Inflación,
tienes nombre de mujer fatal



La definición que la RAE da de inflación ha venido cambiando con el tiempo:

La versión de 1940 decía que se trataba de una excesiva emisión de billetes en respaldo de moneda.

La versión de 1984 aclaraba el concepto como un exceso de moneda circulante en relación con su cobertura, lo que desencadenaba un alza general de precios.

La versión actual se desentiende de las causas, y se limita a definir la inflación como una elevación notable del nivel de precios con efectos desfavorables para la economía de un país.

Las dos primeras definiciones son correctas, según se esté en un sistema de patrón oro convertible o en uno de moneda fiat. La definición actual es un invento destinado a esconder al verdadero culpable de la inflación, que es la creación de moneda de la nada.

La inflación es, hablando con mayor precisión, el alza generalizada de los precios por el desequilibrio entre moneda circulante y la cantidad de productos en venta. Cuando un gobierno sin recaudación suficiente produce dinero y lo pone en circulación para pagar a sus funcionarios, en lugar de crear productos, sólo aumenta los precios. La inflación es una especie de impuesto del pobre —como lo es el IVA—, pues detrae su poder adquisitivo.

Por eso los quantitative easing norteamericanos —fabricación de dinero masiva— no producen inflación inicialmente, pues sirven solamente para equilibrar los balances de los bancos, muy deteriorados por la caída de valor de los inmuebles y otras inversiones. Pero la producirán en cuanto se desapalanque la sociedad lo suficiente, devolviendo una parte sustancial de sus créditos. Entonces, todo ese dinero de los quantitative easing de más se multiplicará por el efecto del sistema de reserva fraccionaria, inundando el mercado y produciendo una gran inflación catastrófica.

Debo decir que eso no lleva camino de suceder en Europa, si ésta continúa su política de rigor presupuestario —de recortes, vamos—. De modo que Europa habrá de fabricar también dinero si quiere que la devaluación del dólar no la arrastre a una crisis exportadora insuperable. Europa ha reaccionado ante los quantitative easing americanos tratando de evitar dos cosas al mismo tiempo: que la divisa americana se devaluase excesivamente respecto al euro, y que la inflación europea se desbocase como la americana. Durante estos últimos años, lo ha conseguido comprando dólares. Pero ya no puede seguir por esa vía, como tampoco puede China, que está utilizando su exceso de dólares para comprar propiedades industriales en EEUU y fabricar in situ. Japón ha emprendido su propia cruzada devaluatoria imprimiendo yenes a destajo. Así que lo que hará probablemente la prudente Europa es optar por un término medio entre lo de China y lo de Japón.

Mi vaticinio es que a finales de este año, tras las elecciones en Alemania, el BCE cambiará de política y se lanzará a imprimir euros. Si los distribuye en los países desarrollados, producirá inflación. Pero si los usa para financiar a las empresas de los exhaustos PIIGS, no. Con una distribución equilibrada de ese dinero podría conseguir sustituir parcialmente al dólar como moneda de reserva y mantenerse al nivel del resto de monedas fuertes, como el yuán, el rublo, los dólares canadiense y australiano, el yen, etcétera. La ayuda del BCE (a través del estamento que sea) se dará a las empresas para que produzcan (aunque tengan que exportar para vender) y a la creación de empleo como consecuencia. Empezarán por ahí. El consumo se activará en cuanto pueda, pues la gente tiene acumuladas muchas necesidades y deseos que realizará a la menor oportunidad(*).

En cuanto a EEUU, los precios se desbocarán como ya lo están haciendo, aunque oculten una inflación de dos dígitos tras una cortina de datos falseados. Es tal la barbaridad de dólares creados en el mundo, quizás 3.000 billones, que la desconfiaza producirá una caída de cotización espectacular. Los dólares internacionales se derivarán para adquirir bienes raíces y valores en EEUU. Wall Street irá falsamente muy bien, mientras que el mercado de bonos se hundirá absolutamente. Una serie de nuevas burbujas (inmobiliaria, tecnológica, de valores...) absorberán el exceso de dólares y, finalmente, inundarán la calle llegando al precio de la triste pizza.

