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El circo español
y sus territorios autocómicos


"Hola Don Pepito, hola Don José."

Los políticos nos divierten. No quiero decir que sean graciosos como los hermanos Tonetti, aunque los tortazos se oyen más fuertes que el bombo de Manolo. Lo que digo es que dirigen nuestra atención a otra parte para dividir y debilitar nuestras fuerzas. A ver si usáis más el diccionario de la RAE, que es esa especie de ladrillo verde oliva que tenéis en el estante debajo del altavoz del surráun.

Tanto el catalanismo independentista como el unionismo español nos divierten:

--Es evidente que están intentando dividirnos. Cataluña es el más claro ejemplo. Un territorio autocómico donde han viviseccionado al pueblo por mitades casi iguales. En mi barrio las banderas abundan. De uno y otro pelaje. También he puesto yo una, pero es la enseña pirata. Mis vecinos me miran raro, pero me siguen saludando desde las dos hinchadas. La piratería está bien vista.

--También nos debilitan. Ahora gastamos nuestras fuerzas en discutir con nuestros semejantes, a veces con nuestros propios familiares, sobre cuestiones que ayer nos importaban un panchito. ¿La independencia? Mi hija, por ejemplo, dice que es republicana. Pero, como es madre de un niño pequeño, es simplemente conservadora. Cigarrea sobre si las cargas de la policía han sido esto o aquello, pero no me deja claro si su quimera republicana es unionista, federalista o catalanista. Mi nieto no me da problemas porque prefiere ser pirata como yo, aunque lo que piensa de verdad es en llevarse la bandera que tengo colgada en el mástil del jardín.

En estos momentos en los que la diversión nos pone en peligro, lo importante es recordar dónde estábamos antes de que la casta política empezara con su circo mediático de tres pistas. Joder, es lo mismo que cuando cogemos una cogorza hasta caernos redondos: al despertar hay que recordar dónde estamos, 
quiénes somos y dónde están nuestros pantalones.

Aún recuerdo en qué andábamos hace un par de años: Pidiendo justicia, luchando activamente. Empujando a meter en la cárcel a los ladrones institucionales (casualmente, a los chorizos del PP y del PdeCat/CiU, ahora sindicatos de payasos); exigiendo medidas de protección a los desvalidos con leyes contra los desahucios, contra la pobreza energética, contra los recortes de derechos sociales
, contra el nepotismo, contra las tasas excesivas, contra los cierres empresariales y las deslocalizaciones y contra la banca expoliadora (casualmente, CaixaBank y Sabadell son bancos heroicos para los incautos precisamente por deslocalizarse, manda güebos).

Las CUP se han mudado de camisa. Parece buena cosa, dicen que a Anna Gabriel le cantan los rincones corporales. No me lo creo, no es la misma camiseta. Es que tiene muchas iguales. La chica desorganiza el lenguaje y feminiza el género de sustantivos, adjetivos y pronombres, pero eso no quita para que sea una joven limpia y sana como sus perfectos dientes. Hasta ahora, las CUP eran activistas de la autogestión ciudadana para lograr metas sociales. De pronto, han dejado todo eso a un lado para colaborar con la derecha catalana, investir a un presidente liante que miente más que un cura en un burdel, y aprobar presupuestos cuajados de recortes. Lo mismo han hecho las confluencias de Podemos, ejemplarizadas en Cataluña por Ada Colau. Otra mamá que se ha vuelto conservadora y abandona a las clases humildes --ha prohibido que circulen por el área metropolitana automóviles particulares de más de 20 años, aunque pasen el control de humos de la ITV--.
Menudo despiste.
 
También andan perdidas las clases medias anticatalanas de Barcelona. No piensan en recuperar la maltrecha economía, sino en aplicar
a la Generalitat el artículo 155 de la Constitución para afianzar la segunda restauración borbónica. Vaya postmodernos. Son la horda de los titulados culturalmente anti-catalanes, empresarios, abogados, profesores, economistas, ingenieros, intelectuales y artistas que inventaron en su día el partido de los Ciudadanos.

Lo que Ciudadanos y PSC quieren conseguir es que la denominada mayoría silenciosa catalana, los cuatro millones de personas que constituyen la chusmaka ineducada que vive en el área metropolitana de Barcelona, divierta también su atención sobre lo que le resulta vital para la supervivencia de sus familias, que es trabajar, aunque sea indignamente, para pagarse la manutención y un techo con los servicios básicos. Y, mira tú por dónde, eso de divertir al poso social les está siendo difícil.
Los oráculos de bolaplástico claman que despertaron en la manifestación  unionista del 8 de octubre. Y la Generalitat se parte la caja de risa,  porque sabe que la mayoría silenciosa no va nunca a manifestaciones festivas. Que lo que le pone es llegar a fin de mes. Le importa huevo y medio cuál sea la forma del Estado, monarquía, república o dictadura cesarista, amansada por el desempleo y las deudas. Sólo le interesan los garbanzos y el fútbol. 

Porque el pensamiento político de las clases pauperizadas no es de salón de té con pastas. Callan y van a la suya. Y así seguirán hasta el día en que hayan que actuar empujados por alguna gravísima circunstancia inevitable. Ese día, los dragones de la Kalisi van a parecer tres salamandras que se caen del tejado. Y entonces, junto a la casta política de todos los partidos, el PSC y Ciudadanos los traicionarán y exigirán cargar contra ellos a guardias civiles, policías y mossos de esquadra. Esta vez juntos, porra con porra, más amigos que cochinos.

Resumo, que hoy tengo una gratificante visita y aún no me he cortado las uñas de los pies. No esperemos a la Izquierda de la Casta. Está en el circo, jaleando a los payasos para que se den las tortas falsas más fuertes. Las CUP pasan de nosotros, igual que Podemos, los socialistas y, no digamos ya, las derechas de toda la península Ibérica.

La respuesta ácrata es y debe ser seguir luchando por nuestras propias metas políticas y sociales: El asunto de la independencia nos la rechifla, nos mete menos miedo que una calabaza de Halloween. Nosotros a lo nuestro, autogestión y lucha donde sea posible, en el municipio, en la comunidad autónoma, en España o en la Península Ibérica. Por la República Constitucional preconizada por Trevijano, ¡que es y debe ser asamblearia, os lo recuerdo!, que debemos impulsarla hasta el extremo de:

-- que las asambleas de control de cada diputado, electo en el ámbito de cada circunscripción uninominal de España, sean verdaderamente democráticas, controlen con lealtad el comportamiento del electo y tengan competencias para cesarlo en cualquier momento,

-- que al presidente del Ejecutivo tenga nulas competencias legislativas y reglamentarias, y sea elegido por todos los mayores de edad en circunscripción única nacional, a doble vuelta

-- que las asambleas municipales estén en permanente actividad, siempre vigilantes para evitar que el diputado venda su voto, se corrompa o se ponga al servicio de una ideología de partido en vez de al del mandato imperativo de quienes lo han elegido.

Recordemos que la República Constitucional asamblearia tiene muchas ventajas respecto al resto de propuestas políticas. La más importante es que no hace falta imponerla mediante un pacto global para iniciar su singladura. Basta con que se ponga en marcha en nuestro propio municipio. Así empezaron las CUP antes de perder el norte bajo los efectos del imán secesionista filo-nazi de Junts pel Sí.

¡Esto sí que es recuperar el seny, el sentido común! Volver a los orígenes. Despreciar olímpicamente lo que es un problema inventado por las derechas de esta España casposa que huele a polla-huevo franquista y a moho carlista
revenido.

Salud.


MALDITO HIJO DE PERRA




Crisis económica
El año se despide peor de lo que empezó







Antes que nada, os digo que lamento mucho haber acertado en mis predicciones para el año 2016. He acertado en todo y me molesta más que una almorrana montando a caballo. Pero reconozco que era fácil, contando con un PP cantado en el Gobierno, más corrupto que el auténtico brazo de Santa Teresa, y con un PSOE cuyo oportunismo y desvergüenza son modelo de vendedores de bisoñés. Ciudadanos anda algo atrasado, pero aprende con afán de primero de la clase.

Efectivamente, las cifras macro han seguido siendo el tópico cuajado de mentiras para ocultar la realidad de una implosión de la producción interior bruta de España, que es como el agujero negro de Casiopea. De Guindos se ha hartado de mentir con sus crecimientos falsos que incluyen partidas financieras y partidas sobre sectores ilegales, como la prostitución y la droga. España se ha encogido en producción de riqueza real, bienes y servicios como una polla en agua helada. Los bancos, además de no prestar dinero para financiar el crecimiento, están monopolizando ahora áreas que les son ajenas, como la promoción de viviendas. Las únicas que tendrán financiación hipotecaria, por supuesto.

Sin embargo, el número de millonarios ha aumentado. ¿En qué sector? En el financiero.

La únicas empresas que van a seguir nadando en dinero sin mayores problemas, con crédito blando para manipular su cotización bursátil con su autocartera, son las compañías transnacionales, porque están controladas por el Sanedrín Financiero, que gana dinero con ellas y mantiene su poder a ultranza. El último acuerdo transatlántico entre la UE y Canadá (con EEUU metido de rondón) avala lo que digo. El resto de las empresas han seguido echando abajo las persianas en progresión creciente, sin liquidez para sobrevivir ni tampoco mercado al que venderle unos panchitos. Empresas que van siendo embargadas en lo poco que les queda por el monstruo de las dos cabezas, la Banca y Hacienda, decía yo entonces que son como Chucky y su novia comiéndose un pollo.

Pero hay algo que no predije y tengo que reconocerlo ahora, aunque me duela más que sentarme encima del huevo derecho. Y no lo predije porque aún arrastro prejuicios mamados en mi juventud. Es respecto a la nueva izquierda que ha surgido de la indignación y la miseria de los españoles, Podemos, confluencias y la CUP --o Bildu--. Se trata de una izquierda de neófitos que recuerdan perfectamente lo que le sucedió al PCE en tiempos pasados: el PCE se encogió hasta casi desaparecer en cuanto los españoles tuvieron poder adquisitivo: pasó de 23 diputados en 1979 a sólo 2 en 2015. ¡Ah, los españoles, qué mala memoria tienen para las crisis en cuanto se van!

