Primero de Mayo
España en marcha

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

Somos bárbaros, sencillos.
Somos a muerte lo ibero
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.

De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

No reniego de mi origen
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.

Españoles con futuro
y españoles que, por serlo,
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.

Recuerdo nuestros errores
con mala saña y buen viento.
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.

Vuelvo a decirte quién eres.
Vuelvo a pensarte, suspenso.
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.

No quiero justificarte
como haría un leguleyo,
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.

España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.

GABRIEL CELAYA

NOTA DEL EDITOR:
Poema del vasco hernaniarra Gabriel Múgica Celaya Leceta.Os esperamos en las calles este Primero de Mayo, compañeros. Abramos de una vez las grandes alamedas por donde, más pronto que tarde, camine el hombre libre.


Últimos artículos


El capitalismo
(eufemismo de usura terrorista)
morirá matando





I

Acabando el 2013, el capitalismo es ya un pestilente cadáver maquillado en su féretro(1) —por irresponsabilidad, corrupción, idiotez de los líderes políticos, o por la suma de las tres causas— a base de insuflarle dinero público para que no se le vean los gusanos.  La crisis mundial no es coyuntural, sino la consecuencia inexorable del capitalismo cuando éste se aplica sin impedimentos, a escala mundial. El capitalismo, en su ceguera por la obtención del beneficio, ha mutado en cada vez más perversas formas que sólo han acelerado su muerte. Los instrumentos financieros sin regulación (over the counter, sobre acciones, bonos, materias primas, swaps o derivados de crédito) han convertido las inversiones mundiales en una timba de apuestas en la que los bancos han sido los crupieres que han hecho jugar a los ahorradores sin saberlo (las viejecitas desconocen que su dinero está siendo apostado en hedge funds y que probablemente no lo recuperarán nunca).

No es posible que el capitalismo salga de ésta. Sólo en España, el pasivo financiero de la economía es de 11 billones de euros —11 veces el PIB anual—, de los cuales casi 6 billones yacen en los bancos en depósitos o valores diferentes de las acciones (bonos, letras), mientras, el drenaje de fondos bancarios de España hacia el extranjero supone unos 150.000 millones de euros al año, y acelerando. Eso representa la quiebra técnica del sistema financiero. Lo que vemos no es una aberración del sistema capitalista, sino el sistema capitalista funcionando a pleno rendimiento y matando el cuerpo al que depreda, que es el mundo. Antes hacía lo mismo, pero en países lejos de nuestra vista, en África o América del Sur. Ahora la estafa del capitalismo es global. La economía real del mundo en bienes y servicios —PIB mundial— es de 65 billones de dólares al año, mientras que los valores derivados OTC de acciones y divisas suman 1.650 billones ­—¡en una década!—. Si esos 1.650 billones reclamaran rentabilidad sólo al 5%, representarían 82,5 billones al año. Es decir: harían falta 1,26 veces el PIB mundial para pagar los intereses del dinero creado mediante la especulación. Como eso no es posible, el capitalismo crea cada año nuevo dinero para pagar los intereses del que anteriormente creó. Eso es lo que se denomina un “esquema de Ponzi” o estafa piramidal. Y como todos los esquemas de Ponzi (te recordamos, oh, Madoff), cuando es descubierto, arruina a todos los tenedores de los valores especulativos, que no valen nada. Entonces nadie acepta papel para cobrar intereses y lo que quiere es que le devuelvan su inversión. Pero ese dinero no existe. Fue creado de la nada usando como contravalor propiedades mobiliarias e inmobiliarias en el mundo entero, que sí valen los 1.650 billones de euros.

Como hemos hablado ya muy claro y lo bastante técnicamente como para que las mentes de nuestros lectores se pongan a pensar, veamos las consecuencias, a partir de ahora, de esta crisis que afecta a los fundamentos mismos del capitalismo. En vano el inhumano dinero creado de la nada —recordemos: 1.650 billones de dólares— tratará de especular con los alimentos. Estos representan una pequeña fracción del PIB mundial, y es mucho el dinero que desea invertirse en busca de rentabilidad. Tampoco puede hacerlo con las materias primas. El petróleo representa solamente 3,5 billones al año en valor total de extracción y venta al precio de mercado. El capital inventado no puede ni siquiera quedarse con países enteros en propiedad para explotarlos, pues los capitalistas no saben hacer nada útil. Sólo especular... Quizás el más afamado y salvaje especulador del mundo sea el CEO de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein. Ese hombre, que hunde estados y hace dinero a espuertas cada día, es un perfecto inútil si se le deja solo en una isla desierta. o al mando de una patrulla en un frente de guerra. o explotando una hectárea de huerto para sustentar a su familia. No sabe hacer nada más que crear sofisticados instrumentos de expolio con los que estafar incluso a sus propios clientes. Y como él, hay cientos de miles de especuladores que hacen sus fortunas trajinando y timando a sus congéneres.

¿Qué es lo que todo eso significa de modo obvio? Pues que el producto de su trajín de usureros, el dinero que obtienen, no tiene ningún valor. Por dos razones: porque no se puede comer... y porque hay tanto dinero creado que, en cuanto se sepa, no lo querrá nadie. No nos referimos, quede claro, a los 1.650 dólares que ingresa un asalariado, que puede intercambiar por comida, techo, educación, medicamentos u ocio. Sino a los 1.650 billones que no tienen nada que comprar, pues no existe nada que valga tanto. Ese dinero solamente es útil para inflar burbujas, para ganar más dinero y para satisfacer el ego de pichacortas siniestros como Blankfein.

Dice la gente sabia que el capitalismo es, en sí mismo, injusto e inhumano. Añadimos nosotros que es, además, estúpido, ineficiente y suicida. El capitalismo actual ha dejado en mantillas al colonialismo imperialista del siglo XX, pues, en su presión explotadora desde la Sinaquía Financiera Internacional a los estados y las empresas, induce la explotación extrema de los seres humanos, la desolación, el despilfarro y la degeneración de los recursos naturales y de los trabajadores de todo el planeta hasta el punto de poner en riesgo la dignidad humana y vida misma. La destrucción de todo lo colectivo, lo público. Y las multinacionales, presionadas por la Sinarquía Financiera Internacional (SFI), en una huida hacia delante, toman el dinero ilícitamente drenado a través de los instrumentos especulativos e invaden el mundo sin someterse a ley alguna, abriendo nuevos mercados en aras del beneficio de la misma manera que un cáncer de pulmón invade nuevos alvéolos en aras del progreso de la enfermedad. La voracidad del capitalismo, como la del cáncer, no tiene otro límite que la muerte del huésped. Necesita expandirse continuamente para subsistir. El capitalismo es, en sí mismo, un gran esquema de Ponzi.

II

Los ignorantes confunden el capitalismo con el libre mercado. No son lo mismo. De hecho, el capitalismo odia el libre mercado. Lo que hace el capitalismo es retorcer el libre mercado mediante la especulación, la corrupción de las autoridades y las burbujas. Cuando el capitalismo agota a un país, lleva a la ruina a su banca, y ésta exige inmediatamente que la sociedad corra con sus pérdidas. ¿Es privatizar los beneficios y socializar las pérdidas la alternativa que propone el capitalismo al comunismo soviético que derribó en 1991 a base de corrupción y desgaste bélico? El libre mercado nada más puede existir en un ambiente de competencia perfecta. Pero no puede haber tal cosa cuando el capital se concentra en tan pocas manos como las de los miembros de la Sinarquía Financiera Internacional. El dinero funciona en régimen de oligopolio, estableciendo precios y políticas sin otro objeto que la rentabilidad de él mismo.

