OBAMA, ELEGIDO POR LA OLIGARQUÍA NORTEAMERICANA

¿Dónde se decide la política que hace un país? ¿La decide el gobierno? Por ejemplo, en Estados Unidos todo el mundo sabe que Bush es una simple marioneta del verdadero poder, el industrial-militar. En estos momentos, la oligarquia norteamericana, el verdadero poder, se encuentra ante un dilema: o seguir con la politica colonial o volver al imperialismo.

Como elementos decisivos para optar por un candidato u otro, se tienen en cuenta el fracaso militar y la crisis financiera. Y la oligarquía estadounidense ya ha tomado una decisión: claramente renuncian al choque de civilizaciones y al proyectado rediseño de Oriente Medio, siendo Obama quien les sirva para renovar la politica exterior, aguantar la crisis y anunciar la bancarrota del país, soportando las revueltas sociales que se avecinan en Estados Unidos.

Hablemos del sistema electoral norteamericano, que es un verdadero rompecabezas que la mayoria de los ciudadanos no alcanzan a entender muy bien. La Constitución de los Estados Unidos se concibió como reacción a la Declaración de independencia y su objetivo era detener un proceso potencialmente revolucionario y crear una oligarquía nacional que sustituyera a la aristocracia británica. Alexander Hamilton concibió un sistema que impidiera toda forma de soberanía popular: el federalismo.

Hamilton, no concibió el sistema de abajo hacia arriba, sino de arriba hacia abajo. No federó comunidades locales para crear un Estado. Al contrario, dividió el Estado utilizando comunidades locales. Esa ambigüedad fue lo que dio lugar a la Guerra de Secesión, sobre la que hay que recordar que no tuvo nada que ver con la esclavitud, que fue abolida por el norte durante la propia guerra para poder reclutar masivamente a los negros.

Para Alexander Hamilton, el miedo al «populacho» y el deseo de crear una oligarquía estadounidense equivalente a la gentry británica se hizo obsesivo. Con el tiempo, su corriente política concibió todo tipo de barreras para mantener al pueblo lejos de la política. Es sabido que cada Estado dispone de sus propias leyes, una locura. En general, el objetivo de esas leyes es limitar la posibilidad de creación de partidos políticos y la presentación de candidatos a las diferentes elecciones. En la mayoría de las elecciones locales está prohibido presentarse como candidato sin la investidura ( pasar por el tamiz) de un partido. Y en la práctica, es imposible crear un nuevo partido.

Por ejemplo, en Nueva Jersey hay que reunir el 10% del voto de los electores para poder crearlo, condición que –como todo el mundo sabe– es irrealizable e impide definitivamente que los pequeños partidos estadounidenses puedan abrir hueco en el Estado de Nueva Jersey.

Nos encontramos pues ante un sistema totalmente cerrado sobre sí mismo en el que, en definitiva, la vida política se ve confiscada por los responsables de los dos grandes partidos políticos a nivel de cada Estado. Es impensable poder desempeñar cualquier papel si no se logra antes ser admitido por esa gente.

Hay que entender que Estados Unidos no es, ni ha sido nunca, ni quiere serlo, un Estado democrático. Se trata de un sistema oligárquico que si concede gran importancia a la opinión pública, lo hace para prevenir cualquier intento revolucionario que los altere.

Salvo raras excepciones, como la de Jessie Jackson, ningún político estadounidense pide ni pedirá jamás que se reforme la Constitución y que se reconozca la soberanía popular, la libertad politica de los estadounidenses. Por eso, resulta cómico oir decir al payaso de Bush que va a «democratizar» el mundo en general y el Gran Medio Oriente en particular.

En Estados Unidos los electores y los grupos de poder que copan los partidos no son lo mismo. Quien realmente elige al presidente de Estados Unidos es un «Colegio de Electores» de 538 miembros y cada Estado dispone de una cantidad de colegiados similar a la cantidad de escaños que le tocan en el Congreso (entre diputados y senadores). Las colonias, como Puerto Rico o la isla de Guam, están excluidas en ese proceso.

Cada Estado establece sus propias reglas para designar a los grandes electores. En la práctica se trata de armonizar esas reglas entre sí. Hoy en día todos los Estados, menos los de Maine y Nebraska, que han inventado sistemas complejos, consideran que los grandes electores representan a la mayoría de la población.

En caso de que los grandes electores no arrojen una mayoría de votos y se produzca un empate entre dos candidatos, es la Cámara de Representantes quien elige al presidente y el Senado elige al vicepresidente. Tanto las primarias como las convenciones cumplen dos objetivos. Desde el punto de vista interno, permiten tomar el pulso de la opinión pública y evaluar hasta dónde se la puede "forzar". En el plano externo, consiguen ofrecer al resto del mundo la ilusión de que esta oligarquía es una democracia.

Se suele pensar que las primarias permiten evitar actuaciones oscuras, al tiempo que posibilitan a los militantes de base de los grandes partidos escoger al candidato. Pero eso no es así, pues no son los partidos políticos quienes organizan las primarias sino el Estado local. Las primarias están concebidas, conforme a lo que quería Hamilton, para garantizar que la oligarquía pueda controlar todo el sistema, cerando el paso a cualquier candidatura disidente.

Cada Estado tiene sus propias reglas para la designación de sus delegados a las Convenciones federales de los partidos. Hay hasta seis métodos principales junto a otros métodos mixtos. En algunos hay que tener un carnet de miembro del partido para poder votar, a veces los simpatizantes pueden votar junto a los militantes, a veces todos los ciudadanos pueden votar en las primarias de los dos partidos, a veces todos los ciudadanos pueden votar solamente en la primaria del partido que ellos mismos escojan, a veces los dos partidos realizan una primaria común de una sola vuelta, y otras veces son a dos vueltas. Existen todas las combinaciones posibles de todos esos métodos. Cada primaria, en cada Estado, tiene por tanto un sentido diferente.

Y , por supuesto, también hay Estados que no tienen primarias sino caucus. Por ejemplo, en Iowa se organizan escrutinios totalmente distintos en cada uno de sus 99 condados, donde se eligen delegados locales, que a su vez realizan primarias de segundo grado para elegir a los delegados que irán a las Convenciones nacionales. Es exactamente lo mismo que el sistema llamado «centralismo democrático» que tanto gusta a los estalinistas.

Tradicionalmente este circo comienza en febrero y dura 6 meses. Pero este año el Partido Demócrata modificó su calendario. Adelantó el comienzo del proceso y quiso repartir las fechas para que la diversión durara durante todo el año. Esa decisión unilateral no fue fácil de aplicar y provocó un gran desorden pues, repito, no son los partidos políticos los que organizan las primarias y los caucus, sino los Estados.

Al final del proceso, los delegados se reúnen en la Convención de su partido. En ese momento se unen a ellos los superdelegados, que –contrariamente a lo que esa denominación parece indicar– no son delegados de ningun tipo y, por supuesto, de nadie. Son miembros por derecho propio, o sea notables y cuadros dirigentes partidistas. Los superdelegados representan a la oligarquía y son lo suficientemente numerosos como para inclinar la balanza en un sentido o en otro, pasando por alto el resultado de las primarias y los caucus. Serán el 20% de los participantes en la convención demócrata y casi el 25% en la convención republicana (aunque esta última no será más que una formalidad ya que McCain es el único que queda).

Como se ve, las primarias en los caucus no sirven para nada, por lo menos en lo tocante a la designación de los candidatos. Pero ese gran show permite reducir casi a cero la conciencia política de los estadounidenses. Los grandes medios de prensa aportan mantener en vilo a personal con el conteo de delegados y de donaciones. Ahora se habla de la «carrera» por la Casa Blanca y de records, como si fuera un maratón televisivo o la Star Academy.

Se mantiene artificialmente el «suspense» para poder captar la atención de la multitud y repetir el mismo mensaje el mayor numero de veces. ¿No han observado la cantidad de veces que los grandes medios de prensa nos han anunciado que tal día es decisivo? Pero se producen resultados inexplicables que permite que el candidato en apuros se mantenga en la competencia para poder continuar con el show. En realidad el espectáculo está amañado.

En 17 Estados se instalaron máquinas de votar que no ofrecen ninguna posibilidad de verificar los resultados del voto electrónico. Sería preferible no votar y dejar que los candidatos se las arreglen ellos solos para inventar los resultados. Todo eso se acompaña de mensajes subliminales dudosos. McCain escogió como slogan la «defensa de la libertad y de la dignidad», que él expresa como la libertad religiosa y la abolición de la esclavitud. Lo cierto es que cuesta trabajo creer que sean esas las preocupaciones fundamentales del ciudadano de a pie. ¿A quién se dirige entonces ese slogan?

La señora Clinton proclamaba «Cada uno en su sitio», lo que quiere decir que si ella estuviera en el poder nadie quedaría abandonado. Pero también significa que la gente tiene que mantenerse en su lugar y que no debe tratar de aspirar a nada o meterse en asuntos que no les compete, que dejen en paz a la oligarquia.

Obama, por su parte, escoge el slogan «Change». Lo que quiere decir que Estados Unidos necesita un cambio, pero también recuerda un cambio de buró. No debe olvidarse que en inglés la palabra «change» designa la moneda que le devuelven a uno. En plena crisis financiera eso distrae bastante.

Ocurre que, como los tres candidatos, ahora ya dos, son afines al complejo industrial-militar, el verdadero poder, en definitiva se trata de una subasta. Los tres principales candidatos en disputa están dando cada vez más señales de lealtad al complejo militar-industrial. Es una subasta en la que, efectivamente, McCain no necesita probar nada, pero sus competidor no se quedan atrás. Tal es así que pudimos oír a Obama ofrecerse para bombardear Pakistán y, hace unos días, Clinton amenazó a Irán con «borrarlo» del mapa mediante el fuego nuclear. ¿Quién da más?.

El consenso entre candidatos es absoluto sobre las principales cuestiones de politica exterior y de defensa:
- Ambos consideran que la defensa de Israel constituye un objetivo estratégico de Estados Unidos;
- Ninguno tiene un plan de salida de Irak;
- Y los dos presentan a Irán y al Hezbollah libanés como amenazas importantes para la estabilidad internacional.

Sin embargo, existe una diferencia entre los dos, y reside en el debate que acaba de cerrarse en el seno del complejo militaro-industrial. McCain y su consejero Kissinger sostienen el principio de enfrentamiento directo mientras que Obama y su consejero Brzezinski proponen un dominio estadounidense a través de representantes. Y es precisamente de ese debate del que dependerá la designación del próximo presidente. Clinton y su consejera Albright encarnaba un imperialismo normativo que ya resulta obsoleto. Y su temática oposición ya no le interesa a la industria del armamento. Está fuera de juego.

Por otro lado, la gente se deja llevar por los problemas y miedos que imponen día a día los grandes grupos mediaticos de la prensa; no cambia gran cosa saber si Estados Unidos mantendrá, con McCain como presidente, 100 000 soldados y 200 000 mercenarios en Irak o si, con Obama, disminuiría la cantidad de soldados y aumentaría la de mercenarios. Lo importante es saber si Estados Unidos cuenta todavía con los medios que exigen sus ambiciones y si puede gobernar el mundo –como aún pretenden los neoconservadores– o si están minados desde adentro y tienen que renunciar a su sueño imperial para evitar el derrumbe –como ya explicó la Comisión Baker-Hamilton.