¿Lo habéis adivinado? Supongo que sí: cuando se llega al poder a causa de la miseria, se mantiene uno en el poder mientras la miseria dure y ni un minuto más. Existe, pues, una contradicción entre lo que la nueva izquierda dice que va a hacer, que es resolver la crisis por métodos legales, aunque drásticos, creando empleo, y el conservadurismo adquirido a base de sueldos y prebendas. La izquierda en el poder municipal y autonómico está por la labor de pararlo todo, aunque se pare el empleo, porque ese empleo --el de un albañil o un fontanero en una obra de viviendas nuevas-- beneficia a los explotadores, dicen. Pero la verdad es mucho más sucia y dura: "A mi sillón me trajeron la crisis y la miseria, y seguiré aquí mientras la crisis y la miseria persistan... la crisis y la miseria son mi razón de existir. Y reconozco, aunque sea en mi intimidad masturbatoria, que no quiero que terminen nunca, porque sé que este chollo se me acabará en cuanto la gente vuelva a trabajar y a consumir". Y la nueva izquierda, mientras predica sobre salarios mínimos y derechos sociales que sabe que la derecha va a recortar en todo caso, contribuye taponando las salidas naturales a la crisis, que pasan por dejar a la gente currar.

La nueva izquierda es, por lo tanto, una aliada sobrevenida de aquellos a los que dice combatir. ¿A que no le sorprende a nadie? El todopoderoso Sistema se mantiene siempre, es permisivo con los avatares democráticos porque sabe lo que vendrá: que todo el que cobra del Estado es carne podrida al poco tiempo y se le nota a las primeras de cambio.

De la nueva izquierda esperábamos cosas claras como el caldo de un asilo:

--que no se corrompiera,

--que detuviera la ilegalidad,

--pero también que agilizara lo que es legal.

Tan corrupto es conceder una licencia de obras irregular como no conceder una licencia legal bajo el pretexto que sea: "Queremos una población más pequeña y humanizada", por ejemplo. Y en aquellos municipios controlados por la nueva izquierda no se mueve un ladrillo a base de excusas populistas, a cambio de que esa nueva izquierda apoye por activa o por pasiva las políticas de la derecha en los parlamentos. Ejemplos como los de Barcelona --paralizando la inversión hotelera-- o Madrid --paralizando el plan de la Castellana-- no son los únicos, aunque sean los que los medios comentan, porque los medios sólo le comen la polla a las grandes empresas. Pero la CUP, que sostiene a la más prostituida de las formaciones políticas en el Parlament Català, la Mafia del Piñol, paraliza también la inversión en todos los municipios en los que tiene el mando. La crisis se retroalimenta así, ahora perpetrada por la izquierda de los indignados, que siguen indignados, sin trabajo, pero ahora perplejos, además.

De la crisis se saldrá, si es que se sale algún día, que la probabilidad es mínima, porque, a trancas y barrancas, con la fuerza y la obstinación de los emprendedores y el sacrificio de los obreros, se invierta esfuerzo y el poco dinero que tienen tanto contra los deseos y obstáculos de la derecha (C's y PSOE también lo son) como de la nueva izquierda. La derecha los joderá desde arriba, no apoyando más intereses que los de las grandes empresas oligopolísticas. La izquierda los joderá desde abajo, tratándolos como a maleantes a todos. Y si el fin de la crisis llega, la derecha se apuntará el éxito de sus políticas de recortes, extorsión y acoso, y la nueva izquierda desaparecerá dejando un rastro de abulia, nepotismo (y seguramente corrupción, porque ya han sentado las bases) que se recordará muchos años.

De momento, entre todos, derechas e izquierdas en los poderes central, autonómico y local, siguen arruinando a los españoles todo lo que pueden y saben. ¡Y todos ellos cobrando sueldos cojonudos y tocándose las peras o las patatas!

Como esto que acabo de soltar parece más reaccionario que el himno de Riego, termino cagándome en la putísima madre de todos los banqueros españoles y mundiales, en la de toda la casta política que se reparte el momio de los presupuestos, sobre todo en la del Partido Popular y su marca blanca, Ciudadanos, porque no tiene vergüenza ni dignidad, por dedicar todos sus esfuerzos no sólo a robar, sino a engordar al Gang del IBEX(*) y al de la Banca Internacional; y en la del PSOE, por ser una derechona encubierta, de esas de cazadora de marca, cerveza y tapa de jamón de bellota. Lo que no esperaba, y casi se me saltan las lágrimas al hacerlo, es haber de incluir a las putísimas madres de los nuevos políticos de la izquierda pseudo-revolucionaria, que está pidiendo a gritos que el capitalismo floreciente les pague por el servicio de asfixiar a las clase trabajadora, autónoma y empresarial de medio pelo con sus políticas de "ventanilla cerrada: estaremos de luto por Fidel los próximos diez años".

MALDITO HIJO DE PERRA



NOTA:
(*) El IBEX 35 no levanta cabeza:
Rango de Mínimo - Máximo de un año: 7.579,80 - 10.031,20
A pesar de las inyecciones de capital, cualquier inversor en IBEX ha perdido un 14% de su capital en 2016.




Los partidos
y la anti-España





No hay partidos buenos y partidos malos. Todos son aparatos de poder. Todos son lo mismo en sus intenciones: vivir a costa del pueblo simplón, al abrigo de los Presupuestos Generales del Estado.

Cuando los partidos adquieren cierta relevancia, si no antes, atraen el interés del sistema económico. Los más importantes atraen el de la Sinarquía Financiera Internacional (SFI), que los corrompe más rápido que el polvo de un canario. Cuando tienen la oportunidad de ejercer el poder político, los partidos enchufan a los suyos en la Administración para controlarla cuando no lo ejerzan, porque el poder político es efímero y rotatorio y la casta política, chupóptera y posibilista.

Dado que el Estado y sus administraciones periféricas, autonómicas y locales, constituyen un sistema de poder sobre el pueblo ignorante --los pueblos siempre ignoran las cosas importantes, incluso los suecos y noruegos, hay mucha pasta en juego--, son palancas de la SFI para dominar el mundo. Los partidos le son necesarios, pero han de ser sumisos. Si no, son sometidos mediante el chantaje a sus líderes, que suelen ser los más corruptibles y los que más muertos guardan en el armario ropero.

Hablando de España, todos los partidos tienen cosas que los diferencian, pero, aguzad la vista, lo importante es fijarse en las ideas comunes. En España no existe ni un solo partido con posibilidades de representación parlamentaria que no cumpla ciertas condiciones sine quae non:

--Han de ser devotos del sistema liberal, con la libertad de mercados como escapulario.

--Han de jurar la preeminencia del dinero sobre toda otra cuestión ideológica. Todo tiene costo, luego todo tiene un precio.

--Han de ser antinacionalistas de su propio Estado. Se acepta, sin embargo, que lo sean de las "nacionalidades y regiones" sin estado.

--Han de ser europeístas, dispuestos a ceder tanta soberanía nacional como sea solicitada para "igualar" a todos los europeos.

--Han de asumir el concepto de europeo como el de hombre que vive y trabaja --si es que puede-- en Europa. Aunque sea turco y Turquía, una nación asiática.

--Han de ser activos promotores de la inmigración descontrolada.

Dentro de estos estrechos márgenes de actuación, deben enfrentarse unos con otros de modo lo más cainita posible siguiendo sus particulares agendas, induciendo al pueblo a comportarse como los tertulianos de la televisión.

Pero la agenda de todos los partidos debe insertarse en la agenda del Nuevo Orden Mundial como polla en culo, o no gozan de ninguna visibilidad social. Por eso Podemos alcanza importantes cuotas de presencia en los medios, pero no partidos como, pongamos por ejemplo, el Partido Nacional Republicano (izquierda), Alianza Nacional (derecha) y, en general, cualquier partido nacionalista español (creer que lo sea el PP es una broma de muy mal gusto, no da risa, sino miedo) que anteponga la soberanía de la nación española --y de los españoles-- a los intereses internacionalistas. No entra Bildu, partido nacionalista radical vasco, en esta categoría de partidos enmudecidos por los medios por razones obvias: su rollo es útil a la ida y a la vuelta, tanto en lo que guste como en lo que disguste a los espectadores.

Los medios de comunicación de masas, no sólo en España, son propiedad accionarial o han sido sometidos mediante la usura --cooptando a sus directivos-- por la Sinarquía Financiera Internacional. Ya no son medios de información, sino de propaganda del sistema liberal-democrático, cuya finalidad es esquilmar al pueblo y hacerle pagar lo que no debe ni ha disfrutado, pero haciéndolo culpable de sus desgracias.

Por eso, la casta política y la casta periodística son las dos quijadas de las tenazas que deshuevan al pueblo.

Ante esta situación, ¿tiene España sentido como idea?

No, si el pueblo no asume sus debilidades y explota sus fortalezas.

Su gran debilidad es haber asumido la importancia del dinero como medio de realización personal. Hasta el punto de que cualquier hombre al que no le importe el dinero es peligroso para el poder, lo haya sustituido por lo que lo haya sustituido en su cerebro, ávido de valores. Los jóvenes valoran el dinero mas que nada. Los cazadores de pokemones son parásitos adictos al consumo y al dinero que les da papá.

Su segunda gran debilidad es el individualismo mal entendido como competencia permanente, como cagarse en el vecino, disputar una plaza de aparcamiento o ir más a la moda que nadie, a ver si pilla cacho. El individualismo es necesario, pues todos somos únicos. Pero las ideas, convertidas en ideales, son nexos entre pares que incrementan exponencialmente la fuerza de cada individuo. Los ideales no tienen nada que ver con los partidos políticos, eso está más claro que la sopa de Cáritas. Al contrario: los partidos son máquinas de convertir ideales en cuestiones económicas. Un ideal es algo que está por encima de los intereses individuales y egoístas. Un ideal es, por lo tanto, más peligroso que un bebé con unas tijeras.

Aunque los medios y los políticos los obvian o los satanizan constantemente, existen disparadores sociales de los ideales.

Uno de ellos es sentimiento nacional organizado en torno a la guerra. El servicio militar obligatorio desapareció en España por eso. Porque el ejército de cualquier nación es la propia nación, da igual si es Israel o Alemania. Y al haber sido militar durante unos años cuaja en el cerebro del hombre, más allá de cualquier idea política. No lo olvida nunca, como demuestran los millones de batallitas que los mayores cuentan de cuando hicieron la mili. Cuando desapareció el servicio militar obligatorio, de la mano del antinacionalista Aznar, todos los hombres españoles se pusieron más contentos que premiados de la Bonoloto, excepto aquellos que ya habían cumplido el servicio militar. Y no por envidia o sentido de tiempo perdido, sino porque formaba parte de su bagaje cultural: "Yo soy capaz de empuñar un arma, mantenerla, de comprender tácticas de ataque y resistencia, de ir a la guerra en defensa de mi nación y de mi bandera confiando en mis camaradas".

