Europa:
Lo que no se cuenta de la crisis









La crisis que están viviendo algunos países mediterráneos –Grecia (en especial), Portugal, España e Irlanda– se está atribuyendo a su excesivo gasto público, que se supone ha creado un elevado déficit y una exuberante deuda pública, escollos que dificultan seriamente su recuperación económica. De ahí las recetas que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo (BCE) y el Consejo Europeo han estado imponiendo a aquellos países: hay que apretarse el cinturón y reducir el déficit y la deuda pública de una manera radical.

Es sorprendente que esta explicación haya alcanzado la dimensión de dogma, que se reproduce a base de fe (el omnipresente dogma liberal) y no a partir de una evidencia empírica. En realidad, ésta muestra lo profundamente errónea que es tal explicación de la crisis. Veamos los datos.

Todos estos países tienen los gastos públicos (incluyendo el gasto público social) más bajos de la UE-15, el grupo de países más ricos de la Unión Europea, al cual pertenecen. Mírese como se mire (bien gasto público como porcentaje del PIB; bien como gasto público per cápita; bien como porcentaje de la población adulta trabajando en el sector público), todos estos países están a la cola de la UE-15. Su sector público está subdesarrollado. Sus estados del bienestar, por ejemplo, están entre los menos desarrollados en la UE-15.

Una causa de esta pobreza del sector público es que, desde la Segunda Guerra Mundial, estos países han estado gobernados la mayoría del periodo por partidos profundamente conservadores, en Estados con escasa sensibilidad social. Todos ellos tienen unos sistemas de recaudación de impuestos escasamente progresivos, con carga fiscal menor que el promedio de la UE-15 y con un enorme fraude fiscal (que oscila entre un 20 y un 25% de su PIB).

Son Estados que, además de tener escasa sensibilidad social, tienen escaso efecto redistributivo, por lo que son los que tienen mayores desigualdades de renta en la UE-15, desigualdades que se han acentuado a partir de políticas liberales llevadas a cabo por sus gobiernos. Como consecuencia, la capacidad adquisitiva de las clases populares se ha reducido notablemente, creando una economía basada en el crédito que, al colapsarse, ha provocado un enorme problema de escasez de demanda, causa de la recesión económica.

Es este tipo de Estado el que explica que, a pesar de que su deuda pública no sea descomunal (como erróneamente se presenta el caso de Grecia en los medios, cuya deuda es semejante al promedio de los países de la OCDE), surjan dudas de que tales Estados puedan llegar a pagar su deuda, consecuencia de su limitada capacidad recaudatoria. Su déficit se debe, no al aumento excesivo del gasto público, sino a la disminución de los ingresos al Estado, resultado de la disminución de la actividad económica y su probada ineficacia en conseguir un aumento de los ingresos al Estado, debido a la resistencia de los poderes económicos y financieros.

Por otra parte, la falta de crédito se debe al excesivo poder del capital financiero y su influencia en la Unión Europea y sus Estados miembros. Fue la banca la que, con sus comportamientos especulativos, fue creando burbujas que, al estallar, han generado los enormes problemas de falta de crédito. Y ahora están creando una nueva burbuja: la de la deuda pública.

Su excesiva influencia sobre el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (este último mero instrumento de la banca) explica las enormes ayudas a los banqueros y accionistas, que están generando enormes beneficios. Consiguen abundante dinero del BCE a bajísimos intereses (1%), con el que compran bonos públicos que les dan una rentabilidad de hasta un 7% y un 10%, ayudados por sus agencias de calificación (que tienen nula credibilidad, al haber definido a varios bancos como entidades con elevada salud financiera días antes de que colapsaran), que valoran negativamente los bonos públicos para conseguir mayores intereses.

Añádase a ello los hedge funds, fondos de alto riesgo, que están especulando para que colapse el euro y que tienen su base en Europa, en el centro financiero de Londres, la City, llamada el “Wall Street Guantánamo”, porque su falta de supervisión pública es incluso menor (que ya es mucho decir) que la que se da en el centro financiero de EEUU.

