El existencialismo del Doctor Sánchez


Las mujeres lo quieren Presidente de sus sueños húmedos

Hemos explicado repetidas veces cuál era la política de Pedro Sánchez que tanto desconcierta y cabrea a la derecha nacional, desde Ciudadanos hasta VOX. Pero nuestra didáctica no parece calar en las cabezotas de políticos y medios, aunque lo predicho se está cumpliendo a rajatabla. Y se va a cumplir el resto.

El Doctor Sánchez es un existencialista, un adepto a la filosofía de que lo que cuenta es la existencia, en cuanto existencia humana sentada en el sillón de presidente del Consejo de Ministros del Gobierno de España, y no la esencia ni los valores socialistas o cualquiera otro principio; y que, respecto a los ideales, es más importante la vivencia subjetiva que la objetividad. Entendido esto, se comprende cómo llegó al poder a lomos de la oportunidad propiciada por la masiva y orgánica corrupción del PP y por la pasividad vegetal de Mariano Rajoy en Cataluña, siempre mal asesorado por sus pelotas cortesanos y por Bolita de Azufre, que se despistó dándole gusto al coño por los arrabales.

Otros lo hicieron Presidente al igual que otros redactaron su tesis doctoral (Carlos Ocaña, becario del ministro entonces, gay siempre, Miguel Sebastián), incluyendo alguna componente del propio tribunal de tesis; y lo hicieron doctor de Economía, sabiendo de esa materia menos que un ludópata de probabilidades.

Para alcanzar la presidencia:

--No le importó concitar el apoyo de todos los nacionalistas e independentistas de la Piel de Toro: Bildu, PNV, JuntsXCAT, ERC, CC ni de la izquierda radical podemita.

--No le importó mentir, pues en su investidura a contracremallera dijo que convocaría elecciones generales a la menor oportunidad.

--No le importará pactar con el mismo Diablo, si hace falta, para permanecer en su sillón de mandar, que se hace trasladar allá a donde va, incluso en el Falcon de Presidencia.

A ver, digámoslo claro: que se va a quedar cuanto pueda en ese sillón por los medios que sean necesarios. Por lo tanto, al existencialista Doctor Sánchez:

--Le importa medio pedo que se hundan todos los barones del PSOE siguiendo la estela de Susana Díaz en las próximas autonómicas y municipales. Piensa, de hecho, que les está bien empleado por haberle echado de la Secretaría General del PSOE y del Congreso en 2016 para aupar a Rajoy a la Presidencia del Gobierno con una abstención criminal. La venganza se sirve fría.

--Se le da una higa lo que pase en Cataluña, como si se construye un muro que la aísle del resto de España desde Tortosa a Viella.

--Le importa un pijo que los Mossos compren fusiles de asalto. Como si compran carros de combate.

--No le tiembla la mano transfiriendo competencias (incluye prisiones) al Gobierno Vasco hasta que no quede ni una por transferir, incluso el derecho de pernada.

--Y no va a convocar elecciones mientras el juicio a los golpistas catalanes en prisión no concluya, recursos y apelaciones incluidos. Dadlo por hecho porque va a suceder, aunque se pasme la opinión mundial y la derecha rabie hasta la apoplejía.

Entonces irá a elecciones para reeditar el mismo pacto que lo mantiene en el poder a cambio del indulto general para todos los golpistas, de manera automática, tras su investidura (nunca antes). Y a cambio de endeudar España al límite de lo creíble por los cautivos mercados de capital europeo con medidas populistas; y de financiar no sólo al golpismo catalán, sino a todas las redes tribales oenegísticas y femifascistas que existan y le hagan la ola.

Sabe que la derecha está dividida en tres partidos y la izquierda solamente en dos, lo que es una ventaja. Aunque le resulta preocupante que en Andalucía se haya demostrado que VOX concita la participación en las urnas de muchos abstencionistas recalcitrantes como consecuencia de tanta inmigración desordenada y de tanto efecto llamada de los barcos negreros humanitariamente disfrazados.

Sabe que Ciudadanos juega ahora al socialismo democrático (una vuelta a sus orígenes, por cierto), disputándole el voto socialdemócrata moderado con la pérfida intención de que su jugada frentepopulista no salga bien.

