Todo está atado y bien atado

El Glorioso Movimiento Nacional, Siglo XXI

(De relectura imprescindible antes de plantearse ir a las urnas el 20D)



Como jamón de bellota entre las hogazas de pan seco que son y van a seguir siendo mis diatribas contra el Partido Popular, traigo éste articulazo de MESS ahora. Parece anticuado. No contempla cuestiones como los nuevos partidos surgidos de la genocida mayoría absoluta obtenida por el PP de 2011. No sabe del "proceso" independentista catalán iniciado por el sacamantecas de Artur Mas, que tantas risas nos está procurando a los fans del club de la comedia que es España.

Sin embargo, explica las causas de todo lo que nos ha venido sucediendo en esta España postfranquista, con su putocracia al servicio de la usura, el militarismo norteamericano y el nuevo orden sionista internacional. Y vaticina lo que nos va a seguir sucediendo, desgraciadamente, como nos nos saquemos la polla del culo todos.

Es uno de los artículos con más comentarios de la historia de acratas.net. Lo reedito ahora, a pique de sumergirnos en la campaña electoral de las generales de este diciembre de 2015, porque promete ser más tóxica que un bocadillo de polonio. ¡Ah las urnas, esas putas pervertidas, con sus rajas siempre abiertas a la impostura, al semen de papel del hombre-gominola, urnas que luego paren engendros como lo han sido la totalidad de los gobiernos de España, esos que nos han hecho comulgar con ruedas de molino desde 1976!

MHDP

El Gobierno sacará adelante en el Congreso, a matacaballo, con el rodillo de PP y PSOE en consenso, una reforma de la Constitución Española a petición de "los mercados". La sorprendente noticia de tal flagrante llamada al orden pre-constitucional evidencia una vez más, por desgracia, la exactitud de los juicios de Ácratas sobre la ficción democrática de la política española. En noviembre de 2008 decíamos:

“La génesis de los partidos políticos recientes en España es sospechosa de contubernio mafioso, de ocultación interesada y de estafa de lesa humanidad. Para crear los necesarios nuevos partidos democráticos virtuales, hubo que reciclar a la clase adherida a los Presupuestos del Estado franquista y, como evidenciaremos, fue de un rocambolesco modo: En primer lugar, se obvió al único partido político existente entonces, el PCE, financiado por la Unión Soviética y perseguido por Franco durante 40 años, cuyos miembros tenían órdenes de infiltrarse en todos los estamentos del Estado, especialmente en el Sindicato Vertical, lo que se exteriorizó en las activísimas Comisiones Obreras, que acabaron por acogerse a la protección de la Iglesia para evitar el exterminio.

La España franquista había dividido el poder entre capitalistas (banqueros y grandes familias), Iglesia (opusdeístas) y falangistas: Dinero, Dios y Patria. El capital, ante la muerte inminente del tirano que tan rentable les había resultado, programó el cambio político para que todo siguiera igual, al menos respecto a sus intereses económicos.

La UCD —centro democrático, ¡olé qué huevos!— fue creada por un ex Ministro Secretario General del Movimiento, Adolfo Suárez. Es decir: un falangista. Y junto a él militaron churras y merinas: digo, falangistas y opusdeístas. Pero eso era, en primer lugar, un gatuperio, porque se odiaban a muerte; y, en segundo lugar, algo manifiestamente insuficiente ante la opinión pública, porque evidenciaba la continuidad del Partido Único.

Como estrategia paralela, horneada en una serie de reuniones secretas, se decidió, pues, la creación de dos partidos más: AP y PSOE. El primero, formado por la derechona eclesiástica iracunda; y el segundo, por la ex-Falange. Lo primero era sencillo, y lo llevó a cabo Manuel Fraga Iribarne, ex-Ministro de Franco. Lo segundo requería de una sofisticada jugada política, para lo que se tuvo en cuenta a un grupo de jóvenes sevillanos que encabezaba un ex-falangista llamado Felipe González, becario de la Falange hasta el final de la carrera; becado para estudiar en Lovaina por el Cardenal de Sevilla; y abogado laboralista en ejercicio. Se protegió al incipiente partido, sustituto del histórico PSOE, y se dio órdenes a la Policía para que no se les molestase bajo ningún concepto.

La reconversión del agónico PSOE en el exilio resultó difícil, porque los históricos, aunque viejitos, vieron el fraude. En Suresnes, en octubre de 1974, se finiquitó el marxismo, cosa imprescindible para homologar el invento, y se consolidó el liderazgo del mayor funambulista político de la Historia de España. La CIA estuvo detrás y el dinero, a maletas llenas, vino de Alemania, de parte de un vendido a EEUU, que lideró el socialismo alemán hasta 1974, que se llamaba Willy Brandt, y cuya política de apoyo continuó bajo el mandato del siguiente canciller alemán, Helmut Schmidt.

Cuando en España se unieron la Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia (Democracia Cristiana y PSOE), ya estaban infiltradas por el PSOE falangista, listo para dar el golpe de mano y arrebatar el liderazgo al "eurocomunista" PCE y a los demócratas de verdad, que eran poquísimos, pero intelectualmente inquebrantables. Alguno sigue vivo(1), y podrá desmentir mis asertos si no digo la verdad. No penséis que tiene nada extraño el asunto... La Falange, seguidora del nazismo alemán y del fascismo italiano, era un movimiento socialista nacionalista que, lo mismo que su peor enemigo, el socialismo internacionalista, eran la reacción al capitalismo europeo y a la democracia burguesa. Nunca anduvieron ideológicamente lejos falangistas y socialistas...