Los ejércitos profesionales son la peor forma de corrupción del Estado: El colofón de la corrupción militar se da en EEUU, que interviene en el mundo a su antojo pagando ejércitos privados, como Blackwater, porque no están sometidos al derecho en tiempos de guerra, la Convención de Ginebra, porque son mercenarios, piratas que pueden saquear museos, el oro de las bóvedas o el petróleo para sus clientes. Las pocas naciones que mantienen el servicio militar obligatorio son naciones de fuerte sentimiento patriótico, armadas, respetadas. En Europa, el servicio militar obligatorio se mantiene sólo en Alemania, Austria, Bielorrusia, Dinamarca, Finlandia y Grecia. Ningún partido español osaría hablar de la reinstauración del servicio militar por el rechazo social incrustado en las mentes de los ciudadanos como esas manchas en la porcelana del retrete que no se quitan ni con salfumán.

Otro disparador social es la evidencia ante los propios ojos de los españoles del perjuicio que les causa la inmigración desordenada, la invasión de valores caducos, como la represión del sexo en la mujer o los ideales religioso-políticos ya superados en las naciones europeas; y también la competencia desleal y desesperada de los inmigrantes en puestos de trabajo que desaparecen ante los ojos de los españoles, o los servicios sociales, educativos y sanitarios atestados de beneficiarios de piel dudosa --y digo dudosa, porque bien pudiera ser gitano, y ése es un hermano español--. Ningún partido español osaría enfrentarse a la tenaza político-mediática defendiendo no ya que los inmigrantes fueran expulsados del país --aunque sólo fueran los ilegales--, sino que los españoles tuvieran prioridad en los servicios porque son los que los pagan. De eso, nada. Al revés, paga por todos y ponte a la cola.

Un tercer disparador es el sentimiento de pertenencia a la nación en los eventos en los que ha quedado como residuo: el deporte, la puta Copa del Mundo de fútbol. Pero ese sentimiento es efímero: los éxitos duran poco en la memoria y los fracasos son detonantes del antinacionalismo, porque a los españoles no les gusta perder sin darse el gustazo de cagarse en la puta madre del seleccionador, en los jugadores y en España, de paso.

El cuarto disparador es la propaganda, pero sólo cabe esperarla de la Tenaza en tiempos de guerra. Ningún nacional --nacido en el Estado Español y heredero de su cultura, aunque sea sin saberlo-- es impermeable a la exaltación de su sentimiento patrio. Ni siquiera los comunistas. Es inevitable, está en los genes de todo hombre desde el principio de los tiempos, como el meterla en caliente o papear cuando tiene hambre. Pero a nadie le está permitido dirigirse a los españoles con un discurso patriótico desde la televisión, que es donde los españoles ven "todo lo que existe" (casi nadie sabe, por ejemplo, que el partido MSR, Movimiento Nacional Republicano, de corte nacional-sindicalista, ha instalado a todo lo largo y ancho de España comedores sociales sólo para españoles en estado de extrema pobreza).

Por todo lo expuesto con mayor o menor acierto, vaticino la eclosión de un fuerte partido ideológicamente de izquierdas --porque se dirigirá a los pobres y los desesperados, que son de izquierdas por cojones--, aconfesional --pues la Iglesia es una organización internacionalista y el resto de religiones son organizaciones de salvajes que desprepucian a sus adeptos y les joden la vida sexual--, patriótico --pues desbordará el economicismo pasando por encima del bienestar y del dinero, porque no podrá garantizárselo a nadie--, antieuropeo --pues Europa es una cárcel señoreada por la banca internacional sionista-- militarizado --pues la organización férrea será fundamental para sobrevivir-- y violento --tendrá que serlo ante las agresiones constantes y agredirá, a su vez, a todo colectivo que considere una amenaza para su proyecto nacional, inmigrantes u organizaciones buenistas que encubren a los servicios de espionaje--, y cuyo enemigo a batir será el Nuevo Orden Mundial en nuestro territorio nacional. Extraerá su energía de la injusticia, de la explotación de la casta dirigente, de la usura bancaria, de la corrupción de los partidos, de la xenofobia de las nacionalidades periféricas contra los españoles y de de la traición de los sindicatos a su afiliados. Ese partido será reprimido por el Estado con todas sus fuerzas y satanizado por los medios, que meterán tanto miedo como puedan en el cuerpo de los españoles más débiles. El líder de ese partido sufrirá atentados, como el que le costó la vida al austriaco Jörg Haider. Pero si consigue sobrevivir, para lo que tendrá que tener más vidas que un gato, ese partido contará con un apoyo creciente de los cuadros medios del Ejército, de la Guardia Civil y del pueblo. Contra ese partido se tongarán elecciones mediante pucherazos descomunales, reíros del 26J.

Porque si finalmente llegara al poder un partido neofascista, ilegalizaría a todos los partidos anti españoles --o sea, no quedaría ninguno de los actualmente instalados en el Parlamento--, impondría el nacionalismo español a cañona, formando el "espíritu nacional" en las escuelas. Poco después, España estaría en guerra contra sus enemigos internacionales, que serían todos. La guerra se perdería, evidentemente. Y España quedaría arrasada y lista para el saqueo definitivo. Es un déjà vu, ¿no?

¿Hay alternativa a la desgraciado cuadro que he pintado, que parece el Gernika de Picasso o el Grito de Munch? Claro. Si acabara la crisis y España regresara el estado del bienestar, la gente seguiría durmiendo sin ver la realidad, porque la realidad es más fea que Fátima Báñez sin maquillar. Pero el estado del bienestar no regresará nunca, y menos con diez millones de extranjeros en España chupando del frasco como Carrasco. Ya dijimos en este perverso diario que la crisis durará hasta 2025, como poco. ¿Existe una vía pacífica para recuperar la soberanía nacional, el sentido patriótico de los españoles, la solidaridad entre los nacionales sin recurrir a la violencia? No. Pues las nuevas generaciones son blandas, débiles, parásitas, egoístas y disfuncionales. Y la tenaza de los partidos y los medios existe para que la juventud no levante cabeza. Lo siento. No existe la más mínima posibilidad. Ni siquiera la que tiene el jugador de ruleta rusa con una sola recámara vacía en el cilindro del revólver.

MALDITO HIJO DE PERRA



Perradamus:
La visión de Maldito sobre 2016




Tras consultar con el Oráculo de la Almohada Mugrienta, por la que ha restregado el chocho más de una y más de dos, y sobre la que sólo se sueñan cosas ciertas, os voy a decir lo que me ha sido comunicado que va a suceder en 2016 en este puto Hispanistán con todas sus taifas. En otro artículo haré lo mismo para el planeta Tierra, antes de que la conspiranoia, palmariamente financiada por Sión para cosechar más idiotas, descubra que no es un planeta, sino el culo de un gran simio montado sobre una mangosta.

Como resumen económico, diré que las cifras macro seguirán siendo el tópico a manosear para ocultar la realidad de una implosión de la producción interior bruta del país que hará parecer al Challenger como un cohete de feria. Y, con la caída del PIB, el hundimiento de los estándares de vida. Y diré el por qué del hundimiento: Por lo mismo que en el resto del mundo, porque se ha creado tanto dinero mediante el crédito y los colateralizados que no es posible mantener su valor más que a base de arruinar al 80% de la población española. Y la judiada internacional no quiere que el valor de su dinero, hecho de humo de prepucio seco quemado, por lo tanto humo sagrado, caiga hasta cero. Para ello necesita de la colaboración de muchísimos goyim completamente gilipollas, obnubilados por el glamour del papel verde. Y los encontrarán: Millones de esos goyim asalvajados por teorías como las de Ayn Rand y otros artífices de la vanagloria centro cular, todos ellos sordos a las predicciones del millonario Nick Hanauer, descendiente de judíos que llegaron a EEUU "huyendo de la persecución nazi":

“Tengo un mensaje para mis compañeros asquerosamente ricos, para todos aquellos que vivimos encerrados en nuestras burbujas de oro: despertad. Esto no va a durar.

Las revoluciones, como las quiebras, se aproximan de a poco y estallan de repente. Un día, alguien se prende fuego a lo bonzo y, de golpe, miles de personas inundan las calles y, antes de que te des cuenta, el país entero está ardiendo por los cuatro costados.

Si la desigualdad sigue aumentando como hasta ahora, esto va a acabar sucediendo. No seremos capaces de predecir cuándo, pero resultará terrible para todos.

¿Qué es lo que veo en nuestro futuro? Veo horcas. Se acercan las horcas… para nosotros, los plutócratas”.


Para cagarse en los pantalones de tanto apretar para que suceda, ¿no?

La únicas empresas que van a seguir existiendo sin mayores problemas que los de conseguir crédito blando para incrementar su autocartera, son las compañías transnacionales, porque están controladas por el Sanedrín Financiero Internacional, que gana dinero con ellas y mantiene su poder a ultranza: Las alimentarias y farmacéuticas que nos envenenarán como a ratas de cloaca, las armamentísticas que nos asesinarán como a gorriones, etc. El resto seguirán echando las persianas en progresión creciente porque no van a tener liquidez para sobrevivir ni tampoco mercado al que venderle unos altramuces. Empresas que serán embargadas en lo poco que les quede por el monstruo de las dos cabezas, la Banca y Hacienda, que son como Chucky y su novia comiéndose un pollo con los dedos.

El desmesurado paro se va a consolidar, a solidificar como si fuera una momia en un glaciar. 23% reconocido, 30% real. Ni siquiera el incremento del número de jubilados del boom de natalidad del medio siglo va a poder disimularlo, porque sale más gente hacia el paro que parados que se jubilan sumados a los empleados ex-novo, y eso que son temporeros de los de un cuarto de jornada dos veces al mes.

