LA MADRE DEL POETA

—Madre, que nos vamos y Manuel no está.
—Dicen que se ha ido, pero volverá.
—Madre, que la guerra no está para andar por esos caminos, con ochenta ya.
—Si no voy contigo, marcharé detrás.
—Madre; siete lobos fui anoche a matar; perseguí sus sombras y tiré el puñal; que eran siete obuses sobre el olivar. Voy a ver que hicieron; déjame ir allá.
—Si no voy contigo, marcharé detrás.
—Madre: tengo frío, toso y nada más; y aunque tú me arropas, manos de rosal, ojos de mi cuello, pecho de torcaz, tú tampoco puedes calentarme ya. Madre: estoy enfermo, voy a un hospital.
—Si no voy contigo, marcharé detrás.
—Madre: ¡Adiós España! Los traidores ya vienen como los lobos y huye el recental. Sobre las palomas vuela el gavilán; torres sin cigüeñas, niños sin hogar. ¡Ay cuántas desgracias trajo un rabadán hasta el Pirineo, desde Gibraltar! Un dolor errante y otro dolor más; solos en la senda sin poder andar. ¡Solos! Como España, toda en soledad. Tú, tan viejecita; yo, como el que más, tiritando vamos, siempre más allá, sin tener abrigo, sin que tengas pan, bajo los obuses de la adversidad.
—Si no voy contigo, marcharé detrás.
—¡Ay tierras de Francia! Qué amargas están, sin que a Don Quijote, sol del ideal, venga a recibirlo vuestro Bergerac. Yo voy a la arena y al viento. Tu irás, madre del Cachorro, pena sin sangrar, entre arena y viento sobre el huracán a donde te lleven, luna de mi paz, lancha sin remeros y ola sin el mar.
—Si no voy contigo, marcharé detrás.
—Madre, ¡que me ahoga tanta soledad, que era ayer llanura y hoy es espinar! Ya no tengo frío, no me arropes ya, cepa de mis viñas, manos del rosal, miel entre romero y agua por San Juan. Siento que no siento, miro sin ver ya. Novia de Sevilla, torre sin cantar, sin mis soledades, ¿dónde quedarás? Por tierras de Francia, odio y vendaval, reina que descalza sobre el cardo va.
—No te apures, hijo, pena de cristal. Si no voy contigo, marcharé detrás.
Fosa sin entierro, muerto sin hogar, crimen sin justicia, lágrima racial, sol que no ha querido monstruos alumbrar y, antes que en mazmorras, muere en libertad, dos soldados negros —noche en Senegal— entre cuatro pobres tablas sin pintar, peregrino eterno de la soledad, al mejor poeta llevan a enterrar. ¿Dónde está Roxana? ¿Dónde el capitán de la noble espada y el airón lunar? Francia sin poetas como España está; sotas de villanos manchan el solar y un París de lepra baila su cancán. Cae aquí de bruces, se levanta allá, triste y rezagada por el arenal, sólo va una madre trémula y tenaz, lámpara y cenizas con el funeral; los nublados ojos, lágrimas la faz, fijos en la caja que va lejos ya.
—No te apenes, hijo; vuelvo a caminar. Si no voy contigo, marcharé detrás,
A las pocas horas, sobre el arenal de la Francia —cardo y odio montaraz—, cuando ya no hay leños con que calentar, ni una tierra amiga con flor del pan y a una soledades va otra soledad, se murió la anciana, mínima y tenaz; y aún en su delirio dice al expirar, cepa que sin armas los racimos da:
—Aunque no me digas manos de rosal; y aunque no haga falta que te arrope ya, como no hay caminos —rosa o pedernal— para andarlos juntos, lirio de San Juan, donde tú descansas quiero descansar. ¿No te lo decía, pecho de coral y alma que no supo nunca sola andar? Sombra de tu sombra, luna de tu erial, adonde tu vayas siempre irá mi afán. ¡Si no voy contigo, marcharé detrás!

Alfonso Camín

EL BANCO DE ESPAÑA NOS DA LA RAZÓN

El informe semestral del Banco de España —publicado el 27 de julio, aún calentito— reconoce que, en el segundo trimestre del 2008, nuevos brotes de tensión financiera se materializaron en otro aumento de las primas de riesgo crediticio y, en un tono más negativo, en las bolsas. Y, dejándose de circunloquios absurdos, como si todo esto no se supiera ya desde hace meses, datos son datos, confirma nuestros cálculos: El PIB del segundo trimestre creció un 0,1% y el PIB interanual se sitúa oficialmente a finales de junio en el 1,8%. Bueno, mejor no puede calcularse por nuestra parte con tres meses de antelación, ¿no? Nuestro cálculo era del 1,7539%; es decir, exactamente, redondeando a un decimal como hace el BdeE, un 1,8%...

¡Pero qué sorpresa inesperada para nuestros lectores! ¿Cómo nosotros, este agregado de acratillas, podemos saber o adivinar lo que va a reconocer en Ministro Solbes unos meses después? ¿Somos profetas? ¿Nigrománticos quizá? ¿Tenemos relaciones con Belcebú? ¿Poseemos una máquina del tiempo? Pues no, nada de eso hace falta para acertar un pronóstico de este tipo, porque la Estadística, cuando se aplica a 45 millones de personas se comporta como un reloj suizo.

Pues muy bien, nuestro querido Banco de España. Nos congratulamos de que tus funcionarios, tan competentes como bien pagados, nos proporcionen un dato que ya sabíamos, y que les sale completamente gratis a los españoles que nos leen; y nos congratulamos de no tener que rehacer los cálculos para finales de año 2008 para saber si comeremos uvas o caquitas de cabra. Porque no hace falta. Ya advertíamos de la enorme precisión de nuestro ajuste, con una R2 del 99,5%. Esto es lo que hay: serán caquitas. El tercer trimestre del año se cerrará con un crecimiento del PIB interanual del 0,4%: y el cuarto trimestre, es decir, la referencia del año 2008, cerrará con un decrecimiento del PIB del –1,4%.

Decíamos en nuestro anuncio de ruina inminente que "lo que predicen nuestros cálculos, absolutamente incontestables, queridos españoles, es un desastre capaz de cambiar, no ya el Gobierno de Zapatero el Mentiroso, por el de Rajoy el Neocon, sino el Régimen putrefacto entero. Puede ser y será el adiós a la monarquía partitocrática —fraude de libertades políticas y, consecuentemente, estafa económica a los ciudadanos, dominada por la Gran Banca de los Botín, González, Fainé, Ron, Blesa o March—; y la instauración de una República Constitucional Unitaria, con la moneda fuera de la unión monetaria de Europa (los alemanes ya no aceptan los euros imprimidos en España; sólo los suyos), bajo el imperio del Banco de España otra vez, con la banca forzosamente nacionalizada, quizás por mucho tiempo."

Que repiquen las campanas a muerto por la economía española. Porque datos así se reflejarán en un paro brutal que rondará el 15% de tasa nacional, con zonas de índices de paro espeluznantes, y con una inflación desbocada que será del 6,5%, como mínimo. ¿Cuándo vais a empezar a hacernos caso y tomar medidas como las que os proponemos en nuestro manual para salir indemnes de la crisis?


NOTA DEL EDITOR: Pero bueno, lo que vosotros queréis saber aún es qué pasa si recalculáramos las previsiones con los datos del BdeE, aunque sean muy parecidos... ¡Pues lo hemos hecho, claro! Y el resultado es éste :

¡Fijaos bien, no sólo en el resultado final, recesión con PIB=-1,34%, sino en el ajuste de la curva del 0,9996, que significa CERTEZA ABSOLUTA!

EMILIO BOTÍN III: MIENTES

En España no hay mafia porque la banca ocupa su lugar. Si le echamos un vistazo a la historia de Europa, comprobaremos que, en ningún país, estos putos banqueros agiotistas y estraperlistas han tenido jamás el poder absoluto que se siguen arrogando en España para hacer y deshacer a su antojo. Se han lavado la cara vendiéndose como parte fundamental del sector servicios, nos dicen que un país moderno tiene que tener una banca competitiva y que nosotros tenemos la mejor del mundo. Pero ellos ni son modernos ni son sagaces, sólo tienen una virtud: haber sido oportunistas, colaborando de manera decisiva con el poder como les tocaba hacer.

El objetivo de estos especímenes carpetovetónicos, disfrazados de hombres de negocios, caricatura risible de su modelo anglosajón, es seguir manteniendo su parque jurásico en pie, que las sucesivas generaciones de españolitos les sigan pagando el peaje por toda la cara. Para ello cuentan con el servicio de los propios partidos políticos mamporreicos que financian. No podía ser de otra manera, ahí van todos los golfos unidos para embaucar y estafar a la parroquia local sin someterse a control democrático alguno. ¡Pardiez, y qué éxito han tenido! Miren como han conseguido enmierdarnos a todos para crear una horda de esclavos felices: los mansurrones y dóciles españoles, convertidos en baladores hipotecarios. Ni el enano psicópata del Ferrol, en sus más orgasmáticos sueños megalomaníacos, pudo imaginar una forma de sometimiento tan eficaz.

Todo esto nos conduce a una simple y desgraciada tesis: la banca española tiene la posición que tiene, no por su internacionalización, ni por lo brillante de sus ideas ("añam Emilio Botín, cherman offf banco santander, gud ifni) sino porque ése es el premio recibido por haber apoyado a la dictadura franquista. ¿Lo quieren más claro? Infórmense sobre la vida y milagros del patriarca de los March y santo patrón de los timberos, el que se iba de putas con el padre de nuestro Botín. Juan March Ordinas, el último pirata del Mediterráneo, a la sazón diputado en las Cortes de la II República, cuando decide hacer su apuesta secreta por Franco poniendo a su disposicion avioncito, armas y financiación. Sí, sí, también le vendería a la República, pero escopetas de feria a precio de oro, no fuera que tuvieran alguna oportunidad de contrariar a los Hitler, Mussolini y Paquitos. Claro está, que este elementazo no iba sólo. En ese barco de golpistas y señoritangos, estaban los Koplowitz, Botines, Coca, Fierro, Fenosa, Meliá, la familia Ybarra... los mismos, que a través de sus herederos, siguen teniendo la sartén, con nuestros cojones dentro friendo, por el mango. ¿O acaso se habían pensado ustedes que el régimen partitocrático, nacido en la Transición, fue establecido por voluntad de todos? Si, amigo lector, el hecho de que seamos una Monarquía Cocotera, alegría de no pocos adictos al lameculerismo, se lo debemos a esta generación prodigiosa. En Alemania se los habrían pasado por la piedra en Nüremberg; aquí les seguimos balando y permitiendo que sigan cardando la lana.

Resulta, por eso, de una ingenuidad enternecedora, que un tío que debería estar en la cárcel siga pasando por un honesto hombre de negocios —si es que tal cosa existe entre los banqueros—. Nos ha dicho el Papa Botín que todo va de maravilla, que él nos va a salvar el país con ese 16% mondo y lirondo que nos ha sacado este año del costillar. Sin embargo, en el extranjero, los que tienen algo que ver con el políglota cantabro-irlandés, están de purito acojonaditos y empiezan a temerse el hostiazo. La prensa destaca que el Santander está iniciando con retraso el mismo caminito emprendido aquellos gigantes norteamericanos con pies de barro, que esos beneficios son el chocolate del loro, pues el banco está colocado encima de una montaña explosiva de hipotecas basura —ah, el cortijo español!— que empiezan a entrar en default y ya le han recortado al Santander un 5% de sus beneficios. Botín los tranquiliza con su fluido inglés: "¡No problemo, güi jaf suzamericaaaa!".


