Os voy a hablar claro, españoles: la mayor parte de vosotros sois una caterva de hijos de puta que no os ocupáis ni un minuto en vuestro prójimo, excepto cuando lo envidiáis. Y sólo unos pocos sois gente de bien. Por eso, los gobiernos mantienen el garrote en una mano mientras, con la ley en la otra, os esquilman como a siervos. Y es así, porque no entendéis otro lenguaje, ni respetáis otro derecho, que el respaldado por la coerción o por la fuerza bruta.Como confundís la libertad política con la económica, y el