Sabe que Podemos se hunde en las encuestas porque la gente no es tonta y le ha visto a Iglesias el culo y el casoplón, y piensa que es un depredador sexual de tías buenas pagadas con el tópico nepotismo de cualquier "amado líder". Como le ha visto el culo (y la navaja trapera de refajo) Errejón, que abandona Podemos por la escotilla de escape, creando otra confluencia con Carmena.

Confía el Doctor en que VOX le reste diputados al tándem PP-Ciudadanos, ya que no votos de derechas, porque España votará a piñón fijo contra el Frente Popular 2.0 que ha encumbrado a Sánchez  a donde no podría haber llegado por méritos propios.

Pero confía sobre todo el burdégano-presidente en el "efecto péndulo": Que, tras perder las baronías socialistas todo el poder en España, los españoles, para compensar la debacle socialista y porque saben que poner todos los huevos en la misma cesta es arriesgarse a perderlos, le regalen el voto al PSOE en las generales. Las encuestas lo dicen, aunque sean sondeos de Tezanos, que es otro pelota capaz de mamársela a Sánchez hasta la asfixia.

¿Es el Doctor Sánchez un maestro de la estrategia? NO. Es un existencialista, repetimos. Lo importante es existir Presidente, seguir vivo respirando 13 veces por minuto en el sillón del gerifalte moncloví, aunque los españoles acaben por masacrarse en Cataluña o la ETA quede impune por asesinar guardias civiles y a algunos socialistas (tontos útiles como Fernando Múgica o Ernest Lluch). Se la sopla todo lo que no sea él, que pasó por ser un simplón, un chulo con buena polla ante su suegro (que de pollas sabe, no en vano posee una red de saunas para maricones) y al final ha hecho a su hija primera dama del país. Y la mantendrá ahí hasta el último aliento, aunque España quede reducida a un tablero de escaques con 64 casillas irreconciliables.

ÁCRATAS


Análisis:
¿Por qué Ciudadanos vilipendia a Vox?



Los medios de derecha no entienden, o fingen no entender, el porqué de la postura de Ciudadanos, especialmente furibunda la de su presidente, en su permanente vilipendio a Vox. Hablan esos medios incluso de la "postura suicida" de Rivera que habrá de restarle incontables votos de la derecha moderada.

Para entenderlo, hay que pensar en clave electoral de las futuras generales, que cada vez queda más claro que serán con posterioridad a la sentencia de los golpistas catalanes. ¿Por qué esto? Porque el doctor Sánchez piensa obtener el apoyo a su investidura de los nacionalistas e independentistas a cambio de los indultos de todos los condenados y cascarse cuatro años más en La Moncloa. Nadie duda que no le va a temblar el pulso sacrificando a sus barones, como lo ha hecho con Susana Díaz, con tal de lograr su objetivo único y exclusivo. Esto nos pone en otoño, aunque a Sánchez no le importaría estirarse hasta primavera de 2020.

Para entenderlo hay que pensar que existe un Gran Pacto de las Derechas no escrito para garantizarse la mayoría absoluta en el Congreso en las generales entre C's, PP y Vox, tal como ha sucedido en Andalucía.

Vox crecerá hasta los 30-40 diputados en detrimento del PP. Eso no importa. El PP se correrá algo hacia el centro-derecha robándole votos a la derecha de Ciudadanos. El cómo se repartan los votos de izquierda entre PSOE y Podemos importa poco. Porque la clave de la victoria de las derechas es comerle terreno al PSOE. Y eso sólo puede hacerlo Ciudadanos corriéndose a su vez hacia el centro-izquierda tanto como pueda para tomar los votos de los descontentos de la política de apoyo al golpismo catalán y la connivencia con Bildu del PSOE sanchista.

Por eso habla Ciudadanos tan mal de Vox como pueda hacerlo el PSOE. Por eso apoya ahora la Ley de Violencia de Género, elude hablar de la inmigración ilegal y se integra en el CAC catalán para impedir las críticas de los medios catalanes y robarle votos al PSC de Iceta y Zaragoza.

La prueba de lo que decimos se verá tras las autonómicas de esta primavera. Entonces habrá pactos entre Ciudadanos y los barones socialistas en Extremadura y otras comunidades, lo que le granjeará el apoyo de los socialistas moderados, hartos de Sánchez y sus veleidades revolucionarias. La derecha va a sacudir a Ciudadanos como a una estera. Pero Ciudadanos estará cumpliendo con su parte del Pacto.

