EL EREMITA Y LOS HONORABLES

Algunos Eximios de la Gobernabilidad, rodeados de alabadores y de una tropilla de curiosos, se llegaron a la caverna de Demófilos.

—Avisados de que heretizas acerca de urnas separadas para sufragio de gobernantes y legisladores, instamos tu retractación —amonestó un Gran Reflexivo de voz atiplada—. Aclárate, Eremita: los diputados son lumbreras que invisten Presidentes desde las altas intuiciones sobre lo Conveniente para la Gobernación del Reino Autonómico. Ese quehacer rebasa las aptitudes del Pueblo, ignaro en Alegórica y Semiología.

Empero, Demófilos Inadicto se ratificó en ademán de arenga:

—No como tesis, sino como Ley Irrefutable enuncio que tal proceder entraña la extinción del Estado; y sostengo que de la equívoca urna única se sigue la secesión inexorable de Autonomías en Estaduchos, donde medrarán oligarcas y mandatarios como gusanos en camposanto.

Agitáronse las Dignidades con fragor de roces de sedas y popelinas, viéronse mohines y oyose algún “Ooooh” desazonado, mientras el Pueblo atendía a Demofilos Perorante.

—Vuestros gobernantes, hez de parásitos despóticos y corruptos, acaban siempre arrancados del poder como se extirpan las garrapatas de un can. Pero la alternancia no engendra mayorías absolutas. Así que, tras los comicios, habéis de pactar gobernabilidades —eufemismo de nefandos enjuagues— con los nacionalistas. Que al ser decisivos para alumbrar Presidencias, canjean sus votos por nuevos poderes de Estado que después, en su majada, volverán contra el otorgante.

Los cobistas aspaventaron y vocearon: “¡Quimera!"; y: "¡Absurdidad!”. Pero el Eremita desoyó a los corifeos, encaró a los Insignes y sentenció:

—La Historia testimonia cómo, en extenuante saco de trueques de jirones de Estado por Gobernaciones, habéis casi agotado el almacén: el próximo mercadeo se llamará autodeterminación; y el siguiente, federalismo, que es trasnominación de caminar de cangrejos.

Un Lamedor Tenaz gorjeó entre pucheros: “¡Anatema democrático!”. Y Demófilos habló entonces a la gente llana:

—Sabed que ese forcejeo centrífugo no es afán del Pueblo, sino codicia de gobernantes que las oligarquías azuzan para eternizarse como tapadas plutocracias. Parvulitos: Tras las secesiones, el Pueblo se despertará en angostos degolladeros, dividido e indefenso.

Y dirigiéndose a todos, acabó:

—Si el Pueblo se alza con la elección directa del Presidente, no habrá lugar a remendados pactos, origen cierto de toda corrupción. Y los secesionistas influirán sólo en su justa medida. ¿Acaso hay mejor alivio para vuestra Patria agonizante?

Los Honorados, viendo a Demófilos causa perdida, le dieron la espalda en señal de reprobación, secundados por su nube de adulones. Como el Pueblo no hiciera tal, alzaron mentones y papadas; y sobre barrocas jamugas a lomos de mulo, abandonaron el paraje.

DEMÓFILOS EREMITA

Una delegación del Pueblo, que fue a pedir consejo a Demófilos, se lamentaba así:

—¡Oh, Eremita, asístenos!: El Estado nos es hostil, nos desvalija, nos segrega en cercados autonómicos y nos enfrenta entre nosotros, mientras él se da a la corrupción. ¿Qué podemos hacer?

El Eremita, que amaba al Pueblo porque éste es inocente y se halla fuera de la Historia, se compadeció de ellos y, rascándose la barba, peroró:

—Democracia es sufragio e independencia de poderes. Parvulitos: ¿Cómo consentís que los poderes del Estado se elijan uno a otro? ¿No veis que por eso os esclaviza y os defrauda? Tontucios amados: si no hay independencia de poderes, entonces Ejecutivo, Legislativo y Judicial no son sino Uno, Omnipotente e Impune; que se entregará tras las bambalinas a la Plutocracia, autora real de vuestra farsa democrática.

Viendo que ramoneaban esperando aún la solución, Demófilos escolió:

—Separad en las urnas los poderes del Estado, y el Estado será vuestro fiel servidor. Permitid que los poderes se elijan uno a otro, y el Estado os escatimará libertades y esquilmará vuestras haciendas.

Los comisionados cuchichearon entre sí con aires de asombro y gratitud. Un supitaño eructo del Eremita señaló el final de la audiencia. Y tornó a su caverna, mientras el hato se disolvía poco a poco, de regreso a la ciudad.

LA REFORMA MÁS IMPORTANTE

Anoche me visitó Morfeo, principal de los mil Oniros engendrados por Hipnos y Nix, hermanastro de Tánatos. Me dijo que me traía un recado de parte del Olimpo, constituido en plenario. Y me habló así:

—Como eres un hombre justo y has bregado tanto por el advenimiento de la Democracia —por más que Zeus, hijo de Cronos y Rea, rey del Olimpo, no sienta especial devoción por ella—, te concedemos la gracia de que se haga realidad una de entre todas las condiciones del mecanismo democrático que refunde la Teoría Pura de la República Constitucional—. Como los sueños tienen una lógica tan singular, no me extrañaron ni la visita de Morfeo ni el recado.

Permanecí mudo pensando en su propuesta, bajo su mirada expectante y un tanto irónica. Los elementos que componen la Teoría —pensé— tienen desigual repercusión en la vida cotidiana. Antes de elegir, merecía la pena razonar.

—Que España sea una República Constitucional o una Monarquía Cocotera, que tenga dignidad como país o no, con ser indecoroso, no es lo más vil —analicé—. Porque la estulticia de los españoles les hace alabar o denostar al Rey en pos de la mediática.