Cuando estalló la gran burbuja de los instrumentos financieros derivados, los bancos empezaron a quebrar y, tras ellos, las compañías aseguradoras de las operaciones financieras. Entonces, los capitalistas demostraron de qué pasta están hechos: Los neoliberales seguidores de filosofías del egoísmo, de la búsqueda de la propia felicidad a cualquier precio, como la de la sionista rusa Ayn Rand, se echaron a llorar pidiendo la protección de sus estados respectivos. Pero ¿cómo osaron pedir dinero a los mismos estados a los que extorsionaron mediante el crédito usurario? Su argumento fue (y sigue siendo) que los bancos, como creadores del dinero requerido por todo el estado, deben ser preservados con leyes draconianas y rescatados con fondos públicos. Entonces, la corrupción política se puso en marcha...

Desde el estallido de la crisis se han venido produciendo masivas inyecciones de dinero, extraído por arte de birlibirloque de unos hipotéticos futuros impuestos de los contribuyentes. Pero, como el lector imagina, la capacidad de incremento impositivo del planeta es una fracción mínima, un 2-3% como máximo, de ese PIB de 65 billones de dólares. Y el agujero contable de los bancos no tiene fondo. Así que se trata de otra medida inútil, dinero tirado, ruina innecesaria. Para lo único que han servido las transfusiones dinerarias a la banca ha sido para arrasar el sistema de pensiones, el seguro de desempleo, la educación, la sanidad y los derechos fundamentales de los ciudadanos. Y todo ese dinero sólo ha servido para alimentar el agujero negro, cada vez más grande.

Pues la peor consecuencia de esta debacle financiera es la devastación de la economía productiva, que no puede trabajar en un ambiente en el que el dinero corre hacia donde husmea beneficio rápido, sin producir nada. El volumen de la economía especulativa es tan enorme, comparado con el de la economía productiva, que ésta es un escenario enano para mover tanto dinero. Y encima, si es más rentable quebrar una empresa y venderla en pedazos, se destruye. El capitalismo es el cáncer que clausura alvéolos pulmonares sanos aún, en vez de seguir respirando con ellos. La asfixia de la base productiva se produce mediante una tenaza inexorable: la mordaza de arriba es la regresión del crédito que implica despidos masivos; y la de abajo, el encogimiento del consumo, que bloquea las ventas. Cuanto más aprieta una mordaza, más lo hace la otra: Un ciclo continuo que se retroalimenta.

Pasaremos por alto la crisis en su vertiente ecológica. En estos momentos se trata de algo secundario cuando la vida de cientos de millones de seres humanos está en riesgo cada día. Se dice que los recursos naturales no son suficientes para mantener el actual estilo occidental de vida. Pero es que ese estilo de vida está acabado, no puede sostenerse. Ni el saqueo ecológico ni el calentamiento global son importantes ahora, aunque parezca increíble. El hecho de que ciertos foros (dirigidos a distancia por la SFI) los mencionen tanto es asaz sospechoso. El peak oil se alcanzó justamente el año en que estalló la crisis financiera. Y eso no puede ser casual —creer en tales casualidades es una forma de religión: la misma que sacraliza a los árboles o las focas en vez de a los niños que viven en los vertederos de medio mundo—.

En toda esta crisis espectacular que estamos protagonizando, mediática y sonora como ninguna, de dinero que busca inversion especulativa, no podemos dejar de destacar el papel de los EEUU de Norteamérica como instrumento destructor y genocida en manos de la Sinanquía Financiera Internacional (SFI). La guerra siempre fue, hasta ahora, la solución final de las crisis financieras de los imperios coloniales. La política de los EEUU en el mundo, asumiendo la orquestación del terrorismo internacional por el estado de Israel, e instrumentalizando las guerras locales, tiene sentido solamente analizándola desde el punto de vista de la devolución de la deuda financiera que tiene contraída con la SFI, que es del orden de 40 billones de dólares —15 billones son de deuda pública—. EEUU está empleando ingentes cantidades de tropas, armamento y munición, bajo la bandera de la libertad y la democracia para mayor desfachatez, en invadir países con importantes recursos naturales. El proyecto es claro: apoyo a sus multinacionales energéticas y constructoras por un lado. Pero por otro, el cobro a precios estratosféricos de su gasto de guerra hasta la última munición de uranio empobrecido. ¿A quién se le cobra? A los derrotados. ¿Cómo lo pagan? En primer lugar, con todo el oro, divisas y valores que poseen, que pasan directamente a las bóvedas de la SFI. Y en segundo lugar, en crudo y minerales que los EEUU cambian a las multinacionales por dinero, que es reintegrado a la SFI. Esta segunda parte es muy limitada. Ya dijimos que todo el crudo anual mueve solo 3,5 billones de dólares al año. Pero ¿Cuánto puede cobrarse en botín de guerra por una bomba de racimo? No, desde luego, su precio en una empresa de armas. No es lo mismo comprar una bomba que comprarla, dotar a un ejército con ella y arrojarla sobre “territorio amigo que ansía la democracia occidental”. Su valor puede multiplicarse por mil. En definitiva: así como otros países pagan a los usureros de la SFI mediante loterías o aeropuertos, EEUU paga a la banca sionista que instrumentaliza la FED convirtiendo en cash su armamento —bastante de él, obsoleto— y sus efectivos muertos, al tiempo que obtiene su beneplácito por estar ayudando a la confortable expansión del estado de Israel.

Pero no todo van a ser alegrías para el Sanedrín del dólar. También le han salido algunos países respondones. Uno: Los países emergentes —los BRICS— se están desdolarizando y exigiendo el reequilibrio del DEG —moneda sintética respaldada por una cesta de divisas para pagos internacionales— o alguna otra moneda creada por ellos mismos —atención: lo intentaron antes Saddam y Gaddafi y por eso terminaron el uno ahorcado y el otro muerto a palos—. La respuesta de la SFI ha sido la continua amenaza militar sobre Rusia desde todas sus fronteras europeas y mediorientales —el escarceo en Osetia, Georgia, llegó a producir bajas entre efectivos rusos y norteamericanos enfrentados—; y el control del suministro de Irán a China a través del oleoducto que atraviesa Afganistán. Dos: Los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas) están nacionalizando recursos naturales (REPSOL) y girando fuera de la órbita financiera internacional, sabedores de que todo país que cae en las garras de Fondo Monetario Internacional se arruina absolutamente con sus préstamos usurarios y pierde todos sus recursos en favor de las multinacionales controladas por la SFI. Tres: Rusia-China han puesto fin a la falacia de las “primaveras verdes” en los países productores de crudo, plantándose en Siria frente a la OTAN, y han dotado al gobierno socialista de Al Assad del más moderno armamento defensivo, especialmente de misiles anti aéreos que hacen demasiado arriesgada la misión de los bombarderos de la OTAN que trituraron Trípoli el año pasado, masacrando a decenas de miles de libios.

III

Y vamos ahora a exponer la verdadera solución a la crisis financiera, que se evidencia en cuanto se comprende la esencia del problema. El problema es el dinero. Sí. Pero no el dinero que sirve para comerciar y ahorrar dentro de la economía productiva, sino el otro: el inventado mediante los instrumentos financieros fraudulentos desregulados aposta mediante la Ley Clinton de 2000. Ése dinero masivo es letal, no sirve más que para destruir la economía productiva. ¿Puede resolverse el problema que representa en el planeta Tierra la anulación de ese dinero que contamina todo esfuerzo humano por superar la crisis? Por supuesto que sí. Mediante medidas fiscales extraordinarias. Justamente las contrarias a las que preconiza el PP a través de sus ministros Montoro y de Guindos. Nada de aministías fiscales, por otra parte injustas e ineficaces. No se trata de atraer dinero ilegitimo, sino de anularlo. Asignarle un valor exactamente cero. Cualquier capital procedente de un paraíso fiscal debe, en España, no valer nada. Conforme entra por las fronteras electrónicas debe ser requisado por el Estado y asignársele el valor nulo. Volatilizarlo. Si esto se hiciera en el mundo entero, todo el dinero creado especulativamente desaparecería. Se sigue luego la inspección de toda fortuna. Todo lo amasado mediante los instrumentos financieros de diseño para la estafa será requisado y puesto a valor cero.

