Desobediencia
civil (e insumisión fiscal, claro)



Oriol Junqueras ha llamado a la desobediencia civil en Cataluña. ¡Al fin un líder carismático marca el camino revolucionario, aunque él ni se entere de lo que está haciendo! Creo que lo ha enunciado sólo para ir a votar el 9N. Pero, una vez abierta la caja de los truenos, su llamado puede ampliarse y debe ampliarse. Empezando por la insumisión fiscal al pago de impuestos y tasas en el propio municipio de Sant Vicenç dels Horts, del que Oriol Junqueras es alcalde. Siguiendo por la desobediencia autonómica, de la Generalitat de la que él es diputat. Continuando por la estatal de la que él abomina (y nosotros también, hipócrita presidente Rajoy y vendedor de crecepelo Pedro Sánchez)... Y terminando por la europea (Europa representa a los usureros que nos han hundido en la miseria), en cuyo Parlamento él es también diputado. Pocos maman de la política desde tantos presupuestos diferentes y tienen el valor y la honestidad intelectual (nada de achacarlo torticeramente a que sus padres sean primos) de pedirnos que desobedezcamos, a pesar de lo mucho que esa idea le perjudique.

Ciudadanos: Si no queréis llamaros anarquistas, porque os da miedo, llamaos "jonqueristas". Pero desobedeced civilmente, rebelaos fiscalmente, no paguéis vuestras hipotecas abusivas, liberaos de los parásitos. Ocupad pisos vacíos de los bancos, porque ellos se los han apropiado delictivamente antes, aunque sea con una ley ilegítima en la mano. Sí, ya sé que os quitan el IRPF del sueldo. Pero haced alguna otra cosa adicional en negro, preparaos para la quiebra del Estado. Porque este estado va a quebrar, a estallar, es un barril de dinamita al que sólo le falta la chispa de un chisquero, y ha llegado del chispeante chisquero que es Oriol Junqueras.

Nada puede sucederos por ser desobedientes e insumisos, pues Junqueras ha marcado el camino, igual que el catalán Colom marca con su dedo índice el de las Américas, desde el Port de Barcelona. Tan sólo puede pasar que os cunda algo más el dinero. Quizás lleguéis a fin de mes, incluso.

Organicémonos en pequeños colectivos. Compremos nuestras deudas impagadas al 10% de su valor nominal, pues a ese precio la están revendiendo los bancos a las empresas de cobro profesionales. Creemos una Cooperativa de vivienda social que se encargue de comprar colectivamente las deudas. Y si los cobradores del frac nos siguen, tomemos una cerveza con ellos e invitémosles a pagar la ronda.

¡A fin de cuentas, no pagar las deudas ilegítimas por odiosas es legítimo!

Ciudadanos, auto-convoquémonos para conformar auto-gobiernos como han hecho otros pueblos:

1. En primer lugar, no requerimos de ninguna elección institucionalizada – que no es otra cosa que la delegación de las voluntades, no sólo de la voluntad general, la transferencia de la propia libertad a representantes que usufructúan el poder, resultado de la expropiación política de las voluntades y libertades - para ejercer nuestra libertad de decidir de manera consensuada, de conformar formas de organización, de administración, de composición, de asociación, llamadas de autogobierno. Es un derecho innato, el ejercicio de este derecho es la consecuencia de su existencia. Nos respaldamos en lo que es la vida misma, memoria sensible, capacidad creativa e inteligente.

2. En segundo lugar, ante la larga historia, que parece interminable, de “malos gobiernos”, es obligación nuestra, en el ejercicio pleno de nuestros atributos existenciales, vitales, sociales, culturales y políticos, conformar auto-gobiernos, que podemos llamar “juntas de buen gobierno”, o, si se quiere, el nombre que decidan los consensos sociales y políticos autónomos.

3. En tercer lugar, una vez que se tome esta decisión colectiva, comunitaria, consensuada, la consecuencia inmediata es la anulación de los mandatos de gobiernos, nacionales, autonómicos, municipales, pues no pueden convivir en los mismos territorios “juntas de buen gobierno” y las formas heredadas institucionalizadas de los “malos gobiernos”. Inmediatamente se les entregará una carta de agradecimiento por sus malos servicios prestados, invitándoles a trabajar con la azada en los campos, mientras aprenden cómo se ejercen los auto-gobiernos asociados. Liberándolos de la espantosa tarea de gobernar desde esa institucionalidad dominante, oprobiosa, burocrática, corrupta e inservible, subordinada al Capital.

4. En cuarto lugar, se anulan, inmediatamente todas las leyes aprobadas por los gobiernos europeo, central y autonómico, se anula la supuesta legitimidad de todos los actos de la institucionalidad heredada, dependiente, rentista y burocrática. La historia de esas instituciones, representadas en el imaginario del Estado, quedarán para los archivos de historia, las fuentes y registros, para aprendizaje de las nuevas generaciones de lo que no se debe hacer, para enseñanza de a lo que lleva la inclinación destructiva por las dominaciones. La vida, la defensa de la vida, pasa por anular todas las instituciones que ejercen la violencia abierta y encubierta de las dominaciones.