PEPE FERNÁNDEZ

ZAPATERO, EL CONGELADOR

Vuestro Presidente del Gobierno ha salido a la palestra con un nuevo engaño. El de la congelación de sueldos a los altos cargos. Yo, que vivo en Galicia, me he preocupado de saber cuánto ganan en 2008 los altos cargos gallegos puestos ahí por los gobernantes actuales, que fueron los que perdieron las pasadas elecciones y, sin embargo, por arte de birli birloque, están en el poder. Por ejemplo, veamos cuanto ganan en la Consellería de Presidencia, Admóns. Públicas e Xustiza.
Decir que se trata de los salarios únicamente, a los que habría que añadir dietas y todo tipo de complementos que por ley, dicen, les corresponde. O sea, un pastón del gordo señores. Veamos:

Concelleiro 73.843,89 € ( mas de 12 millones de pesetas)

Secretario Xeral
Santiago A. Roura Gómez 58.822,42 €


Secretario Xeral
Santiago A. Roura Gómez 58.822,42 € Este cobra dos veces, o al menos así está recogido, y cobra por cuatro de los conceptos por los que cobraba ya antes.

Director General de la Función Pública
Mª Mar Rodríguez Fernández 57.105,15 €

Director General de Calidad
Juan J. Gómez Romero 57.105,15 €

Director General de Relaciones Parlamentarias
Manuel Guillermo Varela Flores 61.915,48 €

Director General de Xustiza
Begoña Santos Fernández 57.105,15 €

Director General de Interior
Mª Isabel Durántez Gil 68.704,72 €

D.X. Protección Civil
Mª Esther González Saavedra 62.395,53 €

D.X. Admón. Local
Begoña Rodríguez Rumbo 57.105,15 €

EGAP
Carlos Suárez-Mira Rodríguez 59.883,78 €

Delegación Prov. A Coruña
Aurora Moinelo Paradela 48.625,18 €

Delegación Prov. Lugo
Luis Rodríguez Edrosa 50.451,93 €

Delegación Prov. Ourense
Modesta Concepción Carmiña Garrido 52.376,06 €

Delegación Prov. Pontevedra
Mª Carmen Larriba García 52.614,12 €


A partir de aquí, hay mogollón de gente trabajando para los anteriores. El sueldo del que va por el café es de 11.628 €.

Esto amigos, se llama robar por la cara, a plena luz del dia y con la ley en la mano. Y es que no entendéis a Zapatero, que lo que realmente quiere decir es que tendrán que joderse los pobrecillos y aguantar la crisis como todo el mundo sin subirse el sueldo que tienen garantizado mes a mes. Porque para eso somos todos iguales. Y si alguien debe moderar o bajarse el sueldo o salario sólo puede ser el de siempre, la percha las guantas, el currante mamón que no hace más que quejarse.

Y esto no es nada. Ahora que alguien se interese por saber cuánto ganan los magistrados del Consejo General del Poder Judicial (que vais a alucinar). O cuánto ganan los parlamentarios y senadores españoles, etc, etc. Vaya a ser que, como los anteriores, no puedan llegar a final de mes. Debemos estar atentos para que no les falte de ná. ¿Capito?.

SOLUCIONES IMAGINATIVAS

I.- REGRESO AL PASADO

Siguiendo con la recién adquirida mala costumbre de escribir sobre aquello de lo que “sólo sé que no sé nada", voy a continuar con mis reflexiones sobre la no-crisis económica que, según los agoreros y pesimistas vaticinios de varios columnistas de éste mismo periodiquillo de tres al cuarto que, no obstante, es el mejor que circula por la red, nos va a sumir en el profundo pozo de la recesión. ¡Jodidos pesimistas u optimistas informados!

Por el contrario, quien esto escribe y suscribe ve un futuro tan espléndido, que ni siquiera nuestro antropo-optimista Presidente, se atrevería a soñar. Veamos:

En los Presupuestos Generales para el 2008, don Pedro y sus muchachos preveían un crecimiento del 3,3 por ciento. En diciembre pasado, se recortó su previsión al 3,1. En abril dijeron que el crecimiento sería del 2,3; y por aquel entonces, incluso bastante después (parece que fue hace un siglo, pero solo han pasado tres meses), el jefe de don Pedro, es decir, don José Luis, negaba que hubiera crisis alguna, tan sólo un desaceleración del rápido crecimiento económico patrio “sin parangón en Europa”. ¡Hala, ahí queda eso! Ahora en fin, a finales de julio, don Pedro habla ya del 1,6 por ciento, por lo que si la “desaceleración” se llegara a acelerar un poco más, el 2008 concluiría con un crecimiento negativo de, digamos para no equivocarnos, –X.

¿Cómo con tal perspectiva me atrevo a ser optimista, me preguntarán algunos? Pues sí, porque en lugar de ponerme, en plan Casandra, a publicar desastres como la caída de Troya o, para lo que nos ocupa, la reciente caída del Imperio —del ladrillo, claro—, lo que haré ahora mismo son propuesta “constructivas” que, de ponerlas en práctica nuestro Gobierno (el mejor Gobierno que hay en España, no lo duden), ésta no-crisis en que nos hallamos, inmersos o sumergidos, quedará solucionada para siempre.

Primera propuesta: Retroprogresión (no sé si existe el palabro; si no, retroceso). Hace bastantes años leí un relato o novela corta en que una civilización muy avanzada había llegado a un puto desarrollo (otra vez el error al teclear, queria decir a un punto de desarrollo) totalmente insostenible, por lo que se decidió, tras sesudos análisis de los mas preclaros cerebros, que había que volver atrás. En lugar de continuar con aquel desarrollo científico, tecnológico, económico, etc., desaforado que les conducía a un seguro desastre, decidieron una especie de vuelta atrás. Y comenzaron a volver al pasado. Fueron abandonando paulatinamente, y a veces de forma traumática, todos sus logros técnicos mediante una especie de regreso a tiempos pretéritos, hasta llegar a la que llamaron “ Edad de Oro de la Antigüedad”: Economía basada en la agricultura tradicional, enormes rebaños de ganado en los bosques y praderas recuperadas, pesca, etc., y una población diez veces menor. Luego, iniciaron otra vez el camino del desarrollo y vuelta al futuro, pero basado en unas premisas totalmente distintas. Estaban curados de los males de un desarrollo equivocado.

Así que, en consonancia con el “modelo”, propondría a nuestros gobernantes una pequeña vuelta al pasado en la que se puedan visualizar los logros en algunos años. Dejemos de lado todo tipo de ingenios, artilugios, máquinas y cosas de la “modernidad” y volvamos a la “dorada” autarquía de los años 40 a 60 del pasado siglo.

Escribiré de lo que sé un poco, la agricultura. Otros podéis continuar de forma equivalente en la industria o los servicios. Nada de tractores, máquinas cosechadoras y otros diabólicos inventos, sino agricultura ecológica con yuntas de mulos, caballos o burros. Arados romanos o “vertedera” de hierro. Trillar las mieses en la era con los mismos animales ¡Ah que maravilla!, aquellos meses de junio a agosto en que se recolectaban los cereales y el grano para el pan, segando con hoces de “pica” o de “corte”, a destajo “de sol a sol”, es decir desde la salida hasta la puesta del astro rey. Amontonar en el rastrojo las cargas de haces de trigo, luego cargarlos y llevarlos a la era, con los animales, en “palos de sacar” o parihuelas, trillar en parvas circulares durante dos o tres días, con la trilla de tres o cuatro cilindros de madera e insertados en ellos, cuchillas de hierro que rompían y desmenuzaban la mies hasta que la paja quedaba finamente triturada o trillada. Amontonarla en altos conos de paja y grano y luego esperar que hiciera aire para aventar con el “biendro” hasta que quedaba la paja a un lado y el grano separado, limpio y amontonado en otro.

Esto de aventar o limpiar, era un “arte” que ya no llegué a dominar bien, pues cuando pude empezar a hacerlo, llegaron primero las “limpiadoras”, unas rudimentarias máquinas con tolva en la que se echaba la paja y grano trillados y de forma manual, “a brazos”, se giraba la manivela de una especie de ventilador gigante por donde pasaba la paja y grano, y así no había que esperar a que Eolo, nos enviara el viento, que muchas veces, en las eras de Bellotilandia, solo soplaba de madrugada. Había que aprovecharlo y “limpiar” a las dos, las tres o cualquier hora que se antojara al puñetero Señor de Eolia.

Luego, muy poco después, también quedó arrumbada la máquina limpiadora ante la irrupción masiva de las cosechadoras que se impusieron rápida y definitivamente (hasta ahora), llegando a cambiar hasta el paisaje: ya no queda ni una sola era de aquellas, donde convivíamos hasta centenares de individuos algunas semanas del tórrido verano extremeño. ¡Pero qué bien se dormía en la parva, bajo un techo de estrellas que no eran pintadas ni reproducidas artificialmente como en un planetarium! No, aquel planetario era la bóveda celeste y, observándola detenidamente, se llegaba a saber hasta la hora sin reloj alguno. Teniendo en cuenta la posición del grupo de estrellas que en mi pueblo llamaban “las cabrillas” y otros más “leíos” decían las Pléyades, llegué a hacer cálculo horario, acertando con un error máximo de diez minutos a las dos o las tres de la madrugada. Pero no sigamos divagando.

No me extenderé mucho más sobre esto. Solo decir que en los últimos años de la década de los cincuenta, una dehesa comunal de todos los vecinos de unas 2.500 Ha de secano dividida en “cuartos”, uno sembrado, otro de barbecho y dos “descansando”, en los que pastaban unas 2.500 a 3000 cabezas de ganado ovino, caprino y bovino, producía de ésta forma “artesanal” y rudimentaria, para alimentar a unas ochenta o noventa familias de cinco miembros de promedio. Es decir, cuatrocientos y pico habitantes. Y había bastantes mas dehesas, aunque de propiedad privada, en el término municipal.

Así es que nada de dependencia exterior. Volvamos a la autarquía. Disminuyamos los salarios, sueldos, pensiones, o como quiera que llamemos a los ingresos dinerarios, hasta situarlos en el equivalente a las cincuenta pesetas diarias que, aproximadamente, se ganaban en el año 60 del siglo pasado; que en pesetas constantes, podrían ser (ya lo dirán los acráticos economistas “profesionales”) el equivalente de cien mil mensuales, es decir, de seiscientos euros de ahora. Así, los honrados empresarios y aún más honorables terratenientes de nuestra hispánica “piel de toro” no tendrían problemas para facilitar empleo a millones y millones de asalariados que, además de la sal, también podrian adquirir, pan, agua, aceite, vinagre, garbanzos, tocino e incluso algunos otros cereales, verduras y leguminosas, de la rica dieta mediterránea.

