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CONTRA TODOS (FINAL)

CONTRA ZAPATERO. Por estar tan encantado de haberse conocido, cuando en realidad no lo conoce ni su madre (y yo menos). Porque puede prometer y promete, aquello que ni quiere, ni sabe, ni puede cumplir. Peor aún, si pudiera o supiera, tampoco lo cumpliría. Por usar el “santo” nombre del socialismo en vano. Porque su socialismo es evanescente, ligerísimo, suave. Tan ligero, como un rayo de sol en el cristal: lo atraviesa sin romperlo ni mancharlo. Por ser un encantador de serpientes y tener a tantos tan encantados, que el desencantador que los desencante, buen desencantador será .
Por ello ¡a la selva a encantar serpientes verdaderas!

CONTRA RAJOY. Porque ni se pone, ni se opone. Y si se pone a oponerse, se opone, tarde, mal o nunca. Porque es un conservador eternamente en conserva; porque dice ser lo que sabe que no es. Porque su derecha centrada, es una entelequia, un camelo, una mentira, como por otra parte, todo centro centrado y centrista que quiere disimular aquello que realmente es: la eterna, vieja, gorda y fea derecha, tan fea, que se pone la máscara de centro para no ser vista ni reconocida.

¡Al limbo de los dubitativos, hasta que se aclare!

CONTRA LOS ÁCRATAS DE ESTE DIARIO.- Porque no son realmente ácratas y usan el “santo nombre”, (o diabólico, tanto da), de la acracia en vano. Porque están híper-politizados, cuando los verdaderos ácratas (que ya no quedan), están contra toda política . Porque quieren instalar el Reino de los Cielos en éste mundo dándole el nombre de República Constitucional usurpando con ello la labor de Dios, Uno y Trino.

Porque igual que ZP, están, -estamos-, encantados de lo buenos, justos y maravillosos que son -o somos-, mientras los demás políticos son –todos-, una pandilla de indeseables, vendidos al capital, a los poderosos malvados a los que un día vencerán con la fuerza de su razón derribando cual Quijotes redivivos, los gigantescos y monstruosos molinos de la razón de la fuerza. Porque creen que son, -somos-, unos pequeños David, luchando contra gigantescos Goliat, pero armados con una honda poderosa y certera, (¡éste minúsculo blog con pretensiones, ja, ja,ja!), que con certera y fulmínea pedrada, harán –haremos-, caer al feo, grande, gordo y corrupto gigante llamado aquí, Reino de los Cocoteros y a veces de Taifas. Porque son unos escritores la mayoría economistas o afines, que cual agoreras Casandras, profetizan todo mal, todo desastre económico posible e imposible y como se descuiden, llegarán a ver sus malvadas profecías autocumplidas. Porque en fin, son -somos-, unos puñeteros maniqueos que dividimos a los demás, sean ciudadanos romanos o bárbaros de allende la limes, en buenos y malos. Y naturalmente los buenos son, -somos-, nosotros; y malos todos los demás.

Por todo lo dicho, vayamos todos juntos y yo el primero, por la senda de ... ¡al carajo!

CONTRA MESSAGEINOUT. Editor, Director, Editorialista y Presidente del Consejo Editorial. el Inencontrable, el Innombrable, “MessageInOut” (¿que coño querrá decir ese “nick name”?), Por escribir, o permitir que se escriba cualquier cosa, incluso éste indigesto exabrupto al que seguro también pondrá el “nihil obstat” en vez de censurarlo como sería su deber. Por creerse un moderno y justiciero Quijote, Capitan Trueno, y Aquiles hijo de Peleo: tres héroes distintos encarnados en un solo y actual justiciero que se cree divino y es humano, demasiado humano (Nietzsche dixit),: MessageInOut. Pero que al igual que todos ellos, es también un ente ficticio e irreal, al que además caso de manifestarse en el siglo, los “malos”, terminarán encontrando su talón como a aquel “de los pies ligeros”. Por ser en realidad un viejo y desengañado socialista, mas utópico que científico, (como alguno que yo me se), tan desengañado y cabreado, que ahora lucha contra todo lo que antaño defendía (no es exactamente así, pero yo me entiendo).

Por lo tanto, !desterrado a la isla de U-topos hasta que se cumpla su utopía!

CONTRA PATALETE. Sí, finalmente contra Patalete. Un individuo del que lo mejor que podríamos decir, es lo que se predica del anterior en el último párrafo. Por viejo, plasta y soporífero “escribidor” (menos mal que siempre se define así, en vez de escritor), con ínfulas de periodista de opinión que de todo se ocupa y de nada sabe. Por que es un tipo, que va por ahí presumiendo de antiguo trabajador del campo, hortelano, esquilador de ovejas y carneros, y otros varipintos y pintorescos oficios: peón de albañil, “constructor” de pantanos de la “Hidro”, en Bellotilandia, segador de hoz de “pica” y de “corte”; arador, con arado vertedera de hierro y con arado romano de madera, con yuntas de burros, mulos, caballos e incluso vacas. Recolector a mano, de bellotas, aceitunas, algodón y tabaco; operario en una prensa hidráulica de aceite en su pueblo, donde se molía o molturaba la aceituna, con un caballo dando vuelta a una “mesa” circular de granito con los ojos tapados, haciendo rodar dos pedruscos cónicos del mismo material; operario cervecero en fabricas del ramo en Madrid...

Sí, pero todo ello, ya digo presumiendo. Con un “ego” monstruoso, con luciferina soberbia ... ¡bah, ni eso! más bien sólo vanidoso o vanidosillo. El “joío”, sólo lo cuenta a cuenta, valga la redundancia , de presumir como un enano, que pese a ello y haber dejado la escuela con menos de once años, luego degenerando, degenerando, pudo llegar a la universidad, para finalmente aquí, codearse con algunos presuntos catedráticos como don Tony , don Pepe , don Félix, don Javier , don Pedro José, don Knife, don Mess..... etc. Por ser un tipo muy poco recomendable, que critica a todo Dios –ya se ha visto-, incluso a él mismo, eso sí, sin propósito de enmienda; al que le gustaría (y a veces pretende ser), un renacentista y generalista “que sabe casi nada, sobre casi todo”, cuando en realidad, solo la primera parte del aserto es cierta, y la segunda, redundante de la primera... para su reconcomio, escarnio mofa, befa y desgracia.

Un tipo, en fin, que debería ser expulsado ipso facto del blog o diario de don MessageInOut, pues como le dejen seguir (que Dios ni Mess lo permitan), puede ir minando cual malévola termita, o al menos pretenderá hacerlo, la recia moral y virtud de los insobornables ácratas-akratoideos. Yo voto por su expulsión.

Y además, con picos, palas y azadones, cien millones, ¡hasta que los desgaste trabajando en su huerta!

PATALETE

ME LO CREO TODO


Yo me lo creo todo,
como hombre bien nacido:
que aquél era mi padre
–quién sabe,
quién era su padre–,
que éste es mi amigo
–y quién era su amigo–,
que mi madre era mi madre,
que mi hijo es mi hijo
–quién sabe–.
Me lo creo, me lo creo:
que cumplo con el deber
cuando sacrifico
mi tiempo, mi pensar,
mis sentidos
para que a todos nos domine
el orden establecido
–quién sabe
quién lo ha establecido–,
que mi madre me torturaba
por mi bien, que por mi bien
moriré, especie de malditos.
Que éste es una autoridad,
que aquél es un obispo
–qué es un obispo–.
Me lo creo, me lo creo,
me trago
todo el bolo alimenticio.
Aplaudo todas las leyes,
me creo todos los mitos,
que estoy lleno de mierda
y los demás están limpios.
Me creo todas las órdenes,
todos los desatinos,
la historia entera me creo
–la historia
de los asesinos–.
¡Ay, verdad, ay, quién te ve
y quién –ay– te ha visto!
Me lo creo, me lo creo:
decidme lo que queráis
de los griegos, de los ingleses,
de los turcos, de los indios.
Cumplo con el primer deber
de todo bien nacido
en esta especie de monstruos:
engañarme a mi mismo.


JESÚS LIZANO
Poeta y ácrata

ÁCRATAS HACE CUENTAS

Esta página no levanta cabeza. Es lo que hay. Trabajamos como buenos unos cuantos, pero el resultado no es demasiado halagüeño. Aunque los artículos publicados en Ácratas tienen diversos "ecos" en otras páginas web, la realidad es que en los últimos 30 días hemos recibido sólo 17.500 visitas directas, que representan unos 90.000 artículos leídos, 5.000 más o 5.000 menos. Nuestros lectores asiduos son alrededor de 4.500, y nos leen con una frecuencia media semanal. El resto, unos 70.000, lo hacen con una frecuencia esporádica, quizá mensual algunos; de vez en cuando otros; una sola vez muchos. Nada, una bagatela sin demasiado valor.