Lo cierto es que la vertiginosa caída del dólar marcó el fin del imperio. Hace 10 años, con 8 dólares se compraba un barril de petróleo. Ahora se necesitan 135 dólares y dentro de dos meses probablemente se necesitarán 200. Además, la desbandada de las milicias del clan Hariri, que huyeron dejándole el campo de batalla al Hezbollah –en pocas horas y tirando sus armas a la basura–, demuestra que ya no es posible recurrir a los subcontratistas para garantizar los servicios de policía del imperio. En esas condiciones, McCain no ofrece ya ningún interés para la oligarquía. Obama y Brzezinski son los únicos portadores de un proyecto alternativo: salvar el imperio privilegiando la acción secreta (poco costosa) por encima de la guerra (demasiado onerosa). Resulta soprendente ver que Barak Obama, quien afirma querer un cambio en la sociedad estadounidense, ha escogido como consejero a Brzezinski, cuando se sabe que éste es un ideólogo implicado en sórdidas operaciones secretas: golpes de Estado, sabotajes y otras acciones criminales. El elegido por la oligarquia Norteamericana, Barak Obama, tendrá que enfrentarse a la suspensión de pagos de varios Estados, que no podrán seguir pagando los salarios de sus propios funcionarios ni garantizar los servicios públicos. Estará demasiado ocupado con el caos interno como para poder realizar los planes de Brzezinski.

CORRUPCIÓN RUTINARIA

El Ayuntamiento de Estepona confirma la regla de que la clase dirigente, emergida con la transformación de la dictadura en oligarquía de partidos, marcha por las rutas estatales, regionales y municipales que le abrió el brutal buldózer de la deslealtad, para dejar camino franco a la inmoralidad pública, fundadora de la Transición, en todos los ámbitos del poder. Los fenómenos designados con las voces corrupción y rutina, que derivan de la misma raíz latina, romper, se asocian indefectiblemente cuando no hay instituciones políticas concebidas para impedir la posibilidad de que el poder use su capacidad de hacer el mal, mediante la separación efectiva, no meramente funcional o nominal, de todos los poderes públicos, con el control recíproco entre ellos. Este último resorte, odiado por la oligarquía y su instrumento mediático, es lo que define a la democracia formal. Donde no existe esa separación constitucional, si el ejecutivo elabora las leyes y los Alcaldes pueden decretar la recalificación urbanística del suelo rústico, no puede prosperar espíritu público alguno ni dar oportunidad de nacer, sin ruptura de la oligarquía, a la democracia política.

Si la oligarquía se compuso con los materiales descompuestos en el Régimen y en la oposición; si del Rey para abajo todos traicionaron los principios y valores que dieron sentido a sus vidas anteriores; si el espíritu público se disolvió en el consenso entre los intereses privados de los portadores de cualquier clase de poder, es inevitable que la corrupción económica no solo se generalice, como secuela de una tradición de degeneración espiritual, sino que se convierta en factor de estabilidad de los gobiernos locales, regionales y nacionales. Sin corrupción, la Monarquía no habría resistido el empuje de la verdad. La solidez del Estado de Partidos se basa en la extensión e intensidad de la corrupción.

Cuando observamos los remedios caseros que se proponen en los medios periodísticos para impedir la corrupción rutinaria (endurecer las penas, dar mayor financiación estatal a los partidos, controlar mejor la concesión de licencias administrativas, y otros parches) no podemos evitar que la sonrisa se asome a nuestros labios, por la profunda analogía con el cornudo que sorprendió a su mujer haciendo el amor en el sofá de su propia casa, y pide consejo a su sabio amigo: ¡¡vende el sofá!! Eso es lo que ha hecho el PSOE, expulsando del partido al alcalde de Estepona, Barrientos.


ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO FORTE

DIARIO DE LA REPÚBLICA CONSTITUCIONAL



¿SE HA ROTO EL MALEFICIO?

Tras el partido España-Italia, con victoria de nuestra selección sobre la italiana a los penaltis, preguntado sobre qué opinaba del partido, a la salida de los vestuarios de la Selección Española, el Rey Juan Carlos I , entre lugares comunes, profirió:

—Se ha roto el maleficio—. Y se refería el ungido ente a que, tras varias derrotas de la Selección Española en fecha 22 de junio —en el Mundial de 2002, a los penaltis, en la Eurocopa de 1996 y en el Mundial del 86, también a los penaltis—, al fin España había vencido en esa fecha fatal.

Este articulista considera poco seria la respuesta para todo un jefe del Estado, que no contestó lo oportuno; cree que debiera haber respondido otra cosa menos rabanera. Figuremos que se le hubiera preguntado lo mismo, en las mismas circunstancias, al Presidente de la III República Constitucional Española, en vez de al Rey de esta monarquía cocotera. El Señor Presidente, sin dudarlo un instante, estamos seguros, habría contestado:

—La victoria de España sobre Italia este 22 de junio demuestra que los maleficios no existen, sino que son el trabajo, el esfuerzo y la determinación en la consecución de la victoria, además de una pequeña cierta componente del azar a favor, las que determinan el éxito de un trabajo colectivo. España no cree en maleficios. Los españoles no admiten que haya desgracias inevitables. Nuestros ciudadanos saben que el éxito depende en un 99% de la honestidad, de la sensatez y del empeño.

Pero en esta nuestra España no tenemos todavía un Presidente de la III República, de modo que los españoles tenemos que conformarnos y pensar de otra manera: Si nos echan del curro, es cosa de un maleficio; si nos embargan el piso, es cosa de la fatalidad; si nos encuerna nuestra parienta, es cosa de nigromancia.

¿Para qué estudiar o trabajar duro, ganarnos la estima de nuestra gente, si todo está ya escrito en las estrellas, en la hedentina de la vesícula de un ave o en el aspecto de una broza de té? Sirva como muestra a los españoles la trayectoria vital del propio Juan Carlos. ¿Qué ha hecho él para ganarse su corona, su cetro y su armiño? Fue el destino, que Franco lo escogiera a él como sucesor al frente del Glorioso Movimiento, en vez de a Alfonso, su yerno. Fue cosa de la fortuna que el 23F saliera como salió, en vez de al revés, y hayamos gozado de un rey contemporizador, en vez de un absolutista. Ha sido, en fin, la fatalidad la que ha mantenido al Rey Juan Carlos en el poder estos últimos 33 años. Por eso, por los maleficios, ya ves. Y porque hay maleficios firmes e indestructibles como un cerrojo de acero al titanio, que no se deshacen por más que se repita cada año, tercamente, un 22 de junio.

BIOÉTICA A DEBATE: TESTAMENTO VITAL.

Hace pocos días recibí una carta electrónica de un amigo y habitante de mi tierra, "Bellotilandia" que me ha dejado un tanto perplejo. Creía conocerlo bien y desde hace muchos, muchos años. Estaba "seguro", (pero ahora he de poner las comillas), de que en temas religiosos, estaba muy de vuelta y era un descreído mas que agnóstico, ateo integral. Resulta que no. Tiene una idea de lo religioso o trascendente "sui géneris" y supongo que su concepción religiosa es de aquella que los que "saben" (si es que hay alguien que sepa estas altas y trascendentes cuestiones) , dirían panteísta. Me remite un "Modelo de Testamento Vital" que he creído de interés reproducir, quitando las referencias concretas personales. Sometí a su aprobación el reproducirla así, y me ha dado su consentimiento.

Así pues, como dije al principio a nuestro Director, " que no solo de pan, (ni de política), vive el hombre," copio el referido

MODELO DE TESTAMENTO VITAL

Uno.- A mis hijos, M.... y T....; a mi esposa J...; a mis hermanos, F ... y T....; al resto de mi familia en orden decreciente en grado, a mis amigos, a mis compañeros de trabajo, a cualquier persona que pudiera socorrerme en caso de accidente u otra causa grave. A mi, o mis médicos:


Dos.- Si me llega el momento en que no pudiera expresar mi voluntad acerca de los tratamientos médicos que se me vayan a aplicar, deseo y pido que ésta Declaración sea considerada como expresión formal de mi voluntad asumida de forma consciente, responsable y libre y que sea respetada como si se tratara de un testamento.

Tres.- Soy creyente, si bien desde mi propia idea de lo que entiendo como creencias. . Tengo fe en la trascendencia a ésta vida, pero no estoy seguro de nada salvo de mis propias dudas. Educado en la fe religiosa cristiana y católica, podría definirme como cristiano sociológico, pero ni estoy ni creo poder estar nunca seguro de la existencia de un Dios personal y todopoderoso según las concepciones de las religiones monoteístas, cristiana, musulmana, judía o cualquier otra. Pero menos seguro todavía puedo estar de lo contrario, o de un ateísmo que rechaza cualquier forma religiosa o trascendente a la vida. No creo posible ni racional ni intuitivamente que TODO LO EXISTENTE, sea debido tan solo a procesos físicos, químicos, electromagnéticos o de cualquier otra naturaleza conocida o desconocida , sin consciencia ni conciencia alguna, y que el desarrollo y evolución del TODO, solo sea debido a procesos propios de la materia. Cuando menos, creo que ese TODO LO EXISTENTE, dotado de autoconsciencia, pudiera ser ese Ser Trascendente que las religiones llaman Dios y todas las leyes físicas conocidas o desconocidas sean emanaciones de su propia substancia consciente. Coincide así el concepto de la religión cristiana de “Dios en todas partes”, si todas las partes de lo existente, son a la vez partes o “celulas de Dios” , de la misma manera que todas las células de mi organismo, son parte de mi propio ser, tanto si fueran conscientes de estar siendo partes microscópicas de él, como si no lo son.

Cuatro.- Desde ésta expresión de mis íntimas creencias e íntimas dudas, considero que la vida en éste mundo es un don de ese Ser Trascendente, sea cual sea la forma, denominación o creencia que se tenga acerca de la trascendencia a esta vida, pero no es el valor supremo absoluto que deba conservarse o prolongarse a costa de cualquier sacrificio o sufrimiento para mi mismo o para otros. Creo que la muerte es inevitable y que pone fin a mi existencia terrena, pero desde mi fe, creo y sobre todo espero, que me abra el camino a otra forma de “vida” que no acabe, junto o inmerso en el Ser en el que creo.

Cinco.- Por ello, yo, XXX........... nacido e inscrito en el registro civil de T..........., el día cuatro de enero de mil novecientos ... hijo de T..... y G....., pido que si por enfermedad, accidente o cualquier otra causa, llegara a estar en situación crítica irrecuperable, no se me mantenga en vida por medio de tratamientos desproporcionados o extraordinarios. Entre estos medios incluyo específicamente y por tanto renuncio expresamente a ellos, el mantenerme de forma prolongada e indeterminada con vida, en estado de inconsciencia y/o sin poder comunicar mi voluntad bien por no ser físicamente posible, o por carecer de voluntad y entendimiento, con medios tales como tubos, sondas u otras técnicas médicas similares, destinados a alimentar, hidratar o introducir medicamentos, en mi organismo, (salvo, respecto a medicamentos, lo que se indica en el apartado siguiente), cuando ello ya no pueda encaminarse a la curación o recuperación, si no tan solo a la prolongación de un estado cada vez mas degradado y vegetativo.

Seis.- Pido que no se me aplique la eutanasia activa en forma tal que pudiera entenderse como suicidio asistido voluntario. Pero tampoco que se prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte; que se me administren los medicamentos o tratamiento adecuado para eliminar si fuera posible, disminuir o paliar los sufrimientos físicos o psíquicos, aunque ello supusiera en su caso, un acortamiento de la vida, pero sin buscar deliberada y voluntariamente la muerte.

