LOS ENIGMAS OBVIOS


Sólo 3 personas en el mundo, 3, habían tenido ocasión de leer el manuscrito de la nueva novela de Dan Brown, El símbolo perdido, antes de que fuera entregado a la imprenta. Esto, al menos, proclamaba la prensa, entre asombrada y fascinada por tamaño secretismo. Tres personas que, según también indicaban algunos medios, cuando el libro viese la luz serían encerradas de por vida en las cámaras acorazadas de Random House, como hacían los faraones con sus arquitectos, para que no trasmitieran nunca el secreto de la composición.

Para completar la parafernalia, en aquellos países en que el texto no iba a salir en su lengua original la traducción se repartió entre varios equipos distintos, incomunicados entre sí para que el uno no le soplara su parte al otro y de esta manera acabaran reconstruyendo el cuadro final. Y lo que era peor: ¡se lo comunicasen a los periodistas antes de la premiere mundial! Aislados, pues, en diferentes

LA NUEVA BURBUJA

Las ayudas desmedidas para salvar al sector financiero del desastre ocasionado por la grandiosa burbuja creada por él mismo (denominada burbuja inmobiliaria por los medios convencionales) con ayuda de los Estados, el papel adoptado por los Gobiernos como prestamistas de última instancia y los gastos realizados para reactivar la actividad económica deteriorada por aquélla, han supuesto un incremento de la deuda pública de los Estados industrializados hasta niveles desconocidos hasta ahora.

CLAMA EL PROFETA

(A Mariam)

Todavía quedan
muchos palestinos vivos,
oh, hijos de Sión.
Un tiempo largo desterrándolos,
encarcelándolos,
torturándolos,
asesinándolos,

DESMANTELAR EL RÉGIMEN (I)

Los rebaños nunca se oponen a que se derriben las cercas que los confinan, aunque sea tarea de otros el demolerlas contra la voluntad y los intereses de quienes las levantaron, que son los pastores y los propietarios del hato. Por eso, la liberación de los 40 millones de conciencias —que harían del español un pueblo soberano— no podrá venir de la fuerza interior de ellas mismas, sino de las de otros: de un suficiente puñado de hombres libres capaces de jugarse el todo por el todo en la ejecución de

EL HOMBRE INDEPENDIENTE O PERIFÉRICO

En 1977 expliqué en un artículo publicado en la revista “Tierras del Sur”, de Sevilla, qué era un periférico. Como entonces gobernaba en España la UCD (Unión de Centro Democrático), fue con relación a este “Centro” como definí la periferia. Ahora ya no se trata sólo de un partido o un país: ahora todo se ha centrado, hasta el punto de que resulta imposible distinguir el programa de un partido socialista (centro-izquierda) de uno conservador (centro-derecha). Pues bien, es a prácticamente el mundo entero a lo que se puede aplicar lo que defendí en aquella ocasión: la oposición natural a la derecha, siempre ha sido la izquierda y viceversa, pero la oposición natural al centro, la única lógica, coherente y verdaderamente opuesta es la periferia. Traslado aquí algunos puntos del artículo aquél:

“La periferia existe; y existe no sólo como oposición al

DIÁLOGO ENTRE INDEPENDIENTES

Conversación entre dos independientes, verdaderas raras avis en el maravilloso reino de Hispanistán, donde abundan las especies lumbrícidas:

—Hacía tiempo que no te veía, muchacho, ¿cómo te va?
—Psss… —el joven se encoge de hombros—. Ya ves, me doctoré este verano y...
—Vaya, ¡enhorabuena, no es fácil antes de los treinta! ¿Y ahora, qué?
—Pues eso… que me he encontrado con que me cierran todas las puertas al paso. Por ejemplo, en la universidad,

EL ARTE DE DESTRUIR UNA NACIÓN

Dijo Thomas Paine que la naturaleza y el propósito de toda Constitución es prevenir el gobierno de partido, estableciendo un principio común que limite y controle su poder ; y que advierta a los partidos: “Hasta aquí habréis de llegar y no más allá”. Pero lo que hemos experimentado

DEFENSORES DE LA "TERRA CATALANA"

Interesante concepto ese de la defensa de la Terra Catalana. Y de sus supuestos derechos, tales como su 'lengua propia' —'lengua telúrica', por tanto—.

Y yo me pregunto: ¿De quién es la Terra Catalana? Pues, en general, no resulta ser especialmente de los que la defienden. Cada palmo cuadrado de esa Terra Catalana

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