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Rajoy, miserable,
¡dimite de una puta vez y disuelve el PP!



¿Será ésta la nueva bandera española para los duros años que vienen?

Ante la situación de pre-guerra que gravita como un plomo sobre España, cuyos culpables son los independentistas, pero cuyos responsables son Aznar y Zapatero, el Rey:

--o se gana el sueldo

--o se va como exiliado político con sus nenas y su mujer

En Cataluña sólo queda un artículo de la Constitución Suicida de 1978 que aplicar para evitar el desguace de España. Y no es el 155, que no sirve para nada más que para perder el tiempo y dar oxígeno al independentismo catalán, sino el 116.4, que habla claramente del Estado de Sitio. Y consiste en ceder la jurisdicción del problema al ámbito militar, incluyendo la justicia. Eso fue lo que el presidente español, Alejandro Lerroux, hizo en 1934, cuando el president Companys declaró la República Catalana.  Claro que Lerroux se vestía por los pies. La crisis catalana duró cuatro días. La jurisdicción militar fue devuelta al gobierno de España ¡y punto pelota!(*) Por cierto, la revuelta la organizó el PSOE, el verdadero, no esta Falange reciclada que es hoy. No sólo en Barcelona, sino también en Asturias y Madrid.

Si no se aplica el artículo 116.4, y sabemos que no se hará, que lo hemos preguntado en Moncloa y han abierto los ojos como búhos, el futuro de España, con todos sus españolitos dentro, queda en manos en la partitocracia más corrupta de Europa y quizás del mundo, una partitocracia que, desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, no quiere perder su pestilente negocio, aún a costa de fraccionarlo en sucursales. Hoy mismo se ha sabido que Gallardón robó 25 millones de euros del Canal de Isabel II. La corrupción no se detiene ni ahora. Rajoy acaba de cometer el mismo error que Aznar en 1996. Acaba de conceder a Urkullu la obligatoriedad del conocimiento del euskera para acceder a cualquier cargo de funcionario en el País Vasco, que es la mejor manera de expulsar a los españoles del poder en la tierra del cura Sabino de Arana.

Rajoy no tiene fuerza moral para aplicar ninguna medida represiva en Cataluña. En España no existe el orden constitucional, sino el negocio constituido. El PP ha mantenido docenas de negocios ilegales con la CiU de Pujol. Rajoy no solo está siendo chantajeado por sus socios, sino que no entiende que el chollo se pueda terminar a petición de Cataluña. Rajoy busca ahora todo el apoyo posible en Europa para aplicar un artículo 155 de mínimos. Cobardía y lentitud son las consecuencias de su corrupción sin límites.

Desengañémonos. El Rey no se va a presentar en el Consejo de Ministros de mañana a tomar el mando y poner a los sediciosos bajo jurisdicción militar. Tampoco tiene fuerza moral para hacerlo, por supuesto. En todo el ámbito político español no hay ni un solo patriota español. Hay, eso sí, patriotas catalanes, vascos, gallegos, baleares, valencianos, navarros y canarios, cobrando todos de la nómina del Estado. Y ese absurdo es consecuencia de la Constitución Suicida del 78, que está a punto de volarse la cabeza.

Una vez explicada la solución, que no va a aplicarse, lo repetimos, ¿qué hacemos los españoles? ¿Qué recomendamos hacer?

Pues organizarnos desde la sociedad civil. Y no nos referimos únicamente al boicot a los productos catalanes en respuesta al boicot inverso practicado en Cataluña desde hace una década, o al sálvese quien pueda de las fugas empresariales, ni a poner a todo volumen el "que viva España" de Manolo Escobar. Sino a iniciar un proceso constituyente para lograr una República Unitaria Constitucional creando asambleas ciudadanas pacíficas a las que no se permita asistir a ni un solo miembro de los partidos políticos. De todos modos, estamos seguros de que, si las asociaciones y asambleas no fueran pacíficas, entonces sí, el Gobierno español enviaría contra nosotros toda su violencia institucional. Luchemos intelectualmente por una República Unitaria como la francesa; y Constitucional como la norteamericana.

El uso de las armas llegará en este conflicto. Muy pronto. Es casi seguro. Porque forma parte de la escalada prevista por los especuladores internacionales para forrarse a nuestra costa como hicieron en Ucrania, aplicando el modelo de Gene Sharp para las revoluciones pacíficas, convenientemente convertido en guerra civil por agentes extranjeros que dispararon contra manifestantes pacíficos y contra la policía. Las armas empezarán a utilizarlas los románticos de la CUP, que están deseando matar a cualquier español que no cante Els Segadors y, sobre todo, ver si, con un arma humeante en las manos, se pinchan a alguna joven independentista tonta del culo. A los españoles no nos permitirán disponer de armas para defendernos, no os preocupéis por dejar huérfanos a vuestros hijos. Sólo tenéis que evitar pasar cerca de los paredones improvisados en las tapias de los cementerios.

Salud.

ÁCRATAS


(*) En una crisis del Estado mucho más grave que la actual, el general Batet consiguió dominar la situación con el mínimo de destrucción y violencia, murieron cuarenta y seis personas: treinta y ocho sediciosos y ocho militares. Más de tres mil personas fueron encarceladas, la mayoría de ellas en el vapor "Uruguay" (el Piolín de entonces) y puestas bajo la jurisdicción de los consejos de guerra.

La Generalidad de Cataluña fue sustituida por un Consejo de la Generalidad designado por el Gobierno y con un presidente denominado gobernador general de Cataluña.

Batet fue fusilado durante la Guerra Civil por los franquistas.



España:
Democracia o muerte



La crisis catalana sigue y seguirá mientras no se ponga el foco en la causa. Ni siquiera mencionaremos el hecho concreto de hoy(*) porque no es más que otra anécdota, no vale la pena dar publicidad a los bellacos.

Lo importante hoy es constatar como notarios otra cosa: España no puede enfrentarse con toda la fuerza de la democracia al desafío fascista catalán. Porque en España no existe la democracia más que en las juntas de vecinos de las escaleras. Lo más que puede hacer la España actual es oponer su partitocracia y sus intereses partitocráticos a los de la partitocracia catalana y los suyos. Y es lo que están haciendo a ojos vistas: para ello, no dudan ninguna de las partes en litigio en presentar a la batalla a sus votantes. "Pues a mí me han votado todos estos. Pues a mí, estos otros". Pobres votantes a fondo perdido que, en el colmo de la credulidad, se sienten protagonistas de esta historieta infantil que terminará mal.

Los partidos en España, en toda la España de este régimen concreto, son tumores que se niegan a morir, aunque maten al huésped. Los partidos, una vez tomada su cuota de poder estatal, no tienen que responder ante sus votantes y campan con las manos libres para vender su influencia al mejor postor. Por eso la corrupción es consecuencia inexorable de la partitocracia. Así que el huésped, que está apunto de morir, AKA España, ha de tener un momento de lucidez antes de recibir el viático y preguntarse: "¿Cómo puede pasarme esto al final de la segunda década del siglo XXI?"

Le va a costar hallar la respuesta, porque España está ya muy enferma y porque los partidos son todos como calamares soltando tinta para que los ciudadanos, en medio de la oscuridad, no encuentren solución a la pregunta. Si escuchan alguna voz que acusa al sistema partitocrático de todas las crisis y las corrupciones que ha sufrido España desde 1978, corren a coro a acusar a esa voz de fascista. Paradoja, que los herederos del franquismo, demócratas sin haber pegado un tiro, tachen de fascista a quien les cuenta lo que es la democracia. Llamarían fascista al propio Montesquieu si se levantara de la tumba, sabiendo que la gente no sabe quién fue.

Pero, querido y parasitado huésped llamado España: Para que comprendas la verdad te basta con un simple y mínimo esfuerzo. Mira detrás de los Pirineos y atiende, moribunda: "Francia es una verdadera democracia y puede oponer fortaleza democrática a cualquier intento de fascismo territorial, lingüístico o ideológico. Mira a Francia y copia de nuevo, copia como siempre, como has copiado todas las leyes del Estado Español." Por supuesto, los partitócratas sacarán ahora sus restos de antieuropeismo de sacristía y criticarán al francés por jacobino o ilustrado y poco romántico sistema que ha cometido toda clase de excesos en sus colonias y aún sigue lanzando a sus paracas en Mali. Pero el francés es un régimen democrático, es innegable.

Si España fuese una democracia REPRESENTATIVA, como lo es Francia, es decir, si cada diputado fuera el único representante popular de una circunscripción de 50.000 habitantes, a cuyo mandato imperativo estuviera obligado, esto de Cataluña no podría suceder. Porque cualquier tipo de organización o reunión de esos diputados, aparte de la única natural en el Parlamento Español, estaría condicionada por la opinión de los habitantes de la circunscripción del diputado. No harían falta referendos. Porque la política sería representativa y las decisiones de los votantes serían inmediatamente ejecutivas para el diputado. Si en Cataluña se reunieran los apenas 140 diputados de todo el territorio catalán con un mandato unívoco de secesión de sus respectivas asambleas, Cataluña sería independiente de inmediato. Pero es que eso no podría suceder, porque esos 140 diputados o recaderos representarían a todos los catalanes. O sea, que habría 90 diputados que representarían a los 4.500.000 catalanes castellano parlantes. Secesión imposible. Y porque todos, los 140 diputados, con sus representados detrás, sabrían valorar el hecho de pertenecer a un país cuyo régimen es democrático y se comporta exactamente como ellos votan.

Si en España hubiera INDEPENDENCIA DE PODERES como la hay en Francia, tampoco podría suceder que 10 diputados de la CUP condicionaran el comportamiento de un presidente Puigdemont que teme por el mantenimiento de su cargo. Exactamente por el mismo corrupto mecanismo partitocrático por el que los 15-20 diputados de CiU en el Congreso han condicionado tantas veces la política española. Porque, en la partitocracia, primero está el sillón y luego la ideología. Y cada presidente ha pagado lo que ha hecho falta para asegurarse el sillón. De nuevo, cualquier partidario exclamará "¡Eso que dices es fascismo!", soltando tinta de calamar. No, no señor. Fascismo es lo de usted. ASÍ SON LOS PARTIDOS y no pueden ser de otra manera. Son asociaciones para medrar vendiendo sueños y cobrando corruptelas.