5. En quinto lugar, las asociaciones de auto-gobiernos, al recuperar lo común, los bienes comunes, el acceso libre a lo común, al emancipar lo común de la propiedad privada y pública, que usurparon lo común, disponen de estos accesos libres a los bienes comunes y sus ciclos vitales para orientar sus usos, sus consumos, su interacciones, hacia la armonización de las sociedades humanas con todas las sociedades no-humanas del planeta y del cosmos. En consecuencia, quedan anuladas todas las concesiones territoriales, de servicios y geológicas, además de otras concesiones por el estilo, a las empresas privadas, públicas y mal llamadas “cooperativas”; remarcándose la anulación de concesiones a empresas trasnacionales. Estas decisiones autónomas de las asociaciones de auto-gobiernos están por encima de las leyes estatales e internacionales del orden mundial, pues emergen de la vida y los ciclos vitales.

6. En sexto lugar, una de las tareas prioritarias de las asociaciones de auto-gobiernos es acabar con las desigualdades, las injusticias, las discriminaciones, las explotaciones, los patriarcalismos, las depredaciones, los desahucios, los despojamientos y las contaminaciones contra la madre tierra y los seres múltiples y diversos de la misma.

7. En séptimo lugar, las asociaciones de auto-gobiernos convocan a una constituyente autónoma y libertaria, que consensué las orientaciones iniciales de los auto-gobiernos y territorialidades integradas, basándose en el libre ejercicio de sus autonomías múltiples, en distintas escalas y niveles.

8. En octavo lugar, las asociaciones de auto-gobiernos convocan a todos los pueblos del mundo a hacer lo mismo, a su manera, de la manera diferente que consensúen sus propias asociaciones de auto-gobiernos. La perspectiva es avanzar efectivamente al auto-gobierno mundial de los pueblos.

¡Viva la acracia!


ÁCRATAS


Cataluña




No hay palabras... Todos, siempre...



Reflexiones mientras vuelo
Desarticular
el orden económico vigente







Sólo quien disponga de grandes caudales de hipocresía, o lo que es lo mismo, de fórmulas criminales para burlarse de toda una sociedad, puede hoy aceptar las instituciones democrático-parlamentarias existentes. Hoy vemos cómo se ensalzan por las oligarquías desaforadas las ideas liberales y luego cómo se introducen con gesto solapado los recuerdos de la tiranía.

Para este tipo de regímenes, el robo no es más que una falta contra el gusto, con tal de que no haya escándalo: es algo que corta la estima sin desatar los intereses. En ningún partido se ponen dificultades en admitir a un ladrón, con tal de que tenga estómago y tragaderas.

La democracia parlamentaria da la preponderancia a los que saben hablar en lugar de dársela a los que saben actuar. La democracia política consiste en la elección de individuos pretendidamente capaces por individuos incapaces, lo que es totalmente absurdo. Pero, ¿en qué signos reconocerían estos menos capaces a los más dignos, ya que su espíritu de poco capaces no les permite representarse una capacidad más grande que la suya?.

La democracia parlamentaria es mala porque sólo puede llevar al poder falsas élites y demagogos. La falsa democracia es la corrupción. Toda democracia hoy conocida no es más que una oligarquía de empresarios poderosos unidos para satisfacer sus intereses individuales a expensas de los intereses de la nación, y su asamblea de intereses degenera rápidamente en asamblea de apetitos.

Es criminal presentar, como así fue, como una conquista revolucionaria el derecho a echar papeles en unas cajas, eligiendo a unos cuantos bribones previamente nombrados por las camarillas de los partidos. No hay, en efecto, nada más insólito y deprimente que ver hoy a las masas concediendo el mínimo crédito a esos reductos políticos de la democracia parlamentaria, cuya vigencia, además de corromper y desmoralizar , asegurará siempre la victoria a la burguesía, dueña del dinero y, por tanto, monopolizadora de la gran propaganda, de la prensa y de todos los resortes del triunfo electoral.

Quien se califique a gusto entre las derechas o las izquierdas no indica sino su carácter burgués, liberal y parlamentario. El electoralismo democrático, el liberalismo que sostiene que todas las opiniones valen lo mismo, han dado nacimiento a esas cosas que se llaman derecha e izquierda.

La fuente de las fechorías del capitalismo es, desde luego, el liberalismo y sus consecuencias. Remontémonos a la “revolución” de 1789. Al suprimir por una parte toda jerarquía de derecho, proclamando la igualdad de todos en el plano político, la revolución creó, por vez primera en la historia de Occidente, una sociedad que legalmente no tiene élite. Pero, al afirmar, por otra parte, el derecho absoluto a la propiedad sin preocupación alguna por su función social, instituía de hecho una élite que no tenía deberes legalmente. En el lugar de las jerarquías decapitadas, se instaló la única élite que subsistía, la de la fortuna. La revolución política se ha asociado así a la revolución económica para instalar la omnipotencia del dinero. La revolución ha liberado el poder económico, ha liberado de toda regla la potencia del capital y del capitalismo. Lo individual ha triunfado sobre lo colectivo. El capital, de instrumento que era se ha convertido en el dueño a causa de su proliferación desordenada y antisocial.