Ningún asalariado debería llegar a “mileurista”, pues ello no haría más que fomentar el consumismo, el despilfarro, la molicie y la mala vida. Vida espartana, ascetismo, estoicismo, tomar ejemplo de Fray Luís de Granada, Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, o los anacoretas. Leer sus vidas ejemplares, leer a Séneca y Marco Aurelio. Tirar a la basura televisores, ordenadores, teléfonos fijos o móviles, lavadoras, PDA, navegadores electrónicos —hay que navegar a remo—, aparatos de aire acondicionado, y todo tipo de máquinas, aparatos, o artilugios eléctricos, electrónicos o mecánicos, tanto domésticos como de cualquier tipo. El consumo de energía basada en productos contaminantes, derivados del petróleo, carbón etc, debe reducirse a la décima parte del actual. No es tan difícil. Recuerdo cuando llegó la luz eléctrica a mi pueblo (década de los 50), que el máximo consumo en los hogares era de dos o tres bombillas de entre quince y veinticinco vatios (que por cierto se decía “bujías”) y el de un aparato de radio, que no todos tenían. Con un limitador de consumo que llamaban “chicharra”, por su característico ruido similar al emitido por éstos simpáticos animalitos en su veraniego canto.

Al dejar la escuela con menos de once años, yo leía incansablemente por la noche, a la luz de una lámpara de carburo, mucho mas azulada y clara que la de los “quinqués” de petróleo, o los candiles de aceite. Ese debería ser el consumismo “ideal”.

Estas, señores del Gobierno, ciudadanos de España, son mis ideas para salir de la no-crisis. Sí, sí, ya sé: que se me tildará de reaccionario, cavernícola y mucho más. Pero las ideas o los principios están ahí. ¿No les gustan? Pues tengo otras y otros, que dirían don Marx (faccción Groucho) y nuestra reciente Ministra de Igualdad, Libertad y Fraternidad (y ya lo he dicho antes: si leen a Orwell, pronto también de la Verdad).

PATALETE




II. “REGRESO” AL FUTURO.

La propuesta de “retroprogresión” y vuelta al pasado y autarquía, disminución drástica de los sueldos, salarios, nóminas, pensiones y emolumentos varios, no es la única solución. Hay otra fuera.

Helo aquí:

Léanse los responsables de la dirección de los asuntos patrios, mi relato publicado en éste mismo diario hace unos dos meses, titulado , y toménselo completamente en serio y no como un simple cuento de Ciencia Ficción.

Me dice un amigo mío extraterrestre, ZYXWVUT, (pronúnciese “Zisvut”), que el “modelo” de desarrollo que finalmente se ha impuesto en nuestro planeta es completamente erróneo y lleva en sí mismo el germen de su autodestrucción. Dice que la historia de la Humanidad, es prácticamente la historia de las luchas y las guerras entre familias, clanes, ciudades, naciones o Imperios. Que no se ha inventado nunca un arma por terrorífica que sea , que no se haya utilizado en forma masiva tratando de aniquilar al adversario. Que lo de Hiroshima y Nagasaki tan sólo fue un juego de niños, un aperitivo, aunque produjera cientos de miles de muertos en cuestión se segundos o minutos. Que de no darse cuenta los gobiernos de esto y actuar en consecuencia, en cualquier momento puede “desatarse” el Apocalipsis nuclear. Y llegado ese momento, ya no volveremos a la propugnada autarquía, ni tan siquiera a las cavernas, puesto que aunque éstas sigan existiendo en nuestro querido planetoide, los posibles cavernícolas nos habremos extinguido sin dejar tan siquiera rastro alguno. ¡Bello panorama, que nos habremos merecido sin duda! Las especies animales que sobrevivan a la catástrofe, que seguro algunas lo harán, suspiraran aliviadas de haberse desembarazado de tan dañino espécimen como el “homo estúpidu-diabólicus”.

Dice ZYXWVUT que la única forma de organización político social deben ser unos verdaderos U.S.E, es decir, Estados Unidos de la Tierra, cuyo germen, je, je, je, no puede ser sino la Alianza de Civilizaciones preconizada por nuestro ínclito (ilustre, afamado, esclarecido) Presidente del Gobierno del Reino de España, Autonomías y Taifas adyacentes.

Tambien me dice mi “amigo” extraterrestre, respecto a las fuentes energéticas, que aunque para el futuro a medio y largo plazo podría ser funesta, para lo inmediato (y llama “inmediato” a plazos temporales de entre uno y treinta años, el “joío”), la solución “global” podría ser la nuclear. Que las llamadas “crisis” del petróleo y todas las fuentes energéticas basadas en la extracción de fósiles, dejarán pronto de llamarse así, puesto que progresivamente se irán agotando de manera inexorable e inevitable.

Que se debe abrir el debate sobre cómo deben ser éstas centrales e incorporar cuantas medidas de seguridad se han ido descubriendo. Que el ejemplo de Chernóbil, puede ser muy útil para no incurrir en los mismos defectos propios de la niñez o adolescencia nuclear, que nada tienen que ver con la edad adulta o madura de estos “ingenios tecnológico-energéticos”. Que el fariseísmo hispánico, rechazando la instalación de nucleares, pero comprando luego esta energía a Francia, no es siquiera de locos sino de.... (no, no, el pensamiento, ya lo he dicho, no delinque, aunque estos pensamientos sean de mi amigo ZYXWVUT, no me creerán).

Pero que esto no puede ser más que un “parche” transitorio, mientras se estudian y desarrollan las verdaderas fuentes de energía definitivas. Que para una civilización de Tipo I, como la que ahora tenemos, la solución semi definitiva, ha de ser el “salto” a la de tipo II, y esto no es posible conseguirlo con la organización político-social en que se halla nuestra minúscula “mota de polvo” galáctico, a la que pomposamente llamamos Planeta Tierra. Nuestros “Imperios”, léase USA, Rusia, China, India, Brasil....; naciones, nacioncitas, nacioncillas, autonomías, taifas y otras formas de organización político-social, pequeñas, míseras y ensimismadas, solo deben producir carcajadas a mentes “serias y racionales”, por lo que debemos caminar o correr, sin desfallecer, como buenos maratonianos, hacia la organización de los U.S.E ya indicada mas arriba.

Que si queremos sobrevivir una temporada más, es decir, al menos cinco mil millones de años, hasta que nuestra estrella se convierta en una “gigante roja” y se nos “meriende” de un solo bocado, hemos de vivir en simbiosis con ella y extraer de allí los recursos energéticos de forma directa, ya que indirectamente siempre son de nuestro Sol. Que los “espejitos” de nuestras centrales solares no llegan ni siquiera a juguetes, por ahora, pero que, insistiendo, insistiendo, llegaremos a extraer energía limpia, barata y para nuestros actuales “parámetros” -¡coño, con el palabro!-, inagotable. Que tales “Centrales”, deberán ser orbitales y con ellas tanto se puede “calentar” Siberia, como “enfriar” el Sáhara, el Gobi, o el desierto de Almería.

También dice el “joío” extraterrestre, que no descuidemos la investigación de la Física avanzada. Que pudieran estar al caer la Teoría Unificada de las cuatro fuerzas fundamentales, y que el paso previo “puede” ser la caza y captura del puñetero y esquivo bosón de Higgs, predicho, pero nunca encontrado por el modelo estándar de la física de partículas. Se trata de la única junto al gravitón que los físicos teóricos aún no han observado y menos capturado.

Pues bien, esta misma mañana, iba yo trotando por las playas del Maresme, cuando un bosón pequeño y juguetón, me ha golpeado en pleno rostro el muy cabrito. Traté de cogerlo, pero.... fue imposible. Se zambulló riendo en aguas del Mare Nostrum y me dijo que me esperaba en el CERN, el Fermilab, o el Gran Colisionador de Hadrones aún en construcción, que no se que coño son. Ya nos lo acarará nuestro dilecto, renacentista y acrático-asklepiano editor.

Dice ZYXWVUT que, conseguida la Teoría Unificada, la investigación avanzará a pasos agigantados e inimaginables. Por ello, a partir de ahora y desde aquí, propongo a nuestro Presidente, que en la próxima e inevitable crisis ministerial, nombre Ministro de Ciencia y Tecnología, sin esperar al advenimiento de la III República, al director, editor, redactor y miembro del Consejo del mejor periódico de la red de redes, es decir, Acratas, es decir, a MessageInOut. Que a partir de ahora, deberá abandonar definitivamente el “out” y estar completamente “in”. Y no diré más, que luego todo se sabe.

Por el momento, yo estoy dudando si optar por la primera parte, marchar a Bellotilandia y poner en cultivo mi pequeña huerta con métodos ancestrales y artesanos, extraer el agua del “pozo redondo” con cubo de zinc y cigüeñal (que por ahora no diré de que se trata, salvo si lo peguntáis) para el riego de los “canteros” de melones, sandías tomates, pimientos, judías, etc, con azada para abrir o cerrar los surcos. Y tirar a la basura un pequeño motor de gasolina que tengo y mangueras de riego. O tal vez la segunda opción: caminar hacia el siglo XXII y darme una vuelta con mi “amigo” ZYXWVUT por el Sistema de Próxima Centauri, a donde me ha invitado a ir estas vacaciones. Si, creo que voy a escoger ésta última; la primera ya la conocí hace muchos, muchos años.

Así que nada, compañeros: voy a subir a una nave intergaláctica movida por energía... (no quiere decirme ni el nombre, tan sólo que ellos han “pasado” ya de la dependencia de su estrella-cuna), y me voy por ahí, por si pudiera aprender y copiar alguna cosa. No me esperéis hasta dentro de ... algunos meses, pues dice ZYXWVUT, que aunque, con sus medios tecnológicos, puedo leer ÁCRATAS desde Alfa Centauri, no se me permitirá transmitir desde allí por motivos de “seguridad”. ¡Coño, también siguen aún con restricciones, pese a sus logros! Tal vez pueda enseñarles algo todavía. Por ejemplo, explicarles en que consiste la Libertad. Por cierto: ¿En que consiste la Libertad, ciudadanos acráticos?

Adiós, agur, adéu, con Dió.

PATALETE

SÓLO OS QUEDA UNA SALIDA: SER LIBRES

Si yo fuese liberal o, al menos, supiese qué es ser una cosa u otra, diría, como dijo Lord Acton, “la limitación es esencial a la autoridad, pues un gobierno sólo es legítimo si está efectivamente limitado”. Teniendo esto en cuenta, ya desde el primer momento podemos decir sin complicación alguna que el sistema político español es ilegitimo, pues carece de cualquier medio que posibilite el control de la actuación de sus políticos. El control de todos, de los españolistas y de los separatistas. Todos, todos, gozan de plena libertad para “hacer de su capa un sayo”. A saber: “lo que les salga de las pelotas”. Y lo que “le salga de las pelotas” sería llevadero si no les diera por humillar a quienes, paradójicamente, justifican su existencia cada vez que, como tristes ovejas, van y los votan. Sin embargo hablamos del hombre y, claro está, ¿por qué otra cosa les va a dar si no hay quien los controle? (Je,je).

Y es que, la supuesta “vida democrática”, no ha podido salvar los vicios que tanto temían los pensadores serios de este país (y que han sido arrinconados por no prestarse a la corrupción y al engaño), quienes sabían desde el principio que la democracia es un sistema imposible de llevar a cabo porque no todos somos solventes y, por tanto, inquebrantables. ¿Qué día no asistimos, impávidos, al espectáculo de abusos, arbitrariedades y robos legalizados, de quienes gobiernan en nuestro nombre?