La crisis catalana está siendo protagonizada por las partitocracias española y la catalana, que quiere otro reparto de cuotas de poder que vender. Y no les duelen prendas si van a provocar una crisis violenta entre la ciudadanía. Al final, como en toda crisis partitocrática, hay un componente de corrupción económica. En el caso de Cataluña es una corrupción de gran calado y envergadura. Pero eso ya os lo hemos contado con detalle. Releed el artículo: El negocio de liquidar la Constitución Suicida de 1978. Y prestadle atención. Luego, poneros en marcha para rescatar a España de la indignidad partitocrática. No os harán falta revólveres. Sólo necesitáis la palabra.


ÁCRATAS


NOTA.
El partitócrata Puigdemont ha contestado al requerimiento del partitócrata Rajoy con evasivas. Los partitócratas españoles tramitarán, o no, la aplicación del artículo 155 de la Constitución Suicida. Los partitócratas catalanes echarán a las calles a los CDR de la CUP, que están ya dispuestos para los sacrificios humanos. TODO, CON TAL DE QUE ESPAÑA NO CONOZCA LA DEMOCRACIA JAMÁS.




El circo español
y sus territorios autocómicos


"Hola Don Pepito, hola Don José."

Los políticos nos divierten. No quiero decir que sean graciosos como los hermanos Tonetti, aunque los tortazos se oyen más fuertes que el bombo de Manolo. Lo que digo es que dirigen nuestra atención a otra parte para dividir y debilitar nuestras fuerzas. A ver si usáis más el diccionario de la RAE, que es esa especie de ladrillo verde oliva que tenéis en el estante debajo del altavoz del surráun.

Tanto el catalanismo independentista como el unionismo español nos divierten:

--Es evidente que están intentando dividirnos. Cataluña es el más claro ejemplo. Un territorio autocómico donde han viviseccionado al pueblo por mitades casi iguales. En mi barrio las banderas abundan. De uno y otro pelaje. También he puesto yo una, pero es la enseña pirata. Mis vecinos me miran raro, pero me siguen saludando desde las dos hinchadas. La piratería está bien vista.

--También nos debilitan. Ahora gastamos nuestras fuerzas en discutir con nuestros semejantes, a veces con nuestros propios familiares, sobre cuestiones que ayer nos importaban un panchito. ¿La independencia? Mi hija, por ejemplo, dice que es republicana. Pero, como es madre de un niño pequeño, es simplemente conservadora. Cigarrea sobre si las cargas de la policía han sido esto o aquello, pero no me deja claro si su quimera republicana es unionista, federalista o catalanista. Mi nieto no me da problemas porque prefiere ser pirata como yo, aunque lo que piensa de verdad es en llevarse la bandera que tengo colgada en el mástil del jardín.

En estos momentos en los que la diversión nos pone en peligro, lo importante es recordar dónde estábamos antes de que la casta política empezara con su circo mediático de tres pistas. Joder, es lo mismo que cuando cogemos una cogorza hasta caernos redondos: al despertar hay que recordar dónde estamos, 
quiénes somos y dónde están nuestros pantalones.

Aún recuerdo en qué andábamos hace un par de años: Pidiendo justicia, luchando activamente. Empujando a meter en la cárcel a los ladrones institucionales (casualmente, a los chorizos del PP y del PdeCat/CiU, ahora sindicatos de payasos); exigiendo medidas de protección a los desvalidos con leyes contra los desahucios, contra la pobreza energética, contra los recortes de derechos sociales
, contra el nepotismo, contra las tasas excesivas, contra los cierres empresariales y las deslocalizaciones y contra la banca expoliadora (casualmente, CaixaBank y Sabadell son bancos heroicos para los incautos precisamente por deslocalizarse, manda güebos).

Las CUP se han mudado de camisa. Parece buena cosa, dicen que a Anna Gabriel le cantan los rincones corporales. No me lo creo, no es la misma camiseta. Es que tiene muchas iguales. La chica desorganiza el lenguaje y feminiza el género de sustantivos, adjetivos y pronombres, pero eso no quita para que sea una joven limpia y sana como sus perfectos dientes. Hasta ahora, las CUP eran activistas de la autogestión ciudadana para lograr metas sociales. De pronto, han dejado todo eso a un lado para colaborar con la derecha catalana, investir a un presidente liante que miente más que un cura en un burdel, y aprobar presupuestos cuajados de recortes. Lo mismo han hecho las confluencias de Podemos, ejemplarizadas en Cataluña por Ada Colau. Otra mamá que se ha vuelto conservadora y abandona a las clases humildes --ha prohibido que circulen por el área metropolitana automóviles particulares de más de 20 años, aunque pasen el control de humos de la ITV--.
Menudo despiste.
 
También andan perdidas las clases medias anticatalanas de Barcelona. No piensan en recuperar la maltrecha economía, sino en aplicar
a la Generalitat el artículo 155 de la Constitución para afianzar la segunda restauración borbónica. Vaya postmodernos. Son la horda de los titulados culturalmente anti-catalanes, empresarios, abogados, profesores, economistas, ingenieros, intelectuales y artistas que inventaron en su día el partido de los Ciudadanos.

Lo que Ciudadanos y PSC quieren conseguir es que la denominada mayoría silenciosa catalana, los cuatro millones de personas que constituyen la chusmaka ineducada que vive en el área metropolitana de Barcelona, divierta también su atención sobre lo que le resulta vital para la supervivencia de sus familias, que es trabajar, aunque sea indignamente, para pagarse la manutención y un techo con los servicios básicos. Y, mira tú por dónde, eso de divertir al poso social les está siendo difícil.
Los oráculos de bolaplástico claman que despertaron en la manifestación  unionista del 8 de octubre. Y la Generalitat se parte la caja de risa,  porque sabe que la mayoría silenciosa no va nunca a manifestaciones festivas. Que lo que le pone es llegar a fin de mes. Le importa huevo y medio cuál sea la forma del Estado, monarquía, república o dictadura cesarista, amansada por el desempleo y las deudas. Sólo le interesan los garbanzos y el fútbol. 

Porque el pensamiento político de las clases pauperizadas no es de salón de té con pastas. Callan y van a la suya. Y así seguirán hasta el día en que hayan que actuar empujados por alguna gravísima circunstancia inevitable. Ese día, los dragones de la Kalisi van a parecer tres salamandras que se caen del tejado. Y entonces, junto a la casta política de todos los partidos, el PSC y Ciudadanos los traicionarán y exigirán cargar contra ellos a guardias civiles, policías y mossos de esquadra. Esta vez juntos, porra con porra, más amigos que cochinos.

Resumo, que hoy tengo una gratificante visita y aún no me he cortado las uñas de los pies. No esperemos a la Izquierda de la Casta. Está en el circo, jaleando a los payasos para que se den las tortas falsas más fuertes. Las CUP pasan de nosotros, igual que Podemos, los socialistas y, no digamos ya, las derechas de toda la península Ibérica.

La respuesta ácrata es y debe ser seguir luchando por nuestras propias metas políticas y sociales: El asunto de la independencia nos la rechifla, nos mete menos miedo que una calabaza de Halloween. Nosotros a lo nuestro, autogestión y lucha donde sea posible, en el municipio, en la comunidad autónoma, en España o en la Península Ibérica. Por la República Constitucional preconizada por Trevijano, ¡que es y debe ser asamblearia, os lo recuerdo!, que debemos impulsarla hasta el extremo de:

-- que las asambleas de control de cada diputado, electo en el ámbito de cada circunscripción uninominal de España, sean verdaderamente democráticas, controlen con lealtad el comportamiento del electo y tengan competencias para cesarlo en cualquier momento,

-- que al presidente del Ejecutivo tenga nulas competencias legislativas y reglamentarias, y sea elegido por todos los mayores de edad en circunscripción única nacional, a doble vuelta

-- que las asambleas municipales estén en permanente actividad, siempre vigilantes para evitar que el diputado venda su voto, se corrompa o se ponga al servicio de una ideología de partido en vez de al del mandato imperativo de quienes lo han elegido.

Recordemos que la República Constitucional asamblearia tiene muchas ventajas respecto al resto de propuestas políticas. La más importante es que no hace falta imponerla mediante un pacto global para iniciar su singladura. Basta con que se ponga en marcha en nuestro propio municipio. Así empezaron las CUP antes de perder el norte bajo los efectos del imán secesionista filo-nazi de Junts pel Sí.

¡Esto sí que es recuperar el seny, el sentido común! Volver a los orígenes. Despreciar olímpicamente lo que es un problema inventado por las derechas de esta España casposa que huele a polla-huevo franquista y a moho carlista
revenido.

Salud.


MALDITO HIJO DE PERRA




República Catalana
El negocio que a todos conviene, liquidar
la Constitución Suicida Española de 1978



Vamos a contar unas cuantas verdades y queden claras en el imaginario de los lectores para siempre. Cosas que se debieran divulgar tanto como se pueda para que todos los españoles sepan a qué atenerse ante la situación en Cataluña.

PRIMERO: La descomposición de España es un hecho que viene de largo. Se aceleró desde mediados del siglo XIX con las pérdidas de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Quedó patente en la I República, que fue federal y cantonalista. Un golpe de estado, el del general Martínez Campos, suspendió la putrefacción. La descomposición siguió a buen ritmo enseguida con la pérdida del Protectorado de Marruecos. Y también durante la II República, con el estallido de la frustrada República Catalana y la autonomía del País Vasco. Volvió a ser interrumpida, esta vez por el golpe de estado nacional-católico de Franco y una guerra civil que costó al menos 500.000 muertos. Durante el franquismo se reanudó con la pérdida de las colonias de Ifni y las provincias de Fernando Poo y Río Muni entre 1968-69.

SEGUNDO: En 1978, tras la muerte del dictador y el abandono de la colonia de Sáhara en 1975, por fin se asume el problema de la inexorable descomposición de España. Y se resuelve no como proponía la Platajunta al mando de Trevijano, con una república constitucional, sino por el expeditivo procedimiento de acabar con España por fases. Se instrumentó mediante el estado autonómico partitocrático. Las autonomías asumieron y canalizaron todas las diferencias y pugnas vecinales entre los pueblos españoles. La verdad es que 17 estados nacieron en 1978 dotados de poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Unos evolucionaron rápidamente, como Cataluña y el País Vasco. Otros se gestaron con más lentitud, como Valencia, Baleares, Galicia, Asturias y Canarias. Y el resto, se inventaron de la nada histórica: fueron forzados a existir para diluir la importancia de lo hecho con los demás. No se dotó de infraestructuras de estado a las ciudades de Ceuta y Melilla, porque se dieron por perdidas desde el principio. Demasiado están durando.

