Delirante:
¿Viene a salvarnos el corrupto PPSOE
de los corruptos golpistas catalanes?


Así vivieron en Barcelona vuestros abuelos o  bisabuelos

El gran enfrentamiento político-social que acontece estos meses en Cataluña tiene actores bien definidos:

Por una parte, los golpistas catalanes. Son, recordémoslo:

-- el partido de Jordi Pujol, el Muy Honorable Gran Ladrón de Cataluña, y su banda convergente (un cambio de nombre no puede significar honradez de ninguna manera, son los mismos ladrones);

-- ERC, el partido del odio de los pagesos  catalanes, descerebrados e incultos, construido a conciencia por la Iglesia durante siglos;

-- la CUP, el producto del renovado odio a España inculcado en las aulas desde preescolar, a 'la potencia invasora extranjera que subyuga al honesto pueblo catalán desde el Medievo'.

Por otra parte, nuestros supuestos salvadores de los males de ese golpismo catalán:

-- el PP, el partido más corrupto que ha concebido España en todos los tiempos, con cientos de causas abiertas por corrupción y estafa al erario público, un partido que ocupa todos los ministerios españoles y la máquina represora del Estado; apoyado por su alternativa histórica,

-- el PSOE, otro partido corrupto hasta la médula, sin ideología fija que va desde la derecha moderada a la izquierda federalizante.

Ambas partes han trabajado en colusión para negocios sucios, corrupciones mil millonarias y explotación del pueblo llano español; han coincidido, cuando les ha correspondido, en foros internacionales como Bilderberg o la Trilateral; y tienen como objetivo común el proteger a las multinacionales españolas y europeas, y a la banca internacional judía que los financia. Los líderes de ambas partes pertenecen a las mismas logias masónicas y asociaciones cristianas extremistas.

Todos ellos se han coordinado para erigir una ficción que, haciendo uso intensivo de los medios de comunicación, ha llevado al pueblo español, y especialmente al catalán, al borde de la histeria colectiva. Es lo que suele hacerse en situaciones pre-bélicas. Intencionadamente. Buscando un objetivo común, que es el enfrentamiento armado.

Una guerra civil en la que los incitadores, desde la cúspide financiera sionista, la cúpula multinacional, las subcúpulas política y mediática, no van a combatir. Se van a arrepanchigar en sus sillones, rodeados de lujos, de putas o bigardos, según el sexo, y van a contemplar la matanza como si fuera una película, un partido de fútbol o un vídeo juego.

Tenemos demasiados ejemplos aún vivos y humeantes ante nuestros ojos como para negar lo que nos espera: Ucrania, Siria, Yugoslavia... Por eso las empresas se van de Cataluña. Porque están siendo avisados sus consejos de administración: "Oye, apartaos que vienen los tiros. Veníos a la barrera que ya salen los morlacos. Que corneen a los de siempre y salgan al ruedo los banderilleros cojos". Y el pueblo español, el catalán incluido, se van a poner al asunto de destruirse mutuamente, en vez de hacer lo que sería sensato: abatir a tiros al verdadero enemigo, que es el que está descrito en el párrafo anterior.

El pueblo español ha tolerado la corrupción durante los 40 años de partitocracia monarco-autonómica por una mezcla de cobardía, pereza y sincera admiración por los ladrones. "Yo, en su lugar, haría lo mismo". Pero ¿y matarnos unos a otros? ¿De dónde va a tomar su fuerza tal instinto suicida?

Pues surge de la credulidad y de la alienación mediática. De la incultura generalizada, del infinito número de películas violentas que han derretido nuestro instinto de conservación. Del odio inculcado entre las clases humildes y de la envidia y el odio a las clases pudientes recanalizada hacia los territorios: "España nos roba"; "los extremeños son unos vagos", etc. Pero eso no lo han dicho los obreros catalanes nunca, sino las clases dirigentes de la sociedad catalana. "Son golpistas que ponen en peligro la democracia"; "Egoístas insolidarios". Pero eso no lo han dicho los obreros españoles jamás, sino los dirigentes de la política española.

¿Qué podemos hacer ante las circunstancias, si es que se puede hacer algo? Algo para evitar el derramamiento de sangre. Algo, aparte de salir pitando de Cataluña el que pueda.

La primera cosa que podemos hacer es entender que todo este problema no nos atañe. A los independentistas no voy a convencerlos. Ya no hay quien los pare en su afán de violencia para lograr cambiar de nombre el régimen de explotación al que se hallan sometidos (Cataluña es ya un estado federado de facto, con sus tres poderes inseparados, su policía y sus impuestos). Pero a los que sí puedo convencer es a los catalanes de adopción, murcianos, extremeños, andaluces, castellanos de raíces, que viven en la conurbación de Barcelona y, en menor medida, de Tarragona. Y no son pocos. Más de dos millones de almas que viven en las ciudades dormitorio de Badía, Hospitalet, Mataró, Badalona, Tarrasa, Sabadell, Santa Coloma, Cornellá de Llobregat, San Baudilio, Rubí, Vilanova,, Viladecans, San Feliu, El Prat, Castelldefels, Sardañola, Mollet; y los barrios periféricos de Barcelona ciudad.

A ver, compañeros charnegos, ¡que esto no va con nosotros! Si creéis que sí, daos un par de cabezazos contra la pared hasta que el cerebro se os vuelva a su sitio. Que hemos vivido ya 40 años bajo el régimen autonómico catalano-español. Y que siempre las élites de Barcelona y Madrid han estado de acuerdo, igual que durante el franquismo. El diseño autonómico del 78 conduce inexorablemente a los excesos independentistas. Luego es algo previsto por el régimen, por eso el Gobierno ha colaborado siempre con la Generalitat. ¿Qué más os da cómo se llame a sí misma la tierra en la que trabajáis, si autonomía o república? No va a cambiar nada para vosotros. Trabajaréis de sol a sol por la simple supervivencia, produciendo diez para cobrar uno. Iréis al paro cuando sobréis, como siempre. Y tendréis que vivir de la familia y de lo que os dé la calle, cuando llegue el momento.

Si queréis votar el 21 de diciembre, que para eso os regalan 4 horas de trabajo para ir a las urnas, pues votad. ¿Qué? Lo que os salga de los genitales, porque da igual. Si no queréis hacerlo, pues no votéis, iros a tomar una caña al bar.

Pero si las cosas van a mayores, vosotros no debéis empuñar las armas contra vuestros hermanos de clase. Ni contra nadie. Porque os la suda el resultado. No va a cambiar nada en vuestras vidas de explotados. Defended vuestros hogares, vuestros guetos, si no tenéis más remedio. Pero que se maten entre ellos, la gente de armas, los soldados y los guerrilleros que están deseando poblar los cementerios.

Construid vuestra propia sociedad próxima con espíritu de comunidad. Haced caceroladas en la cabeza de todos los políticos que se acerquen a contaros mentiras, que son todos. La receta para sobrevivir a la catástrofe que se avecina es la asunción de la realidad del gueto, la solidaridad entre los de vuestra clase social, vuestros vecinos, los trabajadores y autónomos con pocos empleados, los tenderos. La última hogaza de pan ha de ser siempre para los niños. Y recordad vuestra relativa suerte: todos tenéis un pueblo bien lejos de Cataluña al que volver cuando no podáis más. El mismo del que salieron vuestros padres o abuelos hace muchos años.

ÁCRATAS




La respuesta de España a la DUI
"Tengo el BOE,
y estáis todos cesados"




(Artículo aviso para navegantes y funcionatas de Madrid que no conocen Cataluña)

Ayer, dia 27 de octubre de 2017, el Parlament procedió, mediante votación por llamada y urna, a la proclamación de la República de Cataluña. Y a los catalanes de pura o impura cepa se les alegraron las pajarillas. No entramos en que el acto en sí sea legal o ilegal. Legítimo o ilegítimo. Porque eso dependerá siempre del punto de vista del canario que esté cantando.

Pero el hecho que traemos a colación ahora es que Mariano Rajoy Brey se descolgó con un histérico ataque de cesamientos como respuesta. Un total de unos 140 cargos de la Generalitat fueron suprimidos, y la máquina no ha hecho más que arrancar. Algunos de esos cargos cesados, el mismo Presidente de la República Catalana y sus consejeros.

Al menos en la visión independentista, todo ello constituye una injerencia de un estado en las instituciones de otro. No un golpe de estado, como dicen los despistados periodistas catalanes del pesebre, sino un intento de dominar el Estat Català con oscuros papeles y burofaxes amenazantes.

El caso es que muchos de esos cargos boetizados han asumido el cese. Ayer, el Director General de la Policía se despidió de sus mandos; y algunos diputats se presentaron en los medios afirmando que ya no eran diputats. Manda güebos. Trapero ha asumido su cese como Mayor.

Seamos serios, catalanes... Acabáis de cagaros en la Constitución Española de 1978 y declarado la República Catalana. ¿Acaso los prepotentes españoles de Madrid, con la simple publicación de unas páginas en su Boletín Oficial del Estado cambian algo? Supongo, digo supongo, que cualquier catalán independentista lo tiene que ver así: "¿Quién es Mariano Rajoy Brey para cesar al Presidente provisional de la República Catalana? ¿O piensa seguir mañana, cesando al Presidente de la República Francesa? ¿Y luego a Ángela Merkel?"

Y nos hacemos una pregunta, siempre en clave independentista:

Pero ¿qué clase de hombres cree Rajoy que tiene Cataluña, incluyendo a Anna Gabriel Sabaté?

Lo que haga España carece de interés para los catalanes independentistas, como demostraron los Tíos de la Vara acudiendo en masa al Parlament para apoyar a sus instituciones y aclamar a grito pelado la República Catalana recién nacida (por cuarta vez en la Historia). ¿Acaso un acto de rebelión tan excepcional puede durar sólo 2 horas? Entendemos, creemos, sospechamos y sabemos que no.

De modo que:

--El Govern tiene que creer que sigue siendo el Govern y hasta el último diputat catalán, que sigue en sus funciones de diputat. Si es así, no van a abandonar los edificios gubernamentales, no tienen otra que aguantar en los cargos hasta que la "agresión de España" se materialice físicamente, con desalojos de personas de sus edificios y detenciones por rebelión. Y cuando los abandonen, se irán a otros lugares a seguir ejerciendo sus funciones, nunca considerándose cesados.