Aunque la CIA seguía insistiendo en la ilegalización permanente del PCE, como en Alemania, ello no era posible en España, porque el PC constituía la única legitimidad “democrática” real de los últimos 40 años de tiranía. La Iglesia, finalmente, avaló ambos extremos del arco partitocrático. “El PCE no será problema, razonó, porque los comunistas no han sido jamás demócratas, y se avendrán al contubernio partitocrático por la cuenta que les trae”. Y así fue: Carrillo, bajo las órdenes de la Internacional, aterrizó en España dispuesto a cualquier pacto.

Una vez conocido el origen falangista del PSOE, nada extraño tiene, pues, que su principal órgano del comunicación —y también el de la progresía socialista—, El País, fuera fundado y dirigido por el hoy académico de la Lengua, Juan Luis Cebrián, a la sazón, en 1974, jefe de los servicios informativos de RTVE con Arias Navarro. Es decir: falangista hasta la médula, hijo de falangista (Vicente Cebrián alto cargo de la Prensa del Movimiento y director del diario Arriba).

Con todo el acuerdo cerrado, España acudió a las urnas —que ya eran partitocráticas de nacimiento—, en 1977. Esas primeras Cortes se autoinvistieron como constituyentes y parieron la peor Constitución posible: aprovechando la existencia de ETA (sólo de eso), atribuyendo a Euskadi un nacionalismo sociológico inexistente entonces, ampliaron el problema a Cataluña, donde no existía más que en gente como el banquero Pujol —el imputado como desfalcador de Banca Catalana— y, ¡oh sorpresa!, lo exportaron también al resto de las regiones españolas, en lo que fue un escándalo insostenible para todos los españoles con más de tres neuronas conectadas entre sí.

Naturalmente, los extremistas no se vieron compelidos a la paz mientras se paría el contubernio, y no sólo ETA siguió matando, sino que la reacción nazi inició una razzia de asesinatos cuyo culmen fue la matanza de abogados comunistas de Atocha, en enero de 1977. Y también es consecuente el hecho de que, cuando los generales Armada y Milans del Bosch —ambos monárquicos, el primero, preceptor del Rey— dieron el Golpe de estado de 1981, lo hicieron no sólo de acuerdo con el Rey, sino también con el PSOE, que consintió en colaborar con varios ministros en el Gobierno de Concentración golpista, bajo el manto institucional de la Corona. De lo que se trataba, en realidad, era de volver al Movimiento Nacional-Sindicalista de siempre: al orden preconstitucional. Y, como colofón, se entenderá que la primera medida, a los pocos días de llegar al Gobierno el PSOE, de los ex-becados Mariano Rubio y Miguel Boyer, fuera arremeter contra Rumasa, nacionalizándola, cobrando una cuenta pendiente con el díscolo opusdeísta José María Ruíz Mateos. Lucha entre facciones franquistas, en definitiva.

En resumen: la partitocracia española fue —y es aún— una refundación del Glorioso Movimiento Nacional, una división en dos para convertir la tiranía de Franco en una dictablanda alternante entre derecha teológica y derecha nacional-sindicalista. Supongo que ahora el lector entenderá el porqué de la promulgación de la Ley de Amnistía de 1977, que exoneraba a todos los fascistas de sus crímenes. ¿Quién puede creerse, ahora, que la ley de la Memoria Histórica sea algo más que un entretenimiento para el público, si la preconiza un personaje como Zapatero, que consiguió su plaza como profesor de derecho constitucional ¡gracias a que su abuelo era el Decano del Colegio de Abogados de León, amigo íntimo de Francisco Franco y puntal del Régimen en su provincia!?

¿Entiende ahora el lector el porqué de la omertá, del silencio de los medios ante cualquier atisbo de revelación de la verdad? España tiene pendiente aún la ingente tarea de la fundación de la Democracia, que no ha conocido jamás en toda su Historia. Y habrá que hacerlo desde cero y con sangre, sudor y lágrimas. Porque lo que tenemos enfrente sigue siendo el franquismo sociológico, liderado por los cachorros de los asesinos y los dictadores de entonces.”

Y aquí está la evidencia, en este septiembre de 2011: más allá de ficciones sobre irreconciliables posturas de izquierda-derecha, de progresismo versus neoliberalismo, un par de semanas antes de la disolución de las Cortes Generales por ZP, sin duda el peor Presidente del Gobierno que haya tenido jamás la putocracia española, los dos partidos, PP y PSOE, votan en total y feliz acuerdo una reforma constitucional a petición de los acreedores de España, de la banca francesa y alemana, representados por los fantoches Merkel y Sarkozy. España está intervenida por sus acreedores desde marzo de 2010. Pero esta medida de reforma constitucional es el colmo: a partir de ahora, los Presupuestos Generales del Estado Español deberán ser aprobados por la Presidencia del Consejo Europeo antes de ser aplicados en nuestro territorio nacional. Esa pérdida de soberanía es la condición impuesta por los acreedores de nuestros manirrotos políticos —esos que nos desgobiernan desde el Estado, desde cada una de las 17 comunidades autónomas y desde los 8.116 municipìos españoles, sus miles de mancomunidades y sus 51 diputaciones provinciales— para seguir dándoles crédito con que financiar sus despropósitos. En noviembre de 2007 explicábamos así esta refundación del Glorioso Movimiento Nacional:

“Las democracias pueden ser inorgánicas u orgánicas. En las inorgánicas cada ciudadano interviene en las decisiones públicas a través de su Diputado; en las orgánicas el ciudadano se integra en una corporación y elige al delegado que en una cámara va a defender sus intereses concretos.