No hay discusión posible. Se comprende la extrañeza de los españoles ante los procesos independentistas de Euskadi y Cataluña. Se dicen: "Pero ¿qué más queréis, si las burguesías de cada región tenéis vuestro cortijo personal?" La respuesta es que van a concluir el proceso de descomposición de España de una vez por todas, siguiendo los designios de la propia Constitución, la Constitución Suicida Española. El guión se incardina en el modelo de la Europa de las Regiones de Hitler, reasumido por Merkel.

TERCERO: Los hechos son indiscutibles. Por eso, desde Cataluña, tanto independentistas como los restoespañoles que habitamos el Área Metropolitana de Barcelona, sobre todo en el Cinturón Rojo, vemos ridículas las manifestaciones españolistas como esa del domingo, 8 de octubre en Barcelona y otras ciudades del Estado. ¡Que no funcionan, hágannos caso! Los españoles residentes suficiente tiempo en Cataluña no somos españolistas, no podemos creer en España ni en sus alternantes y corruptos gobiernos, esos que nos han vendido siempre a cambio de investiduras parlamentarias del presidente de turno. Sabemos que tales figuras folclóricas no nos sirven para lo que nos es urgente resolver, que es el ascenso del fascismo en Cataluña.

CUARTO: Todos los nacionalismos son pre-fascistas, mientras son débiles. Y son fascistas los que prosperan. Todos. Cualquier colectivo minoritario de un país que se siente natural o privilegiadamente dotado para decidir sobre el futuro de todos los habitantes de un territorio es fascista. Para comprobarlo, sólo hay que ver si, aparte del iluminismo ya citado, tiene el resto de características de los fascismos históricos: ultra-nacionalismo, totalitarismo --conmigo o contra mí--, adoctrinamiento de la juventud, proselitismo, desinformación en los medios, deformación de la Historia, victimismo, invención de un enemigo único al que atribuir la culpa, corporativismo --los partidos tienen una idea superior que los agrupa, sean de derechas o de izquierdas--, militarismo, expansionismo amenazante a sus vecinos (Valencia, Baleares, el Rosellón y la Cerdaña, la Franja de Ponent) y la inevitable división social excluyente, sin posibilidad opinión alternativa. ¿Veis como todas esas características están en la ideología de los partidos --de todos los partidos-- que impulsan el Procés? El movimiento independentista catalán es una forma de fascismo evidente.

De modo que los españoles que vivimos en Cataluña, que hemos vivido la gestación y formación del fascismo catalán hasta su madurez, sabemos que a tal potencia no puede oponérsele un españolismo postizo, absurdo, inexistente, de gentes que corean el "¡Yo soy español, español, español!" o del "¡Que viiiivaa Españaaaaa!". Cuesta creerlo, porque en España no existe el nacionalismo y, por eso, no existe el fascismo, sino simplemente el brutal expolio, la corrupción y la constante traición a lo que queda de la patria española. Si queremos sobrevivir, los españoles residentes en Cataluña no podemos permitirnos autocares infestados de manifestantes españolitos, supuestamente bien intencionados, que dicen creer en la unidad de España. Porque España dejó de existir, fue acuchillada, en 1978 por los Padres de la Constitución, que se limitaron a comprar tiempo, lo mismo que mantuvieron el cadáver de Franco en hielo durante meses hasta admitir su muerte el 20 de noviembre de 1975. El asesinato de España ha tardado 35 años en evidenciarse a base de abanicar con billetes de banco la peste del muerto.

QUINTO: Españoles de España: los españoles de Cataluña no os necesitamos para manifestar nada. No, así no, como dijo Cocomocho Puigdemont. No nos sirven los españoles manipulados y ciegos a la verdad, no los queremos. Os necesitamos quietos, pasivos, y, eso sí, solidarios. Y conscientes de la realidad. Y esa realidad os la voy a contar ahora, si es que queréis saberla.

La verdad es que, en el problema catalán, existe una connivencia absoluta entre el Estado Español y el futuro Estat Catalá para la consecución de la independencia unilateral de Cataluña. Ninguno de los bandos desea un estado asociado dentro de España. Necesitan una Cataluña realmente independiente y fuera de la Comunidad Europea. Y es así porque es lo que necesitan ambas partes para implementar su verdadero propósito.

Los síntomas de esa verdad incontrovertible son varios, que expondremos para luego aclarar lo que se procura con todo este teatro. Son evidentes:

En primer lugar, la unilateralidad de la postura del independentismo. Su monolitismo procedimental, pactado entre todas las ideologías, derecha pura, republicanismo y anarquía. Es insólito que el Pdecat y la CUP tengan los mismos objetivos prioritarios: independencia; después ya hablaremos de derechos sociales y repartos de renta. ERC se limita a ofrecer los fundamentos republicanos históricos a la empresa común catalana.

En segundo lugar, la acumulación de errores imposibles de atribuir a la incompetencia del Gobierno --nadie se cree que Millo, catalanísimo militante de Unió hasta 2003, incurso en toda la corrupción catalana, mandase cargar por error a Policía y Guardia Civil contra los votantes el 1-O--; y, sobre todo, la pasividad del Gobierno de España, que pudo haber detenido el Procés el día 8 de septiembre interviniendo la Generalitat y llamando a elecciones autonómicas y, en vez de eso, se fumó un puro. Incluso el aparentemente buenista mensaje del Rey contribuye a la causa, rubrica la ruptura, certifica la imposibilidad de ninguna clase de pacto que permita a Cataluña quedarse dentro de España. "Es inadmisible", dijo el Rey. Y se refería a que este enfrentamiento sólo podría zanjarse con la derrota de una de las partes, a que jamás habría acuerdo. El Rey no actuó como árbitro, lo que le hubiera resultado fácil, sino que le dictaron que debía dar la puntilla a España.

En tercer lugar, la propia Constitución de 1978, que, por una parte, prevé su propia reforma, prevé incluso la convocatoria de referendos; pero, por otra, abrocha la unidad de España a cal y canto.

En cuarto lugar, las movidas de la Banca absolutamente falsificadas por la prensa. Caixabank y Sabadell han performado (sí, sí, es incorrecto) las salidas de sus sedes sociales mediante una ley ilegal, aprobada ad-hoc por el ministro Guindos a matacaballo. Una ley que lo mismo permite entrar que salir de Cataluña en cuestión de horas.

Es ridículo creer que CaixaBank no tiene poder suficiente, ella sola, para detener el Procés simplemente chasqueando los dedos. Isidre Fainé representa los intereses no sólo de CaixaBank, sino de un holding de servicios básicos e infraestructuras y de la casi totalidad de la alta burguesía catalana. Su poder sobre la política es absoluto. Una palabra suya hubiera quebrado el proceso inmediatamente. Luego D. Isidre y sus mariachis están en el ajo. La Banca está en el ajo, también la banca española, que puede trasladar cualquiera de sus filiales a Cataluña, si  no las tiene ya, cuando quiera.

¿Y cuál es el ajo?


Una hipótesis de lo que subyace en las altas esferas de los Poderes Fácticos


El ajo es el remedio contra la Ley Europea contra la utilización del sistema financiero para el blanqueo de capitales. Esta Ley fue la causa del Brexit, cosa poco conocida por el paniaguado periodismo español. Andorra, Suiza, Liechtenstein, Panamá cayeron unos tras otro, habiendo de entregar a los estados que los soliciten las listas de clientes y cuentas. EEUU ha hecho lo propio con toda la fuerza de sus ejércitos en su lucha contra el terrorismo, real y ficticio. Han dejado de ser operativos uno tras otro los paraísos fiscales de Man, Caimán, Mónaco, Malta, Luxemburgo, Suiza y Bahamas. Hasta Liechtenstein ha caído.

Bueno, ¿y qué?

Pues que una Cataluña independiente por las bravas se situaría inmediata y automáticamente fuera de Europa, tendría fronteras (el otro día se le escapó a Mas lo del control de fronteras... ¿qué fronteras, si decía que Cataluña permanecería en la UE?). Y, una vez fuera de Europa, Cataluña sería un lugar de acogida a ingentes masas de capitales provenientes de toda clase de negocios ilegales, incluyendo los 3,4 millardos de euros de Pujol y su familia, que, mira tú por dónde, volverían al lugar de donde fueron expoliados. Hablamos de muchos billones en total.

Hoy día, a pesar de la legislación adversa, siguen existiendo paraísos fiscales. Pero el problema no es sólo mantener el dinero a salvo, sino el poder gastarlo o blanquearlo. Cataluña sería un paraíso fiscal en el que esos miles de millardos podrían invertirse en toda clase de negocios productivos.

Si es así, preparaos para ver una gran burbuja de viviendas de alto estánding en Barcelona y la Costa Brava, tal como sucede en la City de Londres, que tiene el estatuto de paraíso fiscal de facto.

De todo esto no sabe nada la CUP, ni la sociedad catalana que ha participado en el golpe creyendo a pies juntillas que seguía simplemente el Plan Maestro para acabar con la "dictadura" y convertirla en democracia de forma pacífica, de Gene Sharp (*). Nada intuyen todos esos padres que se reúnen con frecuencia para seguir a pies juntillas directrices y organizar manifestaciones a las que acudirán con sus hijos pequeños, sus madres y sus esposas a los que cobardemente utilizarán como escudos humanos.

Los actos que conformarían el Golpe del Anarco-Capitalismo

El futuro, con todo el riesgo de pronosticar lo que sigue, es(**):

--Declaración Unilateral de Independencia.

--Paripé de intervención estatal de la Generalitat, seguida por la más rotunda desobediencia popular y política. El paripé no impedirá el intento de toma de alguna infraestructura importante por los comités de defensa de la República (los CDR de la CUP): La Zona Franca del puerto de Barcelona, por ejemplo, donde los disparos serán inevitables, pues la Guardia Civil no puede ceder una frontera española sin resistencia.

--Una pequeña cosecha de muertos proporcionará los héroes necesarios de toda revolución irreversible para un rápido acuerdo con España del programa de erradicación de policía, judicatura y ejército.

--Depuraciones de funcionarios estatales, jueces, secretarios, notarios y funcionarios de Hacienda.

--Desde el principio, la Banca de Cataluña hervirá de transferencias de fondos... a favor. Y sobre todo en efectivo. Incluso de españoles, amanciortegas que traerán a Cataluña sus contenedores de dinero negro. Porque los bancos catalanes, como hasta hace poco los andorranos, no preguntará a nadie de dónde procede la pasta.

Añadiremos que en el País Vasco no va a pasar lo mismo ni por asomo. Allí, una supuestamente escarmentada España impondrá su legislación a sangre y fuego, si falta hace. El último paso sin obstáculos a Europa no se cederá jamás. Ni sucederá en Valencia, cuyo puerto se dimensionará para la exportación de todas las mercancías producidas en España que se fletaban desde Barcelona o Tarragona.

