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Venezuela va bien
Entrevista con Pablo Iglesias Turrión



Nos recibe Pablo Iglesias en su chalet de Galapagar, Villa Tinaja. Va sin coleta, a melena suelta. Pero se la ata en cuanto nos acercamos a darle la mano. Nos sentamos en un tresillo de piel de cabestro y nos pone un vaso de agua con una aceituna.

PABLO IGLESIAS: Así que, según su director, quiere usted hablar sobre la situación en Venezuela. Claro, claro, las alarmas desatadas por la derechona en los medios afines les ha puesto nerviosos...

ÁCRATAS: Bueno, sí, y luego también de VOX.

PABLO IGLESIAS: Ya veremos. Tengo poco tiempo... Pero Venezuela va muy bien.

ÁCRATAS:  No sé qué decirle, señor Iglesias, el principal problema señalado hoy mismo por los medios de adoctrinamiento españoles es demoledor, la inflación interanual en Venezuela es ahora mismo del 1.300.000%. ¿Cómo puede usted decir que Venezuela va bien?

PABLO IGLESIAS: Claro, entiendo su perplejidad ojiplática, me refiero a que va bien desde el punto de vista de Maduro y nuestro, de la izquierda revolucionaria que tanto hemos aprendido en Caracas de La Habana. No desde el punto de vista de los liberalotes y los financieros internacionales para los que invertir en Venezuela es como enfrentarse a Daenerys Targaryen con sus dragones Drogon, Viserion y Rhaegal. Cualquier economista que no fuera marxista diría que tal inflación es un terrible fracaso y que Venezuela está abocada a la quiebra inmediata. Pero no, jaja, qué va... no es un fracaso, sino el mayor de los éxitos para un régimen comunista. No es que gestionemos mal la economía del país, es que la queremos así. Efectivamente, la inflación galopante, desaforada, está tan llena de ventajas para un revolucionario que le aseguro que es intencionada, que forma parte del programa del gobierno de Maduro, como de los gobiernos de Castro, Ortega, Kim Jong Un y el resto de dictadores comunistas de todos los tiempos, incluyendo a Lenin y Stalin. Y la misma receta que aplicaremos aquí cuando gobernemos en España o en cualquiera de sus estados federados, ya verá qué bien que lo vamos a pasar.

ÁCRATAS:  ¿No les da miedo la oposición venezolana, los burgueses, los ricos?

PABLO IGLESIAS: Para nada. Sus líderes están en la cárcel o en el exilio, que es el sitio al que están abocados los opositores. Los ricos en dinero se quedan sin riqueza, porque con esa tasa de inflación, el ahorro desaparece enseguida. Los ahorradores (que son los odiados burgueses) son tan pobres como los que más en cuatro días.

ÁCRATAS:  Pero ¿y los especuladores...?

PABLO IGLESIAS: Los especuladores de viviendas u otros bienes inmuebles lo tienen muy difícil, por no decir imposible. Porque los precios crecen desmesuradamente y no hay manera de pagar esa clase de inversión de ninguna manera como no sea con varios contenedores de papel moneda.

ÁCRATAS:  ¿Y el acaparamiento de mercancías, no les asusta?

PABLO IGLESIAS: ¡Qué chorrada! Eso es pura propaganda contra la oposición. Los comerciantes cierran sus negocios porque, por caro que vendan un producto, no pueden reponer el stock con lo ingresado. Los campesinos no cultivan más que para sí mismos y sus familias, tienen un cerdo y una cabra y resisten como pueden, porque el dinero que les pagan por lo que venden no sirve para nada.

ÁCRATAS:  Pero bueno, siempre quedan los dólares que circulan ilegalmente...

