo Strauss, Paul Wolfowitz –en aquel entonces un desconocido para el gran público–, la elaboración de una estrategia para la era postsoviética. La «Doctrina Wolfowitz» explicaba que la supremacía de Estados Unidos exige imponer riendas a la Unión Europea. En 2008, durante la crisis financiera en Estados Unidos, la historiadora Christina Rohmer, presidenta del Consejo Económico de la Casa Blanca, explicó que la única manera de sacar a flote los bancos estadounidenses era cerrar los paraísos fiscales en los demás países y provocar después desórdenes en Europa para que los capitales fluyesen hacia Estados Unidos. Actualmente lo que Washington pretende hacer es fusionar el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte, también conocido como NAFTA, por sus siglas en inglés) con la Unión Europea y el dólar con el euro, lo cual pondría a los miembros de la Unión Europea en una situación similar a la de México.

Por desgracia para ellos, ni los pueblos de la Unión Europea ni sus dirigentes tienen conciencia de lo que el presidente Barack Obama está preparando para ellos.

THIERRY MEISSAN



Sanedrín Financiero Internacional
"Obama, lacayo: ¡Arrásalo todo!"







Tras su elección en 2008, al grito del "Yes, we can!", todos los medios echaron tierra sobre las insidias del diputado Barack Obama en Kenia ―machaca a las órdenes de la judía sionista de origen checo Madeleine Albright― contra la ayuda de China, a pesar de que costó matanzas entre grupos tribales que no se habían enfrentado hasta entonces.

Borrón y cuenta nueva ante las pequeñas miserias anteriores. Había que darle una nueva oportunidad al presidenciado mulato de simpáticas y perpendiculares orejas.

Así que, en 2009, le regalaron al POTUS (1), Barack Obama, el Premio Nobel de la Paz. Para quien no lo sepa, los sionistas deciden la concesión de los premios Nobel casi desde su creación. El número de premiados de etnia judía es, como consecuencia, apabullante, irreal, fuera de toda lógica y ajeno al mínimo atisbo de justicia. Claro que obtener un premio Nobel no siendo judío no es tan difícil como ocupar un sillón del Board of Governors de la Reserva Federal, donde el 100% de los cargos son y han sido siempre judíos desde su creación en 1913. Y todo ello, sin levantar la más mínima protesta de los borregos goyim del mundo (2).

Pues bien...

Desde que Obama obtuvo el Nobel de la Paz, los EEUU han arrasado siete países ―Afganistán, Libia, Somalia, Pakistán, Yemen, Irak y Siria―, se han inventado de la nada y armado hasta los dientes al Estado Islámico ―del mismo modo que Bush se inventó a Al Qaeda― y han provocado conflictos militares, revueltas, masacres y primaveras con sangre de todos los colores en varios estados soberanos.

El POTUS ha mentido sin tasa, ha fingido haber asesinado a un ya cadáver con más de 10 años, a Osama Ben Laden ―agente de la CIA hasta su muerte en El Cairo, consecuencia de un cáncer de riñón en diciembre de 2001―; ha ordenado (él, directamente) asesinar a miles de personas mediante su programa de aparatos asesinos autotripulados (drones); ha pagado ejércitos mercenarios que han asesinado ante los mismos ojos del mundo a líderes mundiales que habían osado denunciar ante la ONU el fascismo norteamericano imperante, a la propia ONU como ramera de los intereses norteamericanos y a la Reserva Federal como falsificadora de dólares; y acosa ahora a Irán porque es considerado por Israel su peor enemigo, tras haber cometido el pecado nefando de negar el Holocausto y demostrarlo mediante sesudos estudios, presentados en simposios oficiales internacionales, concluyendo que jamás existió.

Desde la Segunda Guerra Mundial, EEUU no ha declarado ninguna guerra, pero ha provocado masacres como las de Corea o la de Vietnam. ¿Cómo es ello posible? Simplemente porque, para sus guerras, auténticas guerras, no ha precisado de levas generales de ciudadanos; le ha bastado con su ejército profesional o voluntario de mercenarios, marines y seals armados con sofisticadas y potentes armas. Por eso tiene la desfachatez de calificar sus agresiones de "apoyos a gobiernos democráticos" o a rebeldes con causa.

En diciembre de 2009, tan solo dos meses después de convertirse en el Nobel de la Paz, Obama envió 30.000 soldados más a Afganistán. En marzo de 2011 ordenó la operación militar para derrocar al líder libio Muammar El-Gaddafi. Como resultado, el mandatario libio fue asesinado a base de palos y tiro de gracia sin que pudiera defenderse en la Corte Penal Internacional. Consecuentemente, estalló un conflicto armado por el poder civil en Libia que desembocó en la desintegración efectiva del país y el crecimiento del islamismo y del tribalismo. El país, el más adelantado de África, quedó arrasado. Pero Rothschild ―el capo de la SFI― se había apresurado a abrir un nuevo banco central en Bengasi a los primeros tiros, luego consolidado, tras robar todo el oro de las bóvedas del anterior banco central libio.

Obama, mientras encanecía, orquestó las primaveras árabes en todo oriente, apoyado sobre el terreno por los servicios de inteligencia israelíes, cuyos agentes pasan por árabes, repartiendo miles de millones de dólares entre la peor chusma para lograr aquellos "espontáneos" alzamientos populares.

A primeros de 2011, Obama se empeñó en derrocar también al líder sirio Bashar al Assad, para lo cual ordenó armar a la oposición siria y transportar mercenarios desde Libia. El modelo que trató de seguir fue el libio, con bombardeos selectivos de la OTAN ―los bombarderos españoles descargaron sobre Trípoli 17 veces―, so pretexto de crear corredores de seguridad. Pero Rusia le paró los pies armando al ejército sirio con misiles antibombardero S300. Obama creó entonces, ni corto ni perezoso, la organización terrorista E.I., Estado Islámico. Y lo hizo de la nada. Ésta empezó a operar asesinando kurdos y sigue ejecutando cristianos bajo los focos de todas las televisiones. Todo ello para justificar la intervención en la zona ocupada, al norte de Irak, entre Siria e Irán, desde donde, so capa de que las tropas del E.I. traspasaban las fronteras, ha bombardeado, junto con su socio y cerebro real de todas las operaciones geoestratégicas, Israel, a la república árabe Siria sin rendir cuentas a nadie. Y, como bien sabemos todos, piensa, con la misma excusa, atacar Irán.

En efecto, el Estado Islámico está constituido por los mismos asesinos que actuaron en Libia, pertrechados por EEUU ―sus líderes han sido fotografiados con McCain, que en vez de líder de la oposición parece un secretario de estado en la sombra de las cloacas―. Las diatribas de los líderes del E.I. son idénticas a la de los payasos africanos de Boko Haram, resultando evidente que se trata de actores británicos y franceses a sueldo de Washington, meros señuelos para encubrir las acciones genocidas norteamericanas de agresión contra estados soberanos.