Entonces, ¿hay algo que los españoles puedan hacer por nosotros, aparte de no venir por aquí y esperar pacientemente? Pues sí, un par de cosas o tres.

La primera, impedir que España exagere y sobreactúe a petición vuestra. Va a ceder con total seguridad, porque le conviene a las clases dirigentes española y catalana. Pero si os ve demasiado patrióticos, va a tener que hacer muertos entre nosotros. Y no tiene sentido.

La segunda, cerrar a cal y canto las fronteras españolas y europeas con Cataluña, no comprar aquí ni un alfiler para obligar al Govern de la república catalana a poner el capital procedente del crimen internacional a trabajar en la economía real.

Y la tercera, veniros a vivir aquí cuantos podáis, porque la dictadura fascista catalana habrá que derribarla por el mismo procedimiento pacífico con que ella ha derribado al Estado Español. Aquí sí que habrá motivos para aplicar el manual de Gene Sharp, "Del la dictadura a la democracia".

Como veis, como no me fío de vosotros, no os pido lo mejor, lo que lo resolvería todo de un patriótico gesto. Porque no sois capaces ni de imaginarlo: Forzar al Borbón a dimitir y traer a España la III República Constitucional.

Hasta aquí este artículo que se parece al programa de radio de Orson Welles "La Guerra de los Mundos". Como aquél, induce al pánico, desde luego. La diferencia es que lo de Welles enseguida se aclaró que era falso, mientras que este relato es de verdad. O podría serlo, si nadie lo impide.

ÁCRATAS

(*) Gene Sharp, "De la dictadura a la democracia, Un sistema conceptual para la Liberación sin violencia", pdf

Ver las páginas fundamentales, 69 a 74. Están uno por uno todos los pasos que el Govern, las asociaciones cívicas, la CUP y la sociedad civil han dado en Cataluña.


(**) La traición de Puigdemont al Procés --en la sesión del Parlament del 10 de octubre-- ha mostrado que para todo lo que sigue desde este punto no ha habido huevos. ¿Al dinero negro mundial le basta con la City de Londres? Puede que sí. Al final, todo parecen cohetes de falla valenciana. Qué vergüenza deben de sentir los catalanes que se han implicado en el Procés, engañados por Junts pel Sí. La dignidad de Cataluña se va por la gatera.

Ventajas: al naciente fascismo catalán se le ha asestado un golpe letal del que no se recuperará nunca. El problema que hemos vivido no es el de Cataluña y España, sino entre derechas e izquierdas. Como siempre.

Pero otra alternativa es que la independencia en diferido --que no existe, no es verdad-- prorrogue simplemente el proceso para consolidarlo. Eso no depende ya solamente de Puigdemont, sino de quienes controlan las calles y, sobre todo, los campos de Cataluña. La CUP y sus confluencias, las asociaciones cívicas independentistas y los dos millones y medio de independentistas declarados cuyos nombres, apellidos y direcciones constan en el Ministerio del Interior. Saben que, si se detienen ahora, la represión judicial será inexorable.





La III República
está llamando a la puerta




La Generalitat de Catalunya --Parlament y Govern-- es una institución que forma parte del Estado Español. Pero, desarrollando sus competencias y atribuciones, ha actuado en contra de la legislación española. Una contradicción resoluble, según el gobierno de España, mediante recursos y resoluciones en los tribunales. Recordemos que el Estado Español está dirigido en estos momentos por el gobierno de un partido calificado como asociación de delincuentes por la Judicatura, una asociación de tipos, políticos y votantes, que votó NO a la Constitución del 78, carta magna que ahora parecen defender a capa y espada.

Pero esta explicación está incompleta. El problema es algo más complejo. El problema es que otra banda de delincuentes, que hubo de disolver el partido Convergencia Democrática de Catalunya y crear otro, llamado PdeCat, para evitar ser económicamente responsables subsidiarios del atraco a las arcas públicas perpetrado durante un cuarto de siglo por el president Pujol y su banda del Pinyol, se echó al monte al interpretar una manifestación cívica y festiva, propia de la fecha, el 11S de 2012, Diada Nacional de Catalunya, como la evidente voluntad del pueblo de Catalunya de autodeterminarse.

A partir de ese momento, la debacle electoral de Convergencia se transformó en un drama psico-socio-político. Se pulsaron todos los resortes emocionales de los catalanes de pura cepa --los de apellidos franceses, de la Catalunya Nord, en realidad-- y se le dieron alas para aspirar a todo, firmemente apoyados por sus instituciones. Las leyes de Referendum y de Transitoriedad, aprobadas por el Parlament, y el cierre del propio Parlament para bloquear cualquier debate que pudiera implicar una marcha atrás, han centrado la crisis en un hecho objetivo: el Referendum del 1 de octubre. Unos, "los fachas", para entendernos, cerrando webs, secuestrando papeletas y urnas, interviniendo cuentas y recopilando información para imputar a los altos cargos de la Generalitat por malversación de caudales públicos --hay que tener una desfachatez ciclópea para acusar a los demás, por cierto que sea, de lo que ellos mismos vienen perpetrando desde siempre en todas las instituciones en las que gobiernan--. Otros, "los demócratas", también para entendernos, animando a participar en un referéndum imposible, sin garantías formales de ninguna clase.

El perjuro Rajoy cree que así se resuelve todo. No cuenta con la fuerza de la movilización popular pacífica. No recuerda olvidadizo la manifestación contra la guerra de Irak de Barcelona, el 15 de febrero de 2003. Esto no es cuestión de legalidades, sino de democracia, que es una eufemística forma de mentar la revuelta popular.

Consecuencias de todo ello, si las cosas van como cabe prever cuando se destapan las cajas de los truenos:

El 1 de octubre, cientos de miles de ciudadanos (no hace falta que sean millones, pero pueden llegar a serlo) se dirigirán a sus centros de votación habituales y se quedará allí durante toda la jornada electoral, esperando a que abran sus puertas, lleguen las papeletas y votar. La noticia, las fotos de las multitudes sentadas a las puertas de los colegios electorales, recorrerán el mundo. Así son los catalanes. Y muchos que no somos independentistas, ni nacionalistas ni constitucionalistas estaremos allí también. No para apoyar a los delincuentes de Convergencia, sino para dinamitar el Régimen más corrupto de Europa, emanado de la Transición.

Se impone, lo dejo claro, que el mismo 2 de octubre la frustración del pueblo lleve a una huelga general indefinida en toda Cataluña y/o a la declaración unilateral de independencia, que viene a ser lo mismo por sus consecuencias. No sé si Puigdemont tendrá los huevos necesarios --no me extrañaría, es un perfecto imbécil-- y si los catalanes se olvidarán de sus intereses económicos transitorios, pero no me extrañaría, porque es la solución obvia a tanto despropósito político. Todo cerrado en Cataluña. Todo parado.

El Parlament, dominado por los independentistas, declarará la independencia unilateral de Cataluña tras el exitoso, aunque aparentemente fallido 1-O, y el advenimiento de la República Catalana. Es lo que va a hacer. Porque puede y porque debe.

El resultado será, en menos de una semana, tras algunas detenciones absurdas, típicas del autoritarismo y la soberbia de los ministros del Opus Dei, la inevitable y ominosa caída del gobierno de Rajoy, mediante una moción de censura por incompetencia manifiesta y por haber generado, él solito, crisis y problemas que no sabe cómo resolver. Esto no son unos hilillos que salen del casco de un petrolero... Se impondrá un gobierno de concentración nacional encabezado por Pedro Sánchez (de ahí su postura de estadista actual) que estará pendiente de las consecuencias de la huelga en Cataluña. No hará otra cosa que llamar al diálogo. Supongo que ahora se entiende la derrota de Susana Díaz, que habría sido incapaz de gestionar la crisis por su incapacidad de asumir los criterios del PSC.

El único modo de parar ese efecto es que España deshaga todo el orden constitucional y declare, a su vez, la III República Española. ¡Letizia al exilio, qué mala suerte! Desde esa legitimidad, sí que puede pararse el conflicto catalán. Las negociaciones para una confederación republicana se abrirán y, al final, todos contentos.

La alternativa a la III República es inextricable. ¿Otro Estatut? Imposible. ¿Un estado libre asociado? Peor. Sin embargo, podría ser una marcha atrás de la Generalitat ante la promesa firme de Sanchez de negociar todo lo negociable, incluyendo un referéndum legal en Catalunya a un año vista, con campaña electoral al estilo de la escocesa, batiéndose todos los políticos el cobre en ella.

¿Hay otra alternativa a lo que digo? Sí, claro: la represión violenta. Pero es una salvajada neofranquista que no solucionaría nada. Y, por lo tanto, es algo que no sucederá.

El Régimen del 78 ha llegado a su fin. Descansemos en paz.

UN REPUBLICANO CONSTITUCIONALISTA


NOTA: Me comenta un amigo, generalmente bien informado y cuerdo, que no sucederá nada de lo que digo en los párrafos de conclusiones, porque la Iglesia llamará a la cordura (al seny) desde los púlpitos. Es bien sabido a lo que se refiere, pero lo aclaro: a que el gobierno del PP está dominado por el OPUS DEI y que todo el independentismo catalán es de escoltisme català y sacristía. Y que los curas están encantados con su catolicísima Majestad, Don Felipe de Bourbon. Cierto que el propio Junqueras acudió hace pocos días a Montserrat a recibir ayuda espiritual (o sea, instrucciones) del Abad, Josep Maria Soler. Pero éste asegura que “el Vaticano reconoce todos los estados nuevos que se crean” y subraya que “una Catalunya independiente, también”. No sé si mi amigo tiene en cuenta que la Iglesia se caracteriza por jugar a todos los paños; que el OPUS DEI está muy mal visto por los jesuitas y que, es necesario añadirlo, que el papa Francisco es jesuita.


Pésima gestión de la crisis catalana
El Gobierno impulsa
el fin de la Restauración Borbónica del 78





https://dades.naciodigital.cat/redaccio/arxius/audio/1506863918WhatsApp_Audio_2017-10-01_at_14.03.34.mp3

Este audio es falso. Ya hay un vídeo que demuestra que la representante de la Generalitat miente.

Esta "agresión de la Poli" fue una señora que se cayó ella sola en 2012...
Esta señora "agredida" simplemente se cayó. ¡Y en 2012, no hoy!