El funcionariado va a aumentar ligeramente, sobre todo en fuerzas represivas, policía y ejército. A los más tontucios de los ineducados hispanistanos les das una porra o un cetme y se vuelven émulos de Rambo. Si Podemos hubiera llegado al poder, el funcionariado habría aumentado mucho más, un millón de nuevos funcionarios posiblemente. Pero no se ha ganado ese derecho porque no suma con el PSOE e IU para investir a Ken Sánchez, ni siquiera con el apoyo de Bildu y ERC. En Hispanistán ha ganado la puta derecha otra vez y se lo montarán para mandar en todas partes bajo la batuta del SFI, sección hispana: Anapat Botín, Francisco González e Isidre Fainé. O sea, Rajoy cuatro años más y Mas cuatro entrerrejas menos. Y no hablo más de política porque no vale la pena criticar obras de teatro tan malas y con tan pésimos actores.

Los jubilados van a seguir manteniendo a los hijos desocupados y a sus familias con sus magras pensiones, con el consecuente aumento de separaciones, divorcios y violencia de género: Se van a matar unos a otras y otras a unos como descosidos, que ambas cosas suceden. Como el asunto del hombre asesinado a martillazos por su mujer en Sevilla --muy feminista, oye, a martillazos, igual que el grapo Pío Moa, evolucionado pepero, a un policía en 1975-- y así otros 29 casos más en 2015.

Muchísimos pelanas españoles, hartos no ya de no tener ni un euro ni para comprar Torpedo para las ladillas o de haber de rebuscar en los cubos de la basura, sino de no poder consumir ni papel higiénico de doble hoja, van a empezar a radicalizarse, entrando en la categoría de socialmente peligrosos. Como ya ha sucedido en Bruselas estas últimas semanas, ciudad a la que le han ardido hasta los adoquines de las calles.

Y vamos a lo peor. Los hispanistanos se van a degradar aún más. Van a perder hasta los últimos vestigios de su dignidad, de su ya exigua moral y de su honorabilidad. Los expañoles van a esforzarse. Y como no puede ser para remediar lo que les sucede, van intentar valer tan poco como sea necesario para merecer lo que les suceda. Las mujeres se prostituirán en mayor cantidad aún, que mira que es difícil a estas alturas, y por menos dinero. Al final, echar un polvo va a ser más barato que alquilarse una porno y hacerse una manola. Los hombres se darán más aún al alcohol barato hasta llegar a sentirse conformes con los cuernos que lleven. Todo ello apoyado por el Sanedrín Financiero Internacional, cuyo objetivo no es solo robar dinero, sino también volatilizar espíritus.

Hay un canalla, Stephen Polloz, presidente del Banco central de Canadá para más señas, que propone como salida a la crisis que la gente trabaje gratis hasta su resolución. Se refiere a gratis para las empresas, que ofrecerían así el empleo ideal: Tú curras y no cobras para que el empresario salga de su crisis. Yo estoy de acuerdo en que trabajemos gratis mientras dura la crisis, pero no para las empresas, sino para la gente arruinada: "Ofrécese electricista gratis para puentear contadores de hogares sin ingresos". "Gratis se reparan vehículos de familias pobres". Pero con cuidado. Que a los norteamericanos los multan y hasta enchironan por alimentar a los indigentes. Ojo que vienen curvas.

Y un día, sin que nadie lo presienta, saltará la chispa. La gente se echará a la calle. Y toda esa multitud, degradada durante tanto tiempo, arruinada de cuerpo y alma, va a obrar con el rencor y la crueldad con las que solo la chusma española sabe hacerlo. Y llegará la hora de las avionetas privadas y los barcos de lujo para evacuar a los ricachos que, mientras salen de puertos y aeropuertos, estarán ya coordinando la invasión otaniana para defender la libertad y la democracia, la gran masacre tan necesaria para lograr el objetivo final: El regreso de la esclavitud, de la solución final: la explotación absoluta.

MALDITO HIJO DE PERRA




Ébola morbo: negocio de genocidas








La industria farmacéuticaen manos de Sión a través de sus financieros, por cierto es una mafia criminal genocida sin otro principio que el de ganar dinero. Si alguien duda de esta primera frase, que no siga leyendo por su propio bien. Gracias.

Lo que es seguro es que el Laboratorio Estadounidense de armas biológicas en Sierra Leona, relacionado con la Fundación de Bill y Melinda Gates, está en el epicentro del brote de ébola de este 2014. Lo saben todos los negritos y negritas de Liberia, Guinea y Sierra Leona, enfermos y sanos. Como saben que el ébola proviene de hospitales y vacunaciones, en la mayoría de los casos.

Aquí, en acratas.net, creemos que la histeria desatada en España por los medios, ante la posibilidad de una epidemia de ébola, es ridícula. Tanto es así, que todos los miembros de esta publicación, acratas.net, nos ofrecemos para ir a cuidar a los enfermos de ébola en el hospital Carlos III por el doble del salario mínimo interprofesional, sin utilizar siquiera especiales trajes de aislamiento, si se nos permite simplemente no administrar a los enfermos ninguno de los medicamentos recomendados por la OMS (Organización Mundial de la Salud, el estamento colaborador del genocidio financiado por los laboratorios farmacéuticos sionistas), sino suministrarles simplemente dióxido de cloro altamente diluido en agua destilada (ya se está ensayando por vía intravenosa). Ni ZMAPP ni otros rentables venenos. Y garantizamos con nuestra propia vida, que es como deben garantizarse las cosas, y no como hace Ana Mato, que saldrán todos tan campantes a los pocos días —tres o cuatro, como mucho—, por su pie, del hospital. Y si quiere el gobierno de inútiles del PP, nos hacemos cargo también del gabinete de crisis por ébola del ministerio de Sanidad: cualquier asomo de pandemia sería abortado recomendando tomar a la ciudadanía, de manera gratuita, pues el tratamiento vale unos céntimos, un par de gotas de ClO2 al 30% diluidas en un vaso de agua, una vez al día hasta que pase toda esta alarma otoñal.

De paso, este año no habría gripe. Ni ninguna enfermedad vírica, bacteriana o fúngica. La ciudadanía iba a rebosar salud. ¡Eso sí que significaría un verdadero ahorro en Sanidad, y no los recortes del PP!

Pero mucho nos tememos que a nuestra propuesta se opondrán no sólo las empresas farmacéuticas, que caerían en Bolsa como plomos, sino también los partidos, los sindicatos, los colegios de médicos y las asociaciones de personal sanitario. Todos están en el ajo. Todos pagan sus chalés y sus putas con dinero del mismo filón. Pues reconocer que productos tan baratos y simples como el bicarbonato monosódico, el dióxido de cloro o incluso el agua de mar, son medicamentos potentísimos contra las enfermedades no ya leves, sino hasta "incurables", arruinaría no sólo el ébola business, sino el gran filón que representa para los genocidas sin escrúpulos el miedo —el miedo es siempre el verdadero negocio— a la enfermedad que sufre Occidente, especialmente el pueblo español, ignorante, hedonista y epicúreo desde la punta del morro a las pezuñas.

Salud. Y acracia.

ÁCRATAS



Ébola Dei
qui tollis pecata mundi...



Un diseño realmente perfecto... Felicitaciones a Fort Detrick.

La infección de ébola, que es una enfermedad artificial (sin contemplar este punto, seguir hablando de irresponsabilidad del poder estatal es un verdadero chiste), programada para causar mucho daño, era inevitable en un país en tan profunda crisis económica y de valores como España. Se ha procurado que entrara en la península por todos los medios, como es obligación del Gobierno, servil a los intereses imperiales.

El daño ya está hecho, porque está provocando lo que se pretendía, que es la histeria colectiva.Una sociedad infectada por el epicureismo, que educa a sus niños en el egolatrismo, no puede hacer otra cosa que echarse a temblar ante la posibilidad de la "democrática muerte" al azar.Y, en efecto, ya la progresía salta al cuello de las instituciones de caridad cristianas en África. "Estaba yo aquí, tan tranquilo, incluso contento porque tengo un trabajo mal remunerado, pero un trabajo, creyéndome un privilegiado, y resulta que puedo morir como cualquier otro, un parado o un indigente... ¡Malditos sean los demás!"

Especialmente aterradora resulta una enfermedad altamente contagiosa, porque significa que induce a la insolidaridad y el aislamiento de los individuos, ¿o es que no lo veis?Singularmente terrible es una enfermedad que nos ha traído el propio Estado, que "se muestra impotente para contenerla". Nada menos que el Estado, el interlocutor único de los borregos que no ven a otros borregos a su alrededor, más allá de aquellos a los que amamanta, a sus hijos.

Sin embargo, a pesar de las evidencias que acusan al Estado, los reflejos condicionados harán que sea el Poder el que decida lo que hay que hacer. Pronto habrá intensas campañas de vacunación ante el único peligro real, que es el miedo. Vacunaciones masivas de lo que sea, contra la gripe, para no confundirla con el ébola...

El ébola es una enfermedad producida en Fort Detrick, USA. El virus está patentado. Por el Gobierno de los EEUU. Y viene para aterrar a la población y para insolidarizarla. Es decir, para dominarla.

El primer signo de terror han sido los saltos masivos a la valla de las ciudades autónomas africanas españolas. Esas masas no vienen a España porque aquí haya mucho trabajo precisamente, sino para dar la impresión de que huyen de lo que han visto.

Nuestra única defensa es no temer a la enfermedad mientras no sea una realidad y desoír los cantos del Estado. Y buscar dos cosas:

- No tenerla en cuenta hasta no verla con nuestros ojos, y seguir mientras luchando contra el poder del terror estatal con renovadas fuerzas, pues ¿no insinúan que pronto moriremos? Pues si siguen por esa vía del terror, que se preparen para que muramos de algo digno. De una hemorragia en el pecho, en el centro del corazón, una hemorragia como una flor, en vez de mil pasivas hemorragias de mil pústulas pestilentes.

- Buscar soluciones sociales luego, en las que no intervenga el Estado. Porque es el Estado el que asesinará a la gente, como ya ha empezado a hacerlo repatriando enfermos terminales sin las condiciones de seguridad pertinentes, en vez de enviar equipos para el cuidado de esos enfermos en origen. Alguien habla de un nuevo Prestige para arrebatarle el poder al PP. No lo creo. El Prestige fue un accidente. Esto no es casual. Esto es terrorismo imperialista, apoyado por el Estado.