En agosto, Obama autorizó los ataques aéreos contra las posiciones del Estado Islámico en Irak y en septiembre EE.UU. comenzó a bombardear Siria sin el consentimiento de sus autoridades. La estrategia de Obama no es acabar con el E.I., sino ayudarlo. Por eso, el E.I. sigue aplastando al ejército regular iraquí, mientras orquesta una exitosa campaña de propaganda en las redes sociales y obtiene millones de dólares con la venta del petróleo de los yacimientos secuestrados. Y el mundo sabe ahora que Internet está absolutamente controlado por la NSA norteamericana. De modo que toda esa propaganda del E.I. es intencionadamente consentida.

Agentes del Mossad ejecutan cada cierto tiempo atentados que en los medios sionistas, que son todos, se atribuyen al E.I. y sus satélites. Sirven para asustar y hacer creíble la amenaza a un público distraído, de modo que nadie alce la voz en contra de la política sionista. El E.I. es la nueva Al Qaeda, igual de absurdo, hollywoodiense e imposible.

Pero las travesuras del premio Nobel Obama no terminan en África y el Oriente Próximo:

En Ucrania, ha puesto en marcha un costoso y arriesgado programa de agresión a Rusia. Durante las protestas de Maidán, los medios papagayos sionistas de los países occidentales reforzaron su retórica en apoyo a la oposición ucraniana con el objetivo de derrocar al Gobierno democráticamente elegido de Yanukóvich. Obama apoyó al presidente actual de Ucrania, Poroshenko, a pesar de ser un declarado fascista, a cambio de su compromiso de incorporar Ucrania a la OTAN. De hecho, su gobierno comenzó su andadura reprimiendo el este del país ―votante mayoritario de Yanukóvich― y prohibiendo el ruso como idioma oficial. Como quiera que el presidente ruso, Putin salvó la crisis con audacia e inteligencia, y se cerró con la anexión de Crimea a Rusia, el POTUS aprobó entonces el suministro de armas pesadas a Kiev para emplearlas contra su propio pueblo.

Últimamente, Obama vitupera a Rusia en sus discursos, la tilda de expansionista. Pero es la OTAN la que está en las fronteras de Rusia. La táctica de Obama de presionar a Rusia mediante las sanciones económicas, impuestas contra los intereses de Europa, ha provocado ya una caída del PIB alemán de dos puntos.

En el Pacífico, Obama está agrediendo a China y apoyando a sus contrincantres en las disputas territoriales y aumentando su presencia militar en la región.

A pesar de sus vacuas promesas electorales ―como era de esperar dado quién es quien manda en el mundo de verdad, el Sanedrín Financiero Internacional, auténtico cerebro y financiador de Sión―, Obama continúa regalando armamento a Israel y evitando que sus gobernantes sean juzgados por los crímenes de guerra cometidos en Gaza.

Como colofón añadiré que, si nadie lo remedia, el primer POTUS de color va a conducir al mundo a una conflagración de consecuencias nefastas para el planeta Tierra. He leído atentamente aquí sobre la posible inexistencia real del arma atómica. Pero, tras tan esperanzadora noticia, leo que, en realidad, da igual que no exista porque los principales contendientes ―EEUU, la OTAN, Rusia, China― poseen explosivos de alta destructividad suficientes para volar medio mundo y contaminar el otro medio, pues sus supuestas bombas termonucleares actuarían como bombas sucias, al estar preñadas de desechos radiactivos con períodos de semi desintegración de varios cientos o hasta miles de años.

¿Acaso puede haber mayor ignominia que la de conceder el premio Nobel de la Paz a semejante monstruo?

Saludos desde el tonel.

DIÓGENES SINÓPTICO



1. POTUS, President of The United States of America.

2. Ha habido alguna excepción: John F. Kennedy, por ejemplo, protestó y fue asesinado en Dallas. No hay casualidad.

3. Todo evidenciado por documentos del Departamento de Estado de EE.UU. filtrados recientemente.


EEUU ataca Siria
El Emirato Islámico es un pretexto



EEUU es un estado terrorista internacional. La unanimidad del Consejo de Seguridad de la ONU contra los yihadistas es una fachada que permite a EEUU respaldar, armar y financiar al Emirato Islámico y a Al Qaeda, pero al mismo tiempo utilizarlas como pretexto para incorporarse directamente a la destrucción de la República Árabe Siria, bombardeando las instalaciones industriales de ese país. Mientras, el ejército turco acaba de invadir Siria. Todo lo que era imposible hasta hace poco, es ahora fácil, gracias al EI.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama (¡premio Nobel de la Paz 2009, qué desfachatez!) presidió el Consejo de Seguridad de la ONU que aprobó la resolución sobre los combatientes extranjeros de obligatorio cumplimiento para todos los Estados miembros de la ONU, obligados a prevenir el reclutamiento, organización, transporte y equipamiento de individuos que viajen a otros Estados para planificar, preparar o efectuar actos terroristas o para proporcionar o recibir entrenamiento terrorista y financiamiento a esas actividades. Para ello, todos los estados tendrán que promulgar las leyes apropiadas, intensificar los controles en las fronteras, juzgar y condenar a los terroristas (reales o presuntos), incrementando la cooperación internacional en ese sentido –incluso mediante acuerdos bilaterales– y el intercambio de información destinada a identificar a los presuntos terroristas, dejando a cada país en libertad de determinar cuáles son los grupos terroristas que habrá que combatirlo cual explica el voto favorable de Rusia y China, los chechenos están listos. Inmediatamente después, la resolución resalta la exigencia particular y urgente de prevenir el apoyo a combatientes terroristas extranjeros vinculados al Emirato Islámico.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, observó ante el Consejo de Seguridad que las organizaciones terroristas se fortalecieron en el Medio Oriente, África y Asia central precisamente después de la intervención en Irak, de los bombardeos contra Libia y del respaldo extranjero a los extremistas en Siria, acusando a Washington de haber favorecido la formación de grupos terroristas, incluyendo el propio Emirato Islámico. McCain se entrevistó en 2011 con Ibrahim al-Badri, quien figuraba en la lista de los 5 terroristas más buscados por la justicia estadounidense. Ibrahim al-Badri es el creador y líder del Emirato Islámico. También se entrevisto y apoyó a otros prendas de la Syrian Task Force, organización financiada por la AIPAC (el lobby judío norteamericano, American Israel Public Affairs Committee).

Al aprobar la resolución, Moscú y Pekín de hecho permiten que Washington la utilice como motivación legal para la acción desatada en el Medio Oriente, cuyo objetivo es volver a ocupar Irak y sembrar la destrucción en Siria, lo cual se había impedido hasta ahora a cambio del desarme químico de Damasco.

Este último objetivo se ve confirmado por el hecho que los ataques aéreos de Estados Unidos en territorio sirio se han concentrado sobre las refinerías y otras instalaciones petroleras sirias. Estados Unidos y los otros participantes en esos bombardeos –Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos– se justifican afirmando que el Emirato Islámico utiliza esas instalaciones. Con ese argumento, Estados Unidos puede dedicarse a destruir toda la red de industrias y la infraestructura de Siria para provocar el derrumbe del gobierno de Damasco.