Se me dirá que el resto del mundo, que no sufre nuestra crisis, no va a hacerlo. Y que España no puede salir de la crisis por sí sola. Pero se equivoca quien lo piense. El instrumento es entonces el cambio de moneda de la noche a la mañana, la salida del Euro, la nacionalización de la banca. Y entonces sí, de forma nacional, depurar responsabilidades de los especuladores y sus cómplices en la función pública. No se les arrebata nada que no hayan obtenido ellos de manera fraudulenta, violentando las leyes del libre mercado. Muchos de ellos acabarán en la cárcel por delitos como el fraude a la Hacienda Pública (no podrá Emilio Botín pulsar los mecanismos que le evitaron la cárcel en el caso de las cesiones de crédito de Banesto), pero todos ellos quedarán en ruina, sin el dinero que ganaron especulando. Da igual si han sido reyes del ladrillo, políticos mediáticos, comisionistas reales o financieros de bogavante y prostituta de lujo: la cárcel será su destino, si no optan por el exilio furtivo, al modo de Luis Roldán.

El mundo dominado por la SFI se revolverá contra nosotros, y nos atornillará en los mercados internacionales mientras lloriquea salmodias en yiddish. Así que habremos de tomar medidas adicionales, temporalmente autárquicas: nacionalización de empresas estratégicas, como de la energía, transportes, construcción pesada, industria básica (en vez de criticar a Argentina por nacionalizar REPSOL, hay que imitarla... aunque sólo sea por respeto a que ya pasó por el sendero que transitamos nosotros ahora).

Uno de los muchos tipos lúcidos que comentan por aquí, dijo: “La dialéctica explica que el miedo del Pueblo le auto-infunde valor, al revés que a sus “amos”, cuyo pánico crece en mayor proporción y medida, pero en sensu contrario, por razones atmosféricas absolutamente “naturales”; es decir, estricto y “matemático” cumplimiento de las leyes histórico-económico-políticas.” Y tiene razón: el caso de Islandia lo demuestra: un pueblo acogotado y exhausto se enfrentó con el poder político y financiero —la mafia Rothschild y la City de Londres— y triunfó, metiendo en la cárcel o reclamando busca y captura para quienes habían provocado la crisis de su patria. Siguiendo su receta, encontraremos la salida a esta crisis: Se llama, aunque suene fatal, nacionalismo económico. Y, para que no tenga veleidades fascistas, debe someterse a una democracia real, directa; con un control ciudadano de todas los procesos decisorios, empezando por la redacción y refrendo de una nueva constitución republicana de corte ácrata. Entendiendo por ello que no debe legislarse más que lo imprescindible, de manera clara, concisa, y siempre desde un parlamento con representantes sujetos al mandato imperativo de sus respectivas asambleas ciudadanas, un parlamento que nunca formará parte del Estado, al que dominará —o derrocará en un santiamén— mediante la Ley. Todo ciudadano útil será entrenado para un eventual conflicto con invasores mercenarios que vengan a cobrar las facturas de la Sinarquía Financiera Internacional, y dispondrá, como en Suiza, de una dotación de armas y equipamiento en lugares a su alcance.

Cuando se vive sin usura, aislado del mundo del terrorismo financiero, hay que defender lo que se tiene, que es la libertad. Con la propia sangre, si falta hace. Es entonces cuando tal ínsula Barataria insólita adquiere el carácter de Patria, con mayúscula. Porque la única patria posible es la que hace, sostiene y defiende uno mismo, por el bien de sus hijos, en igualitaria comunión con el resto de sus compatriotas. El resto son palabrería y soflamas. Banderas que apenas disimulan la podredumbre del cadáver que ocultan, que se llama capitalismo, que no es libre mercado, sino la extorsión del mismo mediante la especulación; que no es democracia, sino la putrefacción de ésta mediante la corrupción. El capitalismo es una enfermedad que huele mal y funciona como huele. Un mal que enciega al principio, que degrada después; y que muere matando a las sociedades a las que parasita, si no se inmunizan antes éstas con grandes dosis de pólvora y algún chasquido de pescuezo descoyuntado meciéndose al sol.

ÁCRATAS


NOTAS:  EEUU está al borde de la suspensión de pagos, que sucederá el 17 de octubre. De momento, el Gobierno Federal ha dejado sin trabajo a 900.000 empleados públicos de un plumazo. Y el ráting de EEUU se hunde en los mercados.





Esto no tiene ya otra solución:

Adiós al Euro,
nacionalización de la Banca,
repudio de la Deuda Exterior
y desguace de las autonomías...
¿Oído, Rajoy?


Con el fin de priorizar el hacer frente a la Deuda Pública, el desgobierno de Rajoy aprobó un escandaloso ajuste con más impuestos y menos inversión del Estado, un día después de la Huelga General, mediante unos Presupuestos para 2012 que acabarán de hundir el consumo. Mientras, los juzgados españoles informan de que están colapsados por los desahucios  —con una nueva cifra récord y que supera en 2011 un 22% el dato de 2010 y que alcanza los 500.000 desde que se inició la crisis del ladrillo— y los concursos de acreedores. Y el ministro —"ex" de Lehman Brothers— de Guindos interpreta todo esto ante Europa como que España va a dejar de ser un problema... ¿Cómo deja de ser un problema el abuelo demenciado para una familia? ¿Recurriendo a la eutanasia?

Conocemos a los causantes de la crisis: los bancos, organizaciones de delincuentes  que roban a todos sus clientes: accionistas, depositantes y prestatarios bajo la égida de la Sinarquía Financiera Internacional.

Los bancos son negocios de gran apalancamiento, financian sus créditos con depósitos. Como los créditos se conceden con plazos de amortización de decenas de años y los depósitos se pueden retirar en el acto, los bancos son negocios con alto riesgo de quiebra permanente y esencialmente dependen de la confianza. Todo negocio o estafa que depende de la confianza vive de una ilusión de sus clientes: en este caso, la de que siempre habrá un clima de serenidad en los mercados y que la riqueza especulativa puede crecer sin límite. Cuando la ilusión que encubre cualquier truco se rompe, ya no puede restaurarse más. Por eso, los bancos deben tener unos recursos propios mínimos para que, en una crisis como la que vivimos, el capital de sus accionistas cubra las pérdidas sobrevenidas. Hay normas que regulan el capital mínimo —acciones ordinarias y reservas; reserva ocultas, revalorización y provisiones— en función del volumen crediticio. Se recomendaba un 8%. Pero ahora mismo, los principales bancos europeos tienen un apalancamiento financiero absolutamente disparatado, lo cual, unido a su tamaño, los convierte en bombas de relojería:

—Fortis está apalancado 35 veces, y supone 1/3 del PIB de Bélgica

—Deutsche Bank está apalancado 50 veces, y supone el 80% del PIB de Alemania

—Barclays está apalancado 60 veces, y supone el 100% del PIB del Reino Unido

Espeluznante. ¡Parece imposible racionacionalizar tamaños volúmenes de deuda con los recursos del Estado correspondiente! Pero no es así... La capitalización bursátil de un banco es, fundamentalmente, el producto de sus acciones por la cotización sucesiva de éstas en Bolsa. Si un banco está a punto de quiebra, la cotización desciende tanto que su valor se aproxima a nada, como ya hemos visto reiteradamente estas semanas con el caso de REPSOL en Argentina, donde los rumores de nacionalización, oportunamente lanzados por el gobierno de Kirchner, han arrastrado por el fangal la cotización de REPSOL-YPF. En ese momento, cuando su valor se aproxima a nada, puede nacionalizarse, es decir, tomar el total de sus acciones por decreto y salvar a los accionistas de sus acreedores. Esperar demasiado puede suponer que la sociedad civil, sin financiación para las operaciones más elementales, esté ya fuera de combate a esas alturas. La lógica nos dicta que, bastante antes de la nacionalización generalizada de la banca, debe estársele ya haciendo la competencia desde el Estado mediante una Banca Pública en la cuantía necesaria para que el país no se hunda. De manera que, en vez de las irresponsables inyecciones de capital al sistema financiero que estamos viendo cada día, que son un robo al pueblo y sólo sirven para perderse en el sumidero de la megalomanía de los banqueros, lo que un estado al servicio de sus ciudadanos debiera hacer es salir con fuerza al mercado del crédito ofreciéndolo —oficial— a empresas y particulares a tipos de interés de mercado y hasta, según los casos, preferentes.

