Al Consejo de la República Constitucional

de Alfa del Centauro

Estudio sobre la Tierra
Extracto del informe final y recomendaciones

La especie estudiada del tercer Planeta del sistema del Sol no tiene solución posible si los dejamos a su libre albedrío. En su pequeñísimo mundo a escala galáctica, se han constituido en varios centenares de entidades que ellos llaman estados. Cada uno de esos estados es un potencial enemigo de cualquiera de los otros. Se han hecho la guerra por motivos absurdos e irreales. Se matan entre sí, por millones de seres, en guerras que ninguno de los contendientes reales entiende. Los que mueren son generalmente jóvenes, que no se conocen, ni tienen motivo alguno para odiarse, pero obedecen a unos pocos dirigentes más viejos, que los envían a la muerte. Estos sí se conocen,se temen, se odian, pero ninguno de ellos va a la guerra. Las élites no se matan entre si.

Cuando en grandes guerras anteriores han estado matando durante años a los jóvenes, llegan a acuerdos absurdos y provisionales, hacen una paz ficticia y, en ese período de precaria paz, siguen armándose con destructivas máquinas de muerte, que indefectiblemente usan en la siguiente matanza o guerra. Actualmente hay centenares de conflictos locales, pero

A los 30 años

Los monarcómanos del 23-F

La antigua doctrina cortesana distinguía dos clases de monarcas. Los que lo eran por legitimidad de su origen dinástico y los que lo eran por legitimidad de ejercicio de su función coronada. Cuando cualquiera de esas dos legitimidades parecía dudosa, y la situación del Reino se hacía inestable, los legitimistas y los situacionistas las sumaban. Esto ha sucedido en España con Juan Carlos I a partir del 23F.

Su derecho a ocupar el trono ya no solo proviene de Franco, y de la renuncia forzada de su padre, sino sobre todo de la legitimidad carismática que le dio, ante un pueblo asustado, su providencial comparecencia en televisión para anunciar a los españoles que podrían dormir tranquilos tras el aborto que él mismo hizo de la sonada del coronel Tejero. En aquella madrugada murió el débil monarquismo y nació el poderoso “juancarlismo”. El problema de la Monarquía se trasladaba de

LA LIBERTAD ANTI-POLITICA Y EL DESGOBIERNO

En su libro más reciente, Teoría pura de la República (2010), Antonio García-Trevijano ha resaltado que «lo contrario del Estado totalitario no es el Estado liberal, una utopía que jamás ha tenido encarnación en el mundo estatal, sino el Estado parcelario, es decir, repartido entre los partidos estatales adueñados del poder constituyente.» Y, seguidamente, insiste en que con los partidos únicos de los Estados totalitarios y los partidos varios de los Estados de partidos –parcelarios o «parcelitarios»–, la sociedad civil se queda huérfana de representación política.

Por su parte, Dalmacio Negro, en el prólogo a la primera edición del libro de David Carrión, Tocqueville. La Libertad política en el Estado social (2010), afirma lo siguiente: «Los partidos se han apoderado de la democracia y no hay más democracia que la que ellos dicen que es democracia.»

Tras los pasos de la Tierra del Hielo


Éste es el juego: España debe unos 4 PIBs a sus acreedores extranjeros. Uno lo deben directamente particulares y empresas. Otro lo debe el Estado. Y dos los deben los bancos. Todo el teatro partitocrático, de peleas y denuncias que veis cada día en los medios entre socialistas y populares, sirve para ocultar tras el humo de los petardos falleros el plan que tienen ya establecido, que es que cada español con trabajo (unos 18 millones de personas) devuelva 225.000 euros de vellón, de una manera o de otra(1). Como "nuestros" acreedores no quieren esperar, pretenden que empecemos a pagar cuanto antes. En un máximo de 15 años. ¡Ah! Y como hacen falta muchos intermediarios para la cesiones de crédito de unos a otros, y el riesgo-país de España es la leche ya, pretenden que les devolvamos su dinero con un interés alto, del orden del 10%, más que probablemente. Eso significa que cada español con trabajo deberá apoquinar cada año unos 28.000 euros(2), desde 2011 hasta 2026. No es broma.

La deuda, nos dicen, hay que redimirla, que para eso "hemos vivido todos los españoles por encima de nuestras posibilidades esta última década"(3). La baja del monto total por apropiaciones de bienes públicos, como edificios, aeropuertos y autopistas, no hará bajar demasiado la deuda, porque se tratará de estafas organizadas para adjudicar chollos a los amigos. Así son las cosas, si queremos que el BCE y el FMI nos ayuden a “salir de la crisis” que ellos mismos nos han fabricado, prestando sin ton ni son a la banda de chorizos que nos gobiernan, bien directamente, desde nuestros multi-parlamentos, del senado y de todos los concejos municipales; o indirectamente, desde los consejos de administración de los grandes bancos españoles, de las grandes empresas nacionales y multinacionales, y de las altas instituciones financieras del Sanedrín.