Tras la aparente unanimidad que hizo posible la adopción de la resolución en el Consejo de Seguridad se esconde una confrontación cada vez más aguda entre el oeste y el este, confrontación provocada por la estrategia de Estados Unidos. En su discurso, Barack Obama pone nuevamente la agresión rusa en Europa al mismo nivel que la brutalidad de los terroristas en Siria e Irak, afirmando que las acciones de Rusia en Ucrania desafían el orden posterior a la guerra fría y que nos hacen retroceder a los días en que las naciones grandes pisoteaban las pequeñas para alcanzar sus ambiciones territoriales. Y agrega que es "por eso que fortaleceremos a nuestra aliados de la OTAN e impondremos a Rusia un costo por su agresión".

El presidente estadounidense recuerda también, dirigiéndose indirectamente a China, que Estados Unidos es y seguirá siendo una potencia del Pacífico, donde promueve la paz y la estabilidad, cuando en realidad está posicionando allí fuerzas y bases militares para contener a China, que a su vez está acercándose a Rusia.

Se trata de una confrontación entre potencias nucleares que se acelera debido a la carrera rearmamentista emprendida por el presidente Obama y que ahora cuenta con el apoyo de Lech Walesa, quien acaba de declarar, al inicio de una gran maniobra militar de la OTAN en territorio polaco, que para protegerse contra Rusia Polonia tiene que disponer de armas nucleares. Así se ganan premios Nobel de la Paz en Occidente. Lech Walesa es también Premio Nobel de la Paz en esta pista de circo que es el mundo.

Resumen de RED VOLTAIRE

Sionismo fascista:
Tausendjährige Reich
Netanyahu imita y supera a Hitler








El primer ministro turco, Erdogan, ha acusado a Netanyahu de ser capaz de una barbarie que supera a la de Hitler. Tras denunciar los millares de muertos civiles asesinados por el ejército israelí en este último raid, ha acusado al país pirata de ejercer una fuerza desproporcionada contra los habitantes de la Franja. Nada nuevo, lo sabemos: Israel ha masacrado palestinos impunemente desde su formación como estado en 1948. Ya este diario acusó al régimen del estado genocida de Israel de ser claramente fascista (por más que el pueblo judío siguiera cobrando compensaciones del régimen democrático de Alemania por los daños físicos y morales sufridos por los judíos a causa del fascismo nazi). Y no lo dijimos como un mero insulto, sino que lo demostramos políticamente en este artículo de MESS, que republicamos ahora, por su oportunidad.

Desde el punto de vista ideológico, los fascismos históricos fueron variaciones sobre una idea revolucionaria que sellaba el eterno y firme compromiso, avalado por su propia sangre si era necesario, de unas élites de épicos hombres nuevos moralmente superiores conjurados para lograr la movilización de las masas y su encuadramiento total con el objetivo común de superar para siempre la crisis de valores, la decadencia moral, social y económica que sufrían sus naciones respectivas, poniendo énfasis en su repudio a la lucha de clases marxista. Apelaban al ultra-nacionalismo o identificación absoluta entre pueblo y estado; y propugnaban el autoritarismo y la democracia corporativa como alternativa a la corrupta e inoperante democracia burguesa.

Como ideal y como sistema organizativo para la superación de la gran crisis de entreguerras, el fascismo parece una ideología eficaz e irreprochable. Pero el proceso de materialización de cualquier ideal se llama corrupción, y se inicia justificando los medios para alcanzar el fin —que es lo modélico— y se consolida cuando se instaura el nuevo orden. Y siempre que se instaura un orden, se instaura al tiempo el proceso de corrupción del mismo. Por lo tanto, no perdiendo de vista el "supremo ideal fascista", lo que hay que observar son los procedimientos reales aplicados por los fascismos, sus acciones. Combinando los puntos de vista idealista, estratégico y táctico, el hecho histórico se ve de otra manera:

El fascismo fue un movimiento político totalitario que, igual que el comunismo, surgió en el mundo al calor de la necesidad, como reacción contra el liberalismo-burgués, contra la democracia de partidos y contra la usura de la sinarquía financiera internacional, a los que hacía responsables de la degradación moral y social del pueblo, humillado por la terrible crisis económica que desencadeno la I Guerra Mundial, agravada más tarde por la Gran Depresión del 29. Con fuertes raíces en la ideología ultra-nacionalista, en el sindicalismo revolucionario y en la izquierda no marxista, antepuso el fascismo la acción a la razón, usando la simbología del superhombre valeroso y cruel; y delegó el poder absoluto en un líder carismático —Duce, Führer o Generalísimo— que decidiría, apoyado por los cuadros del partido único, el destino universal del pueblo.

Para llegar al poder, en dura competencia con el internacionalismo comunista revolucionario, no dudó el fascismo en justificar los medios para alcanzar el fin —el modelo ultra-nacionalista—, en utilizar la confrontación violenta, el enaltecimiento de la raza o la añoranza de gloriosos pasados nacionales revisando la Historia, el victimismo, la denuncia y el acoso, la revuelta callejera y la demagogia, pues se dirigía el fascismo a los instintos del hombre, a sus sentimientos amparados por una nueva moral, no a su inteligencia.

El fascismo, al llegar al poder, fuera por la vía democrática, tras una marcha sobre la capital o mediante un sanguinario golpe de estado, se consolidó estableciendo su nuevo orden. Se situó por encima de las leyes internacionales e, identificando pueblo y estado, aun respetando la propiedad privada, tomó para sí la banca de la nación y la industria estratégica, ilegalizó los partidos políticos, utilizó la propaganda y la represión político-policial para encuadrar, mediante una democracia orgánica corporativista, a todos sus ciudadanos, obreros e industriales, en la consecución del bien común, que se definió en los objetivos del Estado. El fascismo fue un régimen militarizado, que se orientó hacia la anexión territorial, a la expansión colonialista y al imperialismo.

Todo ello conllevó rápidas mejoras económicas y sociales, pero degeneró en una corrupción institucional entre el poder empresarial-industrial y la administración de partido único. Aunque se prometían imperios que iban a durar mil años, los fascismos, por su propio carácter contingente, han desaparecido con la muerte del personaje carismático (u oportunista) que los lideró.

Los fascismos no pueden confundirse con las dictaduras militares impuestas por los EEUU en el mundo como forma de lucha contra el comunismo, pues éstas no tienen ideología, se limitan a servir a quien financió su asalto al poder. De hecho, el régimen español perduró tras la caída del Eje porque Franco no era fascista, sino un militar que usó la fuerza moral y la ideología nacional-sindicalista de Falange Española y las JONS para alcanzar el poder mediante un golpe de estado que se convirtió en una larga y crudelísima guerra civil; y, como buen estratega profesional —él era el general Franco, no los mediocres cabos Hitler y Mussolini—, rindió España al servicio de los norteamericanos y fue Jefe del Estado Español hasta su natural fallecimiento.

Pero "fascismos hay muchos", decía Ramiro Ledesma Ramos, verdadero ideólogo del Nacional-Sindicalismo español. Y opiniones sobre el fascismo, también —añado yo—. Y la mía es que el fascismo sigue existiendo en la actualidad. Y no me refiero al fascismo de los nostálgicos coleccionistas de esvásticas y bayonetas oxidadas, adictos a un fascismo menos sacrificado que verborreico. Tampoco a las miles de personas y asociaciones a las que es poder omnímodo e impune falsamente acusa de fascismo en cuanto se oponen a sus designios y se movilizan en las calles para manifestar su descontento. Todo eso son cortinas de humo. Yo me refiero al sionismo, que es una sofisticada y peligrosa variedad del fascismo. El último fascismo que habrá en la historia, posiblemente. Porque esta vez perdurará, por las razones que expongo.