Esta frase, que aparece en El Periódico de hoy, es reveladora de algo que luego os diré:


¿Habéis leído alguna vez algo más orwelliano? Cualquier contacto entre un enfermero, que es un profesional cualificado, y un enfermo... Imaginad la histeria en el Metro de Madrid o Barcelona cuando haya casos suficientes. "Cualquier contacto..." Preparaos para ver linchamientos de personas que van a trabajar con gripe, enfebrecidos o estornudando.
De momento, ni siquiera los tests de ébola son fiables. La enfermera supuestamente contagiada puede tener una neumonía. Pero en cuanto lleguen a los hospitales un centenar de casos, España será la patria de los insolidarios. Una apoteósica explosión de lo que se ha venido sembrando durante treinta y cinco años en este país de borregos. La insolidaridad con el vecino. La sospecha de que ese vecino es nuestro verdadero enemigo, y no el Estado.

Pronto los recortes previstos en Sanidad serán posibles, porque la gente procurará no acudir a los hospitales para no contagiarse. ¿Alguien lo duda? Este será el primer efecto benéfico del ébola. El sistema sanitario será puesto en cuarentena por la población. "¡Si se contagia una enfermera, ¿qué hago yo llevando a mi nene a ese foco de contagio por un catarrito?!"

Al terror se le derrota no sintiendo miedo. Miedo a manifestarse juntos por si el contagio; miedo a acudir a asambleas juntos sin mascarillas que nos deshumanicen; miedo a la escuela de los niños, por si vuelven con algo más que piojos...

Ahora hay tiempo. No hay ébola, más allá de algún caso del que yo ni me fío. Pero lo habrá en unos meses. Y sobre todo, el miedo es el que colapsará los hospitales este invierno.

España va a sufrir una prueba excepcional y necesaria. O la gente se rebela y aplasta al poder o cae en sus manos "para que la salve".

Vosotros decidís, que sois la gente.

DIÓGENES SINÓPTICO


NOTA:  Saludos desde el tonel.




Se para el corazón de la bestia
Muere Botín



El diálogo ocurre en el patio de la fábrica. Juan tiene una fiambrera de aluminio sobre las rodillas. El gordo maneja un bocadillo monstruoso.

—Si quisiera, podría contarte atrocidades del viejo judío —dice Juan.

—¿También era judío Botín?

—Descendiente de chuetas mallorquines, sí. No busques ancestros en Cantabria —tercia el gordo atropelladamente—. No los hay.

(Me resulta algo incómodo que hable así de un recién fallecido. No sé por qué. La mala educación recibida de una madre católica, supongo. El corazón del banquero, nieto de banqueros, consorte de una O'Shea, hija y nieta de banqueros judíos internacionales, aún está temblando tras detenerse y ya nadie le teme.)

—Ojo con la hija, Patricia, que puede tomar su lugar —digo yo.

—De eso nada. Ha cometido errores graves. Sin el apoyo del padre desde atrás, la hija no llegará a la presidencia. Pero el viejo egoísta, que se creía inmortal, jamás pensó en jubilarse. Además no se fiaba de nadie. Pensaba que lo único que podía salvarle de los tribunales de Justicia era su cargo. ¿Te acuerdas de su estafa a la hacienda pública cuando el asunto de las cesiones de crédito? ¡Casi medio billón de pesetas de aquellos tiempos!

Como me acuerdo perfectamente, sigo con el asunto de la sucesión.

—¿Y el hijo, Javierito?

—Un bala perdida que le costó al padre disgustos y algunos quebrantos económicos. No sirve para nada. Está en todos los pufos: Madoff, Lehman, Gowex...

Asiento recordando el asunto de Madoff, que costó al Santander dos mil millones de euros a causa de la publicidad engañosa utilizada por Javier Botín.

—Es el fin de una época —digo—. La gente, por más poder que tenga, se muere al final, aunque sea de vieja.

Juan se queda pensativo y sorbe su café de media mañana mientras el gordo termina una ensaimada. Luego Juan dice:

—Pasará lo de siempre. Acuérdate de Polanco. Al morir dejó un imperio mediático que el hijo ha sido incapaz de manejar. El heredero de los restos del naufragio ha acabado siendo al final un secretario, Cebrián.

—¿Y qué?

—Pues que lo mismo pasará con el banco de Santander. Lo patroneará un segundón que no sabrá hacer frente a los mordiscos que le va a atizar la banca alemana con los dientes del BCE. Hace tiempo que van tras las irregularidades del banco. El segundo de Botín, Sáenz, ya fue condenado a cuatro años de prisión. Pero lo indultó Zapatero antes de pasar a la historia como el presidente español más gilipollas de todos los tiempos.

—Es posible. Nada más saberse la noticia, las acciones del banco han caído un dos por ciento, a pesar de que la consigna del Santander ha sido comprar todo lo que se vendiera para detener la caída.

—Hay hombres que, a pesar del daño que causan a su pais, son intocables. Ni jueces ni políticos; ni siquiera los terroristas han levantado jamás un dedo contra Botín. El pueblo se ha tragado sus miles de desahucios sin rechistar. Pero a lo que no estamos obligados es a alabarlo después de muerto. Me da la gana decirlo, oye, me alegro considerablemente de que haya palmado semejante individuo. Creo que el mundo gira hoy algo más ligero y optimista.

—Bueno, el pensamiento y la conciencia son libres. Y en España hay libertad de expresión —digo.

—Eso no te lo crees ni tú.

ÁCRATAS


Banca Pública
¿Podemos?
¡Pues claro que podemos, pero así!



El negocio de la creación del dinero de la nada no puede ser privado. Los bancos son las únicas sociedades anónimas que tienen el privilegio de inventarse dinero y prestarlo. Pues sabed que un banco no presta los depósitos ni su capital --ambas cosas están convenientemente prohibidas por la Ley--, sino que crea dinero ex-novo, lo anota en la cuenta del prestatario y, como contrapartida, en una promesa de pago. Que no tenga el dinero de verdad no es óbice para que pida interés por él. El mecanismo de la banca privada es así exactamente. Por eso, la banca ha de ser pública, cooperativa y local. Pues si el dinero va a ser creado de la nada para prestarlo, ese dinero nuevo ha de ser de todos, cosa pública. Por si fuera poco, todos los españoles respondemos de él al final. Banca Pública pues. Y para la banca privada, que sería exclusivamente banca de negocios, no comercial, coeficiente de encaje bancario del 100%. Es decir, que no pueda prestar lo que no tiene, que no pueda inventarse el dinero.

Lo primero a decir es que ¿cuándo hemos visto un banco comercial de depósitos español quebrar? Nunca. Siempre es rescatado "por el bien de los clientes impositores".

Lo segundo es que, contablemente, los depósitos no pueden tocarse, no se prestan. Por lo tanto (primera sorpresa): Los depósitos siempre están seguros. Cuando se dice otra cosa, se está engañando a la población desinformada.

Lo tercero es que, si los bancos prestan dinero que se inventan, el que no se lo devuelvan no es más que un problema contable: se pone a cero debe y haber y punto. Si no fuera así, ¿cómo podrían condonarse los créditos a los partidos? Como sé que esto último es difícil de entender para el que no conoce la mecánica bancaria, lo explicaré algo más:

Fulano va al Banco Mafia a pedir 100.000 euros.

Banco Mafia exige, para concederle el crédito, tres garantías:

--Que lo pida para algo rentable

--Que pueda pagar las cuotas

--Que, si no puede, tenga bienes embargables por un importe igual o superior a lo prestado.

En el caso de las compras de pisos era así: el negocio era rentable, pues los pisos no paraban de subir de precio, el prestatario tenía empleo y podía pagar las cuotas y la garantía era la propia vivienda, que se suponía que nunca bajaría de precio. Lo mismo sucedía con las empresas, que no dejaban de absorber a otras a precios escandalosos.

Entonces, el Banco Mafia crea un apunte doble de 100.000 euros, según le autoriza la Ley: Los asienta en la cuenta del cliente contra un apunte que es una promesa de pago. Luego establece unas cuotas a pagar según el sistema francés, todas iguales, a 25 años. Esas cuotas son la suma de muchos intereses y poca devolución del principal, al principio; y lo contrario al final. Conforme el cliente va devolviendo el principal, la promesa de pago se va cancelando hasta que la cuenta se pone a cero de nuevo. El dinero creado de la nada por el Banco Mafia se esfuma. Pero los 100.000 euros que le prestó al cliente han ido a parar a la cuenta del que le vendió la vivienda. Son dinero real que ha sido inyectado en el sistema de verdad. Y los intereses pagados, del orden de un 40.000 a 50.000 euros, también son reales, y forman parte de los beneficios del Banco Mafia.

Otra cuestión diferente son las limitaciones legales a la creación de dinero, que deben seguir unas "reglas de seguridad" que son manifiestamente insuficientes. Así, el Coeficiente de Caja en España es de solo el 2%. De ahí que se diga que el mismo euro se presta 50 veces. Eso no es más que una simplificación más fácilmente visualizable de la realidad contable.

En política, para saber quién manda, hay que preguntarse siempre "¿Quién gana"?

En España ha mandado hasta ahora la Banca mediante la financiación de los partidos a fondo perdido y la corrupción directa de los altos cargos que acaban jubilándose en los consejos de administración de los bancos y de sus empresas participadas.

¿De dónde saca tanto poder la Banca? Evidente:

DE LA CREACIÓN DE DINERO DE LA NADA Y LA EXIGENCIA DE INTERESES POR ESE DINERO.

Con un negocio así, todos seríamos millonarios. ¿Verdad?

Pues esa es nuestra propuesta: EL NEGOCIO DE LA CREACIÓN DEL DINERO DEBE SER PÚBLICO, porque lo público es DE TODOS LOS ESPAÑOLES.

Ahora, por el contrario, es un NEGOCIO PRIVADO que arrambla con los beneficios y, eso sí, socializa las pérdidas. LOS BANCOS NO QUIEBRAN porque los gobernantes, corrompidos por la Gran Banca, roban a los españoles para reflotar cualquier banco, endeudándonos lo que haga falta. Luego, esos mismos gobernants acaban en los consejos de administración de las grandes compañías participadas por los bancos.

Esa clase de gobernantes no merecen estar en la Moncloa, sino en Alcalá-Meco.

IGNACIO BERNUY


Democracia y modelo de Estado
¿Podemos?
¡Pues claro que podemos, pero así!



España debe organizarse como República Asamblearia, que es como sigue:

UNO: El Estado tendrá solamente DOS PODERES, Ejecutivo y Judicial.

DOS: El jefe del Ejecutivo (Presidente de la República Asamblearia Española) será elegido por el Pueblo Español a múltiple vuelta(1). El poder Judicial será elegido por el Pueblo mediante una lista abierta de candidatos jueces.