--Todo alto funcionario interino de la Generalitat va a seguir en su función, obedeciendo las órdenes de su Parlament, le paguen el sueldo o no, e impartiendo esas órdenes hacia abajo. Existe una cadena secreta de mando inviolable que puede hacer inoperante cualquier orden recibida de los interventores de Madrid.

Es lógico. Si no fuera así, entonces, la proclamación de ayer habría sido una estafa democrática a los dos millones y pico de catalanes que votaron en el referéndum del 1-O y que le habrían estado pagando el sueldo a unos bribones. Todos los parlamentarios se revelarían como unos putos traidores perrifláuticos.

Por supuesto, todo ello en ausencia absoluta de violencia independentista en las calles, que es lo que reclaman todos, desde el President (que sigue considerándose President y emite comunicaciones con el membrete oportuno) a los consellers. Lo explica muy bien el manual de derribo de las dictaduras de Gene Sharp, documento que hasta ahora se ha seguido renglón a renglón como si fuera la Torah independentista. La violencia, si es que hay alguna, la debe traer el Estado Español a un territorio que ya no le pertenece. Digan lo que digan el Rey, la Cospedal, la UE, la OTAN o el Sursum Corda. Y si hay violencia impuesta por el Estado Español, eso sería considerado como una declaración de guerra. Dependiendo del grado de violencia, implicaría la lucha armada(1).

Si hasta el último independentista, desde el President Puigdemont a la nonagenaria yaya que votó en la urna de Hospitalet con lágrimas en los ojos el 1-O, no ceden a los designios del BOE, la República Catalana seguirá existiendo en el mundo real en clave subterránea, no meramente en el de los sueños.

¿Que algunos no cobran el sueldo porque el Murciégalo no les paga? Eso se daba por hecho. No hay acto tan importante como el del día 27 que no requiera sacrificios enormes. Y a los diputats otra cosa no, pero se les cae de los bolsillos el dinero B para resistir años. Para el resto, dinero a crédito va a sobrar(2).

Hoy mismo, la República Catalana publica en su Diari Oficial de la Generalitat B su solemne proclamación. Y eso es Ley. ¡Claro que no es la única ley! Está la antigua ley. Pero ésa ya no sirve en Cataluña para los independentistas.

¿Nos hemos vuelto locos en este diario? Oiga, no, que no somos independentistas catalanes. Somos analistas políticos y leemos los acontecimientos desde todos los puntos de vista, incluyendo el independentista. Empáticos que somos. Y sacamos consecuencias lógicas, dando por hecho que hay lógica en los cerebros de los secesionistas, ¡no todo va a ser histeria colectiva! Creemos que muchos independentistas catalanes piensan ahora mismo (en catalán): "Rajoy, Felipe, meteros vuestro BOE por el culo hasta que estalléis y vuestros cojones queden colgando del campanario de la iglesia más cercana" (Pepe Rubianes, gallego insigne, Q.E.P.D).

Claro que hay más puntos de vista a considerar, pero no son perentorios para los indepes. Claro que 2/3 de la población catalana no es independentista. Claro que esos 2/3 seguirán obedeciendo la Ley española: Unos porque son fervientes constitucionalistas (?); otros porque obedecen a lo que hay hasta que alguien les obligue a obedecer otra cosa. Pero esa contradicción terrible, independizarse sin mayoría social, ya debe de haber sido tomada en cuenta por el Govern, ¿no, Puigdemont? A menos que la clase política catalana estuviera jugando, performando (?) un episodio de Juego de Tronos. Oye, Puchi, ¿ha sido sólo eso? Porque si era una broma, haberlo dicho para que nos comprásemos bolsas de palomitas y cervezas. Y haber avisado a todos los pagesos de Cataluña para que no engrasaran las hoces y las escopetas de caza, que están todas listas para abrir fuego sobre la primera autoridad española que se presente.

Puigdemont: si todo era falso, un espectáculo, un farol, un acto sentimental, una soplapollez, háblale claro a tu parte del pueblo catalán. Cuéntales la verdad. Porque ellos se lo han tomado muy en serio. Pero no lo es. La República ha sido proclamada y está viva, aunque en paradero desconocido.

ÁCRATAS


NOTAS:

(1) Hay 9.000 mossos d'esquadra leales a la república. Cientos de CDR's desplegados por todo el territorio catalán. Y dos contenedores de armas automáticas largas en la Zona Franca (o puede que ya hayan logrado salir de allí camino de la Cataluña interior, a ocupar los mismos escondrijos de las urnas del 1-O.

(2) Cientos de miles de millones de euros B procedentes del mundo del crimen organizado internacional dispuestos para aterrizar en Catalunya, nuevo paraíso fiscal internacional, una Gran Andorra la Nova. Habrá crédito para pagar sueldos, construir casinos, hoteles, putiferios, tiendas de lujo. Eso sí, al 20% de interés anual, porque es dinero circunciso.

(Actualizado a las 19 horas del sábado 28 de octubre de 2017)



No va al Senado. DUI y Constituyentes
Jaque mate
a España en dos jugadas






Focos de los incendios. Imposible sin drones.



El Gobierno de España y el Estado Español que le otorga su Poder Ejecutivo han perdido la iniciativa y la partida. Jaque mate en dos jugadas. Y no es, porque no puede serlo, casual, como no lo son el cúmulo de errores del Gobierno desde el 17 de agosto, fecha del lanzamiento definitivo de la independencia de Cataluña, tras los atentados y el fusilamiento de "los autores" desarmados.

Los pasos del Govern de la Generalitat, los que veremos a partir de ahora, son obvios. No podemos calificarlos de brillantes de evidentes que son.

Y son los mismos pasos que debió dar el Gobierno español a tiempo: intervención de la Generalitat y convocatoria de elecciones autonómicas inmediatas, como exigía Rivera, que es el único que parece saber lo que se cuece en Cataluña y parece estar en contra. Los partidos catalanes independentistas, como buenos partitócratas que son, hubieran llevado a las urnas a sus catalanets independentistas, olvidándose de la DUI. Porque un partitócrata, a la vista de unas urnas electorales, corre a ellas como un pollo a la pitanza.

El caso es que el gobierno de España no dio esos pasos, torpedeado por tanto traidorzuelo como hay en Madrid y tanto lobby especulador que corrompe o retrasa la toma de decisiones(*).

Yendo al grano, esto es lo que pasará en las próximas horas:

PRIMERO:  

Declaración de independencia de Cataluña, con proclamación de la República Catalana en el Parlament,

que es el único órgano competente para hacerlo(**). Será por sorpresa, con un cambio de orden del día por razones de urgencia. Todos los reticentes a la independencia han sido laminados y amenazados, tendrá sus 72 votos a favor y 63 en contra.

SEGUNDO:  

Convocatoria de Elecciones a Cortes Constituyentes de urgencia,

en la misma sesión. Lo hará Puigdemont, como President en funciones de la República Catalana. El plazo será de mes a mes y medio.

Y los que tendrán que plantearse entonces si corren a presentar candidaturas a las urnas republicanas, o no, serán el PP, Ciudadanos y PSC, arrastrando con ellos a todos sus votantes y, si pueden, a todos los catalanes que no quieren ser carne de matadero bajo el yugo de la República catalana.

Repetimos: la connivencia del Gobierno es tan evidente que no puede considerarse fruto de incompetencia. El PP está en "el Ajo" del troceamiento de España. Hay negocio a la vista para las altas instancias financieras que dirigen sus decisiones.

ES INEXORABLE: Será, precisamente

 porque todo el cuerpo electoral catalán irá a votar, la consagración y la definitiva legitimidad de la República Catalana.

De hecho, el Estado de los Mansos financiará de oficio a todos los partidos, incluyendo a los independizados, les dará lo que les corresponda para sufragar sus campañas electorales. España estará dando el visto bueno a la independencia de Cataluña, lo cuente como lo cuente el Gobierno. Y la cómplice necesaria, Sáenz de Santamaría, se sentará a negociar una relación de igual a igual con las autoridades republicanas catalanas. Es decir,  

rogará que Cataluña acepte ser un estado libre asociado de España

a cambio del pozo sin fondo de la asunción de déficits, latrocinios y excesos.

La campaña electoral a cortes constituyentes en Cataluña será la más violenta y sectaria que se haya visto nunca en España desde 1975. Todos los partidos traicionarán a la Constitución del 78, incluyendo a los integristas. ¿Cómo justificarán los ciudadanos o los peperos --no digo los socialistas, que son flexibles como lombrices-- el participar en unas elecciones constituyentes bajo el amparo legal de la República Catalana como institución convocante? De ninguna manera: si se niegan a participar en las elecciones constituyentes y a empujar a los catalano-españoles a las urnas --como se negaron en el pseudo referendo del 1 de octubre--, la victoria de los independentistas será por KO técnico.

No es que el Plan de Secesión sea brillante. Es que el Gobierno cede Cataluña. La partitocracia española la dio por perdida desde el mismo nacimiento de la Constitución de 1978, que no ha sido otra cosa que un compás de espera para que Cataluña adquiriera las estructuras de estado que lo permitieran. Buena prueba es que sólo amenaza con aplicar el artículo 155 de la Constitución que es inoperante(***). En el interregno, a robar todos con saco y pala.

Que no nos vengan a última hora con discursos patrioteros los mismos que cedieron la enseñanza a Pujol en 1996, sabiendo que en dos décadas transformarían a la juventud catalana en una abducida masa de delirantes defensores de Cataluña contra las fuerzas de ocupación españolas. Fue Aznar --Rajoy fue luego uno de sus ministros-- el que convirtió a España en una "fuerza de ocupación en Cataluña" a cambio de presidir el Gobierno en Madrid y disponer del BOE para iniciar la era de la mayor corrupción que se recuerda en España, a manos del PP.

La fiesta-botellón ha durado 40 años. Ahora toca recoger la basura, las vomitonas y asumir el dolor de cabeza.

ÁCRATAS



(*) Además de las presiones sufridas que no son casualidad: atentados del 17-O, dos cazas del ejército derribados, un fuego descontrolado en Galicia con centenares de focos, imposibles de lograr sin el uso de drones incendiarios, el conato de asalto a La Zarzuela...

(**) El Comando Aranzadi sabía que la pregunta de la carta de Rajoy sobre si Puigdemont había declarado o no la República era una gilipollada. Obviamente no, no tiene esa competencia ni siquiera en una partitocracia. Puigdemont pidió el 10-O la suspensión del Plenari para declararla.