¿Por qué insisto en que el sionismo sigue un modelo fascista, en vez de ser el contubernio internacional judeo-masónico, que señalaba el general Franco? Pues porque, a pesar de carecer del idealismo de los fascismos históricos, sus acciones reales encajan con las de estos'como las púas de dos peines idénticos'.

Para verlo claramente, hay que observar al sionismo en el lugar donde cristalizan sus esfuerzos, que es en el estado de Israel: El sionismo es allí racista no sólo con los árabes, sino que existe el racismo de judíos askenazíes respecto a hebreos; es un régimen totalitario, ultra-nacionalista, osado, espiritual, más sentimental que razonable, despectivo con las leyes internacionales a cuyo mandato se declara insumiso. Israel es un estado policial, militarizado, siempre en pie de guerra, cruel y victimista, mentiroso hasta la desfachatez, que mantiene al pueblo polarizado hacia el objetivo de expansión nacional, soez manipulador de la Historia, pues el fin justifica todos los medios.

Aunque el sionismo no se diga a sí mismo fascista, se comporta como los fascismos históricos lo hicieron en la práctica. Por eso en Israel se han alzado desde hace muchos años importantes voces que califican al régimen de judeo-nazi, como en 1948 hizo Einstein. El odio hacia la minoría árabe crece, y también el odio hacia el pueblo palestino ocupado que se asfixia en Gaza y Cisjordania, dos mayúsculos guetos-prisión mucho peores que el gueto judío de Varsovia. Los partidos que se alían por el poder parecen representantes de un remedo del corporativismo nacional sindicalista: el tercio ortodoxo, el tercio empresarial y el tercio sindical. Gran parte de los habitantes de su territorio actual no tiene derecho al voto, son considerados extranjeros en su propia tierra. La minoría musulmana con derecho a voto está "exenta del sericio militar", exactamente lo mismo que hizo Hitler con los judíos en cuanto llegó al poder: expulsarlos del ejército. El régimen democrático israelí está siempre en crisis, sólo han existido gobiernos de coalición, es decir, por acuerdo de intereses corporativos, orgánicos. Pero todo eso no es óbice para que todos los israelíes se sientan encuadrados en la causa común de la destrucción de los regímenes musulmanes vecinos, cuyos territorios ocuparán en su debido momento. El culto de la fuerza bruta se impone ante la seguridad de ser el pueblo elegido, profundamente arraigada en los israelitas. Diversas personalidades políticas han denunciado el fascismo sionista abiertamente:  el irano Ahmadineyad, desde hace muchos años, o el turco Erdogan este pasado marzo.

Sin embargo, cuando se observa el sionismo fuera de Israel, no es tan fácil detectar que se trata de una variación del fascismo. El lenguaje no es típicamente fascista, como el que se puede constatar en la prensa israelita. Es más, el aparato sionista mundial se ha apropiado del término 'fascista' para usarlo como arma arrojadiza contra cualquiera de sus oponentes como sinónimo de peligroso, violento e intolerante. La perplejidad ante esta doble imagen del sionismo, dentro y fuera de Israel, se esfuma en cuanto se comprende la razón: para el sionismo, Israel es el Estado y el resto del mundo son sus colonias.

El sionismo, al diferencia de los fascismos europeos, ha colonizado primero el mundo y, en el momento oportuno, tras la destrucción definitiva, absoluta de todos sus enemigos, ha recuperado su propio estado. Y como no puede haber fascismos sin estado, es a partir de 1948, con la creación de Israel, cediendo el Consejo Judío Mundial su papel al presidente de la República,  cuando se concreta el sionismo como un fascismo. Se materializa entonces la identidad del pueblo y el estado; y se sellan los sagrados vínculos de la unidad de todos los judíos para la consecución de un común objetivo: La expansión de su pequeño estado hasta el tamaño del Gran Israel bíblico, riquísimo en recursos y de incalculable valor estratégico. Y lo gestionarán los 8 millones de judíos israelitas apoyándose en su propia maquinaria de guerra y alquilando la ajena con el propio dinero del arrendador.

Esta inversión factual ha sido posible porque el sionismo se fundamenta en la rapacidad y el parasitismo presente siempre en los colonos. Los judíos de la Diáspora dominan el planeta. Ostentan la mayor parte de los cargos del alto funcionariado de los gobiernos occidentales y controlan el mundo financiero global gracias a su monopolio de emisión de la moneda norteamericana, y al secuestro de la banca internacional, la FED, el BCE, el BIS, el FMI, el Banco Mundial, etcétera. Pero ninguno de todos esos importantes judíos osa poner en duda que su patria es Israel, aunque algunos ostenten pasaporte nacional de la colonia que explotan. Y basta una leve indicación del Mossad para que cualquiera de ellos se ponga al servicio inmediato de Sión.

El fascismo sionista no es evidente ni aparatoso fuera de Israel. Es discreto, taimado, inteligente. No nace con un manifiesto pergeñado al calor de una gran crisis social, como el nacional-sindicalismo de Maurras-Sorel. Es un ultra-nacionalismo fascista calculador cuyos partidarios actúan coordinadamente siguiendo una agenda. Los reconocidamente falsos "Protocolos de los Sabios de Sión" parecen ser su manual de procedimiento. Por sus sorprendentes aciertos, su autor fue un visionario.

Siendo los sionistas gente osada y brillante, han sabido aprender de la historia de los demás fascismos y de la de sus adversarios, el liberalismo burgués y el comunismo. Dado el incalculable valor de esas experiencias previas, los conspiranoicos llegan a imaginarse que todos esos regímenes fueron financiados por el mismo Sión —mientras su propio fascismo hibernaba esperando su tiempo— como si se hubiera tratado de sesudos ensayos de laboratorio. Pero no es así: Sión se limita a sacar tajada de todo, pues se siente el amo en sus colonias.

El sionismo es un fascismo que no pretende salvar el mundo, sino dar el poder absoluto a los que considera auténticos seres humanos, un 4 por mil de la población del planeta, sobre el resto, meros sirvientes, animales con forma humana. Por lo tanto, en vez de encuadrar a la población del mundo hacia el bien común, aprovecha el caos, el terror, la guerra, la muerte y la miseria como herramientas en apoyo de su agenda, del mismo modo que los otros fascismos instigaban las riñas tribales para imponerse en sus colonias.

El sionismo es un fascismo que no necesita destruir la democracia inorgánica de partidos en sus colonias, sino que utiliza su innata corrupción en favor de sus intereses. Decide lo que deben legislar sus parlamentos corrompiendo a las cúpulas de los partidos que se alternan en el poder con su mismo dinero, que fabrica y administra el lobby judío. Y cuando se resisten a sus pretensiones, no duda en organizar un atentado de falsa bandera que sirva como detonante para instar a la acción, imitando el incendio del Reichstag de 1933, pero a lo grande, en directo en la televisión, con Hollywood asesorando la parte ficcionada del espectáculo.