A estas alturas, con España en recesión profunda, sumiéndose en el agujero negro de la parálisis económica, la depredación del pueblo y la extorsión de la deuda exterior, ya sólo puede obrarse como describimos a continuación:

—En primer lugar, deben cerrarse de inmediato, con nocturnidad, las fronteras a los movimientos de capitales. Donde le pille al dinero, ahí se queda (en lo que va de año, más de 50 mil millones de euros han salido de los bancos hacia el extranjero). E impedir las fugas de caudales enchiqueteando todo el capital, que es nuestro supuesto ahorro. No podrá sacarse de los bancos. En ese corralazo absoluto, el dinero se pagará al interés oficial, pero se quedará quieto como garantía del Estado Español ante el mundo.

—En segundo lugar, procede la nacionalización integral de la Banca y de todas las empresas estratégicas: energía —electricidad, gas y petróleo—, agua potable, construcción de obras públicas y vivienda, producción automovilística y maquinaria pesada. Muchos piensan que la banca, por ejemplo, es demasiado grande para ser nacionalizada: todos los bancos del Ibex 35 cuestan ahora mismo en Bolsa unos 60 millardos. Pero con unos buenos rumores sobre nacionalización, bajarán a la mitad de su valor en unos días. Y el Estado los comprará a cambio de asientos contables.

—En tercer lugar, debe repudiarse toda la deuda exterior. No solamente la pública, sino toda. Los responsables de haberla contraído deben responder personalmente de ella: políticos corruptos y manirrotos, banqueros comisionistas, especuladores y demás subproductos de la Humanidad.

—En cuarto lugar, reformar la Ley Hipotecaria: nadie, caso de no poder hacer frente a los pagos, podrá perder nada más que el bien hipotecado. Todo deudor acogotado económicamente podrá devolver su piso o quedarse en él en alquiler, por una fracción de su cuota hipotecaria dependiente de su renta (los bancos estaban enajenando lotes de pisos a empresas partculares por el 10-15% del valor hipotecado), con derecho a recompra. De hecho, todas las deudas hipotecarias deben ser revisadas y adaptadas a los precios de mercado del bien hipotecado. Es lo justo, no se puede especular con el techo de las familias, consagrado incluso por la Constitución del 78. Y es imprescindible para que la gente no deje de pagar sus pisos, al estilo USA, porque resulte lo más rentable.

—¿Qué otra salida le queda a España que no sea abandonar el euro si no recibe los chutazos permanentes de euronalina del BCE? Por eso, en quinto lugar, se hará una recogida de todo el oro nacional y la emisión de una nueva moneda respaldada por éste y por toda la obra pública nacional. La acumulación de oro en lingotes será constitutiva de delito de estafa al Estado (oh, cómo se van a poner algunos, que nos calificarán de anti-semitas sin venir a qué). Esta medida le dará valor al dinero circulante y permitirá que merezca la pena trabajar y vender bienes y servicios.

—En sexto lugar, procede un ERE del propio Estado, liquidando todo lo que no sea Administración Central y Municipal, que ostentará las máximas competencias, pues la democracia será directa, asamblearia, con referéndum popular como sistema de toma de decisiones que afectan a todos.

—Con toda la divisa como garantía, mantener y restaurar el empleo mediante la obra pública pagada con las emisiones de dinero español necesarias como contravalor: abordar inmediatamente la creación de una red integral de transporte por autopistas —todos los peajes serán anulados en el acto— y red ferroviaria —no importa lo que cueste— para dar trabajo a las constructoras estatales, a disposición de la sociedad como servicio público durante los próximos diez años; desaparición absoluta de los negocios especulativos, que serán sancionados con la cárcel. Todas las redes españolas de alimentación y de producción de bienes básicos deben ser socializadas, incluida la de la vivienda.

—Inspección penal y fiscal a todos los "reyes del ladrillo" para que devuelvan lo obtenido por medios ilícitos y especulativos. Todos los corruptos de la Administración, esos recalificadores compulsivos, los acompañarán en sus responsabilidades económicas y penales, incluso a la cárcel.

—Y, finalmente, hay que prohibir todos los partidos políticos que no asuman unas reglas democráticas claras para la elección de candidatos. Se acabó que se comporten como bandas de mafiosos y que vivan ganduleando a nuestra costa.

Si no ponemos en marcha toda esta serie de medidas —durísimas, sí— de inmediato, la crisis nos llevará a cosas peores. Si esperamos sin hacer nada en manos de esta gentuza; si seguimos yendo a votarlos en las elecciones generales, autonómicas y europeas, nos veremos abocados a la solución alternativa que prepara EEUU para su propio problema (que es, ni más ni menos, la desaparición de su moneda como divisa internacional; los analistas hablan de un retroceso a segundo nivel económico de los hasta ahora líderes del Imperio, pero olvidan que EEUU tiene el mayor armamento nuclear del mundo al servicio de la peor y más fraudulenta clase financiera internacional, el Sanedrín del Dólar). Llegado el momento, el gigantón utilizará el garrote, la ley del más fuerte; esto es, organizará una tremenda guerra generalizada, no brotes locales como ahora. Nos veremos abocados así, digo, a participar con nuestros soldados profesionales, y quizá con alguna leva, en un conflicto que nos es ajeno, problema de las multinacionales como REPSOL, que exterminará millones de seres humanos. Es lo que desean la Sinarquía Financiera Internacional para encubrir su gran fraude, si no los metemos en la cárcel de forma masiva, junto con sus subalternos, los políticos. Es hora de pedir responsabilidades.

Todo esto no puede hacerse si no somos conscientes de la necesidad de un cambio de Régimen, de la instauración de la democracia directa, de acabar con el disparate autonómico y con la alianza oligárquica caciquil de los partidos políticos con personajes tan siniestros como los banqueros. Eso nos devolvería libre cerca de un 40% del PIB para invertir en las empresas y familias, en nuevos proyectos empresariales sin interferencia de la clase política del Antiguo Régimen.

¿A que todo esto no lo hará jamás la cúpula del PPSOE? No, claro. Hará las cosas de manera diferente... Como veremos, si no nos movemos rápido, en los Presupuestos Generales de 2013.

ÁCRATAS

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Como pasar de afectad@s por las hipotecas a cooperativistas de vivienda a precios sociales


Después de más de tres años de crisis del sistema económico mundial, y especialmente de la vivienda en el estado español, compartimos una propuesta de acción que generará una solución entre hipotecados, deudores y todas las personas con problemas de acceso a la vivienda. Las deudas son productos que se compran y se venden en el mercado financiero. Cuando una deuda empieza a tener pagos pendientes, su valor se devalúa progresivamente en ese mercado. Las deudas devaluadas se agrupan en paquetes para que salgan al mercado por un precio que pueda resultar interesante para grandes inversores.

En la actualidad, las necesidades de la banca para cumplir las reglas de los bancos centrales en cuanto a balances y activos sanos, le ha llevado a venderse paquetes de deudas hipotecarias a unos precios que pueden llegar hasta un 10% de su valor nominal, es decir, del precio oficial que deberían pagar los deudores para cancelarlas.

En el caso de las deudas impagadas sin garantía hipotecaria, y lo que se conoce como “las colas de hipotecas” (la cantidad que se sigue debiendo después de haber perdido la casa) la rebaja aun es más espectacular: los paquetes de ese tipo de deudas se están llegando a vender a un 2 o 3% de su valor nominal.

En el mercado, quienes actualmente están comprando esos paquetes de deudas son especuladores sin escrúpulos. Estos contratan a cobradores profesionales que acosan a los deudores con el objetivo de hacer pagar una cantidad suficiente a una parte de ellos para que la inversión resulte rentable a sus jefes.