—Que los españoles estén políticamente suplantados por los partidos orgánicos, por las ideologías, a través del sistema proporcional de listas, en vez de representados a través de sus diputados, con ser grave, no es lo más indigno —discurrí—. Porque la incultura de los españoles, su pereza y su despreocupación por todo lo que no sea sobrevivir, no los sitúa al nivel de la alternativa. La mayoría prefiere votar a un partido, y hasta la próxima.

—Que España sea un sistema autonómico quasi-federal, que esté cuajada de tumores, hecha jirones por los zarandeos de los independentistas, con ser inmoral, no es lo más perjudicial —reflexioné—. Porque los españoles son como los perros que se arriman a cualquier amo que les dé un hueso para seguir subsistiendo.

Y de repente, mi razón (en mi sueño, era un hombre talentudo) lo vio todo claro:

—¡Lo que es verdaderamente catastrófico es que al Presidente del Gobierno y verdadero Jefe del Poder Ejecutivo lo elija el Parlamento, en vez de la ciudadanía en circunscripción nacional! —concluí— Porque de ese acto, contrario a la independencia de poderes, arrancan todos las desventuras de España: los nacionalismos sobre valorados, la legislación ad-hoc para el engorde y el beneficio de unos cuantos, la corrupción desenfrenada, el despilfarro y la ruina de la Nación.

Y le solicité a Morfeo que trasladase a los dioses mi petición de que la Constitución Española dispusiera elecciones independientes para la Presidencia del Gobierno y los diputados a Cortes. Le dije que ante el resto de lo constituido me taparía la nariz, siempre que el Ejecutivo no redactara leyes; ni el Parlamento injiriera en los actos de gobierno; y que cada uno de esos poderes pudiera disolver ambos, llamar al pueblo a las urnas, cuando le pareciera oportuno. Porque la Democracia, más allá de ninguna otra cosa, es el sufragio y la independencia de poderes. Y para que la independencia de poderes sea posible, tales poderes deben legitimarse independientemente en las urnas.

—Lo que dices parece absurdo, Mensajero que Viene y Va — probó Morfeo a convencerme de que pidiera otra cosa—. Si tan mal opinas del pueblo español, ¿por qué, para elegir al Presidente, te fías más de su criterio que del de los diputados electos, algunos de los cuales tienen cierta pátina de cultura?

—¡Oh, Morfeo! No me fío más del criterio de los electores. Pero tienen el derecho a elegir y les exijo que ejerzan ese derecho para salvar España. Deben ejercerlo para evitar el patio de Monipodio en que se convierte el Parlamento para cerrar los pactos de gobierno. Deben ejercerlo para que ambos poderes, celosos el uno del otro, no intenten copar el Judicial y la justicia no sea sinónimo de prevaricación. Deben ejercerlo para evitar la corrupción sangrante. Deben ejercerlo para que un exiguo puñado de votos nacionalistas no se truequen en inmensos poderes de estos en sus respectivas autonomías, resultando en independentismos que los españoles no desean y que les esclavizan.

—Sea. Así lo transmitiré a los dioses. Se te concederá el deseo, porque eres un hombre sabio —cuando declamó esto último me alcanzó la intuición de que estaba en medio de un sueño—. Pero debes saber que no me engañas, porque veo que, con tu deseo, estás consiguiendo la Democracia toda a medio plazo. Tengo, como dios que soy, el don de la anticipación. Tras ponerse en marcha esa medida que pides, el independentismo se deshará como azucarillo, la autonomías se convertirán en meras delegaciones del Estado y la superflua monarquía tendrá los días contados. Pronto los partidos abrirán sus listas y, al poco, propondrán las circunscripciones unipersonales. Y el Pueblo Español acabará participando en política. Y ahora te dejo, porque tendremos que disponerlo todo. Que las próximas Elecciones Generales serán el 9 de marzo, según ha voceado la nueva Ministra-Florero Carmen Chacón, a la que los dioses dotamos de una enorme bocaza sin recato y pletórica de dientes. Adiós.

—Ve con los dioses. Y saluda de mi parte a Hebe, la diosita que distribuye el néctar de la eterna juventud —le pedí, abusando de la confianza.

Tras esta reconfortante y esperanzadora visita, comprendí que no es raro que cada día que pasa me guste más dormir.

ETA APROVECHA LA IMPOTENCIA DEL RÉGIMEN

ETA, desde su posición ideológica revolucionaria, se ríe del Gobierno, al que ha engañado, y de la oposición radicalizada y carca. ETA explota la inexistente democracia española, la ausencia de representación del Pueblo Español.

Los partidos españoles son internamente orgánicos, es decir, no democráticos. El sistema proporcional de listas aísla a los electos de sus electores. El Presidente se inviste de manera orgánica, vulnerando el principio de independencia de poderes Ejecutivo y Legislativo. A los partidos los financia el Estado, luego no pertenecen a la ciudadanía.

ETA tiene razón cuando critica nuestro régimen impotente, pero lo suyo es peor: el socialismo real impuesto por la fuerza de las armas. Si la partitocracia española secuestra nuestros derechos políticos, el socialismo real arrasaría nuestros derechos individuales: sería el adiós a la Libertad.

La solución contra ETA es hacerle frente con una DEMOCRACIA REPRESENTATIVA, donde cada español participe en las decisiones públicas a través del diputado electo en su circunscripción; y donde el Presidente sea elegido por toda la ciudadanía, y no deba su cargo a las bisagras nacionalistas, mediante inconfesables “pactos de estabilidad”.

Constituirnos en una verdadera Democracia, esa simple medida, arrasaría ETA en un mes, y a los nacionalismos en dos legislaturas, sin necesidad de otras medidas. Si seguimos en manos de los partitócratas, España está perdida. Exijamos, luchemos por una verdadera Democracia. ¡Aún no es demasiado tarde!

Salud a todos.

(NOTA: Si alguien cree que lo que propongo (y conmigo tantos ciudadanos) no existe, no es posible, que se mire en el espejo político de Francia. Y que vea con qué sencillez democrática resuelven problemas similares a los nuestros.)