Siete.- Pido igualmente ayuda para asumir desde mis creencias religiosas de raíz cristiana y desde mi concepción de la ética humanística, mi propia muerte. Deseo poder prepararme para éste acontecimiento final de mi existencia en paz, con la compañía de mis seres queridos y el consuelo de mi fe en mi propia y personal concepción de ésta. .

Ocho.-Suscribo ésta Declaración después de una madura reflexión . Y pido que los que tengáis que cuidarme, respetéis mi voluntad. Soy consciente de que os pido una grave y difícil responsabilidad. Precisamente para compartirla con vosotros y para atenuaros de cualquier posible sentimiento de culpa he redactado libre y voluntariamente ésta Declaración que firmo en mi domicilio en T...... a veinte de mayo de dos mil cinco.

Firmado:

X....X.....X

(Por la transcripción, Patalete)

LA IDENTIDAD POR TODA POLÍTICA: II. Por qué votamos a quienes votamos

La generalidad de la ciudadanía vota por afinidad sentimental a un candidato: vota porque se identifica con él. Es la identidad, amigos.

Ocurre, para empezar, con las elecciones municipales, donde es sabido que se vota a un candidato más que a un partido. Y así tenemos casos paradigmáticos de alcaldes sucesivamente elegidos por su conexión identitaria con el vecindario, más que por su ideología o partido. En Vitoria fueron varias las legislaturas seguidas que ganó el alcalde José Angel Cuerda Montoya, primero con el PNV y luego con EA. Y ya me dirán qué tiene este señor de pedigrí nativo vasco. Aunó su militancia nacionalista con su origen foráneo y consiguió la confianza del electorado durante veinte años seguidos, que se dice pronto.

Así, las grandes victorias del socialismo en los años ochenta se fundamentaron en el voto a su favor de los emigrantes andaluces en Cataluña (son cerca de dos millones los visitantes de la Feria de Abril de Santa Coloma) y al País Vasco, además de los propios andaluces de Andalucía. Todos ellos votaron masivamente a Felipe González y a su cohorte nazarí.

Las victorias de Aznar, en cambio, se fundamentaron en un menor porcentaje de votación general por un lado (el famoso desistimiento de la izquierda sociológica), y en un voto fiel castellano, vallisoletano concretamente, y de alrededores, junto con el riojano (Aznar fue allí inspector de hacienda y eso deja rastro, parece ser), y junto con el voto gallego aportado por Fraga, a quien votaban masivamente en Galicia durante varias legislaturas, por su galleguismo españolizado que conectaba a la perfección con el grueso de los votantes de allí. A eso hay que sumar la basculación de la gran masa de votantes valenciana, que dejó de apoyar a los socialistas y se pasó a los populares, por cuestiones propias de aquel territorio. Y todo va sumando. Mientras tanto, las masas maketas y xarnegas del País Vasco y Cataluña le daban la espalda al socialismo de esas comunidades y en el País Vasco, en concreto, el PP conseguía más votos que el PSOE: ya no estaba Felipe González en el gobierno de Madrid y los populares aportaron una mayor convicción en su política antiterrorista.

Felipe González llevó el AVE a Sevilla y Aznar lo hizo a Valladolid. ¿Es esto de recibo para la generalidad de un país? Pues el caso es que toda la gente lo ve muy normal: todos en su lugar habrían hecho lo mismo, es lo que se desprende de semejante asentimiento silencioso.

A Rajoy le votan por ser gallego y a Zapatero por leonés. Y toda la comunidad gallega se habría alegrado con un plus de alegría sobre los demás, de haber salido Rajoy elegido presidente del Gobierno. Zapatero hace populismo alternando por las tabernas del viejo León, cuando en otro caso no habría ido jamás y seguro que antes en muy contadas ocasiones. Ahora todos le pasan la mano por la espalda y esperan que haga muchas cosas por León, estando de presidente. Y ya veréis cómo las hace. ¡Pero a ver si a alguien se le ocurre tocar el “tema”! ¡A ver si a alguien se le ocurre pedirle que modifique lo que Martín Villa dejó atado y bien atado: León para Castilla, nada de autonomías leonesas, y mucho menos bercianas!

¿Y qué decir de Montilla y la xarnegada catalana?
¿Y qué decir si sale elegido Patxi López en el País Vasco? ¿Lo veremos? Ojalá, por lo que supondría de revolcón necesario para el nacionalismo. Ojalá. Pero no por Patxi López precisamente y por toda su correspondiente cohorte de paniaguados maketos, que ya se están frotando las manos, que ya están tomando posiciones, que me lo sé yo.

A Patxi López —bueno, a su mujer, la concejala en el Ayuntamiento de Bilbao Begoña Gil— le regalé un ejemplar dedicado de mi libro “La identidad maketa” para recordarle que los socialistas vienen de ahí, del maketismo histórico, de la maketidad. Pero me da que ellos están a otro rollo, desde siempre. El maketo socialista lo que siempre ha querido es que le consideren vasco, punto. Han pasado, sin solución de continuidad, de la lucha de clases a la asunción del “vasquismo”, como dicen ellos, de la manera más natural posible. Oscilan entre dos polos irreconciliables, en forma de eslóganes: “la identidad no cuenta, sólo cuentan los problemas reales de los ciudadanos”, o “hay que ser muy vasco, más vasco que el que más”.

PEDRO JOSÉ CHACÓN

FACTOR CHECO

Es la tercera vez que, en situaciones inesperadas, los dirigentes europeos ponen caras de más tontos de lo que requiere la simulación. La primera, la caída del muro de Berlin, los puso pasmarotes hasta descubrir, con el terrorismo, un nuevo enemigo común. La segunda, el NO de Francia y Holanda a la Constitución de la UE, los aleló hasta hallar en Lisboa otro misterio tecnocrático que permitiría mantener unida a la clase política a costa de la incomprensión de los gobernados. La tercera, el No de Irlanda, oculta la tartamuda memez con la carátula de las brujerías de secta.

El derrotado primer ministro irlandés pide a la UE que halle una fórmula, incluida la repetición del referéndum sobre el Tratado de Lisboa, para continuar el proceso de su ratificación. Bruselas, temerosa de que el NO se repita, está pensando en ofrecer a Dublín el derecho de veto en materia fiscal y la no aplicación del Tratado a los sectores económicos que lo han rechazado con mayor intensidad. Pero el problema del NO irlandés no se resolverá, sino que se agravará, con medidas discriminatorias que otros países reclamarían para sí. La decisión de los gobernados irlandeses es irreversible. Y colocará al Tratado de Lisboa en la misma situación que la fenecida Constitución de la UE, si el presidente de la República Checa, Sr. Klaus, mantiene su criterio de que no es posible seguir con la ratificación, pues el NO de Irlanda ha sido, como dice, “la victoria de la libertad, y de la razón sobre los proyectos elitistas, artificiales y burocráticos de Europa”.

Los “nacionalismos de pequeño país”, como fue bautizado el checo en la primavera de Praga de 1968, por M. Hroch, son más europeístas que los de las grandes naciones del continente. En nuestro anterior editorial sobre el factor irlandés, diagnosticamos el triunfo del NO, antes de conocer los datos del referéndum, recordando los primorosos antecedentes europeístas de la cultura humanista irlandesa. Ahora también recordamos que el pueblo checo presentó su causa nacional, ante los vencedores en la guerra del 14, como un hecho cultural europeo, antialemán y antimagiar, de carácter más lingüístico que político, derivado de los acontecimientos de 1848, y de las ideas desarrolladas por el gran historiador checo Palacky (1). La entidad checoeslovaca, cuyo concepto y expresión fue creada por Jan Kollar, que políticamente se consideraba húngaro, no podía durar sin imposición de un ocupante extranjero. Era natural la separación de checos y eslovacos.

El carácter de los pueblos se manifiesta en sus respuestas colectivas a preguntas del Poder sobre lo que aquellos ignoran. El NO libera. El SÍ esclaviza.

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO FORTE

DIARIO DE LA REPÚBLICA CONSTITUCIONAL





(1) Frantisek Palacky fue historiador y político. Siempre sostuvo, e invariablemente fue confirmado por la historia del siglo 20, que Europa Central es un espacio de naciones pequeñas, incapaces de existencia estatal independiente. Palacky consideraba que la existencia del aquel entonces multinacional imperio austriaco era el único garante del desarrollo libre de esas pequeñas naciones. Como político, Palacky defendía la transformación del imperio austriaco en un Estado federado. Exactamente lo que hoy sostiene Klaus que debe ser Europa entera.

(Este artículo, publicado originariamente en el Diario Español de la República Constitucional, arriba enlazado, se publica en Ácratas amparándonos en el derecho de cita. La nota (1) es del editor de Ácratas. Esperamos vuestros comentarios.)

HUELGA GENERAL CUANTO ANTES



ÁCRATAS SE ADHIERE Y LLAMA A LA

HUELGA GENERAL
CONVOCADA PARA EL 15 DE JULIO DE 2008

Ácratas añade que, aunque se adhiere a la Huelga General, el 15 de julio le parece tarde. Debiera empezar mañana mismo. Ácratas añade que, aunque se adhiere a la Huelga General, le parece corta. Que no es cosa de un día, sino que debe ser indefinida hasta la caída de la monarquía partitocrática y la instauración de la III República Constitucional Española. Ácratas propugna la refundación de todos los partidos existentes hoy, tal y como se los conoce: PSOE, PP, ERC, CIU, IU (PCE), PNV, EB, BNG, UM, UPYD, etc... Ácratas no cree en la democracia de partidos sino de ciudadanos, en la independencia total de los tres Poderes del Estado, en las elecciones independientes para cada uno de ellos. Los partidos deben refundarse con otra clase de políticos, verdaderamente al servicio de sus representados; los partidos, o son internamente democráticos, o no pueden ser.

Ácratas defiende la nacionalización inmediata de la banca y su integración en el Banco Nacional de España con la vuelta al patrón oro; la revisión de los créditos hipotecarios mediante tasaciones actualizadas y una quita de los excesos de débito.

Ácratas patrocina la salida de España de la moneda única, porque enloquece y desajusta el precio del dinero y la inflación, haciéndonos víctimas y comparsas del eje franco-alemán, causa y detonante de la burbuja inmobiliaria.

Ácratas reivindica la eficacia administrativa: el estado debe componerse de Administración Central y Municipal, así que reclama la suspensión de las autonomías y la cesión de sus competencias y presupuestos a los municipios. Ácratas exige el fin del enchufe y la adopción del criterio de excelencia para el ejercicio de la función pública.

Ácratas exige la jornada laboral de 37 ½ horas, de que disfrutan ya los funcionarios, para todos los trabajadores por cuenta ajena. Que los trabajadores por cuenta ajena de Europa trabajen 65 horas semanales, si les apetece; y que Guinness se lo premie. Pero en la España de la III República Constitucional se trabajará para vivir, no al revés; y se respetarán los derechos de los trabajadores, conquistados a lo largo de dos siglos de Historia de la Humanidad.

Ácratas defiende una España de respeto a la libertad y a los derechos humanos, y que no contribuya al imperialismo de los EEUU, a su política de guerras preventivas que encubren el embargo de recursos naturales.

¡Viva la III República Constitucional Española! ¡Viva España!

LOCOS ELOCUENTES

Ya veis que os lo advertimos: será una crisis profunda, generalizada y extenuante. Lo escribimos hasta caérsenos las uñas repiqueteando en las teclas. Y sólo recogimos rechazo de la inconsciencia autocomplaciente de los españoles. Preferisteis fiaros de Zapatero, que tarareaba mendaz que la Economía iba bien. ¿Concedéis, ya ahora, que el Presidente anduvo jugueteando a peluquero de los españoles? Pues no todos lo concedéis. Antes bien, algunos lo justificáis:

—Eso no son mentiras, porque nadie se las creía —decís—. Antes de las elecciones, claro, todo político miente, ya se sabe, porque tiene que aparentar optimista.