¿Pero que pasaría si quien comprara esas deudas a precios irrisorios, lo hiciera en defensa de los intereses de los deudores? ¿Que pasaría si el 80 % de los deudores, cuando su deuda se ha devaluado hasta 10 veces, aceptaran un alquiler social de 300 euros al mes para quedarse en su casa o recompraran la finca mediante una hipoteca 7 veces más baja que la actual? ¿Os imagináis salir de la lista de morosos pagando 20 veces menos de lo que deben en cómodos plazos mensuales?

Bien, pues todo ello es posible: podemos ser parte de una Cooperativa de vivienda social que se encargue de comprar colectivamente las deudas y sacar las viviendas del mercado privado para que se conviertan en un bien común con el que no se pueda volver a especular. A nivel financiero, crear un fondo de inversión en vivienda social lo hará posible. Que esta acción se extienda y se multiplique, ahora sólo depende de que deudores y deudoras nos unamos, tomemos la iniciativa y generemos nuestros propios paquetes de deudas; acordemos con inversores éticos que las compren a los bancos y replanteemos los pagos de nuestra casa, como alquiler social o deuda mucho más reducida, para que sean viables de pagar y respondan a nuestras necesidades e intereses reales.

Destapamos un caso que sirve de ejemplo de la falta de escrúpulos de la banca:

Caixa de Terrassa (actualmente Unnim) vendió el 18 de marzo del 2011, 97 deudas hipotecarias a Aktua Soluciones Financieras, SA (filial de Banesto, parte del Grupo Banco Santander) por 3.270.672 €. Dichas deudas estaban valoradas en más de 30 millones de euros.

Aktua Soluciones Financieras está subastando una por una estas 97 viviendas, y si no lo impedimos va a desahuciar las 97 viviendas, quedándose con ellas y reclamando el resto de la deuda a las familias expulsadas de sus casas.

Cada una de las deudas, aun habiéndose perdido el piso, será mucho mayor del precio pagado por Aktua. Algunos ejemplos de deudas que forman parte de este paquete:

Piso en Badalona: Deuda reclamada de 240.120 euros. Vendida por 29.784 euros.
Piso en Terrassa: Deuda reclamada de 271.527 euros. Vendida por 22.992 euros.
Piso en Sabadell: Deuda reclamada de 255.048 euros. Vendida por 32.443 euros.

Es decir, el Banesto, a través de Aktua Soluciones Financieras, va a quedarse la mayoría de esas 97 viviendas por un precio promedio de 30.000 euros y va a seguir persiguiendo a las familias desahuciadas por una enorme deuda que no podrán acabar de pagar jamás.

¿Por qué estas familias no han tenido derecho a recomprar su casa por el mismo importe? ¿Y por qué sí lo tiene Aktua?

Como estos hay decenas de paquetes de deudas que están siendo vendidos por bancos a empresas que especulan con la miseria de las clases populares, solo si nos organizamos y obligamos a los bancos a vender esas deudas a los propios hipotecados o a cooperativas de vivienda social podremos parar semejante despropósito.

Para luchar contra esta injusticia, un equipo de asesores jurídicos vinculados a la Cooperativa Integral Catalana está apoyando a varios de los deudores que aparecen en este paquete de Caixa de Terrassa (Unnim), para ayudarles a recuperar el control de sus deudas y de sus vidas.

Organicémonos para recomprar nuestras deudas impagadas

Cuando reunamos un centenar de hipotecados con cada entidad bancaria, podremos empezar las acciones necesarias para recomprar esas deudas a los mismos precios que lo estan comprando los inversores especulativos. Para ello, hemos puesto en funcionamiento un formulario donde podéis registrar los datos de vuestras deudas y desde allí facilitaremos la autoorganización de deudores y deudoras. Liberaos de vuestras hipotecas registrándolas en este formulario: http://www.liberaos.net/hipotecas

Ese será nuestro gran objetivo. Un objetivo al alcance de las familias que ya han tenido que dejar de pagar sus hipotecas. Luego vendrán las que están a punto de hacerlo... Si somos capaces de organizarnos y recomprar nuestras deudas a precios 10 veces más bajos, ¿quién va a seguir pagando luego su mensualidad de la hipoteca, si dejando de hacerlo y organizándose con sus iguales puede conseguir pagar mucho menos al mes? A partir de ahora, la especulación hipotecaria se ha acabado, porque nosotros, el pueblo, tenemos la llave!!

Se pone en marcha la primera cooperativa de vivienda social, que arrienda pisos hipotecados, para asegurar vivienda social a los deudores que no puedan seguir pagando su hipoteca.

Su nombre es CIC – Habitatge social y está vinculada a la Cooperativa integral Catalana. El funcionamiento básico es muy sencillo: el propietario que no pueda seguir pagando su hipoteca, arrendará su piso por 5 años a la cooperativa y se hará socio de ella. Ésta se encargará de asignarle otra vivienda de alquiler, de su parque de viviendas arrendadas. Los alquileres tendrán un precio social (se estima que en general no superaran los 4€ el m2)

La cooperativa puede apoyar también a los afectados por las hipotecas, mediante sus servicios jurídicos, retrasando el momento de toma de posesión del piso por parte del banco o incluso tratando de evitar que los avalistas de dichas hipotecas puedan acabar embargados.

A largo plazo, la cooperativa quiere generar un parque social de viviendas para ofrecerlas a sus socios en régimen de cesión de uso. Tal y como se explica en esta página, la compra de paquetes de hipotecas impagadas puede ser uno de los mecanismos para llegar a generar propiedad colectiva a precio social.

LIBERAOS.NET


NOTA DE ÁCRATAS:
L a web que publica este artículo sufre alguna clase de boicoteo por parte del poder consistente en que, al acceder a la misma (www.rebelaos.net), aparece el mensaje de advertencia sobre el certificado de seguridad de la página. Firefox, concretamente, propone al pretendiente a visitante: "¡Sácame de aquí!". Es indignante.

Segundo boicot. Esta vez, de burbuja.info, que se han mostrado lacayos lamedores de escrotos del poder bancario. Con tres estrellas y 2.720 lecturas en pocas horas, lo han mandado a la sección "Temas de baja calidad". Amigos, estos tíos son basura.info.


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Sobrevivir:

Techo y alimentación son ya el problema


Lo que anunciaba Ácratas desde hace años ya está aquí. Ya habla de ello todo el mundo. Los listos que antes lo negaban, para que no se les hundiera el negocio de seguir medrando, ahora aseguran que era algo de conocimiento general y culpa de todos —o de nadie— . Los ignorantes que nos llamaban amarillistas ahora están aterrados. Nada les permite albergar la más mínima esperanza. Ni siquiera el Gobierno pinta más que bastos.

El paro real es de 7 millones de personas. Los desahucios rebasan los 500.000 desde el estallido de la crisis. Hay dos millones familias con todos sus miembros sin trabajo. Un cuarto de las familias españolas viven por debajo del umbral de la pobreza (627 euros al mes).

—Hubo un tiempo en que aún se podía elegir: estado de las autonomías o estado del bienestar. Y se eligió mal, las autonomías son insostenibles —y absurdas— , pero los políticos que las parasitan no quieren dejar de robar.

—Hubo un tiempo en que la salida de España del Euro era posible. Pero Zapatero eligió dejarnos extorsionar por el Eje franco-alemán con tal de sostenerse un poco más en el poder.

—Hubo un tiempo en que pudo establecerse un sistema en el que el que más tuviera, más pagara. Pero se prefirió crear instrumentos legales —las sociedades de inversión de capital variable— para que las grandes fortunas pagasen sólo el 1% de sus rentas.

—Hubo un tiempo en que nacionalizar la banca hubiera cortado la sangría de fondos públicos hacia el sumidero de la especulación. Pero se eligió regalar todos nuestros ahorros a Botín y a sus secuaces.