Pero esos 4.500 se han leído, eso sí, buena parte de los 575 artículos publicados, con una media de 150 artículos por cabeza. O sea, que ellos solos representan una buena parte de las lecturas totales, que son, más o menos, un millón. ¡Y son unos tipos sólidos como rocas! Por lo tanto, seamos conscientes de que escribimos fundamentalmente para esos 4.500 hombres y mujeres —de entre 75.000 lectores en total— muy, muy especiales: una banda de marginales del intelecto cuya fe —en sí mismos y en la verdad— parece que fuera capaz de mover montañas.

Pero una cosa son los cojones y otra, muy diferente, dar trigo: una cosa es mover montañas y otra muy diferente mover a los españoles a hacer o pensar algo útil. Los españoles son como marranetes irresolutos habituados a hozar y engordar hasta la matanza, como cerdos blancos —no ibéricos pata negra, vamos— de esos que no comen bellota sueltos entre los encinares, sino de los que son cebados, con piensos y garbanzos, entre rejas, asomando sólo el hocico para alcanzar la pitanza. Piaras enteras hacinadas en chamizos pestilentes, al cuidado de sus amos, los avariciosos de la botinada, esa gentuza cuyo objetivo es convertirlos en jamones de cebo y en embutidos de dudosa calidad, en cuanto puedan.

Así que nuestros 4.500 lectores asiduos, jabalíes montaraces de colmillos como gumías, bravos y más peligrosos que el toro que mató a Manolete, no tienen nada que hacer, por más que, desde el exterior de las pocilgas, no cesen de avisar a sus compatriotas, hasta quedarse afónicos, de que van a ser sacrificados para San Martín.

La próxima cuesta de enero, que va a durar años, nos espera a todos para impartir su partitocrática justicia. De modo que, a partir de ahora, Ácratas debiera avisar mucho menos sobre lo que sucede y sucederá en los próximos meses al común, y dedicarse a organizar la lucha por la vida de esos 4.500 bravos, para que salven sus para nosotros preciadísimos pellejos y también los de sus familias directas. Ácratas debe dejar de ser, muy a su pesar, una página de culto para estetas de la verdad y aristócratas sin compromiso, y convertirse en un puto manual de supervivencia.

Muchas gracias a esos 4.500. Por existir.

ÁCRATAS


NOTA: Desconfiad de todos los que, por estas fechas, os deseen felices navidades y próspero año nuevo. O son unos soplapollas que no se enteran de nada o quieren robaros la cartera. La Navidad es la fiesta pagana del consumismo desaforado. Y el año nuevo no será próspero, sino el peor que os va a tocar vivir en toda vuestra vida. Afilaos los colmillos contra las rocas de piedra pómez.

ADENDA DE MESS: Este diario no se publicita en ninguna parte. Ni tiene capacidad para ello —más allá del esfuerzo personal que hagáis graciosamente vosotros, los lectores— porque no dispone de medios. Aquí no hay partido que nos sustente, sino bien al contrario: todos los partidos políticos son nuestros feroces enemigos, porque hemos desenmascarado su impostura, su adhesión inquebrantable a la Monarquía Cocotera, su corrupción intrínseca y su falta de democracia interna. Y los ácratas no vamos a crear ni un partido propio (¡anatema!) ni una asociación ciudadana que nos respalde. Escribimos para individuos capaces de aislarse socialmente, de quedarse solos en defensa de sus ideas, si hace falta. Escribimos para jodidos outsiders, marginales de la política y del orden establecido. Mal asunto para triunfar... ¿Eh?

Hace un mes os pedimos a todos ayuda. No se trataba de ayuda económica, que no nos hace puñetera la falta, porque todo lo que necesitamos es gratis (y los cojones vienen en el pack de la Vida), sino respaldo en la difusión de nuestro Diario Ácratas. El único banner "publicitario" que adorna la portada de Ácratas defiende lo propio, y habla claro. Pero los números cantan su salmodia irreverente: "No vais a ninguna parte, ácratas... ¡¡JAJAJAJAJAJA!!"

No pasa nada. No tiene importancia. Nuestros articulistas basan todo su esfuerzo en la puta generosidad: "Sé esto y os lo cuento. Haced con ello lo que en gana os venga."

Cuando el Régimen aprieta sus muñidoras tuercas, cuando el Sistema se hunde asfixiado en sus excrementos, cuando la ciudadanía no mueve un dedo para evitar su propio sacrificio, no nos queda más que afirmarnos en nuestras ideas y apretar los dientes.

A modo de quitapesares, recordad estas palabras de un gran poeta ácrata, Jesús Lizano: "El capitán no es el capitán. El capitán es el Mar." ¿No oís ya el rumor, no sentís bajo vuestros pies la vibración telúrica de la Gran Tormenta Ubicua que pondrá a cada uno en su lugar? ¡Aquí viene! ¡Viva la Acracia!

LA BANCA Y LOS ESQUEMAS DE PONZI

Carlitos Ponzi, posando sonriente para las cámaras de la Policía.

Carlos Ponzi, italiano inmigrante en los EEUU —copiando una idea anterior de un americano de finales del siglo XIX, William Miller— puso en marcha una empresa que daba grandes beneficios (del orden del 100% en tres meses) a costa de supuestas inversiones en sellos extranjeros de alta revalorización. Como el lector puede ver, se trata exactamente del sistema aplicado por Juan Antonio Cano, en Afinsa. Las inversiones en sellos ni siquiera se realizaban (o, por lo menos, no en su integridad), sino que el crecimiento de dinero invertido era tal, que bastaba con pagar los intereses con el dinero que era puesto por los nuevos inversores. Algunos confunden el esquema de Ponzi con una pirámide, pero no es lo mismo. En la pirámide, todos los inversores participan del negocio tratando unos con otros, atrayendo a nuevos inversores, y saben que estos nuevos inversores serán los que paguen sus beneficios; no hay fraude; simplemente, el negocio implica un crecimiento geométrico y los pagos son imposibles a partir de cierto momento. En cambio, el esquema de Ponzi es un fraude, una estafa, porque los depositantes tratan siempre con la misma persona (el ponzero) y la inversión prometida no se hace, en realidad.

Bien. ¿Existe alguna diferencia entre un esquema de Ponzi y una emisión de deuda a plazo fijo de un banco? No citaré ninguno para evitar herir suspicacias, pero todos sabemos que esas emisiones son algo que se hace continuamente, que todos los bancos ofrecen un plazo fijo por encima de lo que paga el Estado. Sabed que se ha llegado a ofrecer hasta un 11%, en estos momentos. Y sabed también que todo el inaudito rescate del sistema financiero y bancario consiste en que el Estado compre esas putas emisiones de los bancos. Pues bien: ese dinero depositado a plazo fijo se supone que es para ser invertido en negocios o préstamos, y eso no se está haciendo. Los créditos están prácticamente paralizados, de modo que esos intereses del 11% se están pagando con las aportaciones de nuevos depositantes. Se trata, por lo tanto, de una especie de esquema de Ponzi. Si no se realiza la inversión, se trata de un fraude.

¿Queréis un ejemplo más claro? Es noticia reciente, por si Wall Street no tenía suficiente con las quiebras fraudulentas, la estafa que se ha revelado, puesta en marcha por el ex presidente del Nasdaq, Bernard Madoff, que sitúa bajo sospecha ahora mismo a todo el sistema bancario mundial. El financiero pagaba entre el 8% y el 12% por el dinero depositado siempre. Pero, desde que la burbuja financiera reventó, y la Bolsa se hundió (y me refiero a la crisis de las "punto com", de primeros de siglo, lo pagaba, al parecer, según un esquema de Ponzi, es decir, con el dinero de los nuevos aportantes-impositores. Lo más irrisorio es que el interés era tan alto, que los mismos ricachos reinvertían una y otra vez, cada vez más dinero, con lo que se pagaban los intereses a sí mismos. Al final, todo quedaba en casa: la secta adinerada no conseguía mas que sentirse reconfortada en su riqueza, lo que demuestra el aserto de que los más ricos no son necesariamente los más listos, pero sí los más ambiciosos.