En la democracia partitocrática española, degeneración del régimen franquista, las trazas de democracia orgánica se traslucen en las prácticas políticas al margen de la Constitución. La actual Monarquía de Partidos finge ser una democracia inorgánica; pero somete: los derechos individuales, al dictado de las altas finanzas, las corporaciones económicas y, cada vez menos, los sindicatos; y los derechos políticos, a los intereses de los partidos y de quienes los financian.”

Pero hay otro evidente síntoma que nos avisa de que hemos vuelto a los peores tiempos del franquismo: los dos sindicatos mayoritarios han vuelto a unirse permanentemente –observad que Toxo y Méndez siempre salen juntos en la televisión, con los logos de sus dos sindicatos en el mismo color a sus espaldas, evidenciando su procedencia del sindicato único vertical. Como aquél, son estatales. Como aquél, se muestran impotentes ante el franquismo, representado por el Movimiento Nacional, que monopoliza el Estado que los financia.

El franquismo jamás se fue. Ya lo advertimos a nuestros lectores en noviembre de 2007:

“Los partidos españoles son hijos del franquismo y herederos de su “democracia orgánica”, jerárquica y disciplinada —del mismo modo, los sindicatos heredaron la verticalidad del Nacionalsindicalismo—. Los partidos practican esa seudo-democracia orgánica en su vida interna, y la proyectan en sus relaciones con los demás partidos para el reparto del poder. Por tanto, los partidos ni siquiera acatan la Constitución que les exige ser internamente democráticos.

A la ciudadanía nos está vedada la participación incluso en ese remedo de democracia, y nuestros derechos políticos se reducen a acudir a las urnas como romeros cada cuatro años. Así es como se asignan los cupos de reparto en el Parlamento, donde los diputados tampoco acatan la Constitución cuando obedecen el mandato imperativo de los líderes de sus partidos.

Orgánicamente, el Parlamento elige al Presidente del Gobierno quien, desde ese momento, detenta un mando verticalista sobre los poderes Ejecutivo y Legislativo. Elegido el Poder Judicial desde el Parlamento, la seudo-democracia "orgánica" se remacha y el Presidente ordena y manda omnímoda e impunemente. Como el antiguo dictador.

Y el pueblo español, en eterna prolongación del franquismo, sigue gracias a este artefacto sin protagonizar su propia Historia.”
"¡Qué gusto da vivir en la Feliz Gobernación!,
ser ortodoxo y estar aquí sentado,
con las Autoridades compartiendo el Banquete,
bien protegido de buenos soldados.
Rabie y sufra el Preceptivo Adversario,
pierda el envidioso toda ilusión,
nadie tenga esperanzas;
jamás habrá cambio, jamás, jamás."(2)

MESS


(1) Antonio García-Trevijano Forte, por ejemplo. Pero no nos desmiente, sino al contrario.

(2) Miguel Espinosa, el más grande escritor español del siglo XX. De su Escuela de Mandarines.





Estacazo al corazón

PP, la soberbia como seña de identidad





El PP está muerto. Pero, como al Conde Drácula, hay que rematarlo con una estaca de madera en el corazón para estar seguros, y que nuestros hijos no tengan que rellenarse sus partes de dientes de ajo para salir a la calle. Pongámonos todos a ello, no vaya a revivir y nos joda cuatro años más, que todo es posible en este país de hijos de puta, cagones, miedosos y rastreros come pollas.

Noticias de Génova, "13 rue del Percebe", nos filtran que el PP asume el desastre en las elecciones generales del 20 de diciembre, con una bajada mínima de 60 diputados. Aunque se temen resultados aún peores, que es lo que esperamos casi todos los españoles de bien. No así los fundamentalistas católicos --los curas, las monjas y los numerarios del Opus votan--, no una buena parte de los funcionarios que viven como dios relativamente; no muchos jubilados, que sobreviven con sus pensiones mientras se ríen de los autónomos que sufren infartos; no los rentistas que recortan cupones de sus bonos y acciones y quieren seguir haciéndolo, no importa a costa de qué: de que este engendro que se denomina España sobreviva o fallezca, que le den por culo, que 'lo que somos es europeos'. El votante ideal del PP es, por lo tanto, un funcionario de misa semanal, jubilado, con piso propio pagado y unos 150.000 euros en acciones --no en preferentes y otras estafas de bancos y arriagas. El votante del PP es un miembro de la derecha sociológica que votaría a Francisco Franco si se presentara a las elecciones del 20D, aunque preferiría que el general tomara el poder otra vez a tiro limpio, y se hiciera cargo de garzones e iglesiones al viejo estilo del paredón desportillado.