Beneficiarios de este desarrollo han sido los grandes monopolios, que mediante maniobras imperialistas dominan a los pueblos del mundo sometiéndolos a sus intereses.

España posee un capitalismo rudimentario —traidoramente rapaz— que rehúye todo riesgo y vive en absoluto al margen de toda idea de servicio a la economía nacional española. Nuestra economía no es libre, es decir, está impedida de aportar las formas y de seguir las rutas que más conviene a su propio avance y al bienestar general de todo el pueblo. Durante el período en que tuvo lugar la expansión económica imperialista, España no ha sido libre de orientar su economía y se vio obligada a servir las conveniencias de otros pueblos. El trabajador español, el campesino, el industrial, todo el pueblo, en fin, han laborado y lo siguen haciendo, en condiciones pésimas y han sufrido las consecuencias de la falta de libertad de España.

Una minoría de españoles, agazapada en la gran propiedad territorial, en los bancos y en los negocios industriales que se realizan con el amparo directo del Estado, ha obtenido grandes provechos, explotando la debilidad nacional y enriqueciéndose a costa de las anomalías y deficiencias sobre que está asentada nuestra organización económica entera. Gentes, pues, para las que el atraso mismo del país es un medio magnífico de lucro. Y sino que se lo pregunten a la Santísima Iglesia de Roma que nos tiene cogidos por las pelotas porque jamás nadie ha osado ponerlos “en la puta calle”.

No hay apenas grande ni pequeña industria. Nuestros campesinos, nuestra gran masa de labradores, sobre todo desde que se inició en las zonas rurales una fuerte demanda de mercancía de origen industrial, han sido explotados vilmente, usurpándoles el producto de sus cosechas a cambio de productos super valorizados, que ha hecho imposible en los campos todo proceso fecundo de capitalización.

Tenemos, pues, delante dos urgencias que sólo pueden ser logradas y obtenidas por medio de la liberación nacional: liberar la economía española del yugo extranjero, ordenándola con vistas exclusivas a su propio interés, y otra, desarticular el actual sistema económico y financiero, que funciona de hecho en beneficio de quienes se han adaptado, y hasta acogido con fruición, a nuestra debilidad.

No se puede eludir esta cuestión sin abordar de frente el problema social-económico que hace hoy de nosotros un pueblo casi colonial y esclavizado. Actitud distinta sería demasiado grotesca, a más de imposible y radicalmente estéril. Si se aspira a la honradez, y si se quiere de verdad hacer de España un país cuya base sea la libertad y el respeto, una de las primeras cosas por las que hay que luchar es la de desarticular el orden económico vigente, que sólo favorece, repetimos, a unas audaces minorías, con absoluta despreocupación por los intereses verdaderos de la nación entera.

Sólo una España vigorosa, enérgica y libre, sobre todo. puede disponerse en serio a la realización de tales propósitos. Los poderes económicos extranjeros que dirigen hoy toda nuestra producción y todo nuestro comercio exterior, impondrán siempre en otro caso su ley y su voracidad a una España dividida, fraccionada y débil.

JCP
Baal



¿Son responsables de los recortes
los españoles?
Sí, lo son



El Régimen Partitocrático español es una creación de los Poderes Fácticos españoles (The Powers that Be) para impedir que el pueblo español decida su destino, pero para que, a pesar del mecanismo que lo incapacita, se sienta responsable de todo lo que le sucede; y, como responsable, pague todas las facturas del Estado, legales e ilegales.

(Unos segundos para pensar)

Por ejemplo, el pueblo español se siente indebidamente responsable de que Zapatero, con el apoyo de la derecha catalana, alcanzara el poder durante 7 años. EN VEZ DE COMPRENDER que si hubiera elegido él mismo (el propio pueblo) al Presidente en una segunda vuelta, el electo Zapatero habría actuado de manera muy diferente, al no deber su cargo a los partidos bisagra, sino al pueblo. El pueblo español no es responsable, ni siquiera los votantes socialistas, de los desmanes de Zapatero. Los responsables son los parlamentos constituidos en 2004 y 2008, que invistieron a Zapatero por dos veces a cambio de sinecuras y ventajas como aquella de: "Apoyaré el Estatut que apruebe el Parlament Català".

(Unos segundos para pensar)

En cambio, el pueblo español sí es responsable de todos los desmanes cometidos y por cometer por el Partido Popular. ¿Cuál es la diferencia entre un caso y otro? La mayoría absoluta obtenida por el PP en 2011. Esa mayoría absoluta hace innecesaria la segunda vuelta electoral para investir al Presidente(*). Rajoy ha sido, pues, legítimamente investido por el pueblo español como presidente del Gobierno. De modo que los recortes que sufre el pueblo español son culpa del pueblo español.

¿Y cómo reaccionan los partidos distintos del PP ante esta evidencia? Contándole cuentos al pueblo español que lo exoneren de su culpa. Susurrándole al oído que es una dictadura el único tándem Parlamento-Gobierno que puede considerarse democrático en los últimos 10 años (democrático, digo, desde el único punto de vista que puede serlo: formalmente democrático). Y NO ES ASÍ.

Corolario: Los responsables de las actuaciones de un presidente son los que invisten a ese presidente.