(***) El citado artículo es una pésima copia mal traducida de su equivalente alemán. El Gobierno sólo puede "dar instrucciones" a las autoridades de Cataluña. Es todo una tomadura de pelo.



Por el Derecho a
Decidir
Referéndum sobre las Autonomías



¿Derecho a decidir? Ah, vale. ¿De todo el pueblo español? Claro, claro. Bien, decidamos en referéndum lo que el pueblo quiere decidir desde hace décadas:

¿Queremos los españoles un régimen autonómico? ¿Sí o no?

Éste sí es un verdadero derecho a decidir que avalarían todos los españoles. Y el resultado sería un claro NO A LAS AUTONOMÍAS, tal como avalan todas las encuestas.

La experiencias del País Vasco y Cataluña han sido suficientemente reveladoras de lo que son los nacionalismos
cuando les das un enorme presupuesto para gastar y suficiente tiempo por delante.

Y del País Vasco, ni hablemos. Aún humean sus pistolas y sus tiros en la nuca.

Las autonomías son:

-- un dispendio económico insoportable, y más en tiempos de crisis económica.

-- una fuente de desigualdades entre españoles.

-- el acoso de la Administración insaciable al ciudadano.

-- una fuente de confusión legal y administrativa, de inseguridad jurídica.

-- el origen del enfrentamiento, separación y odio entre españoles.

-- la fuente de agravios irreparables.

-- el origen de la corrupción desenfrenada por la falta de control administrativo.

-- la causa del nepotismo y el enchufe.

-- la imposición administrativa de lenguas con el único fin de marginar a los ciudadanos considerados enemigos.

-- la humillación y explotación severa de los trabajadores que no han nacido en la comunidad.

-- el surgimiento del fascismo que conduce a la independencia.




Por eso:

DERECHO A DECIDIR SOBRE LAS AUTONOMÍAS

(sobre todas las autonomías juntas, de un tirón)

ESTE SÍ ES UN DERECHO INALIENABLE
DE TODOS LOS ESPAÑOLES



¡A VOTAR!


Tal como dijimos:
El lunes, 23 de octubre, DUI en Cataluña
(Texto original de 18 de octubre)






Focos de los incendios. Imposible sin drones.



El Gobierno llega tarde, como siempre. Y provoca la DUI, como era de esperar en algo pactado entre las élites. El Consejo de Ministros de ayer, sábado, aprobó un paquete de medidas duro amparándose en el artículo 155 de la Constitución Suicida Española, con cese del Govern en pleno. Sabe bien lo que se hace. No cesa ni detiene a ningún miembro electo por el pueblo de Cataluña. Efectivamente, cesar a Puigdemont y sus consellers no es un acto contra la democracia, sino un acto administrativo, pues se cesa a un funcionario. Puigdemont fue elegido por el Parlament en un cambalache partitocrático, no por el pueblo catalán. Se revoca una decisión del Parlament, no del pueblo catalán. Claro que esto no lo mencionarán los medios de comunicación. La partitocracia y sus venenosos efectos, ni nombrarla. Nadie. Nunca.

Si la intervención del Estado en Cataluña no fuera constestada con la DUI, habría salida para todos los diputats del Parlament. No habrían cometido otra cosa que errores que ha anulado el Tribunal Constitucional. Agua de borrajas.

Ante eso, por decisión de especuladores como Soros para seguir ganando dinero, el independentismo se va a jugar la vida de su pueblo tan tranquilamente, teniendo como tienen todos salida garantizada de España, con pasaporte español y asilo político. Todos los consejos de administración del IBEX 35 hace tiempo que se han posicionado en corto contra sus propias empresas para forrarse con las caídas previstas en esta crisis organizada contra el pueblo llano y los pequeños inversores. El PIB se va a desplomar. No tenemos que esperar a las cifras macro que vienen con retraso de tres meses. Ahora ni se van a publicar. Es que ya se nota en toda la actividad económica catalana. La gente no gasta en nada que no sea estrictamente necesario, saca dinero en efectivo de los cajeros, tanto unos como otros, y se prepara para lo peor.

De hecho, el Govern podría retrasar la DUI hasta el viernes, pues el Gobierno no puede tramitar la aplicación del artículo 155 de la Constitución antes del sábado. Pero Las fechas cabalísticas cuentan en este caso: El 23 de octubre se cumplen 40 años exactos desde el retorno de un Govern de la Generalitat en el exilio. Mañana otro lo releva, regresando al exilio. Y deja las calles de las ciudades de Cataluña ardiendo, como en 1934. Y el campo, en manos de los cuchillos y las escopetas de caza. Ningún problema de conciencia. Así es el fascio.

Jaque mate a España en dos jugadas

El Gobierno de España y el Estado Español que le otorga su Poder Ejecutivo han perdido la iniciativa y la partida. Jaque mate en dos jugadas. Y no es, porque no puede serlo, casual, como no lo son el cúmulo de errores del Gobierno desde el 17 de agosto, fecha del lanzamiento definitivo de la independencia de Cataluña, tras los atentados y el fusilamiento de "los autores" desarmados.

Los pasos del Govern de la Generalitat, los que veremos a partir de ahora, son obvios. No podemos calificarlos de brillantes de evidentes que son.

Y son los mismos pasos que debió dar el Gobierno español a tiempo: intervención de la Generalitat y convocatoria de elecciones autonómicas inmediatas, como exigía Rivera, que es el único que parece saber lo que se cuece en Cataluña y parece estar en contra. Los partidos catalanes independentistas, como buenos partitócratas que son, hubieran llevado a las urnas a sus catalanets independentistas, olvidándose de la DUI. Porque un partitócrata, a la vista de unas urnas electorales, corre a ellas como un pollo a la pitanza.

El caso es que el gobierno de España no dio esos pasos, torpedeado por tanto traidorzuelo como hay en Madrid y tanto lobby especulador que corrompe o retrasa la toma de decisiones(*).

Yendo al grano, esto es lo que pasará en las próximas horas:

PRIMERO:  

Declaración de independencia de Cataluña, con proclamación de la República Catalana en el Parlament,

que es el único órgano competente para hacerlo(**). Será por sorpresa, con un cambio de orden del día por razones de urgencia. Todos los reticentes a la independencia han sido laminados y amenazados, tendrá sus 72 votos a favor y 63 en contra.

SEGUNDO:  

Convocatoria de Elecciones a Cortes Constituyentes de urgencia,

en la misma sesión. Lo hará Puigdemont, como President en funciones de la República Catalana. El plazo será de mes a mes y medio.

Y los que tendrán que plantearse entonces si corren a presentar candidaturas a las urnas republicanas, o no, serán el PP, Ciudadanos y PSC, arrastrando con ellos a todos sus votantes y, si pueden, a todos los catalanes que no quieren ser carne de matadero bajo el yugo de la República catalana.

Repetimos: la connivencia del Gobierno es tan evidente que no puede considerarse fruto de incompetencia. El PP está en "el Ajo" del troceamiento de España. Hay negocio a la vista para las altas instancias financieras que dirigen sus decisiones.

ES INEXORABLE: Será, precisamente

 porque todo el cuerpo electoral catalán irá a votar, la consagración y la definitiva legitimidad de la República Catalana.

De hecho, el Estado de los Mansos financiará de oficio a todos los partidos, incluyendo a los independizados, les dará lo que les corresponda para sufragar sus campañas electorales. España estará dando el visto bueno a la independencia de Cataluña, lo cuente como lo cuente el Gobierno. Y la cómplice necesaria, Sáenz de Santamaría, se sentará a negociar una relación de igual a igual con las autoridades republicanas catalanas. Es decir,  

rogará que Cataluña acepte ser un estado libre asociado de España

a cambio del pozo sin fondo de la asunción de déficits, latrocinios y excesos.

La campaña electoral a cortes constituyentes en Cataluña será la más violenta y sectaria que se haya visto nunca en España desde 1975. Todos los partidos traicionarán a la Constitución del 78, incluyendo a los integristas. ¿Cómo justificarán los ciudadanos o los peperos --no digo los socialistas, que son flexibles como lombrices-- el participar en unas elecciones constituyentes bajo el amparo legal de la República Catalana como institución convocante? De ninguna manera: si se niegan a participar en las elecciones constituyentes y a empujar a los catalano-españoles a las urnas --como se negaron en el pseudo referendo del 1 de octubre--, la victoria de los independentistas será por KO técnico.

No es que el Plan de Secesión sea brillante. Es que el Gobierno cede Cataluña. La partitocracia española la dio por perdida desde el mismo nacimiento de la Constitución de 1978, que no ha sido otra cosa que un compás de espera para que Cataluña adquiriera las estructuras de estado que lo permitieran. Buena prueba es que sólo amenaza con aplicar el artículo 155 de la Constitución que es inoperante(***). En el interregno, a robar todos con saco y pala.

Que no nos vengan a última hora con discursos patrioteros los mismos que cedieron la enseñanza a Pujol en 1996, sabiendo que en dos décadas transformarían a la juventud catalana en una abducida masa de delirantes defensores de Cataluña contra las fuerzas de ocupación españolas. Fue Aznar --Rajoy fue luego uno de sus ministros-- el que convirtió a España en una "fuerza de ocupación en Cataluña" a cambio de presidir el Gobierno en Madrid y disponer del BOE para iniciar la era de la mayor corrupción que se recuerda en España, a manos del PP.

La fiesta-botellón ha durado 40 años. Ahora toca recoger la basura, las vomitonas y asumir el dolor de cabeza.

ÁCRATAS



(*) Además de las presiones sufridas que no son casualidad: atentados del 17-O, dos cazas del ejército derribados, un fuego descontrolado en Galicia con centenares de focos, imposibles de lograr sin el uso de drones incendiarios, el conato de asalto a La Zarzuela...

(**) El Comando Aranzadi sabía que la pregunta de la carta de Rajoy sobre si Puigdemont había declarado o no la República era una gilipollada. Obviamente no, no tiene esa competencia ni siquiera en una partitocracia. Puigdemont pidió el 10-O la suspensión del Plenari para declararla.

(***) El citado artículo es una pésima copia mal traducida de su equivalente alemán. El Gobierno sólo puede "dar instrucciones" a las autoridades de Cataluña. Es todo una tomadura de pelo.








Rajoy, miserable,
¡dimite de una puta vez y disuelve el PP!



¿Será ésta la nueva bandera española para los duros años que vienen?