El PP tiene hoy una comodísima mayoría absoluta de 186 diputados (PP en estado puro + coaliciones peperas) que le ha permitido hacer y deshacer a su antojo en este país, que ya, más que un país, es una explotación ganadera lanar. Y lo que han perpetrado ha sido la destrucción de los fundamentos de la sociedad, el enfrentamiento de clases, despeñando el índice de Gini (que mide la desigualdad, ignorantes) a las alturas del de EEUU. Y claro, ha regurgitado el embrión de nuevos partidos de corte pseudo-revolucionario con tinte marxistoide/monárquico. Por eso, el Poder Económico --banca, nobleza, alta burguesía, milicia y clero-- está apoyando descaradamente una alternativa de centro (no populista; o sea, de derechas, hablemos claro) como es Ciutadans/Ciudadanos/Citizens/Citoyens, que experimenta el crecimiento más asombroso visto jamás en un partido que nació como autonómico, oposición al fachismo nacionalista imperante en Cataluña, creación de un cómico llamado Albert Boadella. Poca broma, que dicen los catalanes cuando quieren significar que te tomes algo en serio.

El primer problema que se plantea el PP ahora mismo no es otro que confeccionar las listas electorales tan ademocráticamente como pueda, agradeciendo favores y tapando bocas de chivato, que si todos los aspirantes a un barcenazo hablasen de golpe, iban a faltar micrófonos en España. La realidad: A partir del diputado 100, el sillón no es seguro. Sobre todo en ciudades populosas, donde el dúo dinámico Ciudadanos/Podemos va a hacer leña tanto del PP como del PSOE y la va a echar a arder como a falla valenciana.

En España la ley electoral es la que es. Mala con cojones. Todo dios sabe que soy republicano desde el hocico hasta la punta del rabo, pasando por la del capullo, morado para más señas. Así que mi crítica será considerada y muy moderada esta vez, para que no se me note:

-malo es que tengamos un jefe del estado menos electo que un cáncer de colon y tan poco decorativo que un poste de teléfonos en un belén, un mangas más tonto que su padre, que ya es decir, con una consorte plebeya de dudosísima reputación --abortos, amantes...--;

-malo es que al presidente del gobierno lo elijan, en un remedo de segunda vuelta electoral, no los electores que hacen de cuerpo, sino los representantes de ese cuerpo salidos de unas listas confeccionadas como premios a la servidumbre, menos democráticamente que la ropa de Zara de Pakistán;

-malo es todo eso, pero lo malo de verdad es que el voto en las ciudades valga mucho menos que en el campo (un diputado cuesta en Soria 48.000 votos y en Madrid, 188.000), saltándose la regla democrática básica de un ojete, un voto.

Si, por lo menos, la investidura del presidente del gobierno se votase con la fuerza en las urnas de cada partido... pero no, eso no le gusta al Poder porque tiene demasiada lógica, no vayamos a acostumbrarnos los españoles a la lógica y montemos un asalto a la Bastilla, que se cae de la mata de puro lógico. Y así lo veríamos todos si tuviéramos unas cuantas neuronas conectadas entre sí y éstas, a su vez, a las pelotas.

Con estos mimbres, la innovación política, que nace forzosamente en las ciudades, es más lenta que las balas de Mátrix.

El PP es un partido acabado desde todos los puntos de vista desde los que pueda analizárselo en un mundo remotamente democrático. Señalo someramente, a continuación, sus deficiencias más evidentes, las que a nadie se le escapan, que son:

-su completo desconocimiento de la ciencia económica,

-su corrupción, paradigma de todas las corrupciones,

-su insensibilidad social,

-su ineficacia,

-su injusticia redistributiva (tax rulings secretas)

-su servidumbre a la usura internacional,

-su uso de las puertas giratorias,

-su desprecio por la población española,

-su desmigamiento del estado del bienestar,

-su represión social (Ley Mordaza),

-su militarismo atlantista digno de la Bombardera de Trípoli (la malaputa de la Chacón),

-su utilización de los poderes del estado, de los jueces, como si fueran peones de su cortijo, y

-su ostentosa sumisión a lo peor de la Iglesia, que es el nefasto y criminal Opus Dei.

Todas estas penosísimas deficiencias se destilan en una sola: los cargazos del PP adolecen de una soberbia en grado superlativo, consecuencia de enseñanzas en colegios marianistas, jesuitas y del Opus, soberbia que exudan cada vez que se sueltan un poco o se ponen nerviosos.

Acratas.net me ha encargado --a cambio de una contraprestación económica de cero euros, que es diez veces más de lo que me ha venido pagando hasta ahora-- algunos artículos en los que desmenuce estos aspectos antes del 20D. Lo hago muy gustoso, a pesar de las arcadas que me produce, que combato con whisky de Tennessee y cerveza doble malta. Pero mira, si puedo conseguir que el PP tenga un diputado menos el 20D, me daré por satisfecho, siempre y cuando ese puto diputado no se vaya al PSOE. ¡Qué digo!, tiro de la manta aun a riesgo de constiparme: me vale con que uno de ellos sea manco. Con eso y con que la Mariana se vaya a su puta casa y pase a la Historia como el peor presidente que ha habido en España, quitándole el título al mismísimo Zapatero.