(Unos minutos para pensar)

Entonces, ¿a quiénes atribuyo yo, como autor del artículo, la responsabilidad de los desmanes del PP en el Gobierno y en el Parlamento?

Al pueblo español.

El resultado de las Generales del 2011 fue posible porque los votantes del PP no fallaron, son "gente de orden", de derechas. Y son los menos afectados por los recortes. Muchísimos funcionarios y jubilados, aparte de autónomos y empresarios de medio y luengo pelaje. Gente que ve en los recortes a la "irresponsable chusma trabajadora" un medio para pagar la creciente deuda española, que paga a su vez sus sueldos y jubilaciones; sus subvenciones bancarias y sus precios políticos de la energía.

(Unos segundos para expresar indignación por lo que he escrito)

La coincidencia de signo partidario entre el Gobierno y su mayoría absoluta en el Parlamento es una situación excepcional en democracia formal. Algo que no suele producirse y que no es deseable (¡y ved cómo todos los partidos sacralizan lo contrario, el pacto de legislatura y el consenso, que es una mala imitación de la mayoría absoluta!).

Una situación como la actual solo se produce cuando, en unas elecciones, fallan otros viciados mecanismos partitocráticos, COMO EL DEL VOTO ÚTIL. En efecto, el las Generales de 2011, el voto útil no funcionó. Las clases desfavorecidas de España, hastiadas de que las engañara la izquierda, votaron a quien les dio la gana, en vez de "al PSOE para parar a la derecha"; o se quedaron en su casa sin votar.

La democracia consiste en la separación de poderes desde las urnas para que los poderes así constituidos se vigilen unos a otros por puro egoísmo. Por lo tanto, las mayorías absolutas son nefastas en democracia, pues uno no suele vigilarse a sí mismo, sino que tiende a protegerse, a encubrir primero sus errores y luego sus delitos. Solo en el límite, puede suceder en una democracia lo que sucede en España ahora. La partitocracia es el límite catastrófico de la democracia. O sea, en ese límite, democracia y partitocracia se parecen. La diferencia es que en democracia es inusual lo que en partitocracia sucede siempre (da igual que el Presidente sea investido por una mayoría absoluta que por un pacto de legislatura entre dos fuerzas parlamentarias: sigue siendo un rodillo Gobierno-Parlamento).

(Un minuto para mentar a mis ancestros en sus tumbas)

La Izquierda, en estos momentos, está tratando de volver a engañar al pueblo, tratando de descargarlo de su culpa por lo que ha hecho, esta vez sí, con plena responsabilidad. Los tímidos intentos regeneracionistas, puramente cosméticos del PSOE no sirven para nada. Tampoco los de Izquierda Unida (aka Partido Comunista de España). El más palmario de los engaños es el de Podemos. Podemos es una expectativa, no un partido. Solo hay que entrar en Plaza Podemos y leer el conjunto de disparates contradictorios que se muelen allí cada día para alimentar con esa harina las mentes más variadas de gentes. Gentes que lo único que tienen en común, eso sí, es sentirse indignadas con el único gobierno democrático de los últimos años, por terrible que éste sea. Pero, reconozcámoslo, se trata casi de un autoengaño. La gente de la calle, cuando se moviliza, suele magnificar el resultado de su esfuerzo. Así, cuando se reúnen 200 asamblearios en un parque, fueron 2.000 y dicen representar a todos los indignados. O cuando 600.000 catalanes representaron el signo romano-franquista del Víctor en las calles de Barcelona el 11S, creen que fueron dos millones, y que representan a todos los catalanes. Lo creen de verdad. Es humano creerlo. Podemos piensa que es un partido diferente, un partido "horizontal", dicen ellos, sin comprender que eso es una contradictio in terminis. Los partidos, por su propia esencia, son piramidales (como mucho), si no descaradamente verticales.

(Un minuto para que los catalanes me llamen españolista y los progresistas, pepero)

Una vez diagnosticada la enfermedad, que resumo así: Los españoles deben responsabilizarse de las consecuencias de sus actos políticos, no solo parecerlo. Y debe dotárseles para ello de los mecanismos adecuados. Pero los españoles, como los niños, no quieren ser responsables. Y la prueba es que, cuando de verdad lo son, como sucede en la actualidad, escurren el bulto y llaman a la creación de partidos-excusa que los exoneren. Una vez diagnosticada la enfermedad, repito, hay que tratarla eficazmente.

El tratamiento de la enfermedad es a) la democracia formal con diputados cautivos de sus votantes, que aquí, en acratas.net, ha sido explicada mil veces; o b), la democracia directa, asamblearia, municipal, responsable, sin partidos-excusa.

(Un minuto para pensar, quizás releer)

Las únicas instituciones democráticas que pueden verse actuar en España son las comisiones de vecinos. Se reúnen los que quieren. Y tienen en el orden del día, por ejemplo, el pintado de la escalera. Unos la quieren azul y otros roja. Tras discutirlo, votan. Y salga el color que salga, lo asumen todos los vecinos durante los próximos años. ¡Así que antes de que empiece el merecido debate, añado: soy demócrata formalista, de izquierdas y quiero la escalera roja. Por eso, por demócrata,  digo que, sin excusas, me siento completamente responsable de todos los desmanes del PP en el Gobierno y el Parlamento; y quiero ponerles fin también democráticamente.