LAS ORGÁNICAS CAUSAS DE LA FALTA DE DEMOCRACIA

Los partidos españoles son hijos del franquismo y herederos de su “democracia orgánica”, jerárquica y disciplinada —del mismo modo, los sindicatos heredaron la verticalidad del Nacionalsindicalismo—. Los partidos practican esa seudo-democracia orgánica en su vida interna, y la proyectan en sus relaciones con los demás partidos para el reparto del poder. Por tanto, los partidos ni siquiera acatan la Constitución que les exige ser internamente democráticos.

A la ciudadanía nos está vedada la participación incluso en ese remedo de democracia, y nuestros derechos políticos se reducen a acudir a las urnas como romeros cada cuatro años. Así es como se asignan los cupos de reparto en el Parlamento, donde los diputados tampoco acatan la Constitución cuando obedecen el mandato imperativo de los líderes de sus partidos.

Orgánicamente, el Parlamento elige al Presidente del Gobierno quien, desde ese momento, detenta un mando verticalista sobre los poderes Ejecutivo y Legislativo. Elegido el Poder Judicial desde el Parlamento, la seudo-democracia "orgánica" se remacha y el Presidente ordena y manda omnímoda e impunemente. Como otro dictador.

Y el pueblo español, en eterna prolongación del franquismo, sigue gracias a este artefacto sin protagonizar su propia Historia.


(NOTA: Las democracias son inorgánicas u orgánicas. En las inorgánicas cada ciudadano interviene en las decisiones públicas a través de su Diputado; en las orgánicas el ciudadano se integra en una corporación y elige al delegado que en una cámara va a defender sus intereses concretos.

En la democracia partitocrática española, degeneración del régimen franquista, las trazas de democracia orgánica se traslucen en las prácticas políticas al margen de la Constitución. La actual Monarquía de Partidos finge ser una democracia inorgánica; pero somete: los derechos individuales, al dictado de las altas finanzas, las corporaciones económicas y, cada vez menos, los sindicatos; y los derechos políticos, a los intereses de los partidos y de quienes los financian.)

PROVOCAR EL CRIMEN DESDE LOS MEDIOS

I

La noticia resulta espeluznante. Tras un mezquino reality show en el que la propuesta matrimonial de un joven fue públicamente rechazada por su ex novia, éste, despechado y socialmente mortificado, la asesinó a puñaladas a los pocos días.

Para emitir el sucio programa, Antena3 Televisión infringió una orden judicial de alejamiento que pesaba sobre el criminal, sin haber informado a la joven de que se iba a encontrar con su futuro asesino en el plató del programa.

Antena 3 Televisión ha tenido el cinismo de manifestar, por voz de la presentadora, una tal Gaztañaga, que condena moralmente el crimen. A la gente decente no le es posible contener la indignación: la condena moral de un crimen en el que la propia Antena3 ha colaborado no la exonera. Antena3 Televisión espera que haya poca gente decente en España, y sí mucha gente morbosa, que corra a sus televisores a seleccionar su canal para enterarse de los menores detalles del horrendo asesinato, ya casi en directo.

II

CARTA A ANTENA3, COLABORADORA NECESARIA


Yo os condeno moralmente a vosotros, Antena 3 Televisión. Malditos seáis y maldita toda vuestra ralea infecta de infraperiodistas. Sois corruptores de conciencias, degradadores de espíritus y, en fin, unos hijos de la gran rabiza comisionados por el poder para aniquilar las defensas intelectuales de la ciudadanía española, muy mermadas ya por el raquitismo cultural cosechado por el régimen educativo.

Vuestro trabajo de estupidización de la ciudadanía española resulta impagable para la clase que manda en España y la muñe, que es la financiera: la de los botines o los marches. Esa cuyas prebendas nadie se atreve a poner en duda, porque son los verdaderos dueños de la violencia institucional, de la Policía y el Ejército (¡y el pueblo alienado le tiene miedo a esa pueblerina y estúpida ETA, polichinela del poder!) Esos que dan las órdenes para que la televisión idiotice y contribuya al morbo criminal. Esos que especulan con vidas humanas, cuyo valor en euros cotizan tan bajo. Esos cuyas empresas participadas cobran peajes prohibitivos en las autopistas españolas, aunque se maten en las abandonadas carreteras alternativas los ciudadanos que no pueden costeárselas.

Esas pirañas de nuestras cuentas corrientes exhaustas son las que no toleran que haya verdadera Democracia en España. ¡Porque saben que en cuanto la hubiera pasarían el resto de sus mezquinas vidas en la cárcel, junto con algunos de vosotros, vividores del luto!

III

La industria mediática española ha cerrado filas alrededor de Antena3 Televisión para defender su derecho a ofrecer al televidente lo que éste le demanda. Se hacen eco, con ello, de la cínica frase que nos legó Lope de Vega, y que reza así: "Si el vulgo es necio, es justo hablarle en necio para darle gusto". Pero aquella frase, igual que los medios cómplices del crimen, no explica algo muy importante: "¿Para qué hay que hablarle al vulgo en necio, sea o no sea justo?"

Lope le hablaba en necio al vulgo, fuera o no fuera justo, para reírse de él.

Los media le hablan en necio al vulgo, sea o no sea justo, para venderle cosas en los intermedios publicitarios de sus programas basura.

El poder político le habla en necio al vulgo, sea o no sea justo, para robarle sus derechos políticos, mercadear con ellos y medrar a su costa.


Y ambos, medios y políticos, domésticos voluntarios del verdadero Poder, el Financiero, se obligan ante éste a que jamás permitirán que los ciudadanos españoles dejen de ser necios, ni salgan de su atraso.

Sólo hay una manera justa de hablarle en necio al vulgo, y es la de la madre que educa a su aún torpe pequeñuelo y le gorjea boberías para que aprenda a pronunciar sus primeras palabras. Ésa es nuestra manera justa de hablarle con sencillez al pueblo, aunque a veces parezca maniquea o hasta grosera. De lo que somos responsables es de decirle la verdad.