Pero entonces, españoles, si no os creéis esas mentiras, tampoco os creeréis otras, como esa de que el Rey es el fautor de la unidad de España. O esa de que nos salvó a todos los españoles del Golpe de Estado de 1981, el mismo golpe que encabezó el Secretario de su Casa Real —y su antiguo preceptor—, el General Armada. Tampoco os creeréis que el socialismo existe, y redistribuye la riqueza mediante un régimen impositivo justo. O eso de que los sindicalistas defienden los derechos de las clases trabajadoras, en vez de las poltronas que ocupan sus orondos culos. Ni os tragaréis que en España existe Democracia, en vez de lo que es, una partitocracia sin independencia de poderes, donde los españoles no elegimos nada más que entre listas de lamedores de la Ejecutivas de sus partidos; un régimen en el que el Jefe del Estado nos fue impuesto por el dedazo de un tirano.

¡Ah, no, claro! Que esa cancamusa aún fingís que os la creéis... Bueno, pues ¿no habrá sido así siempre, españoles? ¿Que en el fondo conocéis todas las falacias de la política y de la economía, pero que fingís no saberlas hasta que se desvelan evidentes y, sólo entonces, admitís que las conocíais desde siempre? No, claro. No todos vosotros sois así. Lo sé.

A este articulista lo han tildado de aguafiestas corrosivo por venir avisando, con casi dos años de antelación, datos en mano, del comienzo del Gran Desplome del Imperio del Ladrillo que inauguró el neo-conservador Aznar en 1996. Esos mismos que negaban tal crisis, esos que me expulsaban de foros y periódicos por contarlo, estaban, de hecho, engañando, intencionadamente o no, a dos millones de nuevos compradores de carísimos pisos (1); y dicen ahora que lo de la crisis inmobiliaria lo sabía todo quisque, que se veía venir, que no podía durar, con subidas de precios del 15% anual. ¿Estaban, entonces, los que lo sabían, estafando a sus compatriotas a conciencia, encubriendo el fraude que es este nuevo gran juego de la pirámide?

¿O es que me diréis que también lo sabían los estafados, los que ahora no pueden pagar sus hipotecas, los que pierden sus empleos para iniciarse en una esclavitud aún peor que la de estar endeudado de por vida por cobijarse bajo techo propio, que es la de que un banco les exprima para siempre a cambio de nada? ¿Es posible que ellos también lo supieran y se metieran en la encerrona a sabiendas? No. Ellos son las víctimas. Ellos, marmolillos, se fiaron del clima de bonanza sin fin apuntalado por una pléyade de infra-periodistas ganapanes sin vergüenza, amasanderos de las medias verdades por un jornal, de esos medios que financia la Banca para apalancar el Régimen. Ellos, los damnificados, son los que, confiando en la clase política —ésta, en realidad, conchabada con los trampistas—, están hoy en el desplumadero.

Compruebo, otra vez, que, en España, el mayor yerro no es desvelar la realidad, sino hacerlo con inconveniente anticipación. El extravío es tratar de impedir las consecuencias que traerán los amaños que se ocultan: en este caso, tratar de evitar una estafa generalizada, cosa común en este Reino de la Corrupción Ubicua. Ese es el asunto. El pueblo existe para ser estafado continua e impunemente por los de siempre: los banqueros y sus corifeos, los empresarios de las relumbronas familias capitalistas y los políticos rastreros. Y todos los que anticipamos el hecho, merced a nuestros conocimientos y pesquisas, debemos permanecer en silencio mientras consuman el pillaje; o si no, les figuraremos maníacos peligrosos, locos de atar.

—¿Por qué denuncian, si no, en vez de aprovecharse de lo que saben? —razonan esos delincuentes de cuello blanco— Nadie que pueda hincharse a ganar dinero dejará de hacerlo por no engañar a los demás. Nadie. A menos que esté como una cabra... ¡Vayan, pues, al manicomio el chiflado y a la ruina los engañados! ¡Y disfrutemos nosotros de nuestro dinero en libertad!

(1) Entre 2006 y 2007, con la burbuja a punto de estallar y con la Banca inyectando cantidades ingentes de dinero ficticio en el mercado inmobiliario, se vendieron 1.180.000 viviendas nuevas y 870.000 viviendas de segunda mano a los precios más altos jamás imaginados. El comportamiento de la Banca y del Estado en estos dos últimos años constituye, para las clases trabajadoras, un inexorable degolladero de hipotecas impagables; un auténtico crimen, máxime cuando la Banca pensaba cerrar el crédito a cal y canto, provocando la ruina de las promotoras y el despido en cadena de más de dos millones y medio de trabajadores durante 2008 y 2009. (Datos del Colegio Oficial de Registradores)

¡QUE PAREN EUROPA, QUE ME BAJO!

Durao Barroso asegura que el NO de Irlanda al inextricable Tratado de Lisboa no paralizará la ratificación de éste; que se seguirá trabajando con los distintos países. La pregunta es para qué. Con un NO, basta; a menos que el Tratado de Lisboa sea como la moneda: que la adopta el que quiere, sin dejar de estar integrado en Europa (Reino Unido, Suecia y Dinamarca, por ejemplo). Pero no es así: el Tratado es vinculante y debe ser adoptado por unanimidad de todos sus miembros.

Europa y sus diversos gobiernos asociados buscan soluciones. ¿La peor? La propuesta de que no se consulte por referéndum a los países. Total, como decían los del Río, a propósito de la defenestrada Constitución Europea: “Nosotros ¿por qué vamos a decir no, si no nos la hemos leído? Los políticos saben más de estas cosas que nosotros, y habrá que ponerse de acuerdo con la mayoría y con los que sepan más, con los que hayan leído”. Lo contrario que los irlandeses, que dicen que, como no se han leído el Tratado de Lisboa, o lo han hecho y no lo entienden, votan que NO y se quedan como están. Igual que tampoco firman créditos hipotecarios con cláusulas que no comprenden. Los del Río, y el resto de los españoles, sí que firman jeroglíficos, aunque signifiquen luego su ruina. ¿A que sí?

El problema es que Europa pide cuentas ahora al Primer Ministro, Brian Cowen. Pero éste, como resultado de la consulta, tiene el específico mandato electoral de volver a Bruselas y parar en seco el proceso de ratificación del texto comunitario, a pesar de que 18 países miembros ya lo han aceptado “por vía parlamentaria”; es decir: sin consultar a sus ciudadanías respectivas.

Y ahí viene lo más grave. Europa exigirá que Irlanda ratifique el Tratado por vía parlamentaria. De hecho, hasta los periodistas españoles, corifeos del Poder —lame almorranas por un sueldo—, ya lo andan deponiendo en los medios. Y dicen —¡Qué sorpresa!— lo mismo que los del Río. En definitiva, que los europeos deben hacer lo que les dicen los que entienden. O sea, los políticos. Se refieren a esos mismos que aprueban directivas como la de la jornada semanal de 60 horas... Los que entienden. Los que saben. Los electos por el pueblo. Los que blindan los intereses de la Banca Global y lo han tenido que demostrar cien veces, antes de arañar un puesto en las listas de los partidos.

EUROPA: LA MENTIRA, LA ESTAFA Y EL ROBO SISTEMATIZADO


¿Qué podemos hacer ante la mentira, la estafa, el robo, la traición y el miedo que los poderes políticos europeos establecen sobre los ciudadanos europeos?
Europa, “su” proyecto de unión, que acabará mal, así lo espero, está hoy controlada por las multinacionales. Los europeos no cuentan nada más que para justificar la existencia de los lacayos de esas multinacionales y bancos y darles legitimidad. Europa tiene hoy un sistema político más fascista que nunca al servicio del capital puro y duro. En Europa no se sabe qué es un sistema democrático, lo mismo que tampoco se conoce en España. En Europa la democracia es un espejismo, se desconoce.
Un Parlamento en el que no concurran representantes directos de los ciudadanos no es un Parlamento democrático. Un sistema político en el que el Consejo legisla y puede llevar a cabo su política al margen de cualquier control Parlamentario no es democrático.
Un sistema político que deja en manos privadas la emisión de moneda no es democrático. Un sistema político que no respeta las decisiones tomadas en referéndum y continúa su política al margen de dichas decisiones no es ni respetuoso ni, por supuesto, democrático. Si los europeos permiten que el no al Tratado de Lisboa decidido en Irlanda por los irlandeses no sea respetado y tenido en cuenta, no solo serán unos traidores, sino que estarán definitivamente abocados a ser los esclavos del capital internacional y nunca jamás podrán ser hombres libres. Estamos en un momento importantísimo para nuestro futuro.
Los políticos europeos, que han usurpado el poder a los ciudadanos en los distintos países de Europa, por supuesto incluido el nuestro, poniéndolos en manos de bancos y multinacionales, son ellos mismos quienes deciden cuánto poder van a tener, sin límite alguno y sin sistema de responsabilidades alguno. Da la sensación que han calcado el sistema político español.
Así es,
el Parlamento Europeo no cuenta para nada dentro de las instituciones; no cuenta con la iniciativa para elaborar leyes, sino que únicamente participa en su elaboración y bajo la tutela, o vigilancia, del Consejo de Ministros. El Consejo de Ministros se ha elevado así mismo al rango de co-legislador con lo que se elimina la deseable separación de poderes. El sistema judicial europeo no es independiente en absoluto, por lo que la justicia, lo mismo que en España, puede ser comprada e influenciada.
Existe una serie de procedimientos llamados “especiales” en manos del Consejo al margen de todo control y que éste utiliza para establecer sus políticas al servicio de las multinacionales. Hay que saber que existen un sinfín de instituciones que no se encuentran bajo el control o la vigilancia del Parlamento, como puede ser el Banco Central Europeo.
Y también hay que saber que el artículo 104 de Maastricht, ahora artículo 123 del Tratado de Lisboa, permite que la emisión de moneda se encuentre en manos privadas.
Y desde luego la ciudadanía europea no tiene medio alguno de oponerse a los abusos de poder en el marco de esas instituciones.
Hoy los Estados ya no pueden obtener préstamos de sus bancos centrales». ¿Qué quiere decir esto?. Sencillo, que los Estados han dejado su poder para crear moneda en manos de los bancos privados. Los bancos han obtenido de los gobernantes –mediante la corrupción, por supuesto– el derecho, fundamental, de crear la moneda. Antes cuando un Estado necesitaba dinero para construir vías férreas, viviendas u hospitales, creaba por sí mismo su moneda, y no tenía que pagar intereses durante los reembolsos. Esto es muy importante, pues nos condena a trabajar sin descanso en provecho de quienes cobran rentas sin hacer nada.
El Estado creaba moneda de la siguiente manera: El Estado obtenía un préstamo de su banco central (que fabricaba moneda con ese objetivo) y, a medida que el Estado reembolsaba ese préstamo, el Banco Central destruía ese dinero, ¡pero sin que el Estado tuviera que pagar intereses!. Ahora no, ahora el Estado se prohíbe así mismo recurrir a los préstamos de su propio banco central y se priva por tanto a sí mismo de la creación monetaria. Por consiguiente, el Estado, nuestro propio Estado, nos obliga ahora a pedir prestado a instituciones privadas, a las que tendremos que pagarles intereses, que antes no pagábamos. Y esto en interés de quien se establece, del nuestro,?. No, del nuestro no. Se puede comprobar claramente que la deuda pública se ha elevado constantemente, y se puede comprobar igualmente el aumento del desempleo.
En definitiva, con el artículo 123 del Tratado de Lisboa y antes con el artículo 104 del Tratado Maastricht la prohibición de que los Estados pudieran crear moneda se elevó al más alto nivel del derecho, internacional y constitucional, lo que se hace irreversible y pone fuera del alcance de los ciudadanos. A partir de ese momento quedaba prohibido recurrir a préstamos del propio Banco Central, y eso a los ciudadanos europeos no se le dijo. Eso es ser deshonesto y un comportamiento de traidores que deben pagar por ello.
Hay que saber igualmente que existe el AGCS o Acuerdo General sobre el Comercio de Servicio y del que los estados no pueden salir lo mismo que resultaría dificilísimo salir de la Unión Europea.
Estos acuerdos se firmaron en secreto, la generalidad de los ciudadanos los desconocen y tienen el mismo genoma antidemocrático que la Unión Europea. Fue concebido para dar satisfacción a los intereses de multinacionales y de los bancos y su finalidad es eliminar todas las obligaciones en lo tocante al comercio de servicios. Es decir, l
os Estados, en el marco de las negociaciones secretas del AGCS, se quitan entre ellos la posibilidad de prohibir a las empresas comportamientos anómalos : yo dejo de prohibir esto, pero tú renuncias a prohibir aquello otro… La ciudadanía aquí no cuenta para nada, esta indefensa, ¡y nadie habla de esto!. Es irreversible: las multas que los Estados aceptan pagar en caso de retirada son tan prohibitivas que resultan impagables. Los acuerdos del AGCS se negocian, por tanto, en secreto y por una sola persona: el comisario europeo para el comercio exterior… Una sola persona, en nombre de 480 millones de personas, negocia en secreto acuerdos decisivos que afectan a todo el mundo de forma irreversible. Las instituciones no están al alcance de los ciudadanos.
Los europeos estamos indefensos ante los usurpadores al servicio del capital internacional revestidos de falsa honorabilidad. No hay medios para recurrir frente a estas decisiones, no hay organismos de defensa de los ciudadanos, ni siquiera la prensa, que claramente está a su servicio; está comprada, alzará la voz en defensa de los ciudadanos de Europa.
Nos han traicionado en Europa lo mismo que nos han traicionado en España. ¿Qué podemos hacer?