Ahora bien. Preguntémonos por qué tenemos que pagar los españoles esa barbaridad. La respuesta es clara: porque la banca ha gestionado mal nuestros depósitos, que son los ahorros de todos; porque ha pedido prestado a los ahorradores extranjeros para seguir metiendo dinero en el negocio del ladrillo sin control; y porque la casta política de salteadores de caminos con corbata y terno de Armani que nos desgobierna ha malversado fondos en gastos irresponsables y en corrupciones hasta dejarnos arruinados a todos los españoles para siempre jamás.

Bien, ahora viene lo gordo del asunto, lo que os va a dejar de piedra: y es que no pasa nada, amigos. La respuesta al problema que tiene la pobre España, con todos sus españoles dentro, es clara: hay que preguntar sobre el asunto de ese gasto extraordinario, que tanto va a joder las economías familiares, al propio pueblo español. Por lo tanto, debe organizarse un referéndum que pregunte lo siguiente:

“¿Está usted dispuesto a devolver la deuda externa española de los bancos, de las grandes empresas y del Estado, pagando en los próximos 15 años 28.000 euros anuales de media, para que nada cambie?”

Avanzo el resultado: Un 93% de los llamados a las urnas contestará con un rotundo NO, tenga ello las consecuencias que tenga; o sea, aunque la Merkel diga que los españoles somos unos informales. Y dirán no porque les iba a resultar imposible devolver ese pastón y porque es injusto (es decir, ajeno a Derecho). Los síes en las urnas llevarán los nombres y apellidos de los políticos en ejercicio, de los grandes empresarios y de los banqueros. Tras ese no en las urnas, la solución obvia, inmediata y urgente es: “Son los políticos malversadores, corruptos, y los banqueros malhechores los responsables de la existencia de esa deuda, pues ellos mismos la han contraído delictivamente. Por tanto, por sentencia judicial, deben satisfacerla ellos embargándoseles todos sus bienes, sus propiedades, sus cuentas en paraísos fiscales; y pagando con la cárcel sus delitos”. Así que se procederá a detenerlos a todos —u ordenar su busca y captura por la Interpol, en caso de fuga— y a encarcelarlos preventivamente, sin fianza, a la espera de juicio por delitos económicos y por alta traición a España, empezando por el Rey, siguiendo por Botín y acabando con el último alcalde y concejal de urbanismo del más pequeño de los ayuntamientos. Difícil tarea va a ser, porque tras el referéndum saldrán todos a escape por las fronteras españolas, después de transferir el dinero que puedan a algún paraíso fiscal. Por supuesto, ello significa que el FMI no nos ayudará ni con un solo euro más y que el BCE nos expulsará del "exclusivo club" de la moneda única. Pero eso a todos nos la traerá al fresco, dada la alternativa, que es la de esclavizarnos para siempre.

Inmediatamente después del referéndum y de las detenciones masivas, los españoles —comprendiendo que la causa de sus desgracias son de los excesos que consiente el sistema político de poder único de los partidos sometidos a la banca y a la corrupción que contempla nuestra elástica Constitución de 1978— iniciarán un proceso constituyente en el que no se consentirá la participación de ningún político en ejercicio o con carné de ningún partido político. Por ejemplo, sorteando las plazas de vocales constituyentes —unos 50 miembros— entre todos los voluntarios que se presenten libremente a tal efecto, avalados por sus currículos sociales y profesionales intachables, y por un cierto número de firmas. Antes, claro, nuestro Parlamento Provisional:

—suspenderá todas las leyes aberrantes que protegen sólo los intereses oligocráticos, como la Hipotecaria, de modo que la dación del inmueble hipotecado cancele la deuda impagada completamente; o la ley que protege los grandes patrimonios mediante las SICAV;

—y nacionalizará la banca entera (incluyendo las cajas de ahorros usurpadas por los partidos a sus legítimos dueños, que son los impositores), pues su caída en Bolsa será espectacular. ¿Imagináis el valor del Banco de Santander, con  el consorte Marqués de O'Shea, don Emilio, entre rejas o en paradero desconocido?

¿Quién me llamará ahora mismo soñador por lo que sugiero y exijo? ¿Quién dirá que pido imposibles? El que lo haga no será más que un canalla o, como poco, un desinformado. Porque esto que os cuento, aunque nunca lo mencionen los obedientes medios informativos españoles, ya ha sucedido, palabra por palabra, en un país no del norte de África o del Próximo Oriente, sino bien occidental. Se llama Islandia, pésima traducción al español de su verdadero nombre, Íssland, o Tierra de Hielo.