Presidente Mariano Rajoy:

Lo que has ordenado hacer en Cataluña hoy, 1 de octubre de 2017, a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, es un crimen contra el Pueblo catalán: contra el independentista y contra el que aún se siente, a trancas y barrancas, español. Las imágenes de tu represión bananera darán la vuelta al mundo.¡Qué vergüenza!

Acomplejada nulidad:

La votación que debieras haber impedido es la del día 8 de septiembre de 2017 en el Parlament de Catalunya, no la popular el 1 de octubre.

Y lo has hecho así de mal por no perseguir personalmente a 71 diputats electos, a 71 profesionales de la política del crimen mafioso, como tú y tu partido. Por eso no actuaste en el momento adecuado, y la razón resulta miserable: Porque eran colegas de profesión, de tu casta, políticos.

Lo que no se puede, atolondrado, es reprimir a palos el derecho a votar de millones de personas que no están haciendo nada que no sea ejercer su derecho a cumplir las leyes emitidas, dictadas por su Parlament el 8 de septiembre de 2017. ¿Qué esperabas, registrador de la propiedad, funcionario de mierda? ¿Que no fuesen a votar porque tu partido ha interpuesto un recurso contra las leyes sancionadas por la Generalitat?

Si votar es ilegal, tu obligación era detener a los 71 diputados que aprobaron el Referéndum del 1-O y a la Mesa del Parlament y acusarlos de sedición, pero nunca dedicar a la Policía Nacional y la Guardia Civil a forcejear con ancianas en los colegios electorales. O a dislocarle los dedos uno a uno a una representante de la Generalitat en el Institut Pau Claris ni a tocarle las tetas.

Te aseguro, inquilino pronto saliente de la Moncloa, que todo esto lo pagaréis muy caro tú y tu partido de soberbios y gilipollas. ¿Es que no ves cómo todos los políticos de Cataluña, al grito de "¡maricón el último!", han corrido a las colas de votación de los colegios electorales, a que los retraten, a dar entrevistas a la prensa nacional e internacional, a echar pestes de ti? Estás acabado, Rajoy. Y reconoce que te lo mereces, la presidencia del Gobierno te viene muy, muy grande.

Eres un pedazo de inútil. Así que cabe hacerse una pregunta: ¿No estará todo esto ya pactado? No digo que haya participado en el pacto tu Gobierno, sino personajes mucho más poderosos que vosotros sin decíroslo, porque sois tontos del culo. La Iglesia lo tiene claro. Todos los partidos políticos, excepto PP y Ciudadanos (?), lo tienen claro. La prensa lo tiene claro. Y los fondos buitre también lo tienen claro.


En todo caso, dile a Felipe y dile a Letizia (a ver cómo se lo toma Letizia) que vaya haciendo las maletas. Se lo merecen por no haberle hecho caso a Antonio García Trevijano, que le dio ayer la receta para salvar la Monarquía:


Ya vaticinamos que, con un incapaz como tú, Mariano, al frente del Gobierno, la República Catalana se declararía unilateralmente el 2 de octubre de 2017. Hasta ahora, parecía un acto caprichoso de la Mafia Pujolista catalana. Ahora, ya no. Porque se hará sobre justificada indignación del pueblo de Cataluña.

Y no te vamos a perdonar los más perjudicados, los de siempre, los españoles que vivimos en Cataluña, los que no entendemos vuestro pasotismo ante lo que nos suceda de toda la vida. La última oportunidad la tuvisteis ayer. Pero el Borbón no tiene la hombría suficiente para convocarnos a todos los españoles a su alrededor. Millones de españoles hubiéramos acudido no por monárquicos, no por respeto al Régimen del 78, sino por instinto de supervivencia ante lo que sabemos, nosotros sí lo sabemos, que se nos viene encima: las consecuencias de la xenofobia antiespañola que campa por sus respetos entre los políticos catalanes de la Banda del Pinyol. Llevaremos grilletes como los esclavos. Nuestros grilletes serán la Ley Catalana, la discriminación por razones de lengua, de clase social, de poder económico y de influencia política.

Rajoy, ten un mínimo de dignidad y presenta la dimisión hoy mismo al Rey.

ÁCRATAS





PP y CiU
bailan el corro de la patata







Dos bandas de delincuentes fascistas, PP y CiU, protagonistas culpables de cientos de casos de corrupción, fingen ambos que se enfrentan a muerte hoy a causa de las reivindicaciones soberanistas del "pueblo catalán". El pueblo catalán es una versión edulcorada del pueblo elegido, no incluye a los españoles residentes en Cataluña, como no se incluye a los palestinos en Israel.

Con un tipejo como Mariano Rajoy al frente de una de esas bandas, prolongación del franquismo nacional católico, un miserable que perjura en los tribunales, y con otro infrahombre como Jordi Pujol al frente de la otra --las 300 familias del Pinyol--, banda explotadora de inmigrantes desde el siglo XIX; un hijo de puta que ha saqueado personalmente las arcas públicas al frente de la Generalitat durante un cuarto de siglo, igual que saqueó la Banca Catalana cuando pasó por ella.

Los únicos que se toman en serio esta mierda de obra teatral --o lo fingen-- son las clases dominantes y privilegiadas de toda España, Cataluña incluida. El resto de los españoles y de los inmigrantes --la opinión pública--, haciendo honor a su insensibilidad a todo lo que no les concierne directamente, pasan de todo o se limitan a gastar bromas. A pesar de que los medios, amplificadores de las mentiras dirigidas a las masas, están empleándose a fondo, dedicando miles de horas al show, sin otro efecto que el de hacer el ridículo. Banda de camellos vendidos al capital, como siempre. ¡Es que no hay tema!

Si hubiera tema, a la mafia catalana le bastaría, para lograr la república, pedir al pueblo catalán que dejara de pagar impuestos a la hacienda española, aseguŕandole que le quedarán perdonados en la nueva república catalana. Eso sí que sería revolucionario, en lugar de apoyar al PP en sus políticas de recortes. En vez de eso, la Generalitat gasta mucho dinero en hacer castillos humanos y en organizar manifestaciones cívicas en las que se ondeen esteladas postizas de blanco sobre azulón.

Os vamos a explicar lo que va a pasar sí o sí. El tonto de Puigdemont será encausado, junto con el resto de imbéciles y aprovechados que se han subido al carro de las instituciones de la Generalitat sin pensar ni un instante lo que sería lógico pensar: "¿Cómo es posible que este asiento estuviera vacío y que me dejaran ocuparlo a mí, con lo inútil que soy?" Y el partido llamado PdeCat, que es CiU con el nombre cambiado para paliar sus connotaciones alibabescas, convocará elecciones autonómicas enseguida y volverá a conseguir los 70 diputados que necesita para restablecer el régimen de depredación presupuestaria que desean los 300 del Pinyol para ser felices.

Solución pactada entre PP y CiU: "Repartámonos la pasta y los cargos: sigamos robando todos los derechones de esta Gran Puta que es España".

Hay que ver lo claro que lo tenemos los españoles residentes en Cataluña, completamente jodidos desde siempre, sin oportunidades frente a los catalanes, incluso bajo el franquismo. No os cuento desde el mismo putísimo día en que se aprobó la Constitución del 78.

¡Cuánta miseria humana y cuánto hijo de puta hay en España cobrando de los presupuestos generales y particulares del Estado! ¡Y menuda mierda de estado que tiene España, en perpetua descomposición!

ACRATAS


¿Independencia o muerte?
¡Ni de coña!



La independencia de Cataluña encaja como un guante en un antiguo proyecto nazi de división de España (y de toda Europa) en pequeños estados nación fácilmente controlables. Obsérvese el plano de Europa adjunto y podrá comprobarse que la muerte de Hitler no interrumpió el proceso --véase Yugoslavia.

El proyecto nazi fue copiado por Israel para ser aplicado en los países-estado de su entorno, en los territorios que quieren que algún día constituya el Gran Israel. Y lo aplican con un éxito absoluto. Irak, Siria, Yemen, Egipto...
Ésa es la razón por la que los líderes catalanes han buscado el apoyo de Israel a la independencia en diversas ocasiones. Los casos de corrupción les están haciendo mucho daño y buscan soluciones desesperadas.

¿Y qué influencia puede tener el remoto Israel en Cataluña? Mucha, desde el punto de vista financiero. Israel controla totalmente la banca internacional sionista, servil a sus intereses expansionistas en Medio Oriente. Pero interés geoestratégico, en España, Israel tiene poco. Es el importante lobby judío de Cataluña el que quiere librar a sus familias (y con ellas, a todas las familias del piñolet) de los continuos paseos por los juzgados.

España, de ser un estado serio, necesitaría controlar sus dos puertas hacia Europa: Cataluña y País Vasco. Pero los gobiernos españoles no están --ni peperos ni socialistas-- por otra labor que la de atender al poder financiero internacional para seguirse financiando al ritmo de 250.000 millones de euros anuales. El PIB español se sostiene gracias a esos créditos, que se contabilizan como si provinieran del trabajo y de la creatividad de los españoles. Y es que los números negativos, los créditos, no existen para el PP. Existen el expolio y los sobres en B. El magro crecimiento de España es, por lo tanto, falso.

En definitiva, ¿qué opina acratas.net sobre la viabilidad del proyecto independentista catalán a estas alturas del 2017?

-Que es una quimera contraria a los propios intereses de las élites catalanas.

--La República Catalana habría de ejercer forzosamente un poder férreo como el que se ejerce en países donde las minorías suníes explotan y controlan a la mayorías chiíes. O viceversa. Un 10% lo tiene todo y el resto, nada. No por cuestiones de facciones religiosas esta vez, sino lingüísticas.

--Pero es una quimera perfectamente posible, dadas la descomposición de España.

El modelo catalán sería c por b el iraquí: 700.000 catalanets de pura cepa y apellidos franceses españolizados sometería a 7.000.000 de charnegazos resto-españoles.

En España eso no puede funcionar. No por los españoles de la península, no . A esos ni se les espera para protestar por el fraccionamiento "de su patria", que le den por culo a su patria. Los españoles que acabarían rebelándose serían los que malvivieran en Cataluña. Aparecería un Neo matrixiano que los liberase de la esclavitud. Un Neo-Lerroux que incendiara los ánimos y las calles. Y acabara por arrasar en las urnas.

JE NE M'APELLE PUIGDEMONT, JE M'APELLE PUY-DU-MONT



Los feixistes

sueñan con ovejas cuatribarradas


Si esta demostración se hubiera hecho de noche y con antorchas, ¿qué parecería?