Ante la situación de pre-guerra que gravita como un plomo sobre España, cuyos culpables son los independentistas, pero cuyos responsables son Aznar y Zapatero, el Rey:

--o se gana el sueldo

--o se va como exiliado político con sus nenas y su mujer

En Cataluña sólo queda un artículo de la Constitución Suicida de 1978 que aplicar para evitar el desguace de España. Y no es el 155, que no sirve para nada más que para perder el tiempo y dar oxígeno al independentismo catalán, sino el 116.4, que habla claramente del Estado de Sitio. Y consiste en ceder la jurisdicción del problema al ámbito militar, incluyendo la justicia. Eso fue lo que el presidente español, Alejandro Lerroux, hizo en 1934, cuando el president Companys declaró la República Catalana.  Claro que Lerroux se vestía por los pies. La crisis catalana duró cuatro días. La jurisdicción militar fue devuelta al gobierno de España ¡y punto pelota!(*) Por cierto, la revuelta la organizó el PSOE, el verdadero, no esta Falange reciclada que es hoy. No sólo en Barcelona, sino también en Asturias y Madrid.

Si no se aplica el artículo 116.4, y sabemos que no se hará, que lo hemos preguntado en Moncloa y han abierto los ojos como búhos, el futuro de España, con todos sus españolitos dentro, queda en manos en la partitocracia más corrupta de Europa y quizás del mundo, una partitocracia que, desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, no quiere perder su pestilente negocio, aún a costa de fraccionarlo en sucursales. Hoy mismo se ha sabido que Gallardón robó 25 millones de euros del Canal de Isabel II. La corrupción no se detiene ni ahora. Rajoy acaba de cometer el mismo error que Aznar en 1996. Acaba de conceder a Urkullu la obligatoriedad del conocimiento del euskera para acceder a cualquier cargo de funcionario en el País Vasco, que es la mejor manera de expulsar a los españoles del poder en la tierra del cura Sabino de Arana.

Rajoy no tiene fuerza moral para aplicar ninguna medida represiva en Cataluña. En España no existe el orden constitucional, sino el negocio constituido. El PP ha mantenido docenas de negocios ilegales con la CiU de Pujol. Rajoy no solo está siendo chantajeado por sus socios, sino que no entiende que el chollo se pueda terminar a petición de Cataluña. Rajoy busca ahora todo el apoyo posible en Europa para aplicar un artículo 155 de mínimos. Cobardía y lentitud son las consecuencias de su corrupción sin límites.

Desengañémonos. El Rey no se va a presentar en el Consejo de Ministros de mañana a tomar el mando y poner a los sediciosos bajo jurisdicción militar. Tampoco tiene fuerza moral para hacerlo, por supuesto. En todo el ámbito político español no hay ni un solo patriota español. Hay, eso sí, patriotas catalanes, vascos, gallegos, baleares, valencianos, navarros y canarios, cobrando todos de la nómina del Estado. Y ese absurdo es consecuencia de la Constitución Suicida del 78, que está a punto de volarse la cabeza.

Una vez explicada la solución, que no va a aplicarse, lo repetimos, ¿qué hacemos los españoles? ¿Qué recomendamos hacer?

Pues organizarnos desde la sociedad civil. Y no nos referimos únicamente al boicot a los productos catalanes en respuesta al boicot inverso practicado en Cataluña desde hace una década, o al sálvese quien pueda de las fugas empresariales, ni a poner a todo volumen el "que viva España" de Manolo Escobar. Sino a iniciar un proceso constituyente para lograr una República Unitaria Constitucional creando asambleas ciudadanas pacíficas a las que no se permita asistir a ni un solo miembro de los partidos políticos. De todos modos, estamos seguros de que, si las asociaciones y asambleas no fueran pacíficas, entonces sí, el Gobierno español enviaría contra nosotros toda su violencia institucional. Luchemos intelectualmente por una República Unitaria como la francesa; y Constitucional como la norteamericana.

El uso de las armas llegará en este conflicto. Muy pronto. Es casi seguro. Porque forma parte de la escalada prevista por los especuladores internacionales para forrarse a nuestra costa como hicieron en Ucrania, aplicando el modelo de Gene Sharp para las revoluciones pacíficas, convenientemente convertido en guerra civil por agentes extranjeros que dispararon contra manifestantes pacíficos y contra la policía. Las armas empezarán a utilizarlas los románticos de la CUP, que están deseando matar a cualquier español que no cante Els Segadors y, sobre todo, ver si, con un arma humeante en las manos, se pinchan a alguna joven independentista tonta del culo. A los españoles no nos permitirán disponer de armas para defendernos, no os preocupéis por dejar huérfanos a vuestros hijos. Sólo tenéis que evitar pasar cerca de los paredones improvisados en las tapias de los cementerios.

Salud.

ÁCRATAS


(*) En una crisis del Estado mucho más grave que la actual, el general Batet consiguió dominar la situación con el mínimo de destrucción y violencia, murieron cuarenta y seis personas: treinta y ocho sediciosos y ocho militares. Más de tres mil personas fueron encarceladas, la mayoría de ellas en el vapor "Uruguay" (el Piolín de entonces) y puestas bajo la jurisdicción de los consejos de guerra.

La Generalidad de Cataluña fue sustituida por un Consejo de la Generalidad designado por el Gobierno y con un presidente denominado gobernador general de Cataluña.

Batet fue fusilado durante la Guerra Civil por los franquistas.



España:
Democracia o muerte



La crisis catalana sigue y seguirá mientras no se ponga el foco en la causa. Ni siquiera mencionaremos el hecho concreto de hoy(*) porque no es más que otra anécdota, no vale la pena dar publicidad a los bellacos.

Lo importante hoy es constatar como notarios otra cosa: España no puede enfrentarse con toda la fuerza de la democracia al desafío fascista catalán. Porque en España no existe la democracia más que en las juntas de vecinos de las escaleras. Lo más que puede hacer la España actual es oponer su partitocracia y sus intereses partitocráticos a los de la partitocracia catalana y los suyos. Y es lo que están haciendo a ojos vistas: para ello, no dudan ninguna de las partes en litigio en presentar a la batalla a sus votantes. "Pues a mí me han votado todos estos. Pues a mí, estos otros". Pobres votantes a fondo perdido que, en el colmo de la credulidad, se sienten protagonistas de esta historieta infantil que terminará mal.

Los partidos en España, en toda la España de este régimen concreto, son tumores que se niegan a morir, aunque maten al huésped. Los partidos, una vez tomada su cuota de poder estatal, no tienen que responder ante sus votantes y campan con las manos libres para vender su influencia al mejor postor. Por eso la corrupción es consecuencia inexorable de la partitocracia. Así que el huésped, que está apunto de morir, AKA España, ha de tener un momento de lucidez antes de recibir el viático y preguntarse: "¿Cómo puede pasarme esto al final de la segunda década del siglo XXI?"

Le va a costar hallar la respuesta, porque España está ya muy enferma y porque los partidos son todos como calamares soltando tinta para que los ciudadanos, en medio de la oscuridad, no encuentren solución a la pregunta. Si escuchan alguna voz que acusa al sistema partitocrático de todas las crisis y las corrupciones que ha sufrido España desde 1978, corren a coro a acusar a esa voz de fascista. Paradoja, que los herederos del franquismo, demócratas sin haber pegado un tiro, tachen de fascista a quien les cuenta lo que es la democracia. Llamarían fascista al propio Montesquieu si se levantara de la tumba, sabiendo que la gente no sabe quién fue.

Pero, querido y parasitado huésped llamado España: Para que comprendas la verdad te basta con un simple y mínimo esfuerzo. Mira detrás de los Pirineos y atiende, moribunda: "Francia es una verdadera democracia y puede oponer fortaleza democrática a cualquier intento de fascismo territorial, lingüístico o ideológico. Mira a Francia y copia de nuevo, copia como siempre, como has copiado todas las leyes del Estado Español." Por supuesto, los partitócratas sacarán ahora sus restos de antieuropeismo de sacristía y criticarán al francés por jacobino o ilustrado y poco romántico sistema que ha cometido toda clase de excesos en sus colonias y aún sigue lanzando a sus paracas en Mali. Pero el francés es un régimen democrático, es innegable.

Si España fuese una democracia REPRESENTATIVA, como lo es Francia, es decir, si cada diputado fuera el único representante popular de una circunscripción de 50.000 habitantes, a cuyo mandato imperativo estuviera obligado, esto de Cataluña no podría suceder. Porque cualquier tipo de organización o reunión de esos diputados, aparte de la única natural en el Parlamento Español, estaría condicionada por la opinión de los habitantes de la circunscripción del diputado. No harían falta referendos. Porque la política sería representativa y las decisiones de los votantes serían inmediatamente ejecutivas para el diputado. Si en Cataluña se reunieran los apenas 140 diputados de todo el territorio catalán con un mandato unívoco de secesión de sus respectivas asambleas, Cataluña sería independiente de inmediato. Pero es que eso no podría suceder, porque esos 140 diputados o recaderos representarían a todos los catalanes. O sea, que habría 90 diputados que representarían a los 4.500.000 catalanes castellano parlantes. Secesión imposible. Y porque todos, los 140 diputados, con sus representados detrás, sabrían valorar el hecho de pertenecer a un país cuyo régimen es democrático y se comporta exactamente como ellos votan.

Si en España hubiera INDEPENDENCIA DE PODERES como la hay en Francia, tampoco podría suceder que 10 diputados de la CUP condicionaran el comportamiento de un presidente Puigdemont que teme por el mantenimiento de su cargo. Exactamente por el mismo corrupto mecanismo partitocrático por el que los 15-20 diputados de CiU en el Congreso han condicionado tantas veces la política española. Porque, en la partitocracia, primero está el sillón y luego la ideología. Y cada presidente ha pagado lo que ha hecho falta para asegurarse el sillón. De nuevo, cualquier partidario exclamará "¡Eso que dices es fascismo!", soltando tinta de calamar. No, no señor. Fascismo es lo de usted. ASÍ SON LOS PARTIDOS y no pueden ser de otra manera. Son asociaciones para medrar vendiendo sueños y cobrando corruptelas.