PABLO IGLESIAS: Los que tienen dólares son delincuentes. Y cuando salen huyendo por las fronteras de Brasil o Colombia con su dinero en papeluchos verdes, se les tiende un puente de plata, pues desaparecen como enemigos. Y eso es más importante que el dinero que puedan llevarse, que importa una polla. Es lo que hizo el maestro yedi Castro en diversas ocasiones, permitiendo la salida de opositores que se llevaban sus dólares, empezando por las huestes de Batista y toda la Mafia norteamericana en 1959. Y Fidel, encantado, ya le digo.

ÁCRATAS:  Pero una revolución así no puede durar...

PABLENIN: No tiene usted ni idea, cómo se nota que es ácrata y no ha recibido formación comunista. Mire: Todos los venezolanos dependen del estado hasta para comer, gracias a la cartilla de racionamiento que es el paradigma de la igualdad democratico-económica comunista, ya sin lucha de clases por destrucción total de cualquier clase social que no sea el precariado. El estado no tiene problemas en adquirir los insumos necesarios para las cartillas porque tiene petróleo para pagarlos. Y, por supuesto, la cartilla no debe dar nunca para vivir todo el mes. Es a propósito, una semana o se pasa hambre o se delinque para resolverse las lentejas.

ÁCRATAS:  Pero entonces, esa delincuencia será un problema...

PABLO IGLESIAS: No, hombre, no. No se trata de delincuencia seria. Todos los venezolanos trapichean (o como se dice en la Habana, resuelven), por lo que están en situación de ilegalidad. Eso es ideal en una dictadura del proletariado, porque el poder es tolerante con casi todos, pero se puede encarcelar a quien se quiera con la Ley en la mano. Y como se vende en la propaganda de la tele que los proletarios son los verdaderos dictadores, los venezolanos son y serán afectos al régimen para sobrevivir, se fanatizarán si hace falta a cambio de un paquete de garbanzos. La gente se vuelve muy chivata y forma parte gustosamente de los CDR (comités de defensa de la república) a cambio de quedar bien ante el partido y de recibir alguna jabita con víveres extras.

ÁCRATAS:  El país no funcionará con gente mal comida, ¿y si no trabaja nadie?

PABLO IGLESIAS: Es usted un auténtico cateto, señor ácrata. Todos los hombres y mujeres han de trabajar si quieren comer, porque si no trabajan te quedan sin cartilla de racionamiento. De modo que los maestros enseñan, los médicos curan y los policías patrullan y detienen disidentes. El país funciona en una total y pluscuamperfecta dependencia del estado, que es el único que produce colectivamente.

ÁCRATAS:  Ah...

PABLO IGLESIAS: Y para el pueblo, vida sana. Bicicleta o guagua para ir a trabajar. Sin drogas ni vicios porque nadie puede pagarlos. La excepción es el ron, que se incluye en la cartilla de racionamiento para que beban los que tengan algo que olvidar. Hasta los generales del ejército son proletarios. Tienen casa, coche oficial y varias cartillas de racionamiento, claro, pero ni un dólar. Al que se descubra robando, se le fusilará por traidor a la República, como se hizo con el general de división cubano Arnaldo Ochoa cuando la opinión pública mundial supo que traficaba con heroína para financiar la guerra de Angola, ¡con todo y haber sido subjefe de estado mayor y un héroe nacional!

ÁCRATAS:  Vaya. Entonces, ¿la ruina económica es todo ventajas?

PABLO IGLESIAS: Por supuesto. Y tiene más aún. Por ejemplo, con los años, la dictadura de Venezuela se convertirá en un parque temático del presente como lo es Cuba, con calles entre edificios viejos llenas de almendrones, porque ya no circularán coches nuevos nunca más.

ÁCRATAS:  Pero ¿cree usted que el resto del mundo lo consentirá sin hacer nada?