Os voy a dar un consejo. Os han hecho creer que sois alguien, pero si no votáis os van a dar una manta de palos que vais a ver estrellitas. Os echarán encima a los gorilas que vosotros pagáis para que den satisfacción a los deseos de vuestros amos. Sí hombre, esos que en actos públicos llamados campañas electorales logran impresionaros de tal manera que ya no tenéis voluntad ninguna. Se han apoderado de vuestras instituciones públicas como si fueran suyas; las vapulean y avasallan a su antojo. Los que detentan el inmenso poder que les disteis buscan sólo algún rédito personal. Esta es vuestra realidad. El poder que les disteis se ha multiplicado por mil y ahora no podéis con ellos. Os toca pagar vuestro error de ignorantes. Tenéis una sola salida: La República que, magullada y ultrajada… espera.

JAVIER CASTUERA

MÁS DE LA MITAD DE LAS CAJAS DE AHORROS QUEBRARÁN EN 9 MESES

No nos hemos vuelto profetas, esto se veía venir desde hace tiempo. La cosa es tan simple como un ultimátum: si en 9 meses no se vuelve a abrir el grifo del crédito, la mayoría de las cajas de ahorros —esas cofradías manirrotas al servicio de los políticos— y bancos españoles tendrán que cerrar el chiringuito y promulgar un corralito en toda regla. Candadazo que superará por mucho al argentino, dada la magnitud de la deuda privada contraída por acumular ladrillos inservibles a precios de oro.

Por primera vez, desde la crisis de los 80 —¿alguien ha dicho PSOE?— las cajitas y los banquitos sufren el arrastre hacia un agujero negro de dimensiones colosales, ríanse del de la Cygnus. Santander, Banco Popular y BBVA han dejado ser los intocables, y las cajitas —cuidadorrr los amigos canarios— no paran de bajar su clasificación. Eso sí, como con Franco, nos enteramos de las golferías gracias a la información del extranjero. Según las estimaciones más relajadas, la deuda basura de nuestros alegres banqueros rondaría los 500 millardos de euros (la mitad de lo que produce toda la economía española en un año); y lo peor, que tiene fecha de caducidad, 9 meses exactamente para dar luz a esa criaturilla, ese alien de la Nostromo, que es la mierda con que la deuda del promotor ha preñado a la nación entera.

Desde noviembre de 2007, la forma de obtener financiación de las cajitas ha sido vía cambio de cromos hipotecarios por dinerito del BCE. Ya no cuela, aquello se pensó como algo transitorio, ahora el BCE cierra la espita del botellón de oxígeno para los majaras españoles, sus incalificables gobernantes y sus líderes botinescos estraperlistas. Si el mercado no compra títulos hipotecarios hispánicos, que no lo hará —¿quién tiene el dinero para tirarlo en papelitos sin valor?—, a nuestro robusto sistema financiero —al decir de unos joputas como el pirata del Ministro de Economía y el belcebuloquillo idiota que tenemos como Presidente— le tocará morir respirando el C02 de la tontería y la miseria de este sistema político partitocrático, inventado en la Transición para beneficio de un grupillo de neofranquistas y la ruina económica de dos generaciones enteras de españoles, embelesados con la danza del flautista de Hamelín.

No nos enredemos, sin embargo, en diatribas: vayamos a lo práctico. El primer consejo es sencillo: vayan comprando colchones ignífugos y guardando en ellos todos sus ahorrillos o lárguenlos del país —aunque por ahí afuera tampoco están para alardear precisamente—. Tiene aún algo de tiempo para ir pensado la estrategia. No se fíe del buen rollismo de ese empleadillo del banco al que puede haber cogido confianza y cariño. Son todos simples vendedores, comerciales, no sus asesores financieros, que se jodan. No les tenga pena, llévese hasta las telarañas de esa cuenta corriente, nadie se apiadará de Ud. cuando un buen día vaya a la cajita de los cojones y tenga que ponerse a la cola de la gente cabreada para que le devuelvan su propio dinero.

No se olvide de que los 9 meses pueden verse acortados por la velocidad en caída que estamos sufriendo, no se duerma cavilando ni hamleteando. Los signos son claros, de pertenecer a la "Champion Lijjj" de las economías mundiales, del aterrizaje suave del precio de los pisitos, estamos pasando a hostionazo limpio y sin freno, como no se recuerda desde la Guerra Civil. Todo cae a plomo en el último trimestre, compraventa de pisos un 40%, compra de coches un 50% hasta el glorioso jamón ibérico, joya de la corona culinaria española, se estrella registrando sus peores ventas desde la posguerra. No hay guita. Como era esperable, el desempleo está descontrolado, en Andalucía ya van por el 16%, en el resto de España empezamos a roquetear hasta el 11%; a finales de este año habremos pasado holgadamente del 15%. No hace falta que se lo digamos: con este desempleo las cifras de morosidad se dispararán sentenciando a muerte a la mayoría de cajitas españolas. Para esa época, deseamos fervientemente que no lo hayan pillado a Ud., querido amigo y lector. Ojalá haya seguido los consejos de sentido común que, llámelo amistad acrática, le estamos desgranando aquí.

Si quieren más razones, sepa Ud. que esa cajita de buen rollo sólo está obligada por ley a devolverle hasta un máximo de 20.000 euros de sus ahorros, de acuerdo al fondo de garantía de depósitos. Pero tal fondo no está pensando para una quiebra en cadena, con sólo el 2% en reserva del total de los depósitos, tendrá que litigarle para que le devuelva los 20.000 euracos. Una lucha que se prolongará durante años contra entidades fantasmas o fusionadas que habrán dejado de existir. Eso sí, las deudas no se las perdonarán, y una eventual salida del euro, que tiene todos los visos de producirse para el 2010, acabará por arruinar a los que se fiaron de la mayor enfermedad sufrida por este país desde la peste bubónica medieval: José Luis Rodríguez Zapatero, el hechicero y último Presidente de la partitocracia neofranquista española.

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Nota: El amigo Rompememes nos acaba de pasar una muy recomendable dirección para obtener información actualizada sobre la clasificación de riesgo de bancos y cajitas, sirva esto como ejemplo. Les mantendremos informados tirando de fuentes similares y, principalmente, de nuestro "garganta profunda".

EL ABRAZO DE MITROFÁN

Los capetos no podían haber tenido mejor representante que este entrañable servidor de la patria, la patria suya, entiéndase. Cuando no está repartiendo abrazos a osos borrachos en Rumanía, nos lo encontramos ejerciendo eso que los periochistes, servidores de la partitocracia, llaman su profesión; la de él y la de su dilecta esposa, consorte-florero: la diplomacia —se abre un silencio en señal de pasmo y respeto... ya podemos cerrar las bocas. Amén—.

La verdad es que, en Ácratas, no podemos más que estar admirados con este rey que nos han regalado. No lo decimos sólo por adonde ha llegado siendo medio tonto, como acertadamente lo definiera Antonio García Trevijano en una conferencia en Totana, ni por su reconocida colección de trofeos cinegéticos, con especial reseña del subapartado puteril; no, lo que nos mueve al aplauso y al desmedido piropeo es la forma en como se ha labrado este tío, el tiíto Juanca, la fama de campechanía y buen rollito mientras se hacía un fortunón arramplando con todo lo que le salía al paso. Algo que está bien documentado en el libro de Jesús Cacho, "El negocio de la libertad", imprescindible manual del perfecto borboneador. Ante tal dossier de correrías regias, el silencio cómplice de la prensa oficial, sin embargo, no nos extraña: con las cosas de comer no se juega. Lo que sí nos mueve a la reflexión es la disposición del pueblo, por segunda vez, a entonar a coro el "vivan las caenas". ¿Será que, como dicen los putrefactos de la corte monclovita, el español es juancarlista, como antes fué fernandista-septimista y lo será felipista-sextista?

Nada, ni caso a los pelotíferos corifeos; harían mejor en cuidarse de los abrazos tiernos del Juanca, y llevarse la mano al bolsillo si no quieren terminar conjugando el verbo borbonear en la forma pasiva. Miren cómo dejó si no a esos herederos del duque de Hernani, ejemplares cortesanos. Entre abrazo y abrazo, un óleo por aquí, un documento falsificado por allá, y la colección del duque al buche del capeto. Unos cientos de milloncejos más para sus reales banqueros, y los otrora grandes convertidos en bajeza de España. Si es que es de una campechanía tan arrebatadora que no conoce de etiquetas ni formalidades, si no que se lo pregunten a sus amigos, los de la Rosa, Mario Conde, Colón de Carvajal, Manuel Prado, los KIOs y tantos y tantos factoctum de ocasión y rebaja. Por cierto, ¿ubi sunt?

No, Juanca S.A. (JSA) sabe muy bien lo que se hace y ha aprendido cada vez mejor a guardarse la ropa, algo que somos los primeros en reconocerle. Ahora que estamos con el peak-oil, que la mayoría de geólogos y geofísicos están de acuerdo en que esto del pétroleo se acaba, convenía que JSA aparcarse el subidón inoportuno de adrenalina y se diera el abracito con el Gorila del Caribe. A 100 dolaracos nos ha dejado el barril el manoseo con el recién amigo de nuestro Mitrofán. Para que luego algunos ingratos nos amenacen con la Tercera. ¿No les basta con quitarnos a la corona diplomática, que encima quieren robarle sus bien merecidas comisiones?

PREPARAD VUESTROS OJETES

Vale, ahí tenéis una gráfica del INE. Es la evolución del IPC (índice de Precios al Consumo). Miradla bien... La evolución de un año fatal para España.

—¿Cómo es posible —me preguntaba un conocido— que, con esta crisis de PIB, de ventas, de ahorro, que soportamos se disparen los precios de este modo? No tiene lógica. Cuando no se vende, los precios deben bajar.

Mi conocido trata de aplicar las leyes de las funciones económicas continuas (las leyes del mercado elástico) a los pinchazos burbujiles... Lo que debe tener en cuenta en este caso es la Ley de Fisher, que obliga a transferir los aumentos de precio del volumen que crecía en el entorno del ladrillo a otros bienes y servicios fundamentales, como petróleo y alimentos. Es el afán de los especuladores con el dinero que aún les prestan los bancos.

Zapatero el Campante no ve ninguna crisis, ningún pinchazo de la Economía. ¿Y vosotros? ¿No veis el pinchazo de la burbuja financiera que asoló a EEUU en abril de 2007, al mundo todo enseguida, y fulminó a la perezosa y enladrillada España meses más tarde? Está ahí, en setiembre de 2007, a la vuelta de las últimas despreocupadas vacaciones estivales, cuando las inflaciones interanuales saltaron del entorno del 2% al del 4% en dos meses. Y desde ese punto, siguieron creciendo imparablemente.

¿Y el futuro? Pues está muy claro... Acabaremos el año en el entorno del 6,5%... ¿No veis esa erección brutal que presenta la curva? Esa trempera no se baja más que con unos cuantos millones de polvos culeros... ¡Y adivinad quiénes van a ser los que pongan el culo!

A.


NOTA DEL EDITOR: ¿No tenéis bastante? Vale. Aquí tenéis otra gráfica del INE:

Ésta duele tanto al bolsillo como la anterior; porque, si bien no habla del detrimento del poder adquisitivo de vuestros ingresos, lo que anuncia es, posiblemente, vuestro despido. Aunque esconde los datos del segundo trimestre, es evidente que esta curva no la levantan ni toneladas de Viagra en vena.