El sionismo es un fascismo que utiliza la propaganda mediática global, pues controla la casi totalidad de los medios occidentales, prensa, radio y televisión, y la máquina de los sueños que es Hollywood. Sólo así es posible mantener vivo el mito del Holocausto, su talón de Aquiles —mito en el que adoctrinan también a sus jóvenes al llegar a la edad militar llevándolos de visita al parque temático de Auschwitz—, o el del 11-S, imposibles físicos ambos. El sionismo se la juega si cayera el mito holocáustico, pues es el símbolo que le permite pasar de verdugo a víctima impunemente y la razón por la que domina Europa; y por eso obliga a los parlamentos del mundo occidental a legislar contra la mera duda del mito, y prohibir su investigación histórica, lo nunca visto. No hay intelectual que resista esa apisonadora que todo lo aplasta, apoyada cuando falta hace por el linchamiento económico, moral y físico de sus opositores.

El sionismo es un fascismo que no se dirige a los instintos básicos de sus militantes, que son gente acomodada, sino a sus creencias, a su racismo innato, a su inteligencia y a su conveniencia. Pero ello no les resta fuerza moral para sentirse hombres individualmente superiores, imbatibles como colectivo, merced a su creencia de ser el pueblo elegido por designio divino. Sión cultiva, en cambio, los más primitivos instintos del populacho colonial planetario, al que esclaviza mientras lo empuja a la molicie, el hedonismo, la perversión moral y la miseria intelectual.

Pero la diferencia capital entre el sionismo y el resto de los fascismos que ha visto el mundo, la que hará que el fascismo sionista triunfe tarde o temprano, es que el sionismo es una forma del fascismo que no puede morir con su líder —Ben-Gurión, Dayan, Begin, Meir, Sharon, Netanyahu—. Porque el líder carismático del Sionismo se llama Jehová y no es mortal, sino un dios terrible, exigente y eterno.

MESS




¿Elecciones Europeas?
No, gracias




La Unión Europea es un fraude. Ni es unión, pues margina y explota a los países pobres, como España, Portugal, Irlanda o Grecia; ni es Europa. Europa empieza en Gibraltar y termina en los Urales. Es decir: Europa ha de incluir forzosamente a Rusia. Sin embargo, la UE se esfuerza en servir no a los europeos, sino a los intereses anglosionistas de banqueros y multinacionales. Y lo hace porque está secuestrada desde el fin de la II Guerra Mundial por la OTAN, que es el ejército norteamericano mantenido con el dinero de todos nosotros para que holle nuestro suelo con sus botazas, anule nuestros ideales con su enciclopédica ignorancia y mantenga sus misiles, cada vez más cerca, apuntando a Rusia (misiles que, todos lo sabemos, pueden volverse contra cualquier nación europea que ose oponerse a su brutalidad de carniceros, ya demostrada en Serbia). 

Por si fuera poco, Europa consagra la partitocracia y la inseparación de poderes: los grandes bloques, Popular y Socialista, arrollan a los demás partidos y cualquiera de sus iniciativas; y el gobierno europeo no es elegido democráticamente, así como tampoco lo son los tribunales de justicia.

A los que realmente mandan les da igual quien gane: o lo compran o lo matan. De esta podredumbre anti-democrática sabemos un rato largo en España, pues en el 78 nuestra Constitución imitó, por imposición de la CIA, lo peor de la partitocracia europea: la inseparación de poderes y el disgregador, egoísta, autonomismo de Alemania.


La actitud de Europa en Ucrania, apoyando la crisis creada por EEUU contra Rusia, a pesar del costo económico y social que puede conllevar para los europeos, es no ya lamentable, sino constitutiva de delito: ha apoyado un golpe de estado Neo-Nazi, ha depuesto a un gobierno electo, expulsado del país al presidente de la República, financiado las revueltas y los crímenes en todo el territorio de la vieja república rusa y propiciado un verdadero tsunami de rusofobia por toda la Europa comunitaria como no se recuerda desde la Guerra Fría.

Por todo eso:  

Ante la convocatoria electoral europea del 25 de mayo, nuestro consejo es que NO VOTES. Votar, incluso en blanco, es validar el sistema. Se trata de repudiarlo en su totalidad y en su raíz con la abstención consciente, responsable y cívica.

VOTAR ES ASUMIR LA BUROCRACIA PARTITOCRÁTICA Y SUS CONSECUENCIAS: EL PAGO DE LA DEUDA PÚBLICA ODIOSA, LOS CRÍMENES DE LA OTAN, EL IMPERIO DEL PETRODÓLAR Y LA ESQUIZOFRENIA RUSÓFOBA

NO VOTAR ES UN ACTO DE FUERZA Y REBELDÍA. NO VOTAR ES REAFIRMAR TU LIBERTAD. NO VOTAR ES DECIR NO AL RÉGIMEN, NO A LOS RECORTES, NO AL LIBERALISMO, NO A LA BANCA, NO A LOS DESAHUCIOS, NO A LOS DESPIDOS, NO AL FMI Y NO A LA INJERENCIA DE LOS EEUU.

Pero si, impelido por un ardor casi sexual hacia la raja de la urna, no puedes evitar ir a votar, por lo menos no apoyes ni al PPSOE ni a ningún otro partido que haya tenido el poder en alguna autonomía española, tales como CiU, PNV, ERC, BNGA...



Si, por las razones que sea, votas a uno de esos partidos que nos vacían los bolsillos: sea porque practicas el voto útil, tienes carné de una de esas mafias, quieres que te vean coger la papeleta tus vecinos, mantienes una ideología homologada, eres un funcionario agradecido, un separatista acérrimo, un jubilado creyente (crédulo) con una pata aquí y la otra allá, o te gusta haber votado a los que ganan como si unas elecciones fueran una apuesta en el campeonato de Liga,... no nos lo cuentes. Gracias.

ÁCRATAS



La falsa bandera de Occidente:
Complot turco
para entrar en guerra abierta
contra Siria


Grabaciones de varias reuniones turcas de la Seguridad Nacional publicadas anónimamente en YouTube el 27 de marzo de 2014 demuestran la existencia de un complot del gobierno Erdogan para entrar en guerra abierta contra Siria. Presa del pánico, la administración ha cortado bruscamente el acceso de la ciudadanía turca a YouTube al tiempo que denuncia una violación del secreto militar.

El 27 de marzo de 2014, fragmentos de varias grabaciones de una reunión de la Seguridad Nacional turca fueron dados a conocer en internet. El gobierno turco bloqueó de inmediato el acceso de la ciudadanía a YouTube.

Según esas grabaciones, el gobierno de Recep Tayyib Erdogan preparó un falso ataque del Emirato Islámico de Irak y el Levante (EIIL) contra la tumba de Suleiman Shah, en Siria, para justificar una intervención del ejército turco en territorio sirio.

Suleiman Shah, abuelo de Osmán I, fundador del Imperio Otomano, estaba enterrado en la ciudad siria de Alepo. Su tumba fue desplazada en 1973 pero sigue siendo un enclave extraterritorial turco en territorio sirio.