Como bien ha dicho Joseph Stiglitz, con todos los fondos gastados para ayudar a los banqueros y accionistas se podrían haber creado bancos públicos que ya habrían resuelto los problemas de crédito que estamos experimentando (ver mi artículo “¿Por qué no banca pública?”, en www.vnavarro.org).

En realidad, es necesario y urgente que se reduzca el sobredimensionado sector financiero en el mundo, pues su excesivo desarrollo está dañando la economía real. Mientras la banca está pidiendo a las clases populares que se “aprieten el cinturón”, tales instituciones ni siquiera tienen cinturón. Dos años después de haber causado la crisis, todavía permanecen con la misma falta de control y regulación que causó la Gran Recesión.

El mayor problema hoy en la UE no es el elevado déficit o deuda (como dice la banca), sino el escaso crecimiento económico y el aumento del desempleo. Ello exige políticas de estímulo económico y crecimiento de empleo en toda la UE (y muy especialmente en los países citados en este artículo).

No ha habido una crisis de las proporciones actuales en el siglo XX sin que haya habido un crecimiento notable del gasto público y de la deuda pública, que se ha ido amortizando a lo largo de los años a base de crecimiento económico. EEUU pagó su deuda, que le permitió salir de la Gran Depresión, en 30 años de crecimiento.

El mayor obstáculo para que ello ocurra en la UE es el dominio del pensamiento liberal en el establishment político y mediático europeo, imponiendo políticas que serán ineficientes, además de innecesarias. Y todo para asegurar los beneficios de la banca. Así de claro.

VICENÇ NAVARRO



Boston, 15A:
Indiscutible terrorismo de estado







Ahí detrás tenemos a los "peligrosos terroristas".


El Estado, conglomerado de intereses de las clases dominantes, se resiste a desaparecer. Crea, para ello, amenazas sobre la población y se erige luego en el único que puede combatirlas. Quien posee el monopolio de la violencia sabe que debe inventar una violencia contraria que justifique la que él ejerce. Eso es lo que ha sucedido en Boston el 15 de abril 2013. Y antes en Nueva York, Washington el 11 de septiembre de 2001, o en Newtown, el 14 de diciembre de 2012. Y así, cien veces más.

Eso, en mercadotecnia, se denomina market making. Se emprende una intensa campaña y se inventa socialmente la necesidad de un producto o servicio. Aquí, la herramienta que emplea el Estado es el terror, asustar a la población. Y la población entiende perfectamente el mensaje: "Si no nos dejas reprimirte, morirás". El que sea a manos de unos terroristas chechenos, de un adolescente enloquecido por los videojuegos, o de una banda de asesinos profesionales extraidos de las cloacas del estado es indiferente. La amenaza funciona exactamente igual: la gente ve los muertos, que son lo único real. No importa quién los haya asesinado, prefiere que el Estado reprima a la sociedad a que los muertos sean de alguien de su familia. Y todos intuyen que si se muestran incrédulos respecto a las buenas intenciones del Estado, su probabilidad de ser los siguientes aumenta de un modo exponencial.

Por eso, los idiotas se creen y los cobardes fingen que se creen las teorías que exponen los medios al dictado del Estado. Los unos agitan carteles de "Than you, Police", por haber utilizado más de 200 balas para asesinar a un chico joven y desarmado. Y los otros llaman conspiranoico a cualquiera que dude, al tiempo que lo señalan ante las autoridades para proporcionarles nuevas víctimas. Son como los cerdos que muestran al matarife lo gordito que está aquél otro compañero de piara,. Y, dado lo colaborador en la matanza que ha sido él mismo, supone que el amo preferirá dejarlo vivir.

Debéis saber todos que otra vez es lo de siempre: Los miembros de The Craft (Blackwater), junto con efectivos de la Policía y el FBI estaban realizando unas maniobras durante la maratón bajo el supuesto de mochilas con explosivos cuando REALMENTE el atentado sucedió (de hecho, había perros especialistas en detección de explosivos en la meta, y los policías tranquilizaban a los atletas diciéndoles que se trataba de un ejercicio práctico). Lo de siempre: como explicó en su día un ex-agente de la CIA, la más eficaz forma de ejecutar un atentado de falsa bandera es realizar ese mismo día y lugar un ejercicio anti-terrorista bajo los mismos supuestos del acto terrorista que va a cometerse. Eso sucedió el 11S (Nueva York y Washington), el 11M (Madrid), el 7J(Londres), La policía de Oslo llevó a cabo ejercicios anti terroristas antes de los atentados 22 julio y otras muchas veces más de las que ni siquiera nos hemos enterado.