PABLO IGLESIAS: Como se ha demostrado en el caso de Cuba, se puede permanecer en el poder 60 años con un régimen comunista en quiebra permanente. Y tan campantes, a pesar del bloqueo internacional y las sanciones lideradas por los EEUU. Todo pacotilla. Porque a los bobalicones norteamericanos les viene bien mostrar en sus mil televisiones la supuesta mala vida de las dictaduras. Así controlan a su rebaño de borregos obesos mórbidos, más tontos que la familia Stark de Invernalia, que mueren todos como chinches de confiados que son, y tiene que resucitarlos el guionista como a Jon Snow. Por lo tanto, ¡rabien los preceptivos enemigos de la República Bolivariana!, porque Maduro morirá de viejo en el poder.

ÁCRATAS: Bien, si le parece, hablamos de la irrupción de VOX en el panorama político que parece haberse cargado su estrategia para seguir mandando en el gobierno del Doktor Sánchez desde las bambalinas...

Pablo se levanta de un salto.

PLABLENÍN IGLESIOVICH: No. Imposible. Tengo que darle el biberón a los gemelos, Leoncín y Manolín, y dormirlos con "La Internacional" cantada a chapela. Mi Cersei se va a unas jornadas feministas para la implementación e imposición cívica de nuevos sustantivos y adjetivas que arrasen los epicenos desde el lenguaje inclusivo, la subversión y la igualdad de género.

Y efectivamente, pasa Irena Montera sin saludar ante nosotros, ágila como siempre, eleganta,  y agridulza. Se la ve feliza.


ÁCRATAS



NOTA: Creerán los poco avisados que este artículo es una chanza. Pero no lo es. Es más serio que la cara de un muerto en su entierro.


La guerra civil

se cierne sobre Cataluña

Ya sabemos que el ambiente político no está para bromas. Cataluña está a punto de estallar en una guerra civil por enésima vez. Es su costumbre histórica. Torra es un incendiario, los CDR son ya grupos terroristas sin ambages: cortes de autopistas a día completo, asalto a peajes, y la guinda, la promesa de asaltar el Parlament el día 21 si Sánchez mantiene su apuesta de celebrar el consejo de ministros en Barcelona. No tendrá huevos, por supuesto. A todo esto, los mossos no hacen nada por orden de su jefe, el golpista Torra. Cuando la policía está atada de pies y manos ante los golpistas, la violencia está garantizada. Hace pocos días los Mossos d'Esquadra cargaron contra cientos de manifestantes que protestaban, en Gerona, en contra del acto "Unidos por la Constitución", organizado por la plataforma Borbonia y en el cual participaba también Vox. Torra no solo no los felicitó, sino que ordenó la depuración de su cúpula. Porque Torra es un loco esquizoide que hace ayuno en Montserrat como solidaridad con los golpistas presos de su partido en huelga de hambre mientras los CDR actúan a "la eslovena".

Esto va camino de un enfrentamiento civil, si las autoridades se inhiben de ejercer el poder para otra cosa que no sea echar gasolina al fuego.

Y el Gobierno no está dispuesto a hacer nada que no contribuya a que el Doktor Sánchez dure unos días más en La MONCLOA.

Sánchez está acabado. Ante el resultado de las autonómicas andaluzas ha endurecido su tono con los independentistas catalanes obteniendo como respuesta un órdago a la grande mediante la violencia en las calles. ¿Qué esperaba ese insensato? Va a quedar como lo que es, un cobarde calzonazos acomplejado ante su mujer rica, hija de papá propietario de cien saunas para solaz de maricones. No va a reunir su consejo de ministros en Barcelona "para preservar la paz social", aunque ese enroque provoque la toma de las calles por los CDR e incluso un intento de liberar a los golpistas presos por la fuerza. Los jefes de los mossos no pueden hacer nada. No pueden parar el golpe, detener a Torra, hacer añicos a los CDR, porque ni siquiera el propio Estado los apoyaría.

Porque PSOE y Podemos están en el golpe. El cínico Iceta asegura que no ve motivos para intervenir en Cataluña. Supongo que no los ve desde su segundo apellido, que es Llorens.