Alguien pensará que ello activará la industria americana. Pero ese efecto será minúsculo, pues la inundación de dinero hará que este se dirija a la inversión en las etapas más próximas al consumo. Es decir, a la elevación simple de los precios. De modo que seguirá siendo preferible comprarse un Audi que un Ford, pues el último será también carísimo y sobrarán dólares. La Merkel, feliz. Hasta que EEUU levante barreras aduaneras compensatorias y entonces llegará el fin. La siguiente medida será ya la recogida obligatoria del oro a un precio establecido, oficial y fuera de mercado y la sustitución de la divisa norteamericana por un "nuevo dólar" para cuya viabilidad ha tratado de embaucar a canadienses y mexicanos.

Tiene gracia esto de adivinar el futuro.

FÉLIX UDIVARRI


NOTA:  (⁾ No me refiero a los pobres. Estos no realizan deseos, sino que se limitan a satisfacer sus necesidades básicas. Me refiero a la mayoría de los españoles con trabajo, que ahorran cuanto pueden por temor al incierto futuro. Aunque estén llevando al país al colapso, hacen lo que deben hacer. No es su problema reparar lo que el Gobierno destruye.



Fundamentos de Anarquismo
(2) Iniciativa Legislativa Popular






El Pueblo ya sabe quién le trae la ruina, y es la clase financiera, asociación de delincuentes y genocidas que controlan a la clase política a través del crédito. El Pueblo, antes de recurrir a la violencia desatada contra sus opresores, intentará (y está intentando) utilizar las pocas vías civiles que le han dejado, por error, para solucionar por sí mismo lo que los políticos se niegan a solucionar. Una de estas vías, compleja y laboriosa, es la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), recogida en el artículo 87.3 de la Constitución Española de 1978.

Un ejemplo de actualidad es la ILP de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que reclama la dación en pago con efecto retroactivo, la paralización de los desahucios cuando se trate de la vivienda habitual única ante una insolvencia sobrevenida --de buena fe--, y la implementación urgente de un parque de vivienda social en alquiler. Ha reunido más de un millón de firmas comprometidas y ha presentado su iniciativa al Parlamento.

Al fin, tras resistirse el Partido Popular cuanto ha podido para su admisión a trámite, se ha concedido audiencia a la PAH en una comisión especial. Reproducimos la comparecencia íntegra de Ada Colau, así como las impertinentes y despiadadas cuestiones de los diputados de la derecha y las contundentes respuestas de la señora Colau.

El doble vídeo es de visionado obligatorio. La señora Colau, no solo vale como persona cien veces más que todos los diputados de la comisión, presidente incluido, sino que habla armada con la Verdad, frente a unos gnomos que tratan de apartar el foco del problema real, divirtiendo la atención de los televidentes sobre formas o palabras mejor o peor usadas, sobre semántica a fin de cuentas. Una vergüenza nacional, si es que la nación española tuviera vergüenza.

ÁCRATAS



Fundamentos de Anarquismo (1) El Estado Social



—¿Por qué darle pábulo a los anarcocapitalistas, MESS? —me pregunta un compañero— A pesar del “anarco” del nombre, no son anarquistas, sino extremistas neoliberales. Tú lo sabes.

—Porque son perseguidos y denostados por todo dios, como nosotros —le respondo—. ¿Sabes la causa? Coinciden con nosotros (acratas.net), y lo expresan, en que lo que agosta al planeta es el nefando negocio de la Banca, su creación del dinero de la nada amparado en la deuda, su vulneración de las normas a que el derecho mercantil obliga a todas las demás empresas —al apropiarse de los depósitos a la vista de sus clientes para apostar en la timba de los mercados—, su exigencia de un coeficiente de encaje bancario del 100%, su denuncia de los excesos de las monedas fiduciarias, su adhesión al oro como moneda de curso legal. Se han atrevido a tocar el negocio de Rothschild y sus chicos de la FED, de JPMorgan, de Goldman Sachs, etc., y han caído en desgracia y aparecen como payasos en los medios. La Escuela Austriaca ha sido impostada por la Escuela de Chicago, nada anarquista. Por eso les doy pábulo.