Y, coño, sin querer, he dicho la única cosa presentable, si no decente, que tiene Mariano Rajoy Brey: que es maricón de culo, que lo han sacado del armario varias veces ya (la mala bestia del Losantos lo llama abiertamente Maricomplejines y Alfonso Guerra, lo calificó de “mariposón”, sabiendo bien lo que se decía). Mariano es un pusilánime y un acomplejado, verdadera causa por la que Josemari Aznar lo designó sucesor, para manejarlo como a una marioneta. Maricón, sí. Increíble coincidencia en un tío que se llama Mari-Ano, ya lo sé. Sin embargo, vaya a su favor, se negó a firmar una iniciativa en el Congreso contra el matrimonio gay. Y no hay más que ver la cara de mal follada que tiene su mujer, a la que siempre se ha fertilizado artificialmente en la clínica Dexeus de Barcelona, para que esté todo más claro que una mañana de agosto en las Azores. Pero bueno, dejemos de lado el agujero del culo de Mariano, que el resto del PP echa mucha más peste, más peste que una caja de sardinas tirada en un contenedor tres semanas. Me quedo corto: las gaviotas peperas llevan pudriéndose mucho más que las sardinas, desde los tiempos de Manolo Fraga Iribarne. Don Manuel fue el mentor de Mariano, por cierto, y lo obligó a casarse para acallar ciertos bien cimentados rumores.

En fin, se acabó hablar bien del PP, así que, en vez de mencionar que la Cospedal aún tiene un polvo culero, diré que durante su presidencia en Castilla La Mancha hubo más manchas que en los calzoncillos de un seminarista.

Pero tiempo habrá para sacarlas a orearse al sol.

MHdP

Siguiente capítulo: "La corrupción".




La chispa de la vida









Apenas el año pasado, en 2014, la Teoría de la Relatividad fue despedazada, tras 110 años de impostura. Hasta ahora, miles de científicos han confiado en ella a ciegas. Otros miles la han enseñado en las aulas universitarias como los teólogos enseñan el Misterio de la Santísima Trinidad. Aún hace pocos meses hube de soportar la indignación de algunos amigos durante una cena, por plantear abiertamente el sencillo camino hacia la falsación experimental de la teoría.

¿Cómo es posible que se haya gastado tanto dinero en una dirección que se mostraba incompatible con la Ciencia con mayúsculas, con la Teoría Cuántica, con los últimos descubrimientos en Cosmología o con el sentido común? Porque alguna explicación ha de tener el asunto.

Aún ahora habrá quien embista contra este articulito y me tilde de ignorante. Pero ya no será un científico, sino algún aficionado a esos libritos de divulgación científica en los que la única fórmula que figura es la tristemente famosa E=mc².

A día de hoy, la Relatividad es una forma de fe religiosa. No está permitido dudar siquiera de ella, lo mismo que no está permitido dudar de otros cuentos. Ha habido cientos de científicos que se han opuesto razonablemente a la Relatividad y han perdido el prestigio y, a veces, la carrera. Han pasado a ser frikis, cuando lo único que trataban de hacer era no perder de vista el método científico, que existe desde mucho antes que Einstein decidiera obviarlo.

La propìa historia de Einstein no es precisamente edificante. Un mal estudiante que fue rechazado en la Politécnica de Zurich. Así que se puso a trabajar como auxiliar en una casa de patentes hasta bastante después de publicar su plagiado trabajo sobre el espacio-tiempo en Annalen der Physik. Nadie le hizo caso. Diversos científicos habían publicado la Teoría antes que él. Ni siquiera la fórmula E=mc² es suya, sino de un científico italiano. Pero no me parece lo mejor cargar contra Einstein, a quien la mayoría de sus pares consideraba un idiota.

Einstein algo débil mental –justo lo opuesto en lo que lo transformó la propaganda–, no sabía Matemáticas e ignoraba el Método Científico, que consiste en observar, describir matemáticamente lo observado y contrastarlo experimentalmente. Hay cientos de teorías que se falsan así y los científicos se ponen a otra cosa. Pero, en un momento determinado, el poder se interesó por su Teoría. Por algún motivo. Luego lo razonaremos, tenemos tiempo.

De golpe, Einstein consiguió el éxito y se convirtió en una estrella. Logró la residencia en EEUU como profesor de Princeton y se puso de moda. Muy pocos científicos entendían su Teoría. No porque fueran tontos, como quieren hacernos creer, sino porque la teoría era matemática y físicamente incoherente. De su documento de 1905 se deduce por meras sustituciones aritméticas que 1=0, por ejemplo.

Muy pronto, Fizeau demostró que la luz no es invariante. Mediciones científicas demostraron que el experimento de Michelson y Morley había sido mal interpretado, Pero hasta que no hemos dispuesto de satélites en órbita, no hemos podido desechar la teoría falsa más longeva de la Historia de la ciencia moderna.

La Teoría de la Relatividad se basa en dos postulados o axiomas que se dan por ciertos:

1. Que la velocidad de la luz en el vacío, en ausencia de materia, es un invariante para cualquier observador inercial.

2. Que c es la velocidad máxima universal. Nada puede ir más deprisa.

La teoría estructurada sobre esos dos postulados obliga, a cambio, a que el espacio-tiempo se deforme, que los relojes vayan más despacio y que las longitudes se acorten. Las paradojas o inconsistencias lógicas abundan, lo que es imposible en Ciencia. Todo ello debiera bastar para demostrar que la teoría es falsa. Pero no ha sido así. Como dijo Platón, “libres son aquellos que no temen llegar hasta el fin de sus pensamientos y deducciones“. Pero eso, que es válido para filosofar, no lo es en ciencia. La ciencia obedece a un método riguroso. Sin embargo, ninguna teoría ha sido defendida con más denuedo, ante las pruebas de su falsedad, que la Relatividad de Einstein, muchas veces evidenciando que los defensores no entendían la propia teoría. Las religiones tienen eso, poca lógica en la Tierra y mucha en el Cielo.