TRES: El PODER LEGISLATIVO no será un poder del Estado, sino del Pueblo Español.

CUATRO: Este se organizará asambleariamente en los municipios. Y si se trata de ciudades grandes, en los barrios.

CINCO: Las leyes se promocionarán para su aprobación o derogación desde esas asambleas y se votarán en esas asambleas.

Luego, cada asamblea enviará a la Asamblea de Asambleas de Madrid (actual Congreso de los Diputados) a un representante con el mandato imperativo de votar sí o no a la ley en cuestión y con un peso en su voto igual al de habitantes del municipio o barrio al que representa. El sueldo del representante lo pagará la asamblea a la que representa.

SEIS: El Estado estará obligado a cumplir las leyes que el Parlamento de Asambleas sancione.

SIETE: El Segundo Poder del Pueblo Español será el Banco de España, que emitirá la moneda nacional española, LA PESETA. El BdE será el único banco de toda España, pues la banca será pública. Y los consejeros del BdE serán votados por las asambleas y depuestos por las mismas asambleas que los votaron de manera fulminante en caso de corrupción, situando en su lugar a otros y procesando a los corruptos. Es claro que España no pertenecerá a la Moneda Única, aunque puede seguir en Europa, como lo está el Reino Unido.

OCHO: El Tercer Poder del Pueblo será la Fuerza Armada Municipal (concejil), Proporcionada y Eficaz, pues todo municipio, siempre al servicio del Pueblo, dispondrá de depósitos de armas suficientes para que el Pueblo pueda defender la República Asamblearia de las agresiones de los estados burgueses y totalitarios vecinos.

Y ESTO QUE ACABO DE DESCRIBIROS ES UNA DEMOCRACIA PERFECTA. Y es incuestionable. Aunque a los partidos políticos ni los he mencionado, porque son innecesarios en una democracia, pues la democracia es históricamente anterior a los partidos. No es que haya que prohibirlos a los partidos, sino que no hacen falta para nada. Los partidos pueden existir, como existen las religiones, pero son una entelequia de orden moral para mentes inseguras.

A muchos no les gustará lo que acabo de describir, pero es porque tienen el cerebro sodomizado por 35 años de partitocracia y está a punto de derretírseles.

¡¡Democracia o muerte!!

AITOR GARMENDIA

(Para Pablo Iglesias y esos pocos centenares de personas que han lanzado esta poderosa arma libertaria que pudiera y debiera ser Podemos)



NOTA A LOS OTROS LECTORES:

(1) En una elección a múltiple vuelta se elimina el candidato menos votado entre una vuelta y la siguiente, volviendo a votar todo el cuerpo electoral, incluso los que votaron al candidato eliminado. La última vuelta es cuando solo quedan dos candidatos, de manera que el electo lo es siempre por mayoría absoluta. Eso no le da otra cosa que mayor representatividad, pero no tiene poder para cambiar NADA, no puede hacer leyes, solo cumplirlas. Con este método electoral nunca se rechaza la capacidad del voto del ciudadano, su Soberanía, sino que son los candidatos los eliminados por falta de apoyo popular. ¡Como se eliminan los concursantes del puto Gran Hermano, para que me entendáis, chorlitos!

NOTA DEL EDITOR: Este artículo de Aitor Garmendia no ha merecido apenas atención en Plaza Podemos, a pesar de que casi todas estas ideas se han ido desgranando en diversas entrevists de Iglesias y otros dirigentes de Podemos. La verdad es que no parece culpa suya, sino de Izquierda Unida, que tiene tomado el foro.



El ébola
llega en patera



El padre Miguel Pajares, repatriado desde Liberia tras verse afectado por el virus del ébola, ha fallecido el 12 de agosto en el Hospital Carlos III de Madrid. Mil medidas precautorias se han tomado para no infectar a nadie. El cuerpo ha sido incinerado. La habitación, desinfectada. Los médicos y enfermeras se hallan bajo control de temperatura durante 21 días. A uno de ellos se le ha practicado la prueba del ébola...

Los controles en los aeropuertos para vuelos que arriban desde los países afectados por la epidemia consisten en comprobar la temperatura corporal y la sudoración irregular de los viajeros. Aunque pueden estar en período de incubación de la enfermedad, y no detectarse síntomas del virus. Pero algo es algo. Se da por supuesto que quienes tienen pasaporte y dinero para volar no son vulnerables al contagio de una enfermedad que se ceba en la chusma.

Enlacemos otra noticia: el aluvión de inmigrantes en patera y saltando las vallas de seguridad de las ciudades autónomas españolas en África alcanza cotas nunca vistas. En un solo día, 920 alcanzaron las playas de Cádiz en al menos 84 lanchas hinchables. Otros 80, de los 750 que lo intentaron, lograron saltar la valla de Melilla. Policías e inmigrantes aseguran que no hay vigilancia en las costas de Marruecos, cuyo gobierno deja pasar las pateras sin impedimentos hacia España. Es la mayor oleada de sin papeles en un solo día de la historia de la inmigración española. Nadie se explica la causa.

¡Qué bien desinforman los medios! Nadie se explica la causa...

Pues la causa está clara: El aluvión de inmigrantes se debe a que huyen de la epidemia de ébola declarada en sus países respectivos: Sierra Leona, Liberia, Nigeria, Guinea...

Y nada impide que, entre esos inmigrantes, lleguen algunos infectados. Nada. El período de incubación es de 21 días. Sin embargo, nadie toma precauciones por estar en contacto con esos inmigrantes a los que nadie pone en cuarentena. Nadie es eficiente en el funcionariado de España, no vaya a quebrarse de trabajar o se le fundan las pocas neuronas vivas que le quedan en el cerebro. Los inmigrantes son trasladados en autocar a centros de internamiento en todos los rincones de España. Todos juntos y revueltos con conductores y guardias españoles.

La irresponsabilidad del Gobierno es absoluta. La primera noticia de las consecuencias de esa irresponsabilidad la tendremos más pronto que tarde.

ÁCRATAS


NOTA:  Lo más probable es que el ébola no constituya realmente ninguna amenaza para la humanidad, sino que sea sólo otro gran negocio de la industria del miedo.

Entendiendo por humanidad los casi 7.000 millones de personas que respiran en el planeta, al ébola le queda mucho camino por recorrer para constituir una amenaza para la misma. Para que el ébola constituya una amenaza para nuestra familia, basta con que exista. Porque el sentimiento de tal amenaza es parecido al que siente el que juega a la lotería: piensa que es posible que le toque, "porque a alguien le toca siempre". Y es diferente del sentimiento de tranquilidad que nos embarga cuando salimos en automóvil y no se nos ocurre que, aunque la probabilidad de que un accidente acabe con nuestras vida es mucho mayor que la de que nos toque la lotería, no es una amenaza real, porque podemos hacer algo para contrarrestarla, que es conducir bien, en vez de encomendarnos a San Cristóbal (o hacer ambas cosas).

Pues bien, contra la amenaza de que contraigamos el ébola también podemos aplicarnos. Primero, como país occidental que constituimos, organizado con un sistema sanitario adecuado para ello. Segundo, como colectivo municipal, tomando las medidas necesarias. Tercero, como grupo familiar, estando bien informados, lejos de la histeria colectiva que puedan tratar de desatar los medios a sueldo de las farmacéuticas y siendo higiénicamente cautos. Y cuarto, como personas, haciendo gala del sentido común necesario para obrar de acuerdo con la probabilidad real que en cada momento haya de que el ébola sea un problema real. Recordando las crisis de las fiebres aviar (neutralizada en origen por los chinos) y porcina, que fue un verdadero timo.



La libertad menguante en
Catalunya



Se ve en las caras de todos, sobre todo en las de los catalanes de pura cepa, esos de ocho apellidos. Se mastica en el ambiente. La vergüenza que ha producido la confesión de Jordi Pujol, reconociendo que su familia y su partido han estado robando a Catalunya desde el principio de los tiempos, ha triturado toda fuerza moral del poble català para reclamar nada: ni independencia ni muchísimo menos ninguna clase de control sobre la Hacienda Pública de los catalanes, que CiU ha estado saqueando sin misericordia siempre y en todo lugar en que ha ostentado el poder, metiendo la mano en el calaix. CiU es —siempre ha sido y ahora salta a la vista, con sus 15 casos de corrupción abiertos en los tribunales de Justicia— una banda organizada de ladrones. Por eso, días antes de la confesión del Capo di capi y Molt Honorable Alí Babà, Durán i Lleida se puso de perfil y dimitió irrevocablemente de su cargo como Secretari General de la pandilla, como representante de los sagrados intereses de las 300 Famílies del Pinyol, que son los que fagocitan los Presupuestos Generales desde siempre.

Ácratas ha venido denunciando la corrupción galopante en Catalunya desde su aparición como diario digital. Pasqual Maragall la corroboró en 2006 en sede parlamentaria. El Cap de l'Oposició de entonces, el hoy President de la Generalitat, Artur Mas, le exigió silencio "o no hi hauria Estatut" (¿qué clase de amenaza era esa? No. No era una amenaza, sino una advertencia: "Como tire yo también de la manta de tu 5% en el Ajuntament de Barcelona nos van a correr a todos a gorrazos".)