Algunos —inconscientes o engañabobos— le echan la culpa de la crisis al petróleo. No es cierto. El incremento desaforado de los precios del crudo es consecuencia de la crisis inmobiliaria. El petróleo es sólo el refugio de los capitales especulativos que masivamente han abandonado el ladrillo, y se han ido a invertir, con todo el apoyo de los bancos, en otra cosa que sea bien imprescindible, sabedores del empobrecimiento que les espera a las clases trabajadoras.

MARATÓN

[NOTA DEL EDITOR: Este artículo no es político, sino disuasorio. Está aquí publicado para que la gentuza a la que denunciamos todos los días, en estas páginas, sepa qué clase de seres humanos tiene enfrente.]
Son las 8,25 horas del domingo día 16 de marzo. Penetrante olor a a “Reflex” y otros ungüentos similares. Ya estamos todos “encajonados” en el recinto de salida, los dorsales número 1001 hasta el final, en la última cuadrícula vallada de la Avenida María Cristina entre las fuentes de Montjuic y la Plaza de España. Los “buenos” por delante unos ciento y pico de metros en la línea de salida. Miro a mi alrededor y me digo ¿qué hago yo aquí entre esta gente, la inmensa mayoría mucho más jóvenes y seguramente más “científicamente” preparados que yo?. De todas maneras, también veo algunos viejos, mas o menos de mi edad, alguno quizá incluso mayor.

El caso es que aquí estamos después de trece años en que corrí mi sexta y por ahora, ultima maratón. Fue en 1990, la primera vez que se corrió entre la ciudad de Mataró y el Estadio Olímpico de Barcelona. Recuerdo que al llegar junto a las fuentes de Montjuic, más o menos, estaba el kilómetro cuarenta y para finalizar, los dos últimos, subiendo hacia el estadio cuesta arriba, cuando ya llegabas destrozado. ¡Que putada!. En años posteriores, ante la queja de los profesionales, se eliminó la subida final. Me paré en un puesto de la Cruz Roja y me dieron un masaje rápido y contundente en las piernas que me hicieron subir los dos kilómetros que me quedaban, “casi nuevo”. Al final, 3 horas, cuarenta minutos y algunos segundos. Hace trece años, entonces con cuarenta y algunos, ahora cincuenta y tantos. ¿Podré acabar esta, hoy? Estoy seguro que si, siempre me he dicho que el día de la prueba es el menos malo.

Lo peor se ha tenido que superar antes, aunque esta vez, pienso, tampoco ha sido para tanto. Partiendo de los diez o doce kilómetros diarios que vengo haciendo desde hace unos veintitantos años, 3-4 veces por semana, mi “especial preparación” para esta Maratón, ha sido desde dos meses antes, hacer un día más, es decir cuatro o cinco días semanales. Tres de ellos, mas o menos como siempre, quizá algún kilómetro más pero no mucho. Luego el último día de entrenamiento semanal, comencé con 15, luego 18, 20, 24, 26, 30, 32... hasta los 34 que hice dos semanas, la última, ocho días antes de la prueba. Dos de los “días normales”, corriendo junto a un amigo que no dispone de más tiempo. El tercero y el de “larga distancia”, siempre solo, disfrutando del tópico aquel de “la soledad del corredor de fondo”.

Me sorprende el disparo de salida con estos pensamientos y comenzamos, primero a andar, una buena parte de los más de tres mil, que nos hemos congregado en esta hermosa mañana casi primaveral. Es un día espléndido, claro y mas bien fresco. Veo el panel de cronometraje que señala mas de un minuto cuando pasamos bajo el mismo. Ahora ya al trote, pero muy corto, sin poder correr todavía. Bueno, esto va bien así, pues en el precalentamiento, no doy ni un paso de más, solo estiramientos y algún movimiento sin andar ni correr. Mi idea cuando no estás sobrado de preparación, es ahorrar zancadas antes de la carrera, pues si no, luego te harán falta todas al final. Calentar corriendo, si, pero... ya en carrera, comenzando muy despacio al principio.

Enfilamos la Gran Vía, dirección Hospitalet; voy corriendo despacio entre los del último tercio de participantes. Al meternos en el primer paso subterráneo, menos de un kilómetro del comienzo, vemos una larga fila de maratonianos parados de pie en un lateral, haciendo... si, eso que estáis imaginando. Soltando el “grifo”, claro. Risas, gritos, abucheos y cachondeo. Uno, dos tres, cuatro kilómetros en línea recta por la misma avenida. Poco después del kilómetro 4, giramos a la derecha y nos metemos por las calles de L´Hospitalet, ahora ya podemos ver a algunos vecinos, -pocos-, dándonos gritos de ánimo. La verdad, siempre se agradecen, pero ahora todavía no son necesarios. La mañana es muy fresca, corre algo de aire no muy fuerte pero mas bien frío. Seguro que para la inmensa mayoría, es ideal la temperatura, pero yo prefiero algo mas de calor, me va mejor, ya que cuando hace algo de frío, como comienzo a sudar enseguida en todo caso, me molesta la camiseta también fría y pegada al cuerpo. Cuarenta y tres minutos, kilómetro 8, metro Santa Eulalia. Allí he quedado con mi mujer, en vernos la primera vez. Allí mismo la veo haciendo gestos cincuenta metros antes de llegar... “¡Patalete, como vas!” . (No, no me dice Patalete si no mi nombre, pero en fin...) “Muy bien, muy bien, -paso junto a ella sin parar-, ahora estoy mejor que al comenzar” . Es verdad, siempre que hago una carrera, cuando empiezo a “estar bien” es después de pasado siete u ocho kilómetros.

Recuerdo ahora que en mi mejor Maratón, 3,18 horas, 42 años, (La primera la corrí a los 38), comencé a encontrarme muy bien entre el kilómetro 8 y el treinta y tres o treinta y cuatro. Hacia el veintitantos, parecía que me entraban ganas de correr a toda máquina y tuve que “frenarme”, correr menos de lo que me pedía el cuerpo, pensando que al final lo pagaría caro, si seguía con aquellas “alegrías”. Y así fue, después del 35, se agotan las reservas y solo continúas porque mentalmente se está mas preparado para sufrir y continuar, que para abandonar, el abandono se me hace algo insoportable.

Sigue la carrera. Me encuentro ahora “rodeado” de un grupo de “naranjitos”. Diez o doce corredores de un mismo equipo, todos ellos holandeses a los que me “pego” durante varios kilómetros. Uno de ellos, habla algo de castellano y vamos charlando y bromeando algún tiempo. Hay otro de mediana edad, grandote, detrás del cual me coloco y voy así “chupando rueda” - mejor sería decir zapatilla-, durante algunos kilómetros. Creo que es una buena táctica cuando encuentras alguno mas grande que tu que marque un ritmo cómodo, ir así, “ a su zapatilla” de forma similar a los ciclistas. Recuerdo ahora a Joop Zoetemelk, ilustre “chupa ruedas”, pero magnífico ciclista en los años 70, que después de algunos segundos puestos finales, llegó a ganar el Tour. Quizá no sea muy ortodoxo entre profesionales, pero en mi caso, que solo voy a competir conmigo mismo, no está de más aprovechar cualquier evento favorable. Mi única meta es terminar... y si es posible en menos de cuatro horas.

Kilómetro 10, de nuevo en Barcelona, ida y vuelta por el paseo de la Zona Franca, así nos vemos unos a otros entre los que van y los que regresan. Cuando comienzo el cruce con los que vienen detrás me entretengo en contar a ojo de buen cubero, por grupos, los que hay detrás. Cuando calculo unos 600, y veo que aún siguen otros, ya cesamos de cruzarnos en el kilómetro 12, más o menos. No está mal, me digo, seguro que estoy entre los “primeros” 2000. Volvemos a la Gran Vía, ahora en dirección contraria al principio. Nueva pasada por la Plaza de España, mas o menos kilómetro 13, nuevo encuentro con mi mujer, gritos de ánimo. “Ahora es cuando mejor me encuentro, no te preocupes”, le grito al pasar.

Es verdad, ahora ya la “máquina” va a pleno rendimiento. Miro el reloj: una hora y siete minutos. Hago mis cálculos, cuando pasamos por el 8, perdía tres minutos, contando a cinco minutos por kilómetro, ahora pierdo dos, o sea que entre el 8 y el 13, he corrido en algo menos de 5 minutos por kilómetro. Pues voy bien. Ahora enfilamos la larguísima recta de más de seis kilómetros en la Gran Vía de las Cortes Catalanas, por la que corremos, los que van a mi ritmo, claro, durante media hora más o menos. Hace un rato, he dejado a los de color naranja, el grupo principal, iba algo mas despacio de lo que yo quería, así es que los quedé detrás. Pero vuelvo a “chupar rueda” tras una pareja, hombre y mujer que iban juntos casi hombro con hombro y a mi ritmo. Hago toda la Gran Vía tras ellos, luego ya en la calle ¿ Bilbao?, Al girar a la izquierda, sobre el kilómetro 19, también los perdí, no estoy seguro si quedaron detrás.

Continúan los kilómetros. En el 20, me paro en el avituallamiento, prefiero beber ahora toda la botella de agua y si lo hago corriendo, no puedo. La termino rápidamente y saco de un pequeño bolsillo interior del pantalón de deporte, una de las tres pastillas de glucosa de las que voy pertrechado. Me había comido dos, un rato antes de comenzar la prueba. Ahora la mastico rápidamente y su sabor muy dulce, me encanta, no lo puedo disimular, soy muy goloso. Estamos ahora en pleno barrio de San Andrés, aunque no controlo el nombre de las calles por las que pasamos. Veo la señal de la “Mitja Marató”, ¡que alivio! Ya vamos por la mitad, ahora parece que la segunda parte es como si corrieras cuesta abajo. Solo es una composición mental, que me hago, pero parece que me ayuda pensarlo así. De momento, las sensaciones, continúan siendo buenas.

Al llegar a la "media", miro de nuevo el reloj, pierdo cinco minutos respecto a los cinco por kilómetro, no está mal, mi pretensión inicial, era no perder mas de treinta al finalizar, es decir, terminar en cuatro horas, pero quien sabe lo que puede pasar en los últimos. Estoy bastante seguro de llegar a los treinta y cuatro o treinta y cinco Km., sin mucha pérdida de tiempo, pero después... es una incógnita, cuando se termine la distancia hasta la que he entrenado. Sobre todo, después de trece años, sin haber corrido esta distancia.

De nuevo en el kilómetro 22, paso delante de mi mujer que ha salido en el Metro San Andrés. Nuevos gritos de ánimo. En el 23 aproximadamente, damos la vuelta hacia abajo, ahora vamos más o menos en suave pendiente de descenso. Poco después del 24, después de un giro de 180 grados, pasamos de nuevo por el mismo punto del 22. Veo muchos corredores a los que le llevo mas de dos kilómetros... pues no está mal, seguro que no llegaré de los últimos, el que no se consuela es porque no quiere.

Nuevos gritos de ánimo de mi mujer a la que ya solo veré a la llegada. Entre los kilómetros 26 y 28, la amplia Avenida de la Rambla de Prim, prosigue un descenso suave en dirección mar. Continúo con buenas sensaciones, ya se va notando algo el cansancio, pero dentro de lo normal, aun la carrera sigue poco más o menos al mismo ritmo. Ya llegará la “bajada”, me digo, pero hay que aprovechar mientras llega.