El 20 de marzo de 2014, el EIIL exigió la retirada de las tropas especiales turcas secretamente desplegadas en Siria y amenazó con destruir la tumba de Suleiman Shah si se ignoraba su exigencia.

El problema que enfrentan los conspiradores turcos es que el EIIL había ocupado esa tumba desde hace meses sin que se produjese ninguna reacción de Ankara. Lo que podía parecer una razón relativamente justificada, pierde así todo valor y se hace evidente que no pasa de ser un simple pretexto.

A continuación, el texto de las grabaciones:

Primera parte

Ahmet Davutoglu (ministro de Relaciones Exteriores): El primer ministro ha declarado que en la actual coyuntura este ataque [contra la tumba de Suleiman Shah] debe ser considerado como una oportunidad para nosotros.

Hakan Fidan (jefe de los servicios secretos): Voy a enviar 4 sirios, si eso es lo que hace falta. Voy a crear un casus belli [1] ordenando un ataque con misiles contra Turquía. También podemos preparar un ataque contra la tumba de Suleiman Shah si es necesario.

Feridun Sinirlioglu (secretario de Estado para las Relaciones Exteriores): Nuestra seguridad nacional se ha convertido en una herramienta práctica y barata de la política.

Yasar Guler (jefe adjunto del estado mayor): Es un casus belli. Quiero decir que lo que vamos a hacer es crear un casus belli.

Ahmet Davutoglu: [...] ¿Qué debe hacer nuestro ministerio de Relaciones Exteriores exactamente? No hablo de la cosa. Hay otras cosas que se supone que debamos hacer. Si nos decidimos sobre ese asunto, tenemos que informar a las Naciones Unidas, al consulado del régimen sirio en Estambul. ¿No?

Feridun Sinirlioglu: Pero si decidimos una operación, hay que crear un efecto impactante. Quiero decir, si vamos a hacerlo. No sé qué vamos a hacer pero, sin importar lo que decidamos, no pienso que sería apropiado que avisemos a alguien por adelantado.

Ahmet Davutoglu: De acuerdo pero de alguna manera vamos a tener que preparar. Para evitar los cortocircuitos en materia de derecho internacional. Acababa precisamente de darme cuenta, mientras hablaba con el presidente [Abdullah Gul], que si los tanques turcos van allá eso significa que estamos allá, en todo caso. ¿No?

Yasar Guler: Eso significa que estamos allá. Sí.

Ahmet Davutoglu: Sí, pero hay una diferencia entre ir con aviones e ir con tanques…

Yaşar Güler: Quizás podemos decir al consulado general sirio que el Emirato Islámico en Irak y el Levante trabaja actualmente del lado del régimen y que ese lugar es tierra turca. Ciertamente tendríamos…

Ahmet Davutoglu: Eso ya lo dijimos y enviamos varias notas diplomáticos.

Yasar Guler: A Siria…

Feridun Sinirlioglu: Exactamente.

Ahmet Davutoglu: Sí, las hemos enviado muchas veces. Por lo tanto, yo quisiera saber qué es lo que el jefe del estado mayor espera de nuestro ministerio.

Yasar Guler: Quizás su intención era decir que… en verdad no sé. Él se reunió con el señor Fidan.

Hakan Fidan: Bueno, él mencionó esta parte pero no nos detuvimos en los detalles.

Yasar Guler: Puede ser que lo que él quería decir era… ¿una nota diplomática dirigida a Siria?

Hakan Fidan: Puede ser que el ministerio de Relaciones Exteriores esté destinado a la coordinación…

Ahmet Davutoglu: Quiero decir, yo puedo coordinar la diplomacia… pero la guerra civil… el ejército…

Feridun Sinirlioglu: A eso me refería. Por un lado, la situación es diferente. Una operación contra el EIIL tiene bases sólidas en derecho internacional. Lo presentaremos como al-Qaeda. No hay problema si es algo que tiene que ver con al-Qaeda. Y se trata de defender la tumba de Suleiman Shah, es una cuestión de protección de nuestra tierra.

Yasar Guler: No tenemos problema con eso.

Hakan Fidan: Cuando suceda eso va a provocar una gran conmoción interna. La frontera no está bajo control…

Feridun Sinirlioglu: Quiero decir… sí habrá atentados, claro está. Pero recuerdo nuestra conversación de hace 3 años…

Yasar Guler: El señor Fidan tendría que recibir respaldo con toda urgencia y tenemos que ayudarlo a abastecer en armas y municiones a los rebeldes. Tenemos que hablar con el ministro…. nuestro ministro del Interior… nuestro ministro de Defensa. Tenemos que hablar de esa cuestión y llegar a una decisión, señores.

Ahmet Davutoglu: ¿Cómo fue que llegamos a poner a nuestras especiales en acción cuando hubo una amenaza en el norte de Irak? Teníamos que haber hecho lo mismo allí también. Teníamos que haber entrenado a esa gente y enviar hombres. En todo caso, nosotros no podemos hacerlo, nosotros podemos hacer únicamente lo que la diplomacia…

Feridun Sinirlioglu: En aquella época yo se lo dije a ustedes, por el amor de Dios, en general. Ustedes saben cómo fue que llegamos a tener aquellos tanques allí. Ustedes estaban presentes.

Yasar Guler: ¿Qué? ¿Usted quiere decir, nuestros asuntos?

Feridun Sinirlioglu: Sí. ¿Cómo piensan ustedes que logramos enviar nuestros tanques a Irak? ¿Cómo? ¿Cómo logramos implicar fuerzas especiales y tropas. Yo estuve metido en eso. Permítanme ser claro. No había una decisión del gobierno sobre eso. Nosotros logramos eso con una sola orden.

Yasar Guler: Bueno, estoy de acuerdo con usted en una cosa, nosotros no tenemos por qué discutir sobre eso. Pero hay varias cosas que Siria puede hacer desde ahora.

Ahmet Davutoglu: General, la razón por la que decimos «no» a esta operación es porque conocemos la capacidad de esos hombres.

Yasar Guler: Mire, señor. ¿MKE [Mechanical and Chemical Industry Corporation] no está a las órdenes del ministro? Señor, quiero decir, Qatar está buscando municiones para comprarlas al contado, en efectivo. Entonces, ¿por qué no lo hacemos nosotros? Es por orden del señor ministro…

Ahmet Davutoglu: Pero es el lugar. No podemos actuar de forma integrada, no podemos coordinar.

Yasar Guler: Entonces, nuestro primer ministro puede convocar al ministro de Defensa y al señor ministro al mismo tiempo. Después, puede hablarles directamente.

Ahmet Davutoglu: Nosotros, el señor Siniroglu y yo, hemos literalmente suplicado al señor primer ministro para obtener una reunión privada. Hemos dicho que las cosas no estaban marchando tan bien.