CARTA ABIERTA A MONSIEUR DE SANS-FOY

Monsieur:

Últimamente he leído muchos de sus versículos satíricos (que no confundiré con los "satánicos" de don Salman,) y cada vez estoy más maravillado. Pero no sólo de lo que escribe Vuestra Señoría Ilustrísima, si no de muchas de las respuestas de sus admirables seguidores. Una gozada para la plebe no nacionalista a la que me honro pertenecer.

Mi ubicación está en el "oasis" catalán regido por el "Maketo-Xarnego", don José Montilla (dígase Yusep Muntiya en la "Yengua" propia del Honorable President de la Generalitat, -Honorapla Presidén de la Cheneralitá-), esto en Xarnego-catalá con acento andaluz. Por lo que leo a Su Señoría, don Francisco López, es decir, don Pachilo Pez, en su acerada y acertada terminología, pretende ser un dignísimo émulo en esa "Nación" en que Vd., reside y escribe, de nuestro sin par, (pero con un par que parecen tres) "honorapla", Monsieur Muntiya. Y hasta es posible que lo consiga. Cosas peores se han visto.

Como observo que su denodada lucha contra los gigantescos "molinos de viento" nacionalistas es tan desigual como la emprendida lanza en ristre por nuestro don Alonso Quijano el Bueno, le propongo unir sus esfuerzos a los nuestros y viceversa. Los no nacionalistas de "Euskeria", unidos a los de "Catalonia". Por aquí, andamos un grupúsculo de "chalados en sus locos artículillos", en un blog que se pretende Diario, al que Vd., y los suyos quedan invitados a visitar:

http://www.acratas.net/

Sólo soy uno de los "escribidores" de él. A nuestro Bloguero Mayor, MessageInOut, estoy seguro que le encantaría conocerle. O tal vez, ya le conozca. Le preguntaré. ¿Puedo solicitar la venia de V.I., para reproducir a posteriori y citando su procedencia, algunas de sus sátiras contra los “nazionalistos” de variado pelaje que pululan por su "Nación" tanto como por la "nostra"?. Y es que dada la similitud de lo que ocurre ahí y aquí (exceptuando afortunadamente la proliferación de ratas, perdón, quise decir etarratas), sería muy interesante el uso e intercambio de los "trabajos y los días" de ambos blogs.

Termino, en fin, con un sonetillo y su interpretación auténtica, con que quise en su día exaltar la virtudes de nuestro insigne “Honorapla”

LA IMAGEN DE EEUU, ANIQUILADA EN OCHO AÑOS

La imagen de Estados Unidos ha empeorado en estos últimos años de gobierno del neo-conservador Bush en la mayoría de los países del mundo. Era sabido ya, pero ahora está demostrado por un estudio del Centro de Investigación Pew publicado este jueves, realizado mediante 24.000 encuestas en 24 países. La Humanidad entera espera la victoria de Obama las próximas elecciones presidenciales de noviembre. Sólo eso podría cambiar la percepción de que EEUU es un estado que abusa de su fuerza y que impone sus imperialistas deseos en todo el planeta; un estado que, pretextando afanes terroristas o mercadeos de drogas, invade países para luego expoliar sus recursos naturales. Casi todos los encuestados consideran que EEUU es el estado económicamente más poderoso del mundo, aunque supere sus crisis —como la que ha enfrentado en los últimos meses— causando un impacto negativo en otras naciones. Curiosamente, los aliados de EEUU en el terreno militar y geo-estratégico —aquellos cuyo péndulo político los sitúa coyunturalmente a la derecha— no tienen mejor opinión de los norteamericanos, debido al arrastre hacia el abismo que han sufrido sus economías a causa del irresponsable comportamiento de la Banca americana, en el affair de las hipotecas sub-prime.

Pero es la imagen de Bush la que ha caído en popularidad hasta cotas inverosímiles, y, con ella —ligada a ella—, ha arrastrado la de EEUU. Aunque no la de los ciudadanos norteamericanos. Y eso me parece injusto. Los norteamericanos no son inocentes de todo aquello que perpetran sus marines a lo largo y ancho del globo terráqueo. No en vano Bush fue reelegido como Presidente en 2004 con 64 millones de votos. Y ello, a pesar de las serias dudas sobre si su actuación tras los ataques terroristas del 11 de Septiembre fue proporcionada, invadiendo Afganistán e Irak. Todo el mundo sabe que se trata de dos países estratégicos para el control de las principales reservas de crudo y gas de la Tierra, y que sólo eso fue lo que justificó todos los horrores de Guantánamo y los vuelos de la muerte.

Los norteamericanos son, en efecto, responsables de lo que hacen sus gobernantes electos, sus representantes. Y mucho más en EEUU, donde el impeachment —la deposición del Presidente— es posible, y ha sido llevada a cabo en tres ocasiones: con Bill Clinton (1998-1999), con Andrew Johnson (1868) —y ambos fueron absueltos—; y con Richard Nixon, quien interrumpió el proceso al dimitir de su cargo en 1974, tras la aprobación de su impeachment. Y no sólo por eso son responsables los ciudadanos norteamericanos, sino también porque es imposible que no sepan en su fuero interno que todas las barbaridades que Bush ha cometido en estos ocho años les han hecho vivir mejor, en la inopia de todo el hambre que en el mundo existe, mientras ellos alcanzaban la tasa de obesidad más alta jamás concebida —uno de cada cuatro americanos es obeso—, pronto primera causa de muerte en esa gran nación. Los americanos no pueden no ser conscientes de que sus cinturas se ensanchan exactamente al ritmo de su imperio global.

LA IDENTIDAD POR TODA POLÍTICA: I. El origen de todo esto

La identidad es hoy por hoy el gran motor de la política en España, que también lo sea fuera de aquí me lo reservo, de momento. Desde que la cuestión de las clases sociales dejó de ser excusa para un programa político, desde que la caída del Muro de Berlín en 1989 certificó visualmente la defenestración intelectual definitiva del modelo materialista o marxista, las izquierdas se han ido adaptando a la realidad política subsiguiente de la mejor manera que han podido.

Entre estas izquierdas las hay que quieren rescatar lo más presentable del legado marxiano, su análisis social, económico y político, con un afán emancipatorio y desalienador, y nos ofrecen, desde el republicanismo cívico en su versión igualitaria, una salida posible a las vergüenzas, carencias y contradicciones del liberalismo rampante: estoy pensando en un autor como Antoni Domenech de quien cabe citar libros anticipatorios como “De la ética a la política” o el más reciente “El eclipse de la fraternidad”.

Pero las hay también, ay, las que por el callejón de las izquierdas supuestamente más consecuentes se pasan con armas y bagajes al nacionalismo vasco o catalán: el caso de Madrazo, por ejemplo, en el País Vasco, es quizás el más suave. Pero basta con que recordemos al que fue número uno de los etarratas, un tal López Peña, y tantos y tantos militantes de choque del abertzalismo radical; o el caso de todos los xarnegos que hay en ERC en Cataluña, que constituyen el elemento más agresivo e independentista del nacionalismo hoy en día: Carretero, Ridao, etc., etc., etc., para que podamos advertir la sinrazón que acompaña a todo este trasiego de identidades con la excusa de un hipotético izquierdismo cuyo único referente visible es la oposición a un supuesto Estado central, opresor y de derechas por definición.

Se impone, por tanto, resaltar el aspecto ideologizador y movilizador de la identidad en el panorama español actual, donde dos polos fuertemente consolidados ejercen de fuerza centrípeta que lo invade todo y lo condiciona todo al respecto: el polo español y los polos periféricos (vasco-catalán). En medio de esta vorágine lo que hay, lo que ha motivado todo por mejor decir, ha sido el gran desplazamiento de población que caracteriza toda la historia contemporánea de España, el que llevó a miles y miles de personas y aun de familias enteras desde el campo depauperado y miserable a la ciudad emergente e industriosa.

Los que se fueron a Madrid engrosaron sus arrabales del sur y convirtieron la capital de España en lo que hoy es, una provincia urbanizada con las dos Castillas, y aún Andalucía con el AVE, como interlands privilegiados. Aquí no hubo problemas de identidad porque desde los madrileños más castizos a los recién llegados más desclasados, no hubo elementos de anclaje previos que permitieran crear diferenciaciones identitarias.

Pero los que se fueron a País Vasco y Cataluña y formaron casi la mitad o más de estas dos comunidades, ejercieron el papel de espoleta reactiva para unos nacionalismos especialmente montaraces, reivindicadores de poder político para sus minorías autóctonas, con la raza y la lengua como principales argumentos justificadores. Y aquí está todo el origen de los problemas que tenemos de articulación identitaria en la España actual: los movimientos de población del campo a la ciudad, sin los cuales ni el nacionalismo vasco ni el catalán habrían tenido ninguna razón de ser.

PEDRO JOSÉ CHACÓN

ENFRENTARSE A LA RECESIÓN: DOS SOLUCIONES

La globalización, o movimiento incontrolado de capitales por el mundo planetario, ha demostrado ser un festín de carniceros depredadores en el que nosotros somos las viandas; ha fracasado estrepitosamente, evidenciando que 6.300 millones de personas no pueden poner la solución de sus problemas en manos de sus propios verdugos. Como consecuencia, España está abocada a una ruina nunca vista hasta ahora —más que durante la Guerra Civil o los primeros años de la Transición desde la Tiranía Fascista hacia la Podredumbre Ubicua—.