Me pasa un grupo de cuatro o cinco que parecen ir en equipo. Van a bastante mejor ritmo que yo, pero veo también que todos son bastante más jóvenes. ¿Y que demonios hacían éstos todo el tiempo corriendo detrás, si ahora van mucho mas deprisa? No lo entiendo, pero bueno, cada uno hace la carrera como mejor sabe o quiere. Pasado el kilómetro 28, alcanzo a mi vez a un “viejo”, debe tener mi edad o quizá un poco más. Tiene algún problema, pues lo vi unos metros delante pararse y comenzar a andar. Al llegar a su altura, lo animo, “venga, vamos “p´alante, que esto está casi acabado”. Sonríe, se anima y comienza a correr de nuevo. Vamos juntos un kilómetro mas o menos, por la calle Llull y luego por la Diagonal en dirección centro de Barcelona. En esta Avenida, hacemos un kilómetro aproximadamente y luego regresamos hacia atrás por la misma, otra vez dirección salida de Barcelona. Otro cruce de corredores por “carriles” distintos y al finalizar, puedo ver bastante gente, por detrás, con dos kilómetros menos de los que yo llevo. Cuando acabamos esta calle, llegamos al Km. 31. Un poco antes, en el avituallamiento del 30, mi “viejo amigo”, me dice que siga, que él continúa con problemas de tirones o calambres. Va a seguir, pero por ahora andando. ¡Lástima!. Me despido de él deseándole suerte y sigo adelante.

Saco mi segunda pastilla de glucosa, no sé si es algo psicológico, seguro que si, pero parece que me repongo un tanto después de beber y comérmela; recobro nuevas energías. Ahora si, comienzo a notar las piernas mas pesadas, pero a pesar de todo, cuando he mirado el reloj en el kilómetro 30, solo perdía siete minutos. Total, solo dos entre el 21 y 30. Vamos bien, me digo.

Otra ida y vuelta de dos kilómetros por una amplia y recta calle del barrio de Pueblo Nuevo y nueva vista y cruce de corredores. Poco después de terminar el cruce, llegamos al kilómetro 34, ahora vamos dirección al centro de Barcelona, por la costa, vemos el “Mare Nostrum” con unas pequeñas olas casi en completa calma. La vista descansa y se alegra, pero las piernas... eso ya va siendo otro cantar. Ahora, precisamente ahora, un poco después del 34, en un giro a la izquierda, subimos un paso elevado sobre una calle y aunque la cuesta es de unos cuarenta o cincuenta metros, me parece una pared. Fue el único punto de la carrera en que sentí una rara sensación, como de desfallecimiento. Echo a andar unos metros cuesta arriba, pero en la bajada, vuelvo a correr de nuevo, el “bache” quedó superado, aunque lo cierto es que ahora ya, el ritmo de carrera, se fue haciendo mas lento, en el kilómetro treinta y cinco, la pérdida era ya de doce minutos, (siempre respecto al ritmo de cinco minutos por kilómetro). Ahora ya, mis “metas intermedias” era llegar a los puestos de avituallamiento, cada cinco kilómetros, coger la botella de agua, pararme a beber y... continuar corriendo. Me como mi última pastilla de glucosa en el 35.

Dejo atrás la Torre MAPFRE y el Hotel dels Arts, los dos edificios mas altos y emblemáticos de la moderna Barcelona 92. Ahí os quedáis, les digo con rabia, cuando quedan atrás. Ahora ya, me pasan de vez en cuando algunos corredores, pero me alegra ver que todos los que me quedan atrás, son mas jóvenes, que yo. En contrapartida, voy viendo cada poco trecho, algunos que ya no pueden seguir corriendo y comienzan a andar. Bueno, yo también adelanto a algunos, me digo, aunque no me alegra pensar que varios de ellos, quizá no terminen la prueba... después de hacer treinta y tantos kilómetros. No es justo.

Rodeamos por el exterior el Parque de la Ciudadela, y llegamos al Paseo de Colón y poco después al kilómetro 38. ¡ Venga esto se acaba! Le grito a uno de aquellos que ahora ya van andando al pasarlo. Se anima unos momentos y echa a correr. Hacemos más de un kilómetro juntos, pero... al llegar a las Ramblas, se para de nuevo y se queda andando.

Ahora ya, enfilamos las Ramblas hacia arriba, es una pendiente suave, pero... después de 39 kilómetros en las piernas, parece el Angliru en la Vuelta a España. Ahora ya hay mas gente animando, eso parece que lo suaviza algo, de todas formas es un kilómetro y medio mas o menos, cuesta arriba.

En la calle Pelayo, pasamos el 40, “ésto ya está hecho”, me digo. Miro de nuevo el reloj, ahora la pérdida es ya de unos dieciocho minutos, pero ya todo lo que queda es completamente llano e incluso algún tramo de la calle Sepúlveda en suave descenso. Veo al final de la calle, la Plaza de España, por tercera vez... y ahora la última, cuando lleguemos. La carrera es ahora lenta, zancadas muy cortas, el cansancio va haciendo cada vez mas mella, pero en ningún momento he tenido sensación de “pájara”, quizá lo peor fue aquel momento del kilómetro 34.

Paso el 41 antes de la mitad de la calle Sepúlveda, ahora el ánimo sube, ya sé que voy a terminar... mas o menos bien. En contrapartida, las piernas parece que van lastradas con plomo, la calle es muy llana la temperatura sigue siendo fresca, preferiría que hiciera algo mas de calor pero ya ¿qué mas da?, me digo, esto se termina. Plaza de España, y.. ¡ Por fin! El ansiado, deseado, maravilloso kilómetro 42. Enfilo la recta final. Veo el panel de cronometraje marcando 3.51 y me acuerdo de hace veinte años, mi primera Maratón, en que con toda la inexperiencia y múltiples problemas al final, (mas que ahora, pese a los veinte años transcurridos), hice. 3,50,49. Siento una cierta euforia al saber que voy a terminar mas o menos como entonces y corro al “sprint” los últimos 100 metros, aun me quedaba algo de gas. Paso la línea: 3.51,51 Y... SE ACABÓ.

Después recojo la bolsa con los “trofeos”: algunos productos de casas comerciales y un gran medallón conmemorativo de bronce o similar de la Maratón Barcelona 2003. Luego de reunirme con mi mujer, y beber dos o tres botellines de agua, voy a los puestos de masaje: Tras unos quince minutos de ponerme en manos expertas me dejan las piernas “casi” nuevas. Regresamos a casa.

Por la tarde “navego” por Internet y veo ya las clasificaciones: Alberto Juzdado, primero. Con 2.11´12´´, yo el mil setecientos y pico, 3.51´51´´. Este es el tiempo de llegada, luego hay otra clasificación de “tiempo real”, en la que he hecho 3.50´49´´ , es decir un minuto y algo menos, éste es el tiempo transcurrido desde que pasamos ante la línea de salida, hasta la de llegada. Así es que me quedo con éste. Cuando miro, el diploma del año 1983, marcaba 3.50´07´´, es decir, solo he tardado cuarenta y dos segundos más que entonces. El último clasificado, en el puesto 2.700 y pico, (estoy citando de memoria), con 5 horas 58 minutos y algunos segundos. O sea, que estoy mas cerca del tiempo del primero que del último. ¿Veis como el que no se conforma es porque no quiere?.

Me había propuesto antes de comenzar la prueba, que si la terminaba bien, sería la última, luego después, algunas “medias” y los clásicos entrenamientos de diez o doce Km, tres veces por semana. Pero ahora un día después, ya recuperado, con algunas “agujetas”, no muchas, en los muslos que casi son agradables, pienso si no será mejor edad de “jubilación” maratoniana los 60 años... quizá una o dos más... ya veremos.

Desde aquí animo a cualquiera que haga sin problemas diez o doce Km habitualmente, que se anime a correr la Maratón si es que no lo ha hecho nunca. Ya sabéis: si os entrenáis habitualmente, solo es necesario, dos o tres meses antes, ir aumentando kilometraje, un día a la semana, hasta llegar a los treinta y tantos. Solo eso. Seguro que es una preparación muy poco “científica” pero a mí me ha valido siempre. ¡ Animo!. Hasta la próxima.


Coda:

La “próxima” fue Madrid 2005, bastante más dura que la de Barcelona. Con dos añitos más, hice 4 horas y dos minutos. Y hasta ahora no he repetido, si bien, sigo con “medias. Este año he corrido dos, Barcelona, y Bañolas. Creí tras la de Madrid que no volvería a reincidir pero....tal vez me lo piense cuando dentro de muchos, muchos años, je, je, llegue a la edad de jubilación oficial, es decir a los 65.


PATALETE

ADIÓS A LOS MEJORES ESPAÑOLES

Se nos van los vascos. Lo tengo claro. La acumulación de errores en estos treinta años ha sido excesiva. Y el duelo de legitimidades que introdujo la Constitución de 1978, con la creación y el reconocimiento de los tres poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, para el País Vasco, agregados a su autonomía fiscal, tiene al fin sus consecuencias extremas, aunque coherentes. El Lehendakari le juega un órdago a la grande al Estado Español, y lo va a ganar, en cualquier caso (si no ceja en su empeño, que no cejará, que para eso es vasco). ¿Por qué? Pues porque un parlamento legítimamente constituido ha votado una Ley y un Ejecutivo, el que dirige el Lehendakari, la va a llevar a término. Y punto.

¿Qué podemos oponer a eso el resto de los españoles? ¿Nuestra Constitución de goma de mascar? ¿Qué podemos ofrecele a los vascos a cambio de la libertad? Nada. Analicemos tan sólo dos de los mil motivos que los vascos tienen para salir de España por piernas:

1. En España no hay democracia, sino una extensión temporal del franquismo en forma de partitocracia que secuestra la libertad política de los ciudadanos para que la administren los partidos en exclusiva: El Presidente del Gobierno Español domina los tres poderes del Estado que se constituyen en uno, omnímodo e impune; por eso, lo mismo un día negocia con ETA, con la tolerancia de los jueces, que al siguiente la reprime y mete en el mismo saco a los kaleborrokos y a los abertzales, en general, con todo el furibundo rigor de esos mismos magistrados. Por otro lado, la corrupción generalizada, consecuencia de la impunidad del poder, no sólo es onerosa en dinero, sino mucho más en dignidad nacional: Saber que en las administraciones se prevarica y se defrauda a manos llenas, y no poder mover un músculo para evitarlo, no es la mejor manera de sentirse un hombre digno y políticamente realizado.

2. Al parecer, en el País Vasco se tortura. No es una opinión mía, que no tengo ni idea, sino del Comité Contra la Tortura de la ONU, entre otros estamentos y organizaciones. Por eso, cuando un etarra es detenido, su organización, Euskadi Ta Askatasuna, le recomienda que declare rápidamente todo lo que sepa, que no trate de hacerse el héroe. Ya se encargarán sus compañeros, sabedores de que han sido delatados con total seguridad, de poner pies en polvorosa y de buscarse un escondrijo. Si un etarra pudiera simplemente negarse a hablar y no le sucediera nada por ello, ninguno delataría a un compañero ni señalaría dónde se encuentra el zulo donde guardan armas y explosivos. Es algo evidente. No se me ocurre ningún modo de hacer que un etarra delate a sus compañeros que no incluya la tortura. Ni siquiera dejaría de serlo el incomunicar al presunto terrorista e interrogarle continuamente, con periodos de descanso reglamentarios, hasta que confiese, aunque fuera sin tocarle un pelo. Las amenazas irrealizadas son tortura. La violencia verbal es tortura. No hablemos, pues, de los golpes, la extenuación física, la bolsa en la cabeza, la bañera, los electrodos, la ceguera transitoria, las agresiones sexuales, los simulacros de ejecución o el oír gritos de otros detenidos —no digo que tales "métodos" se utilicen en el País Vasco; quien lo asegura es la organización Torturaren Aurkako Taldea, y no me atrevo a discutírselo, porque tengo memoria y aún me acuerdo de las andanzas del GAL, de lo que no hace tanto—. Lo que sí es absolutamente cierto es que el Comité Contra la Tortura de la ONU exige que el Estado español acepte las recomendaciones que recoge el Relator Especial de Naciones Unidas para erradicar los malos tratos a los detenidos, y aboga por que las autoridades españolas «limiten» la incomunicación, que los interrogatorios sean grabados, los controles médicos sean rigurosos y los arrestados puedan ser visitados por un médico de su confianza...