MESS


NOTAS:  (1) En rigor, sólo la cuarta parte es Deuda del Estado. Ésa no hay quien nos la quite, 55.000 euros por barba trabajadora, con una cuota de 7.000 euros/año durante 15 años. Pero la verdad es que, tras nacionalizar la banca (como se verá luego), también deberemos apoquinar con la deuda de ésta, así como con la de las empresas públicas o semipúblicas. En definitiva: lo que decimos.

(2) Aunque el tipo fuera sólo del 3%, cosa que no se cree nadie de los usureros que dominan el mundo, la cuota anual sería de 18.250 euros. Impagable, ¿eh?

(3) Los que han vivido muy por encima de sus posibilidades son los dos que se arrullan en la foto y el resto de los miembros de su piara.
Últimos artículos


ACOSO, DERRIBO Y ANIQUILACIÓN DE LA PARTITOCRACIA ESPAÑOLA

¿Cómo se acaba con la dictadura partitocrática, aún más eficaz que la franquista, que tiene todos los medios sociales de influencia y poder controlados? A una dictadura que, como tal, no está dispuesta a aceptar reforma alguna que limite el poder de sus cuadros dirigentes, horda de tipejos de mentalidad paramilitar, no cabe sacarla de otra manera que no sea mediante una rebelión cívica. Ahora bien, sin una organización civil que desde abajo, sin mediación alguna de las organizaciones del régimen, sea la impulsora de la abstención electoral y la insumisión fiscal, no hay manera de que una masiva abstención espontánea sea tomada en serio por el régimen, que aducirá mil

CRÓNICA TEÓRICA DE LA REVOLUCIÓN

La fulminante crisis mundial está poniendo patas arriba al universo humano a la vista de todo el mundo. La quiebra del sistema económico, político y social por todo el planeta es tan brillante, que destella en los oídos y machaca los ojos de las multitudes humanas. La desintegración en tiempo real de los Estados nacionales es la suerte cotidiana de la humanidad en esta época de su historia. A la amenazante hambruna por falta de orden público y

POR ENÉSIMA VEZ: EN ESPAÑA NO HAY DEMOCRACIA

Trataré de explicártelo brevemente, así como con la mayor claridad posible. Como supongo que sabrás, tres son los poderes del Estado: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. El primero gobierna (presidente y ministros), el segundo legisla (diputados), el tercero vela por el cumplimiento de la ley (jueces). Estos tres poderes deben ser independientes entre sí, sin embargo, en España (del mismo modo que en muchos otros países donde supuestamente existe libertad política) no lo son, es decir, que en España no hay democracia.

¿Qué hay entonces? Lo que hay es una dictadura, no de jefe o partido único, sino consensuada, si lo quieres, una oligocracia. ¿Por qué? En primer lugar, no existe principio representativo, ya sabes: que los electores elijan a sus representantes. Y no existe porque los electores votan candidaturas de listas de partido, en vez de votar a sus

¿UNA REVOLUCIÓN NORTEAFRICANA EN ESPAÑA?

La revolución popular que está recorriendo la costa sur del Mediterráneo, y que tiene toda la pinta de continuar en otros países, es la respuesta a la total falta de futuro de una juventud asfixiada por sistemas políticos corruptos, travestidos de partitocracias rudimentarias, y ensayos de democracias orgánicas, nacidos todos ellos al socaire de la descolonización y en connivencia con las ex-metropolis. No es casual que, al igual que ocurrió con la transición en España, fueran los antiguos amos quienes legitimaran a los milicos nativos independentistas y dieran el apoyo debido al

CUANDO NO QUEDA NADA QUE PERDER

Si la humanidad no había vivido hasta la fecha una situación como la actual, es lógico que toda faceta visible de la misma esté magnificada con relación a nociones tradicionalmente más conocidas. Si los dirigentes políticos aparecen tan idiotas y absurdos, no es sólo porque el material humano que los encarna haya sido selectamente elegido —como por sus magros historiales es elocuente—,

ENTREVISTA APÓCRIFA CON EL MINISTRO DE FOMENTO

Me recibe el Ministro en su despacho de Paseo de la Castellana, 67. Nos dejan solos. Voy al grano:

LOBO ESTEPARIO: Sr. Ministro, no perdamos tiempo con prolegómenos, que a los lectores de nuestra publicación no les gustan las medias tintas y no está el horno para bollos (pausa). ¿Hasta qué punto es legítimo un gobierno que, como el suyo, incumple su programa electoral?

MINISTRO: (Sonrisa. El Sr. Ministro se remueve en el asiento). No alcanzo a comprender el sentido de la pregunta.

LOBO ESTEPARIO: Pues se lo repregunto: ¿Cuál es la legitimidad de un gobierno que impulsa unas medidas contrarias a su programa electoral, que hace una política opuesta a aquella a la que se comprometió con sus votantes?

Artículos anteriores

Clásicos más leídos de todos los tiempos