GUATEQUE EN LA CAPITAL

El principal imputado de la "Operación Guateque", que es como denomina la Policía a la operación para desarticular una trama de corrupción en la concesión de licencias de actividad que venía asolando la Villa de Madrid desde 2005, ha empezado a cantar. Y la canción es la previsible: revela que eran los políticos los que dirigían la trama; que sólo los expedientes que les marcaban estos se adelantaban —y deducimos que todos los demás se retrasaban sine die, puesto que la coerción es precisa para que el unto sea ineludible.

Lo que el presunto corrupto denuncia es creíble. Porque ¿quién puede zamparse que exista una trama de tal envergadura, durante tanto tiempo, sin el más mínimo conocimiento de los dirigente políticos al mando? ¿Cómo iba a pasar por delante de sus narices tanto dinero en fajos de a 500 € —con el olfato que tienen los profesionales de la política para detectarlos—, durante casi tres años, sin que pillaran ni una pizca? ¡Ellos, los políticos del PP, algunos de los cuales han declarado sin empacho que "están en la política para forrarse"!(1)

El cabecilla, a quien no quiero nombrar para no arrastrar su apellido por el fango, se queja ahora de que el Ayuntamiento —no se refiere al edificio, sino a la clase política que lo rige— lo deje abandonado a su suerte. ¡No pretenderá que salga en su defensa! Porque no existe ese tipo de solidaridad entre randas.

La política española está corrompida hasta el tuétano. El ligamen entre Ejecutivo y Legislativo, con el Judicial prisionero de los partidos, hace inevitable la corrupción. Los Tres Poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial son, en realidad, Uno, Omnipotente e Impume. ¡Y a robar, que se hace tarde! No se puede ir a votar en este Régimen. El acto más bello del mundo se convierte en algo hediondo cuando sabemos lo que van a hacer gracias a nuestros votos.

Lo que ahora van a hacer en el PP es lanzar sobre el asunto toda la tinta de calamar que puedan hasta las Elecciones, para evitar que el PSOE los haga caldo. Sabiendo en Génova 13 lo que era la trama con pelos y señales —no se puede descartar que hasta con cifras—, la medida más prudente ha sido descabalgar a Gallardón de la lista electoral de Madrid. ¡Que cargue el alcalde más cool del PP con el muerto! ¡Y que se entierre con él!




(1) La frase es de Eduardo Zaplana, pronunciada en una conversación telefónica con el concejal del PP en el Ayuntamiento de Valencia, Salvador Palop, grabada por la Policía Judicial cuando investigaba un asunto de tráfico de drogas, y que dió lugar al conocido "caso Naseiro" de financiación ilegal del PP. La cuestión es: ¿Qué hace un robaperas como Zaplana en las listas del PP?

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