Para un vasco, abertzale o no, ser español, en estos tiempos, no puede ser un orgullo, precisamente. Tened empatía por un momento, amigos lectores: Si tuvierais la posibilidad de enarbolar alguna clase de dignidad nacional como grupo humano distinto del español por razones de lengua, raza o historia; si pudierais salir pitando de este patio de Monipodio que es España, sin sentiros por ello traidores ni otra cosa que liberados, ¿cuánto tardaríais en acudir a votar sí en un referéndum como el que va a plantear Ibarretxe a los vascos?

No hay remedio: Nos quedamos sin los mejores españoles. Y seguramente nos lo merecemos.

CONTROL SOCIAL

Por Control social se entienden las distintas formas de imponer ciertas "lógicas" a las personas. Se trata en definitiva, de la producción de imbecilidad como forma de control social y político, al dificultarse la difusión y realización de ideas políticas libremente .

Las formas de control social cambian con el tiempo. Por ejemplo, a partir del 11 de septiembre, se ponen en marcha estrategias de creación de pánico que producen inmovilidad social. Se dificulta la circulación de personas , se busca una auto-represión en todo lo que concierne a la difusión de ideas y prácticas que pongan en cuestión el orden establecido.

El control social, que es múltiple, tiene un elemento común: que incide negativamente en las personas. No es una cuestión baladí. Quienes diseñan y aplican las políticas de control social son personas con nombre y apellido, al igual que quienes las sufren o se benefician de ellas.

Veamos, podríamos entender cierto control que todo sistema necesita para regularse o controlarse y, en ese sentido hay una forma amable de entender el control que cualquier sistema ordenado pone en práctica; en ese sentido el control social sería natural y positivo porque cualquier sistema sin control acaba disolviéndose.

Sin embargo, lo que tenemos que preguntarnos es si las formas de control social que se están aplicando en la actualidad contribuyen a la autorregulación del sistema social o más bien a la ruptura de las relaciones sociales. La Política, el sistema llamado democrático, - que no lo es porque la sociedad civil no tiene el control al no existir libertad política- , con sus diferentes poderes, es el que legitima y aplica el control sobre los ciudadanos, es decir, regula las relaciones entre las personas, y esto se hace sobre todo a través de la sanción.

El Derecho clásico nos dice que no hay norma sin sanción; esa definición ya encierra una primera perversión porque descarta que las personas se autorregulen sin necesidad del poder sancionador. El derecho acepta el sometimiento de las mayorías sociales por parte de minorías que tienen el poder de normar y sancionar. Por tanto el Derecho no es de todos pero se aplica a todos.

Se establecen mecanismos de cierre que garantizan el acceso exclusivo de bienes y servicios, conocimiento y mecanismos políticos única y exclusivamente a minorías que detentan el poder y que legislan para excluir a las mayorías. (Esto parece que se haya dicho en el XVII).

El conjunto de esos mecanismos:policía, sistema judicial, medios de comunicación, etc. es lo que aquí llamamos control social. Y todos ellos bajo el imperio de la Ley que surge de la minoría.

Así, se produce, naturalmente, la exclusión de la política convencional de todo un sector de población importante, ámplisimo, lo que se traduce en una distorsión de las relaciones sociales. Pero no es el único elemento de distorsión, pues también la burguesía nacionalista utiliza en ocasiones el conflicto nacional para imponer estrategias, genuinas de la tierra, de control social duro.

Las sociedades post-industriales cambian sus sistemas de control. La ciencia de la sociología deja de tener sentido, porque ya no se trata tanto de interpretar la realidad sino de inventarla. Es lo que se llama Sociedad del Espectáculo, que reinventa cada día lo social, pudiendo provocar en el espectador una autocensura meta-religiosa, basada en las apariencias, en la introducción de miedo, de culpa... El ideal de esa forma de autocontrol es que ni siquiera sea necesaria la policía.

Pero claro eso tiene muchas fugas. En el estado actual de guerra permanente, con el gran poder que tiene el sistema militar-industrial, asistimos de forma paradójica a una gestión del miedo que conduce a la pasividad del ciudadano espectador, y también a la necesidad de activar o alimentar conflictos armados a lo largo del mundo, que producen beneficios a esas elites y a su vez provocan autocontrol en las masas. La precariedad, que ahora llega a extremos terribles, y que al final puede provocar estallidos sociales, que a su vez generan miedo... El control interno y el externo se retro-alimentan.

En todo caso no se trata de un proceso armónico, se producen muchas contradicciones. Una muy evidente es la destrucción de la Tierra como condición de vida. Y de eso sabe mucho la burguesía troglodita española, que vacía sus "queridas montañas" para sacar piedra y meter cemento, o bien destruye sus "amados bosques" y planta pinos por todas partes.

En el fondo es un problema de canibalismo, ya que no se puede construir un país cuando te lo estás comiendo. Y el capitalismo es básicamente eso: canibalismo; o como la ideología sabiniana, que utiliza una serie de costumbres, de elementos identitarios... para excluir a las mayorías con un objetivo de reproducción del capital y la tasa de beneficios. Existe un arquetipo en Europa para lo que se dice son las banlieus parisinas, que ya en los años cincuenta se conciben como los acuartelamientos donde vivirán los pobres.

Lo que está sucediendo es el desmantelamiento progresivo de lo que se llamó estado del bienestar, es decir, un sistema garantista donde se reconocían, aunque menos que en otros países del norte, una serie de derechos laborales o sociales, apareciendo un sistema neoliberal que utiliza como sustituivo los seguros privados como estructura asistencial para amortiguar los efectos más graves de la pérdida de derechos.

Ahora en España hay más distancia entre pobres y ricos que nunca antes en la Historia. Hay más pobres que nunca. Y la creación del sistema de asistencia social es funcional al propio sistema neoliberal; porque te está diciendo: tú trabaja mucho, entra en esta carrera de ratas si no quieres caer al otro lado, el de la exclusión, y, con suerte, la asistencia.

El sistema asistencial es por tanto una forma de control social muy poderosa. Se está favoreciendo el deslizamiento social: en cualquier momento, por circunstancias muy diversas, se puede pasar de un lado a otro de la escala social; por circunstancias en muchos casos ajenas a la voluntad de las personas. Así se crea también el miedo a la exclusión que implica disciplinar el mercado laboral.
Vivimos en la posibilidad de que, dependiendo de las fluctuaciones del mercado, sectores sociales enteros cambien su lugar en la escala social de la noche a la mañana. Lo que implica una sociedad más móvil, más fluida, pero evidentemente también un riesgo de quedarte fuera, de no tener un mínimo con el que poder vivir.

Por otro lado, a los países enriquecidos con la emigración les está pasando como al aborigen australiano, que le regalaron un boomerang nuevo y quiso tirar el viejo pero no podía porque le volvía. Nos hemos apropiados de los recursos y la mano de obra de los países empobrecidos; y es mentira eso de las oleadas de desesperados que invaden las fronteras de los países ricos.
Por el contrario, las fronteras son ahora más impermeables que nunca y tenemos el número de emigrantes que necesitamos para las necesidades del sistema, y para mantenerlos en situación de precariedad como ejército de reserva del que echar mano a voluntad. Ahora, cuando cambian las circunstancias económicas, lo que se discute no es la exclusión de la mano de obra sobrante, eso está fuera de discusión, sino en ver si articulamos algunas medidas asistenciales para hacerlo de manera menos traumática, no vayan a alterar la paz social.

Lo que tenemos que tener claro es que los flujos migratorios se organizan en función de nuestros intereses como países enriquecidos y que es falso el imaginario ese que nos venden del pobre desesperado que viene a la tierra de promisión. Por supuesto también se marca al emigrante con el estigma del enemigo del trabajador. Otra estrategia de control social.
En fin, es curioso ver cómo se extiende la sensación de control a toda la sociedad: todos somos ahora potenciales delincuentes susceptibles de ser sancionados. Se inculca ese miedo en la sociedad y se producen respuestas autoritarias y aberrantes, que piden más seguridad, más policía, más cárcel... Esto además viene muy bien a todo el entramado judicial-policial-asistencial, que no deja de ser uno de los mejores negocios del momento. Situaciones de pánico social que justifican inversiones públicas inmensas en ese entramado, que, además, se privatiza cada vez más y cuyos beneficios van a manos de unos pocos iluminati.

JAVIER CASTUERA

¿QUE LES COOOORTEN LA CABEZAAAA?

No, amigos, que no se nos malinterprete, no queremos convertir Ácratas en L'Ami du Peuple, pero hay que reconocer que en el país vecino, desde que se deshicieron de los Capetos, no les ha ido tan mal. Ahí tienen Vds. al pueblo francés que no hay quien le chiste. Cuando de acojonar al poder se trata, saben como apretarle las clavijas de maravilla. Si en los Estados Unidos tienen una constitución que reconoce la hijoputez congénita de todo político, en Francia, el equivalente es Madame Guillotine, recordada como una recia madre por el pueblo y como una voluble amante de beso helado por el gobernante, que tan pronto pone como quita, monárquicos o republicanos, tanto le da a su insaciable diente.

Seguro que ya sabe por donde vamos, amigo lector. Efectivamente, en España ni una cosa ni la otra, ni una constitución que ponga firme a esta manada de impresentables que nos desgobiernan, ni un recuerdo histórico de un pueblo triunfante que les obligue a meditar cuidadosamente antes de tomar una de esas decisiones que, impepinablemente, siempre termina beneficiando a la misma y eterna minoría. Definitivamente, el pueblo español ha resultado mansurrón en grado extremo, al punto que un miserable como el actual Presidente del Gobierno puede mentir, engañar y hasta asesinar en público, que la única reacción en contra se reducirá a unos chistes oportunos. ¿Por qué teme el españolito tanto al poder? ¿No será porqué el poder se ha impuesto siendo más cabestro y cavernícola que el propio pueblo?

Llámenlo mal hacer o mal fario, pero aquí hemos dejado, desde hace siglos, que los mismos de siempre se salgan con la suya. Politicastros psicópatas, hijos bastardos de la monarquía bananera, obispitos puteros, dinastías botinescas de esquilme rápido y rapiña calculada, milicos desleales y fieles sólo a sí mismos. Todos ellos sienten el mismo patriotismo y afecto al pueblo que un matarife por el ternero al que aguarda, cuchillo en mano. La cosa no nos podía haber salido peor, por permitirles les hemos hecho hasta la cama cómoda para que se cruzasen entre ellos, como esas gallinas de raza de corral, endogamia regia lo llaman. Los mesmos con los mismos, banqueros con policastros de izquierdas, obispitos con niñitas del PP, milicos con empresarios giles, botinitos de aspiraciones a alta bajeza de España con infantas lelas... y cambien de pareja que le toca al otro seguir refocilando.

