Apreciados ÁCRATAS, mis queridos 4.500 locos incorruptibles:El momento de la lucha por nuestros derechos políticos ha llegado, ahora que la Gran Tormenta Ubicua, la crisis, hace tambalearse al Régimen monstruoso, y no puede ni prestarnos atención. Nosotros, los ácratas, no tenemos la cualidad de la paciencia. Y creemos que empujar con nuestras exiguas fuerzas a la Masa del Régimen Cocotero Corrupto, con sus propias armas de irrepresentación, formando un partido o integrándonos en una asociación ciudadana que exigiera la República Constitucional, sólo nos desgastaría hasta la extenuación, sin conseguir mover la Gran Mierda más que unos pocos milímetros. Creemos que es mejor buscar los defectos de la aparente inconmovilidad, las grietas en la Gran Roca del Régimen Cocotero, meter ahí nuestra cuña y golpear sin piedad sobre ella hasta fracturar el Soberbio Pedrusco.
Como en la Odisea, vamos a dejar ciego a Polifemo, y nos liberaremos de él pasando atados a las barrigas de sus borregos. La lanza fraguada, la idea básica que transformará todo el Régimen Ciclópeo, desde lo que es hoy hasta la República Constitucional Unitaria, es muy SENCILLA y EFICAZ, y ya Ácratas la ha propuesto como piedra angular de la transformación en diversas ocasiones:
EXIJAMOS HASTA LA SACIEDAD, POR TODOS LOS MEDIOS DISPONIBLES, UN SOLO CAMBIO EN LA CONSTITUCIÓN (que se aprobaría al tiempo que aborta la Ley Sálica Bourbónica y otras minucias estúpidas):
Art. 99
99.1. "El Presidente del Gobierno será elegido por el Pueblo Español, una semana después de las Elecciones al Parlamento, en segunda vuelta entre los candidatos de los DOS PARTIDOS más votados al Congreso en todo el Estado.”
99.2. “Esa segunda vuelta otorga mayoría absoluta popular al Presidente para el ejercicio de su función ejecutiva. El Presidente electo dejará inmediatamente de ser Diputado, ocupando su lugar el siguiente de su lista. El Presidente no se debe a su partido, sino al Pueblo Español que lo inviste. Ningún miembro del Gobierno podrá ser diputado, según el Principio de Independencia de Poderes.”
99.3. “El Presidente no puede hacer leyes, ni siquiera en forma de Decreto, ni el Parlamento puede injerirse en las tareas del Ejecutivo. Sin embargo, en caso de crisis grave, cualquiera de los dos Poderes puede disolver a ambos y convocar nuevas elecciones.”
Fijaos bien en que la aprobación de ese cambio implica lo siguiente:
1. Desaparición del VOTO ÚTIL en las elecciones al Legislativo, que es una aberración antidemocrática. Ya no servirá para nada. El Jefe del Ejecutivo se elige en la Segunda Vuelta. Cada ciudadano votará en la Elecciones al Legislativo al partido de su real preferencia, no como ahora, que por culpa del voto útil está a punto de desaparecer el PCE. El Parlamento seguirá no siendo representativo, pero será mucho más plural, y conseguir una mayoría absoluta en el Legislativo será casi imposible.
2. Puesta en su lugar de los nacionalismos y, en general, de todos los partidos que medran como BISAGRAS, concediendo a uno u otro candidato con posibilidades de gobernar sus votos en la investidura. Ya no habrá más investidura de poder que la que otorga el Pueblo.
3. Fin del Poder Único, Omnímodo e Impune, porque la independencia de Poderes Ejecutivo y Legislativo se legitima desde las propias urnas. Y cada uno defenderá su cuota de poder y su propio culo. La recelosa vigilancia del legislativo sobre el Ejecutivo será, al fin, posible.
4. Fin del rodillo de las leyes ad-hoc. Nunca el partido del Ejecutivo tendría mayoría en el Legislativo, por la fragmentación del voto popular. Las leyes serían votadas artículo a artículo, aunque ello fuera más trabajoso. ¡Pues para eso cobran, joder! Que nadie nos venga con la "gobernabilidad" como excusa: esconden con ella su querencia a la corrupción y el pasteleo. Gobernar es fácil, si se respetan las leyes vigentes, que no son cosa del Gobierno.
5. Fin de la función del Rey como proponedor del Presidente del Gobierno. Su papel sería ya totalmente decorativo, lo que abocaría al inicio del fin de la Monarquía. Al tiempo. De momento, el heredero de la Casa Real anda comprándose una villa en Mozambique... ¿Presiente la próxima mudanza?
6. Fin del Federalismo. No habría más transferencias de competencias contra los deseos de los votantes. Porque el Gobierno no debería su investidura a los nacionalistas, sino al Pueblo. Y porque, sin necesidad, nadie transfiere su Poder. Los nacionalistas verán que se les acaba el chollo y se opondrán a esta medida. Pero ¿cómo van a justificar su oposición a que sea el Pueblo el que invista de poder? ¿Cómo?