Bernard Madoff fue detenido ayer por el FBI en su domicilio de Manhattan. El monto de la estafa a sus inversores es de nada menos que 50.000 millones de dólares. Una pasta gansa, de modo que nadie va a quedar fuera del pringue organizado, y mucho menos el sistema financiero español: se habla del Santander, que habría comercializado los productos de Madoff a través de Banif; del BBVA y de Caixa Catalunya, entre otras. Madoff era, como lo fueran Ponzi o Cano, una persona de éxito, muy admirado como un mago de las finanzas en Estados Unidos y en el mundo entero, uno de los más grandes gurús de los últimos 50 años. Todos los verdaderamente ricos, los mil-millonarios, ponían su confianza en él para decidirse a invertir en "su plazo fijo".

Lo que Madoff tenía no era sino una especie de banco de inversiones, el Madoff Investment Securities, sólo que no realizaba tales inversiones... Y ahora viene la temida pregunta: ¿Cuántos negocietes-esquemas de Ponzi podemos calcular que están listos para ser descubiertos en los próximos meses? La respuesta, y queremos decirlo así de claro, es cientos. Así que idos preparando todos para meter el poco dinero que os quede, todo el que podáis, en un puto calcetín... Porque ese triste medio está mostrándose más seguro, para mantener vuestros ahorros a salvo, que las más reforzadas cajas de caudales de la Banca.

ÁCRATAS


NOTA DEL EDITOR: El Santander, en efecto, ha comercializado unos 2.330 millones de euros en Madoff Investment Securities, que da por perdidos en su integridad, y no piensa responder de tal pérdida ante sus clientes por tratarse de una estafa. Vamos, algo parecido a lo que aducen las compañías de seguros de automóvil cuando te queman el coche en un acto vandálico-político o lo aplasta un edificio durante un terremoto. El BBVA admite una pérdida neta máxima potencial derivada de la cobertura de la intermediación en fondos de Madoff, que se situaría en torno a los 300 millones de euros. O sea, que estos sí que piensan responder... Como veis, las perspectivas para el 2009 son espeluznantes, porque es muy probable que sean muchísimos los fondos y bancos de inversión que hayan estado jugando a lo mismo que Madoff. En España, tres aseguradoras y nueve fondos de pensiones están afectados. El propio Solbes ha dejado claro que el caso Madoff va a "rematar" la credibilidad de los bancos españoles.

DESDE BELLOTILANDIA CON -buen- "UMOR"

Estoy pasando unos días, veremos si las próximas fiestas navideñas , en mi pequeño pueblo. El día 7, me hice 950 Km. con el también pequeño Skoda Fabia. Un día de perros para viajar, casi la mitad del camino, con niebla y lluvia. Una lluvia fina casi imperceptible, pero que cubría rápidamente la luna delantera y había de llevar funcionando el limpiaparabrisas de forma constante. Un verdadero “coñazo”,. Pero en fin, después de tres paradas y tantos km. divisé al fin las primeras casas, entrando por la carretera local desde Cáceres, tras dejar atrás la Autovía de la Plata y luego la Ex -3… tres cientos y pico. Habíamos llegado.

Día 8. Salgo por la mañana sobre las 10 horas a caminar. Me dirijo a mi no menos pequeña huerta a unos 3,5 Km. andando por caminos y veredas. Una densa niebla me impide ver a poco más de cien metros. A un kilómetro y medio ya en pleno campo, primero de olivares, después dehesa de encinas, algunos de mis invisibles paisanos, ocultos tras las encinas o matorral, -no consigo ver a nadie-, me “saludan” con una verdadera ensalada de tiros de escopeta; no se si pensar que me reciben con ruidosas salvas por mi siempre esperadísima llegada, o es que se ha abierto la veda de caza ; si, debe ser esto último. En algunos momentos los tiros suenan tan cercanos que estoy por tirarme al suelo, ¿y si con la niebla me confunden estos joíos bellotos con algún jabalí u otra pieza de caza mayor que también hay por estos pagos?. Espero que no me confundan con algún ciervo o venado, sobre todo porque no creo que me vean con tan espectaculares defensas astadas como lucen alguno de tales animalitos. Al fin, conseguo llegar a la huerta y los tiros empezaron a sonar lejanos. Luego supe que la temporada de caza está próxima a finalizar y que los ciervos o jabalíes, no pueden cazarlos más que en monterías autorizadas. No podían confundirme con conejos, liebres o perdices que es lo que ahora cazaban. Menos mal; y es que nunca he sido cazador.

Me doy una vuelta por la huerta antaño perdida de zarzas y matorral y ahora limpia a medias, pues en algunas de mis últimas estancias he comenzado a desbrozarla. Pero todavía queda faena para muchos días y nunca estoy más de dos o tres semanas. Permanecen en pie bastantes olivos aunque mas bien “reviejíos” de no podarlos hace mucho; melocotoneros, que dan en verano los mejores melocotones del mundo ( pese a lo que digan los paisanos de Buñuel), cuando “cargan” que ahora es casi nunca por falta de cuidarlos y sobre todo regarlos en verano; higueras, granados. Algunos naranjos, uno de ellos bien “cargado” con centenares de naranjas todavía un poco agrias, no están bien “hechas”; manzanos y perales. Quedan bastantes carrascos de encina muy grandes, sobre todo en los linderos. Y como el permiso del departamento de Agricultura y Medio ambiente de la “Generalitat de Extremadura”, que me “concedieron graciosamente” hace más de un año, aun estará vigente unos cuantos meses, voy a ver si convenzo a “Patalete Chico”, para que venga con su motosierra y terminemos de cortar los que señaló el forestal del servicio. Me llego al “pozo redondo”, lleno hasta el borde de un agua cárdena, limpia, y bebible, de manantial; me tumbo de barriga y bebo metiendo la boca y cara. ¡Tan rica como siempre!.

Regreso. La niebla por fin ha “levantado” y luce un sol esplendoroso aunque el día es frio. Ya en el pueblo, salgo cerca de mediodía a “tomar los vinos” con algunos familiares, amigos, paisanos. Hoy estamos de fiesta, es el día “de la Pura”.

Dia 9. He convencido a mi hermano pequeño, Patalete Chico. A las nueve, con un frio “que pela” nos vamos en su todoterreno con remolque, a la huerta, pertrechados de motosierra, “segureja”, “azaón” y “jorca”. El so joío, la maneja bien; en poco tiempo va tumbando los carrascos señalados, mientras yo voy los voy desrramando con el hacha o segureja; luego los trocea y carga en el remolque que queda casi lleno. Tendrá para atizar la chimenea el año próximo, pues para éste ya habíamos hecho leña de sobra el invierno pasado. Mientras yo, viendo que terminamos pronto para regresar a mediodía, me dedico a arrancar con el azadón, un trozo de matorral de “ardiviejas”, “torbiscas” , jaras, ginesta, ¿o es genista? (el joío Serrat y su Mediterráneo me confunden), “abolargas” tomillo, retama, carrasca de encina y otras varias especies de flora del matorral extremeño de cuyo nombre no quiero acordarme. Regresamos a mediodía, pero después de comer y comoquiera que lucía el sol, vuelvo a la huerta y prosigo la faena. Con la “jorca” de seis dientes de hierro, voy juntando en varios “camejones” las ramas y arbustos cortados o arrancados por la mañana. Dentro de unos cuantos días y con el correspondiente permiso del Ayuntamiento, les prenderé fuego. Luego prosigo la tarea de arrancar maleza pequeña, sobre todo ahora, tomillos, con guantes de cuero basto y “a mano” . Como ha llovido últimamente, se arrancan con cierta facilidad. Regreso poco antes de las seis de la tarde, el sol se pone en el camino. Me duelen los brazos y la zona lumbar. Mañana y durante algunos días tendré unas hermosas “agujetas”. Pero mientras no sean excesivas, -no creo-, me resultan casi agradables. Es la respuesta de los músculos no ejercitados durante mucho tiempo.