En estos tiempos de falta de ideas, el propio Hollywood explicita a veces cómo funciona de verdad el poder. Os recomiendo la película "Jack Reacher", que protagoniza el corto de talla Tom Cruise. Allí explica cómo se organiza un falso atentado, y cuán sospechoso resulta el detener a los culpables en las primeras horas tras el acto, como ha sucedido en Boston. A veces, los excesos de eficacia de los torpes y gordos policías comepizzas son el síntoma de la existencia de cabezas de turco preparados para morir "por la libertad y la justicia". Cuando se quedan sin ideas, los guionistas muestran las vergüenzas del sistema. Y hay cientos de películas que hablan de conspiraciones del poder estatal contra el pueblo. "La cortina de humo" es una de las buenas, con Dustin Hoffman en el papel de director y guionista de una guerra inexistente para asustar al pueblo ignorante.

El Estado es siempre nefasto para la libertad. Crea mercados y los corrompe, los interviene. Regula hasta la más inocua conducta civil. Y diseña el futuro del pueblo olvidando interesadamente que cada ciudadano es el mejor experto en lo que él mismo desea y necesita. Y luego dice el presidente Obama: "haremos todo lo que sea necesario para proteger a nuestra gente". Debiera confesar a quién considera verdaderamente su gente: si son los banqueros, los fondos de inversión u otros lobbies que financian a fondo perdido a su partido, y su propia campaña electoral.


Esta es la verdad: La única prueba de la participación de los dos hermanos chechenos en los atentados de Boston son sus inoportunas confesiones en sus cuentas de Facebook. ¡Con lo fácil que es utilizar Facebook para "probar intenciones"! Cualquiera puede abrir una cuenta de Facebook con el nombre de otro. Los nombres pueden repetirse. Es más, una cuenta creada hace dos años puede haber permanecido invisible para todos y haber ido acumulando, sin embargo, muchos comentarios comprometedores escritos por extraños al personaje: relaciones, viajes, ideas, proyectos.

Luego, en el momento oportuno, la cuenta cambia sus parámetros de publicidad y ya está: todo era evidente, público desde hace dos años. Es la misma técnica que se utilizó con Anders Behring Breivik para culpabilizarlo por los atentados de Noruega de 2011. La cuenta de Facebook lo presentaba como un fascista o un sionista, depende del criterio, ataviado con mandil de masón y uniforme. Una gilipollez total, mejor si hubiera pasado por ser un extraterrestre, teniendo en cuenta que a Anders Behring Breivik se le iba a dotar mediáticamente del don de la ubicuidad. Estuvo en dos sitios al mismo tiempo separados por una distancia de kilómetros y por una manga de mar. Y cuela, oye. Cuela todo porque la gente no tiene ningún interés en enterarse de la verdad. El 'asesino', detenido en el islote de Utøya, Anders Behring Breivik, era un empresario noruego de 32 años, descrito como nacionalista y fundamentalista cristiano, al que 'algunos' consideran de extrema derecha, si bien él mismo se definió como cristiano y conservador 'en su perfil de Facebook'. Anders Behring Breivik 'había colgado mensajes en Internet' declarándose enemigo de la sociedad multicultural.

Facebook es una herramienta de control social tan asumida como reflejo de la vida real que nadie duda de la autenticidad de todos los datos que ofrece y revela. No sé por qué. ¿Quizás porque la gente es idiota, por ejemplo? Puede ser. Pero su propietario es el sionismo internacional, con un testaferro a la cabeza, el joven sionista millonario Zückerberg. Y todo el capital importante, el que controla la sociedad, es también sionista. Por eso triunfó Facebook, porque la empresa asumió tanta inversión como fue necesaria para hacerlo universal; y tantas pérdidas como hicieron falta. Luego, los inversionistas de Sión se recuperaron gracias a la estafa de su salida a bolsa a un precio astronómico, su caída posterior y pagaron los tontos, como siempre.