Pero este cuento se acabó:

Decenas de miles de mediciones de la velocidad de la luz en línea recta entre satélites, sin reflexiones especulares, han demostrado inequívocamente que la luz y la velocidad de la fuente emisora se suman o se restan, obedientes a la aritmética newtoniana. Lo que ya era sabido por los ingenieros de tales aparatos, que hacían caso omiso de la Relatividad para ajustar relojes y longitudes. La velocidad de la luz, pues, no es invariante. Diré, de paso, que la luz tiene masa, aunque despreciable. Por otra parte, más de 4.000 medidas de velocidad de neutrinos emitidos por el CERN demuestran que existen paírtculas mucho más rápidas que la luz. Pero los sicarios de la balbuceante, confusa y mendaz Teoría de la Relatividad tienen respuesta para todo: "Si una partícula va más rápido que la luz, o el experimento está mal hecho o, como sigue sometida a los Mandamientos de la Relatividad, lo que le pasa es que viaja hacia atrás en el tiempo". Y se quedan tan tranquilos, cobrando cada mes su paguita de funcionarios. Y abiertamente se especula con que las ondas gravitatorias podrían viajar 200 billones de veces más rápido que la luz. Luego la velocidad de la luz no es ningún máximo. Algunos científicos han comenzado a desarrollar “teorías compatibles con la Relatividad” que hablan descaradamente de velocidades superlumínicas y que son compatibles más bien con la Física de Newton adaptada a la tecnología moderna –lo que solo es una manera de decir la verdad sin perder las subvenciones, que dependen de que la fórmula E=mc² siga siendo válida.

Pero disponemos de satélites desde hace más de cincuenta años. Y aunque las mediciones de la velocidad de la luz en un línea recta es reciente, el efecto Sagnac se utiliza desde hace mucho para detectar el movimiento relativo. ¿Cómo no se ha derrumbado la Relatividad durante todo este tiempo? ¿A qué mantenerla, a riesgo de que la Ciencia no avance por el camino correcto?

Pues todo tiene su explicación...

El éxito de Einstein sobrevino precisamente gracias a la fórmula E=mc², que robó al italiano Olinto De Pretto, sin citarlo siquiera, aunque este la publicara años antes. Lo mismo hizo con Poincaré, Lorentz y Maxwell, pues las publicaciones de Einstein no reconocían nada a nadie, como si todo fuera creación suya desde la misma nada. Ni a Robert Brown, cuyo descubrimiento del movimiento Browniano plagió también. Ni siquiera acreditó al húngaro von Lenard, por cuyas observaciones del efecto fotoeléctrico le concedieron el Premio Nobel... a Einstein. Lo que demuestra, una vez más, que no era un científico serio, sino una especie de gurú al frente de una confesión religiosa.

La fórmula E=mc², mal interpretada por Einstein –que no dejó de reconocer sus reticencias al respecto, no fuera a ser una parida total– , y peor por los militares, no significa que la masa contenga una energía que entrega según esa proporción, sino que cuantifica la energía necesaria para lograr que un móvil de masa m adquiera la velocidad de la luz en el vacío. De hecho, en las reacciones nucleares, sólo una pequeña fracción de la masa se convierte en energía, como sucede en los reactores nucleares y hasta en el propio Sol, gracias a lo cual la fusión de todas su masa no lo hace estallar, sino que tras formar helio, prosigue imparable hasta los metales pesados. No toda la masa se puede convertir en energía, eso sería un milagro, es decir, un imposible. Pero los militares lo que vieron fue la posibilidad de conseguir un arma capaz de destruir a cualquier enemigo, sus ciudades, sus ejércitos, con unas cuantas bombas atómicas. La idea era demasiado atractiva para no apoyarla. El propio Einstein fue el mayor impulsor de la creación de la bomba, aunque no participó en el Proyecto Manhattan por razón de su relación carnal con una joven conocida por el FBI como espía de la URSS.

Durante la Segunda Guerra Mundial, nadie se esforzó más que Alemania en conseguir la bomba. Pero abandonaron el proyecto. Si los mejores científicos del mundo abandonaron, tuvo que ser por algo. Los mismos científicos que fueron capaces lograr misiles intercontinentales autodirigidos antes de la era de la electrónica, o hacer gasolina sin petróleo, mientras EEUU seguía bombardeando ciudades con miles de toneladas de explosivos incendiarios y ensuciando el estado de Texas de negro... si Alemania no lo logró, digo, es que la bomba era un camino sin salida. La fórmula, correctamente interpretada con unas mínimas nociones de cómo se supone que es el átomo, lo pequeños que son los núcleos para que les acierten los neutrones ciegos, sin carga que los dirija, antes de escapar por la superficie del material fisionable, bastaron para dedicar los recursos del Reich a otras armas menos quiméricas.