Y ahora queridos “colegas acratoideos” , me diréis: “¿Pero que coño escribe éste tío, viejo y pirado Patalete, en un periódico o blog dedicado casi exclusivamente a la “cosa” política y sobre todo económica?” . ¡Ah! , pero ¿es que no veis la relación con la política o la economía, de lo que llevo escrito?. Pues yo os la diré:

Dentro de algunos meses, cuando las “profecías” catastrofistas de nuestro dilecto director, y otros economistas del periódico se queden muy, muy cortas, y todo el sistema político-econonómico del Imperio de Occidente, y por ende de nuestro querido Reino de Taifas, quiero decir Expaña, Iberia, Hispania, Sefarad, Al Andalus, o como se diga, haga ¡BOOOUUUMMM! O si queréis, ¡CATACRACK! , éste viejo campesino extremeño, que un dia, emigró a Montillalandia y alli degenerando, degenerando, incluso llegó a la Universidad y un día hasta se “licenció”; tal como el mozo de cuadrilla del matador de toros que “degenerando” según el maestro, llegó a Gobernador Civil; éste que escribe y suscribe, digo, regresará a su pueblo, (volverá a los orígenes), y a su pequeña huerta regenerada y puesta en cultivo, y él “regenerándose”, tal vez consiga ser un superviviente del cataclismo que nuestros “sabios” políticos y aún mas “sabios” economistas, empresarios, banqueros y demás fauna, que al igual que la anteriormente mencionada flora, de cuyos nombres tampoco quiero acordarme, habrán provocado.

Y desde allí, -aquí, ahora-, cuando consiga su cosecha de peras, manzanas, melocotones, narajas, limones, higos, granadas, fresas, sandías, melones, patatas, judías, calabazas, tomates pimientos, berenjenas, bellotas, ( y algún cerdo pata negra cebado en parte con ellas), aceitunas y aceite, incluso algo de maiz y alguna que otra cosa que ahora no recuerdo, llamará por éste medio si es que continúa existiendo, a sus acráticos amigos que desesperados y hambrientos en nuestras monstruosas ciudades, no lograrán sobrevivir si no huyen despavoridos de ellas.

¿Véis como todo está relacionado? ¿O es que acaso no sabíais, que el aleteo de una mariposa en éste lado del mundo, provoca…. ¿Cómo es aquello del “efecto mariposa”? . Pues eso.

Ah, y que Dios, o los dioses según MessajeInOut, nos cojan confesados. Vale.

En Cáceres, Bellotilandia, a nueve de diciembre de dos mil ocho.

PERIODISMO DEL RÉGIMEN

Siempre hemos dicho que los periodistas, especialmente los importantes, los mediáticos, los que cuentan en política, nos leen. Me refiero a Ácratas: leen nuestro diario. Y nos leen porque tienen muchísimo más interés en hacerlo que el resto de nuestros lectores ocasionales (más de 70.000; alto número, pero personas muchas de ellas en medio del desconcierto intelectual, con las mentes apelmazadas por el exceso de información y por la confusión entre lo que es el mero extremismo ideológico y la Verdad). Lo tienen, el interés, digo, los periodistas, porque saben que cualquier cambio en el Régimen Cocotero se cocerá entre la verdadera inteligencia y el apartamiento voluntario de todo partidismo: entre los outsiders. Recordemos que los medios es eso lo que venden cada día: partitocracia. Y su verdadero enemigo —no competidor, los competidores son los defensores de otras ideologías partidarias— somos los demócratas.

Para ser demócrata, no basta con manifestarlo. Antes, hay que saber lo que es democracia y lo que no lo es. Y después de saber qué cojones es, asumirla con todas sus consecuencias. Democracia —lo repetiremos otra vez, hasta que anide como un gorrión hasta en los cabezones más hueros— es sufragio e independencia de poderes, y sólo se consigue mediante la separación, en urnas diferentes, del Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo. Y eso, en España, cuyo Poder Ejecutivo recae en alguien no electo, el Rey, es imposible sin la expulsión de la Familia Real al completo del territorio nacional y sin la instauración de una República Constitucional. Es lo que ha dicho el neurótico diputado Tardá, de ERC, cuando ha exclamado: “Visca la República! Mori el Borbó!”, aunque luego, el muy vendido, haya pedido perdón, en vez de apoyarse en su inmunidad como diputado, y seguirlo exigiendo hasta el final. Pero es que de lo que se ha dado cuenta es de que vive a costa de la existencia del tal Borbón, y no quiere dejar de vivir como dios, aunque sea como un dios monárquico.

Algunos periodistas, como Federico Jiménez Losantos, declaran que la Constitución está muerta (La Vanguardia, 8 de diciembre de 2008), y que hay que parir otra. Pero lo que exige, como medio, es que los partidos cambien internamente, sean democráticos, para empezar... ¡Qué absurdo! No debe extrañarnos la acrobacia ideológica en FJL, ése mismo que nos expulsó de Libertad Digital por la siguiente frase: “Se evidencia en usted el fundamentalismo radical del nuevo converso que, en realidad, no cree en Dios (según usted mismo manifestó a micrófono abierto en "La Mañana" de COPE). El resto de su análisis es, desde mi punto de vista, acertado. Si no resultase tan manifiesto que trabaja usted a sueldo de la Conferencia Episcopal, sería un gran periodista. Lamentablemente, sus artículos adolecen muchas veces de la falta de rigor del panfleto.” ¡Y a la calle, inexplicablemente!, después de años de colaborar con nuestro pensamiento independiente en LD y de tener una copia de nuestro blog en su red de bloggers. Hay gente que no admite críticas, de endiosados que están.

Otro que se apunta con frecuencia a los cambios constitucionales es Pedro J. Ramírez, pero lo hace siempre con la boca pequeña, apoyando, en realidad, al PP. Lo que desea no es un cambio constitucional, sino al PP en el Gobierno.

Pero, en definitiva, si se quiere leer al periodismo serio opinando sobre política y constitucionalismo, hay que leer El Confidencial, de la mano de Jesús Cacho y sus pollos. O Estrella Digital, buscando los textos de Daniel Martín. En fin: hay que quedarse en la Web y despreciar, en general, el periodismo de papel o catódico.

Hablando de periodismo catódico, hay alguna excepción, desde que desapareció el programa “La Clave”. Recomendamos vivamente el programa del 30 de noviembre de 2008 de “Más se perdió en Cuba”, en Intereconomía, con Fernando Suárez, ex Ministro de Trabajo, Antonio García Trevijano, Jesús Palacios, Enrique de Diego y Ramón Peralta. Todos ellos largando verdades a toda máquina. Procurad verlo a partir del minuto 65. Machacan entre todos la partitocracia. La trituran. Ley D’Hont, circunscripciones provinciales, oligopolio de los partidos que suplantan a la ciudadanía, cáncer autonómico. Sistema blindado. El Pueblo Español perdió la oportunidad de instituir una verdadera Democracia. Todo el entramado constitucional beneficia exclusivamente a los partidos. No existe la independencia de poderes del Estado. El Poder Ejecutivo lo eligen directamente cinco diputados, que son los líderes de los partidos. Etc. La única pena es que está cortado (¿censurado?) en buena parte, que es en la que se habla del Golpe de estado del rey, del 23 de febrero de 1981. Así que lo hemos conseguido completo en una edición especial para evitar su desaparición:

Vídeo 1
Vídeo 2
Vídeo 3
Vídeo 4
Vídeo 5
Vídeo 6
Vídeo 7
Vídeo 8
Vídeo 9

El vídeo es fundamental para entender que lo que hay en España no es una democracia, porque el sistema ni es representativo ni tiene independencia de poderes del Estado. Cosa normal, si se tiene en cuenta que procede de los Pactos de la Transición, del consenso. Y el consenso, como no paramos de explicar en Ácratas, no es un valor democrático, sino oligárquico. La democracia y el consenso son antitéticos, porque la primera es la imposición de la mayoría a las minorías, y no el pacto permanente con éstas; mientras que el segundo es el acuerdo para repartirse las prebendas, el poder, las sinecuras, en detrimento de los derechos políticos de los españoles.

En fin, por no extendernos más: para conocer la Verdad hay que leer la prensa toda. Y considerar que, de todo lo que cuenta, es sólo verdad lo malo que denuncia sobre los adversarios. Y no creerse un átomo de l autobombo. Los que vivimos el franquismo tenemos ventaja. Entonces, ya era posible conocer la verdad leyendo la prensa del Movimiento. Bastaba con dominar el arte de leer entre líneas.