(NOTA: El público de la telebasura no parece ser consciente de que el crimen que se fraguó ante sus ojos no le es ajeno; de que su villana morbosidad puede llegar a matar a los seres humanos objeto de sus fisgoneos. Cada ciudadano tiene que saber que, si hoza como un cerdo en ese tipo de programas, será cómplice necesario de la acción criminal de Antena3Televisión y, en conciencia, corresponsable del asesinato de la joven.)

RODRÍGUEZ ZP VUELVE A REUNIRSE CON ETA

La derecha, como buena parte de la izquierda, está indignada; el centro, si es que ese concepto tiene algún sentido aparte de la abulia mental, no sabe ni contesta. Todos se preguntan cómo es posible que sucedan estos nuevos encuentros si, como es palmario, la mayoría de los españoles está en contra. Y yo exclamo a grito pelado:

¡ RODRÍGUEZ ZP NO PODRÍA REUNIRSE CON ETA SI, EN VEZ DE UNA MONARQUÍA COCOTERA, TUVIÉRAMOS EN ESPAÑA UNA DEMOCRACIA !

La democracia se caracteriza inexcusablemente por la independencia de poderes. No por la separación. Eso ya lo teníamos con Franco.

El Jefe del Ejecutivo, sea Presidente de la República o Primer Ministro de una Monarquía (no cocotera), debe ser elegido por todos los españoles a dos vueltas. De ese modo, no le deberá nada a la panda de partidos bisagra nacionalistas que ahora necesita para que lo invistan. Y esta es la razón de todo el federalismo que corroe España.

Y los diputados tienen que deberse a quien los vota, no al mandamás de su partido que lo puso en la lista electoral. Eso se hace con circunscripciones unipersonales, ¿sabéis? Y también a dos vueltas.

Y al Judicial, que es un cuerpo de funcionarios, hay que dejarlo que en paz se rija a sí mismo. ¿O es que elegimos a los ingenieros de caminos del Estado? Para eso están las oposiciones y las elecciones internas entre todos los que ejercen como jueces. ¡Y basta ya de cuartos turnos y de enchufes de jueces de partidos de uno y otro bando, sin oposiciones!

Si hubiera Democracia en España, Rodríguez ZP habría sido investido presidente con el voto de la mayoría absoluta (siempre es así cuando se elige a dos vueltas) de todos los españoles. Y para hablar con ETA habría tenido, además, que recibir el consentimiento del Parlamento. Pero éste habría estado formado por diputados deudores de ciega obediencia a los electores de sus circunscripciones unitarias, donde una Comisión de Seguimiento garantizaría que no desatienden ni traicionan las esperanzas de sus votantes.

O sea, que el Parlamento le habría dicho a Rodríguez ZP que no podía hablar con ETA, porque eso es lo que deseaban la mayor parte de los españoles.

Pero la Democracia hay que exigirla y antes, merecerla. El primer paso para merecerla es saber lo que es y lo que no es. Los ignorantes sólo se merecen que los unzan a un yugo y tirar del carro como bueyes.

¿Cuándo vamos los españoles a hablar de todo esto? ¿Cuándo, Dios mío, cuándo?

DISIDENTES

El lanzamiento del nuevo diario del MCRC es un acontecimiento que establecerá un antes y un después en la difusión de las ideas políticas que sostiene la III República Constitucional. Momento apropiado para la reflexión e idóneo para contemplar lo realizado, sus aciertos y sus errores. Y el principal problema del MCRC ha sido, hasta ahora, aparte la falta de penetración social atribuible a su novedad y a su infortunio mediático, la frecuente secesión en su seno.

No cito nombres, no es necesario. Quizás se haya tratado de unos pocos que se han repetido en personajes distintos, disidiendo con reiteración y alevosía. Da igual. Lo trascendente es que los contertulios del MCRC hemos tendido a ver en la disidencia mala fe y personalismos mal conducidos. Sin duda, ha sido cierto: la vanidad, más que la divergencia de ideas, es lo que incita a la defección, con más frecuencia. Pero también es verdad que el liderazgo perjudica la incorporación al MCRC de personas que se consideran a sí mismas suficientemente formadas como para aguantar regaños, por justos que sean. Muchos disidentes no han hecho más que recordar, a su manera, la frase de Voltaire: "Es cosa muy extraña que se junten la razón y el entusiasmo".

Por otra parte, la diferencia de ideas es la base de la democracia. Los seres humanos con opinión —esperemos que no se trate de un conjunto vacío— no son fácilmente asimilables a ninguna tropa. Esto, que es una bendición, tiene sus inconvenientes: porque el error sin malicia puede ser corregido, cuando el equivocado consigue renunciar a sus conflictos psicológicos, que son los mismos que los del enfrentamiento de un joven ante su padre; pero el error del suspicaz requiere para su corrección una actitud personal que no está al alcance de ególatras ni de cínicos. Éste es otro de los sentidos de la frase: “Del error se puede salir; de la confusión, jamás”.

Además, el campo de la Política ha sido sobrentendido por el MCRC como aprensible por el común. Eso es tan verdad como decir lo mismo del campo de la Física; es decir: nada cierto. El ciudadano medio sabe que hay ciencias, como la Matemática, que son confiables —aunque no las conozca—, porque son universales y no están sujetas a los intereses del poder (y ello es así, piensa, porque no tienen resultados prácticos que trocar por dinero). También sabe que hay otras ciencias igualmente irrefutables, como la Biología, cuyos efectos positivos pasan por el tamiz de lo económicamente conveniente. El mismo ciudadano medio —es inculto, pero no estúpido— sabe, en fin, que también existen facultades de Ciencias Políticas que imparten su “ciencia” al mismo nivel de la Alquimia medieval: donde todos los aprendices confían en que la transmutación funcione porque presumen la sabiduría del maestro, pero nadie le ha visto nunca convertir en oro el plomo.