Todos sabemos que durante 75 años, el Primero y el Segundo mundo —capitalista y comunista— estuvieron enfrentado a muerte. Como curiosidad, diremos que uno y otro prometían como meta la anarquía. El anarcocapitalismo, que es en realidad la única ideología que sustenta el liberalismo, es la manera de llegar a la anarquía desde el sistema capitalista. También el Socialismo real prometía la anarquía tras el período transitorio de dictadura del proletariado. Parece ser que todo sistema político-económico sabe que los seres humanos, tengan la ideología que tengan, llevan un anarquista dentro. Anarcocapitalistas y comunistas libertarios estamos en los extremos del espectro ideológico, pero muy próximos en realidad en algunos aspectos. Lo que nos hace sospechar que quizás el espectro ideológico no es lineal y finito, sino circular e ilimitado.

Si capitalistas y comunistas coincidimos en la meta final —la anarquía—, ¿qué nos separa entonces? No nos enfrenta el propio concepto funcional de anarquía, pues ésta se definirá a sí misma por sus medios, en ausencia de coacción. Lo que nos enfrenta es el procedimiento para llegar a la anarquía a partir de la situación actual. Y estamos separados porque quizás sospechamos que jamás lograremos alcanzar nuestra meta. Así que los ácratas no vamos a tolerar que el mundo sea anárquico para los ricos y esclavista para los pobres, que es lo que sucedería si se tiende a la anarquía desde el sistema oligopolístico de las multinacionales y los bancos de negocios, con alto grado de educación para los ricos, dotados de ejércitos privados, imponiendo sus condiciones a las masas de pobretones ineducadas y desprotegidas.

Los anarcocapitalistas tienden a la simplificación, y consideran que socialista es todo régimen que agrede a la libertad de la función empresarial. Ellos creen que agresiones son los impuestos y las leyes coactivas sistemáticas —bajo amenaza de violencia física—, al tiempo que consideran al empresario como un ser inocentemente egoísta que nunca se equivoca; y si lo hace, es a causa de que ha recibido falsas informaciones generadas por los agentes estatalistas distorsionadores del mercado. Socialista es todo régimen que coacciona de manera sistemática, organizada y previsible, repetitiva. Simple, pero en claro: Obama y la UE son socialistas. Merkel es socialista.

El anarcocapitalismo tiene ideas curiosas: el empresario tiene como función, estimulado por la visión de un futuro beneficio, descubrir oportunidades de negocio, que son desajustes entre necesidades y recursos. Así que todos los intervinientes en el mercado aprenden a disciplinar sus comportamientos en función de las necesidades ajenas. Pero —¡oh, sorpresa!— si la organización social evitara los desajustes, la función empresarial carecería de sentido. Lo que sucede es que es improbable que eso suceda a causa del Teorema de la Imposibilidad del Socialismo.

El Teorema de la Imposibilidad del Socialismo dice —¿en términos científicos?— que la información que recibe cualquier órgano estatal coordinador es siempre incompleta y desfasada en el tiempo, de manera que sus mandatos son erróneos y paralizantes del sentido mágico de la iniciativa privada y la intuición empresarial que no puede descubrir información al quedar oculta por la regulación estatal. El socialismo, a causa de su coacción, bloquea la creación de información que el propio órgano coordinador precisa para la eficacia de sus mandatos. De modo que estos generan caos, no orden. He aquí a la ciencia postulando que es la intuición, y no la ciencia, la que funciona. Por eso, el marxismo es, por científico, un error científico para los anarcocapitalistas.

Los anarcocapitalistas aseguran que, aunque los más preparados estuvieran en el órgano director del estado social —un consejo de sabios bondadosos generosos y expertos—, tampoco funcionaría. Ni siquiera armados de la mejor tecnología informática podrían coordinar deseos humanos y medios. Un PC es un enemigo más de la programación propia del Socialismo, puesto que Internet genera más descubrimientos de los que puede digerir el poder coordinador. El problema no se soluciona, sino que aumenta.