7. Fin del transfuguismo de diputados corruptos. No se darán casos como los de la Comunidad de Madrid, en que dos diputados autonómicos socialistas, corrompidos por la derecha, votaron contra la investidura de su propio candidato.
8. Fin de los escandalosos gobiernos de coalición que apartan del poder al partido más votado, como en Baleares y Cataluña. Será el Pueblo el que decida, no las bandas de usurpadores de la voluntad popular.
9. La petición popular de este cambio constitucional no puede ser rechazada por los partidos políticos sin que se les vea el culo de la defensa de sus intereses como casta. No pueden negarse a ceder la investidura del Jefe del Ejecutivo al Pueblo, porque perderían toda su legitimidad como supuestos representantes del propio Pueblo Español. (1)
10. Las urnas separadas para Legislativo y Ejecutivo también debilitarían la disciplina de voto actual —que es inconstitucional, por cierto—, ya que los ciudadanos empezarían a fijarse en la actuación concreta de los representantes de su circunscripción provincial en el Parlamento, por un lado, y en el Presidente del Gobierno, por otro. Los partidos grandes, al perder la baza de la elección encubierta del Presidente en las elecciones, tendrían que empezar a amoldarse a las distintas circunscripciones, moviendo a sus parlamentarios por los medios provinciales, hablando de la defensa de la provincia, incluso permitiéndoles oponerse a algunas leyes que en otras provincias deberán apoyar. (2)
Por eso, nuestra propuesta es respondida siempre en los medios (todos la conocen) CON EL SILENCIO. No pueden decir que no, ni discutirla, sólo ningunearla.
La medida tiene un montón de ventajas más, que os dejo que aportéis vosotros en los comentarios.
¡SE ACABÓ EL PASTELEO DE "YO TE VOTO SI TÚ ME DAS ESTO O AQUELLO!"
¡SÓLO EL PUEBLO TIENE EL DERECHO A INVESTIR DE PODER POLÍTICO EJECUTIVO, DESDE AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO DEL ESTADO, HASTA AL ALCALDE DEL PUEBLO MÁS PEQUEÑO DE ESPAÑA, EJERCIENDO SU DERECHO SOBERANO INALIENABLE! Repito: esta medida será también aplicable, forzosamente, según la Constitución, a la elección de todos los presidentes autonómicos y de todos los alcaldes.
Antonio García Trevijano conoce mi propuesta, y aunque pueda pensar que me equivoco, no creo que me considere ningún hereje antirrepublicano constitucionalista. Porque, aunque la medida sea parcial y mínima, aparentemente inocua, creo que sabe que lo que pretendemos nosotros, los guerrilleros, es desencadenar una serie de acontecimientos que lleven en menos tiempo a la meta que buscamos, que no deja de ser otra que el advenimiento de la República Constitucional. Sólo esa idea merece la pena. Porque, ciertamente, nuestra propuesta permite seguir al Rey Cocotero en su pútrido lugar de comisionista, al Parlamento como sede de la representación de los partidos y de la irrepresentación de los españoles; pero es y actuará como uno de esos catalizadores que, en minúsculas cantidades, hacen irreversible una reacción en equilibrio aparente.
Os pedimos a todos que discutáis aquí la propuesta hasta que toda duda desaparezca. Incluidos los submarinos del PSOE y el PP, o los nacionalistas, que nos vendrán muy bien para saber lo que nos espera en el campo de batalla. Os necesitamos, acratones, convencidos al final, de verdad, de que vale la pena ir a por ella. Argumentad, razonad, alegad, refutad lo que haga falta. Pero formemos al final una piña alrededor de la propuesta y salgamos a los medios a bombardear la opinión pública hasta que la conozca hasta el gato, y su exigencia se convierta en un clamor popular.
ÁCRATAS no es un club teórico-político, eso salta a la vista, sino un grupo guerrillero. El MCRC (Movimiento Republicano hacia la República Constitucional) defiende estrictamente la Teoría Pura de la República Constitucional . ¡Y eso es lo que tiene que seguir haciendo! Es la referencia, el ideal necesario, imprescindible para todos nosotros. Pero nosotros no vamos a posicionarnos, como el MCRC, enfrentados abiertamente al Régimen, sino que, como guerrilleros urbanos, vamos a poner las bombas (sociológicas) necesarias para que advenga el cambio. ¡Para eso somos ácratas, cojones! No esperemos, por tanto, el aval del MCRC a nuestra propuesta, no lo impliquemos en nuestra lucha guerrillera, porque el MCRC no puede ni debe legitimar nuestra propuesta. Eso es imposible, innecesario y contraproducente. Nosotros no nos conformamos con lo que exigimos, sino que exigimos lo innegable, lo polémico, y provocaremos el escándalo si el Régimen se niega. Nuestra intención no es otra que encender la mecha. La dinamita y la metralla la lleva implícita ya la propia corrupción del sistema.
SALUD Y ACRACIA, MIENTRAS NO HAYA DEMOCRACIA.
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