—Hubo un tiempo en que se pudo repudiar la Deuda Exterior, por odiosa. Pero se eligió cambiar la Constitución y anteponer el pago de la Deuda a la supervivencia de las familias españolas más afectadas.

—Hubo un tiempo en que la Ley pudo regir para todos, incluso para personajes de la jet-set. Pero se eligió la colaboración con la delincuencia —tipejos como Botín, a quien no se atrevió a sentenciar Gómez Bermúdez tras un delito de fraude a la Hacienda Pública de cientos de miles de millones de pesetas; o como su segundo, Sáenz, a quien, tras ser condenado por el Supremo a cuatro años, indultó Zapatero pocos días antes de cesar como presidente del Gobierno—.

—Hubo un tiempo en que España pudo dejar de ser el prostíbulo de Europa, y la puerta de entrada de la casi totalidad de su tráfico de drogas. Pero se prefirió mantener el statu quo de la delincuencia organizada, en la que participan muy altas personalidades e instituciones.

—Hubo un tiempo en que pudo cambiarse el régimen político para convertir España en una verdadera democracia. Pero se eligió mantener la partitocracia y el estado autonómico —dos auténticos sumideros de dinero público, pozos negros de corrupción—, sustrayéndonos nuestros derechos políticos.

En lugar de eso:

—La Reforma Laboral recientemente aprobada ha producido más de 200.000 nuevos despidos en sólo un mes de vigencia, escogiendo los patrones a los trabajadores que salen más caros, los más antiguos, que no a los más conflictivos siquiera —buena lección para los esquiroles de la Huelga General del 29M— . Los juzgados de lo laboral de toda España están colapsados por las demandas, que son a título individual, despedido por despedido.

—Los Presupuestos Generales del Estado del 2012 son un truño inviable, pues sobrevaloran excesivamente los ingresos. El Estado pretende seguir capitalizando los intereses de la Deuda.

—La economía productiva del país, que ya es solamente del 25% del PIB, sigue cayendo en picado.

—El agujero creado por la Deuda Pública, que alcanza realmente el 120% del PIB —incluyendo la de las autonomías, la deuda garantizada por el Estado, el deficit tarifario, etc.—, no es posible pagarla ni siquiera trabajando todos, como los esclavos, sólo por la comida y el techo —extraños esclavos de cuya vida ningún amo se responsabilizará—.

Por si no bastase con todo eso, el régimen está dispuestos a arrasar lo que resta del imperio de la Ley:

—Estos días, dos autonomías, Madrid y Cataluña, se disputan acoger en sus territorios el Eurovegas español, un paraíso fiscal del vicio, un macro-burdel donde no regirán las leyes laborales, sanitarias ni morales.

—El ministro Montoro, en vez de luchar contra el fraude fiscal —lo que le permitiría ingresar 50.000 millones de euros más al año—, acaba de legislar, por el contrario, una amnistía fiscal que intenta atraer el capital ilegítimo de cualquier parte del mundo por un 10% de comisión, no importa si proviene del tráfico de armas, drogas, órganos, mujeres o prostitución infantil.

Pero todas las inmorales cabriolas del Gobierno no evitarán lo indefectible: la especulación contra España y el resto de los PIGS continúa imparable. En pocos meses, estallarán como bombas de fragmentación esos nuevos productos de ingeniería financiera denominados Interest Rate Swaps a causa de ciertas cláusulas limitativas que dependen de las calificaciones del oligopolio de bandas de maleantes Moody's, Standard & Poors y Fitch, conchabadas con las aseguradoras y los bancos emisores de los IRS —son de los mismos propietarios— . Los intereses de la deuda se dispararán y el Estado será financieramente inviable, pues habría de dedicar la práctica totalidad de sus ingresos a pagar intereses de la Deuda.

El Estado, pilotado por gente ajena a los intereses y necesidades de la nación, parece ciego, ni siquiera sabe quiénes son sus auténticos enemigos y se vuelve contra el Pueblo. Sólo quiere sobrevivir por el camino más fácil: la cesión ante la Sinarquía Financiera Internacional y el uso de la represión contra sus 'súbditos'. Por eso, para colmo de la angustia popular, el estado reacciona legislando contra la ciudadanía, incluso cambiando el Código Penal para ilegalizar sus protestas pacíficas.

Ante este panorama, hemos de asumir que los políticos no se preocupan ya más que de sí mismos.

Pero desde Ácratas no sólo anunciábamos lo que sucedería, sino que recetábamos soluciones para evitar todo esto. ¿Es que nadie las recuerda? Salida inmediata del Euro; repudio de la Deuda Exterior; procesamiento de los responsables de la existente, banqueros y políticos; nacionalización de la banca; nacionalización de las empresas energéticas y de los servicios básicos; imposición de un régimen realmente democrático —es decir: representativo y con poderes independientes— tras un período constituyente; apoyo crediticio total a la industria nacional; y acometida de obras públicas, que pongan en valor las actualmente existentes, mediante emisiones de dinero contra su valor objetivo. Estas medidas siguen siendo capaces de cambiar el futuro de España. Otros países, tan variopintos como Japón, Argentina, Islandia o Grecia, han sufrido antes crisis parecidas a la nuestra. Pero como los españoles no tenemos moral, nuestro futuro no será el de Islandia; como los españoles no somos trabajadores, nuestro futuro no será el del Japón; como los españoles no tenemos arrestos, nuestro futuro no será el de Grecia... Los españoles somos como somos, así que nuestro porvenir es impepinable: España será la Argentina de Europa. ¿Nos sentiremos hombres tras esa ignominia?

ÁCRATAS


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El sangriento camino hacia Damasco

La guerra de la 'Triple Alianza' contra un estado soberano


Mientras que la maquinaria mediática del dispositivo occidental para la guerra en Siria conforma su versión de los sucesos a la propaganda de la OTAN, la realidad documentada de los hechos sobre el terreno es muy diferente. Para el profesor norteamericano James Petras, no se trata de una guerra civil sino de un ataque coordinado llevado a cabo por una coalición internacional. El gobierno sirio no reprime a manifestantes pacíficos sino combate a grupos armados de mercenarios de Al-Qaida.

Existen pruebas claras y contundentes de que el levantamiento para derrocar al presidente al-Assad de Siria es un violento robo de poder dirigido por combatientes apoyados desde el exterior que han matado y herido a miles de soldados, policías y civiles sirios, a partidarios del gobierno y de su oposición pacífica.

La indignación expresada por los políticos de Occidente y de los Estados del Golfo y en los medios de comunicación sobre el asesinato de pacíficos ciudadanos sirios que protestaban por la injusticia está cínicamente planificada para encubrir los informes documentados de la toma violenta de barrios, pueblos y ciudades a manos de bandas armadas que blanden ametralladoras y colocan bombas en las márgenes de los caminos.

La agresión a Siria está respaldada por fondos, armas y formación extranjeros. Sin embargo, debido a la falta de apoyo interno, y para tener éxito, será necesaria la intervención militar extranjera directa. Por esa razón se ha montado una enorme campaña de propaganda y diplomática con el fin de demonizar al legítimo gobierno sirio. El objetivo es imponer un régimen títere y reforzar el control imperial occidental en Oriente Próximo. A corto plazo, ello aislará aún más a Irán en la preparación para un ataque militar de Israel y de Estados Unidos y a la larga, eliminará otro régimen laico independiente amigo de China y Rusia.

Con el fin de movilizar el apoyo del mundo a esta toma de poder financiada por Occidente, Israel y los Estados del Golfo, se han utilizado diversos ardides propagandísticos que justifiquen otra violación flagrante de la soberanía de un país tras su exitosa destrucción de los gobiernos laicos de Iraq y Libia.
El contexto más amplio: la agresión en serie

La actual campaña occidental contra el régimen independiente de al-Assad en Siria forma parte de una serie de ataques contra los movimientos pro democracia y contra los regímenes independientes desde el Norte de África hasta el Golfo Pérsico. La respuesta imperial-militarista al movimiento democrático egipcio que derrocó la dictadura de Mubarak ha sido respaldar la toma de poder de la Junta militar y la campaña criminal de encarcelar, torturar y asesinar a más de 10.000 manifestantes a favor de la democratización.