ÁCRATAS

OCASO Y BARBARIE

España, como ideal identitario, no existe. Ni siquiera existe en ninguna de sus partes constituyentes pro-independentistas, como Euskalherría o Catalunya. Todo son entelequias, delirios de chiflado o fábulas de timador. Porque para que exista una nación tiene que haber nacionales dispuestos a sacrificarse por ella —no por sus propios intereses de clase privilegiada, sino por su nación— e instituciones nacionales dignas, no una partitocracia dirigida por ratas que la desmigajan y que se almuerzan hasta el papel en el que está impresa su Constitución. Dando por zanjada la cuestión de que España es una quimera, concedamos que los que sí existen son 41 millones de titulares nacionales españoles, gente sin sentido de patria alguno, pero reunidos en un mismo hato. Los individuos de tal rebaño tienen en común que son esquilmados colectiva y sucesivamente por el Estado Cocotero —en sus tres niveles, central, autonómico y municipal—, por el empresariado subvencionado y corrupto, por la Banca, por los políticos, por los sindicatos y, sobre todo —no hay mejor despojadora de derechos, ni mayor corruptora de conciencias—, por la Iglesia Católica.

El capitalismo se está hundiendo y ahogándose en sus propias heces. No os quepa duda, al mundo, con diez veces más dinero circulante que producción, le sobra capital ficticio, inventado por los bancos, le sobran derechos sobre los bienes y le faltan expectativas reales de crecimiento. Lo único que crece imparablemente en el globo es la población. La solución del capitalismo ya le ha sido propuesta a los EEUU y a la OTAN: una homérica Tercera Guerra Mundial que consuma ese capital, esa población y atempere las expectativas a la realidad. No es la única solución posible a la crisis mundial, pero sí la única que mantendría el statu-quo de los capitalistas, dispuestos a financiar una Gran Pira Funeraria de 1.000 millones de muertos. Es lo que, al final, sucederá. Pero antes pasaremos por un ciclo de represión interior, de compresión mediante un doble pistón: de un lado, la represión feraz del Estado. Y de otro, la expansión de una clase de delincuencia desconocida en España desde hace 75 años.

España es un pueblo de cobardes, la Historia lo demuestra. Ya explicamos en Ácratas el porqué. Las victorias de nuestros ejércitos imperiales, como las de todos los demás imperios habidos bajo la bóveda celeste, han sido siempre a causa de nuestra superioridad numérica y técnica: llevamos a término verdaderas carnicerías en América; y en Europa, cada vez que nos dejaron. Pero cuando los españoles, gente sin ideales, se quedan sin sustento, sin vías de medro o subsistencia, como les pasa a todos los cobardes, se convierten en hordas sin control de ladrones y asesinos: el caso es mantener esa superioridad técnica y numérica para poder abusar del prójimo. Ya ha sucedido muchas veces. La última, en los prolegómenos de —y durante— la Guerra Civil.

En España vamos a volver a vivir tiempos de crímenes espantosos, de colombización social. Cuando la masa de parados alcance un valor crítico, que desde Ácratas nos atrevemos a establecer en 8 millones de parados reales —ojo, que no andamos tan lejos de esa cifra: el Estado enmascara los números, pero en España hay ya cerca de 5 millones de parados; y la masa crítica se alcanzará cuando las familias no puedan amparar a sus propios parados y tengan que abandonarlos a su suerte—, los grupúsculos terroristas con ánimo de lucro, las bandas mafiosas, las camadas neo-fascistas y las pandillas étnicas camparán por sus respetos sin oposición de la Policía, que no será sino otra partícipe del círculo de cofrades del dinero fácil. La inminente y rápida descomposición del régimen capitalista ya tiene referente en la caída de la URSS y el reciclaje de la KGB y de los cuerpos de seguridad del estado soviético en bandas organizadas de delincuentes a las que luego se incorporó el ejército. Nada nuevo, pues, bajo el sol.

¿Cabe esperar una reacción de la ciudadanía desde las fuentes de la ética, la conciencia, para iniciar un proceso de regeneración social con bases democráticas? Eso es imposible. La Historia de España de los últimos 2000 años no respalda tal quimera. Y la ciudadanía no se improvisa, no sale de la nada, sin una previa revolución social contra el ancien régime que siempre ha marcado el destino de España: ¿Cómo va a salir de la nada, sin un nivel cultural mínimo y sin historia previa? Recordemos que la estructura básica de la sociedad, la familia, no es una institución democrática, sino dictatorial, en manos del padre ( a veces, oligárquica, en los casos socialmente más avanzados, en manos de ambos padres). Tampoco es democrática la segunda institución social más significativa, la empresa, en manos de los propietarios o del consejo de administración, oligárquica, por tanto. Ni lo son los partidos políticos orgánicos, ni los sindicatos verticales. Nada, ningún referente actual español, podrá oponerse democráticamente a la hecatombe social. Parece que ha llegado el momento de armarse hasta los dientes.


FÉLIX UDIVARRI

CARTA A LOS ESPAÑOLES EL DÍA DE LA CONSTITUCIÓN

Apreciados españoles:

1.

Sin proceso constituyente, cualquier Constitución impuesta es papel mojado ante el Pueblo.

Las Cortes elegidas el 15 de junio de 1977 no fueron formalmente Constituyentes. La Constitución fue consensuada por 7 individuos y se tomó como modelo el ensayado en la Constitución de Guinea, redactada en 1968 por Herrero de Miñón, a las órdenes del Ministro de Exteriores, Castiella. El Referéndum fue un "esto son lentejas". El Poder decidió y el Pueblo aquiesció ante lo inevitable. Asombrados por el régimen autonómico indiscriminado, sólo el 58% de los españoles con derecho a sufragio votaron sí a la Constitución de 1978.

La ciudadanía española, por lo tanto, jamás defenderá la Constitución. Eso es imposible, por más que se empeñen los partidos, que son sus beneficiarios. La Libertad Política, como cualquier otra libertad, no es un gracioso donativo del Poder. O se la ganan los pueblos, imponiéndose a la violencia de los que se la limitan o roban, o no la poseen jamás. Los dos ejemplos paradigmáticos son EEUU y Francia. Hoy día, afortunadamente, hay nuevos medios de conseguir la Libertad Política sin recurrir a la violencia. Pero siempre, necesariamente, la Libertad habrá que conquistarla con esfuerzo.

Cualquier proceso constituyente debe iniciarse con un referéndum que ofrezca al Pueblo el régimen político que prefiera: "¿Prefiere usted para España una Monarquía Partitocrática Proporcional o una República Representativa?" En aquellos tiempos —que viví—, se pretextaron falsos ruidos de sables para evitar la consulta. El Régimen Franquista estaba acabado, pero los Poderes Fácticos encararon a los partidos políticos y les plantearon lo que, en realidad, fué el "Espíritu de la Transición":

—"Yo soy legal, pero no legítimo. Tú, lo contrario. Hagamos un pacto: Yo te legalizo y tú me legitimas".

La respuesta de todos los partidos fue un entusiasta "De acuerdo", sabedores de que vendían los derechos políticos de todos los españoles a cambio de un régimen que garantizaba la impunidad en la corrupción y hasta el crimen de Estado. A este acuerdo le llamaron "Espíritu de la Transición", en vez de "Contubernio de la Traición", que es de lo que se trató.

2

La Constitución actual es indefendible: las autonomías se desgajarán en Estados federales en cuanto puedan, lo que ocurrirá en dos legislaturas, no más. Explicaré por qué, si es que hace falta.

El PSOE, en la línea golpista que jamás ha abandonado en toda su historia, intentará repetir la jugada constituyente por la fuerza de los hechos, sin dar la más mínima participación al Pueblo (cuando escribo Pueblo, entiendan ustedes ciudadanía, si lo prefieren, que es concepto mucho más moderno) y ninguneando a los enemigos, como evitó que Tierno Galván, Catedrático de Derecho Político de la Universidad de Salamanca, estuviera en la Comisión de los Siete Constituidores.

La Constitución puede cambiarse o reformarse. Los políticos conservadores intentarán lo segundo. La reforma más importante es la de aquello que ha provocado la destrucción de España. Y no es ninguna de las tres cosas más obvias:

—No es que España se constituya en Monarquía o en República.

—No es el Régimen autonómico.

—No son, ni siquiera, las listas de partidos cerradas por las cúpulas (ningún partido es internamente democrático, lo que es un incumlimiento de la Constitución).

Lo fatal para España es la necesidad de Pactos de Gobernabilidad para elegir al Presidente, verdadero Jefe del Poder Ejecutivo (el titular es el Rey, pero todos sabemos que es decorativo). En esos pactos, que siempre dependen del voto minoritario de los nacionalistas, estos arrancan cada vez un jirón de poder estatal en beneficio de su futuro estaducho federal. No importa cuánto poder tengan acumulado ya: su voto para investir Presidente se cambia por algo nuevo, añadido. El proceso es imparable: es cuestión de tiempo el vaciar el almacén de poderes del Estado. El final es, pues, la autodeterminación y el federalismo.