"Otra vez el mismo guión de opereta. Un advenedizo como Artur Mas, en una histérica e innecesaria huida hacia adelante, impulsada por el acoso de Hacienda a su patrimonio familiar (se le descubrieron cuentas en Suiza con saldo superior a los 137 millones de euros), ha roto el equilibrio de poder entre las derechas española y catalana y, con su reto soberanista (poniendo el aparato de la Generalitat a trabajar en manifestaciones multitudinarias, como la de los 500.000 catalanes haciendo la ola desde Figueras a Tortosa) ha arriesgado el patrimonio de todos los militantes de su partido. La primera consecuencia ha sido la ruina de la familia Pujol. Y como el Molt Honorable Jordi Pujol es un símbolo de Cataluña, la de toda la burguesía catalana que ha vivido siempre parasitando los Presupuestos Públicos (con Alfonso XIII, con Primo de Rivera, con la República, con Franco y, sobre todo, con este Régimen Transicional de Reparto autonómico.
El hundimiento del catalanismo soberanista de derechas (CiU) tendrá consecuencias graves en Cataluña. De momento, ha desmoralizado a la población catalana de centro e izquierda. A la de derechas no se la puede desmoralizar porque nunca ha tenido moral; siempre supo lo que se cocía en el Palau de la Generalitat. Por esa razón, los botiflers solo hablan de "refundar CiU" y de "recuperar el centro". O sea, dicen y quieren hacer exactamente lo mismo que dijeron e hicieron en su día UCD y Alianza Popular. A uno le salió mal. Al otro, bien. No hay nada peor para los ilusos que la destrucción de sus símbolos, el desmoronamiento de sus mitos, para la volatilización de sus irracionales quimeras.
Una gran parte de los votos de CiU emigrarán hacia menos evidentes pudrideros. Una parte importante, a ERC, que girará aún más a la derecha de lo que ya ha girado apoyando a Mas. Y otra parte, la más conservadora, al PPC.
Si en Cataluña hubiera habido en estos momentos un partido independentista de extrema derecha (no digo Nazi, nada de socialismo, sino uno como Alianza Popular en su día, un partido lepenista), CiU habría desaparecido de un plumazo en las próximas elecciones. Como no es así, habrá que ver el nuevo proyecto político del charnego José Antonio Durán Lérida, que es el listo de la clase, un verdadero animal político que siempre se opuso a las veleidades soberanistas de Artur Mas."

Habrá que esperar. Pero lo que está sucediendo hace bueno todo lo dicho por MESS desde siempre:

A pesar del martilleo a que ha sido sometida la maleable conciencia política de los españoles desde 1978, y que fue diseñado durante la Transición por los jefes de la futura Oligarquía de Partidos, aún quedan testigos que nos recuerdan lo que fue en realidad: una Gran Estafa democrática. Hay aún personas, como Antonio García-Trevijano que la vivieron y participaron en el proceso político post-franquista, que siguen recalcando que “la verdadera libertad política no instituye ni otorga las libertades y derechos civiles, sino que solamente, los reconoce como tesoro privado, los defiende como bien general y los promueve como ocupación de lo público.” Esta bella frase debiera ser reconocida como cierta incluso en un lugar tan reluctante a toda renovación y a todo reconocimiento de la realidad, como es Cataluña. Pero el nacionalismo catalán —que conozco hasta la náusea— restringe las libertades personales generales en aras de la supuesta libertad política de un exclusivo colectivo soberanista, y finge desconocer que, sin respeto a las libertades personales, toda “libertad política” es un fraude.

El independentismo catalán —no es la patria la que exige el sacrificio de la libertad, sino los “patriotas”—, y también el nacionalismo moderado, explican las aspiraciones a su propia libertad política colectiva como un sentimiento íntimo de pertenecer a un pueblo reprimido por un invasor extranjero, que es España. Se trata de una obsoleta reiteración de las soflamas de los tiempos en que el Dictador, conchabado con los mismos que hoy se dicen nacionalistas de derechas, reprimía los confusos sentimientos antifranquistas, de clase, de lengua y onanista-exclusivistas, de un reducidísimo colectivo informe —no masa—de curas rojos, terroristas de salón y locos de baba. Eran tiempos en los que se confundían —tal como sucede aún ahora en el País Vasco tutelado por la ETA—las ambiciones nacionalistas con las de igualdad social. Todas esas aspiraciones fueron canalizadas hacia el imperio de las oligarquías locales por la vía del “consenso” y la transacción del Estado de las Autonomías.

Consecuentemente, la Generalitat de Cataluña se ha amparado en la falsedad de que los derechos individuales privados son libertades de orden público, y ha legislado a lo largo de estos treinta años según su inspiración soberanista; y, con ello, ha ido limitando cada vez más la libertad de los catalanes, empujándolos a la servidumbre voluntaria o al exilio. La clase política catalana ha perdido de vista la realidad, que es que la libertad de cualquier ciudadano empieza y termina donde las de todos los demás, y es posible gracias a la libertad colectiva. En lugar de esto, que es tan obvio, los legisladores catalanes se han acogido al viejo aforismo de que “la libertad de uno acaba donde empieza la de los demás”, y lo ha reinterpretado torticeramente como que “las obligaciones legales como catalanes se aumentan a partir de donde acaban las que tienen como españoles”. Vivir conforme a las leyes catalanas —además de a las españolas— es no ser libre, pues no tenemos otro derecho que el de cumplir con nuestras obligaciones legales. Aquí no queda más ámbito para la Libertad que el de no cumplir la Ley, sea siendo un anarquista, un okupa, un tira-bolsos o un simple inmigrante que no habla ni entiende el catalán; o peor aún: ser alguien que, como yo mismo, no cumple su obligación estatutaria de contribuir con su esfuerzo a la construcción de la Nación Catalana, tenido por una “víctima del auto-odio”, tachado de ser un españolista.

Imitando al tardo-franquismo —y a todas las demás dictaduras en declive— el nacionalismo catalán compensa la restricción de la Libertad con la “tolerancia” ante el incumplimiento de la Ley. Así, aunque podría, no castiga al que no entiende el catalán, sino que sólo tolera que se lo margine socialmente y se lo empobrezca materialmente. Esa tolerancia, claro está, alcanza a otras áreas del delito: por eso se evidencia la flexibilidad en la represión de la ocupación de viviendas, la puesta en libertad inmediata de rateros y terroristas callejeros; o —como siempre— la impunidad para los delitos de corrupción política. Son los síntomas inconfundibles de la decadencia de la dictadura nacionalista.

Ni un solo partido catalán —ni siquiera Ciudadanos— parece ser consciente de que la libertad política, como libertad colectiva que es, no es una libertad más de entre las personales o de clase, sino la libertad de la que dimana el poder estatal, a causa de cuya ausencia en nuestra Partitocracia el Estado y la Sociedad son cada vez más irreconciliables, a pesar de los esfuerzos por corromper el uno —siempre al servicio del poder económico— a la otra mediante bienestares sociales y corrupciones educativas que la empobrecen culturalmente y que la preparan para que pueda ser estafada en sus derechos políticos. La Sociedad, por esas razones, no ve al Estado como algo que le es propio, sino como a un delegado del Poder Real que, amparándose en el exclusivo ejercicio de la fuerza, lo esquilma a cambio de cierta protección.

Como la Libertad siempre se adquiere o se aumenta en detrimento del Poder, la Libertad en Cataluña sólo se alcanzará restringiendo el poder nacionalista. Pero es que el poder de la Generalitat es delegado del poder del Estado Español, que es el cómplice necesario del complot para esta Gran Estafa en la que vivimos inmersos los españoles residentes en Cataluña. Por lo tanto, la Libertad de los catalanes sólo se conquistará cambiando el Estado Partitocrático por una Democracia verdadera en toda España. Y en eso estamos todos los españoles conscientes de la realidad. Pero sabed vosotros, compañeros de lucha del resto del Estado, que, u os dais prisa, o lo que encontraréis en Cataluña serán los huesos de los que, desde aquí, somos los mayores sacrificados por el Régimen desde la Transición.

¿Sueñan los feixistes con ovejas cuatribarradas?

Los partidos catalanes pro-independencia, igual que el 'millón y medio'(1) de manifestantes por la independencia, se olvidan de que el derecho a decidir de las naciones ——las naciones las constituyen personas—— no incluye la soberanía sobre los territorios que ocupan cuando éstos son compartidos con otra naciones. Tales disputas sobre la riqueza natural y la geografía se resuelven prácticamente siempre a tiros, como en Ucrania.

Mientras el proceso ilusorio sigue, desde Cataluña yo me pregunto: ¿Saben los fachas que lo son?(2) El Govern, que dicen que no descarta la proclamación de un Estado propio tras las elecciones; y el Gobierno, cuyos predecesores han creado el monstruo a base de investiduras bastardas, ¿qué harán con nosotros, los que somos catalanes por razón del mero empadronamiento en Cataluña? ¿Nos largará el Estado Español un pasaporte a cada uno para residir en el extranjero, protegidos al menos por una embajada y por el Derecho Internacional? ¿O venderá nuestros derechos y nuestros pellejos, como siempre ha hecho, para que nos añadan dos barras rojas a las dos que ya llevamos en el lomo? ¿Acabaremos como nacionales catalanes por imperativo legal? ¿Acaso puede haber un catalán independizado que piense en español o que sea un manifiesto desafecto al 'hecho diferencial'? ¿Sueñan acaso los fachosos catalanes con ovejas cuatribarradas?

Sin otra justificación que el fachismo evidente del gobierno de Rajoy en ideas, iniciativas y modos, se ha abierto el melón del fascismo autóctono catalán(3). El conflicto, cuya mayor manifestación social se produjo el 11 de septiembre en Barcelona, no es más que un enfrentamiento entre fuerzas oligárquicas catalanas y del resto de España. Lo peor es que los españoles residentes en Cataluña creen que todo esto no va con ellos, que es 'cosa de catalanes' (y cosa de burgueses, añado yo). Así que a nadie sorprenda el resultado de un referéndum pro-independencia en Cataluña. Igual que en el referéndum para la aprobación del Estatut de 2006 (que sólo ratificó uno de cada tres catalanes), puede haber baja participación y apoyo mayoritario de los concurrentes a la independencia.

MESS, 2007

NOTA:
(1) Es muy dudoso que la cifra superase la de la manifestación contra la guerra Irak del año 2003, con más de 550.000 personas. Muy, muy dudoso.

(2) Fascismo es la ideología cuyos adeptos, a pesar de ser minoría, se sienten con derecho a dirigir el destino de todos por razón del carácter indeleble que da un hecho diferencial, producto de una iluminación interior que les permite saber que han sido elegidos por los dioses para ello. De los 7 millones de habitantes de Cataluña hay sólo 800.000 almas con uno o los dos apellidos catalanes.

(3) Mas, que estuvo muy bien en su rueda de prensa tras la entrevista con el nefasto Rajoy, dejó claro que el camino a la independencia requería de un apoyo popular muy mayoritario. No explicó si se refería al referéndum o al apoyo parlamentario. Espero que a lo primero. Lo segundo sería una decisión ilegítima. El resto de partidos, excepción hecha de ICV son fachas absolutos, lo sepan o no sus militantes.




¿Miedo, a qué?