Lo que sí es verdad es que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. De modo que socialismo y corrupción van de la mano, puesto que, gracias a la corrupción, los negocios son posibles, las licencias se conceden y el dinero circula, bien contabilizado por los Bárcenas de turno (el PP también es socialista es ese sentido). Según los anarcocapitalistas, el Socialismo corrompe los principios morales, desprestigia la ley e invita a violarla, acabando con la justicia tradicional.

En sus razonamientos, los anarcocapitalistas ignoran aposta que la mayor parte de las iniciativas empresariales son fracasos, ridículos intentos de negocio de imbéciles sin capacidad. Eso no les importa. Están dispuestos a sacrificar incluso a los suyos. Para ellos, el mercado es un juego de saldo cero. Si uno pierde, otro gana. Aunque el mercado sea esencialmente caótico, ellos creen que el mercado es orden en estado puro. La inteligencia sometida a la conclusión anticipada produce estas paradojas.

La verdad es que el libre mercado es caótico y el mercado real debiera ser así: cada agente es minúsculo como las moléculas de un gas que, agitándose en todas direcciones a causa de la temperatura, produce sin embargo un efecto coordinado que levanta el émbolo de una máquina, que es el bienestar social. Pero el libre mercado no existe porque ciertos agentes —las corporaciones— son pesados sólidos en vez de infinitesimales moléculas, e impiden que el émbolo se levante por su pesantez o por su intencionado rozamiento entre pistón y cilindro.

Los ácratas no podemos ir de la mano de los anarcocapitalistas porque nos llevan al huerto en vez de a la anarquía. No nos queda más camino que, o bien darle la vuelta al sentido de la marcha y volver a la dictadura del proletariado, o bien saltar directamente a la anarquía desde la situación actual.

En muchas cosas coincidiremos con los anarcocapitalistas. En otras muchas, no.

Mediante una nueva constitución, el Estado debe armar de competencias a los municipios (no a las autonomías, que tienden a ser estados y deben desaparecer) —léase esto—y luego minimizarse como elemento coactivo. El núcleo de la organización política y social es la democracia directa municipal, y es votar con los pies, si hace falta.

La ley debe ser natural, clara y concisa, de modo que cualquiera pueda entenderla —léase este artículo de MHdP—, abarcarla y asumirla hasta hacerla propia. No debe prohibir nada innecesariamente: la prostitución, las drogas, el fumar o el suicidio. Nada.

La propiedad privada es quizás inevitable. Pero no pueden abandonarse bienes y esperar que no sean tomados por otros legalmente. El hombre debe reconocer sin coacción que posee la Tierra en usufructo, no en propiedad omnímoda. La libertad empresarial asumirá esa ley natural. Contra las vulneraciones, los municipios y sus asociaciones tendrán derecho a actuar en defensa de sus intereses comunitarios.

El tránsito a la anarquía es imposible sin un proceso educativo generalizado en los valores de la libertad. De todas las libertades individuales y colectivas. No dudamos en descubrir cuáles son esas libertades junto a los anarcocapitalistas de buena fe.

La banca debe respetar la propiedad privada del dinero de sus impositores y, por lo tanto, perder su capacidad de crear dinero de la nada. El coeficiente de encaje bancario debe ser —léase esto— del 100%.

El dinero debe ser el oro y la plata. Es decir, moneda con valor intrínseco. Y aportamos que debe estar representado electrónicamente con una divisa segura, infalsificable, al modo de los bitcoin.

Otras cosas son discutibles. Para eso estamos todos, para decidir democráticamente:

La Seguridad Social, en ausencia del Estado y su violencia coercitiva, podría constituirse en cooperativa mutua, dotándola de fondos para compensar el efecto de la pirámide de edades, que es un gran desfalco del Estado a sus afiliados: nadie puede perder sus derechos, pero se tenderá en un par de generaciones a la capitalización de lo libremente aportado. No debe ser obligatorio pertenecer a la mutua.

La sanidad podría depender quizás de los municipios, que se asociarían para sostener los hospitales comarcales; y hasta podría privatizarse pasando la propiedad a los ciudadanos mediante la titularidad de una parte alícuota de acciones.

En fin: soluciones hay muchas, pero camino sólo hay uno, y pasa por la dignidad, la educación y un inmenso valor por parte de todos.