No nos respetan, señores, porque no nos temen. Con lo que se nos viene encima con estos zapateros y sus ministros piratas, ¿no creen que ha llegado ya el momento de empezar a recortar algo más que buenas intenciones?

LA IDENTIDAD POR TODA POLÍTICA

III. Vicios de la política identitaria españolaEl País Vasco y Cataluña han estado sometidos, durante toda la democracia, al voto interesado, coyuntural e inconsciente de maketos y xarnegos, respectivamente. Y es lo que explica el voto diferenciado en ambas comunidades, en función de que se trate de elecciones generales o autonómicas. Estos comportamientos los nacionalistas nunca los han entendido, claro. Les falta un dato esencial para comprenderlos: a saber, que la identidad que representan los nacionalismos respectivos, la nativa y sus reclamaciones, ensoñaciones y sobre todo intereses, es sólo una parte, no superior en ningún caso a la mitad, del conjunto de la ciudadanía de ambas comunidades. Es decir, que la raíz de la aparente paradoja de esos resultados electorales sólo estriba en el comportamiento interesado, coyuntural e inconsciente de maketos y xarnegos.

En las decisivas autonómicas del País Vasco del 2001, cuando Mayor Oreja y Redondo sumaron sus fuerzas para atraer a todo el voto maketo, éstos les dieron la espalda, es cierto que sólo por 30.000 votos, pero les dieron la espalda porque asustaron. No puedes venir en helicóptero desde Madrid, teniendo caliente todavía el sillón de Ministro del Interior encima, a decir al País Vasco lo buenos que somos y lo que vamos a hacer por el país. Era una especie de salto mortal sin paracaídas, o una subida al Everest sin campamentos base. Para eso habría que haber ido por etapas, con moderación. Para empezar: hay que estar aquí, viviendo aquí, para que la gente te identifique como de aquí, te apellides como te apellides. Y Mayor Oreja incluso llegó tarde algunas veces, por las caravanas, desde Madrid, a las sesiones del Parlamento de Vitoria, cuando luego resultó parlamentario autonómico, especie de líder de la oposición constitucionalista al nacionalismo gobernante, quedando fuera del cómputo de votaciones decisivas, como las de los presupuestos de un año incluso, perdidas por la puñetera ausencia de su necesario voto. Consúltense las hemerotecas.

Lo que no soporta un maketo (y supongo que un xarnego tampoco, ya, a estas alturas, pero quién sabe) es que uno de fuera de País Vasco o de Cataluña (la maketidad y la xarneguidad son también identidades propias vasca y catalana respectivamente, no lo olvidemos) les venga a decir lo que tienen que hacer. Felipe González, con la cosa de garantizar la estabilidad del Estado, venía, desde los inicios de la Transición, a decir en mítines socialistas de Bilbao y otras poblaciones del entorno, que el Partido Nacionalista Vasco era fundamental para la democracia española. El, encima, añadía la anécdota de que le ayudaron a cruzar la frontera cuando era clandestino, en los albores de la Transición. ¿Y qué? Felipe González, para un nacionalista vasco, nunca será un maketo, sino un español que se queda en España, como debe ser, allende el Ebro, como deberían hacer todos los maketos que hay en el País Vasco, y así no molestar. Pero por comentarios como el suyo, y aún más banales incluso, es por lo que se explica que tantos maketos hayan votado y sigan votando nacionalista en el País Vasco. Hay que hacerse vasco, hay que tenerles contentos, hay que dejarles que sigan gobernando en el País Vasco para siempre jamás, y luego negociar en Madrid, como únicos representantes de lo vasco, con los partidos estatales que estén en el poder.

Y en esas estamos. ¡¡Maketos y xarnegos de País Vasco y Cataluña, uníos!!

CUENTO DE ECONOMÍA-FICCIÓN

Como no tengo casi ni idea de macro, micro o Economía a secas (como casi el resto de españolitos de a pie, incluidos nuestro dilectos gobernantes), no voy a hacer análisis alguno de nuestra actual coyuntura, crisis, desaceleración o (añadánse los vocablos, palabros o términos económicos que procedan) cosa económica. Pero, como aficionado a la S.F. o Ciencia Ficción, voy a pergeñar un relato o cuento más falso que Judas, pues nada hay de cierto en él . Es un puro —o impuro— “divertimento”.

“Tengo un amigo de cincuenta y muchos años que, desde hace unos cuarenta y cinco, trabaja a pie de obra, es decir, en el hasta hace poco floreciente ramo de la construcción o Imperio del Ladrillo. Después de mas de veinte años en su actual empresa como oficial y, en ocasiones, encargado de obra, ahora dice estar seguro de que será uno de los próximos que pasará a engrosar las listas de parados por mor y gracia de la “desaceleración” del sector. Anda el hombre angustiado, pues, a pesar de que a su edad ya no tiene que pagar hipoteca u otras obligaciones económicas, tiene una hija de unos treinta y pocos años, universitaria brillante, luego profesional e independizada, con buen empleo, que se compró un piso de más de sesenta millones hace unos dos años, y ahora también está en paro, y es muy posible que no pueda hacer frente a sus obligaciones hipotecarias. Él quería ayudarla si fuera necesario pero... ahora dice estar seguro que también lo van a mandar “a la puta calle y sin contemplaciones”, según propia expresión.

Dice mi amigo, que a veces lee Ácratas en casa y muchas cosas no las entiende, pero hay algunas, como las que escribo yo, que luego, al explicárselas, las asimila bien. Que le gustaría poder escribir él mismo una cosa que le ha ocurrido hace pocos días, en que, preocupado por su situación, se durmió y tuvo un sueño, o mejor, pesadilla, en el que se mezclaban cosas ciertas con otras que le gustaría fueran falsas. Me dice que por qué no las escribo yo mismo. Después de relatar su sueño, o lo que fuera, lo cuento —ya lo digo antes— como un “cuento” en que cualquier parecido con la realidad, tal vez sea —o no— pura —¿o puta?— coincidencia.


Empresa Ladrillo S.A. (LADRILLOSA), de ámbito nacional. Trabajan en ella unos 1.500 peones o “currantes” de baja cualificación, que ganan unos 1.500 euros al mes. Otro número igual de oficiales albañiles —o “paletas”— con sueldos de 2.200 euros; 200 encargados o capataces de obra a 2.500 euros/mes; 300 administrativos o personal de oficinas con 1.600 euros de sueldo; otro grupo de 100, técnicos medios y superiores —aparejadores, arquitectos, ingenieros, etc.— ganan unos 6.000 euros mensuales. En todos los casos y grupos, como promedio. Unos ochenta y cinco millones y medio de euros al año, aproximadamente.

Luego está el “Liberal y Alto Consejo de Sabios” —LA COSA—, es decir, el Alto Mando o Consejo de Directivos, compuesto por veintitrés individuos; veinte de ellos, ingresan (estos ya no “ganan”, sino que tienen ingresos) por valor promediado de tres millones de euros cada uno. Y los tres Altísimos (que no son las tres Personas de la Santísima Trinidad, sino dos vicepresidentes y el Presidente o Supremo) ingresan cinco millones cada uno de los dos y diez millones el Gran Jefe. En total, los veintitrés altos mandos, ingresan 80 millones de euros, algo menos que el primer grupo de 3.600 individuos .

Y como la empresa ha entrado últimamente en una profunda “desaceleración de la aceleración ralentizada”, se imponen las oportunas medidas para hacerle frente. Tras múltiples reuniones, y aceradas —error, quería decir “acertadas”, pero tal vez sea mejor la referencia al acero— decisiones de LA COSA, se ha acordado la reducción de gastos en la remuneración del personal de la empresa. De los 165 millones actuales, hay que reducir hasta que el gasto no supere los 120 millones; o sea, 45 millones menos. Tras los correspondientes y elaborados análisis, se decide que no se puede prescindir más que de unos diez individuos del grupo de Técnicos, que quedará en noventa, en lugar de los cien actuales. Supone un ahorro de 720.000 euros. Los 44.280.000 euros restantes, a prorratear despidos entre los grupos de administrativos, encargados de obra, oficiales y peones. Como, entre todos ellos, el gasto asciende a 84.780.000 euros, la implacable “lógica” directivo-empresarial supone, o impone, que han de quedar reducidos a menos de la mitad. Cosas de las leyes de mercado.

En la última reuníón de LA COSA, sale a exponer su idea el último recién llegado. Se trata de un directivo joven, brillante, con varios “masters” de prestigiosas universidades norteamericanas. Está imbuído de un mesianismo salvador y cree haber “descubierto el Mediterráneo” con otra lógica económica “sostenible”: propone que los objetivos de reducción de gastos se podían conseguir de otra manera y sin despedir a casi nadie. Él esta dispuesto, en ésta época de vacas flacas, a reducir sus ingresos a la mitad; ingresará “sólo” millón y medio de los tres actuales; y si los otros veintidós miembros de LA COSA hacen lo mismo, se ahorran 40 millones. Con esto y algunos pequeños reajustes de plantilla en los demás grupos, se consigue la misma reducción de gastos.

No ha llegado a terminar su disertación, cuando ha sido rodeado por los otros veintidós miembros de LA COSA. Primero, el Altísimo Presidente Supremo; luego los dos vicepresidentes, y después el resto de Directivos, han sacado cada uno de ellos una afilada daga y, como en un ensayado ritual sectario-medieval, todos y cada uno las han ido clavando en el pecho del infortunado, que ha quedado muerto, tendido en un charco de sangre. Luego uno de los veintidós ha ido a buscar a mi amigo y le ha ordenado que saque el cadáver, lo esconda en su propio coche y lo traslade de madrugada a un horno crematorio del cementerio de X, donde el operario de guardia ya sabe lo que tiene que hacer. Si me niego a ello, es posible que yo mismo corra parecida suerte“.

Mi amigo ha despertado gritando y bañado en sudor. Me dice que todos los datos, relativos a los despidos y ajustes económicos son ciertos, o al menos son un rumor y público comentario entre el personal. Que el joven directivo existe, es un antiguo compañero de estudios de su hija. Y que hay convocada una reunión que se prevé dura y borrascosa de toda la Dirección para dentro de cuatro o cinco días donde se concretarán las medidas a tomar definitivamente. Y que la tesis o propuesta del joven y mas brillante Directivo también se comenta como cierta. Y está horrorizado de que la última parte, pueda ser cierta también.

Le animo diciendo que todo eso no son mas delirios oníricos, elucubraciones de su cerebro-mente mas irracional, inducidas por sus miedos y preocupaciones, muy propias de una mala película de terror, pero no de la cotidiana aunque dura realidad económico empresarial y laboral. Pues, ¿acaso hay algún directivo o empresario por muy Presidente que sea, que ingrese diez millones de euros en un año, mientras los empleados inferiores no llegan a veinte mil? ¿Qué para defender sus prebendas sea capaz de usar su afilada daga florentina?. Eso no es más que un sueño, o mejor, una pesadilla.

Y se tranquiliza definitivamente cuando le suelto la antigua sentencia del viejo maestro torero: “ lo que no pue ser, no pue ser, y además es imposible”. O.......

Pues eso.

JUAN PATALETE

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