Pero EEUU, guiado por el Sionismo, verdadero cerebro y financiador de la guerra, maestro en el arte de la manipulación mediática y del engaño, hizo lo que debía hacer: propaganda. Y tomó a una docena de exiliados alemanes e italianos por razones religiosas y los hizo famosos como “dream team” del Proyecto Manhattan. Fue una jugada maestra de los medios sionistas. EEUU invirtió mucho dinero en el proyecto porque ya se sabe que los americanos son gente crédula. Al final de la guerra, sin haber conseguido hacer estallar espontáneamente una “masa crítica” de material fisible, no porque no lo intentaran, sino porque es imposible en razón de la falsedad de la fórmula empleada; y con los comunistas a punto de atacar Japón –Nigata está separada de Vladivostok por un brazo de mar de 820 kilómetros de ancho–, decidieron gastar algunos millones más en propaganda. Dos ciudades de papel fueron volatilizadas bien lejos de los soviéticos, al sur, con cientos de bombas incendiarias. Hiroshima y Nagasaki no fueron arrasadas por Little Boy y Fat Man, porque quedaron en pie los edificios de hormigón cerca de los epicentros y las radiaciones brillaron por su ausencia. Las fotos de Tokio, devastada por las bombas incendiarias, son idénticas a las de Hiroshima o Nagasaki.

Pero ¡espera!: ahí tenemos una razón de peso para que una farsa como la Teoría de la Relatividad se mantenga, aplastando la Ciencia y lo que sea. ¿Y si la bomba no existiera? ¿Y si E=mc² fuera simplemente un eslogan, como ese de la chispa de la vida? ¿Y si el Club Atómico fuera el Club de la Comedia?

En fin, como alarde tecnológico diré que la bomba de masa subcrítica esférica es una aberración física. Pretender que por compresión centrípeta, la masa se convierta en crítica y estalle es absolutamente imposible. ¿Y nadie ha pensado que la tal masa subcrítica se calentaría en su contenedor dentro de su silo, como lo hace el combustible nuclear, hasta el punto de fundir la bomba? Lo diré más claro: es muy improbable que las B61 contengan dos paquetes de 30 kilos de uranio enriquecido sin calentarse hasta fundirse.

En fin, que la bomba atómica no exista no puedo asegurarlo, porque las pruebas atómicas no han estado sometidas a experimentación con observadores científicos libres de censura militar. Pero lo que sí aseguro es que la Teoría de la Relatividad es absolutamente falsa, desde sus postulados axiomáticos hasta sus últimas consecuencias. ¡Doy las gracias a los físicos experimentales honestos y a los ingenieros por su labor!

Por cierto, el el 25 de noviembre de 2015 se conmemora el centenario de la publicación de la Relatividad General de Einstein... y una horda de gurús mediáticos exhibirá su servilismo al Imperio Nuclear. Mientras, nuestros móviles con GPS seguirán falsando permanentemente la falaz teoría.

XAC


Derecho a decidir
(visto desde la España perpleja)




Escribo esto en la tarde del dos de octubre. Han pasado cinco días desde las elecciones al Parlament de Cataluña, y se ha confirmado mi pronóstico: con el 80 % de los votantes, la victoria de los partidarios que no estamos por la aventura independentista, hubiera sido nítida y clara. Tan clara como hubiera sido la de los del Juts pel Si, y las CUP , independentistas, si hubieran conseguido que los “malvados Aspañulasos” nos hubiéramos quedado en casa como tantas veces y no se hubiera sobrepasado el 60%, que es la media aritmética global de la suma de todas las elecciones autonómicas anteriores en “Aquesta Nació” . Cuando los españoles de Cataluña, hemos “pasado” olímpicamente pensando siempre que “estas no son mis elecciones”.

Porque lo cierto es que los votantes del nacionalismo independentista, (y me afirmo y reafirmo lo dicho en la crónica anterior del día de las elecciones), no se queda ni uno solo en casa, han votado TODOS los de derecha o centro a Esquerra Republicana o Convergencia. Los de la izquierda mas izquierda o radical, a las Coordinadoras de Unidad Popular (CUP), pero todos ellos a una u otra opción, la movilización de los “patriotas”, esa si, es abrumadora y al cien por cien.

Pero…. , ahí están todos, ya estaban contados hace casi un año, cuando los convocantes del falso referéndum, hablaron de mas de dos millones de votantes en su inmensa mayoría los del SI-SI a las dos preguntas de entonces.

Por ello, si con un 77,5 % de votantes, sobre un total, redondeando, de cinco millones y medio de ciudadanos con derecho a voto, han sumado 1.957.348, votos, teniendo en cuenta que ya no tienen mas “cera que la que arde”, ello supone que los 2.104.712 votantes que lo hicieron por las demás opciones, de haber llegado la participación al 80%, se hubiera incrementado en otros 380.00 votos más que indefectiblemente hubiera ido a los partidos que quieren que Cataluña siga formando parte de España, aproximándose así a los dos millones y medio de catalanes que quieren seguir siendo españoles, con lo que el pronóstico claro de victoria de estos, que hice a las doce de la mañana del día 27 de septiembre, hubiera quedado mas que confirmado . Y ya pueden vestir a la “mona” como les de la gana, los irredentos “patriotas”, pero esta es la realidad de los que ocurre en “aquesta Nació”.

Así el nacionalismo independentista en su sueño identitario , ha llegado a creer realmente su propia mentira: que la mayoría de los catalanes “sueñan” con la independencia. Diriamos remedando el título original de Blade Runner, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?. Eso parece.