El tiempo es otro factor importantísimo. Por una lado, la confiable Matemática es milenaria; la Biología, secular; la Política, como tal ciencia, aún no existe. Por otro, el descreimiento ciudadano español en la Política se ha consolidado en el tiempo: en cuarenta años de dictadura Nacional-Sindicalista y en treinta más de Monarquía Garbancera Federal. El resultado es que el Movimiento Ciudadano hacia la III República Constitucional tiene ante sí un muro de acero corten de un grueso tal que hace inútiles las armas convencionales. Pero ni el más duro acero es infranqueable: existe el Thermite, que lo disuelve como a la mantequilla.

De modo que el MCRC, destilada completamente toda su Teoría Política, tiene que pasar, en este preciso momento en que se empeña en conquistar la opinión pública, por dos pruebas decisivas: debe aparecer ante la sociedad como un movimiento científico universal, como si la Teoría Pura de la Democracia fuera una Ciencia quasi-Matemática (como ésta, a nadie favorece); y debe renunciar a los personalismos y los liderazgos magistrales, viniendo a ser una donación desinteresada a la sociedad política. Lo primero es dificilísimo, y se conseguirá con perseverancia y rigor. Pero lo segundo va a ser un acontecimiento inmediato, sorprendente y digno de crónicas.

TOMATE EN LA CUMBRE

Acabamos de saber del público enfrentamiento, en la Cumbre Iberoamericana, entre Hugo Chávez, apodado "El Mono Rojo", y Juan Carlos I, que ejerce como titular de nuestra Monarquía Garbanciforme Federozoica. Lo hemos visto en la televisión y ha resultado un espectáculo algo vergonzoso y asaz patético. ¡Y yo que pensaba que el show de la señora Teruel no podía empeorarse!

Hugo Chávez quiso dejar claro en la Cumbre que se la tiene jurada a nuestro legúmino ex-Presidente, Aznar, y que lo considera un fascista, y así mismo lo soltó. No lo dijo porque sí, sino porque está seguro de que en su Gobierno apoyó la asonada de Pedro Carmona en Caracas, en abril de 2002.

Zapatero, muy en su línea, ha intentado representar uno de sus apocados discursos conciliadores, que tanto gustan a la izquierda española:

—No te digo que no sea un fascista, Hugo, colega mío en el socialismo anti-norteamericano, que los dos sabemos que lo es —ha intentado decir—; pero has de tener en cuenta que lo eligieron los indocumentados españoles, y hay que aguantarse. Son cosas de la partitocracia española... Pero, entiéndeme, yo vivo del mismo momio partitocrático, y me toca hacer este papelón.

Pero Hugo no ha parado de interrumpirlo groseramente (es muy difícil interrumpir educadamente y, además, no está entre las habilidades del antropoide.) En un auténtico galimatías, ZP y Chávez, que está claro que aprenden Dialéctica de los tertulianos de Tele5, o en "El Tomate", se han interrumpido mutuamente hasta conseguir que sus peroratas resultaran ininteligibles para todos. En un momento dado, las coronadas canas de Juan Carlos I se han encrespado, se le ha cargado la boca y ha escupido, con majestuoso fuego, otra grosería del nivel de las del Mono Rojo:

—¿Por qué no te callas?— a lo que sólo le ha faltado añadir “¡Pedazo de payaso!”.

Resumiendo: Juan Carlos ha tuteado al Presidente electo de la República Bolivariana de Venezuela y le ha venido a llamar bocazas, que lo es. Pero, aunque lo sea, no parece conveniente un comportamiento así por parte de nuestro primer diplomático nacional. Luego, a causa de otras palabras de Daniel Ortega, Presidente de Nicaragua, que ha acusado a España de entrometerse en los asuntos de las repúblicas libres de América, nuestro poco calmo Rey ha abandonado la sala de la reunión.

El monarca no ha sabido ser dueño de sus silencios ni de sus mocasines, por lo que todos los españoles seremos esclavos de sus palabras y de sus pasos. El agravio tendrá consecuencias nefastas para todas las empresas españolas que operan en Venezuela y países satélites (como Nicaragua), que son muchos. Y el desplante no lo va a poder arreglar Moratinos, que ha sido el único que se ha comportado como un impertérrito diplomático; porque sabe que la mierda flota y que lo mejor es que no hablen de uno. Así que sigue tan rico en silencios, que pronto será un mudo Tío Gilito.

Supongo, espero y deseo, que todo sea un amaño, una especie de sainete; que todo forme parte del espectáculo a que nos tiene acostumbrados la partitocracia española, que cada vez ha de exagerar más para llamar nuestra atención y para que acabemos por ir a votar a algún partido político, sea el que sea; da igual, con tal de que siga el tinglado.

Y no pasa nada; que, con todo este escándalo, el Rey saldrá reforzado. Los españoles, que más que una nación conformamos un público, lo vamos a aplaudir mucho. Educados por una decena de ediciones de Gran Hermano, donde todos se pelean y se dicen cosas como las que hemos oído en la Cumbre, los españoles tomaremos nuestros móviles y mandaremos un SMS cada uno. Y nominaremos a Hugo Chávez y Daniel Ortega para que sean expulsados de la Cumbre.

Y el Rey será el seguro ganador del Gran Garbanzo, edición 2007, como lo ha sido de las treinta y tantas anteriores.

LA DIPUTADA TERUEL CAE VÍCTIMA DE LA POMPA LEGUMINOSA

La señora Diputada Isabel Teruel Cabrero ha perdido, de resultas de su primera intervención en las Cortes de Aragón, la portavocía de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte, en menos tiempo del que le costó tomar posesión de su cargo. Y ha sido así porque su brevísima intervención ha causado un tremendo trastorno a la entera clase política de la Monarquía Garbancera Federiforme Española.

—¡Qué escándalo! —Brama aún la legúmina derechona, con el grito puesto en el cielo, como era esperable. Pero hubieran puesto el grito en el mismo paraje aunque la Sra. Teruel hubiera perorado con la pompa y circunspección de un Pedro Solbes. Ello les va en el sueldo.