Toda esta estrategia no la deciden los partidos, claro, sino los poderes fácticos nacionales en connivencia con los de allende nuestras fronteras. Por ejemplo, las logias mafiosas francesas que, desde El Elíseo, mandan decir chorradas a Valls en Barcelona, como tildar a Vox de partido neonazi y otras perlas.

Todo encaja. Y encaja porque va a ser así.

ÁCRATAS



El "efecto VOX"


Aquí luce Abascal su camiseta en la que se jacta de ejercer (o ejercitarse) como español. Porque, desde hace muchos años, las mayúsculas se acentúan.

VOX no sólo es una escisión de la ultraderecha del PP, que lo es, sino que ha tocado fibras populares que, si bien eran de hartazgo común entre las bases fijas de la derecha, jamás pudieron expresarse en público: asuntos como inmigración, violencia de género, toros, vida campesina o autonomías. También se ha encontrado VOX con un aluvión de votantes que no lo han sido nunca del PP: gente harta de que ciertos problemas sean tabú para todos los partidos. Y que, poniéndose una pinza en la nariz, han votado ya a VOX en Andalucía. Son personas corrientes, de la clase trabajadora, como los del Campo de Gibraltar o de El Ejido, por ejemplo, hartos de mafias de la droga y de inmigración ilegal, respectivamente.

Este fenómeno es el mismo que ha producido la eclosión de las extremas derechas en toda Europa, como respuesta a las políticas de exterminio de las nacionalidades, forzada por el Nuevo orden Global de marchamo sionista. En España ha sucedido mucho más tarde que en Francia o Alemania, por ejemplo, donde llevan décadas albergando a las extremas derechas en los parlamentos por idénticas razones. Los españoles hemos sido siempre mucho más tolerantes que otros europeos con las minorías étnicas por razones históricas y porque nunca han sido un problema real, aparte de la etnia gitana, a la que consideramos española y adornamos con su arte flamento y su idiosincrasia revolucionaria anti-sistema para ocultarnos que se dedican fundamentalmente al tráfico de drogas duras y al blanqueo de capitales.

Visto así, con realismo, Vox ha venido para quedarse, una vez superado el "Complejo de Franquismo" que ha padecido el pueblo español durante 40 años. Hoy día, que saquen el cadáver de Franco del Valle de los Caídos y lo entierren cabeza abajo en cualquier cuneta le importa bien poco a la casi totalidad de los españoles, si bien nos parece algo innecesario a la gente de bien, porque lo percibimos como una simple venganza de los partidos perdedores del Guerra Civil, el socialismo, el comunismo y el independentismo, que quieren "derrotar al Nacional-Catolicismo" 80 años después de su propio fracaso debido a su abominable traición a la II República y a sus masacres intestinas.

Pero eso no quita para que sepamos que Vox es la extrema derecha de la que ha estado huérfana, vacunada, España desde 1975. Sus ideas son demoledoras, empezando por la más popular de todas: la supresión de las Autonomías, un largo proceso que empezaría devolviendo al Estado competencias básicas, como seguridad, educación y sanidad. No hay que ser de derechas para estar de acuerdo con eso. Basta con no avergonzarse de ser español, que fue lo habitual durante el franquismo y lo ha seguido siendo los tres cuartos de la historia reciente de monarquía parlamentaria, hasta que nos hemos hecho perdonar por los europeos, o eso pensamos.

Los efectos de la aparición de Vox en el arco político son ya evidentes: Podemos ha sido empujado a codazos a la extrema izquierda, de donde no saldrá ya más, fenómeno que se evidenciará en una pérdida de votos constante como siempre le ha sucedido al comunismo en España. El PSOE es ahora la izquierda civilizada, pero sin veleidades centristas. El PP, la derecha moderada, liberal, práctica, desvergonzada. Y Ciudadanos se ha quedado con el estrecho centro.