El traidor Borrell dice que no importan las palabras, sino los hechos, como si todo fuera un teatrillo montado por unos chicos exaltados por el fervor patriótico. Ya ha estado a punto de correr la sangre. Al próximo evento de VOX en Cataluña acudirán sus miembros armados hasta los dientes, no me cabe duda. Porque si no, los lincharán. Y habrá tiros probablemente. Algún muerto, que es lo que quiere Torra para su revolución a la eslovena. Unos 63 muertos, para ser precisos.

Este estado de cosas requiere un presidente del Gobierno que no sea un patán sin otra idea que permanecer en su sillón, otro Rajoy, pero con gestos guerracivilistas de la señorita Pepis. Es imprescindible la aplicación urgente de otro 155 que disuelva la Generalitat en pleno sine die. No se puede entregar todos los resortes del poder a los golpistas porque lo van a ejercer de la forma previsible: asestando un golpe de estado.

Ahora mismo no cabe ni una moción de censura contra Sánchez ni una convocatoria de elecciones, que es lo que irresponsablemente quiere Ciudadanos. No da tiempo. A este ritmo, Cataluña estallará antes.

UN LECTOR
(Remasterizado por el Editor de guardia) 




El bipartidismo ha muerto



Señoras y señores diputados, ¿conocen ustedes cuál es la reacción instintiva de un organismo vivo cuando se siente amenazado? Su reacción es el repliegue, la retracción, hace de su cuerpo un ovillo y espera tiempos mejores. Eso es exactamente lo que está haciendo el régimen del 78, que muchos de ustedes representan hoy aquí. Durante cuatro décadas la maquinaria del bipartidismo, del turnismo heredado de la primera restauración borbónica, funcionó sin grandes obstáculos, pero en este momento el organismo único que constituyen los poderes económicos, mediáticos y políticos del Estado español empieza a plegarse sobre sí como una ameba a la que se le pincha con una aguja, y lo están haciendo por miedo a la democracia. Porque no es más que democracia el hecho de que los que antes no contaban con altavoces lo suficientemente potentes para que se les tuviese en cuenta, hoy sí se vean representados aquí y dispongan de ese altavoz.

Usted, señor Rajoy, será investido como resultado de un golpe parlamentario a raíz de la intervención de un partido político, cocinado a fuego lento durante diez interminables meses para anular los resultados del 20 de diciembre, los resultados de unas elecciones en las que la mayoría del electorado votó a favor de la regeneración ética, de las políticas de bienestar social y de los derechos de los pueblos como sujetos políticos. No había ningún bloqueo institucional, no había bloqueo. Lo único que pasó aquí es que se puso fin al turnismo de los partidos del régimen y que se abrió un escenario de alternativa de Gobierno, de izquierda plural y con reconocimiento a la plurinacionalidad del Estado. Pero eso para ustedes era intolerable porque para los intereses de los poderes que ustedes sirven, los intereses antitéticos a los de la ciudadanía del común, eso era insoportable. Así que maniobraron para provocar la situación en la que estamos. La situación es: el partido único como síntesis del fallecimiento del bipartidismo. El miedo de ustedes tuvo su primera manifestación en 2011, cuando en el 15-M se llenaron las plazas bajo el grito de ‘Democracia real’.

Así que este partido único que componen ustedes hizo tres grandes jugadas: la primera consistió en promover de inmediato la sucesión en la jefatura del Estado; la segunda de esas grandes jugadas fue la reforma constitucional del artículo 135, para dar amparo legal a las exigencias de la troika, y la tercera de esas jugadas, el último espasmo de la ameba, ocurrió recientemente en la sede del Partido Socialista, en Ferraz, donde se demostró que para dar un golpe palaciego hoy en día resulta más fácil organizar la retirada forzosa de un dirigente político que introducir a un señor con bigote y tricornio en el Congreso. (Aplausos).