—¡Qué vergüenza! —Se sonroja la legúmina izquierdona. Pero aparenta, porque ignora lo que es el pudor. Por otra parte, ¿qué tiene de vergonzoso que la frescura del discurso callejero, de bar de pueblo, llegue a un Parlamento y relaje un poco sus fatuos ritos?

—¡Ay, qué risa! —Se refocila el pueblo llano. He dicho "¡Ay, qué risa?". Pero ¿cómo que qué risa? ¡Claro, claro! ¡Aquí está el quid de la expulsión de la fresca dicharachera del Paraíso de los Mediocres! Que la buena mujer se desternilló ante las cámaras de la televisión de las Cortes en el ejercicio de su cargo; que el vídeo que lo exhibe está en YouTube, y cuenta ya con cientos de miles de visionados; y —esto es lo malo— que los españoles se están partiendo el pecho con él, a cuenta de la Política.

—¡Qué horror! —se espantan los legúminos políticos todos—¿Y si a los españoles se les ocurriera visionar todas nuestras intervenciones? ¿Y si la emprendieran a carcajearse de nosotros?

Porque si la intervención de la Teruel da risa a los españoles, como se pongan a contemplar las de Carod, Montilla o Zapatero, se les van a caer las muelas de los bamboleos mandibulares. ¡Esos sí que son payasos, y no la señora Teruel! Sólo tienen que apostar la oreja y escucharán las mayores gilipuerteces concebibles, que, además, recitarán con una untuosidad y un ridículo aparato que les descoyuntarán las quijadas. Y si es el aspecto punki de la diputada Teruel lo que desencadena su hilaridad, ¡que miren el de Zaplana, que parece un salteador de caminos de Sierra Morena!; ¡o el de la Vicepresidenta, que tiene cara de mosquito del vinagre!; ¡o el de Chaves, que es un Fofó redivivo!

¿Cuál es aquí el único escándalo, entonces? El único escándalo, lectores, es que el PSOE haya destituido, fulminado, a la desfachatada para encubrir el que todos los políticos son como ella, aunque lo disimulen lo mejor que saben. La única impudicia es la de los que la han destituido —conservadores como nadie de la pompa de las dignidades y de las liturgias— sólo porque la frivolidad de la señora Teruel pone en peligro la fe ciudadana en la representación partitocrática; porque su actuación hace crujir las bambalinas del proscenio.

—¡Que se vaya a la televisión a hacer monólogos! —dicen que han dicho en petit-comité; para así evitar que los españoles se enteren de que el parlamentarismo autonómico —que es de repetición, como diecisiete veces ametrallador— es absurdo y superfluo, como el entero aparato partitocrático; y además, sale carísimo, porque cada diputado percibe asignaciones disparatadas, nada más que por levantar la mano al son del silbato de su jefe de mesnada.

Los políticos de la Monarquía Garbancera Federiforme saben que para imponerse y gobernar es imprescindible suscitar respeto en la ciudadanía; y mejor aún, miedo pánico; pero nunca hilaridad. Eso de ningún modo.

—¡Anatema, anatema! ¡Que nos jugamos la perpetuación de remuneraciones, dignidades y privilegios! ¡Que nos arrancan de las ubérrimas tetas de España!



(NOTA: Véase, si se quiere juzgar mi artículo con conocimiento de causa, el vídeo de la intervención de la Sra. Teruel ante las Cortes Aragonesas:

http://www.youtube.com/watch?v=23eGWqtBOH8

La Sra. Dña. Isabel Teruel Cabrero pertenece al Grupo Parlamentario Socialista y es miembro de la Ejecutiva Regional del PSOE. Nació el 20 de febrero de 1965 en Zaragoza. Es licenciada en Psicología y Técnica Superior de Artes Plásticas y Diseño. Ha desempeñado los siguientes cargos: Diputada del Grupo Parlamentario Socialista por Zaragoza, Miembro suplente de la Comisión de Economía y Presupuestos, Miembro titular de la Comisión Agraria, Miembro suplente de la Comisión de Industria, Comercio y Turismo, Miembro titular de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte; Miembro titular de la Comisión de Asuntos Sociales, Miembro suplente de la Comisión de Ciencia, Tecnología y Universidad y Miembro titular de la Comisión de Sanidad.)

LEGÚMINOS SUBALTERNOS Y MAMPORREROS DIALÉCTICOS

I.

Los defensores de la República Constitucional aceptamos como ineludibles los ataques y provocaciones de los fieles de la Monarquía Garbancera Federispana. Por suerte para nosotros, el Régimen se eterniza en el poder encumbrando sistemáticamente a los idiotas, que son diestros en liturgias, pero no en argumentaciones. El Régimen no necesita intelectos, sino sumisiones masivas y cooperadores incondicionales: políticos, catedráticos, escritores distinguidos, filósofos celebrados, periodistas. Todos ellos constituyen la clase subalterna de legúminos mamporreros de la dialéctica.

El mamporrero dialéctico suele arremeter lanudamente con arengas y falsos silogismos de escuela de partido. Y perora con calma sus sandeces: “Si nadie lo ha hecho nunca, es que no es posible”, o “Los doctores del Régimen saben lo que hacen”, o “No puede ser cierto lo que dice, y me parece usted un soberbio”. Pero luego, ante la evidencia de nuestra verdad indómita que no se humilla ante nadie, sufre arrebatos de ira porque teme no ser buen servidor de sus dueños.

II.

El Régimen prefiere las ideas partidistas y provincianas a las universales.

Los legúminos más listos se guiñan el ojo porque saben que la mediocridad de las ideas asegura su tajada en el festín de la Monarquía Garbancera Federispana; saben que el Poder seguirá llenando sus bolsillos mientras no cuestionen su perennidad.