Enfrentados a movimientos populares democráticos similares a los [de otras partes] del mundo árabe, los dictadores autocráticos del Golfo apoyados por Occidente aplastaron sus respectivos levantamientos en Bahréin, Yemen y Arabia Saudí. La agresión se extendió al gobierno laico de Libia, donde potencias de la OTAN lanzaron un bombardeo aéreo y marítimo masivo en apoyo de las bandas armadas de mercenarios destruyendo con ello la economía y la sociedad civil de Libia.

El despliegue de mercenarios mafiosos armados condujo a un ataque despiadado contra la vida urbana en Libia y a la devastación del campo. Las potencias de la OTAN eliminaron al régimen laico del coronel Gadafi y a él mismo asesinándolo y mutilándolo con sus mercenarios. La OTAN supervisó las lesiones, el encarcelamiento, la tortura y la eliminación de decenas de miles de civiles partidarios de Gadafi y funcionarios del gobierno. La OTAN respaldó al régimen títere cuando éste se embarcó en un sangriento pogromo contra ciudadanos libios de ascendencia africano-subsahariana, así como contra trabajadores inmigrantes africano-subsaharianos —grupos que se habían beneficiado de los generosos programas sociales de Gadafi. La política imperial de arruinar y gobernar en Libia sirve de “modelo” para Siria: crear las condiciones para un levantamiento popular dirigido por los fundamentalistas musulmanes, financiados y entrenados por mercenarios occidentales y los Estados del Golfo.

De acuerdo con el Departamento de Estado, el camino a Teherán pasa por Damasco: el objetivo estratégico de la OTAN es destruir al principal aliado de Irán en Oriente Próximo; para las monarquías absolutistas del Golfo el propósito es reemplazar una república laica por una dictadura teocrática vasalla; para el gobierno turco el propósito es fomentar un régimen dócil a los dictados de la versión del capitalismo islámico de Ankara; para al-Qaida y los aliados fundamentalistas salafistas y wahabíes, un régimen teocrático suní despojado de sirios laicos, alawíes y cristianos servirá como trampolín para proyectar poder en el mundo islámico; y para Israel, una Siria ensangrentada y dividida garantizará aún más su hegemonía regional. No fue sin previsión profética que el sionista por antonomasia estadounidense, senador Joseph Lieberman, exigiera días después del ataque de al-Qaida del 11-S de 2001: “Primero tenemos que ir a por Irán, Iraq y Siria” antes de considerar quiénes eran los verdaderos autores de los hechos.

Las fuerzas armadas anti-sirias reflejan una variedad de perspectivas políticas en conflicto ligadas únicamente por su odio común al régimen nacionalista, laico e independiente que ha gobernado la compleja y multiétnica sociedad siria durante décadas. La guerra contra Siria es la principal plataforma de lanzamiento para un resurgimiento del militarismo occidental que se extienda desde el Norte de África hasta el Golfo Pérsico, apoyada por una campaña sistemática de propaganda que proclama la misión democrática, humanitaria y “civilizadora” de la OTAN en nombre del pueblo sirio.

Un análisis objetivo de la composición política y social de los principales combatientes armados en Siria desmiente cualquier afirmación de que el levantamiento persiga la democracia para el pueblo de ese país. La columna vertebral de la insurrección está integrada por combatientes fundamentalistas autoritarios. Los propios Estados del Golfo que financian a estos matones brutales son monarquías absolutistas. Tras haber endosado un brutal régimen de gánsteres al pueblo de Libia, Occidente no puede reclamar ninguna “intervención humanitaria”.

Los grupos armados se infiltran en las ciudades y se sirven de los centros de población como escudos desde los que lanzan sus ataques contra las fuerzas del gobierno. En el proceso, expulsan a miles de ciudadanos de sus hogares, tiendas y oficinas que utilizan como puestos militares avanzados. La destrucción del barrio de Baba Amro en Homs es un caso clásico de bandas armadas que utilizan a civiles como escudos y como carne de cañón para la propaganda en la demonización del gobierno.

Esos mercenarios armados no tienen credibilidad nacional entre la masa del pueblo sirio. Una de sus principales fábricas de propaganda se encuentra en el corazón de Londres, el denominado “Observatorio Sirio de Derechos Humanos”, desde donde se coordina estrechamente con los servicios de inteligencia británicos produciendo historias espeluznantes y atroces para agitar el sentimiento a favor de una intervención de la OTAN. Los reyes y los emires de los Estados del Golfo proporcionan estos combatientes. Turquía proporciona las bases militares y controla el flujo transfronterizo de armas y el movimiento de los dirigentes del llamado “Ejército Sirio Libre”.

Estados Unidos, Francia e Inglaterra ofrecen las armas, el entrenamiento y la cobertura diplomática. Yihadistas fundamentalistas extranjeros, incluyendo combatientes de al-Qaida en Libia, Iraq y Afganistán, han entrado en el conflicto. Esto no es una “guerra civil”. Es un conflicto internacional que enfrenta a una infame triple alianza de los imperialistas de la OTAN, los déspotas de los Estados del Golfo y fundamentalistas musulmanes en contra de un régimen nacionalista laico independiente.

El origen extranjero de las armas, de la maquinaria de propaganda y de los combatientes mercenarios revela el siniestro carácter imperial y “multinacional” del conflicto. En última instancia el violento levantamiento contra el Estado sirio supone una campaña imperialista sistemática para derrocar a un aliado de Irán, de Rusia y de China, aun a costa de destruir la economía y la sociedad civil de Siria, de fragmentar el país y de desencadenar prolongadas guerras sectarias de exterminio contra las minorías alawíes y cristianas, así como contra los partidarios del gobierno laico.

Los asesinatos y la huida masiva de refugiados no son el resultado de la violencia gratuita cometida por un Estado sirio sediento de sangre. Las milicias respaldadas por Occidente han cercado barrios por la fuerza de las armas, destruido oleoductos, saboteado el transporte y bombardeado edificios gubernamentales. En el curso de sus ataques han desbaratado servicios básicos esenciales para el pueblo sirio como la educación, el acceso a la atención médica, la seguridad, el agua, la electricidad y el transporte.

Por lo tanto, en ellos recae la mayor parte de la responsabilidad por esta “catástrofe humanitaria” (de la que sus aliados imperiales y los funcionarios de la ONU culpan a la seguridad y a las fuerzas armadas sirias). Las fuerzas de seguridad sirias están combatiendo para preservar la independencia nacional de un Estado laico, mientras que la oposición armada ejerce violencia en nombre de sus amos extranjeros que le pagan desde Washington, Riad, Tel Aviv, Ankara y Londres.

Conclusiones: El proyecto de reforma constitucional sometido a referéndum por el actual presidente sirio Bashar al-Assad fue aprobado por casi el 90% de los votos emitidos. 57,4% de los votantes acudieron a las urnas, más de 8 millones de sirios. Esta cantidad de votantes participando en estas votaciones fue la elección más importante realizada desde hace 60 años.

El referéndum al régimen de al-Assad el mes pasado atrajo a millones de votantes sirios desafiando las amenazas imperialistas occidentales y los llamamientos terroristas de boicot. Ello indica claramente que la mayoría de los sirios prefieren una solución pacífica y negociada, y que rechazan la violencia mercenaria. El Consejo Nacional Sirio respaldado por Occidente y el “Ejército Sirio Libre” armado por Turquía y por los Estados del Golfo han rechazado de plano los llamamientos de Rusia y China para un diálogo abierto y negociaciones que el régimen de al-Assad ha aceptado.