El movimiento democrático, que no se encuentra cómodo en este corsé del 78 tiene, como es lógico en un Estado plurinacional como el español, diferentes expresiones en los distintos sujetos políticos, sujetos con dinámicas sociopolíticas diferentes, como en Galicia. El primer síntoma en Galicia de esta nueva respuesta ciudadana lo vivimos en 2003. Ese año la ciudadanía gallega percibió con nitidez que el Estado no estaba allí para socorrerla el día en que el Prestige arruinó nuestras costas. ¿Se acuerda usted señor Rajoy, verdad, de los hilillos, como los de la corrupción? Una ciudadanía viva que a lo largo de estos años protagonizó manifestaciones históricas en defensa de la sanidad pública, de la educación contra la Lomce, en defensa del sector lácteo, del sector pesquero y del naval y que tiene como traslación política que, ante el partido único, En Marea sea hoy quien lidere ya la oposición en Galicia y quien haga frente desde los concellos a las políticas de austericidio.

Voy acabando ya. Nos encontramos ahora con un Partido Socialista que abdicó de su papel de oposición para evidenciarse como integrante de pleno derecho de ese partido único y de un previsible próximo Gobierno que va a volver a aplicar sumisamente los recortes ordenados por la Unión Europea, que impedirá a los pueblos del Estado que puedan decidir soberanamente y que tratará de prepararnos el nuevo plazo precocinado del consenso de las élites. Ese es el menú que nos trajo ayer Rajoy y que va a cumplir este partido único. Pero esta vez, señores y señoras diputados, existe una gran diferencia con los años setenta, en esta ocasión no podrán contar con la oposición claramente depositada en En Marea y en las fuerzas del cambio para legitimar este golpe de régimen. No contarán con nuestro apoyo. La demanda de democracia real ha llegado para quedarse y tengan por seguro que En Marea hará una oposición contundente y que traerá a esta Cámara la alternativa que demanda la ciudadanía.

Muchas gracias. (Aplausos).

ALEXANDRA FERNÁNDEZ
Portavoz parlamentaria de En Marea
Congreso de los Diputados
Sesión de Investidura 27 de octubre de 2016



Nos abstenemos.
Aunque si queremos votar,
Podemos




ÁCRATAS


 

Lo que debiera hacer y no hará
Podemos


Pablo Iglesias vestido exactamente como Isidoro, de Presidente

La noticia es desoladora: Podemos no concurrirá a las elecciones municipales que se celebrarán el 24 de mayo de 2015. Es la consecuencia de una maquinación y el principio de una gran decepción.

Todo empezó el 15 de mayo de 2011, cuando miles de personas acudieron de manera espontánea a la Puerta del Sol de Madrid y decidieron permanecer allí por un claro motivo: Estaban indignados con la actuación del Gobierno de entonces y con el sistema partitocrático que, decían, no los representaba. La acampada de Sol se mantuvo durante mucho tiempo, mientras se iniciaba un proceso asambleario de intercambio de opiniones. Pronto los partidos de izquierda corrieron a la plaza para convertir lo que era una expectativa de cambio de paradigma político (de representativo a asambleario) en una mera retahíla de peticiones de "mejoras sociales". Todo por la pasta. Nada extraño, pues se trata de partidos traidores al pueblo desde siempre. De ahí salió el DRY, un partido al uso más que desvirtuó el mensaje y convirtó el movimiento 15M en nada.

Pero lo sembrado dio sus frutos. Más adelante, un nuevo fenómeno asambleario surgió de las cenizas del movimiento 15M (aunque hay que decir que ninguno de sus líderes anduvo por Sol durante los acontecimientos de mayo de 2011): se trataba de Podemos que, entre gritos de "no nos representan" y de "el pueblo unido jamás será vencido", irrumpió en el panorama electoral europeo consiguiendo 5 escaños y 1.250.000 votos. Desde entonces, Podemos ha ido creciendo en intención de voto. Ayer mismo, el CIS reconocía que era el primer partido en intención directa de voto, por delante del PSOE y del PP.