De los 350 diputados del Congreso, que es la sede del Poder Político Absolutista, el que decide el Ejecutivo y el Judicial, 100 se los repartirán a partes iguales Podemos y Vox ad aeternum. Y los 250 que quedan serán el verdadero campo de batalla político para conseguir presidencias y sillones del poder. Dentro de una década, las extremas derecha e izquierda adelgazarán hasta los 30 diputados, que es lo que sociológicamente les corresponde, porque nadie quiere ser comunista o gritar "Santiago y cierra España" más que cuando está desesperado.

Ciudadanos no está maduro para ocupar la Presidencia del Gobierno, de manera que participará en gobiernos ora de izquierdas ora de derechas centrándolos en cuanto a políticas, o sea, ejerciendo de bisagra parlamentaria en lugar de los nacionalistas vascos y catalanes, como hasta ahora. De ahí que, por encima del muro del PPSOE, reparta mamporros dialécticos por igual a Podemos y Vox; y reciba lo mismo de independentistas vascos y catalanes. Por eso, el principal efecto de la aparición de Vox es el fin de los independentismos en toda la península por pérdida de su poder en Madrid, que es donde siempre han obtenido su fuerza. De hecho, Vox es la consecuencia inexorable de la patochada catalana de Puigdemont "el Fugitivo" y de Junqueras, el "Cura de Lledoners". Eso no quita para que los nacionalistas pataleen un cierto tiempo más, gracias a la LOREG y a que Ciudadanos va a perder mucho voto en las próximas autonómicas en favor de Vox, al que se pasarán en masa los votantes del PP.

Cualquier ácrata tiene mucho que lamentar por la situación política actual, pero no en cuanto a la aparición de Vox, que debe darnos igual --bien está que cualquier español esté "representado" en cuanto a ideología en el Congreso--, sino porque el Régimen se fortalece con la eclosión de Vox. Mientras no sean personas electas concretas, en lugar de los partidos, quienes nos representen, la democracia no existe. Mientras el pueblo llano no elija al Presidente, tampoco. Tal representación seguirá siendo falsa, tan falsa como decir que te representa Coca-Cola porque la elijas en el supermercado, en lugar de Pepsi. Siempre pagando y tragándote un mejunje que no sabes lo que contiene.
ÁCRATAS


2019
predicciones de Maldito Hijo de Perra




Para el lector inteligente que no quiera seguir leyendo, se lo resumo: 2019 será malo como un vino de brick de un euro. Si queréis saber cómo lo he averiguado, ha sido mediante una aplicación de alta tecnogía: metiéndome un cable eléctrico de tierra a potencial cero en el ojete. No falla.

Aparte de terremotos, incendios, maremotos, que ahogarán animales y humanos, y volcanes que escupirán el cabreo de la Tierra para con sus parásitos, los mares seguirán calentándose. Y ballenas, delfines y resto de mamíferos marinos adoptarán una nueva religión antihumana (o sea, inteligente) y se defenderán de nuestras agresiones hundiendo barcos de recreo y empujando pateras hacia Europa, sólo por joder. No va a naufragar ni una, ya veréis. California se separará del continente americano en uno de los miles de terremotos que nos esperan y navegará hacia el centro del Pacífico (aunque llegará a destino dentro de 80.000 años).

El Papa Francisco, ese jesuita miserable que ya sabemos que será el último Papa católico, porque está al servicio del Poder Global para acabar con el cristianismo, seguirá el Plan Maestro Global y alentará un Gran Caos todo lo que pueda para irritación de los católicos del mundo, que acabarán por comprender en 2019 que, si quieren sentirse protegidos, más les vale luchar por sí mismos que fiarse de un dios crucificado como si fuera un cerdo, un ternero de Soutine, un dios sin grandeza que sólo predica la inacción y el poner la otra mejilla del culo cuando te dan. Puede que Francisco palme merecidamente, como lo hará Benedicto XVI (no nuestro contertulio, sino el Papa Ratzinger), y no habrá sucesor. El siguiente será el llamado Papa Negro, que es como decir el Papa Sionista Judío.