El nuevo Parlamento catalán que surja de las urnas el día 27 de septiembre de 2015 aprobará, tan pronto pueda, la hoja de ruta para implementar la independencia de Cataluña del resto de España. Convergencia liderará el viaje. Si por la CUP fuera, el mismo día 28 se declararía la independencia unilateral, tuviera las consecuencias económicas y sociales que tuviera (*). Por toda respuesta al independentismo, el PSC propone reformar enseguida la Constitución hacia un modelo federal. Los partidos catalanes, igual que los 'dos millones'(1) de manifestantes por la cremallera independentista, se olvidan de que el derecho a decidir de las naciones —las naciones las constituyen personas, no cosas— no incluye la soberanía sobre los territorios que ocupan cuando éstos son compartidos con otras naciones. Tales disputas sobre la riqueza natural y la geografía se resuelven prácticamente siempre a tiros, como en Ucrania.

Mientras el proceso ilusorio sigue, desde Cataluña yo me pregunto: ¿Saben los fachas que lo son?(2) El Govern asegura la proclamación de un Estado propio tras las elecciones; y el Gobierno del Estado, cuyos predecesores han creado el monstruo a base de comprar investiduras bastardas, ¿qué hará con nosotros, los que somos catalanes por razón del mero empadronamiento en Cataluña y por ninguna otra cosa? ¿Nos largará un pasaporte del Estado Español a cada uno para residir en el extranjero, protegidos al menos por una embajada y por el Derecho Internacional? ¿O venderá nuestros derechos y nuestros pellejos, como siempre ha hecho, para que nos añadan dos barras rojas a las dos que ya llevamos en el lomo? ¿Acabaremos como nacionales catalanes por imperativo legal? ¿Acaso puede haber un catalán independizado que piense en español o que sea un manifiesto desafecto al 'hecho diferencial'? ¿Sueñan acaso los fachosos catalanes con ovejas cuatribarradas?

Sin otra justificación que el fachismo evidente del gobierno de Rajoy en ideas, iniciativas y modos, se ha abierto el melón del fascismo autóctono catalán(3). Algunos de ellos lo reconocen. Valga como ejemplo que el cabeza de lista de la candidatura del Junts pel Sí de Gerona, Lluis Llach (i Grande), hijo de un requeté que luchó en el bando franquista y él mismo afiliado a los Cruzados de Cristo Rey --¡menuda peste a sotana emana el autor de La Estaca!, la misma peste a sotana y a polla revenida que echa el resto del independentismo catalán (y el vasco)--, lo reconoció en El País, junto a Manuel Vázquez Montalbán, en 2002:

--"El nacionalismo catalán (es) una forma de fascismo" --dijo Manuel Vázquez Montalbán.

--"Evidentemente" --apostilló Lluis Llach i Grande.

El conflicto identitario, cuya mayor manifestación social se produjo el 11 de septiembre en Barcelona, no es más que un enfrentamiento entre fuerzas oligárquicas catalanas y del resto de España. Lo peor es que los españoles residentes en Cataluña creen que todo esto no va con ellos, que es 'cosa de catalanes' (y cosa de burgueses). Así que a nadie sorprenda el resultado de las elecciones en Cataluña. Igual que en el referéndum para la aprobación del Estatut de 2006 (que sólo ratificó uno de cada tres catalanes), puede haber baja participación charnega y apoyo mayoritario de los concurrentes a la independencia.

ÁCRATAS


NOTA:
(*) El caso es que la CUP, en el preámbulo de su programa electoral, diagnostica certeramente el fraude que supone la candidatura del Junts pel Sí. Pero luego se descalabra dando soluciones aún más absurdas al independentismo.

(1) Es muy dudoso que la cifra superase la calculada por nosotros, contando cabezas de personas. Muy, muy dudoso. Y fueron un máximo de un millón. Que no está nada mal y dobla la participación reconocida por el Gobierno central.

(2) Fascismo es la ideología cuyos adeptos, a pesar de ser minoría, se sienten con derecho a dirigir el destino de todos por razón del carácter indeleble que otorga un hecho diferencial, producto de una iluminación interior que les permite saber que han sido elegidos por los dioses para ello. De los 7 millones de habitantes de Cataluña hay sólo 800.000 almas con uno o los dos apellidos catalanes.

(3) En efecto, se trata de un fascismo. Reúne todas las características, como bien explica Maldito Hijo de Perra en el artículo Al fascismo catalán se le revientan las almorranas

Desobediencia
civil (e insumisión fiscal, claro)



Oriol Junqueras ha llamado a la desobediencia civil en Cataluña. ¡Al fin un líder carismático marca el camino revolucionario, aunque él ni se entere de lo que está haciendo! Creo que lo ha enunciado sólo para ir a votar el 9N. Pero, una vez abierta la caja de los truenos, su llamado puede ampliarse y debe ampliarse. Empezando por la insumisión fiscal al pago de impuestos y tasas en el propio municipio de Sant Vicenç dels Horts, del que Oriol Junqueras es alcalde. Siguiendo por la desobediencia autonómica, de la Generalitat de la que él es diputat. Continuando por la estatal de la que él abomina (y nosotros también, hipócrita presidente Rajoy y vendedor de crecepelo Pedro Sánchez)... Y terminando por la europea (Europa representa a los usureros que nos han hundido en la miseria), en cuyo Parlamento él es también diputado. Pocos maman de la política desde tantos presupuestos diferentes y tienen el valor y la honestidad intelectual (nada de achacarlo torticeramente a que sus padres sean primos) de pedirnos que desobedezcamos, a pesar de lo mucho que esa idea le perjudique.

Ciudadanos: Si no queréis llamaros anarquistas, porque os da miedo, llamaos "jonqueristas". Pero desobedeced civilmente, rebelaos fiscalmente, no paguéis vuestras hipotecas abusivas, liberaos de los parásitos. Ocupad pisos vacíos de los bancos, porque ellos se los han apropiado delictivamente antes, aunque sea con una ley ilegítima en la mano. Sí, ya sé que os quitan el IRPF del sueldo. Pero haced alguna otra cosa adicional en negro, preparaos para la quiebra del Estado. Porque este estado va a quebrar, a estallar, es un barril de dinamita al que sólo le falta la chispa de un chisquero, y ha llegado del chispeante chisquero que es Oriol Junqueras.

Nada puede sucederos por ser desobedientes e insumisos, pues Junqueras ha marcado el camino, igual que el catalán Colom marca con su dedo índice el de las Américas, desde el Port de Barcelona. Tan sólo puede pasar que os cunda algo más el dinero. Quizás lleguéis a fin de mes, incluso.

Organicémonos en pequeños colectivos. Compremos nuestras deudas impagadas al 10% de su valor nominal, pues a ese precio la están revendiendo los bancos a las empresas de cobro profesionales. Creemos una Cooperativa de vivienda social que se encargue de comprar colectivamente las deudas. Y si los cobradores del frac nos siguen, tomemos una cerveza con ellos e invitémosles a pagar la ronda.

¡A fin de cuentas, no pagar las deudas ilegítimas por odiosas es legítimo!

Ciudadanos, auto-convoquémonos para conformar auto-gobiernos como han hecho otros pueblos:

1. En primer lugar, no requerimos de ninguna elección institucionalizada – que no es otra cosa que la delegación de las voluntades, no sólo de la voluntad general, la transferencia de la propia libertad a representantes que usufructúan el poder, resultado de la expropiación política de las voluntades y libertades - para ejercer nuestra libertad de decidir de manera consensuada, de conformar formas de organización, de administración, de composición, de asociación, llamadas de autogobierno. Es un derecho innato, el ejercicio de este derecho es la consecuencia de su existencia. Nos respaldamos en lo que es la vida misma, memoria sensible, capacidad creativa e inteligente.

2. En segundo lugar, ante la larga historia, que parece interminable, de “malos gobiernos”, es obligación nuestra, en el ejercicio pleno de nuestros atributos existenciales, vitales, sociales, culturales y políticos, conformar auto-gobiernos, que podemos llamar “juntas de buen gobierno”, o, si se quiere, el nombre que decidan los consensos sociales y políticos autónomos.

3. En tercer lugar, una vez que se tome esta decisión colectiva, comunitaria, consensuada, la consecuencia inmediata es la anulación de los mandatos de gobiernos, nacionales, autonómicos, municipales, pues no pueden convivir en los mismos territorios “juntas de buen gobierno” y las formas heredadas institucionalizadas de los “malos gobiernos”. Inmediatamente se les entregará una carta de agradecimiento por sus malos servicios prestados, invitándoles a trabajar con la azada en los campos, mientras aprenden cómo se ejercen los auto-gobiernos asociados. Liberándolos de la espantosa tarea de gobernar desde esa institucionalidad dominante, oprobiosa, burocrática, corrupta e inservible, subordinada al Capital.

4. En cuarto lugar, se anulan, inmediatamente todas las leyes aprobadas por los gobiernos europeo, central y autonómico, se anula la supuesta legitimidad de todos los actos de la institucionalidad heredada, dependiente, rentista y burocrática. La historia de esas instituciones, representadas en el imaginario del Estado, quedarán para los archivos de historia, las fuentes y registros, para aprendizaje de las nuevas generaciones de lo que no se debe hacer, para enseñanza de a lo que lleva la inclinación destructiva por las dominaciones. La vida, la defensa de la vida, pasa por anular todas las instituciones que ejercen la violencia abierta y encubierta de las dominaciones.

5. En quinto lugar, las asociaciones de auto-gobiernos, al recuperar lo común, los bienes comunes, el acceso libre a lo común, al emancipar lo común de la propiedad privada y pública, que usurparon lo común, disponen de estos accesos libres a los bienes comunes y sus ciclos vitales para orientar sus usos, sus consumos, su interacciones, hacia la armonización de las sociedades humanas con todas las sociedades no-humanas del planeta y del cosmos. En consecuencia, quedan anuladas todas las concesiones territoriales, de servicios y geológicas, además de otras concesiones por el estilo, a las empresas privadas, públicas y mal llamadas “cooperativas”; remarcándose la anulación de concesiones a empresas trasnacionales. Estas decisiones autónomas de las asociaciones de auto-gobiernos están por encima de las leyes estatales e internacionales del orden mundial, pues emergen de la vida y los ciclos vitales.

6. En sexto lugar, una de las tareas prioritarias de las asociaciones de auto-gobiernos es acabar con las desigualdades, las injusticias, las discriminaciones, las explotaciones, los patriarcalismos, las depredaciones, los desahucios, los despojamientos y las contaminaciones contra la madre tierra y los seres múltiples y diversos de la misma.