3.

¿Cómo detener el proceso de descomposición del Estado?

CON UN SOLO CAMBIO EN LA CONSTITUCIÓN: Art. 99

99.1. "El Presidente del Gobierno será elegido por el Pueblo Español, una semana después de las Elecciones al Parlamento, en segunda vuelta entre los cabezas de las DOS listas más votadas al Congreso.”

99.2. “Esa segunda vuelta otorga mayoría absoluta popular al Presidente. El Presidente electo dejará inmediatamente de ser Diputado, ocupando su lugar el siguiente de su lista. El Presidente no se debe a su partido, sino al Pueblo Español que lo inviste.”

99.3. “El Presidente no puede hacer leyes, ni siquiera en forma de Decreto, ni el Parlamento puede injerirse en las tareas del Ejecutivo. Sin embargo, en caso de crisis grave, cualquiera de los dos Poderes puede disolver a ambos y convocar nuevas elecciones.”

¿Por qué este mínima modificación lo cambia todo? Porque, gracias a ello, el Presidente siempre se comportará ante los separatismos como los dos presidentes que hemos tenido con mayoría absoluta. Fueron dos legislaturas: una del PSOE, con Felipe González y otra con Aznar, en las mismas circunstancias. En ambas ocasiones, los nacionalismos hicieron aguas, los separatismos se anquilosaron y ETA desapareció como el Guadiana.

Cualquier Presidente con mayoría absoluta tiene un comportamiento jacobino. Y defiende el Estado Español, que es de donde emana su poder. Esta es la solución fácil. Cualquier otra costará ríos de sangre.

CODA FINAL:

Aquí tenéis la verdad, aunque sé que os duele. Y también tenéis la solución: basta con que la exija una porción suficiente del electorado para que los partidos se vean obligados a asumirla. Todos los españoles saben la solución, o la intuyen. Ningún español se dejará una gota de su sangre o de la de sus hijos por defender la Constitución de 1978, tal y como está. Ni uno solo, excepto aquellos que están a sueldo del Estado y no pueden evitarlo: políticos, fuerzas armadas y algunos funcionarios de Justicia. Todos esos que ya van armados o con escolta. Nadie más.

¡Cómo duele España! ¡Qué pena!


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Dicembre de 2007

NUEVAS SOLUCIONES IMAGINATIVAS (II)

Ahora que el número de parados crece día a día en progresión casi geométrica. Ahora que el valor real de los pisitos comienza a estar por debajo de lo que les queda de hipoteca a los españolitos mileuristas; cuando de muchas parejas o matrimonios jóvenes, uno de ellos, cuando no los dos, van a engrosar las listas de parados y se plantean dejar de pagarlas; que el botin-banco se quede con el pisito como preciado, -o depreciado botín, o botín de Botin-; ahora digo, viene doña Maite Costa, Presidenta de la Comisión Nacional de la Energía, y propone una subida de las tarifas eléctricas superior al 30 %.

Y esto cuando, hace cuatro o cinco meses, Industria subió las tarifas un 5,6 por ciento, con lo cual, en menos de un año de llevarse a cabo ésta propuesta, la subida acumulada podía estar cercana al 40 %. Esto sí que son medidas “socialistas y socializantes” de un Gobierno de izquierdas, al servicio de los ciudadanos económicamente mas débiles, es decir, los pobres empresarios de las compañías de electricidad, siempre obligados a cobrar por debajo de los costes reales de la energía. Ahora por fin podrán resarcirse un tanto de los agobios y pérdidas sufridos año tras año.

Pero mucho nos tememos que esta necesaria subida no sea cierta, pues, por experiencias pasadas, sabemos que cuando, hace varios meses, comenzó a hablarse del aumento de tarifas, la propuesta inicial era de un 11%, que luego quedó en la mitad, por lo que es de temer que ahora igualmente, el precio real se quede en torno al 15 o 16 por ciento, muy escaso “a todas luces”, valga la paradoja.

Creo que si doña Maite Costa, el Ministerio de Industria o a “quien correspondan” las subidas tarifarias, se ven obligados a anunciar aumentos que luego han de quedar rebajados a la mitad, lo que realmente deberían hacer, en el caso presente, es anunciar ahora un 50, o mejor aún, un 100 % . Así, incluso reduciendo luego a la mitad, podía resultar un porcentaje de lo mas justo y necesario para los honrados empresarios del sector, sin necesidad de verse progresivamente empobrecidos como sin duda viene ocurriendo en los últimos años.

¿Y qué decirles a los no menos honrados mileuristas, parados de larga duración, jubilados con pensiones inferiores en muchos casos a los 600 euros mensuales y, en fin, todas aquellas personas a las que resulte sumamente gravoso, cuando no imposible, hacer frente a tal desmesura? Pues nada, también hay soluciones para ellos. De ocurrir lo que sugiero más arriba, es decir, subidas de “la luz” superiores al 50 % (que ya como hemos demostrado es del todo “justo y necesario” para los “empobrecidos” empresarios del sector), podemos también defender nuestros intereses de la siguiente forma:

a) A partir del 1 de enero de 2009, en que previsiblemente comenzarán a regir los nuevos precios de la energía eléctrica , hay que iniciar una huelga de “luces caidas”, esto es, durante quince días, nadie que quiera defenderse del inconcebible abuso, encenderá la luz eléctrica en casa. Tampoco se conectará la T.V. Todo ciudadano consciente podrá comprobar que, sin la mas perniciosa de las drogas duras, es decir, las televisiones con su telebasura y programas desinformativos incorporados, se puede vivir perfectamente; tan solo notaremos el “mono” o síndrome de abstinencia dos o tres días al principio, pero la terrible dependencia es sólo psicológica. Veréis como, pasado ese plazo inicial, nuestra salud, mental sobre todo, pero no sólo ella, sino también la psicofísica, mejoran ostensiblemente: por fin podremos acostarnos a las diez de la noche, con lo que dormiremos más y mejor a un promedio de dos o tres horas diarias por español/a y día.

b) Toda persona joven y saludable, o bien todo aquel a quien la salud y fortaleza se lo permita, se abstendrá igualmente de conectar cualquier aparato que funcione con energía eléctrica. La calefacción, aire acondicionado etc., que son los de mayor consumo cuando es a base de ésta energía, no se conectarán. Podrán sustituirse por estufas a gas, chimeneas de leña en los hogares que la tengan; en su defecto, y caso de no resultar posible esto, podemos salir a la calle, parques etc, y hacer ejercicios de calentamiento con largos y rápidos paseos, o bien carreras si resultan factibles. Al regreso al hogar, nos “forraremos” con ropa de abrigo, mantas etc., hasta la hora de la cena y, una vez cenados, con velas, candiles o, como mucho, lámparas de gas encendidas, bien arrebujados incluso con edredones, y tras una conversación y tertulia familiar que contribuirá a estrechar lazos y ¡por fin!, conocer a nuestros hijos ( o padres), nos iremos temprano a la cama. Recomendación: quien los tenga o pueda adquirir, utilizar los edredones “nórdicos”, tanto como sustitutos de la calefacción arrebujándose en ellos durante la tarde-noche, como en la cama; son muy calentitos. Pero si no, no pasa nada, pueden usarse las clásicas mantas de toda la vida.

c) Una vez concluido el período que se propone de quince días, podremos comprobar que ahora estamos perfectamente preparados para “resistir”, incluso durante meses, tal vez todo el invierno, sin usar un sinfín de aparatos domésticos, e incluso artilugios eléctricos o electrónicos, completamente innecesarios, cuando no sumamente perjudiciales en muy distintos campos: en la economía, por el asfixiante gasto; en la salud, por los perniciosos efectos de falta de sueño y “lavado cerebral” a que nos vemos sometidos por la degradante programación televisiva; los evidentes y nocivos efectos en el organismo, bien comprobados pero jamás admitidos por la ciencia oficial y oficialista, por la continuada exposición a todo tipo de radiaciones electromagnéticas. Nótese que tan solo hay dos aparatos domésticos que resultan casi imprescindibles, uno de ellos de bajo consumo, el frigorífico; el otro, en las grandes urbes sobre todo, la lavadora. Pues bien utilícense tan sólo estos dos aparatos, si no hay otra solución alternativa, pero mantengamos en paro todos los demás. ¿No nos obligan a estar parados a veces largas temporadas o de forma definitiva a los mayores? Pues mandemos al paro nosotros también a nuestros “trabajadores mecánicos prescindibles”.

d) Otro benéfico efecto previsible, aunque solo se verá a medio o largo plazo (hasta nueve meses), será la ostensible mejora asimismo en la demografía. Los índices de natalidad de las parejas de españolitos medios subirá espectacularmente. El hecho de tener uno de los mas bajos del mundo, se debe presumiblemente a dos causas que yo al menos no he visto corroboradas en ningún estudio serio, pero el sentido común nos lo hace suponer: Una, las pocas horas que estamos en la cama; otra, la baja calidad del semen de los españoles, resultado previsible del continuo “bombardeo” de radiaciones a que nos vemos sometidos en el trabajo intensificadas luego en el hogar, en las largas horas que pasamos frente al televisor.