Pues bien. ¿Y dónde está el problema? --os preguntaréis. "Si no se sienten preparados para concurrir a las elecciones municipales..." Pero es que esa no es la verdadera razón de su dejación y abandono electoral. Pues si han estado preparados para concurrir a las Europeas y lo van a estar para las Autonómicas y Generales de diciembre de 2015, ¿cómo no van a estar listos para presentarse a las municipales? El asunto es muy otro.

En efecto, la presencia de Podemos en las municipales es potencialmente muy peligrosa para el statu-quo. Podemos es hijo del asamblearismo original del movimiento 15M y sigue el eslogan "¡Poder popular!" Eso implica la creación de asambleas locales para la elección de candidatos. Y el problema es ¿por qué habrían de disolverse esas asambleas locales tras las elecciones? ¿Por qué no iban a seguir vivas, dirigiendo democráticamente las decisiones de los plenos municipales y de sus alcaldes? ¿Con qué fuerza moral podrían las fuerzas electas silenciar a las asambleas o exigir su disolución?

Ese cambio de paradigma, de representativo a asambleario, que podría causar un efecto cualitativo, además de cuantitativo, en las siguientes elecciones Generales, es intolerable para el poder fáctico, real, en España: militares, banqueros, industriales, políticos, terratenientes, autoridades eclesiásticas. De modo que "por orden de la superioridad", Podemos no irá a las Municipales. Más claro, agua. ¡Ya irá a las siguientes!, cuando el asamblearismo pase a la historia como el providencial movimiento popular que produjo el cambio y se disolvió voluntariamente después, cuando comprendió que ya no era necesario.

Lo único que el pueblo puede esperar de Podemos son algunas medidas populistas y muchas, muchas decepciones. Porque Pablo Iglesias es el nuevo Isidoro, tan apoyado por las televisiones y resto de los medios (hablando bien o mal, pero hablando sin parar de él, mientras los casos de corrupción de todos los partidos de "la casta" se airean por fin), tal como lo fue en su día el desconocido Felipe González para auparlo al poder en 1982. También Isidoro generaba inquietud en las derechas. Pero después destruyó las empresas públicas y privatizó todas las rentables, además de ocupar las cajas de ahorros al grito de "lo común es público, y, por lo tanto, es mío y lo expoliaremos cuando nos salga de los cojones".

En fin, en acratas.net ni siquiera lo lamentamos, porque la llegada de Podemos al poder acabará por derruir la esperanza del pueblo español de que le devolvieran el estado del bienestar y, así de paso, le regalaran la verdadera democracia sin esfuerzo, sin más que ver algunos programas en la tele y de echar una papeleta en las urnas de la monarquía partitocrática. La Libertad no se consigue así, sino con mucho esfuerzo y renunciando a muchas cosas. En palabras de la luchadora anarquista Soledad Gustavo, "las revoluciones no son obras del estómago, sino hijas del pensamiento".

ÁCRATAS


NOTA:
Ha llegado quizás el momento de que la acracia se moje en los municipios.

Aún hay hoy día concejos abiertos municipales. La Constitución del 78 los tolera para aldeas con menos de 100 habitantes y aquellas poblaciones que tradicionalmente cuenten con este singular régimen de gobierno y administración. Pero las tradiciones se hacen. Nada impide que los habitantes de una población decidan la creación de asambleas. Nada. Y que hagan saber a todos los candidatos a representantes del pueblo como concejales que, si no se someten a la asamblea, no les votará nadie. Así de fácil el pueblo toma el poder. Si quiere. Claro que los partidos se opondrían. Claro que se opondrían los ricos y poderosos, industriales, grandes terratenientes. Pero el sistema democrático necesita los votos de los ciudadanos. De manera que un solo partido que se sometiera al control de la asamblea obtendría la mayoría de concejales y la alcaldía. Ante esa situación, casi todos los partidos acabarían por acatar las decisiones del pueblo.