7. En séptimo lugar, las asociaciones de auto-gobiernos convocan a una constituyente autónoma y libertaria, que consensué las orientaciones iniciales de los auto-gobiernos y territorialidades integradas, basándose en el libre ejercicio de sus autonomías múltiples, en distintas escalas y niveles.

8. En octavo lugar, las asociaciones de auto-gobiernos convocan a todos los pueblos del mundo a hacer lo mismo, a su manera, de la manera diferente que consensúen sus propias asociaciones de auto-gobiernos. La perspectiva es avanzar efectivamente al auto-gobierno mundial de los pueblos.

¡Viva la acracia!


ÁCRATAS


Cataluña




No hay palabras... Todos, siempre...



La derecha
muestra su poder
en Cataluña







Once de septiembre de 2014, conmemoración del Tricentenari. Si los justos quisieran crear un mundo, podrían hacerlo. Pero esto no va de justicia ni de crear nada. Le llaman "manifestación", pero es una "demostración", un evento espectacular, porque se trata de eso, de un espectáculo de diseño.

Aunque algunos gritan eslóganes como "¡Desobediencia!", jamás se ha visto una multitud más obediente. Medio millón de catalanes vestidos cada uno con la camiseta correcta, roja o amarilla, ordenadamente situados en su lugar.

Nada improvisado. Nunca el dragón estuvo con mejor salud y más entonado.

Una demostración de poder. Todos juntos, derecha pura (CiU) e izquierda de la derecha (ERC et alter) unidos en apoyo del régimen. Mucho folklore, castellers y sardanas. Huuuum... Los que somos viejos hemos visto esto antes, con el mismo olor a cirio. Lo hemos visto en las demostraciones nacional sindicalistas del Bernabeu y en el apoyo "popular" al Dictador en la Plaza de Oriente de Madrid. El apoyo multitudinario de otro régimen, el franquista. Y reconocemos los tics totalitarios: El haber de "apuntarse" para ir a la demostración, con nombre y apellidos, con el documento nacional de identidad por delante para ser parte de la gran lista de patriotas "de toda la vida"; las flotas de autobuses, los trenes y metros abarrotados; la policía, sin nada que reprimir, colaborando en la organización del gran evento.

¿Una demostración del poder de quién? De la partitocracia catalana y del Govern Catalá, que es quien financia y organiza la "demostración". Se trata del gobierno más corrupto de la Historia de Cataluña, lleva décadas robando a manos llenas a los catalanes. Un gobierno de derechas puro y duro. Un gobierno que recorta derechos sociales y servicios públicos. Pero eso no les importa a los catalanes que abarrotan la "be baixa".

¿Cómo es posible que una parte importante de la ciudadanía catalana se deje manipular por la derecha nacionalista para enfrentarse a la derecha centralista, olvidando que unos y otros son socios de los mismos bancos y multinacionales? Porque le conviene. Porque la renta media de los manifestantes supera la renta media catalana y más que dobla la renta media de los que no se manifestarán nunca, que son los innombrables, los desarraigados en todas partes, la charnegada.

Los oradores, en perfecto catalán, de ése con acento de muchas generaciones, han hablado de los políticos como de "sus representantes legítimos" y los han convocado a la unidad y al consenso. Cosas nada democráticas ambas, por cierto. Pero no hay quejas de nadie. Nadie quiere que lo señalen. Ya digo, todo muy retro-franquista.

El comportamiento de la televisión catalana está siendo de vergüenza ajena, también con maneras propias del franquismo. Se han volcado en el show de la "Vía Catalana" lo mismo que TVE lo hacía con las manifestaciones del Glorioso Alzamiento Nacional. Nada de información ecuánime. Apoyo absoluto al régimen. A ganarse el sueldo de funcionarios.

Una niña, que cumplirá 16 años el 9N, fecha de la hipotética y quimérica consulta, rubita, bien alimentada, ha "votado ficticiamente" en una urna de cartón. Lo ha hecho varias veces para los fotógrafos, en una alegoría a lo que puede ser una pucherada el 9N, en la consulta ilegal que se hará en urnas callejeras y fuera de control. O mejor, bajo el control de la Assemblea Catalana, órgano del régimen.

Esta Cataluña, la de esta ciudadanía, no será jamás independiente. Se nota. Todo es soft, todo es a la catalana, ya sabéis, una mica independentista, una mica seriós, una mica revolucionari. No reclaman la independencia en serio. Siguen internamente el patrón de su Govern: "Si nos dan más dinero no habrá referéndum".

Mientras, los desahuciados y arruinados por La Caixa se suicidan en un goteo constante en esa misma Cataluña.

Aneu-vos-en a cagar tots, botiflers de merda!


ÁCRATAS

NOTA: Y el pueblo, en eterna prolongación del franquismo, sigue, gracias al artefacto partitocrático, sin protagonizar su propia Historia.”



"¡Qué gusto da vivir en la Feliz Gobernación!,
ser ortodoxo y estar aquí sentado,
con las Autoridades compartiendo el Banquete,
bien protegido de buenos soldados.
Rabie y sufra el Preceptivo Adversario,
pierda el envidioso toda ilusión,
nadie tenga esperanzas;
jamás habrá cambio, jamás, jamás."

(Escuela de Mandarines)


 

11 de Setembre
¡El viaje ya está pagado!






—Este buque no tiene cuadernas —fue la sentencia de los ingenieros tras inspeccionar el gigantesca galera que, sobre calzos y puntales, estaba a punto para ser botada en un muelle de las atarazanas.

Cuando la noticia se difundió, los futuros pasajeros se escandalizaron. ¡No era posible! Ellos habían pagado por unas hermosas y robustas cuadernas que, unidas a la quilla, sostendrían la tablazón del casco del buque y le permitirían enfrentarse a todas las tempestades. Y también flotar, por supuesto.

Los armadores, sabedores de que las cuadernas no eran lo único que le faltaba a la galera, pues todos habían estado sisando de aquí y de allá, desde el puente a las bodegas, prometieron una investigación. La hora de zarpar se acercaba.

Todo se aclaró pronto.

Los armadores reunieron a los pasajeros en asamblea semicircular. Bastante más atrás estaban los remeros.

Había muchos más remeros que pasajeros, como es lógico. Ocupaban el fondo de la sala y no parecía importarles lo que allí se decía. En su propio idioma, la lengua brutal de los remeros, bromeaban o peleaban unos con otros por cosas nimias. Algunos, que se decían concienciados, aprovecharon para a tímidas voces pedir bancadas menos duras y remos más cortos. Fueron silenciados al grito de oportunistas.

El presidente de la comisión investigadora tomó la palabra.

—El anterior honorable Capitán se llevó el dinero que le dimos para las cuadernas de roble y las sustituyó por unos decorados de cartón-piedra —explicó.

Un rumor de indignación recorrió la asamblea. Pero no una indignación excesiva, pues los futuros pasajeros eran gente discreta, con mucho sentido común; en el fondo, comprendían al viejo Capitán, aunque no aprobaran su conducta. Los capitanes de todas las galeras robaban lo que podían, según la costumbre aceptada como inevitable. Y, sobre todo, ninguno de los pasajeros conocía la utilidad de las cuadernas en un buque.

—¡Parece mentira! ¡Le regalamos un reloj de oro cuando se jubiló! —exclamó un perplejo representante del futuro pasaje, centrándose en aquello de lo que entendía.

—Pues ya veis —lamentó el Capitán actual. Y se caló la gorra de plato hasta las cejas.

El debate sobre qué hacer se prolongó durante horas. Cuando mayor era la confusión y parecía todo irresoluble como un nudo gordiano, alguien tuvo una idea brillante:

—¡Que el Capitán nos devuelva el reloj de oro!

Y todos, armadores y pasajeros, se felicitaron de ser tan señudos. También se pasmaron del poder sinérgico del cerebro humano cuando se halla enaltecido por una gran idea.

—¿Y no será peligroso viajar en un buque sin cuadernas? —preguntó uno muy feo, con fama de agorero.

—¡Lo que importa no son las cuadernas, sino el viaje! —arengó el nuevo Capitán— Y además: ¡ya hemos pagado todos el billete!

La asamblea de futuros pasajeros estalló en aplausos ante tan aplastante evidencia. Y, en sesión plenaria, decidieron todos embarcarse al día siguiente.

(Continuará)

ÁCRATAS


La libertad menguante en
Catalunya



Se ve en las caras de todos, sobre todo en las de los catalanes de pura cepa, esos de ocho apellidos. Se mastica en el ambiente. La vergüenza que ha producido la confesión de Jordi Pujol, reconociendo que su familia y su partido han estado robando a Catalunya desde el principio de los tiempos, ha triturado toda fuerza moral del poble català para reclamar nada: ni independencia ni muchísimo menos ninguna clase de control sobre la Hacienda Pública de los catalanes, que CiU ha estado saqueando sin misericordia siempre y en todo lugar en que ha ostentado el poder, metiendo la mano en el calaix. CiU es —siempre ha sido y ahora salta a la vista, con sus 15 casos de corrupción abiertos en los tribunales de Justicia— una banda organizada de ladrones. Por eso, días antes de la confesión del Capo di capi y Molt Honorable Alí Babà, Durán i Lleida se puso de perfil y dimitió irrevocablemente de su cargo como Secretari General de la pandilla, como representante de los sagrados intereses de las 300 Famílies del Pinyol, que son los que fagocitan los Presupuestos Generales desde siempre.

Ácratas ha venido denunciando la corrupción galopante en Catalunya desde su aparición como diario digital. Pasqual Maragall la corroboró en 2006 en sede parlamentaria. El Cap de l'Oposició de entonces, el hoy President de la Generalitat, Artur Mas, le exigió silencio "o no hi hauria Estatut" (¿qué clase de amenaza era esa? No. No era una amenaza, sino una advertencia: "Como tire yo también de la manta de tu 5% en el Ajuntament de Barcelona nos van a correr a todos a gorrazos".)