La crisis catalana está siendo protagonizada por las partitocracias española y la catalana, que quiere otro reparto de cuotas de poder que vender. Y no les duelen prendas si van a provocar una crisis violenta entre la ciudadanía. Al final, como en toda crisis partitocrática, hay un componente de corrupción económica. En el caso de Cataluña es una corrupción de gran calado y envergadura. Pero eso ya os lo hemos contado con detalle. Releed el artículo: El negocio de liquidar la Constitución Suicida de 1978. Y prestadle atención. Luego, poneros en marcha para rescatar a España de la indignidad partitocrática. No os harán falta revólveres. Sólo necesitáis la palabra.


ÁCRATAS


NOTA.
El partitócrata Puigdemont ha contestado al requerimiento del partitócrata Rajoy con evasivas. Los partitócratas españoles tramitarán, o no, la aplicación del artículo 155 de la Constitución Suicida. Los partitócratas catalanes echarán a las calles a los CDR de la CUP, que están ya dispuestos para los sacrificios humanos. TODO, CON TAL DE QUE ESPAÑA NO CONOZCA LA DEMOCRACIA JAMÁS.




El circo español
y sus territorios autocómicos


"Hola Don Pepito, hola Don José."

Los políticos nos divierten. No quiero decir que sean graciosos como los hermanos Tonetti, aunque los tortazos se oyen más fuertes que el bombo de Manolo. Lo que digo es que dirigen nuestra atención a otra parte para dividir y debilitar nuestras fuerzas. A ver si usáis más el diccionario de la RAE, que es esa especie de ladrillo verde oliva que tenéis en el estante debajo del altavoz del surráun.

Tanto el catalanismo independentista como el unionismo español nos divierten:

--Es evidente que están intentando dividirnos. Cataluña es el más claro ejemplo. Un territorio autocómico donde han viviseccionado al pueblo por mitades casi iguales. En mi barrio las banderas abundan. De uno y otro pelaje. También he puesto yo una, pero es la enseña pirata. Mis vecinos me miran raro, pero me siguen saludando desde las dos hinchadas. La piratería está bien vista.

--También nos debilitan. Ahora gastamos nuestras fuerzas en discutir con nuestros semejantes, a veces con nuestros propios familiares, sobre cuestiones que ayer nos importaban un panchito. ¿La independencia? Mi hija, por ejemplo, dice que es republicana. Pero, como es madre de un niño pequeño, es simplemente conservadora. Cigarrea sobre si las cargas de la policía han sido esto o aquello, pero no me deja claro si su quimera republicana es unionista, federalista o catalanista. Mi nieto no me da problemas porque prefiere ser pirata como yo, aunque lo que piensa de verdad es en llevarse la bandera que tengo colgada en el mástil del jardín.

En estos momentos en los que la diversión nos pone en peligro, lo importante es recordar dónde estábamos antes de que la casta política empezara con su circo mediático de tres pistas. Joder, es lo mismo que cuando cogemos una cogorza hasta caernos redondos: al despertar hay que recordar dónde estamos, 
quiénes somos y dónde están nuestros pantalones.

Aún recuerdo en qué andábamos hace un par de años: Pidiendo justicia, luchando activamente. Empujando a meter en la cárcel a los ladrones institucionales (casualmente, a los chorizos del PP y del PdeCat/CiU, ahora sindicatos de payasos); exigiendo medidas de protección a los desvalidos con leyes contra los desahucios, contra la pobreza energética, contra los recortes de derechos sociales
, contra el nepotismo, contra las tasas excesivas, contra los cierres empresariales y las deslocalizaciones y contra la banca expoliadora (casualmente, CaixaBank y Sabadell son bancos heroicos para los incautos precisamente por deslocalizarse, manda güebos).

Las CUP se han mudado de camisa. Parece buena cosa, dicen que a Anna Gabriel le cantan los rincones corporales. No me lo creo, no es la misma camiseta. Es que tiene muchas iguales. La chica desorganiza el lenguaje y feminiza el género de sustantivos, adjetivos y pronombres, pero eso no quita para que sea una joven limpia y sana como sus perfectos dientes. Hasta ahora, las CUP eran activistas de la autogestión ciudadana para lograr metas sociales. De pronto, han dejado todo eso a un lado para colaborar con la derecha catalana, investir a un presidente liante que miente más que un cura en un burdel, y aprobar presupuestos cuajados de recortes. Lo mismo han hecho las confluencias de Podemos, ejemplarizadas en Cataluña por Ada Colau. Otra mamá que se ha vuelto conservadora y abandona a las clases humildes --ha prohibido que circulen por el área metropolitana automóviles particulares de más de 20 años, aunque pasen el control de humos de la ITV--.
Menudo despiste.
 
También andan perdidas las clases medias anticatalanas de Barcelona. No piensan en recuperar la maltrecha economía, sino en aplicar
a la Generalitat el artículo 155 de la Constitución para afianzar la segunda restauración borbónica. Vaya postmodernos. Son la horda de los titulados culturalmente anti-catalanes, empresarios, abogados, profesores, economistas, ingenieros, intelectuales y artistas que inventaron en su día el partido de los Ciudadanos.

Lo que Ciudadanos y PSC quieren conseguir es que la denominada mayoría silenciosa catalana, los cuatro millones de personas que constituyen la chusmaka ineducada que vive en el área metropolitana de Barcelona, divierta también su atención sobre lo que le resulta vital para la supervivencia de sus familias, que es trabajar, aunque sea indignamente, para pagarse la manutención y un techo con los servicios básicos. Y, mira tú por dónde, eso de divertir al poso social les está siendo difícil.
Los oráculos de bolaplástico claman que despertaron en la manifestación  unionista del 8 de octubre. Y la Generalitat se parte la caja de risa,  porque sabe que la mayoría silenciosa no va nunca a manifestaciones festivas. Que lo que le pone es llegar a fin de mes. Le importa huevo y medio cuál sea la forma del Estado, monarquía, república o dictadura cesarista, amansada por el desempleo y las deudas. Sólo le interesan los garbanzos y el fútbol. 

Porque el pensamiento político de las clases pauperizadas no es de salón de té con pastas. Callan y van a la suya. Y así seguirán hasta el día en que hayan que actuar empujados por alguna gravísima circunstancia inevitable. Ese día, los dragones de la Kalisi van a parecer tres salamandras que se caen del tejado. Y entonces, junto a la casta política de todos los partidos, el PSC y Ciudadanos los traicionarán y exigirán cargar contra ellos a guardias civiles, policías y mossos de esquadra. Esta vez juntos, porra con porra, más amigos que cochinos.

Resumo, que hoy tengo una gratificante visita y aún no me he cortado las uñas de los pies. No esperemos a la Izquierda de la Casta. Está en el circo, jaleando a los payasos para que se den las tortas falsas más fuertes. Las CUP pasan de nosotros, igual que Podemos, los socialistas y, no digamos ya, las derechas de toda la península Ibérica.

La respuesta ácrata es y debe ser seguir luchando por nuestras propias metas políticas y sociales: El asunto de la independencia nos la rechifla, nos mete menos miedo que una calabaza de Halloween. Nosotros a lo nuestro, autogestión y lucha donde sea posible, en el municipio, en la comunidad autónoma, en España o en la Península Ibérica. Por la República Constitucional preconizada por Trevijano, ¡que es y debe ser asamblearia, os lo recuerdo!, que debemos impulsarla hasta el extremo de:

-- que las asambleas de control de cada diputado, electo en el ámbito de cada circunscripción uninominal de España, sean verdaderamente democráticas, controlen con lealtad el comportamiento del electo y tengan competencias para cesarlo en cualquier momento,

-- que al presidente del Ejecutivo tenga nulas competencias legislativas y reglamentarias, y sea elegido por todos los mayores de edad en circunscripción única nacional, a doble vuelta

-- que las asambleas municipales estén en permanente actividad, siempre vigilantes para evitar que el diputado venda su voto, se corrompa o se ponga al servicio de una ideología de partido en vez de al del mandato imperativo de quienes lo han elegido.

Recordemos que la República Constitucional asamblearia tiene muchas ventajas respecto al resto de propuestas políticas. La más importante es que no hace falta imponerla mediante un pacto global para iniciar su singladura. Basta con que se ponga en marcha en nuestro propio municipio. Así empezaron las CUP antes de perder el norte bajo los efectos del imán secesionista filo-nazi de Junts pel Sí.

¡Esto sí que es recuperar el seny, el sentido común! Volver a los orígenes. Despreciar olímpicamente lo que es un problema inventado por las derechas de esta España casposa que huele a polla-huevo franquista y a moho carlista
revenido.

Salud.


MALDITO HIJO DE PERRA




La Gran Decepción
Independencia a la catalana, a plazos



Y al final, no pasó nada (?). Al menos, de momento. Tras concitar el compromiso de la mitad de la sociedad catalana, que incluso llegó a poner en grave riesgo la integridad física de su niños pequeños, Puigdemont traicionó a todos los que habían confiado en él.

Pues sí, lo que tocaba hoy en el Parlament era una sesión plenaria en aplicación del Título III, artículo 4 punto 4 de la Llei de Referèndum, que dice:

"Si en el recompte dels vots vàlidament emesos n’hi ha més d’afirmatius que de negatius, el resultat implica la independència de Catalunya. A aquest efecte el Parlament de Catalunya dins els dos dies següents a la proclamació dels resultats per part de la Sindicatura electoral celebrarà una sessió ordinària per a efectuar la declaració formal de la independència de Catalunya, els seus efectes i acordar l’inici del procés constituent."

Lo que significa que el Parlament debiera haber votado sobre tal declaración hoy mismo, 10 de octubre de 2017. Proclamar la independencia de Cataluña no es un prerrogativa del president Puigdemont, sino del Plenari.

En vez de eso, Puigdemont reconoció que era lo que tocaba, pero suspendió tal plenari sine-die para procurar una negociación no se sabe con quién ni sobre qué. Y dijo esto:

Como presidente de la Generalitat, asumo, al presentar los resultados del referéndum ante el Parlamento y nuestros conciudadanos, el mandato del pueblo de que Cataluña se convierta en un estado independiente en forma de república.

La CUP, que fue informada del cambio de criterio del PdeCat tan solo una hora antes del Plenari, mostró su indignación, su decepción y su humillación en una breve intervención de Anna Gabriel. Otras facciones de la CUP, como Arran, hablaron más claro, tildando a Puigdemont de lo que es y ha sido siempre: un traidor.

La juventud independentista catalana ha sufrido su primera gran derrota, su primer baño de realidad: en la derecha no puede confiarse ni para guardarte tu sitio en la cola del pan. Las 30.000 personas que aguardaban la proclamación de la República Catalana en el Passeig de LLuís Companys se disolvieron rápidamente visiblemente decepcionados. Pero no se van a conformar. No pueden ni deben.