Con este post, espero generar mucha, mucha, polémica.

ÁCRATAS


NOTA DE MHdP:


Hay muchos ejemplos de empresas florecientes destruidas por el socialismo. Describiré una:

Un empresario descubre la legítima insatisfacción sexual de una buena parte de los españoles. También descubre que el hambre en algunos países africanos abre la oportunidad de que buena parte de sus hembras jóvenes y de buen ver estén dispuestas a follar legítimamente,con tal de no morir de inanición. De modo que establece una solución que, satisfaciendo las necesidades de ambas partes, le da una oportunidad de beneficio. Así crea una empresa que traslada mujeres desde África a prostíbulos españoles para cubrir las frustradas necesidades sexuales descubiertas. Y gana mucho dinero. Pero viene el estado social y lo coacciona mediante un mandato que impide el tráfico de personas —trata de blancas, le llama el Código Penal— pues, en ausencia de información actualizada y dinámica, no ha sabido el órgano director estatal detectar la necesidad social y resolverla mediante un decreto que, por ejemplo, obligara a las españolas a follar más.

Conclusión: a pesar del Teorema de la Imposibilidad del Socialismo, el Socialismo existe y le jode el negocio a nuestro héroe. Éste, como tiene margen suficiente, intenta seguir con su negocio sobornando a policías y funcionarios. Finalmente, acaba en la cárcel a causa de la coacción continuada y efectiva del Socialismo que, obsesivo, impide la libre persecución de los fines individuales, generando un infierno descoordinado y antihumano.

¡Qué jodido es el Socialismo!



Fundamentos de Anarquismo
Prólogo de Maldito Hijo de Perra




Milicianos ejecutando el saludo anarquista

En el estudio de las ciencias económicas y políticas, se hace abstracción de ciertas características del ser humano que, sin embargo, están ahí, manifiestas, evidentes y recalcitrantes como moscas cojoneras. Por eso fracasan tantas veces las proyecciones de los huecos, arrogantes sabihondos; y resultan inexplicables los efectos de sus teorías, una vez puestas a prueba en la práctica.

A fuerza de propaganda del sistema, son pocos los que ponen en duda hoy día que el motor del mundo sea el egoísmo, ni que el igualitarismo cooperativo sea otra cosa que una quimera de comunistas libertarios trasnochados. Sin embargo, el homo sapiens-sapiens es, a un tiempo, competitivo y cooperativo. Ambas características se han demostrado hasta ahora necesarias para la supervivencia de la especie.

Las funciones de los seres vivos son: nacer, sobrevivir (o sea, alimentarse y protegerse), multiplicarse y morir. Ya hablaremos de ética otro día. Lo que cuenta ahora es que el egoísmo está asociado a la función reproductora; y el cooperativismo, a la de la supervivencia. El hombre de las cavernas, como el resto de los mamíferos superiores, generalmente cooperaba para cazar, recolectar o defender el clan y competía para follar y reproducirse. El homo sapiens-sapiens no ha cambiado, porque no le ha dado tiempo a evolucionar genéticamente según las leyes de la Naturaleza. El hombre de hoy es el mismo que el de antes del Diluvio, aunque haya inventado el paraguas. Y hablo del hombre incluyendo a ambos géneros, porque ellas no van a salirse de rositas de este rapapolvo general.

Una vez visto esto, abrazar la competencia como catalizador económico, para la mera supervivencia, es un desatino. Las guerras tribales de la edad de piedra, aunque también tuvieran un componente económico, territorial, terminaban con la apropiación de las hembras del vencido. Se ve, pues, que todo acto competitivo huele a chocho como un cirio en un convento de monjas de clausura.