Yasar Guler: Además, él no tiene por qué estar sobrecargado de reuniones. Usted mismo, el señor ministro de Defensa, el señor ministro del Interior y nuestro jefe de estado mayor. Con 4 de ustedes es suficiente. No hace falta una multitud. Porque, señor ministro, la necesidad principal es que haya armas de fuego y municiones. Ni siquiera armas, principalmente municiones. Precisamente acabamos de hablar de eso, señor. Digamos que posicionamos un ejército allí, de unos 1 000 hombres. Si los metemos en esa guerra sin darles como mínimo 6 meses de municiones, entonces van a venir a vernos nuevamente al cabo de 2 meses.

Ahmet Davutoglu: Ya están regresando.

Yasar Guler: Van a venir a vernos a nosotros, señor.

Ahmet Davutoglu: Van a venir de… ¿cómo era? De Cobanbey [punto de control cercano a la ciudad turca de Elbeyli].

Yasar Guler: Así es, señor. Ese asunto no puede quedar como una carga sobre las espaldas del señor Fidan él solo, como en este momento. Es inaceptable. Quiero decir, no podemos entender eso. ¿Por qué?

***

Ahmet Davutoglu: Aquella noche habíamos llegado a una resolución. Y yo pensaba que las cosas estaban tomando un rumbo favorable. El nuestro…

Feridun Sinirlioglu: Habíamos emitido la resolución del MGK [Consejo de Seguridad Nacional] al día siguiente. Después hablamos con el general…

Ahmet Davutoglu: Y las otras fuerzas hacían verdaderamente un buen seguimiento de nuestra debilidad. Usted dice que usted va a capturar ese lugar y que los hombres allí constituyen un factor de riesgo. Usted hace que se retiren. Captura la plaza. Refuerza y envía nuevamente sus tropas para allá.

Yasar Guler: Exactamente, señor. Tiene usted toda la razón.

Ahmet Davutoglu: ¿De verdad? Así es como yo lo interpreto. Pero después… la evacuación no es una necesidad militar. Eso ya es otra cosa.

***

Feridun Siniroglu: Hay algunos cambios serios en la geopolítica mundial y regional. Eso puede propagarse ahora a otros lugares. Usted mismo lo dijo hoy y otros están de acuerdo… Nos dirigimos hacia un juego diferente ahora. Tendríamos que ser capaces de verlos [los cambios]. Que el EIIL y todo ese circo, todas esas organizaciones son extremadamente abiertas a la manipulación. Tener una región que se componga de organizaciones de la misma naturaleza constituye un riesgo de seguridad vital para nosotros. Y cuando estuvimos por primera vez en Irak del Norte, siempre existía el riesgo de que el PKK hiciera estallar aquello. Si consideramos atentamente los riesgos y apoyamos eso… como el general acaba de decir…

Yasar Guler: Señor, cuando usted estaba adentro hace un momento, nosotros estuvimos conversando sobre todo esto. Abiertamente. Quiero decir que las fuerzas armadas son una «herramienta» necesaria para usted a cada momento.

Ahmet Davutoglu: Por supuesto. Siempre le digo al primer ministro, cuando usted no está, en lenguaje universitario, usted no puede mantenerse en esas tierras sin «hard power». Sin «hard power» no puede haber «soft power».

Yaşar Güler: Señor.

Feridun Sinirlioglu: La seguridad nacional se ha politizado. No recuerdo nada como esto en la historia política turca. Se ha convertido en una cuestión de política interna. Todos nuestros discursos sobre la defensa de nuestras tierras, sobre la seguridad de nuestra frontera, sobre nuestras tierras reclamadas allá, todo eso se ha convertido en una herramienta cómoda y barata de nuestra política interna.

Yaşar Güler: Exactamente.

Feridun Siniroglu: Eso nunca había sucedido anteriormente. Desgraciadamente, pero…

Yasar Guler: Quiero decir, ¿no habrá al menos uno de los partidos de oposición que le aportaría a usted su apoyo sobre este tipo de asunto de alta seguridad nacional? Señor, ¿es este un sentido justificable de la seguridad nacional?

Feridun Sinirlioglu: No recuerdo ningún momento así.

Yasar Guler: ¿En qué campo podemos estar unidos si no es con respecto a una cuestión de seguridad nacional de tanta importancia? En ninguno.

Ahmet Davutoglu: [...] En 2012, no lo hicimos en 2011. Si al menos hubiésemos tomado medidas serias en aquella época, incluso en el verano de 2012.

Feridun Sinirlioglu: Ellos estaban en su peor momento en 2012.

Ahmet Davutoglu: En el plano interno estaban exactamente como Libia. Quién entra o sale del poder no tiene la menor importancia para nosotros. Pero ciertas cosas…

Yasar Guler: Señor, para evitar cualquier confusión, lo que necesitábamos en 2011 eran armas y municiones. En 2012, en 2013, e incluso ahora seguimos necesitando lo mismo. Estamos exactamente en el mismo punto. Tenemos que encontrar eso a toda costa y resolver el asunto.

Ahmet Davutoglu: Los fusiles y las municiones no son tan necesarios allí. Lo que no logramos resolver allí fue el factor humano.

Segunda parte

Hakan Fidan: Enviamos alrededor de 2 000 camiones cargados con material.

Yasar Guler: No pienso que las armas sean tan necesarias allí. Es mi opinión personal. Lo que necesitamos son municiones. Sí señor. El señor Hakan [Fidan], aquí présente, lo sabe. Nosotros ofrecimos darles un general. El señor Hakam lo pidió él mismo, personalmente. Nosotros lo aprobamos. Escogimos el general y el general fue allá.

Feridun Sinirlioglu: Para ser prácticos, el ministro de Defensa tendría que firmar lo que haga falta por el bien de la nación. Nuestro primer ministro tendría que ordenarlo, claramente.

Ahmet Davutoglu: De hecho, esta misma noche…

Yasar Guler: Esta noche, señor. No tenemos problema.

Feridun Sinirlioglu: Se había dado una orden para una operación esta noche.

Yasar Guler: Nosotros dimos un mensaje de «blitzkrieg». El propio señor Fidan debe saberlo.

Ahmet Davutoglu: Hakan, ¿qué complicaciones puede haber si mandamos tanques?

Hakan Fidan: Bueno… sin coordinación, si consideramos la correlación de fuerzas…

Yasar Guler: Por eso necesitamos la coordinación del MIT [servicios secretos turcos], señor ministro.

Hakan Fidan: …no es posible sin el número de gente armada y sus capacidades.

Yaşar Gulen: Es por eso que ponemos la coordinación del MIT como un prerrequisito. Señor ministro, no tiene usted por qué preocuparse por esta noche. Ni por esta noche, ni por más tarde. Pero tenemos cosas que resolver a largo plazo.

Ahmet Davutoglu: Estoy considerando eso como una opción pero no podemos convencer a la gente. Mandaremos tanques y haremos fortificaciones. A partir de entonces tenemos que considerar un estado de guerra y al hacerlo estamos entrando en guerra. Estamos haciendo una operación militar.

Yasar Guler: Es una causa directa de guerra. Quiero decir, lo que vamos a hacer es una causa directa de guerra.

Hakan Fidan: No con Siria.

Feridun Sinirlioglu: No es un acto de guerra contra Siria.