Al final ha pasado lo que decíamos el 11 de septiembre, hace un mes, antes de que la crispación y polarización de la sociedad catalana nos hiciera pensar, como a todo el mundo, que esto no podía estar sucediendo por una causa tan prosaica como la de obtener unos cuantos diputados más en futuras elecciones: PP y PdeCat bailaron el corro de la patata. Ni planes de financiación en B ni hostias. La representación del Procés se ha transformado de tragedia en comedia.

La prensa estatal, sin embargo, sigue agitando a la opinión pública española, haciéndole creer que la independencia de Cataluña ha sido proclamada y su aplicación suspendida durante unas semanas para negociar las condiciones de desconexión entre el Estado Español y la República Catalana. Eso es falso y malintencionado. Y el beneficiario puramente electoral de esas mentiras es el PP, ese partido nido de delincuentes habituales, según la Judicatura.

Ante las presiones de la CUP, fuera ya del ámbito del Plenari del Parlament, se firmó un documento de declaración de la República. Un fraude simbólico por la puerta de atrás inconsistente lo la legalidad de la leyes de Referéndum y Transitoriedad, que exigen, repetimos, que sea el Parlament constituido en Plenari. (*).

Ese documento, que compromete a todos los firmantes a una pena de prisión por sedición si no triunfa la independencia, muestra que la partida no ha terminado. Siempre que la energía de la adoctrinada juventud catalana no se agote o se deprima. La CUP se siente con derecho --emanado de las calles-- a impedir la traición de la derecha "independentista dels negocis". Y tiene una poderosa herramienta política. El frágil Govern de Puigdemont depende de sus 10 votos. La CUP puede disolver el Parlament cuando quiera. Cosas del sistema partitocrático de elección del ejecutivo. De modo que el chantaje de Puigdemont al Estado se envenena con el chantaje de la CUP al Govern. La agitación en las calles va a seguir. Incluso Puigdemont pidió que siguiera la tensión en las calles explícitamente, y sin citar esta vez la palabra mágica: "pacífica".

No somos independentistas catalanes. Pero no podemos por menos que sentirnos compungidos por la decepción de millones de personas honestas, ilusionadas, que tuvieron la mala suerte de seguir irreflexivamente al flautista de Gerona, Carlos Puigdemont Casamajó. Lamentamos igualmente que la especulación de los fondos buitre internacionales, posicionándose en corto contra España, continuarán haciendo su agosto.

Salud y acracia, que la democracia ni está ni se la espera.

ÁCRATAS


(*)
DECLARACIÓN DE LOS REPRESENTANTES DE CATALUNYA

Al pueblo de Catalunya y a todos los pueblos del mundo.

(Aquí los fundamentos victimistas del fascismo catalán)

En virtud de todo lo que se acaba de exponer, nosotros, representantes democráticos del pueblo de Catalunya, en el libre ejercicio del derecho de autodeterminación, y de acuerdo con el mandato recibido de la ciudadanía de Catalunya,

CONSTITUIMOS la República catalana, como Estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social.

DISPONEMOS la entrada en vigor de la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la República.

INICIAMOS el proceso constituyente, democrático, de base ciudadana, transversal, participativo y vinculante.

AFIRMAMOS la voluntad de abrir negociaciones con el estado español, sin condicionantes previos, dirigidas a establecer un régimen de colaboración en beneficio de ambas partes. Las negociaciones deberán ser, necesariamente, en pie de igualdad.

PONEMOS EN CONOCIMIENTO de la comunidad internacional y las autoridades de la Unión Europea la constitución de la República catalana y la propuesta de negociaciones con el estado español.

INSTAMOS a la comunidad internacional y las autoridades de la Unión Europea a intervenir para detener la violación de derechos civiles y políticos en curso, y hacer el seguimiento del proceso negociador con el Estado español y ser testigos.

MANIFESTAMOS la voluntad de construcción de un proyecto europeo que refuerce los derechos sociales y democráticos de la ciudadanía, así como el compromiso de seguir aplicando, sin solución de continuidad y de manera unilateral, las normas del ordenamiento jurídico de la Unión Europea y las del ordenamiento de España y del autonómico catalán que transponen esta normativa.

AFIRMAMOS que Catalunya tiene la voluntad inequívoca de integrarse lo más rápidamente posible a la comunidad internacional. El nuevo Estado se compromete a respetar las obligaciones internacionales que se aplican actualmente en su territorio y continuar siendo parte de los tratados internacionales de los que es parte el Reino de España.

APELAMOS a los Estados y las organizaciones internacionales a reconocer la República catalana como Estado independiente y soberano.

INSTAMOS al Govern de la Generalitat a adoptar las medidas necesarias para hacer posible la plena efectividad de esta Declaración de independencia y de las previsiones de la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la República.

HACEMOS un llamamiento a todos y cada uno de los ciudadanos de la República catalana a hacernos dignos de la libertad que nos hemos dado y construir un Estado que traduzca en acción y conducta las inspiraciones colectivas.

Los legítimos representantes del pueblo de Catalunya:

(Y aquí, las firmas de los diputados de Junts pel Sí y de la CUP)

Barcelona, ​​10 de octubre de 2017





República Catalana
El negocio que a todos conviene, liquidar
la Constitución Suicida Española de 1978



Vamos a contar unas cuantas verdades y queden claras en el imaginario de los lectores para siempre. Cosas que se debieran divulgar tanto como se pueda para que todos los españoles sepan a qué atenerse ante la situación en Cataluña.

PRIMERO: La descomposición de España es un hecho que viene de largo. Se aceleró desde mediados del siglo XIX con las pérdidas de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Quedó patente en la I República, que fue federal y cantonalista. Un golpe de estado, el del general Martínez Campos, suspendió la putrefacción. La descomposición siguió a buen ritmo enseguida con la pérdida del Protectorado de Marruecos. Y también durante la II República, con el estallido de la frustrada República Catalana y la autonomía del País Vasco. Volvió a ser interrumpida, esta vez por el golpe de estado nacional-católico de Franco y una guerra civil que costó al menos 500.000 muertos. Durante el franquismo se reanudó con la pérdida de las colonias de Ifni y las provincias de Fernando Poo y Río Muni entre 1968-69.

SEGUNDO: En 1978, tras la muerte del dictador y el abandono de la colonia de Sáhara en 1975, por fin se asume el problema de la inexorable descomposición de España. Y se resuelve no como proponía la Platajunta al mando de Trevijano, con una república constitucional, sino por el expeditivo procedimiento de acabar con España por fases. Se instrumentó mediante el estado autonómico partitocrático. Las autonomías asumieron y canalizaron todas las diferencias y pugnas vecinales entre los pueblos españoles. La verdad es que 17 estados nacieron en 1978 dotados de poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Unos evolucionaron rápidamente, como Cataluña y el País Vasco. Otros se gestaron con más lentitud, como Valencia, Baleares, Galicia, Asturias y Canarias. Y el resto, se inventaron de la nada histórica: fueron forzados a existir para diluir la importancia de lo hecho con los demás. No se dotó de infraestructuras de estado a las ciudades de Ceuta y Melilla, porque se dieron por perdidas desde el principio. Demasiado están durando.

No hay discusión posible. Se comprende la extrañeza de los españoles ante los procesos independentistas de Euskadi y Cataluña. Se dicen: "Pero ¿qué más queréis, si las burguesías de cada región tenéis vuestro cortijo personal?" La respuesta es que van a concluir el proceso de descomposición de España de una vez por todas, siguiendo los designios de la propia Constitución, la Constitución Suicida Española. El guión se incardina en el modelo de la Europa de las Regiones de Hitler, reasumido por Merkel.

TERCERO: Los hechos son indiscutibles. Por eso, desde Cataluña, tanto independentistas como los restoespañoles que habitamos el Área Metropolitana de Barcelona, sobre todo en el Cinturón Rojo, vemos ridículas las manifestaciones españolistas como esa del domingo, 8 de octubre en Barcelona y otras ciudades del Estado. ¡Que no funcionan, hágannos caso! Los españoles residentes suficiente tiempo en Cataluña no somos españolistas, no podemos creer en España ni en sus alternantes y corruptos gobiernos, esos que nos han vendido siempre a cambio de investiduras parlamentarias del presidente de turno. Sabemos que tales figuras folclóricas no nos sirven para lo que nos es urgente resolver, que es el ascenso del fascismo en Cataluña.

CUARTO: Todos los nacionalismos son pre-fascistas, mientras son débiles. Y son fascistas los que prosperan. Todos. Cualquier colectivo minoritario de un país que se siente natural o privilegiadamente dotado para decidir sobre el futuro de todos los habitantes de un territorio es fascista. Para comprobarlo, sólo hay que ver si, aparte del iluminismo ya citado, tiene el resto de características de los fascismos históricos: ultra-nacionalismo, totalitarismo --conmigo o contra mí--, adoctrinamiento de la juventud, proselitismo, desinformación en los medios, deformación de la Historia, victimismo, invención de un enemigo único al que atribuir la culpa, corporativismo --los partidos tienen una idea superior que los agrupa, sean de derechas o de izquierdas--, militarismo, expansionismo amenazante a sus vecinos (Valencia, Baleares, el Rosellón y la Cerdaña, la Franja de Ponent) y la inevitable división social excluyente, sin posibilidad opinión alternativa. ¿Veis como todas esas características están en la ideología de los partidos --de todos los partidos-- que impulsan el Procés? El movimiento independentista catalán es una forma de fascismo evidente.

De modo que los españoles que vivimos en Cataluña, que hemos vivido la gestación y formación del fascismo catalán hasta su madurez, sabemos que a tal potencia no puede oponérsele un españolismo postizo, absurdo, inexistente, de gentes que corean el "¡Yo soy español, español, español!" o del "¡Que viiiivaa Españaaaaa!". Cuesta creerlo, porque en España no existe el nacionalismo y, por eso, no existe el fascismo, sino simplemente el brutal expolio, la corrupción y la constante traición a lo que queda de la patria española. Si queremos sobrevivir, los españoles residentes en Cataluña no podemos permitirnos autocares infestados de manifestantes españolitos, supuestamente bien intencionados, que dicen creer en la unidad de España. Porque España dejó de existir, fue acuchillada, en 1978 por los Padres de la Constitución, que se limitaron a comprar tiempo, lo mismo que mantuvieron el cadáver de Franco en hielo durante meses hasta admitir su muerte el 20 de noviembre de 1975. El asesinato de España ha tardado 35 años en evidenciarse a base de abanicar con billetes de banco la peste del muerto.