La causa de la vehemente adopción de la competencia en el ámbito económico moderno hay que buscarla en la compensación de otra característica de la Naturaleza: que, aunque es tan ciega como la Justicia, es profundamente caprichosa e injusta. Y nacemos unos machos alfa y otros eunucos contrahechos, unos listos y otros subnormales. Tanto el físico como la inteligencia del hombre tienen dos componentes: uno hereditario y otro educacional. Está demostrado que, a igualdad de factor hereditario, la educación (en el sentido más amplio) hace al espécimen más inteligente o más fuerte. A veces, un espécimen se vuelve más inteligente como compensación de su inferioridad genética física. Así que compite por las hembras mediante el señuelo de mejor garantizar el porvenir de las crías, gracias a su excelente situación económica. Y la mujer, que es más interesada que un sacristán, acepta el trato, aunque nunca dejará de mirar con arrobo al macho alfa cuando se lo cruce y se abrirá de patas ante él a la menor oportunidad o descuido de su marido.

Para entender lo que digo, basta con observar, por ejemplo, a Lloyd Blankfein, CEO de Goldman Sachs: feo, calvo, nada apuesto y con una polla chunga de cojones, circundidada, insensible como un palo de regaliz,... pero nadando en dinero. No sería de extrañar que Lloyd fuera malo, rencoroso y despiadado con sus semejantes. Tampoco es de extrañar que los ricos consigan alguna bellísima hembra con la que hacer copias de sí mismos. Pero están tan ocupados ganando dinero y jodiendo a los demás (compitiendo en el ámbito que no toca), que no pueden dedicarle tiempo suficiente a sus hembras. El macho alfa, generalmente ocioso y más simpático que el oso Yogui, sí puede dedicárselo a sus muchísimas féminas (una de ellas, probablemente, la propia mujer de Blankfein... pues el macho alfa es como el cuco, que deposita sus huevos en el nido del gorrión para que éste se los críe como propios).

Espero que nadie me tome por antisemita por el comentario anterior. He escogido a Blankfein porque es uno de los hombres más importantes dentro del universo de los tíos repugnantes, y no porque sea sionista, que lo es. Pero lo mismo me hubieran valido cualquier otro feo campanudo. A mí los judíos me caen muy bien. Y mejor aún las judías, sobre todo con chorizo, ñoras y una cucharadita de bicarbonato media hora después. Tengo tantos amigos de esa etnia o religión como de cualquier otra, que es ninguno porque soy un misántropo contumaz.

Volviendo al tema, la honradez intelectual debiera llevarnos a asumir la cooperación en el mundo económico y relegar la competencia al mundo lúdico. Y no me refiero a la competición diferida, la de los hooligans de un equipo de fútbol, sino la de verdad, la que lleva a conseguir parejas y procrear, ahora que la entrepierna de los pantalones anda por el medio mulso y las gónadas se mecen a su aire por fin, produciendo abundantes espermatocitos.

La evidencia obliga al reconocimiento de la verdad: el emprendedor canaliza una parte de su energía sexual hacia la competencia y el éxito económico/social porque cree que es el camino adecuado, quizás incluso el más corto, para conseguir algunas hembras con las que follar. Si se hubiera formado bien, en colegios públicos y no con los jesuitas, no competiría con sus semejantes a dentelladas como un pitbull, sino que se asociaría con ellos para conseguir los mismos fines de un modo mucho menos nefasto para el medio, para él mismo y para el resto de la humanidad. Y dedicaría su tiempo libre a cortejar a las hembras, sistema que produce mejores y más rápidos resultados que descornarse a trabajar para forrarse el riñón primero.

Muy fuerte, ¿no?. Así que voy a ser despiadado y lo diré de otra manera que cualquier psiquiatra de la Seguridad Social, con plaza fija de funcionario, corroborará: el emprendimiento y la competencia, tan loados en las escuelas de negocios, son putas desviaciones sexuales.

Por eso muchas veces el empresario llega a casa ya de noche, más cansado que el fontanero del Titanic, sin ganas de otra cosa que de dormir, dejando la cópula para los fines de semana. Como toda mujer carnalmente insatisfecha tiende al desorden y al caos lo mismo que un desfile de cojos, aparece la primera oportunidad para la anarquía: buena parte de los hijos de los grandísimos hijos de puta neoliberales son anarquistas genéticos, hijos de machos que se saludan con ambas manos entrelazadas y follan con entusiasmo, tesón y mucho tiempo por delante. Y algunas veces por detrás.

MALDITO HIJO DE PERRA


 

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