Conclusión: Las medidas de ahorro propuestas, son sumamente fáciles de llevar a cabo. Y como el movimiento se demuestra andando, me propongo llevarlas a la práctica a partir del próximo enero. Para que sean totalmente factibles a todos, la propuesta, podemos reducirla inicialmente a una semana, caso de que los quince días les parezcan excesivos a muchos: “Luces caidas” del 1 al 7 de enero. Incluso como un simple y lúdico juego de autocontrol y rechazo de “necesidades” falsas, inútiles, falaces perjudiciales, ..... (añadir los adjetivos que cada uno juzgue convenientes).

Y para que así conste, lo digo en “Montillalandia” a tantos de noviembre de 2008.

PATALETE

CRÓNICAS TERCERMUNDISTAS

Largas colas de hombres y mujeres, predominantemente subsaharianos, negros; pero también algunos norteafricanos. Incluso hay también algunos blancos caucásicos, rubios y morenos. Se nota la tensión entre ellos por no ser sobrepasados por algunos, impacientes o más espabilados, que quieren adelantarse para poder llegar antes de que se acaben los alimentos, la ropa y el calzado en el punto de reparto, en la oficina montada por la ONG de turno; o para facilitar sus datos lo antes posible al programa de ayuda de la misma. Una pareja de guardias uniformados vigila con aparente descuido, charlando entre ellos.

De pronto, la tensión estalla: varios individuos se enzarzan entre sí en una pelea a puñetazos. Un subsahariano es derribado, sangrando abundantemente por la nariz. Los guardias presentes intervienen enarbolando sus porras y repartiendo, a su vez, golpes entre los que se atacan. Pero, en un momento dado, se ven rodeados por numerosos miembros del grupo. Ahora ya la “cola” se ha deshecho y aquello es un tumulto de hombres y mujeres exasperados, que ven peligrar su parte en el reparto de aquel día, pues el personal voluntario del local de la ONG ha cerrado las puertas, tratando de evitar una “estampida” y el arrasamiento del local por la masa enardecida .

Los guardias piden ayuda por radio y, poco después, se presentan varios vehículos con efectivos de uniforme que resuelven de forma más o menos expeditiva la situación, sin que ahora necesiten emplearse violentamente, pues, ante su numerosa presencia, el grupo de semi indigentes cesa en sus mutuos ataques y riñas. No obstante, hay varios heridos y magullados que se han golpeado entre sí. Los agentes detienen a varios de ellos, que se acusan unos a otros de haber sido agredidos y, a la vez, de ser agresores. Los introducen en los vehículos policiales y los trasladan a la comisaría del distrito.

El numeroso y depauperado grupo se va dispersando lentamente, sin que ese día tengan nada claro cuando o qué van a comer, pues el personal voluntario de la O.N.G., temeroso de ser desbordado otra vez, ha cerrado el local y se ha marchado protegido por los guardias.

¿Es esto la crónica de un hecho ocurrido en algún país africano: Sudan, Chad, Níger o Camerún...? Sí, podría ser, pero no. Estos hechos, o muy parecidos (cualquier parecido con la realidad, no es pura coincidencia), ocurrieron ayer mismo en una calle de Madrid. Concretamente en la calle Bustamante, número 3, donde tiene una sede o local, la Asociación de Acogida a Inmigrantes y Marginados (ACOGEM). La forma de relatarlo es una “libre adaptación” mía. Pero los hechos concretos y ciertos son que, en las largas colas en aquel local de la ONG, se suscitó una pelea entre inmigrantes, tuvo que intervenir la policía, y se llevaron a varios detenidos. Y es también cierto que dicha Asociación ayuda con ropa, calzado, alimentos y programas diversos de auxilio, tanto a inmigrantes extranjeros, como otros marginados o hambrientos nacionales.

Cáritas, a su vez, informa que, durante el primer semestre de éste año, las solicitudes de ayuda han aumentado un 40 % respecto al mismo período del año anterior, y estiman que en el segundo semestre se incrementará notablemente; que, entre las personas que visitan sus comedores, no solo hay inmigrantes, sino cada vez más nacionales y, entre ellos, además de marginados sociales, tambien hay empleados, subempleados o parados de “cuello blanco”.

No olvidemos que en junio pasado, e incluso mucho después, nuestro Gobierno ni siquiera admitía que hubiera crisis alguna; por lo que ahora, que no sólo lo admite, sino que ya se habla en medios oficiales y oficiosos, de “la peor crisis de que se tiene memoria”, los indigentes a atender por la caridad (¿dónde ha quedado la “solidaridad”?), de instituciones privadas o de la Iglesia, puede alcanzar cotas ciertamente inimaginables y tercermundistas.

Mientras tanto, la principal preocupación de nuestro Gobierno es tratar, por todos los medios a su alcance, de tener un asiento en la próxima cumbre del 15 de noviembre, donde los principales dirigentes de las naciones supuestamente más importantes, tratarán de “refundar” el moderno capitalismo. Un capitalismo que, bien sea “moderno” o clásico, necesitará la inyección de ingentes - nada que ver con indigentes- sumas billonarias (con “b” de brutal) de euros o dólares, que irán a engrosar de manera “justa y necesaria” la liquidez del sistema bancario, tanto nacional como regional o mundial. Sí: el “pobre” capitalismo moderno y refundado, sumido en una crisis planetaria por su propios y enormes abusos, es el que de verdad necesita ayuda, mucha ayuda, toda la ayuda de los gobiernos. Luego, tal vez, quizá, pudiera ser que a lo mejor, pasados algunos años, cuando la crisis quizá, tal vez, pudiera ser que comience a superarse, las masas de los ahora paupérrimos e indigentes desempleados, tal vez, quizá, puedan tener un lugar al sol en la nueva y floreciente sociedad del moderno sistema de capitalismo refundado.

Claro está, los que hayan logrado sobrevivir a la hambruna y al desastre, probablemente también planetario.

PATALETE

NUEVAS TECNOLOGÍAS

"Rony, el desempleado", Darío Ortiz

El hombre tiene mala cara, como si no hubiera dormido bien. Va sin afeitar. Por su indumentaria, pantalón algo desfondado y con uno los botones del cuello de la camisa perdido, es un obrero. Entra en la biblioteca pública y se dirige, algo tosca y tímidamente, a la joven de unos veintitantos años que atiende tras un mostrador lleno de libros apilados:

—Señorita. Me han dicho que aquí tienen ordenadores que se pueden usar.
—Sí, claro: tenemos esos cuatro de ahí, conectados a Internet. ¿Quiere que le habilite uno? Déjeme su carnet de la biblioteca.
—No. No tengo carnet. Nunca he venido antes.

La chica, en efecto, no recuerda tener visto al hombre, de unos cincuenta y tantos años, flaco y algo bajo. Es buena fisonomista. Pasan unos segundos.

—¿Para qué quiere el ordenador? —pregunta, al cabo.
—Me han dicho de un sitio que se llama buscacurro punto com. Para encontrar trabajo.

La chica lo mira de arriba abajo. Hay algo en el hombre, un cierto desamparo, que la hace decidirse:

—Bueno, da igual lo del carnet. Utilice ése de más al fondo.

El hombre se dirige al ordenador y se sienta, mientras la muchacha sigue con su trabajo, atendiendo a los usuarios y siseando a unos chiquillos que hablan demasiado alto en una mesa grande, llena de libros y cuadernos de deberes escolares.

La chica, de vez en cuando, observa al hombre que, ceñudo y muy atento, pasea la vista de la pantalla al teclado. Toquetea las clavijas con el dedo índice de la mano derecha, mientras mantiene la izquierda, cerrada en un puño, en el regazo.