Yasar Guler: No, esa gente…

Hakan Fidan: Lo que quiero decir es que sabemos que 2 y 2 son 4. Ahora bien, sabemos que lo que sucede allí no tiene verdadero valor estratégico para nosotros, más allá de la imagen política y todo eso. Ahora, si vamos a entrar en guerra, déjennos planearlo de antemano. Ahora, yo…

Yasar Guler: Eso es lo que venimos diciendo desde el principio.

Hakan Fidan: Lo que no puedo aceptar es lo siguiente: estamos aceptando el riesgo de recurrir a las armas para salvar la tumba de Suleiman Shah. Son como 4 hectáreas de nuestro territorio nacional y estamos aceptando el riesgo de una guerra por eso, por la «cosa» de nuestros 22 o 28 soldados allí. ¡Por Dios! ¿Cuántos kilómetros de tierra de este país tienen frontera con Siria? Y no nos arriesgamos a una guerra por miles de kilómetros de territorio ¿y las vidas de millones de personas? ¡Esto no es lógico! Si vamos a recurrir a las armas, hagámoslo desde el principio. Si estos tipos representan una amenaza…

Feridun Sinirlioglu: Ahora hay una excusa para eso…

Hakan Fidan: Esto es diferente, teniendo una excusa y justificación.

Yasar Guler: Bueno, nuestro ministro de Relaciones Exteriores nunca encuentra una excusa para eso… pero pueden encontrarla para esto.

Hakan Fidan: Déjenme decirles algo…

Ahmet Davutoglu: Entre nosotros, el primer ministro me dijo por teléfono que, en esta coyuntura, consideramos esto [el falso ataque contra la tumba] como una opción para nosotros.

Hakan Fidan: Comandante, si realmente necesitamos una razón, yo mando 4 tipos del otro lado a que tiren 8 cohetes donde no haya nadie… ¡Eso no es un problema! Si necesitamos una razón, podemos fabricarla. Lo importante es mostrar nuestro mutuo deseo de hacerlo. Estamos formulando aquí la voluntad de entrar en guerra, pero estamos cometiendo el mismo error que siempre cometemos. Y ese error es no ser capaces de pensar como es debido.

Feridun Sinirlioglu: Déjenme decirles algo. Son unas 4 hectáreas de tierra. Cuatro hectáreas representan una justificación muy válida en materia de derecho internacional. Además, en términos de justificación, si hacemos esta operación contra el EIIL todo el mundo estará de nuestra parte. No se preocupen por eso.

Yasar Guler: Eso no nos preocupa.

Feridun Sinirlioglu: Lo digo para todo el mundo. Así que…

Yasar Guler: Señor ministro, nuestras fuerzas están listas desde hace un año, están esperando. No es algo que comenzamos ayer. Hace un año que están esperando.

Hakan Fidan: No entiendo por qué estamos esperando por todo ese asunto de Suleiman Shah.

Ahmet Davutoglu: Hemos hecho todo lo posible en el plano diplomático.

Feridun Sinirlioglu: Necesitamos justificación, justificación.

Hakan Fidan: Ya dije que yo puedo fabricar la justificación si hace falta. No hay problema con la justificación.

Feridun Sinirlioglu: Fabricándola es otro asunto. Ya tenemos una bastante fuerte.

Hakan Fidan: Si hace falta podemos montar un ataque allí [contra la tumba], los mandamos a que ataquen. Eso haremos. Lo que estoy tratando de entender es…

Feridun Sinirlioglu: Todo eso se puede hacer. Podemos hacer lo que haga falta…

Hakan Fidan: Quiero decir que si estamos dispuestos a hacer todo esto, tenemos que hacerlo en un momento y un lugar determinados.

Ahmet Davutoglu: Hakan, como ya dijo usted mismo, si a usted le parece que hay falta de estrategia en la fabricación de una justificación, así es. Contra esos tipos…

Un oficial: Señor, antes de eso...

Ahmet Davutoglu: (OK, allá vamos, allí estaré en un momento.) Lo que quiero decir es que no podemos decirle al secretario de Estado americano que tome grandes precauciones

Hakan Fidan: Lo que quiero decir es…

Ahmet Davutoglu: Ellos podrían decir: «Bueno, ustedes ni siquiera están defendiendo su propia tierra». Muchas veces he tenido conversaciones amistosas con Kerry y él me interrogó precisamente sobre lo que habíamos acordado sobre una decisión final respecto a ese ataque.

Yasar Guler: Señor, lo hemos hecho cientos de veces, con Estados Unidos.

Feridun Sinirlioglu: Escuchen, hace 3 días ocurrió algo en la oficina del jefe del estado mayor. Ellos tuvieron una reunión de coordinación de crisis. Yo lo veía por primera vez. Los americanos…

Yasar Guler: No, ¡hemos hecho esto todo el tiempo!

Feridun Sinirlioglu: No, no. En esa reunión los americanos distribuyeron planos de la «No Fly Zone». ¿Ustedes saben algo de eso?

Hakan Fidan: Lo que quiero subrayar es que si estamos preparados para tomar una decisión tan seria por una razón como la tumba de Suleiman Shah… si estamos dispuestos a tomar tal decisión…

Feridun Sinirlioglu: No, no sólo por la tumba…

Hakan Fidan: Lo que digo es lo siguiente: si estamos preparados a tomar tal decisión, ya deberíamos haberlo hecho. Porque nuestros intereses están amenazados. Eso es lo que estoy tratando de decir (…)

Ahmet Davutoglu: Sí. Si hubiésemos tomado esta decisión antes a más pequeña escala, no estaríamos hoy ante esta disyuntiva.

Yasar Guler: ¡Pero ya habíamos tomado esta decisión!

Hakan Fidan: No se ejecutó.

Yasar Guler: No podemos ejecutar el plan. Estamos paralizados por varias razones. Los instrumentos del Estado no funcionan.

Ahmet Davutoglu: Yo no puedo aceptar eso debido a la herencia del Estado que me enseñaron. ¿Aceptarían ustedes algo así? ¿Qué pasaría si, por razones políticas, las cosas no funcionaran como es debido en el ministerio de Relaciones Exteriores? ¡Eso no tendría justificación! Cada cual tiene que asumir sus responsabilidades con determinación. Si el consulado me dice: «Señor ministro, me quieren echar. Están echando a todo el mundo. ¿Qué puedo hacer?» Pues, yo le digo: «Jubílese y pondremos a otro en su lugar.» Así es como yo veo las cosas. Así es como funciona la democracia.

Yasar Guler: Señor ministro, tiene usted toda la razón.

Ahmet Davutoglu: Por lo que yo entiendo, este Estado funciona gracias a unas pocas personas e instituciones que aún son capaces de tomar las decisiones necesarias.

Yasar Guler: Así es, señor.

Ahmet Davutoglu: ¿Vamos a echarnos atrás en este asunto?

Yasar Guler: No, señor ministro. No lo haremos.

Ahmet Davutoglu: Bien, pasemos a otra cosa.

RED VOLTAIRE


NOTA: Como consecuencia de la publicación de estas conversaciones, Erdogán ha cortado el acceso de la población turca a las redes sociales, especialmente a Twitter, que es la más rápida y seria; y a YouTube, a donde se enlazan los clips de sonido.




Artículos anteriores

Clásicos más leídos de todos los tiempos