La III Guerra Mundial acelerará su curso y exhibirá su crudeza de sacacorchos, porque ya estalló hace años de manera blanda e interpuesta, que lo sabe hasta mi barbera. Y porque a la guerra económica siempre sigue la guerra de balas de uranio empobrecido como contraofensiva inexorable. A la gente la puedes joder hasta un límite a partir del cual les da igual morirse y prefieren apostar la vida a tiros, a la ruleta rusa, y disfrutar llevándose por delante a unos cuantos hijos de puta (según ellos, que es decir según el criterio de las víctimas y de los desheredados). Es posible que las grandes potencias, histéricas de ambición, acuerden alguna escaramuza en Ucrania u otro céntrico lugar europeo para acogollar al común, pero será más falsa que la vagina de un transexual. El resultado, que es lo que importa: propiciarán una inmigración asfixiante, pero llevadera. Porque no hay nada que calme más al inculto arruinado y explotado que convivir con una casta inferior a la que pueda despreciar.

La bomba atómica seguirá en plan "noli me tangere", seguirá sin hacer acto de presencia desde 1945. Pero se utilizará, por común acuerdo, en alguna guerra, a ver si alguien, generalmente un burgués de izquierdas, algún imbécil acomplejado de lo bien que vive sin merecerlo, se lo cree y se asusta. Los medios harán aspavientos y condenas, que sí, que no... y los ricos volverán a construirse refugios antiatómicos.

El extremismo religioso, especialmente mahometano y judío, seguirá produciendo muertos a una escala nunca vista, y mira que estamos ya acostumbrados hasta el empacho. Los atentados verdaderos seguirán siendo menos de un 10% de los que cuentan los medios, pero importantes. Los Gladio están en crisis. Y se nota. Los empresarios del teatro les han ganado la partida y el nicho de mercado. Los verdaderos atentados se distinguen de los falsos por que matarán siempre a mahometanos, claro. O sea, lo de siempre, lo que no sorprende ni al más crédulo. Los falsos atentados ganarán algún Óscar, como lo ganó Kubric cuando nos hizo llegar a la Luna.

Trump lo tiene crudo para ganar las siguiente elecciones, pero las ganará, que lo digo yo desde mis bolas. Para ello, cumplirá con su programa a machamartillo, construirá el muro más inútil de la historia, pero dará trabajo a los sudacas que pueblan Estados Unidos, los mismos que impedirán la llegada de nuevos sudacas, si no pagan y pasan por los miles de túneles que se dejarán dispuestos por los cárteles de la droga. Trump se llevará sus tropas de países en los que no se le ha perdido nada en detrimento o beneficio, según el caso, de las grandes multinacionales de "la defensa".

En 2019 se curarán algunas enfermedades como por arte de magia. El cáncer no creo, porque es un negocio billonario. La Ciencia necesita éxitos, así que tirará de algunos conocimientos del pasado para curar pestes y sidas, que hace tiempo ya que se sabe que son chorradas que se curan por un par de euros. Es la manera de dar a conocer sin decirlo que la vida humana se alarga debido a cosas como la buena alimentación, la ausencia de guerras y sus asociadas pandemias oportunistas.

África será una fuente de conflictos armados impensables hasta ahora. Es la manera de reaccionar Occidente por su falta de visión ante la ocupación comercial de China, que ha sabido tratas a los africanos no como cuerpos para la morgue, sino como clientes. No, no nos enteraremos por los medios, no os preocupéis. Para eso hay que saber mirar una bola de cristal de adivino y leerse un montón de estudios geoestratégicos.

Finalmente, hablando ya de España, vaticino que 2019 será el año en que los españoles entenderán que la manera de acabar con la degeneración nacionalista, con la corrupción y con la partitocracia es dejar de pagar impuestos. A ver, lo repito: DEJAR DE PAGAR IMPUESTOS, empezando por los catalanes de uno y otro bando. Acojonante que aún no se le haya ocurrido a nadie. Pero, como todas las grandes revoluciones, bastará que estalle la chispa para que la bomba revolucionaria estalle. Y todo el mundo dirá: "Pero mira que era fácil la solución... ¿cómo no nos hemos dado cuenta antes?"

Los partidos son un pudridero, un vertedero de basura. No se salva ni uno. Todos buscan lo mismo, parasitar a la sociedad. Desde Podemos a Vox, todos unos parásitos. ¿La III República Constitucional? Pues cada día más lejos, pobre Antonio García trevijano.

También aviso a los lectores que todos estos vaticinios los he pergeñado bajo los efectos de una excelente marihuana white widow que cultivo en mi propio jardín. Ateneos a las consecuencias.

Feliz 2019, acratones.


MALDITO HIJO DE PERRA




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