Al cabo de una media hora, el hombre se levanta y se dirige hacia donde está la chica. Ésta se esfuerza en entender qué es lo que buscan tres o cuatro gañanes de dieciséis años. Espera su turno. Cuando, al cabo de unos minutos, la chica lo atiende, le dice:

—No puedo. No sé.

La chica no sabe qué decir. Lo mira enarcando las cejas, con un gesto de sorpresa y de cierta conformidad luego.

—¿Podría usted ayudarme? —pregunta el hombre, consciente de que el silencio de la joven le obliga a añadir algo.
—Lo siento. No puedo. Ése no es mi trabajo. Y fíjese en la cola de gente que se está formando ya, tras usted.

El hombre baja la cabeza y parece desistir. Está avergonzado. Un rubor lo delata. Se aparta un metro a su izquierda para dejar pasar al siguiente, un señor que porta dos libros infantiles, con un niño de la mano. La chica lo atiende y cursa su pedido. También atiende después a una señora alta, que le pregunta por un libro de Cortázar. La bibliotecaria la orienta hacia una estantería concreta. El hombre sigue allí, callado.

—¿Quiere usted alguna otra cosa? —le pregunta la joven.
—No. Sólo si... si sabe usted si hay algún sitio en el que puedan ayudarme...

La joven recapacita. Existe, en efecto, un servicio de orientación social. Pero ella sabe que es un antro sin medios, otro de tantos que pergeñó el Ayuntamiento, consistente en un funcionario sentado tras una mesa con unos folletos en un cajón. Lo que el hombre busca no va a conseguirlo allí.

—Mire: cerramos a las ocho. Estése aquí a esa hora y procuraré ayudarle.
—Gracias, señorita, es muy amable.

El hombre se va. Deambula por las calles, mira escaparates. Está pendiente del reloj y, en efecto, regresa a la biblioteca pública a las ocho menos cuarto. Se espera de pie en un rincón, cerca de la puerta de acceso. Está muy pendiente de la joven, de si lo verá allí. Pero hay bastante gente que va saliendo y se interpone entre ambos. Algunos hacen cola aún ante la chica.
Al fin, la biblioteca se vacía, y un bedel se acerca a echar la llave. Al pasar frente al hombre le pregunta qué hace allí, que si no sabe que van a cerrar.

—Déjalo, Jaime. Me espera a mí. Venga usted.

Juntos se van hacia el ordenador, se sientan y la chica le entrega al hombre una cuartilla de papel y un bolígrafo azul. Luego abre la página web y navega por ella, mientras explica al hombre cómo se hace. Aparece un formulario y le va preguntando los datos: el nombre, la edad, la experiencia laboral. El hombre no tiene, ni siquiera sabe lo que es, una dirección de correo electrónico. La chica le crea una cuenta y le enseña a entrar a consultarla. El hombre, mientras, ha ido anotando algunas cosas en la cuartilla, con el bolígrafo azul. Cuando termina, la joven le explica que, tras pulsar sobre un recuadro concreto, la empresa ya tiene su currículo. Deberá, de vez en cuando, consultar su correo electrónico para ver las ofertas de trabajo que puedan haberle surgido.

Ambos se levantan. Han estado casi una hora allí, sentados. Se dirigen hacia la salida de la biblioteca. El hombre, a pesar de su cara de manifiesto agradecimiento, parece estar pendiente de algo aún.

—Bueno, pues ya está —dice la chica—. Salga. Tengo que cerrar.
—Sí, sí, pero ¿qué le debo a usted...?

Ha tomado a la chica por sorpresa. Está algo turbada. Ni se le había ocurrido que el hombre pensara en retribuirle el favor. Al punto, la cara se le ilumina, como si un chispazo le hubiera dado la solución a la pregunta del hombre.

—Bueno, sí. Es verdad, me debe algo.

El hombre la mira, expectante. No sabe, quizá, si le llegará para pagarle.

—Debe usted ayudar a otra persona en esto mismo, ahora que ya sabe cómo se hace. A algún amigo o conocido que esté en su caso. Me gustaría verle por aquí, ayudando a esa persona, delante de este mismo ordenador. ¿Se ve capaz de pagarme?

El hombre está moviendo la cabeza arriba y abajo, con decisión. Parece estar recordando los viejos valores que en otro tiempo vivió, supuestamente ya obsoletos. Le asegura a la chica que lo hará. Y no una vez, sino todas las que haga falta. El hombre le tiende la mano a la joven:

—Gracias, compañera.


SANTIAGO MARZALES


NOTA: Hoy, 24 de octubre, es el Día Internacional de la Biblioteca. En España se conmemora desde 1997. ¡Gracias por existir!

Cualquiera de los lectores puede hacer algo parecido a lo de esta chica del cuento con el desempleado, difundiendo el conocimiento entre aquellos que estén apurados por el pago de las hipotecas, de que no tienen por qué dejarse embargar. Que deben buscarse un abogado antes del primer impago de cuota. Y que le digan que desean presentarse en concurso de acreedores ante un Juez. Explicadles que la Ley les protege. ¡Impedid que los banqueros se forren a costa de la ignorancia de vuestros conciudadanos!

Gracias.

OCTAVO PECADO CAPITAL

El mal endémico de los españoles no es ninguno de los pecados capitales, aunque no cesen de refocilarse, de hozar en ellos. Espero que sepáis de lo que hablo, los pecados capitales... Son siete. A saber: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. Y, ciertamente, el español es, en general, soberbio en cuanto puede, y se retrepa al desprecio a inmigrantes o se cree alguien porque se ha comprado un loft de segunda mano; es también avaricioso, desea desordenadamente placeres o posesiones, nunca tiene suficiente; es lujurioso, no hay más que ver cómo mira a las putas de vereda de carretera y cómo, si lleva 20 euretes sueltos, se para y la clava; en casa es iracundo con su mujer, si ésta se deja; ante los manjares se muestra guloso, sobre todo si es ante un bufet libre o un snack gratuito en alguna inauguración; envidia—ojo a la envidia: la envidia es el pecado capital más perverso y corrosivo para el pecador— a cualquiera que ha tenido más suerte que él en la vida; y, lo peor, en cuanto no se utiliza el látigo de siete colas con él, es perezoso como un caracol.

Pero nada de eso es determinante para la ruina económica y pesonal que se le avecina (el hombre más rico de España ostenta todos esos pecados capitales, y nadie lo va a embargar.) Por otra parte, el mayor pecador puede ser perdonado, con un buen acto de contrición, de cualquiera de los siete pecados capitales. Claro que, si no reacciona y se arrepiente a tiempo, si muere en pecado mortal (porque habéis de saber, garrulos de la hostia, que los pecados capitales son todos mortales), del Infierno no le salva ni su Ángel de la Guarda.

Pero hay un octavo pecado capital del que los catecismos no dicen ni una palabra, porque a la Iglesia Católica —siempre en contubernio con el poder— no le conviene hablar de él. Ese octavo pecado capital, que es el que le va a desgraciar la vida de una gran parte de los españoles, es la ignorancia. Y lo peor que tiene este pecado capital, la ignorancia, es que no te lo perdona ni Dios.

Pondré un ejemplo para aclarar los conceptos: A causa de la crisis económica, financiera y ya social, los impagos se disparan y la morosidad empieza a devenir en embargos de pisos. Los españoles son embargados solamente por ser unos ignorantes. Por no saber que la Ley les protege frente a los embargos de pisos, y porque nadie se lo hace saber. Los abogados, al parecer, deben de estar en contubernio con los bancos, y no defienden los intereses de sus clientes... ¡Ladrones, hideputas: banqueros y leguleyos, contadles la verdad a los desheredados de la Tierra, u os condenaréis abrasados en los sulfurosos fuegos del Infierno!

Los pecadores de ignorancia españoles no saben que la Ley Concursal les favorece y que basta con presentar ante un Juez, antes de impagar, un concurso de acreedores para evitar la ruina. Si se hace correctamente, si no se peca de ignorancia, el deudor saldrá incluso beneficiado por la crisis: su deuda se rebajará por orden judicial mediante una quita (una rebaja de la deuda porque sí, vamos) de hasta un 50%.

Espero, cazuelos ignorantes, que, ya que no os habéis leído el Catecismo en vuestra puta y pecadora vida, os hayáis empapado de este artículo con mucha atención; con mucha, mucha, mucha atención. Porque Ácratas acaba de salvaros vuestra sucia, miserable y pecadora vida.

PEPE RATZINGER

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