¡Y encima nos tragamos que "las plataformas sociales", como Facebook, son la nueva democracia! ¡Que las primaveras árabes se organizaron desde Facebook! ¡Que el DRY es un movimiento social creado espontáneamente por los internautas! Hay que ser tonto de babas para tragárselo.

Quizás en un estado utópico futuro, tipo RC, fueran disjuntas; pero, hoy por hoy, el Estado y la Gran Banca son del mismo equipo. De hecho, quien manda es la Gran Banca, que depreda al Estado, a todos los estados. Pero el Estado se resiste a sus designios como buenamente puede: volviéndose contra sus ciudadanos para no desaparecer, haciéndoles pagar la factura de la Gran Banca, reprimiéndolos e incluso matándolos si se resisten.

Tarde o temprano, la Gran Banca destruirá el Estado pseudo-democrático, convirtiéndolo en lo que es, un TIRANO encubierto por una pátina democrática falsa, débil, apuntalada por los medios que la Gran Banca controla. Tarde o temprano, el Estado colapsará. Y llegará un enfrentamiento feroz entre Comunismo Libertario y Anarcocapitalismo. Eso será muy pronto. Tú y yo lo veremos, lector.

La lucha se zanjará con un acuerdo global, producto de la imposibilidad de imponerse al contrincante. La anarquía renunciará a la utopía imposible del comunismo libertario. Y el anarcocapitalismo renunciará al concepto de propiedad acumulativa, acopiadora de bienes de producción. Eso sucederá tras un tiempo en el que el mundo se parecerá mucho al Far West, todos armados y muchos cadáveres por enterrar.

Pero es lo que dice Ácratas, la propiedad colapsa cuando no se usa: terrenos baldíos, naves desocupadas, pisos sin vender. Todo ello podrá ser ocupado por quien verdaderamente lo utilice. Pues la propiedad de otra cosa que no sea el dinero (oro, plata, diamantes o bitcoins, valores transportables) se limitará a lo que uno ocupa o explota libremente. Toda anarquía, incluso la anarcocapitalista carece de razón para apoyar sus derechos en los registros de propiedad. ¿Cómo va a haber registros y derechos registrales sin Estado? Y, lo que es más evidente, carece de fuerza para imponer la injusticia.

La primera vez que lo leí aquí fue como una revelación. En efecto: las únicas quimeras posibles son aquellas que hoy ya despuntan, que ya se enfrentan contra el Estado: la okupación, la cooperación, la desobediencia civil, la objeción fiscal y la colaboración entre ciudadanos.

De modo que, según mi punto de vista, Rothschild, JPMorgan o Goldman Sachs son como un cáncer que consumirá a los estados hasta la muerte. Un cáncer cuya cura para que no consuma también a la sociedad son las poblaciones libres, las ácratas. Y no hay otra solución real, humana y posible. Ésa es mi esperanza.

SANTIAGO HERRERA


NOTA:  Hoy, 23 de abril de 2013, se ha sabido que actores amputados figuraron en el atentado de Boston como víctimas. Y otra cosa sorprendente es el tipo de mochilas de los dos supuestos autores del atentado, diferente del que contenía las bombas, que es a su vez idéntico al de varios agentes de Blackwater (sección The Craft) que estaban en la zona. Conclusión: quiero ver los cadáveres de los terroristas y hacerles la autopsia. Claro que eso es imposible, pues todos los derechos de los interfectos han sido suspendidos por la Patriot Act. Y, así de paso, también nuestro derecho a saber la verdad. América, crisol de la democracia. "¡JPMorgan, mátalos!"

Añadimos un interesante contenido que nos proporciona ElCallejón809.com.


 

La República Popular China
es el objetivo



Los norteamericanos, dirigidos por el sionismo askenazí hollywoodiano, están tratando de divertir a su público no solo en Oriente Medio, sino también en el Extremo Oriente, en Asia continental. Su temor a que China adopte el papel que inexorablemente le corresponde en el mundo por su demografía, su potencia industrial y su planificación centralizada, viene derivando en agresiones cada vez peor disimuladas al gigante oriental.