La violencia callejera, iniciada con éxito por los transportistas este junio, que ya ha causado dos muertos y centenares de heridos, se extenderá a todos los sectores en los próximos meses. Es un hecho. Y habrá cientos de víctimas. Los lectores tienen que saber que a la vuelta de las vacaciones, último reducto para la inconsciencia, una docena de pequeños bancos y cajas de ahorros habrán de ser absorbidos por los grandes, por falta de liquidez. Es decir: se tratará de suspensiones de pagos encubiertas. Esto es seguro, no una hipótesis: lo he hablado personalmente con diversos directores de zona.

En esta situación excepcional, sólo caben dos soluciones para España y los dos tercios más desfavorecidos de los 45 millones de españoles que en ella pernoctan. La primera solución es colectiva y requiere conciencia social y coordinación de esfuerzos; la segunda, individual, y no requiere más que instinto de conservación.

I.- SOLUCIÓN COLECTIVA. Paquete de medidas urgentes a adoptar:

1. Expulsión del Bourbon y de toda su familia del territorio nacional con la prohibición de volver a pisarlo; y adopción de una República Constitucional Unitaria.

2. Salir del Euro y volver a la peseta. Devaluación inmediata que evite la inflación galopante. Es lo uno o lo otro. Pero, por este camino, las exportaciones se fortalecerán y la debacle no la pagarán las clases desfavorecidas mediante el impuesto de los pobres, que es la inflación.

3. Suprimir inmediatamente el sistema autonómico y reducir drásticamente los impuestos, eliminándolos completamente de las rentas inferiores a 2.500.000 pesetas anuales. Reconversión de la Administración, que debe reducir sus efectivos en un 40% mediante jubilaciones anticipadas o capitalización para iniciar una actividad como autónomos.

4. El sistema impositivo debe ser, no ya progresivo, sino geométrico; con un elevadísimo impuesto sobre patrimonio. Es el único modo de regenerar el tejido social dañado por la especulación. Bajar el tipo general del IVA al 8%.

5. Suspender la Bolsa y expulsar el capital extranjero de inmediato. Es una sangría intolerable. Roban a cambio de nada para el país. El valor de una empresa no es ni ha sido nunca el de su cotización bursátil, por la asimetría de información entre especuladores e inversores. Volver a abrir la Bolsa cambiando la normativa.

6. Nacionalizar la Banca española en un Banco de España eficaz, que debe volver al patrón oro, cuyo respaldo es imprescindible para dar credibilidad a la moneda (el que dude, que lea a los premios Nobel Von Hayek y Von Misses; no dudará más). Ello supone adquirir las acciones de los bancos cambiando papel por papel, en forma de bonos u otros recursos. El banco más grande de España, el BSCH de Emilio Botín, por ejemplo, no representa más que 40.000 millones de euros, aunque tiene créditos por 560.000 millones de euros. Catorce veces sus recursos propios. Una verdadera sangría. Eso sin contar con la cantidad ingente de crédito titulizado. El resto de bancos y cajas funcionan igual.

7. Reevaluar y racionalizar la deuda hipotecaria de las familias: disminuir el valor de la deuda y posibilitar la devolución del crédito.

8. Expropiar las viviendas vacías mediante tasación realista y enajenar a costo a familias sin vivienda propia, igualando su situación a las del punto 7.

9. Imponer un régimen del suelo no omnímodo. La propiedad del suelo es de España. El uso es privado, al estilo alemán y británico.

10. Expropiar todos los terrenos baldíos e improductivos, y los solares no edificados, empezando por los de la Iglesia. Ponerlos en explotación mediante arrendamiento a plazo y construyendo vivienda social.

Está claro que, de intentar poner en marcha estas 10 medidas, seríamos probablemente acusados de terroristas y de esconder armas de destrucción masiva (y sí; pero intelectuales armas de destrucción masiva contra el crimen organizado), e invadidos de inmediato por fuerzas mercenarias de los EEUU. España se convertiría en otro Irak.

II.- SOLUCIÓN INDIVIDUAL E INSTRANSFERIBLE. La segunda solución es personal, por lo tanto, te hablaré de tú, colega. Requiere que tomes urgentemente las siguientes medidas:

1. Declararte de inmediato en suspensión de pagos individual o familiar, presentando concurso de acreedores ante el juzgado más próximo. No importa que aún puedas pagar haciendo esfuerzos sobrehumanos: tu tren de vida no es ahora soportable, y tienes derecho a declararte en suspensión de pagos. Ello paraliza, vuelve cero, los pagos de todas las cuotas de hipoteca y otros créditos. Tu caso, entre millones que van a ser y están siendo, no se verá nunca por el Tribunal. Que pague Rita. Es importante hacerlo voluntariamente cuanto antes, o serás embargado por el banco y os joderá la vida entera a ti y a tu familia. Habréis de pagar hasta después de haber perdido el piso.

2. Si el concurso prosperase, se negociaría obligatoriamente con el banco, que se vería obligado a una “quita” de hasta el 50% de la deuda. Hacienda también entra en la negociación, con lo cual, veréis reducidos hasta vuestros impuestos. No perderéis la casa. No perderéis nada. ¡Es el american way of life, la única parte buena del sistema en el que estáis metidos, siempre que tengáis los cojones bien puestos y juguéis con fuerza al mismo juego que juegan vuestros explotadores! Estate atento: Zapatero podría cambiar esa Ley que te protege a instancias de los bancos... Declárate en suspensión de pagos en cuanto corran rumores de que la va a modificar.

3. Sumerge tu economía tanto como puedas y ahorra debajo de una losa o del colchón. Nunca en un banco, porque podrían quebrar en cadena, y entonces no responderán más que de 20.000 euros por cuenta, que cobrarás después de muerto.

4. Intercambia bienes y servicios con otros. No cobres dinero. No pagues impuestos a esta caterva para que se los gasten en cohetes y fastos.

5. Haz un plan de uso de los bienes públicos: transportes, bibliotecas (¿sabías que disponen de los mejores video-clubs del mundo gratis?).

6. Blíndate de la publicidad. Quita el volumen de los anuncios. De los carteles, limítate a mirar a las tías buenas y procura no quedarte con la marca que anuncian. El consumismo, no sólo es una ruina, sino que te hace un ser ridículo.

7. Elimina de tu lista de pagos del banco todos los recibos que no sean realmente imprescindibles. Date de baja de ese gimnasio que no pisas, de ese club estúpido, de todo lo que implique una cuota, incluso. Cancela las tarjetas de crédito a excepción de una. Si un servicio sube ilógicamente, usa la lógica: mándales tú las lecturas que puedas pagar ya pagarás algún día. O no, si no puedes.

8. Mueve el coche sólo cuando sea necesario. Que se metan la gasolina cara por el culo. Nunca, nunca, nunca compres lo que está caro. Pasea, folla, pásalo bien, pero no compres mal. Revisa los precios, pierde el tiempo.

9. Ni se te ocurra dejar preñada a tu mujer, aunque te lo ruegue de rodillas o te cierre Gran Cañón del Colorado. Traer un niño a este mundo es una canallada. Hay otras mujeres, te lo aseguro. Y se sienten muy solas. ¡Viva el libre mercado!

10. Invéntate un trabajo autónomo para alternar con el asalariado: procura que sea eso que siempre te gustó hacer, pero que nunca pusiste en práctica por falta de tiempo u oportunidades... Eso se llama trabajo lúdico. Si te van a despedir, que te pille preparado.

[Estas medidas son aplicables C por B a las féminas. Le dejo la traducción de las mismas a la joven Bibiana, miembra del Gobierno, muy hábil en la traducción feminista de los palabros.]

Siguiendo fielmente este decálogo, no te va a invadir EEUU, pero serás considerado un indeseable en poco tiempo. Eso es bueno. Muy bueno. Pronto te acostumbrarás, perderás el miedo y serás libre, a lo mejor, por primera vez en toda tu puta vida.

FÉLIX UDIVARRI

SURREALISMO EN LOS MEDIOS

PRIMER desvarío surrealista: Veo en You Tube la intervención de la Excma. Sra Ministra Doña Bibiana Aido -o Aida-. Dice:

"El próximo viernes, el Consejo, (no, no dijo Conseja), de Ministros y Ministras, aprobará el informe de evaluaciÓN del primer año de ejecuciÓN del Plan Nacional de SensibilizaciÓN y prevenciÓN de la violencia de género, 2007- 2008.
"Quiero agradecer a Sus Señorías de la atenciÓN que han prestado; estoy convencida de que el compromiso con la igualdad de los miembros y MIEMBRAS de ésta comisiÓN será muy relevante a la hora de conseguir los objetivos que la sociedad española nos éstá reclamando".

La cita es literal o muy aproximada.

La Sra Ministra, ante la "tempestad" provocada en los medios académicos con su español del Siglo XXI, "huye hacia adelante" junto a algunas aguerridas partidarias y va a proponer a la Academia que incluya el término MIEMBRAS en el Diccionario de la Real Academia. Me parece extraordinario. ¡Abajo el machismo ibérico-idiomático! ¿Estará "de coña" la Sra Ministra? ¿O tendrá "coña" marinera? Trascendentales preguntas.

Y si dentro de seis años, en 2014, la Sra. Aído/Aída, siguiera de miembra de la Conseja de Ministras de la Gobierna de la República Española y coincidiera allí con M.I.O. que, como he vaticinado, será para entonces Miembro del Consejo de Ministros de la ídem, propongo a nuestro ahora Bloguero Jefe, que inicie una campaña para que los Ministros se denominen del Consejo de Ministros del Repúblico Español. Ni machismo hispánico ni feminismo trasnochado. Igualdad, Sra Ministra de la Ídem.

SEGUNDO desvarío surrealista: De los periódicos:

Leo que el Tribunal Supremo acata, "por imperativo legal", (al igual que antaño los diputados batasunos prometían la Constitución) , la sentencia perpetrada a favor de los Albertos, que, pese a resultar probada la estafa de 24,5 millones de euros a los socios minoritarios de Urbanor, fueron absueltos por prescripción de sus delitos, o diríase propiamente, ex-delitos según el Tribunal Constitucional. Para ello, el T.C., hubo de enmendar la plana al T.S., y entrar (sin competencia legal para ello, según muchos juristas de "reconocido prestigio") a establecer los criterios de cómo debe aplicarse el instituto de la prescripción, conviertiéndose así de hecho (que no de derecho) en una tercera instancia penal.

"Hay gente pa´tó", como dijo aquel cuando le explicaron que Ortega y Gasset ejercía su magisterio de Catedrático de Metafísica. Cabe decir también que "hay interpretaciones pa´tó" . Venga, ¡a la rica interpretación ad hoc!
TERCER desvarío surrealista: La Audiencia provincial de Madrid expulsó al Abogado del Estado, en el juicio que se sigue contra el Comisario Santano y otros tres jefes de la Policía Científica, por presunta falsedad y encubrimiento en el caso del ácido bórico. La Abogacía del Estado se personó como parte acusadora en el proceso ¡y pidió el archivo de la causa! Es decir, se constituyó en parte acusadora para poder defender a los acusados. El Tribunal entendió que su presencia en el juicio carecía de sentido. Por su parte, el Fiscal la acusación pública pide la absolución, y tampoco existe acusación particular. Así pues, ¿podemos suponer el resultado del juicio? Podemos. Y eso que el Tribunal se ha "empecinado" en que haya juicio porque existe un bien colectivo a defender. Pues, desde aquí, le brindamos a los probos funcionarios encausados una idea más en su defensa: que les sea aplicada la "Doctrina Botín": si no hay partes acusadoras, no debe haber juicio.