QUINTO: Españoles de España: los españoles de Cataluña no os necesitamos para manifestar nada. No, así no, como dijo Cocomocho Puigdemont. No nos sirven los españoles manipulados y ciegos a la verdad, no los queremos. Os necesitamos quietos, pasivos, y, eso sí, solidarios. Y conscientes de la realidad. Y esa realidad os la voy a contar ahora, si es que queréis saberla.

La verdad es que, en el problema catalán, existe una connivencia absoluta entre el Estado Español y el futuro Estat Catalá para la consecución de la independencia unilateral de Cataluña. Ninguno de los bandos desea un estado asociado dentro de España. Necesitan una Cataluña realmente independiente y fuera de la Comunidad Europea. Y es así porque es lo que necesitan ambas partes para implementar su verdadero propósito.

Los síntomas de esa verdad incontrovertible son varios, que expondremos para luego aclarar lo que se procura con todo este teatro. Son evidentes:

En primer lugar, la unilateralidad de la postura del independentismo. Su monolitismo procedimental, pactado entre todas las ideologías, derecha pura, republicanismo y anarquía. Es insólito que el Pdecat y la CUP tengan los mismos objetivos prioritarios: independencia; después ya hablaremos de derechos sociales y repartos de renta. ERC se limita a ofrecer los fundamentos republicanos históricos a la empresa común catalana.

En segundo lugar, la acumulación de errores imposibles de atribuir a la incompetencia del Gobierno --nadie se cree que Millo, catalanísimo militante de Unió hasta 2003, incurso en toda la corrupción catalana, mandase cargar por error a Policía y Guardia Civil contra los votantes el 1-O--; y, sobre todo, la pasividad del Gobierno de España, que pudo haber detenido el Procés el día 8 de septiembre interviniendo la Generalitat y llamando a elecciones autonómicas y, en vez de eso, se fumó un puro. Incluso el aparentemente buenista mensaje del Rey contribuye a la causa, rubrica la ruptura, certifica la imposibilidad de ninguna clase de pacto que permita a Cataluña quedarse dentro de España. "Es inadmisible", dijo el Rey. Y se refería a que este enfrentamiento sólo podría zanjarse con la derrota de una de las partes, a que jamás habría acuerdo. El Rey no actuó como árbitro, lo que le hubiera resultado fácil, sino que le dictaron que debía dar la puntilla a España.

En tercer lugar, la propia Constitución de 1978, que, por una parte, prevé su propia reforma, prevé incluso la convocatoria de referendos; pero, por otra, abrocha la unidad de España a cal y canto.

En cuarto lugar, las movidas de la Banca absolutamente falsificadas por la prensa. Caixabank y Sabadell han performado (sí, sí, es incorrecto) las salidas de sus sedes sociales mediante una ley ilegal, aprobada ad-hoc por el ministro Guindos a matacaballo. Una ley que lo mismo permite entrar que salir de Cataluña en cuestión de horas.

Es ridículo creer que CaixaBank no tiene poder suficiente, ella sola, para detener el Procés simplemente chasqueando los dedos. Isidre Fainé representa los intereses no sólo de CaixaBank, sino de un holding de servicios básicos e infraestructuras y de la casi totalidad de la alta burguesía catalana. Su poder sobre la política es absoluto. Una palabra suya hubiera quebrado el proceso inmediatamente. Luego D. Isidre y sus mariachis están en el ajo. La Banca está en el ajo, también la banca española, que puede trasladar cualquiera de sus filiales a Cataluña, si  no las tiene ya, cuando quiera.

¿Y cuál es el ajo?


Una hipótesis de lo que subyace en las altas esferas de los Poderes Fácticos


El ajo es el remedio contra la Ley Europea contra la utilización del sistema financiero para el blanqueo de capitales. Esta Ley fue la causa del Brexit, cosa poco conocida por el paniaguado periodismo español. Andorra, Suiza, Liechtenstein, Panamá cayeron unos tras otro, habiendo de entregar a los estados que los soliciten las listas de clientes y cuentas. EEUU ha hecho lo propio con toda la fuerza de sus ejércitos en su lucha contra el terrorismo, real y ficticio. Han dejado de ser operativos uno tras otro los paraísos fiscales de Man, Caimán, Mónaco, Malta, Luxemburgo, Suiza y Bahamas. Hasta Liechtenstein ha caído.

Bueno, ¿y qué?

Pues que una Cataluña independiente por las bravas se situaría inmediata y automáticamente fuera de Europa, tendría fronteras (el otro día se le escapó a Mas lo del control de fronteras... ¿qué fronteras, si decía que Cataluña permanecería en la UE?). Y, una vez fuera de Europa, Cataluña sería un lugar de acogida a ingentes masas de capitales provenientes de toda clase de negocios ilegales, incluyendo los 3,4 millardos de euros de Pujol y su familia, que, mira tú por dónde, volverían al lugar de donde fueron expoliados. Hablamos de muchos billones en total.

Hoy día, a pesar de la legislación adversa, siguen existiendo paraísos fiscales. Pero el problema no es sólo mantener el dinero a salvo, sino el poder gastarlo o blanquearlo. Cataluña sería un paraíso fiscal en el que esos miles de millardos podrían invertirse en toda clase de negocios productivos.

Si es así, preparaos para ver una gran burbuja de viviendas de alto estánding en Barcelona y la Costa Brava, tal como sucede en la City de Londres, que tiene el estatuto de paraíso fiscal de facto.

De todo esto no sabe nada la CUP, ni la sociedad catalana que ha participado en el golpe creyendo a pies juntillas que seguía simplemente el Plan Maestro para acabar con la "dictadura" y convertirla en democracia de forma pacífica, de Gene Sharp (*). Nada intuyen todos esos padres que se reúnen con frecuencia para seguir a pies juntillas directrices y organizar manifestaciones a las que acudirán con sus hijos pequeños, sus madres y sus esposas a los que cobardemente utilizarán como escudos humanos.

Los actos que conformarían el Golpe del Anarco-Capitalismo

El futuro, con todo el riesgo de pronosticar lo que sigue, es(**):

--Declaración Unilateral de Independencia.

--Paripé de intervención estatal de la Generalitat, seguida por la más rotunda desobediencia popular y política. El paripé no impedirá el intento de toma de alguna infraestructura importante por los comités de defensa de la República (los CDR de la CUP): La Zona Franca del puerto de Barcelona, por ejemplo, donde los disparos serán inevitables, pues la Guardia Civil no puede ceder una frontera española sin resistencia.

--Una pequeña cosecha de muertos proporcionará los héroes necesarios de toda revolución irreversible para un rápido acuerdo con España del programa de erradicación de policía, judicatura y ejército.

--Depuraciones de funcionarios estatales, jueces, secretarios, notarios y funcionarios de Hacienda.

--Desde el principio, la Banca de Cataluña hervirá de transferencias de fondos... a favor. Y sobre todo en efectivo. Incluso de españoles, amanciortegas que traerán a Cataluña sus contenedores de dinero negro. Porque los bancos catalanes, como hasta hace poco los andorranos, no preguntará a nadie de dónde procede la pasta.

Añadiremos que en el País Vasco no va a pasar lo mismo ni por asomo. Allí, una supuestamente escarmentada España impondrá su legislación a sangre y fuego, si falta hace. El último paso sin obstáculos a Europa no se cederá jamás. Ni sucederá en Valencia, cuyo puerto se dimensionará para la exportación de todas las mercancías producidas en España que se fletaban desde Barcelona o Tarragona.

Entonces, ¿hay algo que los españoles puedan hacer por nosotros, aparte de no venir por aquí y esperar pacientemente? Pues sí, un par de cosas o tres.

La primera, impedir que España exagere y sobreactúe a petición vuestra. Va a ceder con total seguridad, porque le conviene a las clases dirigentes española y catalana. Pero si os ve demasiado patrióticos, va a tener que hacer muertos entre nosotros. Y no tiene sentido.

La segunda, cerrar a cal y canto las fronteras españolas y europeas con Cataluña, no comprar aquí ni un alfiler para obligar al Govern de la república catalana a poner el capital procedente del crimen internacional a trabajar en la economía real.

Y la tercera, veniros a vivir aquí cuantos podáis, porque la dictadura fascista catalana habrá que derribarla por el mismo procedimiento pacífico con que ella ha derribado al Estado Español. Aquí sí que habrá motivos para aplicar el manual de Gene Sharp, "Del la dictadura a la democracia".

Como veis, como no me fío de vosotros, no os pido lo mejor, lo que lo resolvería todo de un patriótico gesto. Porque no sois capaces ni de imaginarlo: Forzar al Borbón a dimitir y traer a España la III República Constitucional.

Hasta aquí este artículo que se parece al programa de radio de Orson Welles "La Guerra de los Mundos". Como aquél, induce al pánico, desde luego. La diferencia es que lo de Welles enseguida se aclaró que era falso, mientras que este relato es de verdad. O podría serlo, si nadie lo impide.

ÁCRATAS

(*) Gene Sharp, "De la dictadura a la democracia, Un sistema conceptual para la Liberación sin violencia", pdf

Ver las páginas fundamentales, 69 a 74. Están uno por uno todos los pasos que el Govern, las asociaciones cívicas, la CUP y la sociedad civil han dado en Cataluña.


(**) La traición de Puigdemont al Procés --en la sesión del Parlament del 10 de octubre-- ha mostrado que para todo lo que sigue desde este punto no ha habido huevos. ¿Al dinero negro mundial le basta con la City de Londres? Puede que sí. Al final, todo parecen cohetes de falla valenciana. Qué vergüenza deben de sentir los catalanes que se han implicado en el Procés, engañados por Junts pel Sí. La dignidad de Cataluña se va por la gatera.

Ventajas: al naciente fascismo catalán se le ha asestado un golpe letal del que no se recuperará nunca. El problema que hemos vivido no es el de Cataluña y España, sino entre derechas e izquierdas. Como siempre.

Pero otra alternativa es que la independencia en diferido --que no existe, no es verdad-- prorrogue simplemente el proceso para consolidarlo. Eso no depende ya solamente de Puigdemont, sino de quienes controlan las calles y, sobre todo, los campos de Cataluña. La CUP y sus confluencias, las asociaciones cívicas independentistas y los dos millones y medio de independentistas declarados cuyos nombres, apellidos y direcciones constan en el Ministerio del Interior. Saben que, si se detienen ahora, la represión judicial será inexorable.