El show empezó metiendo en cintura a Japón para que le sirviera unos cuantos años más de títere, atentando contra su industria nuclear como acicate irrechazable. Siguió luego con unas maniobras navales en la islas de Senkaku, territorio en disputa entre China y Japón, que fueron bombardeadas por la armada conjunta ante los atónitos ojos del régimen comunista chino, que mandó parte de su flota a esas aguas territoriales. Y ahora, la Armada de los EEUU acaba de realizar otras maniobras conjuntas con su aliado, el régimen amigo de Corea de Sur, frente a las costas de su homónimo del Norte, con bombarderos B-52 dotados con cabezas nucleares sobrevolando la península coreana como parte de los ejercicios. El régimen de Piongyang señaló que esas maniobras podían convertirse en un ataque en toda regla a su territorio con cualquier excusa: qué sé yo, un error como el de los cazas turcos derribados en territorio sirio. Así que el joven y amado líder supremo, Kim Jong Il, ha trasladado misiles de crucero a sus fronteras, amenazando Seúl y la base norteamericana de Guam, en el Pacífico. Ello ha provocado la alarma de los maniobrantes, que se han sentido amenazados. Increíble: Juegan a la guerra armados hasta los dientes en las fronteras de un país y se asustan porque ese país los tome en serio.

La desvergonzada sobre-reacción de los medios sionistas no se ha hecho esperar. Para estos, el país que provoca la crisis es Corea del Norte. Y como la chusma no circuncisa, la gentil, tiene menos cabeza que un palillo chino y tan poco interés por la política como la Porsche por los pobres, todo les funciona: los norteamericanos corren a comprar raciones de comida enlatada por si un misil norcoreano, dotado de no se sabe qué milagroso combustible alienígena, les alcanza a más de 10.000 kilómetros de distancia (11.050 entre Piongyang y Washington, nada menos).

Nadie lo dude: La amenaza de EEUU es a China, no a Corea del Norte, país que vive gracias a las ayudas que recibe por sus fronteras china y rusa, una vez arruinado por el bloqueo internacional sionista, siempre ansioso de derribar los regímenes del Eje del Mal. Precisamente, el Eje del Mal es el conjunto de países cuyos bancos centrales son independientes, no están controlados o no son propiedad de la Casa de Rothschild (otros fueron Serbia, Irak o Libia; aún lo son Siria, Corea e Irán; esperemos que siempre lo sean Rusia y China).

Lo mismo que Rothschild espera su oportunidad de hacerse con el PBOC, Banco Popular Chino, aunque sea a base de bombas de hidrógeno de los primos norteamericanos, la amenazada China también aguanta con paciencia oriental a que llegue su oportunidad. Precisamente ahora, a causa de su oposición en el Consejo de Seguridad de la ONU a la invasión de la OTAN a Siria, está sometida a un nuevo atentado terrorista de EEUU-Sión: una nueva cepa del peligrosísimo virus de gripe aviaria H7N9 ha invadido la provincia de Guangdong y lleva ya contagiadas a tres docenas de personas. Si se secuencia el ADN, se comprobará algún día que la cepa procede, evidentemente, de los laboratorios de guerra bacteriológica del ejército, en Fort Detrick (como el ántrax de 2001) o del de Los Álamos, propiedad de Donald Rumsfeld entre otros muchos genocidas reconocidos. El vehículo agente ha sido la CIA, como siempre. Es la segunda vez que EEUU infecta a China. La anterior fue en 2002, cuando ésta se opuso en la ONU a la invasión de Irak por los EEUU, supuestamente porque Saddam Hussein tenía armas bacteriológicas. Luego resultó que no las tenía, pero los norteamericanos sí que usaron el SARS contra China, también en Guangdong, pegado a Hong Kong, para que dejara de tocar los cojones con su veto en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Como digo, todo digno de un mediocre capítulo de la enésima temporada de la comedia: "Barras y estrellas de David, los defensores de la libertad y la democracia". ¡Qué descojono, si no diera tanto asco!

ÁCRATAS



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