Antes, Ácratas era la excepción que avisaba de lo que venía y nos llamaban amarillistas. Ahora todos los medios, que antes mentían diciendo que no pasaba nada, abundan en la crisis, avisan de los grandes males que se nos avecinan. ¿Qué ha cambiado? Lo único que ha cambiado es el Gobierno. El anterior navegaba con exagerado optimismo de marino de agua dulce y éste avisa de tempestades imposibles de capear, mientras aprieta las tuercas y desmonta el estado del bienestar, tratando de asustarnos y desorientarnos, tal como preconiza la doctrina del shock.

La única respuesta posible ante la política adoptada por el gobierno de Rajoy, al dictado de sus economistas friedmanianos, es no tenerle ningún miedo. Sólo se teme aquello que no se comprende, dice MESS y tiene razón. Y a estos perros peperos los comprendemos perfectamente. Sabemos lo que están haciendo y que los recios muros de su represión económica tienen la dureza de un suflé. Vemos cómo se comportan y averiguamos en ello lo que más temen, pues en sus métodos para asustarnos subyacen sus propios miedos.

Entendemos que asumen como legítima —son sus puntuales ejecutores— la estrategia de la Sinarquía Financiera Internacional, parecida a la técnica utilizada para la extracción forzada del crudo: se inyecta aire creando una burbuja de alta presión en la bolsa del yacimiento y el crudo mana a través de un tubo sumergido. El aire es gratis, y lo que la SFI insufla en las burbujas financieras que maquina también lo es para ellos: dinero recién creado de la nada. Y lo que obtienen es lo que nos hemos ganado teñido por la sangre de quienes nos precedieron en la lucha de clases: bienes del común muebles e inmuebles, empresas públicas rentables, como los aeropuertos de Barajas o el Prat, privatización de servicios públicos, como la sanidad o la enseñanza o el saqueo de nuestras pensiones, todo muchísimo más valioso que el mero crudo.

Entendemos por qué la garrapata estatal ha dividido su política económica en dos: un ministerio para sacarnos la sangre (Hacienda, con el vampiro Montoro al frente) y otro para calmar a los acreedores internacionales de la SFI (Economía, con el experto en quiebras, de Guindos, al timón) y seguirse endeudando con ellos a todo tren. Sabemos que no pueden mantener la presión de su terror estatal de pacotilla por mucho tiempo. Nos reímos de ellos y esperamos. Sin aceptar nunca sus órdenes. Tenemos claro que su dinero y sus dioses son falsos. Aquí, a esta actitud, le llamamos una vez la estrategia del camaleón: Camuflarse en la trinchera, pero no abandonar jamás la lucha, pues sólo quien abandona pierde. Y salir de ella solamente para asestar golpes precisos.

La mejor manera de dinamitar las estructuras del poder autocrático es no creérselas nunca y jamás colaborar con ellas. Los españoles constituimos un pueblo singular. Muy experimentado en el arte de encajar y filtrar mentiras. No es fácil engañarnos, aunque finjamos que sí. El franquismo tiene buena parte del mérito, pues constituyó el más duro y angustioso shock que los españoles hemos recibido jamás. ¡Las cosas que más tememos ya nos han pasado en la vida!

No hay nada institucional o sagrado que al español no le produzca hilaridad en su íntimo fuero. No cree en ni dios ni patria ni justicia ni democracia, sabe que son conceptos hueros. El español solamente se siente responsable de una cosa: de sus hijos hasta que son lo bastante fuertes para valerse por sí mismos. Y no los engaña, sino que les muestra la realidad: que todo está muy jodido, pero no perdido. Y que hay que hacer las cosas que le dan a uno miedo para perdérselo para siempre: lo mismo entrarle decidido a una mujer guapa que enfrentarse a la Policía en una algarada defendiendo una causa justa.

Los españoles hemos demostrado a lo largo de la Historia que somos duros de cojones. Pero también sabemos esperar a que la fruta esté madura para alargar la mano. Y mientras nos resistimos a abandonar la sombra del árbol, esperamos pacientemente para asegurar la respuesta. Es la pasividad la que produce miedo, no la espera para el contraataque, que puede ser demoledor. ¡Aún tiemblan de pavor los descendientes de los soldados franceses de la Guerra de la Independencia de 1808!

Nada es definitivo en esta prevaricadora administración de la injusticia que impera en España. Los españoles desahuciados vuelven a entrar a sus viviendas, derribando la puerta de una patada pocas horas después de ser puestos en la calle. Puentean contadores, trabajan en negro, colaboran con sus vecinos. Y una vez fuera de los circuitos económicos, que son los únicos que le interesan a la Ley, se sienten libres de verdad, a veces por primera vez en su vida: sin deudas económicas ni morales. La experiencia de perder el miedo es única y maravillosa.

No hay que dejarse vencer. El que entra en pánico lo pierde todo. ¿Crisis? ¡Que la jodan a la crisis! Los acojonados, los que tienen algo que perder de verdad son los ricos, los terratenientes, los especuladores y sus testaferros, los políticos parásitos. Arriesgan sus cuellos y sus fortunas. Arriesgan su preeminencia y su prevalencia. Sus montañas de dinero falso no sirven en nuestro mundo. Y no vamos a regalarles nuestro sudor jamás, ni a engordarlos más que para la matanza, como a los cerdos.

El español piensa en las mentiras que le cuentan y anota quién se las cuenta, mientras come pan y tocino y, con la grasa que éste rezuma, afila el cuchillo contra una piedra.

"Tu tiempo llegará, noble filo".

FERNANDO TARRIDA DEL MÁRMOL (2012)

 



El Estado del Malestar



Los perplejos españoles contemplamos cómo el Gobierno (los gobiernos sucesivos del PPSOE, desde el inicio, desde 1982) se ha dedicado no sólo a desmantelar el "estado del bienestar", sino a robarnos a todos los ciudadanos, directamente de nuestros exangües bolsillos, 130.000 millones de euros para regalárselos (así, literalmente) a los banqueros internacionales, que son los auténticos dueños del mundo. Aclaro la vía que han utilizado para perplejos inexpertos, por pasos:

1 La Sinarquía Financiera Internacional prestó, desde la incorporación de España a la moneda única europea, dinero ilimitado a la banca española para contribuir al endeudamiento de empresas y particulares, apoyando las burbujas del ladrillo y la especulación.

2 Al cortar el chorro del crédito, los bancos y cajas españoles empezaron a quebrar técnicamente, pues sus propios créditos a corto vencían sin poder recuperar el dinero que ellos mismos habían prestado a largo (25 años o más). Así que se volvieron contra las empresas inmobiiarias, cuyos créditos eran a corto plazo (un año, muchas veces; o incluso a demanda).

3 La SFI exigió a sus monaguillos de la UE que los créditos interbancarios se convirtieran en créditos duros entre estados. Es decir: que España avalara las deudas privadas interbancarias. El PPSOE, haciendo descarada la evidencia de su servidumbre a Europa, lo hizo. Y cambió la Constitución para que los españoles fuéramos responsables de esas deudas el 2 de septiembre de 2011, en un acuerdo relámpago antes de las elecciones Generales.

4 Consecuentemente, todos los españoles habremos de devolver, con nuestros impuestos presentes y futuros, los (hasta el momento) 130.000 millones de euros de la deuda contraída "por nuestro Estado". Lo cual no significa que los deudores de la banca española, los hipotecados, no pierdan además sus propiedades para que la banca española especule con ellas, tras adquirirlas a bajo costo (a veces, por el importe de residuos de la hipoteca original; en el peor de los casos, por la mitad de su valor hipotecario... Así está hecha la ley a medida de los banqueros españoles).

5 Por si ello fuera poco, otra de las "condiciones" para convertir los créditos blandos en duros fue el desmantelamiento del "estado del bienestar". O, como declaró abiertamente el presidente Rajoy hace pocos días, ejecutar una "devaluación fría" de España, ya que no se puede devaluar el Euro. De todos modos, es la política "oficial" de la UE. Por ejemplo, es lo mismo que ha impuesto en Ucrania para apoyar al gobierno golpista de Kiev: Recortes de pensiones y sueldos.

Y de esta secuencia de actos abominables surge la ruina de todos los españoles, que ahora mismo se evidencia:

1No hay trabajo para casi nadie: los 5 millones de parados reconicidos son una falacia. Hay más de 7,5 millones reales.

2 Los sueldos de los que tenían trabajo fijo, como los funcionarios o los trabajadores de los oligopolios, se han recortado. Y no se sustituyen los empleos de los jubilados, aparte de haber echado de su empleo a todos los eventuales y contratados por obra o servicio.

3 Los empleos que se "crean" (o que no hacen más que sustituir a los de los expulsados mediante EREs) son no ya recarios, sino esclavistas, e incluyen delitos como el acoso sexual.

4 Establecerse como autónomo es arruinarse absolutamente. La Administración, actuando como un ave de presa carroñera, apalea al emprendedor con trámites, tasas e impuestos. Y, como el consumo está agarrotado, el negocio cierra a los pocos meses, dejando al emprendedor en números rojos.

5 La prostitución ha alcanzado la cota histórica más alta que se recuerda.

6 Las actividades en B, vana imitación del escándalo de las cajas B en todas las delegaciones territoriales del PP y del PSOE, no rinden más que para la estricta supervivencia, porque nadie quiere actuar fuera de la ley más que en condiciones extremas.

7 La delincuencia contra la propiedad y las personas ha alcanzado las cotas más altas jamás conocidas. La violencia en viviendas aisladas y propiedades agrícolas es endémica.

Y ésta es la realidad.

¿Y el futuro? ¿Qué nos depara, inexorable? Pues exactamente: más de lo mismo, pero peor.

1 España se degradará como Estado hasta el nivel de la más absoluta esclavitud de sus ciudadanos.

2 La deuda española no hará otra cosa que crecer. Es lo que ha hecho desde 2007. Ya ha alcanzado el PIB. Pero el PP la está endeudando tanto como puede, maquillando sus actos con eficiencia y neoliberalismo.

Porque la economía capitalista incontrolada supone exactamente eso: los períodos de bonanza son de endeudamiento desaforado. Y los de crisis, desapalancamiento de ciudadanos y empresas. Y los ciudadanos son los garantes de todo el ciclo.

Para la mitad de la población española, el futuro es la indigencia material. Lo peor de todo es que esa indigencia va acompañada de otra indigencia, que es la intelectual, cultural y moral.

España ya no existe más que como contenedor de indigentes.

Ya no hay más que una solución a todos estos problemas que es trágica. La revuelta. La calle. El jugarse el físico, armados del valor que da el no tener nada. Y, por lo tanto, nada que perder.

ÁCRATAS


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