"Otra vez el mismo guión de opereta. Un advenedizo como Artur Mas, en una histérica e innecesaria huida hacia adelante, impulsada por el acoso de Hacienda a su patrimonio familiar (se le descubrieron cuentas en Suiza con saldo superior a los 137 millones de euros), ha roto el equilibrio de poder entre las derechas española y catalana y, con su reto soberanista (poniendo el aparato de la Generalitat a trabajar en manifestaciones multitudinarias, como la de los 500.000 catalanes haciendo la ola desde Figueras a Tortosa) ha arriesgado el patrimonio de todos los militantes de su partido. La primera consecuencia ha sido la ruina de la familia Pujol. Y como el Molt Honorable Jordi Pujol es un símbolo de Cataluña, la de toda la burguesía catalana que ha vivido siempre parasitando los Presupuestos Públicos (con Alfonso XIII, con Primo de Rivera, con la República, con Franco y, sobre todo, con este Régimen Transicional de Reparto autonómico.
El hundimiento del catalanismo soberanista de derechas (CiU) tendrá consecuencias graves en Cataluña. De momento, ha desmoralizado a la población catalana de centro e izquierda. A la de derechas no se la puede desmoralizar porque nunca ha tenido moral; siempre supo lo que se cocía en el Palau de la Generalitat. Por esa razón, los botiflers solo hablan de "refundar CiU" y de "recuperar el centro". O sea, dicen y quieren hacer exactamente lo mismo que dijeron e hicieron en su día UCD y Alianza Popular. A uno le salió mal. Al otro, bien. No hay nada peor para los ilusos que la destrucción de sus símbolos, el desmoronamiento de sus mitos, para la volatilización de sus irracionales quimeras.
Una gran parte de los votos de CiU emigrarán hacia menos evidentes pudrideros. Una parte importante, a ERC, que girará aún más a la derecha de lo que ya ha girado apoyando a Mas. Y otra parte, la más conservadora, al PPC.
Si en Cataluña hubiera habido en estos momentos un partido independentista de extrema derecha (no digo Nazi, nada de socialismo, sino uno como Alianza Popular en su día, un partido lepenista), CiU habría desaparecido de un plumazo en las próximas elecciones. Como no es así, habrá que ver el nuevo proyecto político del charnego José Antonio Durán Lérida, que es el listo de la clase, un verdadero animal político que siempre se opuso a las veleidades soberanistas de Artur Mas."

Habrá que esperar. Pero lo que está sucediendo hace bueno todo lo dicho por MESS desde siempre:

A pesar del martilleo a que ha sido sometida la maleable conciencia política de los españoles desde 1978, y que fue diseñado durante la Transición por los jefes de la futura Oligarquía de Partidos, aún quedan testigos que nos recuerdan lo que fue en realidad: una Gran Estafa democrática. Hay aún personas, como Antonio García-Trevijano que la vivieron y participaron en el proceso político post-franquista, que siguen recalcando que “la verdadera libertad política no instituye ni otorga las libertades y derechos civiles, sino que solamente, los reconoce como tesoro privado, los defiende como bien general y los promueve como ocupación de lo público.” Esta bella frase debiera ser reconocida como cierta incluso en un lugar tan reluctante a toda renovación y a todo reconocimiento de la realidad, como es Cataluña. Pero el nacionalismo catalán —que conozco hasta la náusea— restringe las libertades personales generales en aras de la supuesta libertad política de un exclusivo colectivo soberanista, y finge desconocer que, sin respeto a las libertades personales, toda “libertad política” es un fraude.

El independentismo catalán —no es la patria la que exige el sacrificio de la libertad, sino los “patriotas”—, y también el nacionalismo moderado, explican las aspiraciones a su propia libertad política colectiva como un sentimiento íntimo de pertenecer a un pueblo reprimido por un invasor extranjero, que es España. Se trata de una obsoleta reiteración de las soflamas de los tiempos en que el Dictador, conchabado con los mismos que hoy se dicen nacionalistas de derechas, reprimía los confusos sentimientos antifranquistas, de clase, de lengua y onanista-exclusivistas, de un reducidísimo colectivo informe —no masa—de curas rojos, terroristas de salón y locos de baba. Eran tiempos en los que se confundían —tal como sucede aún ahora en el País Vasco tutelado por la ETA—las ambiciones nacionalistas con las de igualdad social. Todas esas aspiraciones fueron canalizadas hacia el imperio de las oligarquías locales por la vía del “consenso” y la transacción del Estado de las Autonomías.

Consecuentemente, la Generalitat de Cataluña se ha amparado en la falsedad de que los derechos individuales privados son libertades de orden público, y ha legislado a lo largo de estos treinta años según su inspiración soberanista; y, con ello, ha ido limitando cada vez más la libertad de los catalanes, empujándolos a la servidumbre voluntaria o al exilio. La clase política catalana ha perdido de vista la realidad, que es que la libertad de cualquier ciudadano empieza y termina donde las de todos los demás, y es posible gracias a la libertad colectiva. En lugar de esto, que es tan obvio, los legisladores catalanes se han acogido al viejo aforismo de que “la libertad de uno acaba donde empieza la de los demás”, y lo ha reinterpretado torticeramente como que “las obligaciones legales como catalanes se aumentan a partir de donde acaban las que tienen como españoles”. Vivir conforme a las leyes catalanas —además de a las españolas— es no ser libre, pues no tenemos otro derecho que el de cumplir con nuestras obligaciones legales. Aquí no queda más ámbito para la Libertad que el de no cumplir la Ley, sea siendo un anarquista, un okupa, un tira-bolsos o un simple inmigrante que no habla ni entiende el catalán; o peor aún: ser alguien que, como yo mismo, no cumple su obligación estatutaria de contribuir con su esfuerzo a la construcción de la Nación Catalana, tenido por una “víctima del auto-odio”, tachado de ser un españolista.

Imitando al tardo-franquismo —y a todas las demás dictaduras en declive— el nacionalismo catalán compensa la restricción de la Libertad con la “tolerancia” ante el incumplimiento de la Ley. Así, aunque podría, no castiga al que no entiende el catalán, sino que sólo tolera que se lo margine socialmente y se lo empobrezca materialmente. Esa tolerancia, claro está, alcanza a otras áreas del delito: por eso se evidencia la flexibilidad en la represión de la ocupación de viviendas, la puesta en libertad inmediata de rateros y terroristas callejeros; o —como siempre— la impunidad para los delitos de corrupción política. Son los síntomas inconfundibles de la decadencia de la dictadura nacionalista.

Ni un solo partido catalán —ni siquiera Ciudadanos— parece ser consciente de que la libertad política, como libertad colectiva que es, no es una libertad más de entre las personales o de clase, sino la libertad de la que dimana el poder estatal, a causa de cuya ausencia en nuestra Partitocracia el Estado y la Sociedad son cada vez más irreconciliables, a pesar de los esfuerzos por corromper el uno —siempre al servicio del poder económico— a la otra mediante bienestares sociales y corrupciones educativas que la empobrecen culturalmente y que la preparan para que pueda ser estafada en sus derechos políticos. La Sociedad, por esas razones, no ve al Estado como algo que le es propio, sino como a un delegado del Poder Real que, amparándose en el exclusivo ejercicio de la fuerza, lo esquilma a cambio de cierta protección.

Como la Libertad siempre se adquiere o se aumenta en detrimento del Poder, la Libertad en Cataluña sólo se alcanzará restringiendo el poder nacionalista. Pero es que el poder de la Generalitat es delegado del poder del Estado Español, que es el cómplice necesario del complot para esta Gran Estafa en la que vivimos inmersos los españoles residentes en Cataluña. Por lo tanto, la Libertad de los catalanes sólo se conquistará cambiando el Estado Partitocrático por una Democracia verdadera en toda España. Y en eso estamos todos los españoles conscientes de la realidad. Pero sabed vosotros, compañeros de lucha del resto del Estado, que, u os dais prisa, o lo que encontraréis en Cataluña serán los huesos de los que, desde aquí, somos los mayores sacrificados por el Régimen desde la Transición.

¿Sueñan los feixistes con ovejas cuatribarradas?

Los partidos catalanes pro-independencia, igual que el 'millón y medio'(1) de manifestantes por la independencia, se olvidan de que el derecho a decidir de las naciones ——las naciones las constituyen personas—— no incluye la soberanía sobre los territorios que ocupan cuando éstos son compartidos con otra naciones. Tales disputas sobre la riqueza natural y la geografía se resuelven prácticamente siempre a tiros, como en Ucrania.

Mientras el proceso ilusorio sigue, desde Cataluña yo me pregunto: ¿Saben los fachas que lo son?(2) El Govern, que dicen que no descarta la proclamación de un Estado propio tras las elecciones; y el Gobierno, cuyos predecesores han creado el monstruo a base de investiduras bastardas, ¿qué harán con nosotros, los que somos catalanes por razón del mero empadronamiento en Cataluña? ¿Nos largará el Estado Español un pasaporte a cada uno para residir en el extranjero, protegidos al menos por una embajada y por el Derecho Internacional? ¿O venderá nuestros derechos y nuestros pellejos, como siempre ha hecho, para que nos añadan dos barras rojas a las dos que ya llevamos en el lomo? ¿Acabaremos como nacionales catalanes por imperativo legal? ¿Acaso puede haber un catalán independizado que piense en español o que sea un manifiesto desafecto al 'hecho diferencial'? ¿Sueñan acaso los fachosos catalanes con ovejas cuatribarradas?

Sin otra justificación que el fachismo evidente del gobierno de Rajoy en ideas, iniciativas y modos, se ha abierto el melón del fascismo autóctono catalán(3). El conflicto, cuya mayor manifestación social se produjo el 11 de septiembre en Barcelona, no es más que un enfrentamiento entre fuerzas oligárquicas catalanas y del resto de España. Lo peor es que los españoles residentes en Cataluña creen que todo esto no va con ellos, que es 'cosa de catalanes' (y cosa de burgueses, añado yo). Así que a nadie sorprenda el resultado de un referéndum pro-independencia en Cataluña. Igual que en el referéndum para la aprobación del Estatut de 2006 (que sólo ratificó uno de cada tres catalanes), puede haber baja participación y apoyo mayoritario de los concurrentes a la independencia.

MESS, 2007

NOTA:
(1) Es muy dudoso que la cifra superase la de la manifestación contra la guerra Irak del año 2003, con más de 550.000 personas. Muy, muy dudoso.

(2) Fascismo es la ideología cuyos adeptos, a pesar de ser minoría, se sienten con derecho a dirigir el destino de todos por razón del carácter indeleble que da un hecho diferencial, producto de una iluminación interior que les permite saber que han sido elegidos por los dioses para ello. De los 7 millones de habitantes de Cataluña hay sólo 800.000 almas con uno o los dos apellidos catalanes.

(3) Mas, que estuvo muy bien en su rueda de prensa tras la entrevista con el nefasto Rajoy, dejó claro que el camino a la independencia requería de un apoyo popular muy mayoritario. No explicó si se refería al referéndum o al apoyo parlamentario. Espero que a lo primero. Lo segundo sería una decisión ilegítima. El resto de partidos, excepción hecha de ICV son fachas absolutos, lo sepan o no sus militantes.




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