Todo esto debe ser discutido en cuanto a dificultades y oportunidades.

¿Son responsables de los recortes
los españoles?
Sí, lo son



El Régimen Partitocrático español es una creación de los Poderes Fácticos españoles (The Powers that Be) para impedir que el pueblo español decida su destino, pero para que, a pesar del mecanismo que lo incapacita, se sienta responsable de todo lo que le sucede; y, como responsable, pague todas las facturas del Estado, legales e ilegales.

(Unos segundos para pensar)

Por ejemplo, el pueblo español se siente indebidamente responsable de que Zapatero, con el apoyo de la derecha catalana, alcanzara el poder durante 7 años. EN VEZ DE COMPRENDER que si hubiera elegido él mismo (el propio pueblo) al Presidente en una segunda vuelta, el electo Zapatero habría actuado de manera muy diferente, al no deber su cargo a los partidos bisagra, sino al pueblo. El pueblo español no es responsable, ni siquiera los votantes socialistas, de los desmanes de Zapatero. Los responsables son los parlamentos constituidos en 2004 y 2008, que invistieron a Zapatero por dos veces a cambio de sinecuras y ventajas como aquella de: "Apoyaré el Estatut que apruebe el Parlament Català".

(Unos segundos para pensar)

En cambio, el pueblo español sí es responsable de todos los desmanes cometidos y por cometer por el Partido Popular. ¿Cuál es la diferencia entre un caso y otro? La mayoría absoluta obtenida por el PP en 2011. Esa mayoría absoluta hace innecesaria la segunda vuelta electoral para investir al Presidente(*). Rajoy ha sido, pues, legítimamente investido por el pueblo español como presidente del Gobierno. De modo que los recortes que sufre el pueblo español son culpa del pueblo español.

¿Y cómo reaccionan los partidos distintos del PP ante esta evidencia? Contándole cuentos al pueblo español que lo exoneren de su culpa. Susurrándole al oído que es una dictadura el único tándem Parlamento-Gobierno que puede considerarse democrático en los últimos 10 años (democrático, digo, desde el único punto de vista que puede serlo: formalmente democrático). Y NO ES ASÍ.

Corolario: Los responsables de las actuaciones de un presidente son los que invisten a ese presidente.

(Unos minutos para pensar)

Entonces, ¿a quiénes atribuyo yo, como autor del artículo, la responsabilidad de los desmanes del PP en el Gobierno y en el Parlamento?

Al pueblo español.

El resultado de las Generales del 2011 fue posible porque los votantes del PP no fallaron, son "gente de orden", de derechas. Y son los menos afectados por los recortes. Muchísimos funcionarios y jubilados, aparte de autónomos y empresarios de medio y luengo pelaje. Gente que ve en los recortes a la "irresponsable chusma trabajadora" un medio para pagar la creciente deuda española, que paga a su vez sus sueldos y jubilaciones; sus subvenciones bancarias y sus precios políticos de la energía.

(Unos segundos para expresar indignación por lo que he escrito)

La coincidencia de signo partidario entre el Gobierno y su mayoría absoluta en el Parlamento es una situación excepcional en democracia formal. Algo que no suele producirse y que no es deseable (¡y ved cómo todos los partidos sacralizan lo contrario, el pacto de legislatura y el consenso, que es una mala imitación de la mayoría absoluta!).

Una situación como la actual solo se produce cuando, en unas elecciones, fallan otros viciados mecanismos partitocráticos, COMO EL DEL VOTO ÚTIL. En efecto, el las Generales de 2011, el voto útil no funcionó. Las clases desfavorecidas de España, hastiadas de que las engañara la izquierda, votaron a quien les dio la gana, en vez de "al PSOE para parar a la derecha"; o se quedaron en su casa sin votar.