Pero los legúminos menos ingeniosos tienen que hacer ostentación de su respaldo al Régimen. Y ladran al hombre libre, mientras se aseguran de que el Poder oye sus ladridos. Ganan el hueso de hoy y ven el mañana menos incierto. Y mientras roen el hueso, se afilan el diente.

III.

Para la legúmina subclase mamporrera, la política diaria es, ante todo, tropilla que mandar; así que prosperan la mayor parte como funcionarios de oposiciones amañadas por los sindicatos; muchos son sicarios de partido, y, en ese caso, medran como directores y jefes de departamento o de pomposos negociados.

Como sus vidas son sus dignidades, veneran la representatividad de lo inexistente, los símbolos de los símbolos. Por eso ensalzan a un Jefe de Estado unificador de la nadidad. Corrompidos por el monarquismo constitucional apañado, no se miran en otras repúblicas, sino en otros reinos y se sienten oportunamente replicados.

Su más preciado bien es la imperturbabilidad. Así es que consideran la ruptura democrática incertidumbre peor que la separación conyugal, y afirman que los españoles decidieron el hecho monárquico, sin saber que el Poder crea el suceso y el Pueblo aquiesce ante lo inevitable. Por eso ven lícitos resultados de referenda propios de dictaduras, como los de la Ley de Reforma Política o el de la Constitución.

Estos estómagos agradecidos sólo piden tiempo por delante para medrar, mientras pierden pelo y se les abomba la barriga. Por eso sólo salen de su sopor gástrico y muerden cuando ven que alguien intenta poner en marcha el reloj de la Historia.


(ATENCIÓN: Buena parte de estos mamporreros dialécticos, conservadores de privilegios, educan a nuestros hijos; les instruyen en Historia, Filosofía o Educación para la Ciudadanía. Breguemos con ahínco para ponerle remedio. Quizás sea ésta la mejor razón para cambiar las cosas.)

LEGÚMINOS DE LA MONARQUÍA GARBANCERA FEDERISPANA

Aznar —el ex legúmino Presidente— fue entrevistado por los medios del Vaticano (COPE y LDTV) y contribuyó tanto como pudo a la crispación que consume en trifulcas a la Monarquía Garbancera Federispana. También habló de libertad, demostrando que ignora ese concepto político tanto como sus oponentes socialistas, comunistas y nacionalistas; disertó sobre la partitocracia que asuela España y la confundió con una democracia; y se quejó de la manipulación de la opinión pública a cargo de los partidos de izquierda entre el 11 y el 14-M, sin admitir que también él manipuló desde el Gobierno con la misma impudicia que denuncia en sus contrincantes.

Aznar, como el resto de los políticos españoles que medran restringiendo la libertad de la ciudadanía, confunde informar con distorsionar, libertad con liberalismo neoconservador; democracia con partitocracia y poder ciudadano con poder de las oligarquías. En definitiva, como buen neofranquista, confunde legalidad con legitimidad. Habrá que explicárselo como a un párvulo: El franquismo fue legal, pero no legítimo; la partitocracia actual de la Monarquía Garbancera Federispana, paraíso del expolio, del disfraz y de la Mediática, es legal, pero no legítima. En cambio, la III República Constitucional Española, libremente instaurada, será legal y también legítima.

Si Aznar hubiera sido un Presidente de la III República Constitucional, de haber ocurrido el atentado del 11-M, habría tenido el respaldo de todos los españoles; que no habría ocurrido, porque España no habría participado en la invasión de Irak. Por más que Aznar lo hubiera intentado en el Parlamento, la mayoría de los diputados del Legislativo republicano se lo habrían impedido por mandato imperativo de sus representados, esos mismos que se manifestaron contra la guerra en toda España (Puede que Aznar no sepa que me refiero al mismo mandato imperativo que la Constitución de 1978 prohíbe y que los partidos ejercen subrepticiamente, al penalizar el "transfuguismo" de los diputados que no obedezcan sus dictados de sus jefes).

Aznar, a pesar de su "milagro económico", ha acabado en la cloaca de la Historia, víctima del exceso de poder acumulado en la Legúmina Presidencia. Y ZP sigue exactamente sus pasos, porque es otro legúmino Presidente que domina peligrosamente Ejecutivo y Legislativo; que dicta leyes ad-hoc al compás de las exigencias de sus patrocinadores oligarcas o de sus necesidades electoralistas; que oprime al Poder Judicial buscando impunidad para sus delitos; que compra a los medios que sostienen la ficción de su decencia; y que pacta troceamientos territoriales con los independentistas, porque, sin el apoyo directo del voto popular, ha de comprar el de los diputados electos, que cambian las esperanzas de sus votantes por privilegios.

Ambos legúminos saben bien, aunque dilapiden imponentes presupuestos para ocultarlo, que la necedad y la bellaquería aisladas nada dan; pero que revestidas de dignidad y bien retribuidas producen colaboracionistas que danzan alrededor de su poder, baboseantes lamedores, nepotes, enchufados, enlistados, ciegobedientes sin sentido del honor y carroñeros del festín de la Monarquía Garbancera, que sufragamos los perplejos y exhaustos ciudadanos españoles.

La Monarquía Garbancera Federispana, en su oneroso existir ficcional al amparo del disfraz y la Mediática, se tambalea. Pero aún durará hasta el fallecimiento del oropelado Garbanzo ungido por el General Franco. Los españoles —por miedo o por indiferencia— no solemos aumentar nuestras libertades hasta el fallecimiento de quien nos las secuestra, tras enterrarlo con todos los honores.

LOS INOPORTUNOS VISITANTES

Nadie se explica el empeño del Gobierno en la extemporánea visita de los Reyes de España a las plazas de Ceuta y Melilla, que se sabe conflictiva, y por eso no se había producido nunca hasta ahora. Y es que el asunto es contemplado por Marruecos como una especial afrenta, porque considera ambas ciudades autónomas como territorios propios “ocupados” por España. El embajador de Marruecos ha sido llamado a consultas a Rabat y el conflicto diplomático es ya un hecho incontestable.