Carta al Rey



Señor Rey:

Soy un trabajador catalán, vivo en Hospitalet, a lo mejor sabe usted dónde está. Es en el cinturón rojo del área metropolitana de Barcelona. Aquí vivimos gentes sencillas, mayormente castellano parlantes. Y, otra cosa no, pero sabemos perfectamente lo que sucede realmente en Cataluña. No sólo estos días, sino desde hace muchos años.

Primero debo decirle que, aunque me cae usted bien, no soy monárquico. Antes fui demócrata. Como soy mayor, voté afirmativamente la Constitución del 78, como la mayoría de los españoles, catalanes incluidos. Ahora soy español --por nacimiento en el territorio de España, tierra a la que quiero lo más que se puede querer a sus llanuras y sus riscos-- y me pienso ácrata. No soy anarquista, no: soy ácrata. Porque me gustaría vivir en un régimen político que yo mismo hubiera concertado junto con el resto de mis compatriotas y nunca he podido.

Sobre la Constitución del 78 no se me permitió opinar, sino sólo refrendarla. Quizás merecidamente, porque soy muy inculto. Pero sí sé leer y escuchar. Me hubiera gustado que hubiera habido un período constituyente durante el cual, debidamente informados, los españoles hubiéramos tenido opinión propia sobre el régimen que más nos convenía: si monárquico o republicano. Si partitocrático o democrático. Si capitalista o socialista. Si unitario o autonomista, etcétera. Que se hubieran puesto en negro sobre blanco una serie de propuestas y haber podido elegir entre ellas. Todos los españoles. A doble vuelta, claro.

Pero no sucedió así: la Constitución la redactaron a puerta cerrada 7 personas, hombres cultos, no lo dudo, pero con sus propios intereses que, presiento, no eran los míos. Y, de pronto, me encontré existiendo en un estado que había definido para el territorio en que vivo un régimen parlamentario dual, estatal y autonómico.

Ese dúo enseguida mostró su primera peculiaridad dinámica: legislaba y legislaba. A veces contradictoriamente. Pero, pensé yo, que siempre he sido un inocentón, que eso sería sólo al principio. Porque veníamos todos de un régimen dictatorial que no había hecho nada. Pero resultó que no, que la dual capacidad de promulgar leyes y reglamentos creció y creció hasta tal punto, que aquí, en Cataluña, es tarea difícil estar dentro de la ley. Al menos completamente. Ahora es absolutamente imposible. Pues hay dos duras leyes que penden sobre mi cabeza ahora mismo que no son sólo contradictorias, sino frontalmente incompatibles.

Yo, téngame por tonto si le parece, creo que España preexiste a sus regímenes políticos, que ha tenido muchos. Creo que existe desde que fue una provincia romana y se llamó Hispania. Y fue luego, Visigoda, y ya se llamó España. Y que, tras 800 años de ocupación musulmana, se reconquistó muy duramente y a retazos, siempre con el objetivo de reconstituirse en la unidad territorial que fue desde que tuvo una cultura unificadora.

Los regímenes políticos de que ha gozado España han sido casi siempre injustos con la gente sencilla, pero eso es otro asunto. Eso no es problema para que me reconozca español. Pienso en castellano y me he criado en una cultura que es la española, que presiento que es distinta a la de otros países de Europa, pero casi idéntica a la catalana.

Bueno, pues le diré ahora lo que está pasando en Cataluña. En Cataluña hace muchos años que se está gestando un estado. No una nación, no, eso es un engaño. Se trata de un estado o Estat, que se dice aquí. No se gestó por mi gusto, créame. Sino por gusto del propio Estado Español que gobierna la nación en la que usted reina. El feto de ese Estat ya hablaba catalán en la barriga de su madre, porque en 1977 ya era burgués. Y aquí los burgueses hablaban catalán. Y no me pareció ni bien ni mal que así fuera. No me dio especiales problemas porque en la clase de trabajos asalariados para los que estaba yo capacitado poco importaba la lengua que se hablase.

El recién nacido Estat Català, entre algodones de regionalismo, ha ido creciendo bien rollizo, alimentado por las enormes tetas del Estado Español. Déjeme decirle, su majestad, que del manantial de esas mismas tetas a mí no me llegaba ni me llega casi nada, a pesar de haberme esforzado en chapurrear el catalán, lengua que mis hijos dominan tanto como su nivel de cultura permite. Y me gusta que se les note que son españoles porque hablan el español sin ese acento con que lo hablan algunos catalanes, que parece que lleven siempre un chupa-chups en la boca. Volviendo al tema: de las tetas del Estat catalán no manaba leche más que para los catalanes de pro, a los que aquí cariñosamente denominamos la Banda del Pinyol.

El Estat creció y se hizo un hombrecito cada vez más fuerte. Y acabé por notar, porque soy inculto, pero no ciego, que nunca habría nada lácteo para mí más allá de lo que me currase a base de mucho sudor. Porque el Estat portaba sobre su chepa a mucha gente a la que le gustaba vivir muy bien y robar mucho dinero. Mientras, el Estado, como una buena madre, seguía alimentando a su Estat. Parecía amarlo sin parar en cuentas de sus pecados. Nadie criticaba la cleptomanía y la corrupción del Estat porque éste iba siendo adornado por toda una serie de cualidades imprácticas y etéreas, tales como lo bien que hablaba la lengua propia de Cataluña, con todas su vocales y todas sus consonantes, y el sentimentalismo. El muchachote tenía muchos vicios, sí, pero era un sentimental.

El Estat tenía otra característica a la que no me atrevo a llamar vicio: pasaba de mí y de mi destino completamente. Y sólo me dirigía la palabra cuando convocaba unas elecciones para su mayor gloria y refuerzo. Sólo entonces, el Estat se dirigía a mí en español. Le reconozco, majestad, que, en esos breves lapsos, me sentía apreciado y llegaba a pensar, incluso, que el muchachote no era tan mala persona como parecía.

Hoy aquel muchacho es un hombretón muy fuerte y se alza como un sólido castell de nueve pisos del que unos 4 millones de personas castellanoparlantes, como yo, somos el folre y las manillas. Si no sabe usted lo que son el folre y las manillas de un castell, que se lo cuente un asesor de los muchos que debe de tener y que sepa algo de Cataluña. Si no lo encuentra, al asesor, dígamelo y se lo explico. Somos 4 millones de piedras y arbotantes del castillo humano que, como yo, nunca hemos protestado por lo que, a todas luces, era y es un abuso ominoso. Pero, como se trata de un gigante sentimental, ha sabido conectar con el corazón de muchas gentes honestas que se han movilizado sin comprender que su magnífico sentimiento iba a convertirse inexorable en un revanchismo ancestral contra su madre de enormes y ubérrimas tetas.

Le resumiré mi experiencia: Jamás me ha dado el Estado Español el menor motivo para pensar que fuera a defender ni uno solo de mis derechos en Cataluña. De hecho, esa ilusión se me pasó hace treinta años. Al contrario, siempre ha vendido mi pellejo al Estat Catalá por unos cuantos votos para investir al presidente de turno del Gobierno de España.

Jamás, hasta la otra noche en que usted, con una energía inesperada, se dirigió a mí personalmente. De verdad creo que me habló personalmente, que no hablaba usted para los políticos. Y me aseguró que no estaba yo solo, que comprendía mi problema y que no iba a abandonarme. Y enseguida me pareció usted una buena persona; y su discurso, bienintencionado. Y me pude ir a dormir casi tranquilo, porque estos días he vivido angustiado al oír a los cachorros del Estat mencionar asuntos como ése de ser "prou catalá" --suficientemente catalán-- para ser merecedor del mínimo respeto. Intranquilo porque no sé si puedo ser más catalán de lo que soy, me parece una tarea para la que no estoy cualificado.Y porque sé que la única manera de ser "prou catalá" es fingirme independentista.

No he cambiado de opinión respecto a usted como persona, majestad. Pero,

-- tras el mensaje institucional del president Puigdemont, que primero lo vilipendió a usted y luego se dignó dirigirme a mí unas palabras en castellano que yo sabía que eran falsas (no, no se dirigía a los españoles de fuera de Cataluña, sino a nosotros, los de dentro, como cuando hay elecciones);

-- y tras la inacción y los errores, imposible de creer casuales, imposible, de Rajoy y su Gobierno, me ha recordado usted mucho a mí mismo cuando estaba ilusionado con la democracia en 1978.

Creo que su majestad ignora algo crucial: que el Gobierno del Estado sobre el que usted reina está en connivencia permanente con el Govern Catalán. Todos los gobiernos han sido cómplices necesarios de los excesos estatalistas de Cataluña. Y esa connivencia es para mí clara en estos momentos también, en estas trágicas circunstancias. No tengo datos concretos que ofrecerle para demostrárselo. Los tiene seguro el CNI (pero usted no controla al CNI, la jefa de los espías es otra traidora a la causa que usted quiere impulsar). Sólo presiento, noto en los huesos de mis humillados lomos de catalán por albur, por imposición constitucional, que el Gobierno de España le va a vender a usted lo mismo que me ha vendido a mí durante 40 años. Sinceramente: Tenga usted cuidado. Rajoy y todo su partido son lo peor, lo más criminal de la casta política española. El PP y el propio Rajoy guardan muchas corrupciones en sus cajas de seguridad y muchos muertos en sus sótanos. Y también los guarda Pujol, el mayor ladrón de l'Estat, junto con cientos de carpetas de revelador contenido sobre muchos aún desconocidos crímenes del PP. Es Pujol, el putrefacto chantajista, el que es garante de la apuesta secesionista catalana actual.

Deseando que no sea su majestad uno más de esos muertos del armario del Estado, me despido no sin agradecer su interés por mi destino. Permítame la licencia: muchas gracias, compañero.

Guárdese su majestad y considero de bien nacido advertirle que tenga preparada una avioneta por si le fuera a resultar sorprendentemente necesaria a usted y a su familia en un momento dado. Haga como yo, Señor, que tengo siempre a punto mi Seat Toledo por si he que salir pitando de aquí en cualquier momento.

LUIS "EL ÁCRATA"
HOSPITALENSE,
EX-OBRERO DE LA CONSTRUCCIÓN




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