La OTAN y las dictaduras de los Estados del Golfo están empujando a sus representantes a luchar por un violento “cambio de régimen”, una política que ya ha causado la muerte de miles de sirios. Las sanciones económicas de Estados Unidos y Europa están diseñadas para destruir la economía siria a la espera de que la intensa privación impulse a una población empobrecida a los brazos de sus violentos subsidiarios. En una repetición del escenario de Libia, la OTAN propone “liberar” al pueblo sirio destruyendo su economía, su sociedad civil y su Estado laico.

Una victoria militar occidental en Siria únicamente alimentará el creciente frenesí del militarismo. Alentará a Occidente, a Riad y a Israel a provocar una nueva guerra civil en Líbano. Después de destruir Siria, el eje Washington-UE-Riad-Tel Aviv avanzará a una confrontación mucho más sangrienta contra Irán.

La horrible destrucción de Iraq, seguida del colapso posbélico de Libia proporciona un patrón aterrador de lo que le espera al pueblo sirio: un abrupto desmoronamiento de su nivel de vida, la fragmentación de su país, la depuración étnica, el gobierno sectario y fundamentalista de bandas mafiosas y la inseguridad total de la vida y de la propiedad.

Al igual que los “izquierdistas” y “progresistas” declararon que el brutal ataque despiadado contra Libia era la “lucha revolucionaria de demócratas insurgentes” alejándose después y lavándose las manos de la sangrienta secuela que ha dejado la violencia étnica contra los libios negros, repiten los mismos llamamientos a favor de una intervención militar contra Siria.

Los mismos liberales, progresistas, socialistas y marxistas que están pidiendo a Occidente que intervenga en la “crisis humanitaria” de Siria desde sus cafés y sus oficinas en Manhattan y en París, perderán todo interés por la orgía sangrienta de sus victoriosos mercenarios después de que Damasco, Alepo y otras ciudades sirias hayan sido bombardeadas por la OTAN hasta la rendición.

JAMES PETRAS
(Profesor emérito de Sociología en la Universidad Binghamton de James)
Red Voltaire



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Semana Santa


Como cada año, se conmemora por todos los cristianos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazareth, que es el gran misterio del cristianismo. Y se hace de manera muy sentida por millones de mis compatriotas, los españoles de toda ideología política, aunque en general sean considerados los de derechas los más religiosos.

Antes de expresar mi opinión al respecto, dejaré claro que lo más probable, dados mis apellidos (un toponímico y un oficio), es que descienda de algunos judíos sefardíes conversos (o marranos), aunque no guardo historia familiar de ello. ¿Y yo qué sé? ¿Y qué más da? Pero dejo claro que, en cualquier caso, abominaría de pertenecer a una élite cuya impunidad ante el delito financiero está garantizada y que tiene tendencia a considerarse por encima del bien y del mal, o sea, de la Ley.

Lo diré desde el principio: soy un ateo-católico. Explicaré mis creencias, porque no se trata de las arcaicas basadas en el Antiguo Testamento. Mi código es el Nuevo Testamento reinterpretado o, mejor, bien interpretado. Sé, tras muchas y variopintas lecturas, que el Nuevo Testamento es relativamente moderno: del siglo II después de Cristo. Y que es sintético: Jesús de Nazareth es un personaje ficticio, no histórico. Si lo fuera, habría sido mencionado por los historiadores romanos, por San Pablo en sus múltiples epístolas (no habla ni una palabra de Jesús ni de su vida humana, sino de Cristo, Hijo de Dios) y por los apologistas(1). Y no es así, porque el cristianismo es, durante sus primeros 150 años de su existencia, una religión helénica, la del Logos como Hijo de Dios que permite la Creación. Es decir: la creencia de que Dios es demasiado grande, omnipotente e importante como para preocuparse un ápice por los seres humanos, y que creó el Mundo merced a su Hijo, que jamás, jamás, fue humano.

Sólo posteriormente se incorporaron a la religión cristiana elementos de otras mucho más antiguas, y se escribió sobre Jesús, nacido de virgen pre-anunciada por un ángel; de los Tres Reyes que, siguiendo a la Estrella de Belén, llegaron para adorarle en su nacimiento; que predicó sagazmente e hizo milagros; que murió crucificado y resucitó al tercer día; que ascendió al Cielo, del que bajó el Espíritu Santo para iluminar a los apóstoles, que eran doce precisamente. Todo ello es tributario de otras creencias, incluidas las astronómicas y zodiacales(2). Todas esas adiciones indican que Jesucristo se identifica, en realidad, con el Dios Sol.

Pero eso no es óbice para que la religión cristiana no resulte la más acorde con los tiempos de entre las existentes. Cristo, extraño Dios, Hijo de Dios, supera al sanguinario Yahvéh de los judíos y extiende su protección al resto de los humanos, elevándolos al rango de tales desde el de bestias explotables y sacrificables en las que los situaron los judíos, autoproclamados como Pueblo Elegido.

La Biblia es una historieta cuajada de violencia, sexo y sangre, bajo la férula del Dios más inhumano que pueda inventarse. El Antiguo Testamento es un texto cargado de rencor y de totalitarismo. El Cristo helénico, sin embargo, aún gravado por la invención de Jesús de Nazareth, para mejor adaptarse al Mesías de la Biblia —por causa de cuya muerte en la Cruz hace tan odiosos a los judíos ante los cristianos, muy a pesar de que el propio Jesús es un judío—, ese Cristo, digo, es un personaje fraternal e integrador que pugna por la igualdad de todos los hombres ante Dios.

La religión es una necesidad para muchos hombres y mujeres, si no durante toda su vida, sí en algún momento de la misma, aunque sólo sea en la antesala de la muerte. Si tal es una necesidad humana, ¡sea por posible y útil! Pero entonces tómese una religión constructiva, en vez de una cuajada de monstruosidades fundamentalistas que emplean cualquier medio para su implantación universal o que no contemplan a todos los humanos como seres iguales.

Para conocer las monstruosidades de que son capaces los fundamentalistas de todas las religiones debe el lector dirigirse a lo que critican los unos de los otros. Porque, como competidores en el campo de la religión, se han empleado a fondo en esa tarea y lo han hecho de un modo riguroso. Así, asumiremos como cierto que el fundamentalismo islámico promueve el terrorismo internacional (según los cristianos y los judíos) como Guerra Santa para su expansión; que el Holocausto es una falsificación histórica, que la Masonería es un invento judío para aprovecharse de los tontos útiles gentiles en su propio beneficio, y que el 11-S y el 11-M fueron actos de servicios secretos impulsados por el Mossad para inculpar a los musulmanes, permitir la intervención de EEUU y dominar impunemente Oriente Medio (según los cristianos y los musulmanes); y que Jesús no existió aunque, en su nombre, actuó la Santa Inquisición en toda Europa, quemando brujas, judíos o mahometanos; así como que el Vaticano protege pederastas, y que no ha dudado en asesinar a un Papa, o en apoyarse en la Mafia para impulsar sus redes financieras (según judíos y masones, y musulmanes). Todo ello, por denunciarlo los científicos, investigadores y religiosos de otras confesiones, debo considerarlo como la más que probable verdad, a tenor de sus abundantes, doctos y documentadísimos textos.

Ante todo ello me quedo con lo menos dañino, que es el cristianismo y, especialmente, en su versión mejor organizada, el Catolicismo. Si la sociedad española ha de tolerar alguna religión, prefiero para mis compatriotas la que, a pesar de ser la más cruel con su Dios, resulta más benévola con los seres humanos del siglo XXI, la practiquen o no.

Buena Semana Santa a todos vosotros, creyentes cristianos.

MIGUEL UÑA DE QUINTANA
(Ácratas, 5 de abril de 2009)


(1) Justino, Teófilo de Antioquía, Atenágoras de Atenas, Tatiano, Pablo y Minucio Félix. El único apologista que menciona a Jesús es Tertuliano, muy posterior, sobre el 200 DC, con los fundamentos religiosos cristianos ya establecidos.

(2) El primer tercio del vídeo es tan brillante, que ahorrará a cualquier interesado cientos de horas de lectura.

Representación de la muerte del Dios cristiano
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