En fin, desde ahora mismo solicito, a la instancia que corresponda, que sean éste Abogado del Estado y éste Fiscal mis acusadores, si un aciago día resulto ser un presuntos delincuente y soy encausado ante la jurisdicción penal. Seguro que me quedaría en eso, en presunto. ¿O tal vez yo no? Espero no tener que experimentarlo.

PATALETE

ANTI-DEPRESIVO NATURAL E INOCUO

ACRACIA COMO CRISIS DE IDENTIDAD

El libro de Jon Juaristi El chimbo expiatorio (Madrid, Espasa-Calpe, 1999, págs. 27 y ss.) ilustra muy bien una relación entre la acracia –título de este diario- y la realidad cultural vasca (aplicable, creo que también, a la catalana, aunque supongo que en menor medida, habida cuenta la diferencia abismal entre el uso del catalán –habitual entre muchos xarnegos y sus descendientes- y del euskera –en el País Vasco la falta de uso es evidente, palmaria, no supera el 25% del total de población, y paradójicamente esa supuesta carencia ya no puede atribuirse sólo a los maketos, ya profusamente euskaldunizados en sus estratos más jóvenes claro, sino que esa falta de uso se revela hoy, paradójicamente, quizás más entre los nativos, que en muy rara medida acuden al euskera batua, que es la norma oficial del idioma, para hablar entre ellos, y prefieren hacerlo en su dialecto local-).Traigo aquí una cita del libro arriba referenciado, donde aparece una conexión evidente entre la acracia y la crisis de identidad vasca a lo largo de toda la historia contemporánea: “El abigarrado mapa de las culturas políticas se superponía en Bilbao a las culturas de origen –en sentido antropológico- de sus habitantes (entre las cuales se contaba, claro está, la etno-euskaldún de buena parte de la población) y entraban en concurrencia con la cultura oficial del Estado, difundida por la escuela pública. A partir de 1900 habrá que añadir, además, la presencia de una cultura moderna de masas. La ausencia de un elemento de cohesión entre todas ellas tuvo un efecto paradójico: si en las sociedades modernas la cultura o, más bien, la lealtad a la cultura se convierte en el factor principal de estabilidad y funcionalidad de los sistemas políticos, en el País Vasco las lealtades culturales contrapuestas obraron como un acicate continuo de la desagregación y del enfrentamiento. La cultura vino a ser un factor de anarquía.”

Cierro aquí la cita del libro, que luego continúa con una cita, a su vez, de la obra de Lyons Culture and Anarchy in Ireland, 1890-1939, donde este autor “ve la causa primera del conflicto irlandés en «la colisión de una variedad de culturas en una isla cuyo pequeño tamaño convertía la yuxtaposición de aquéllas en potencialmente –y, a menudo, realmente- letal»”.

Bueno, son cosas ya sabidas, creo, pero me han permitido conectar el título de este diario con la realidad cultural vasca, que es la que conozco y donde vivo, y también supongo que con la realidad cultural catalana, que es la que conocéis mejor los que hacéis estas páginas.

Saludos maketos.

PEDRO JOSÉ CHACÓN

YA VEREMOS

Masas resignadas y pasivas en las antípodas de lo que se ha descrito como conjunto de ciudadanos libres y capaces de decidir porque son completamente independientes.

Preocupa la suerte de España, en trance de desaparecer como Estado, el trance eterno de todas las épocas, como siempre y, desde luego, sin posibilidades de recuperar el respeto en el concierto internacional porque nunca lo ha tenido. Se conoce, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, que la española es, hoy por hoy, una sociedad indigna que fomenta el robo, la mentira y la injusticia en detrimento de la verdad, la dignidad y la justicia. Una sociedad angustiada y miedosa, naturalmente, por ello, poco entusiasta.

Nuestra sociedad es muy pesimista porque ha ido descubriendo, aunque sin perplejidad alguna, que la realidad no es la que le pintaron, ni esa realidad se pliega tan fácilmente a sus designios o, mejor, deseos, como le prometieron.

El formalismo liberal, la mediocridad de los que han gobernado y la ineficacia de los sucesivos parlamentos han resultado decisivos, sin embargo, para, poco a poco, al menos ir predisponiendo contra la partitocracia establecida con traje externo de democracia y, más aún, en este momento de incertidumbre.

Pero a pesar de este accidentalismo y frustración en la resolución de los problemas de España, no hay que admitir que sea mejor una dictadura renovadora, que será lo que probablemente os propondrán los mismos que ahora gobiernan cuando se presenten como salvadores inmaculados de ellos mismos. Y os lo propondrán amartillando una razón de peso.

Este régimen Juancarlista, autoritario y basado en la fuerza, antítesis de una política basada en la razón, no puede, por el mismo empuje de las cosas, seguir manteniéndose, pues fue precisamente un régimen fascista el que coadyuvó a su (auto) extensión.

No propusieron una sociedad igualitaria y generosa, sino de privilegios, compra de almas, y venta del país. Han procurado aumentar las diferencias entre los españoles, pero no ha buscado fórmulas correctoras para disminuirlas. El resultado de la falsedad, la iniquidad, las depravaciones, son treinta años de fascismo socialdemócrata que, sin pudor alguno, pretende renovarse a costa de nuestros hijos imponiendo al suyo. Ya veremos.

JAVIER CASTUERA

LAS MALAS LECTURAS

—Tienes mala cara... ¿Qué es eso que estás leyendo?

—Una intervención en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas... Dice que el sistema capitalista debiera proscribirse; es inhumano y alienta el desarrollo económico desenfrenado, la explotación de seres humanos y el saqueo de los recursos naturales...

—Esas lecturas te son dañinas... No hagas ni caso. Son chorradas de eco-subnormales...

—Pues deja claro que también impulsa las guerras encaminadas a garantizar el acceso a esos recursos, a su depredación.

—Creo que exagera... Su alternativa, el comunismo, demostró no ser viable. No pudo defenderse del capitalismo, demostrando que el egoísmo es el único motor del progreso.

—¿No poderse defender de alguien implica que se es peor que ese alguien?

—El sistema capitalista es lo que verdaderamente funciona.

—¿Funciona? El consumismo excesivo de bienes, el despilfarro y el lujo implican la acumulación insostenible de residuos. Si nos esforzáramos en consumir sólo lo necesario y, mejor aún, lo que se produce localmente, otro gallo nos cantaría. El egoísmo, el nacionalismo y la sed de lujo siempre cabalgan a lomos de otros seres humanos.

—Pues todo el mundo quiere consumir; especialmente vosotros, los excomunistas...

—La humanidad debe "intentar vivir bien", pero no a expensas de otros. Hay que proscribir el imperialismo: ningún país debe ser dependiente de, o subordinado a otro. La guerra da la ventaja a una pequeña minoría. Hay que poner fin a la ocupación de países bajo el pretexto de "lucha contra las drogas", o “la búsqueda de armas de destrucción masiva”.

—Es que las drogas son inaceptables, alienan a nuestros jóvenes y les hacen inhumanos, pasotas e irresponsables... No quieren trabajar. Y las armas de destrucción masiva en manos de extremistas pueden ser letales, lo que causa una gran alarma social... La alarma social es crucial para la toma de decisiones del poder democráticamente constituido.

—Las energías deben ser limpias y ecológicas, y el derroche en el uso de la energía debe perseguirse. Los combustibles fósiles se acercan al agotamiento, pero el fomento de los biocombustibles es un grave error por el que el precio de los alimentos básicos, del arroz y del pan, están provocando hambrunas, tal como advierten el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. La deuda externa de mi país, debiera compensarse por la deuda ecológica del tuyo.

—Eso son chorradas de progreta resentida y barata... No hay tal deuda ecológica, porque a la Tierra no le pasa nada irremediable. Todo eso que llamáis cambio climático ha sucedido ya cientos de veces... Eres demasiado jovencita para saberlo.

—El mundo debería explorar formas sostenibles de energía alternativa, como la geotérmica, la solar, la eólica y la energía hidroeléctrica. Debe respetarse la Madre Tierra. El acceso al agua es un derecho humano, y su privatización debe ser prohibida.

—La propiedad es el principio y alma mater de todo progreso. Sin propiedad privada sólo cabe el caos y el despendole orgiástico...

—La humanidad debe tener acceso a los servicios básicos, como la educación y el transporte, que no deben ser dominados por el comercio privado.

—La libertad de enseñanza es un derecho fundamental. Los padres tenemos derecho a educar a nuestros hijos en las creencias que considemos oportunas. Y mi Mercedes es el verdadero transporte.

—Es una desvergüenza que millones de dólares se destinen a combatir la obesidad en la mitad del planeta, mientras que la otra se está muriendo de hambre. La inminente crisis alimentaria necesariamente traerá el fin del libre mercado, si países que sufren hambre se ven obligados a exportar sus alimentos. Es un caso similar al del petróleo, donde la prioridad radica en venderlo en el extranjero, antes que en el mercado doméstico.

—La libertad de empresa implica vender donde nos dé la gana, donde se encuentre el máximo beneficio. Es lícito procurar el máximo bienestar a tus hijos. Y sí, de acuerdo, estoy un poco gordo. Tengo que ir más al gimnasio... Me voy... tenemos gente a cenar en casa. Te dejo el dinero en la mesita. Algo menos que de costumbre, que los tiempos están muy mal...

—No entiendo por qué acepto que vengas a follarme cada jueves a cambio de cuatro chavos... No tengo perdón de Dios.

—Si no fueras mi amante, serías, por ejemplo, mi empleada. Y vendrías a trabajar mañana a las ocho, como cada día... Abrirías la tienda y repondrías todo el género... Y luego, te tocaría cambiar los escaparates. Y, desde luego, tendría otra amante, porque a ti no te quedaría tiempo, con tu flamante contrato de 60 horas semanales... ¿No te jode? Si no te sentaras sobre ese culazo impresionante, te devolvía a tu país por hablar de más.

— ...

TRABAJAR COMO CHINOS

La Unión Europea ha aprobado hace un rato la ampliación de la semana laboral por encima de las 48 horas, que era el máximo legal, según el derecho social consagrado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde hacía 91 años. Los ministros de Trabajo de los Veintisiete — haciendo honor al nombre de su cargo, quieren que trabajemos más— han sancionado la proposición de la presidencia eslovena que permitirá a cada Estado miembro adaptar su legislación particular para elevar la semana laboral vigente desde las 48 hasta las 60 horas, en general, y a 65 horas para algunos especiales colectivos, como el de los médicos.

La primera regulación del trabajo asalariado, que se hizo el referente de duración de la jornada de trabajo, se reguló mediante Convenio Internacional en la Conferencia General de la OIT de Washington por el Gobierno USA en 1919. Se estableció entonces el límite ocho horas diarias de trabajo en las industrias, con un máximo de cuarenta y ocho semanales. En la actualidad, en España, la jornada de trabajo está regulada por el Art 34 del Estatuto de los Trabajadores —y por lo que dispongan los Convenios Colectivos que les afecten—, estableciendo que la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo será de cuarenta horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual.