JUAN BERMEJO


(*) Propuesta de mínimos democráticos de la Plataforma Cambio 99, cuyo enlace está aquí mismo, debajo.


La derecha
muestra su poder
en Cataluña







Once de septiembre de 2014, conmemoración del Tricentenari. Si los justos quisieran crear un mundo, podrían hacerlo. Pero esto no va de justicia ni de crear nada. Le llaman "manifestación", pero es una "demostración", un evento espectacular, porque se trata de eso, de un espectáculo de diseño.

Aunque algunos gritan eslóganes como "¡Desobediencia!", jamás se ha visto una multitud más obediente. Medio millón de catalanes vestidos cada uno con la camiseta correcta, roja o amarilla, ordenadamente situados en su lugar.

Nada improvisado. Nunca el dragón estuvo con mejor salud y más entonado.

Una demostración de poder. Todos juntos, derecha pura (CiU) e izquierda de la derecha (ERC et alter) unidos en apoyo del régimen. Mucho folklore, castellers y sardanas. Huuuum... Los que somos viejos hemos visto esto antes, con el mismo olor a cirio. Lo hemos visto en las demostraciones nacional sindicalistas del Bernabeu y en el apoyo "popular" al Dictador en la Plaza de Oriente de Madrid. El apoyo multitudinario de otro régimen, el franquista. Y reconocemos los tics totalitarios: El haber de "apuntarse" para ir a la demostración, con nombre y apellidos, con el documento nacional de identidad por delante para ser parte de la gran lista de patriotas "de toda la vida"; las flotas de autobuses, los trenes y metros abarrotados; la policía, sin nada que reprimir, colaborando en la organización del gran evento.

¿Una demostración del poder de quién? De la partitocracia catalana y del Govern Catalá, que es quien financia y organiza la "demostración". Se trata del gobierno más corrupto de la Historia de Cataluña, lleva décadas robando a manos llenas a los catalanes. Un gobierno de derechas puro y duro. Un gobierno que recorta derechos sociales y servicios públicos. Pero eso no les importa a los catalanes que abarrotan la "be baixa".

¿Cómo es posible que una parte importante de la ciudadanía catalana se deje manipular por la derecha nacionalista para enfrentarse a la derecha centralista, olvidando que unos y otros son socios de los mismos bancos y multinacionales? Porque le conviene. Porque la renta media de los manifestantes supera la renta media catalana y más que dobla la renta media de los que no se manifestarán nunca, que son los innombrables, los desarraigados en todas partes, la charnegada.

Los oradores, en perfecto catalán, de ése con acento de muchas generaciones, han hablado de los políticos como de "sus representantes legítimos" y los han convocado a la unidad y al consenso. Cosas nada democráticas ambas, por cierto. Pero no hay quejas de nadie. Nadie quiere que lo señalen. Ya digo, todo muy retro-franquista.

El comportamiento de la televisión catalana está siendo de vergüenza ajena, también con maneras propias del franquismo. Se han volcado en el show de la "Vía Catalana" lo mismo que TVE lo hacía con las manifestaciones del Glorioso Alzamiento Nacional. Nada de información ecuánime. Apoyo absoluto al régimen. A ganarse el sueldo de funcionarios.

Una niña, que cumplirá 16 años el 9N, fecha de la hipotética y quimérica consulta, rubita, bien alimentada, ha "votado ficticiamente" en una urna de cartón. Lo ha hecho varias veces para los fotógrafos, en una alegoría a lo que puede ser una pucherada el 9N, en la consulta ilegal que se hará en urnas callejeras y fuera de control. O mejor, bajo el control de la Assemblea Catalana, órgano del régimen.

Esta Cataluña, la de esta ciudadanía, no será jamás independiente. Se nota. Todo es soft, todo es a la catalana, ya sabéis, una mica independentista, una mica seriós, una mica revolucionari. No reclaman la independencia en serio. Siguen internamente el patrón de su Govern: "Si nos dan más dinero no habrá referéndum".

Mientras, los desahuciados y arruinados por La Caixa se suicidan en un goteo constante en esa misma Cataluña.

Aneu-vos-en a cagar tots, botiflers de merda!


ÁCRATAS

NOTA: Y el pueblo, en eterna prolongación del franquismo, sigue, gracias al artefacto partitocrático, sin protagonizar su propia Historia.”



"¡Qué gusto da vivir en la Feliz Gobernación!,
ser ortodoxo y estar aquí sentado,
con las Autoridades compartiendo el Banquete,
bien protegido de buenos soldados.
Rabie y sufra el Preceptivo Adversario,
pierda el envidioso toda ilusión,
nadie tenga esperanzas;
jamás habrá cambio, jamás, jamás."

(Escuela de Mandarines)


 

11 de Setembre
¡El viaje ya está pagado!






—Este buque no tiene cuadernas —fue la sentencia de los ingenieros tras inspeccionar el gigantesca galera que, sobre calzos y puntales, estaba a punto para ser botada en un muelle de las atarazanas.