La democracia consiste en la separación de poderes desde las urnas para que los poderes así constituidos se vigilen unos a otros por puro egoísmo. Por lo tanto, las mayorías absolutas son nefastas en democracia, pues uno no suele vigilarse a sí mismo, sino que tiende a protegerse, a encubrir primero sus errores y luego sus delitos. Solo en el límite, puede suceder en una democracia lo que sucede en España ahora. La partitocracia es el límite catastrófico de la democracia. O sea, en ese límite, democracia y partitocracia se parecen. La diferencia es que en democracia es inusual lo que en partitocracia sucede siempre (da igual que el Presidente sea investido por una mayoría absoluta que por un pacto de legislatura entre dos fuerzas parlamentarias: sigue siendo un rodillo Gobierno-Parlamento).

(Un minuto para mentar a mis ancestros en sus tumbas)

La Izquierda, en estos momentos, está tratando de volver a engañar al pueblo, tratando de descargarlo de su culpa por lo que ha hecho, esta vez sí, con plena responsabilidad. Los tímidos intentos regeneracionistas, puramente cosméticos del PSOE no sirven para nada. Tampoco los de Izquierda Unida (aka Partido Comunista de España). El más palmario de los engaños es el de Podemos. Podemos es una expectativa, no un partido. Solo hay que entrar en Plaza Podemos y leer el conjunto de disparates contradictorios que se muelen allí cada día para alimentar con esa harina las mentes más variadas de gentes. Gentes que lo único que tienen en común, eso sí, es sentirse indignadas con el único gobierno democrático de los últimos años, por terrible que éste sea. Pero, reconozcámoslo, se trata casi de un autoengaño. La gente de la calle, cuando se moviliza, suele magnificar el resultado de su esfuerzo. Así, cuando se reúnen 200 asamblearios en un parque, fueron 2.000 y dicen representar a todos los indignados. O cuando 600.000 catalanes representaron el signo romano-franquista del Víctor en las calles de Barcelona el 11S, creen que fueron dos millones, y que representan a todos los catalanes. Lo creen de verdad. Es humano creerlo. Podemos piensa que es un partido diferente, un partido "horizontal", dicen ellos, sin comprender que eso es una contradictio in terminis. Los partidos, por su propia esencia, son piramidales (como mucho), si no descaradamente verticales.

(Un minuto para que los catalanes me llamen españolista y los progresistas, pepero)

Una vez diagnosticada la enfermedad, que resumo así: Los españoles deben responsabilizarse de las consecuencias de sus actos políticos, no solo parecerlo. Y debe dotárseles para ello de los mecanismos adecuados. Pero los españoles, como los niños, no quieren ser responsables. Y la prueba es que, cuando de verdad lo son, como sucede en la actualidad, escurren el bulto y llaman a la creación de partidos-excusa que los exoneren. Una vez diagnosticada la enfermedad, repito, hay que tratarla eficazmente.

El tratamiento de la enfermedad es a) la democracia formal con diputados cautivos de sus votantes, que aquí, en acratas.net, ha sido explicada mil veces; o b), la democracia directa, asamblearia, municipal, responsable, sin partidos-excusa.

(Un minuto para pensar, quizás releer)

Las únicas instituciones democráticas que pueden verse actuar en España son las comisiones de vecinos. Se reúnen los que quieren. Y tienen en el orden del día, por ejemplo, el pintado de la escalera. Unos la quieren azul y otros roja. Tras discutirlo, votan. Y salga el color que salga, lo asumen todos los vecinos durante los próximos años. ¡Así que antes de que empiece el merecido debate, añado: soy demócrata formalista, de izquierdas y quiero la escalera roja. Por eso, por demócrata,  digo que, sin excusas, me siento completamente responsable de todos los desmanes del PP en el Gobierno y el Parlamento; y quiero ponerles fin también democráticamente.

JUAN BERMEJO


(*) Propuesta de mínimos democráticos de la Plataforma Cambio 99, cuyo enlace está aquí mismo, debajo.


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