¿Y ahora qué pasará? Se preguntan en toda España, pero principalmente los que viven en Cataluña. Porque es una ironía, o mejor una burla a la democracia, que con éstas mimbres, los de la matraca por la independencia, fingieran la noche electoral, haber conseguido una gran victoria y estaban mas que legitimados, para iniciar su aventura hacia la “liberación de la patria” del yugo españolista. Seria irrisorio, si no fuera tan preocupante, ver a los Mas, Junqueras y Romeva, gritar y gesticular exultantes y eufóricos, mejor dicho fingiéndolo, ante su gran –falsa´, victoria. De victoria en victoria, hasta la derrota final, cabría pronosticarles. Si, pues si al inicio de su andadura, hace cinco años, Mas con Convergencia y Unió, tenía 61 diputados, al anticipar las elecciones, pensando conseguir la mayoría absoluta, se quedó con cincuenta , es decir once menos. Pero es que en estas terceras y últimas por ahora, “Juntos y hasta revueltos por el Si”, suman 62, es decir a uno solo de los que tenía su coalición al principio.

Y si se ha visto claramente, que sus “avances electorales hacia la retaguardia” lo eran incrementando el voto de la Esquerra Republicana, sus rivales en el terreno electoral y ahora aliados de conveniencia, cabe concluir, que de haber ido por separado, no hubiera conseguido ni la mitad de los de la actual coalición del “Juntos y revueltos” , es decir, presumiblemente, treinta o quizá menos diputados al Parlament. Esta son sus “victorias” reales que ni siquiera llegan a pírricas. Pirro, seguro hubiera estado de acuerdo con lo que digo.

Y ahora a dos meses y medio de las generales, ¿Qué puede ocurrir? . Pues una de dos, o no consiguen formar gobierno y vamos a otras elecciones cuando toquen, o si lo consiguen, ha de ser con el apoyo explícito o disimulado de las CUP, que ya andan haciendo propuestas mas o menos descabelladas que de aceptarse, lo serían con varios “Presidents” por turnos rotatorios que no sabemos bien –ni mal-, quienes serían. Asi, podremos contemplar lo nunca visto en el panorama mundial: juntos y bien revueltos una derecha corrupta, que Mas ha dejado incluso desvencijada, aliados con una falsa izquierda republicana, y en el extremo una izquierda anticapitalista “pura y limpia”, que paradójicamente en tal caso, se tendría que tragar lo que ellos consideran hasta ahora unos metafóricos “sapos” imposibles de de digerir, con lo que su “pureza virginal” quedaría mancillada irreversiblemente.

¿Y que hacer desde el lado español? Pues para no ser original, repetiré una “descabellada” propuesta que hice en una crónica de política-ficción hace muchos meses, y que incluso puede que haya llegado a alguna instancia del PP. En aquella le venía a decir a los mandamases del partido del Gobierno, que si el Presidente, cogiendo el toro por los cuernos, se adelantaba a don Mas –mas menos que mas, ya se ha visto-, y convocaba elecciones generales, el mismo día que en Cataluña se hicieran las autonómicas, la participación en ellas de los españoles de Cataluña, sería abrumadora. Y si en las mismas, sobrepasaba a los irredentos de la matraca por la independencia y el Gobierno de España, único legitimado para ello, convocaba a la vez un referéndum en Cataluña y en toda España. La victoria de los partidarios del SI, hubiera sido también abrumadora.

No, no me he equivocado, los partidarios del SI, porque la pregunta nítida, clara, sin lugar a equivoco alguno, debería haber sido esta:

¿QUIERE VD. QUE CATALUÑA SIGA FORMANDO PARTE DE ESPAÑA? SI-NO.

De haber convocado un referéndum así en toda España, la victoria del SI en Cataluña, hubiera sido clara sin ninguna duda. Porque es sociológicamente sabido (y los “patriotas” de la independencia lo saben muy bien), que la pregunta que se quiere que gane, tiene muchos mas adeptos, cuando en hace en sentido afirmativo. Así, ellos preferirían en SU referéndum otra tal que así. ¿QUIERE VD., LA LIBERTAD E INDEPENDENCIA DE CATALUÑA? Que claro es, ganarían de calle. ¿Quién no quiere libertad e independencia también juntas y revueltas?

Pues bien, si el Sr. Presidente del Gobierno de todas las Españas, quiere zanjar la cuestión del “problema catalán” por algunas décadas, (que no se puede resolver, sino conllevar, como dijo Ortega hace muchos años), lo mejor que podría hacer, era convocar de una vez por todas ese referéndum. Así, además de ponerse a la cabeza incluso de los del “derecho a decidir”, que dicen quererlo y propugnar a la vez que que Cataluña siga siendo parte de España, (léase PODEMOS), conseguiría dejar desarmados a tanto “patriota” de conveniencia como pululan por la política de esta Comunidad española, que ellos quieren Nación con Estado propio. Lo que no deja de ser algo incongruente y anti histórico en Europa y en el mundo actual .

Podría incluso proponer con una cierta audacia impropia de su estilo, que caso de ganar los partidarios de la independencia en Cataluña, que ahora tendrían que votar NO, por una mayoría significativa, (pongamos un 55 o 60 % a título de ejemplo), el Gobierno de España, iniciaría negociaciones con el de la Generalidad, a fin de modificar la Constitución e iniciar un proceso de separación amistosa. ¿Se atreverían a rechazarlo los “patriotas independentistas”? Se me antoja imposible. Tan imposible como que pudieran ganar éste referéndum.

Así es. O así me lo parece.

PATALETE



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