Cuando la noticia se difundió, los futuros pasajeros se escandalizaron. ¡No era posible! Ellos habían pagado por unas hermosas y robustas cuadernas que, unidas a la quilla, sostendrían la tablazón del casco del buque y le permitirían enfrentarse a todas las tempestades. Y también flotar, por supuesto.

Los armadores, sabedores de que las cuadernas no eran lo único que le faltaba a la galera, pues todos habían estado sisando de aquí y de allá, desde el puente a las bodegas, prometieron una investigación. La hora de zarpar se acercaba.

Todo se aclaró pronto.

Los armadores reunieron a los pasajeros en asamblea semicircular. Bastante más atrás estaban los remeros.

Había muchos más remeros que pasajeros, como es lógico. Ocupaban el fondo de la sala y no parecía importarles lo que allí se decía. En su propio idioma, la lengua brutal de los remeros, bromeaban o peleaban unos con otros por cosas nimias. Algunos, que se decían concienciados, aprovecharon para a tímidas voces pedir bancadas menos duras y remos más cortos. Fueron silenciados al grito de oportunistas.

El presidente de la comisión investigadora tomó la palabra.

—El anterior honorable Capitán se llevó el dinero que le dimos para las cuadernas de roble y las sustituyó por unos decorados de cartón-piedra —explicó.

Un rumor de indignación recorrió la asamblea. Pero no una indignación excesiva, pues los futuros pasajeros eran gente discreta, con mucho sentido común; en el fondo, comprendían al viejo Capitán, aunque no aprobaran su conducta. Los capitanes de todas las galeras robaban lo que podían, según la costumbre aceptada como inevitable. Y, sobre todo, ninguno de los pasajeros conocía la utilidad de las cuadernas en un buque.

—¡Parece mentira! ¡Le regalamos un reloj de oro cuando se jubiló! —exclamó un perplejo representante del futuro pasaje, centrándose en aquello de lo que entendía.

—Pues ya veis —lamentó el Capitán actual. Y se caló la gorra de plato hasta las cejas.

El debate sobre qué hacer se prolongó durante horas. Cuando mayor era la confusión y parecía todo irresoluble como un nudo gordiano, alguien tuvo una idea brillante:

—¡Que el Capitán nos devuelva el reloj de oro!

Y todos, armadores y pasajeros, se felicitaron de ser tan señudos. También se pasmaron del poder sinérgico del cerebro humano cuando se halla enaltecido por una gran idea.

—¿Y no será peligroso viajar en un buque sin cuadernas? —preguntó uno muy feo, con fama de agorero.

—¡Lo que importa no son las cuadernas, sino el viaje! —arengó el nuevo Capitán— Y además: ¡ya hemos pagado todos el billete!

La asamblea de futuros pasajeros estalló en aplausos ante tan aplastante evidencia. Y, en sesión plenaria, decidieron todos embarcarse al día siguiente.

(Continuará)

ÁCRATAS


Se para el corazón de la bestia
Muere Botín



El diálogo ocurre en el patio de la fábrica. Juan tiene una fiambrera de aluminio sobre las rodillas. El gordo maneja un bocadillo monstruoso.

—Si quisiera, podría contarte atrocidades del viejo judío —dice Juan.

—¿También era judío Botín?

—Descendiente de chuetas mallorquines, sí. No busques ancestros en Cantabria —tercia el gordo atropelladamente—. No los hay.

(Me resulta algo incómodo que hable así de un recién fallecido. No sé por qué. La mala educación recibida de una madre católica, supongo. El corazón del banquero, nieto de banqueros, consorte de una O'Shea, hija y nieta de banqueros judíos internacionales, aún está temblando tras detenerse y ya nadie le teme.)

—Ojo con la hija, Patricia, que puede tomar su lugar —digo yo.

—De eso nada. Ha cometido errores graves. Sin el apoyo del padre desde atrás, la hija no llegará a la presidencia. Pero el viejo egoísta, que se creía inmortal, jamás pensó en jubilarse. Además no se fiaba de nadie. Pensaba que lo único que podía salvarle de los tribunales de Justicia era su cargo. ¿Te acuerdas de su estafa a la hacienda pública cuando el asunto de las cesiones de crédito? ¡Casi medio billón de pesetas de aquellos tiempos!

Como me acuerdo perfectamente, sigo con el asunto de la sucesión.

—¿Y el hijo, Javierito?

—Un bala perdida que le costó al padre disgustos y algunos quebrantos económicos. No sirve para nada. Está en todos los pufos: Madoff, Lehman, Gowex...

Asiento recordando el asunto de Madoff, que costó al Santander dos mil millones de euros a causa de la publicidad engañosa utilizada por Javier Botín.

—Es el fin de una época —digo—. La gente, por más poder que tenga, se muere al final, aunque sea de vieja.

Juan se queda pensativo y sorbe su café de media mañana mientras el gordo termina una ensaimada. Luego Juan dice:

—Pasará lo de siempre. Acuérdate de Polanco. Al morir dejó un imperio mediático que el hijo ha sido incapaz de manejar. El heredero de los restos del naufragio ha acabado siendo al final un secretario, Cebrián.