La medida adoptada por la Europa de los Veintisiete es un significativo paso atrás en los derechos de los trabajadores por cuenta ajena que marcará un antes y un después en el concepto de bienestar en la civilización occidental. Entre las justificaciones de los Ministros de Trabajo ha estado la de la competitividad con China, país que, con 1200 millones de personas, ha establecido la costumbre de trabajar jornadas de doce a catorce horas diarias sin levantar cabeza. Pero no se debe olvidar que China es un país comunista en proceso de occidentalización a marchas forzadas, muy motivado desde la Revolución de 1949: China lleva, pues, casi 60 años de comunismo revolucionario y despierta de su letargo utópico para incorporarse al consumismo capitalista, y que todo el pueblo chino participa en ese esfuerzo, que supone que será temporal, hasta la recuperación del país. Pretender que el resto de los estados, y especialmente los occidentales, se adapten a las costumbres laborales impuestas por el poder chino del partido, el ejército y el estado de Hu Jintao —pretender que los europeos trabajen como chinos— es una aberración del capitalismo imperante, oportunista de la coyuntura, del endeudamiento familiar, de la crisis económica y de la amenaza del paro.

España se ha "opuesto a la medida", dicen, (la realidad es que se abstuvo en la votación; todo muy ambiguo, muy zapateril... ¿para cuándo el linchamiento civil y moral de esta clase social parasitaria que constituyen los políticos?) por más que, en los ámbitos laborales de máxima eventualidad, con el consentimiento de los anteriores gobiernos del PP y el PSOE, la jornada laboral de 48 horas hace años que ya no se respeta. Para acabar trabajando como chinos, vale la pena exigir la contrapartida de pertenecer a un Estado Paternalista Comunista, en vez de un Estado Sálvese-Quien-Pueda, como es el de la Monarquía Partitocrática Española. ¿No le parece a cualquier lector con sentido común? ¡Que si hemos de ser chinos, seamos chinos comunistas! Pero eso significaría que EEUU podría verse obligado a masacrarnos por terroristas, claro...

ZAPATERO Y LA HUELGA GENERAL

Zapatero acabará sus días como Presidente del Gobierno en cuanto se le oponga la primera huelga general. La primera. El Presidente de la parodia del ‘Como-Si’ no resistirá ni una sola confrontación con su verdadera imagen de lacayo del Poder, y se derrumbará como un guiñapo. Pero Zapatero está tranquilo. Total, con lo cornudos consentidos que son los españoles, ¿qué podría motivar que en España se declarase una huelga general?

Pues lleve mucho cuidado el Presidente de la inanidad, porque se la está jugando. Verdad es que la huelga general no la organizarán los desahuciados por no poder pagar las hipotecas, porque no son suficientes en número y, además, tienen tal complejo de gilipollas —ellos, que quisieron especular con el ladrillo, como los ricos—, que han terminado con su dignidad castrada para muchos años. Cierto es que la huelga general no la provocarán los bajos sueldos, porque habrá decenas de candidatos, oriundos o foráneos, para ocupar cualquier empleo vacante, con el beneplácito de los acomodaticios sindicatos. Indiscutible es que la huelga general no la secundarán los funcionarios, agradecidos a la crisis por ser una de las pocas clases privilegiadas que podrán permanecer en el limbo de los que son ajenos a los vaivenes económicos. Axiomático es que la huelga general no servirá, en fin, para reforzar la solidaridad, la conciencia de clase y el espíritu revolucionario en los trabajadores; que no la hará la izquierda política para suspender la actividad del Estado e instituir el control obrero de la producción y de la administración estatal, para iniciar la revolución social, porque es la propia izquierda política la que está en el poder. Y en la España actual, paradigma de la insolidaridad civil, tampoco la plantearán los sindicatos, que no son más que organizaciones estatales para la salvaguardia del Estado Partitocrático de las Autonomías, con lo que va a ser difícil que hagan otra cosa que dinamitar la huelga general, tratar de impedirla con todas sus fuerzas.

La huelga que se inventó a finales del siglo XIX, cuando los movimientos obreros mundiales, de creciente influjo, la esgrimieron con propósitos sociales, reclamando leyes o reconocimientos organizativos, y políticos, demandando derechos, la huelga digo, será tenida por general por cuanto concernirá a toda la fuerza laboral del país; pero no por ello, necesariamente, habrá de ser organizada por sindicatos, federaciones o centrales obreras, ni siquiera por organizaciones de empresarios y autónomos, tal como sucede en el caso del transporte ahora mismo. Porque, en este siglo XXI, todo se transforma, y la huelga general también va a evolucionar.

La próxima huelga general que exterminará al PSOE de Zapatero será la de los consumidores insatisfechos; pero no porque los españoles se vayan a declarar de carteras y monederos caídos, no; sino porque ya no podrán consumir ni siquiera el mínimo necesario para satisfacer sus inclinaciones esenciales, primarias, más allá de la comida, el vestido y el techado. La huelga general la producirá, no el enfrentamiento marxista entre clases y sensibilidades, sino la tirantez entre las empresas productoras ansiosas por vender y la masa ávida de poseer, de comprar. Esa tensión, esa diferencia de potencial ante la falta de liquidez, se irá acrecentando, mientras las campañas publicitarias irán reforzándose, incidiendo, provocando roturas de hiel, ansias irresueltas, frustraciones, hasta que toda la energía acumulada produzca una gran implosión social que paralice el país —“Si no puedo consumir, que se joda todo”—, y en la que el bufón de Zapatero se vea engullido como en un gran agujero negro. Si los españoles no pueden consumir otra cosa, devorarán como Saturno al Gobierno.

NOTICIAS DEL FUTURO

HISTORIETA DE UNA UCRONÍA (FINAL)


Llegó después el llamado gobierno de coalición —coalición de corruptelas e intereses. Casi toda la clase política con alguna representación parlamentaria de ámbito nacional se unió aparentemente para continuar su desgobierno y saqueo de la riqueza nacional. La clase política, completamente desacreditada a aquellas alturas, era incapaz de llevar a cabo una política de verdadero aliento nacional o de iniciar una auténtica regeneración, y el “Imperio”, temiendo lo peor, que bien podía ser un estallido revolucionario incontrolado, decidió apoyar la opción republicana. El grupo de “iluminados”, como burlonamente llamaban los polítiquillos “establecidos”, a los miembros del MCRC, agrupados en torno al viejo abogado y notario Antonio García-Trevijano, cobró de pronto una importancia decisiva. Los numerosos grupúsculos republicanos, dispersos por la geografía nacional, finalmente consiguieron unirse en torno al octogenario “outsider” de la política, logrando formar un potente movimiento de ciudadanos por la Republica.

Muchos de los disidentes arrojados a las tinieblas exteriores de los partidos, que no compartían las corruptas prácticas de éstos, se unieron al movimiento republicano. E incluso algunos como en el caso de Rosa Díez, que continuó con su pequeño partido de también pequeña representación parlamentaria, se integró en el Movimiento Ciudadano hacia La República Constitucional. Entonces ya, la difusión de las ideas de grupo nucleado en torno al ”Viejo de la Montaña” —como comenzó a ser llamado burlonamente por los políticos del “establishment” A.G-T— fue rápida y espectacular.

Se sucedieron unos años de vergonzosa caída en el mas profundo descrédito de todos los efímeros gobiernos de la “Monarquía parlamentaria”. En paralelo, los gobiernos de las Comunidades Autónomas, varias de las cuales se habían constituido en verdaderos Estados independientes “de facto”, estaban todavía mas desacreditados, si es que ello fuera posible, que el Gobierno mal llamado central. El clamor de la ciudadanía contra aquel estado de cosas, pidiendo una profunda regeneración política nacional, era prácticamente unánime.

La opción republicana, creció con un efecto de “bola de nieve”. Y en un momento dado, la “masa crítica” ciudadana determinó, con la misma certeza e inexorabilidad de las ciencias físicas, que la disyuntiva República-Monarquía se dilucidara en consulta al verdadero titular de la Soberanía, es decir al pueblo español . Y así, finalmente hace escasas semanas, en los primeros días de junio de este año de gracia de 2014, el inevitable referéndum ha sido arrolladoramente ganado por el MCRC, que ha tomado las riendas de la gobernación del Estado, porque, convocadas elecciones de inmediato, los antiguos partidos han sido prácticamente borrados del mapa electoral. Los gobiernos de las Autonomías —recto: Taifas— han quedado suspendidos ante el clamor ciudadano que lo reclamaba, aplicando la propia Constitución de 1978, aún no derogada..

García-Trevijano, el viejo octogenario con sus cercanos noventa años, ha renunciado a la Presidencia de la República. Pero se le han reconocido sus méritos con una Presidencia Honoraria. Nicolás Redondo Terreros ha sido proclamado Presidente ejecutivo de la III República Española, y Rosa Díez, Primera Ministra. Diez, de los dieciséis nuevos ministros, pertenecen al “antiguo núcleo duro” del M.C.R.C. Aquellos primeros colaboradores, algunos de ellos primero distanciados por cuestiones personales mas que ideológicas, volvieron a unirse en torno al “Viejo de la Montaña”, apelativo que, si bien sus detractores utilizaban peyorativamente por su remisión al viejo jefe de los “hachisxinos” —luego “asesinos”— medievales, utilizaban para referirse a Trevijano, son ahora sus partidarios quienes lo reclaman, pero identificando la “Montaña” con aquella de la Asamblea en la Revolución Francesa.

Así, entre otros, ocupan carteras ministeriales, Tony Díaz, Pepe Fernandez, Javier Castuera, David Serquera y... Miguel I.O. (es decir M.I.O, o msgio, en defininitiva, MessageInOut), nuestro virtual amigo y director del antiguo blog Ácratas, luego convertido en Diario impreso y digital, en la actualidad diario de referencia del MCRC , y el que posiblemente más ha influido, con su demoledora actividad crítica del Régimen Partitocrático, en el triunfo de la nueva República.

Él es el nuevo Ministro de Ciencia y Tecnología. El “jodío ingeniero”, como solía llamarle. Y yo, un antiguo “obrero agrícola”, título profesional de mi primer D.N.I., voy caminando y divagando subiendo a pie por el paseo de la Castellana camino de su despacho para entrevistarme con él, mientras repaso las últimas palabras de esta ucrónica historieta en mi vieja P.D.A.

¿Qué le diré al nuevo Ministro? ¿Qué me dirá él, que aún no me conoce ni en fotografía? . En esto le llevo ventaja, pues su rostro ha sido ampliamente difundido estos días junto a los miembros del equipo ministerial. ¿Y si...?

—¡Ah, no, no, Sr. Ministro! De ninguna manera voy a cambiar mi actual status de jubiloso jubilado o el “extremenian way of life”: Mis tres o cuatro caminatas semanales hasta la pequeña huerta herencia de mi abuela materna, ocho kilómetros ida y vuelta; volver a arar la tierra, ahora ya con “mula mecánica”; arrancar una lechuga e irla deshojando sentado bajo la sombra de un naranjo, junto al pozo redondo con agua de clarísimo manantial, mojarla y comerla sin aderezo alguno... Eso, Sr. mío, digo M.I.O., no tiene precio, ni lo voy a cambiar por despacho enmoquetado ni por cargo alguno, igual da que sea grande, mediano o pequeño —le diría—. Pero si quiere que siga escribiendo mis historietas o croniquillas de “mosca cojonera”, refiriendo las “fazañas” de los políticos ineptos del nuevo régimen republicano (que, sin duda, haberlos los habrá ), las compondré con sumo gusto y de forma gratuita. Como siempre.

Y así, divagando y elucubrando, este viejo sexagenario y jubilado Patalete ha llegado hasta el Ministerio. Ya estoy en la puerta. Veamos como se llega hasta el despacho de un Ministro de la República....

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