Se preguntan los ciudadanos que se preguntan cosas, y los periodistas y los analistas políticos, cuáles puedan ser las ocultas razones del Gobierno para cometer este aparente despropósito diplomático. En mi opinión, sólo hace falta un análisis somero para dar con ellas.

Descartemos desde ahora mismo que se trate de satisfacer los legítimos deseos de los españoles que viven en las plazas africanas, y que esperan la visita de los Reyes desde hace treinta años. Porque por unos cuantos miles de ciudadanos, votantes peperos casi todos, no se molesta el aparato del Estado socialista.

Y veamos primero que, cosa extraña, la visita representa un conflicto con un aliado estratégico de la España de los socialistas. Todos recordamos la visita de apoyo de Zapatero al rey Mohamed VI con motivo de la invasión de Perejil, con la denigrante foto de todo un Jefe de la Oposición delante de un mapa que mostraba Ceuta, Melilla y hasta Canarias como parte integrante del Reino de Marruecos.

Recordemos luego que la Corona ha sido vapuleada por los independentistas catalanes y vascos y por los partidos radicales y añorantes de la II República sin que los socialistas hayan movido un dedo para evitarlo. No se trata, por tanto, de rehabilitar la institución a ojos de los españoles, porque a Zapatero la imagen popular de la Corona le trae al fresco.

Veamos además que la visita se produce a sólo cuatro meses de las Elecciones generales de 2008. Y conociendo a los socialistas, a esa causa ha de servir, sin duda, este esperpéntico conflicto.

Y pensemos finalmente que, en realidad, de lo que está cerca la visita de los reyes es de otro acontecimiento crucial, como ha sido el conocimiento de la conflictiva sentencia del 11-M, que tiene a media España enfrentada con la otra media. Y aquí ha de estar la clave de todo el asunto.

En primer lugar, porque un alboroto mediático oculta otro: hay que hacer que los españoles que dieron su voto a los socialistas a causa de los atentados, y que no acaban de tragarse que todos los interrogantes hayan quedado resueltos en el juicio, se olviden del asunto y den la investigación por cerrada.

En segundo lugar, las consecuencias de la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla serán un refuerzo de la sentencia del 11-M, en el sentido de conseguir “hacer muy malos” a esa banda de desinformados y delincuentes de poca monta que han cargado con los 192 muertos de los trenes de Madrid, y que lo único que tienen en común es que son todos magrebíes.

¿Que no me creen? Pues añadan ustedes la coincidencia de que el juez Baltasar Garzón (que presionó a funcionarios de la Policía Científica en el "caso del ácido bórico", en relación con el 11-M) se haya decidido a investigar precisamente ahora a trece altos cargos marroquíes por los delitos de genocidio y torturas en el Sáhara Occidental. Y agreguen unas amenazas de Al-Qaeda Virtual a España, Francia y otros, en la Red.

¿No faltaban en el juicio unos autores intelectuales del atentado? Pues se les inventa mediática y extrajudicialmente, y punto. Para el público desinformado, ése que opina y cambia de opinión cien veces al compás de lo que ve y oye en la televisión, viene a ser lo mismo. Y predigo que este anzuelo lo va a morder aún con más fuerza la ciudadanía conservadora, la que vota al PP. El Think Tank socialista no cesa de elaborar obras maestras mediáticas (Hay que reconocérselo: le da sopa con hondas a la derechona. Esa derechona que vive en permanente perplejidad desde el 11 de marzo de 2004 y que perderá inexorablemente las próximas Elecciones Generales. Por cierto, ¿se les ocurre a ustedes mejor fecha para la próxima cita electoral que el domingo, 9 de marzo de 2008, a dos días del aniversario del día más luctuoso de la "democracia" española?)

Si tengo razón, y sé que la tengo, se hablará mucho y muy mal de los marroquíes en los medios lacayos del Poder (que son todos) en los próximos días.

(NOTA: Espero que nadie piense que rechazo que se investigue a cualquier sospechoso de genocicio y torturas —especialmente respecto al Sáhara Occidental, ex-colonia con la que tan enorme deuda histórica tiene España, tras su cobarde abandono en manos de Marruecos y Mauritania—; ni que estoy en desacuerdo con que los Reyes visiten Ceuta y Melilla, en lugar de Baqueira-Beret.)

ODIO ENTRE SECTAS: GUERRA TOTAL

Iñaki Gabilondo ha empezado hoy —1 de noviembre— sus Noticias de las 21:00 en La Cuatro con una diatriba contra el PP como yo no había visto jamás en televisión. Ha sido a cuenta de las reacciones de la derecha a la sentencia por el juicio del 11-M (para Gabilondo, excelente, técnica y jurídicamente hablando). Luego ha escupido, refiriéndose al PP, palabras como “desvergüenza” e “ignominia”; y les ha advertido que los españoles “nos hemos quedado con sus caras”. “El PSOE ha saltado al cuello del PP” —ha reconocido Gabilondo—; pero han saltado el PSOE y también él personalmente, desde luego.

En estos momentos, la crispación política en España es total, y lo va a seguir siendo hasta las elecciones de marzo. Esos son los sonajeros que, a través de sus voceros mediáticos, agita esta gentuza, que se autodenomina “clase política española”, para que no nos demos cuenta de que en España no hay ni un atisbo de democracia.

Es el momento de plantearnos la solución: hay que echarlos a todos del poder. A todos. E instaurar un régimen verdaderamente democrático: una república constitucional en la que cada representante político tenga que responder de sus acciones ante sus representados. El único modo es la circunscripción única: un diputado cada 100.000 electores. Será el adiós definitivo a las listas de los partidos, a los levanta manos, a los tránsfugas, a los sinvergüenzas de uno u otro signo, a las ignominias, a la corrupción y a la sumisión de los político al poder económico que los maneja.

Ése es, ¡oh lamentable y sectario Gabilondo!, el único modo de que los ciudadanos podamos “quedarnos con sus caras”.

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