—¿Y qué?

—Pues que lo mismo pasará con el banco de Santander. Lo patroneará un segundón que no sabrá hacer frente a los mordiscos que le va a atizar la banca alemana con los dientes del BCE. Hace tiempo que van tras las irregularidades del banco. El segundo de Botín, Sáenz, ya fue condenado a cuatro años de prisión. Pero lo indultó Zapatero antes de pasar a la historia como el presidente español más gilipollas de todos los tiempos.

—Es posible. Nada más saberse la noticia, las acciones del banco han caído un dos por ciento, a pesar de que la consigna del Santander ha sido comprar todo lo que se vendiera para detener la caída.

—Hay hombres que, a pesar del daño que causan a su pais, son intocables. Ni jueces ni políticos; ni siquiera los terroristas han levantado jamás un dedo contra Botín. El pueblo se ha tragado sus miles de desahucios sin rechistar. Pero a lo que no estamos obligados es a alabarlo después de muerto. Me da la gana decirlo, oye, me alegro considerablemente de que haya palmado semejante individuo. Creo que el mundo gira hoy algo más ligero y optimista.

—Bueno, el pensamiento y la conciencia son libres. Y en España hay libertad de expresión —digo.

—Eso no te lo crees ni tú.

ÁCRATAS


Banca Pública
¿Podemos?
¡Pues claro que podemos, pero así!



El negocio de la creación del dinero de la nada no puede ser privado. Los bancos son las únicas sociedades anónimas que tienen el privilegio de inventarse dinero y prestarlo. Pues sabed que un banco no presta los depósitos ni su capital --ambas cosas están convenientemente prohibidas por la Ley--, sino que crea dinero ex-novo, lo anota en la cuenta del prestatario y, como contrapartida, en una promesa de pago. Que no tenga el dinero de verdad no es óbice para que pida interés por él. El mecanismo de la banca privada es así exactamente. Por eso, la banca ha de ser pública, cooperativa y local. Pues si el dinero va a ser creado de la nada para prestarlo, ese dinero nuevo ha de ser de todos, cosa pública. Por si fuera poco, todos los españoles respondemos de él al final. Banca Pública pues. Y para la banca privada, que sería exclusivamente banca de negocios, no comercial, coeficiente de encaje bancario del 100%. Es decir, que no pueda prestar lo que no tiene, que no pueda inventarse el dinero.

Lo primero a decir es que ¿cuándo hemos visto un banco comercial de depósitos español quebrar? Nunca. Siempre es rescatado "por el bien de los clientes impositores".

Lo segundo es que, contablemente, los depósitos no pueden tocarse, no se prestan. Por lo tanto (primera sorpresa): Los depósitos siempre están seguros. Cuando se dice otra cosa, se está engañando a la población desinformada.

Lo tercero es que, si los bancos prestan dinero que se inventan, el que no se lo devuelvan no es más que un problema contable: se pone a cero debe y haber y punto. Si no fuera así, ¿cómo podrían condonarse los créditos a los partidos? Como sé que esto último es difícil de entender para el que no conoce la mecánica bancaria, lo explicaré algo más:

Fulano va al Banco Mafia a pedir 100.000 euros.

Banco Mafia exige, para concederle el crédito, tres garantías:

--Que lo pida para algo rentable

--Que pueda pagar las cuotas

--Que, si no puede, tenga bienes embargables por un importe igual o superior a lo prestado.

En el caso de las compras de pisos era así: el negocio era rentable, pues los pisos no paraban de subir de precio, el prestatario tenía empleo y podía pagar las cuotas y la garantía era la propia vivienda, que se suponía que nunca bajaría de precio. Lo mismo sucedía con las empresas, que no dejaban de absorber a otras a precios escandalosos.

Entonces, el Banco Mafia crea un apunte doble de 100.000 euros, según le autoriza la Ley: Los asienta en la cuenta del cliente contra un apunte que es una promesa de pago. Luego establece unas cuotas a pagar según el sistema francés, todas iguales, a 25 años. Esas cuotas son la suma de muchos intereses y poca devolución del principal, al principio; y lo contrario al final. Conforme el cliente va devolviendo el principal, la promesa de pago se va cancelando hasta que la cuenta se pone a cero de nuevo. El dinero creado de la nada por el Banco Mafia se esfuma. Pero los 100.000 euros que le prestó al cliente han ido a parar a la cuenta del que le vendió la vivienda. Son dinero real que ha sido inyectado en el sistema de verdad. Y los intereses pagados, del orden de un 40.000 a 50.000 euros, también son reales, y forman parte de los beneficios del Banco Mafia.

Otra cuestión diferente son las limitaciones legales a la creación de dinero, que deben seguir unas "reglas de seguridad" que son manifiestamente insuficientes. Así, el Coeficiente de Caja en España es de solo el 2%. De ahí que se diga que el mismo euro se presta 50 veces. Eso no es más que una simplificación más fácilmente visualizable de la realidad contable.

En política, para saber quién manda, hay que preguntarse siempre "¿Quién gana"?

En España ha mandado hasta ahora la Banca mediante la financiación de los partidos a fondo perdido y la corrupción directa de los altos cargos que acaban jubilándose en los consejos de administración de los bancos y de sus empresas participadas.

¿De dónde saca tanto poder la Banca? Evidente:

DE LA CREACIÓN DE DINERO DE LA NADA Y LA EXIGENCIA DE INTERESES POR ESE DINERO.

Con un negocio así, todos seríamos millonarios. ¿Verdad?

Pues esa es nuestra propuesta: EL NEGOCIO DE LA CREACIÓN DEL DINERO DEBE SER PÚBLICO, porque lo público es DE TODOS LOS ESPAÑOLES.

Ahora, por el contrario, es un NEGOCIO PRIVADO que arrambla con los beneficios y, eso sí, socializa las pérdidas. LOS BANCOS NO QUIEBRAN porque los gobernantes, corrompidos por la Gran Banca, roban a los españoles para reflotar cualquier banco, endeudándonos lo que haga falta. Luego, esos mismos gobernants acaban en los consejos de administración de las grandes compañías participadas por los bancos.

Esa clase de gobernantes no merecen estar en la Moncloa, sino en Alcalá-Meco.

IGNACIO BERNUY


Democracia y modelo de Estado
¿Podemos?
¡Pues claro que podemos, pero así!



España debe organizarse como República Asamblearia, que es como sigue:

UNO: El Estado tendrá solamente DOS PODERES, Ejecutivo y Judicial.

DOS: El jefe del Ejecutivo (Presidente de la República Asamblearia Española) será elegido por el Pueblo Español a múltiple vuelta(1). El poder Judicial será elegido por el Pueblo mediante una lista abierta de candidatos jueces.

TRES: El PODER LEGISLATIVO no será un poder del Estado, sino del Pueblo Español.

CUATRO: Este se organizará asambleariamente en los municipios. Y si se trata de ciudades grandes, en los barrios.

CINCO: Las leyes se promocionarán para su aprobación o derogación desde esas asambleas y se votarán en esas asambleas.

Luego, cada asamblea enviará a la Asamblea de Asambleas de Madrid (actual Congreso de los Diputados) a un representante con el mandato imperativo de votar sí o no a la ley en cuestión y con un peso en su voto igual al de habitantes del municipio o barrio al que representa. El sueldo del representante lo pagará la asamblea a la que representa.

SEIS: El Estado estará obligado a cumplir las leyes que el Parlamento de Asambleas sancione.

SIETE: El Segundo Poder del Pueblo Español será el Banco de España, que emitirá la moneda nacional española, LA PESETA. El BdE será el único banco de toda España, pues la banca será pública. Y los consejeros del BdE serán votados por las asambleas y depuestos por las mismas asambleas que los votaron de manera fulminante en caso de corrupción, situando en su lugar a otros y procesando a los corruptos. Es claro que España no pertenecerá a la Moneda Única, aunque puede seguir en Europa, como lo está el Reino Unido.

OCHO: El Tercer Poder del Pueblo será la Fuerza Armada Municipal (concejil), Proporcionada y Eficaz, pues todo municipio, siempre al servicio del Pueblo, dispondrá de depósitos de armas suficientes para que el Pueblo pueda defender la República Asamblearia de las agresiones de los estados burgueses y totalitarios vecinos.

Y ESTO QUE ACABO DE DESCRIBIROS ES UNA DEMOCRACIA PERFECTA. Y es incuestionable. Aunque a los partidos políticos ni los he mencionado, porque son innecesarios en una democracia, pues la democracia es históricamente anterior a los partidos. No es que haya que prohibirlos a los partidos, sino que no hacen falta para nada. Los partidos pueden existir, como existen las religiones, pero son una entelequia de orden moral para mentes inseguras.

A muchos no les gustará lo que acabo de describir, pero es porque tienen el cerebro sodomizado por 35 años de partitocracia y está a punto de derretírseles.

¡¡Democracia o muerte!!

AITOR GARMENDIA

(Para Pablo Iglesias y esos pocos centenares de personas que han lanzado esta poderosa arma libertaria que pudiera y debiera ser Podemos)



NOTA A LOS OTROS LECTORES:

(1) En una elección a múltiple vuelta se elimina el candidato menos votado entre una vuelta y la siguiente, volviendo a votar todo el cuerpo electoral, incluso los que votaron al candidato eliminado. La última vuelta es cuando solo quedan dos candidatos, de manera que el electo lo es siempre por mayoría absoluta. Eso no le da otra cosa que mayor representatividad, pero no tiene poder para cambiar NADA, no puede hacer leyes, solo cumplirlas. Con este método electoral nunca se rechaza la capacidad del voto del ciudadano, su Soberanía, sino que son los candidatos los eliminados por falta de apoyo popular. ¡Como se eliminan los concursantes del puto Gran Hermano, para que me entendáis, chorlitos!

NOTA DEL EDITOR: Este artículo de Aitor Garmendia no ha merecido apenas atención en Plaza Podemos, a pesar de que casi todas estas ideas se han ido desgranando en diversas entrevists de Iglesias y otros dirigentes de Podemos. La verdad es que no parece culpa suya, sino de Izquierda Unida, que tiene tomado el foro.



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